miércoles, 27 de mayo de 2026
Delcy Rodríguez lidera consejo de ministros, 26 de mayo de 2026
Trump: el mafioso de las dos semanas. Por Juan Carlos Monedero
Irfaan Ali 25 may 2026
Columna de Juan Martorano 549: Diferencias entre el “Por Ahora” de Chávez a la inacción de hoy.
*JUAN MARTORANO
Hoy nos vamos a poner polémicos, pero es que ante lo que consideramos la aceleración de los planes de tres pasos para “reencauzar” a Venezuela en el Occidente colectivo, no podemos sino fijar posición al respecto. Y creemos que eso delito no es.
Como es un hecho público, notorio y comunicacional, hace 4 días arribamos a los 46 años de edad y grabamos un video donde dimos impresiones sobre el “simulacro de evacuación” por parte de EEUU en Caracas. Hay diversos y variados análisis que no reproduciremos todos, por razones de tiempo y espacio, acá.
Pero algunos buenos compañeros y compañeras nos compartieron unas impresiones, que ideológicamente las compartimos, y hemos decidido compartirlas con todos y todas ustedes.
Sin duda que el ejercicio militar como lo catalogó el propio encargado de negocios de EEUU en Venezuela, John Barrett y supervisado por Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur, responde a acciones de Guerra No Convencional. Los gringos ese día no vinieron a confrontarnos físicamente como ocurrió la madrugada del sábado 3 de enero de 2026 con el consecuente secuestro del Jefe de Estado legítimo de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y su esposa, la diputada y Primera Combatienta, Cilia Flores. La acción de los gringos pretende desmoronar las bases de gobernabilidad del Estado, imponiendo su presencia física y demostrando que tienen el control de la situación. Por lo menos esa es la percepción que transmitieron luego de la difusión de las imágenes que hicieron.
Tratan de polarizar el desencuentro entre el Gobierno Bolivariano con su base social de apoyo, creando una desconfianza que no se había visto en 27 años de Revolución, al adoptarse la decisión de abrir los cielos nacionales.
Si bien en 1999 las circunstancias eran diametralmente distintas a las de ahora. Igual como método dialéctico cabría preguntarse: ¿Qué hubiese ocurrido si al momento de ocurrir la tragedia de Vargas, el Comandante Hugo Chávez hubiese autorizado la llegada a costas venezolanas del destructor de EEUU y el desembarco de marines que supuestamente venían en “misión humanitaria a Venezuela? Todos sabemos no solo la acción que tomó Chávez sino su posición al respecto. Y estamos hablando en los tiempos en los que Chávez ni siquiera se había declarado socialista e incluso se inclinaba por la “Tercera Vía” que propulsaba Tony Blair.
También es Guerra Cognitiva porque busca alterar la forma en que nuestro cerebro procesa la información: Y en donde surgen muchas interrogantes: ¿Es un ejercicio para invadirnos? ¿Qué traen? ¿Qué se llevan?
Asimismo, y de acuerdo a los manuales del propio ejército de EEUU, la acción del sábado constituye o forma parte del despliegue de Operaciones de Guerra Psicológica porque busca influir en las emociones, motivos y actitudes del adversario, pero peor aún, de la población “neutra” (coloquialmente los conocemos como “Ni- Ni”) para modificar su conducta a favor de los objetivos de quien la ejecuta. Evidentemente esto fue para generar miedo, desmoralización, distracción, intimidación y demostración de fuerza, como ya señalamos en análisis y entregas anteriores.
Lo ocurrido el pasado sábado 23 de mayo en Caracas forma parte de todo un conjunto de maniobras y amenazas veladas diseñadas para que el oponente perciba que toda resistencia es inútil y opte por la capitulación o la rendición.
Pero sobre todo, esto busca generar desgaste emocional como parte de una guerra o alteración de nervios, en el sentido de mantener a un grupo social en un estado constante de incertidumbre y alerta (rumores de invasión, crisis inminentes) para que la población colapse por fatiga psicológica.
Eso fue parte de lo que hicieron el sábado, y de sus objetivos propuestos.
Y el resultado que buscan es generar las condiciones más propicias para la ingobernabilidad, el colapso del sistema, o la palabra favorita de los fascistas y dentro de los propios EEUU, el cambio de régimen.
Eso sin mencionar la pérdida de legitimidad y del control territorial del Estado. Eso en términos de seguridad y defensa se denomina “Geometría de la Ocupación” en contraposición a la “Nueva Geometría del Poder”.
Pero lo que a nuestro juicio es lo peor de todo esto es la parálisis del pensamiento crítico. Esto es que hay muchos adeptos revolucionarios, si así podemos llamarlos, más allá del género, defendiendo el “simulacro” gringo, el auto sabotaje social, minimizando la libertad de acción de los yanquis en nuestro suelo patrio y relacionando el “Por Ahora” del Comandante Hugo Chávez el 4 de febrero de 1992 con la inacción de hoy.
Lo primero que debemos señalar es que ambos hechos se dieron en contextos bien distintos. El de Chávez era en contra de un Estado totalmente represor y arbitrario, aunque sin duda arrodillado a EEUU en ese momento. Pero además Chávez se enfrentaba a un enemigo interno (lo mismo ocurrió el 11 de abril de 2002) y en ambos casos no hubo entrega de soberanía por ningún lado.
La situación de ahora, es con el imperialismo directamente y cara a cara, con terribles concesiones y consecuencias.
No se ha aplicado en este caso, lo que el intelectual portorriqueño Ramón Grosfoguel ha señalado en recientes entrevistas y foros a los que ha sido invitado: “Flexibilidad Táctica sin Ingenuidad Estratégica”. De hecho, Grosfoguel criticó la reciente entrega de Alex Saab a las autoridades de EEUU.
Y esto, más allá de los argumentos esgrimidos tanto por la Presidenta Encargada, el Presidente de la Asamblea Nacional y el Capitán Diosdado Cabello. Pero como otros dijeron y los medios de la hegemonía hacen fiesta, esta decisión salpica y desdice de las ejecutorias del propio Presidente Maduro al respaldar a Saab, y haberlo nombrado hasta Ministro del Poder Popular para la Industria, por conocer las maneras y nudos críticos para sortear el bloqueo y agresiones económicas, comerciales y financieras contra el país.
Es válido que podamos sentir miedo ante este contexto, y que debamos tener una flexibilidad táctica ante una amenaza y pelea tan desigual. No es nuestro planteamiento buscar, por lo menos en este momento, una confrontación abierta con EEUU (todos los elementos nos desfavorecen sin duda) pero tampoco es caer en el otro extremo de entregarlo todo (Grosfoguel habla del establecimiento de “líneas rojas” de límites los cuales así te disparen o te aniquilen, no estés dispuesto a ceder bajo ninguna circunstancia) y eso hasta ahora no lo hemos visto por ningún lado, o es la percepción que tiene una parte importante de nuestro pueblo, lo cual debe ser atendido y explicado ipso facto.
Ahí es en donde la política comunicacional institucional, revolucionaria, ha tenido un vacío, amén de la falta de una dirección colectiva que políticamente oriente y baje las líneas.
Por ello, es mucha la tarea que tenemos por delante.
¡Bolívar y Chávez Viven. Sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y
Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Leales siempre: Traidores Nunca!
* Abogado, Defensor de Derechos Humanos,
Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras
Socialistas. , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta
tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo.
Canal de Telegram: El Canal de Martorano
Educación transformadora
El presidente Hugo Chávez creó universidades públicas, como la Universidad Bolivariana de Venezuela, en 2003, y la Universidad Experimental de la Seguridad, en 2009, para garantizar el derecho constitucional a la educación, dignificó salarialmente a los docentes e hizo del libro y la lectura prácticas cotidianas e inclusivas, mientras en 2005 nos declarábamos territorio libre de analfabetismo.
La educación continuó siendo una prioridad con el presidente Nicolás Maduro, secuestrado desde el 3 de enero por EEUU; la matrícula universitaria aumentaba, alcanzando cifras que nos convertían en uno de los países con mayor acceso a la educación superior por la asignación directa de cupos en instituciones de educación nuevas como las politécnicas territoriales, de las ciencias de la salud, la campesina, entre otras.
A pesar de los logros, las medidas coercitivas unilaterales (MCU), que comenzaron con el decreto de Obama de 2015 que nos califica de amenaza, afectaron los salarios y esto generó la inmigración inducida de profesionales, entre ellos, docentes. A esto se sumó la pandemia del covid, exigiendo las clases en línea, aunque, en muchos casos, no contábamos con las herramientas tecnológicas para la virtualidad, pero se atendió la contingencia desde instancias gubernamentales con tabletas y otros recursos.
Antes de las MCU, de acuerdo con la Cepal, en 2012, Venezuela se convirtió en el segundo país que más redujo la pobreza; en primer lugar, por el aumento de los ingresos laborales con uno de los salarios mínimos más altos de América Latina (475 dólares) y, en segundo, por los programas sociales de las misiones.
Después del 3 de enero, quedó claro que el llamado a las MCU por la oposición de ultraderecha no era el único plan. Luego del daño por el bloqueo, venía el resarcimiento. Entonces, la élite educativa, pensando en el escenario de la transición “democrática”, planificó, ya sin las sanciones que nunca reconocieron, mejorar las condiciones socioeconómicas del docente, pero con dosis de privatización, desde la educación inicial hasta la superior, atenuada con el beneficio de un financiamiento estatal y la promoción de un aprendizaje común, lejano a la educación transformadora, desde una desideologización que normaliza el neoliberalismo y la desigualdad social.
Maduro: trampa judicial
Nos relajaremos el día en que el abogado Barry J Pollack introduzca en la corte de Manhattan la moción ómnibus.
Detrás de la escena hay un guion: la cadena CBS News distrae con filtraciones sobre “nuevas líneas de investigación criminal”, mientras el núcleo del conflicto ruge en la trampa judicial del “Estado capturado” —esa pirueta doctrinaria con la que Washington pretende borrar la soberanía de Venezuela— para anular a Maduro y eludir las leyes de inmunidad diplomática.
La Fiscalía cometió errores irreversibles. Primero, la confesión pública de origen: el 1° de mayo, Donald Trump admitió que apenas están “construyendo el caso”. Esta torpeza verbal confirma la atrocidad jurídica: ejecutaron una agresión militar de facto y ahora fabrican expedientes retrospectivos para justificarla.
A esto se suma la herida mortal que la Fiscalía se autoinfligió con el bumerán procesal del caso Van Dyke. Para condenarlo por apostar en Polymarket, el tribunal neoyorquino juró ante un juez que los planos de la extracción eran “información militar clasificada”. Los fiscales no pueden sostener ante el juez Alvin Hellerstein la ficción de una “acción policial de la DEA” mientras, en el pasillo de al lado, encarcelan a jóvenes soldados norteamericanos, piezas desechables de su propia maquinaria, por revelar secretos de guerra.
Esta contradicción confiesa el teatro bélico y tumba la tesis del Estado capturado. Intentar defender este absurdo el 30 de junio someterá al sistema judicial de EEUU a la vergüenza pública de admitir que su derecho penal solo busca tapar una agresión flagrante.
Segundo, la grave inseguridad jurídica inyectada a su propio sistema. Para evadir la Ley de Inmunidades Soberanas y el histórico precedente del caso Schooner Exchange (1812), la Fiscalía inventó la doctrina del “Estado capturado”. Si el juez avala que un país entero sea reclasificado como una “empresa criminal” para anular su inmunidad, dinamitará su propio derecho interno y expondrá a los presidentes norteamericanos al mismo trato en cortes foráneas.
Tercero, la inminente moción ómnibus es una fuerza constitucional ineludible. Bajo la Sexta Enmienda y la ley de procedimientos para información clasificada, la Fiscalía se enfrenta a un dilema: o desclasifica las bitácoras crudas de la CIA y el Comando Sur en corte pública, o retira los cargos para proteger sus redes de espionaje.
¿Qué hacer?
Los estudios de coyuntura en torno a los hechos del 3 de enero sobreabundan tanto en términos opináticos como geopolíticos, mientras que los estudios estructurales son pocos. ¿A qué me refiero con el concepto de estructura? Pues, a las características de las relaciones de producción heterogéneas y el desarrollo de las fuerzas productivas de la formación social venezolana.
En relación a este segundo aspecto, la incursión yanqui en suelo patrio demostró la capacidad predictiva y explicativa de la teoría marxista de la dependencia desarrollada por Salvador de la Plaza, Gustavo Machado y Pío Tamayo hasta la generación de oro conformada por los comunistas de los años 40 del siglo XX venezolano, que tuvo su momento estelar en la década de 1960 en la Universidad Central de Venezuela.
Los antimarxistas acusan a Héctor Malavé Mata, Domingo Maza Zavala, Ramón Losada Aldana, entre otros, de economicistas, sin tomar en consideración que era necesario comprender el fenómeno del subdesarrollo a partir de una economía política que dejara al descubierto las trampas de la concepción burguesa del desarrollo.
Justamente, estos autores desplazaron el concepto de atraso por el de antidesarrollo o el de no desarrollo como rasgo estructural de la dependencia. Es decir, por ejemplo, criticaron la relación fenoménica del centro y la periferia de la Cepal en vista de que la noción de subdesarrollo es de carácter ideológico y de ocultamiento de los intereses del mercado metropolitano dominado por EEUU respecto de los Estados que conforman el área estratégica de la opresión.
Por consecuencia, la incursión militar gringa corroboró que el rasgo estructural de la dependencia (que también es político) está intacto. Al respecto, ¿qué hacer? Pues, trabajar en el marco de la conciencia política y teórica a través de las escuelas de cuadros. Es necesario retomar el viejo concepto de las células comunistas, pero dentro de las comunas y consejos comunales, pero con clara dirección teórica.
¡Basta de “pastiches” ideológicos! La teoría marxista de la dependencia sobre la base de la tesis del árbol de las tres raíces debe ser nuestro norte. ¡Sin teoría revolucionaria, no hay práctica revolucionaria! ¡La revolución no se hace, sino que se organiza! ¡La clase obrera tiene que luchar estrechamente unida con el campesinado!
martes, 26 de mayo de 2026
Columna de Juan Martorano 548: Análisis sobre los eventos ocurridos en el Internado Judicial de Barinas (INJUBA).
*JUAN MARTORANO
Los sucesos ocurridos el pasado domingo 24 de mayo en el Internado Judicial de Barinas (INJUBA) – que incluyeron protestas de reclusos en los techos, denuncias de torturas, uso de gases lacrimógenos y el traslado de más de 100 reclusas con la posterior destitución del director del penal- tocan una fibra muy sensible sobre los derechos humanos y el sistema penitenciario En Venezuela. Sin embargo, en nuestro rol de activistas de derechos humanos, debemos asumirlo sin cortapisas.
El pasado domingo, el Internado Judicial de Barinas (INJUBA) se convirtió, una vez más, en el reflejo de una realidad que las paredes de concreto intentan silenciar. Las imágenes de los reclusos en los techos, el humo de las colchonetas quemadas y los ecos de detonaciones no fueron un hecho aislado; fueron el síntoma de un sistema penitenciario que sigue operando al límite de la dignidad humana.
La protesta en el INJUBA estalló tras la designación de una nueva directiva y las graves denuncias de la población penal por requisas violentas, golpizas, aislamientos prolongados y la suspensión de las visitas a los familiares de los reclusos. Cuando la desesperación lleva a los internos a gritar desde los techos “nos están matando lentamente”, la sociedad y las instituciones no pueden simplemente mirar a otro lado o asumir que estas personas por estar privadas de su libertad, carecen de derechos elementales.
La respuesta de la directiva del penal (la cual nos parece acertado que el Ministerio Público dirigido por Larry Devoe haya decidido abrir una investigación sobre lo sucedido) con gases lacrimógenos que afectaron incluso el pabellón femenino y el traslado intempestivo de más de 100 reclusas hacia rumbos inciertos. Si bien la posterior destitución del director del penal y la investigación que ha sido ordenada son pasos necesarios, también la admisión tácita de que algo andaba profundamente mal es importante reconocerlo de una situación que perfectamente pudo haberse evitado.
Consideramos que no es necesario un motín o una huelga de hambre para que los organismos de control actúen. La labor de la Defensoría del Pueblo y del Ministerio Público como instituciones con marcos constitucionales y legales en estos casos debe ser preventiva, constante y rigurosa y no reactiva ante el estallido de la violencia (aunque a algunos no les gusta, también hay muchos interesados e interesadas en artificialmente crear crisis de esta naturaleza con el claro objetivo de capitalizar políticamente estas situaciones, a través de la instrumentalización del tema de los Derechos Humanos, esto no es nada nuevo).
Los sucesos de Barinas nos recuerdan que las cárceles no deben ser agujeros negros de opacidad y castigo (producto del viejo modelo que aun no hemos podido erradicar y eso lo ha reconocido hasta la propia Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez) sino centros donde se respete la ley que el propio Estado profesa defender, además de propender por la regeneración y reinserción de los individuos en la sociedad y no que allí sean revictimizados. Mientras los familiares sigan pernoctando en las aceras, con la angustia de no saber si sus hijos e hijas, esposos o esposas están heridos o heridas o fueron trasladados o trasladadas a cientos de kilómetros, la herida social seguirá abierta.
La verdadera reforma del sistema judicial penal, cuya consulta arranca a partir del 2 de junio no se mide en el cambio de nombres de una oficina directiva, sino en la garantía absoluta de los derechos humanos tras los barrotes, la garantía de los derechos humanos cuando se combate a las mafias de custodios de la Guardia Nacional Bolivariana o la Policía Nacional Bolivariana para al traslado de los reclusos a sus audiencias, cuando se combate a las mafias de fiscales que no cobran 10 mil dólares o más por las causas que manejan, en fin, cuando el sistema de justicia sea realmente saneado.
Esta es una tarea pendiente que tenemos que asumir sin cortapisas
¡Bolívar y Chávez Viven. Sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y Patria
Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Leales siempre: Traidores Nunca!
* Abogado, Defensor de Derechos Humanos,
Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras
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¿Cuál justicia? Participación en la CIJ
Por. Prof. Carolina Escarrá Gil
Profesora e Investigadora
Universidad Internacional de Las Comunicaciones, LAUICOM
Ejes Temáticos Funcionales
- Legitimidad Histórica y Diplomática: La vigencia exclusiva del Acuerdo de Ginebra de 1966 frente a la ilegalidad del Laudo de París de 1899.
- Intereses Corporativos Trasnacionales: El papel de ExxonMobil en la demanda de Guyana ante la CIJ y el usufructo de los hidrocarburos.
- Geopolítica y Cortinas de Humo: Maniobras de distracción fronteriza y reuniones bilaterales de inversión petrolera.
- Conciencia y Soberanía Popular: El referendo consultivo como el hito que define el mandato popular de integridad territorial.
- Filosofía del Derecho Internacional: La crítica a la rigidez de los tribunales tradicionales frente a la justicia revolucionaria de los pueblos.
La semana pasada tuvo lugar la participación de la delegación venezolana con la presidenta encargada a la cabeza, en la audiencia de la Corte Internacional de Justicia sobre el Esequibo, en Países Bajos, donde se encuentra la sede de ese tribunal internacional.
Allí, la delegación reafirmó la posición histórica de Venezuela en torno a la controversia, enfatizando que la misma solo será dirimida a través de un diálogo político concertado, en el marco del Acuerdo de Ginebra de 1966, el cual establece una solución práctica y mutuamente satisfactoria para ambas partes, advirtiendo además que Venezuela desestimará cualquier decisión de esa Corte, que vaya contra el Acuerdo de Ginebra, puesto que “Venezuela nunca ha dado consentimiento para someter la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba a la jurisdicción de esta corte”.
Por esa razón el equipo venezolano solicitó formalmente a la CIJ que se abstenga de intervenir en la controversia sobre el Esequibo, como lo enfatizó el embajador Samuel Moncada en el cierre de la intervención de la delegación nacional.
La verdad histórica de Venezuela: El Acuerdo de Ginebra de 1966 como la única vía válida para resolver la controversia.
Estamos preparados
Igualmente, la presidenta encargada dejó claro en nombre de todas y todos los venezolanos, que Venezuela está lista y preparada para alcanzar una solución satisfactoria: “En nombre del pueblo venezolano, hemos llegado a los Países Bajos para defender la majestad y el vigor del Acuerdo de Ginebra de 1966…”
Presentó más de 3000 folios de documentos históricos que confirman la nulidad del Laudo arbitrario de París de 1899, la ilegalidad del Tratado de Washington en el cual se sustentó dicho arbitraje, al tiempo que ratifican que el Esequibo forma parte del territorio de Venezuela desde la creación de la Capitanía General en 1777.
También señaló que la actitud hostil de Guyana responde a intereses petroleros trasnacionales, pues su desconocimiento del Acuerdo de Ginebra coincidió con el hallazgo “de fama mundial” por parte de la ExxonMobil, de grandes yacimientos de hidrocarburos.
Demanda
Recordamos que, en el año 2018, el gobierno de la República Cooperativa de Guyana introdujo de manera unilateral, y con el apoyo del secretario general de la ONU, una demanda en la cual solicitaba la validez del Laudo arbitrario de París de 1899, que ya había sido discutido en el marco de la Asamblea General de la ONU, dando pie al Acuerdo de Ginebra de 1966, con el aval de Inglaterra, la para entonces Guyana inglesa y la República Bolivariana de Venezuela.
Venezuela no ha reconocido ni reconoce la jurisdicción de esa Corte en la disputa como lo ha hecho saber en reiteradas oportunidades y como incluso se definió popularmente a través del referendo del 3 de diciembre de 2023.
No obstante, el gobierno asistió a la ronda de audiencias en la CIJ, con la única intención de “mostrar ante el mundo la verdad sobre los derechos que desde su nacimiento le corresponden sobre el territorio de la Guayana Esequiba”, como lo anunció el canciller.
Soberanía e intereses trasnacionales: El financiamiento corporativo detrás de las demandas contra la integridad territorial
Cortina de humo
Por otro lado, el canciller Yván Gil dijo que Guyana lanzó otra “cortina de humo”, al señalar un supuesto ataque de Venezuela en la frontera, dejando una persona herida, como lo ha hecho en otras ocasiones, en momentos en que el tema del Esequibo tiene una gran exposición mediática. Así señaló: “No podrán desviar la atención de la verdad histórica, jurídica y política: la única vía válida para resolver esta controversia es el Acuerdo de Ginebra de 1966, vigente hoy y mecanismo diplomático y pacífico al cual estamos comprometidas ambas naciones. Estas recurrentes cortinas de humo no ocultarán su derrota frente a la verdad ni su negativa a cumplir el único mecanismo acordado entre las partes”.
Por su parte, de acuerdo con Reuters, Trump se reunió con directivos de Chevron y ExxonMobil en la Casa Blanca para discutir inversiones y oportunidades petroleras en Venezuela”, mientras versiones en redes sociales vinculan esta reunión con una posible estrategia para reducir tensiones sobre el Esequibo, donde ambas compañías estadounidenses mantienen intereses petroleros.
Elementos puntuales a recordar
Sobre el tema, hay que recordar que el presidente Maduro hablaba de 6 momentos en la controversia y que el último de esos momentos era el que estaba surgiendo a partir del referendo del 3 de diciembre de 2023, hito que fue precedido por una campaña que pudiéramos llamar peregrinaje, y en la cual se le explicó al pueblo venezolano de manera didáctica por qué debía votar sí a las 5 preguntas del referendo, una de las cuales plantea la creación del Estado Guayana Esequiba y la modificación del mapa, para incluir a Venezuela toda, en el marco de la integridad territorial, algo que ha sido muy rechazado por las autoridades guyanesas.
También hay que recordar que se trata de un territorio venezolano de 159.542 Km2, del cual fuimos vilmente despojados a través del fraude imperial, que corresponde a 156 veces la isla de Margarita o 368 veces el tamaño de Caracas, como lo plantea la ONG Mi Mapa, y que es rico en minerales, tierras raras biodiversidad, pero además tiene proyección al mar atlántico donde se encontraron importantes yacimientos petroleros que Guyana ha estado usufructuando junto con empresas transnacionales petroleras como la ExxonMobil
De acuerdo con el ex ministro de ambiente guyanés Trotman, la ExxonMobil no solo presionó para que se efectuara la demanda, sino que pagó los gastos para que el país lo hiciera. Esto, evidentemente para defender el apenas 2% de regalía que les exige Guyana a las empresas petroleras, de acuerdo con el acuerdo de 2016, parte del cual se va en los actos de corrupción de autoridades guyanesas, por lo cual las ganancias obtenidas, no se retribuyen a la población.
Laudo írrito y nulo
Nuestra delegación pisó firme en este sentido, dejando sobradas evidencias de por qué el laudo arbitrario de París es un laudo írrito, nulo e ilícito. También se habló del acuerdo entre Holanda e Inglaterra de 1814, que está en el origen de la controversia, que tuvo mucho antes bulas papales, mapas y otros documentos.
Sobradas razones lo demuestran: La falta de justificación del laudo, algo no concebible en esa época; la ultrapetita al tocar tierras en disputa con Brasil o al decidir la navegación internacional de ríos venezolanos; el uti posiidetis factis con tan solo 50 años de permanencia en el territorio y no con 100 que era lo que se planteaba en la época (elemento contenido en el Tratado de Washington) sin la participación de Venezuela; la componenda, chantaje y fraude demostrado por Severo Mallet Prevost muchos años después para la aceptación de unos linderos, de líneas que supuestamente Shomburg trazó aun estando muerto.
Frente al fraude imperial: Los argumentos irrebatibles que demuestran la nulidad absoluta del Laudo de París.
¿Cuál justicia?
A vuelo de pájaros, y en un espacio reducido como esta columna, unas pinceladas de nuestra lucha asimétrica por recuperar un territorio que es parte de nuestra integridad territorial. La batalla es en el terreno de una institución que ha demostrado en otros fallos, ser la justicia con vendas en los ojos, con una balanza tal vez de cartón, rígida y con sonrisa de Mona Lisa. No la justicia revolucionaria sin vendas en los ojos, en movimiento, con el cabello al viento, libre, que reconoce las asimetrías sociales en esta lucha de clases internacional, que es la justicia de los pueblos, la justicia de Carlos Escarrá, la justicia del amor.
No obstante, sin duda alguna, debemos seguir apostando al triunfo de la verdad sobre la mentira y de la vida y el amor sobre la muerte, la desesperanza y el odio.
Sr. Héctor Rodríguez, su lógica: para qué pelear si EE UU centuplica nuestro poder bélico. Derrotados nosotros sin remedio?…
José Sant Roz
Es como si alguien, el 3 de enero hubiese dicho: "La pinga, yo no voy a salir a defender a la patria porque puedo INMOLARME". RECUERDE Sr. Héctor Rodríguez, que no es el poder bélico de un imperio el que logra imponerse sobre los pueblos. Decía el Libertador Simón Bolívar: "Por fortuna se ha visto con frecuencia un puñado de hombres libres vencer a imperios poderosos". Aclaremos: INMOLARSE, queridos compatriotas, no significa morir inútilmente. Tampoco se trata de un acto suicida. Por otro lado, empiezo aclarando (aunque no debería) que no soy de esa izquierda pajuda la cual critica mi admirada y genial Carola Chávez. Soy, quizás, de la izquierda insolada, la que va por la calle cogitabunda con o sin sombrero, a pie y en chanclas, moribundamente enhiesto, aterido de atávicas arrecheras porque casi nada se concreta, tras siglos de coñazos y coñazos. La de los eternamente desahuciados. Esa, cuyos sentimientos y dolores no recoge ningún manual de política. Y en estos momentos (vivo de momentos), me escuece, por ejemplo, la palabrita INMOLARSE. La he buscado, porque me perdí ahora cuando la han puesto de moda y leo que INMOLARSE es DAR LA VIDA O SACRIFICARSE POR UN IDEAL, POR UNA CAUSA O POR EL BIEN DE OTRAS PERSONAS, PERO EN NINGÚN CASO, REPITO, INÚTILEMENTE. Recuerdo que durante las arteras y criminales arremetidas de la derecha el 11 de abril de 2002, Fidel Castro le dijo a Chávez: "escúchame, chico, tú no eres Salvador Allende, tú no te mueres hoy"", pero no le dijo: "aborta el proyecto, aminora la marcha para que no te inmoles". Porque lo cierto es que Chávez no podía evitar lo que se estaba desatando contra Venezuela, porque él venía inmolándose en una sucesión de actos y desafíos desde el mismísimo 4-F. Venía de padecer cárceles, persecuciones y falsas acusaciones desde Colombia (estar apoyando a guerrilleros, y por eso se le quiso hacer un juicio). En todo momento su vida comenzó a pender de un hilo, hasta que no tuvo otro destino real, inevitable, neto y formal que el de INMOLARSE, porque ciertamente acabó asesinándolo el imperio. No pudo evitarlo. Y un político de izquierda auténtico, aquí en cualquier lugar del mundo, debe saber que en todo momento se está jugando la vida. Los musulmanes llaman esto MARTIRIO. Los martirizados son seres sagrados.
Considere usted aquel instante en 1813, cuando Santander se opone a los planes de Bolívar en La Grita, el de atreverse llegar hasta Caracas con su ejército (La Campaña Admirable). Santander le dice que es una locura y que los van a matar a todos, y Bolívar le espeta: "O me fusila usted o lo fusilo yo". Y Santander acobardado decide no acompañar a aquel hombre sublime que opta por INMOLARSE. En realidad, a un revolucionario auténtico no le corresponde escoger si se INMOLA o no, mucho menos buscar evitarlo. Sencillamente tiene que cumplir con su deber, con su destino. Cuántas veces se le dijo a Chávez que se cuidara, y cuántos trataron de protegerlo con devoción sincera, y a la final lo contaminaron, lo asesinaron. No podía evitarlo para dolor de América Latina.
Son las 5 de la mañana del 4-F de aquel 1992: el vaho de la metralla aún estalla a los costados de los paredones que rodean al Palacio de Miraflores. Alguien desde lejos está tratando de INMOLARSE, y debe, claro, por supuesto, innegablemente, estar loco, ¿verdad, señor Héctor Rodríguez? Hay un inusual silencio en la ciudad. Hay mezclados por el suelo vidrios, cartuchos quemados, sangre e insignias militares, y en algunos puntos carpetas de un gabinete que nunca se hizo; en un ángulo del espacioso recinto varios funcionarios de la DISIP, pálidos y callados como la muerte, siguen aletargados ante las vagas y confusas noticias que transmite un pequeño televisor, colgado de un matero. Desde algunos balcones de los edificios cercanos se escuchan gritos y disparos provenientes del 23 de Enero. Un loco, pues, quiere INMOLARSE por el pueblo, y el pueblo parece e no querer INMOLARSE por él. That’s de question, señor Héctor Rodríguez, Ministro de Educación…
Lo que pasa es que usted, señor Héctor Rodríguez, indudablemente tiene otro sentido del valor y del coraje, muy diferente al asumido en su momento por el Comandante Chávez, y por eso, quizás, no lo vimos el 3 de enero salir a encabezar un movimiento de resistencia contra los gringos. No hubiera estado mal que miles en ese momento nos hubiésemos INMOLADO, y hoy sería otro el sentimiento de lucha y de amor por esta tierra, no esa carga, no esa culpa, no esa MIERDA que todos llevamos dentro, como si algo se nos hubiese podrido en el corazón. Comprendemos ahora porqué usted no haya querido INMOLARSE, pero nos parece muy mal que se le quiera impedir a los que no quieren tan horribles ultrajes.
Usted es un EDUCADOR y considera que debe cuidarse porque el país lo necesita, pero no olvide el himno de la grandiosa Cuba: "…QUE MORIR POR LA PATRIA ES VIVIR". Usted, como se ve, ha tomado las previsiones de protegerse. Usted se cuidó y seguramente le pidió a sus amigos que no fueran a INMOLARSE, que enconchados esperaran a que pasara el ventarrón, en la esperanza así, de poder recomponer nuestras fuerzas, nuestros cuadros de lucha y seguir en esa pelea que ya lleva 28 años. Por lo que entendemos, usted debe tener un plan para esa recuperación. Y todos deseamos conocerlo. Pero, señor Ministro, el que está consciente de su destino en una acción revolucionaria, jamás piensa que va a INMOLARSE. Sencillamente va a cumplir con su deber y se lanza a la lucha con toda la sagrada fe en su destino. Usted no es un burócrata, y como tal tiene que pensar que por nada de este mundo se va a INMOLAR, si sale en defensa de la patria. Este es un término que jamás escuchará de un jefe militar consciente de su deber.
Cuando pongo de ejemplo a grandes INMOLADOS, como Bolívar, Martí, Sandino, El Che, Allende, Chávez, entonces con toda la frescura de este mundo se me responde: "- Es que nosotros no somos ni Bolívar, ni Martí, ni Sandino, Allende, El Che ni Chávez". Ah, pero entonces sí dicen que son REVOLUCIONARIOS y se encasquetan gorras y franelas rojas y gritan con furia "Patria, Socialismo o Muerte". Revolucionarios a destajo, con un sueldo. ¿Nosotros no tendremos otro deber sino ser simuladores de verdaderos revolucionarios?
El real aturdimiento el 3 de enero, lo produjo en esencia la inacción absoluta, esa nula reacción frente al enemigo, ante la mortandad. Eso fue lo que nos ha dejado ese cerebro más TUMEFACTO QUE ESTUPEFACTO. Todo el mundo comenzó a preguntarse qué bajas les habíamos ocasionado a los gringos. ¿Cómo fue que entraron? ¿Cómo fue que se llevaron al presidente y a Cilia? Esto no tiene explicación y probablemente jamás alguien con claridad logrará esclarecerlo. Por Dios, alguien debió tomar por las charreteras a Padrino López y decirle que asumiera su papel, como lo hizo Leonardo Infante con Francisco de Paula Santander cuando éste se escondió en plena batalla, en el Puente de Boyacá, en 1819. La verdad es que todos andamos ardidos y preguntándonos si vendrá otro round…
Si los gringos y la oposición artera y criminal estuvieran conscientes de que nosotros realmente estamos dispuestos a inmolarnos como lo hicieron los vietnamitas, otro gallo cantaría. Sépase que Chávez más de dos veces salió a INMOLARSE. Lo hizo, tanto el 4-F como el 11-A. Muchas veces el Comandante Chávez se jugó la vida por la patria. El 4-F fue a inmolarse por nosotros, para tratar de darle un vuelco a la indolencia y a la apoplejía generalizada del país. Y en su desafío contra los mil demonios de la canalla adeco-copeyana, estaba seguro que no saldría vivo de aquella gesta. Pero si moría le dejaría un gran legado a la resistencia de los patriotas que acabarían tomando las armas por él. Usted, EDUCADOR, don Héctor Rodríguez, ministro de Educación, nos dice que el chavismo hubo de recular, hubo de dar un paso atrás en lo que concierne al secuestro de Nicolás Maduro porque no había que «INMOLAR» al «pueblo» frente a la superioridad militar de Estados Unidos. Sepa que esa superioridad siempre va a existir en cuanto al poder de las armas que tienen los gringos. Nosotros contamos con otras armas más poderosas, la del espíritu, la de la conciencia y el amor por la patria.
Imagínense ustedes, que Bolívar ante la evidente superioridad del Pacificador Pablo Morillo aquel 7 de abril de 1815, cuando llega a las costas de Venezuela, al frente de 15 mil hombres armados hasta los dientes en 60 navíos, hubiese dicho: "No nos INMOLEMOS por la patria, entreguemos las armas y capitulemos, la superioridad es aplastante". Imagínense ustedes, cómo habríamos quedado nosotros ante la historia, y que él entonces se hubiera retirado al campo a …
Señor Héctor Rodríguez: Para encontrar eco y suscitar adhesión en todos lo que aún viven –no en los muertos, por supuesto– es necesario apelar a las fuentes de nuestra independencia y soberanía. Sentir como una fuerza incontenible que estuvimos en muchos frentes de lucha al lado de nuestro Comandante Chávez. Que conquistamos algo que jamás debemos perder. Por lo cual no nos parece correcto lo que usted argumenta al referirse al Comandante Hugo Chávez, y traer a colación SU RETIRADA TRAS la rebelión del 4-F, CUANDO DECLARÓ EL «POR AHORA». Usted sostiene: «El que diga que hay que inmolarse, que dé un paso al frente, pero no le pida al ‘pueblo’ que se inmole. Y no me hable en nombre de Chávez»., porque entonces quiere decir que su fin en este combates es que nos entregamos sin luchar, sin dar la pelea, por lo que el pueblo ha entrado en una debacle y en una especie de capitulación moral. Añade: «Chávez, en el año 92, cuando vio que la superioridad militar no lo acompañaba, dio un paso al frente y dijo ‘por ahora’. Entendió que la correlación de fuerzas cambió y para no inmolar a su fuerza y a su pueblo, decidió dar un paso atrás. Se caló varios años de cárcel y salió a la calle a reconstruir de nuevo la fuerza». ¿Es decir, que luego de 28 años de chavismo, de revolución bolivariana, nos corresponde dar otro paso atrás y esperar quién sabe cuántos años para retomar el camino de la esperanza, del proyecto bolivariano, cediéndole a la vez harto terreno a la derecha para que no nos vean radicales sino hasta convencionales, conservadores, "buenas gentes" y afines, semejantes o similares? A fin de cuentas, nada contrarios a los pareceres de los enemigos del pueblo, nada conflictivos, complicados, peligrosos o críticos. Vaya tarea, señor ministro tenemos todos por delante, por lo que hemos de decir, que ciertamente no nos queda otro camino que INMOLARNOS. No hay otra salida…
Director de Ensartaos.com.ve. Profesor de matemáticas en la Universidad de Los Andes (ULA). autor de más de veinte libros sobre política e historia.
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