viernes, 5 de noviembre de 2010

Mimí: Una mujer de izquierda.

Ramaris Vásquez (*)



Por obligación moral voy a comentar lo que le sucedió a Mimí Lazo en la entrevista con María Alejandra Requena en Paparazzi Magazine, en Miami (por cierto, ¿ella es periodista? La única referencia que tengo de ella son sus exhibiciones en traje de baño y otros, pero no como colega) justo antes de las elecciones del 26 de septiembre de 2010, porque esa escena la he vivido en carne propia, siendo como me siento y me defino al igual que ella: Una mujer de izquierda. 
Mimí, junto a su esposo, estaba promocionando en Miami sus obras de teatro y su labor como empresaria teatral, pero Requena, en lugar de preguntarle sobre ello, insistió en provocarla inquiriéndole acerca de su posición política y acusándola de ser una mala compañera por no ir a llorar el cierre de RCTV. 
Es que quienes odian el gobierno del Presidente Chávez, tienen un absoluto sesgo mental, producto de una tendencia personal sobre hechos imaginados, más que determinados. Asumen con orgullo sus distorsiones cognoscitivas, y faltan el respeto a toda persona que difiera de su posición y creencia política, de forma absolutamente incoherente. 
En el caso de Mimí, ha sido una mujer frontal en su actuación como figura pública y siendo como se ha definido, una mujer de izquierda, está en su absoluto derecho de hablar de política, cómo, cuándo y con quien a ella mejor le parezca, y está en el derecho de diferir y ser respetada por ello, por mero derecho humano. 
Mayoritariamente la gente que se define de izquierda, como ella, y como yo, sí sufrimos en carne propia el “régimen” de mucha gente de derecha (y hasta de izquierda, ojo) que, creyéndose Dios excluyen, segregan, juzgan, señalan, malponen y perjudican muchas veces a quienes incluso, hemos estado en contra de algunas actuaciones o decisiones de este gobierno, por diferencias de opinión y por mantener una posición crítica respecto a algunos aspectos, más no por diferencias de ideología per se. Más por la forma que por el fondo. 
Para mí, entre otras consideraciones, una mujer de izquierda constituye un ser humano con amplios valores sobre la dignidad y el respeto humano; se define como sincera, honesta, trabajadora, cabal, en contra de las injusticias, vengan de donde vengan, comprometida con la lucha por un mundo donde haya equidad y justicia en igualdad y donde los recursos y las riquezas sean para todos y todas. Es un ser con el privilegio de saberse pensante y actuar en consecuencia. 
Eso es muy difícil de entender por los y las de derecha, quienes, por ejemplo, no creen en la interculturalidad, sólo en la globalización, el capital y el mercado, y asumen un sistema que no les permite mayores formas de expresión de expresión, lo cual no les da derecho a cercenarle a nadie las oportunidades de seguir trabajando, promocionando y dignificando su trabajo.  
Dentro de los medios de comunicación, quienes adversan a Chávez, son incapaces de discutir razonablemente sobre la ciencia política, nunca han leído ni se han preparado para un debate al respecto porque están dogmatizados por un sistema donde ellos no cuentan. Actúan por irracionalidad, sin sentido del respeto y reconocimiento del otro, más bien asumen una constante actitud de provocación y de rabia, y lo proyectan a todo aquel que no esté de acuerdo con su posición.  
María Alejandra Requena se comportó como una vulgar provocadora y politiquera irracional y barata, además de su irrespeto por una entrevistada y ex compañera. Ella no entiende que no es lo mismo ser chavista, ser bolivariano o de izquierda y menos aún, ser comunista, o socialista.
Su desconocimiento sobre esa materia, no sólo la dejó en ridículo, sino que la mostró  como una mala compañera de trabajo y una persona de comportamiento traidor y hartero, pues encima, se valió de la buena fe de Mimí  para exponerla con lo que dijo detrás de cámara. Con toda certeza, Mimí, como toda persona de izquierda,  sí está dispuesta a hablar seriamente de política. 
¿Quién le dijo a Requena que ella tiene derecho a juzgar a Mimí, o el hecho de si a ella le dio o no la gana de ir al cierre de RCTV, o de estar o no con este gobierno? Mimí Lazo es y siempre será Mimí por ser auténtica y por su trabajo, por su franqueza para asumir lo que es en todos los sentidos, valentía y estampa que por cierto, no tiene la Requena. Aquí de verdad los que sí estamos bajo un régimen de exclusión, autocensura, y represión, somos las y los de izquierda. 
Pero como bien lo dijo Mimí, quien sí está clara en sus posiciones en la vida: “Yo estoy es con el pueblo” y ese pueblo tiene la potestad de decidir lo que mejor le parezca, cuando mejor le parezca, lo cual no significa que yo deje de ser, actuar y de sentirme como una mujer de izquierda hasta que me muera. 
(*) Periodista

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