miércoles, 7 de diciembre de 2016

Ciberguerra

William Castillo Bollé


Nunca la cita de un autor fue tan abusada como aquella de Von Clausewitz: “La guerra es la continuación de la política por otros medios”. Hugo Chávez, apasionado de la teoría política, solía reinventarla, aplicándole el principio de transitividad.  Una vez dijo que si la frase del célebre alemán era cierta, lo contrario también debía serlo. Es decir, la política puede concebirse como la continuación de la guerra por otros medios.
La actual agresión a Venezuela por parte de  los poderes mundiales me hace pensar que al final, Chávez tenía razón: hoy la guerra no es una forma más de la política hacia nuestro país. Es “la política”. La única política que conciben los poderes fácticos que dominan el planeta. La única a la que se da razón y oportunidad de existir.
Se trata de una guerra no convencional, silenciosa, perversa, permanente, que se ejecuta desde y hacia todos los espacios de la vida del país. Un conflicto bélico cuyo objetivo es no es sólo la destitución del Gobierno, sino la aniquilación del sujeto histórico chavista, la Revolución Bolivariana,  y con ésta, la destrucción del nuevo Estado social de Derecho y de Justicia nacido en 1999.
Las formas modernas de la guerra, pasan indefectiblemente por el ciberespacio, por escalar los conflictos desde el terreno de la política real al espacio virtual de las redes de comunicación e información, es decir, al sistema nervioso central de la sociedad. Así, lo ocurrido con el reciente ataque al servicio de Internet, combinado con la extraña caída de la plataforma privada que controla las transacciones electrónicas de compra y venta, configuran un mismo fenómeno: la ejecución en pleno de complejas operaciones de ciberguerra contra Venezuela.
Edward Snowden ha puesto en evidencia que los sistemas de espionaje masivos que practica EE.UU a escala planetaria no son más que la punta de un monstruoso iceberg: un sistema de agresión militar que tiene en las tecnologías de información y comunicación un terreno privilegiado.
De eso trata la ciberguerra: llevar al plano de las redes virtuales las operaciones militares  contra un enemigo, teniendo como blanco-objetivo la infraestructura telemática, las autopistas de la información y los servicios que se prestan sobre éstas. Aquí, los bombardeos corresponden a complejos fenómenos como  los llamados “ataques de negación de servicio (DoS)” que pueden tumbar o inhibir un servicio por “saturación de demanda”, la intervención (cracking) de los enlaces de Internet y las operaciones para penetrar las bases de datos que rigen la economía, que controlan procesos esenciales como la energía o  las finanzas, y los sistemas de seguridad, el registro civil y electoral, entre otros.
La ciberguerra apela a sofisticadas aplicaciones que “corren” desde servidores situados fuera (o dentro) de nuestro país, que se combinan con una inteligente estrategia comunicacional para  responsabilizar al Gobierno por estos fenómenos que el usuario común – ajeno a las sutilezas tecnológicas- percibe como “fallas” o “caídas” de los servicios.
Estas operaciones ya tuvieron un momento estelar en 2014 durante las guarimbas, cuando se lanzaron ataques desde el extranjero contra la plataforma tecnológica del país, se logró penetrar y “tumbar” los sistemas de algunas instituciones; se liberaron aplicaciones desde empresas de tecnología del extranjero para facilitar la comunicación de los grupos violentos y  burlar los controles de seguridad; se difundió un falso comunicado de la empresa Twitter contra Venezuela y se robó desde el  extranjero un bloque de direcciones de protocolos de Internet (IP), propiedad de la República, afectando servicios que se prestan a través de webs públicas o servidores de correo de instituciones y empresas .
El objetivo es muy claro: deteriorar, afectar y paralizar, hasta tomar control, de sistemas y procesos tecnológicos fundamentales para el país. Producir fenómenos de “blackouts”, o crear zonas o eventos de silencio, grandes espacios de lugar-tiempo en que la gente queda incomunicada. Y por supuesto, que todo ello se produzca de manera simultánea, afectando procesos económicos esenciales, generando caos, confusión, angustia y la lógica irritación de los ciudadanos.
Frente a la ciberguerra urge una política de Estado de largo alcance, profunda, que convoque a los más calificados talentos de todas las áreas y sectores. Que comprenda el fenómeno, lo analice, lo desmenuce y lo encare desde su perspectiva militar, económica, tecnológica y cultural. No es una tarea específica de tal o cual institución. Es una tarea de Estado. La profundidad de los daños materiales, económicos, políticos y mentales que supone la ciberguerra obligan a darle una respuesta a la altura de las circunstancias.
Porque las tecnologías, los sistemas y servicios son hoy en buena medida virtuales, pero la guerra y sus efectos, no.

 

Fue uno de los personajes más importantes del siglo XX comandante Fidel Castro Uruguay lo homenajea

Silvia  Daniela Perez Priario
El líder histórico de la revolución cubana Fidel Castro , falleció el viernes 25 de noviembre 2016, a las 22.29 horas en La Habana.Su hermano, el presidente Raúl Castro, lo ha comunicado en un mensaje de televisión. “Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo
Fidel Castro Ruz, fundador de la Revolución Cubana.
Castro sobrevivió al encarcelamiento en manos del dictador Fulgencio Batista, al exilio en México y a un aparatoso inicio de su rebelión antes de llegar a La Habana triunfalmente en enero de 1959, cuando a los 32 años de edad se convirtió en el gobernante más joven de Latinoamérica. Durante décadas, fue inspiración y fuente de apoyo de todo tipo de revolucionarios de América Latina a África.
La alfabetización en el año 1961, fue una inspirada aproximación a mejorar los niveles de educación entre la proporción relativamente grande de la población cubana que era analfabeta en 1959. Se llevó a cabo a un costo relativamente bajo con voluntarios fuertemente motivados. En breve tiempo mejoró enormemente los índices de alfabetización .El sistema educativo a principios de los años 60 también hizo que la educación fuese universalmente accesible y aumentara la inversión en las personas (capital humano). Como resultado, Cuba pasó del 5º lugar en Latinoamérica en alfabetización y matrícula en 1970 al 1ro en 2007.Cuba logró reorganizar su sistema médico para brindar acceso universal a los servicios de salud y consiguió excelentes resultados en relación con los recursos que podía dedicar al sector de la salud. Como resultado, los indicadores de Cuba en ese campo mejoraron rápidamente y permanecen entre los mejores de América Latina.
Turismo para 2008, Cuba estaba ingresando casi 2.400 millones de dólares por concepto de turismo.
Prestación de servicios médicos a América Latina y otros países.A fines de la década de 1990, Cuba tenía un importante excedente de personal médico, con doctores y enfermeras asignados a trabajar en pequeños hoteles turísticos y guarderías. Sin embargo, ese excedente se convirtió en un importante activo humanitario, con la prestación de asistencia médica cubana a muchos países necesitados y la ampliación de la Escuela Latinoamericana de Medicina en las afueras de La Habana como  Venezuela y Uruguay entre otros tantos en Uruguay unos 67.000 uruguayos recuperaron la visión gracias a la creación hace nueve años del Hospital de Ojos instalado  en nuestro pais por  medicos  Cubanos.
se realizo un homenaje en el día domingo 4 de  diciembre  en el  velodromo municipal de Montevideo.
Con la presencia de la  embajadora Cubana Mercedes Vicente y colectivos de médicos Cubanos y  Uruguayos que  muchos estudiaron en Cuba el pueblo  estuvo presente en memoria al  comandante  Fidel Castro .
El pueblo Cubano y toda américa  lo despidió físicamente porque sigue su ejemplo de vida en toda américa latina .

Resultado de imagen para fidel castro

La victoria de los precios petroleros: ¿y ahora qué viene?



Luis Salas

restismo
El acuerdo de recorte de la producción petrolera por parte de los países OPEP y no OPEP constituye un evidente triunfo de la diplomacia del gobierno venezolano, principal promotor del mismo. Y al propio tiempo, y por las mismas razones, una derrota de la diplomacia norteamericana, que como en otras ocasiones ha utilizado el petróleo como arma geopolítica. Sin embargo, en el mejor de los escenarios, esta victoria constituye tan solo el primer paso en la batalla más compleja por los términos del intercambio global. Y no menos importante, deba valorarse y evaluarse sobre el marco del nuevo escenario económico mundial, que está muy lejos de ser el mismo de hace década y media, cuando por iniciativa del presidente Hugo Chávez la OPEP renació de sus cenizas y reconfiguró todo el comercio y el orden mundial.
Por ir de lo más simple a lo más complejo, lo primero que habría que recordar es algo sobre lo cual hemos insistido antes: y es que, ciertamente, la recuperación de los precios del petróleo hace subir nuestro ingreso nominal en divisas, y por tanto, en principio, recuperar nuestra capacidad de compra en el exterior. Pero eso solo en principio y nominalmente. Pues en términos reales, si no se acompaña con una batalla mucho más efectiva para sincerar los precios de las importaciones, es decir, para reducir la sobrefacturación y los precios de transferencia (precios que se cobran las transnacionales a sí mismas por los productos que importan) dicha recuperación nominal no será posible.
O sea: si al mismo tiempo que se recupera el precio de petróleo no se avanza sobre el frente de combate de eso que Serrano Mancilla ha llamado “el rentismo importador”, en el mejor de los casos tendremos una ilusión monetaria: más ingreso nominal que no se traduce en mayor poder adquisitivo, dado que al aumentar el costo de las importaciones, por la misma que entran, las divisas salen sin que eso signifique más bienes.
Sobre esto ya hemos escrito en este mismo espacio, así que no vamos a repetirnos. Por lo pronto, alcanza con recordar la siguiente gráfica donde se expresa claramente lo que estamos hablando. Y es que contrario a lo que se ha establecido como verdad en el sentido común mediatizado, entre 2003 y 2012 las importaciones en términos materiales no aumentaron significativamente. Pero lo que sí aumentó exponencialmente fue el precio que pagamos por ella, de manera que si bien en 2012 se importó más o menos un quinto más que en 2003, en términos de valor –esto es, la cantidad de plata que pagamos por ellas– tales importaciones nos salieron cinco veces más caras. Y como se puede ver también, el valor sobrefacturado de dichas importaciones tiene una correlación casi perfecta con el aumento de los precios petroleros.
grafico-luis
Así las cosas, ahora que los precios del petróleo se han venido recuperando y se llegó al acuerdo de recortes, hay que tener –más que nunca– presente la diferencia entre el comportamiento de las importaciones medidas por cantidades físicas y medidas por dólares o costo en divisas de las mismas. Y es que si se toman –de verdad verdad– medidas orientadas a fortalecer los controles previos y posteriores en materia de precios de transferencia y facturación que tanto CENCOEX como el SENIAT están en la obligación de ejercer, todo lo cual debe hacerse en el marco del –tantas veces ofrecido y nunca puesto en práctica– presupuesto por divisas, con los niveles de precios actuales puede recomponerse la capacidad de compra externa del país, sobre todo tomando en cuenta que la actual sobrevaluación global del dólar se acompaña de una deflación también global de precios, de modo que aunque nos estén entrando menos dólares estos tienen mayor poder adquisitivo en los mercados mundiales y, por tanto, nos brindan mayor capacidad de abastecernos.
Por último, aunque no menos importante, lo anterior cobra más relevancia cuando se considera que la llegada de Trump a la presidencia avizora un retorno mucho más marcado de la política proteccionista norteamericana, que entre otras cosas se manifiesta en una intensificación de autoabastecimiento energético, pero también, de un volcamiento de la industria petrolera norteamericana a competir en los mercados internacionales. Si a eso le sumamos el escenario de recesión mundial y caída del comercio que no tiene visos de mejorar en el corto ni mediano plazo, muy difícilmente –como mencionamos al inicio– los precios puedan volver a los niveles de hace cinco años, pues no hay demanda que lo justifique y más bien todo indica la existencia de una sobreoferta considerable, en especial ahora que con la recuperación de los precios del petróleo la industria del fracking se hace de nuevo rentable.
La buena noticia es que tal y como vemos también en la gráfica, si bien es verdad que la tendencia del precio del barril petrolero en tiempos de Hugo Chávez fue al alza (exceptuando el intervalo de 2008-2009, como consecuencia del crack financiero internacional en dichos años), no lo es, sin embargo, que durante dicho período el barril haya estado siempre –ni siquiera mayormente– por encima de los 100 dólares. De hecho, el barril por encima de los 100 dólares en promedio anual es un fenómeno más bien excepcional, que ocupa la última etapa del último gobierno del presidente Chávez, esto es, entre 2010 y 2012, siendo que el promedio del período completo (1999-2012) es la mitad: 55 dólares.

El mensaje postelectoral de Bernie Sanders

Amy Goodman y Denis Moynihan
Bernie Sanders no aparecía en público en Filadelfia desde julio. En esa oportunidad, durante la Convención Nacional Demócrata, vio a su rival de las primarias, Hillary Clinton, alcanzar la nominación como candidata a la presidencia por el Partido Demócrata. Esta semana, desde la histórica Biblioteca Pública de Filadelfia, Sanders participó en un programa de “Democracy Now!” durante el cual discutimos una amplia gama de temas. Ante el entusiasta público reunido en la sala, Sanders dijo: “Me preocupa profundamente el futuro de la democracia estadounidense”. Millones de estadounidenses votaron por Sanders en las primarias. Casi sin ayuda de los medios de comunicación, Sanders transformó la elección presidencial estadounidense de 2016: logró conectarse con la población de una manera especial e inspiró a muchos y muchas a comprometerse con una mirada progresista de cara al futuro.
Las cadenas de televisión continúan haciendo sus “mea culpa” tras el resultado de las elecciones, arrepentidas de haber confiado en encuestas incorrectas. Pero no es común escuchar que alguna de las personalidades destacadas de los noticieros admita la gran equivocación que cometieron con relación a la cobertura de la campaña de Sanders. Los medios de comunicación de Estados Unidos efectivamente dieron la espalda al precandidato de uno de los dos principales partidos que de manera consistente llevó a cabo los eventos de campaña más multitudinarios, incluso sin la difusión de los grandes medios de comunicación.
En cambio, Donald Trump recibió una cobertura total. Las cadenas de televisión siguieron de cerca cada uno de sus movimientos o de sus publicaciones en Twitter y prácticamente todos sus discursos. Fueron los grandes medios de comunicación estadounidenses los que crearon al candidato Donald Trump. Los estimativos del tiempo al aire que recibió de forma gratuita oscilan entre el equivalente a mil millones y tres mil millones de dólares.
¿Y qué pasó con Bernie Sanders? El Informe Tyndall analizó la cobertura de la campaña electoral realizada por las principales cadenas de televisión en 2015. De los más de 1.000 minutos de tiempo al aire dedicados a la campaña electoral en general a nivel nacional, 327 fueron para Donald Trump, es decir, casi la tercera parte de toda la cobertura de campaña. A Bernie Sanders se le destinaron solo 20 minutos. Hillary Clinton recibió 121 minutos de cobertura de campaña, seis veces más de lo destinado a Sanders. El programa “ABC World News Tonight” dedicó 81 minutos al aire a informes sobre Donald Trump, en comparación con solo 20 segundos destinados a Sanders.
Le preguntamos a Sanders qué tuvo que hacer para asegurarse 20 segundos completos de cobertura en ABC y rió a carcajadas: “Tuvimos la mala suerte de intentar hablar de los problemas que verdaderamente enfrenta Estados Unidos y de proponer soluciones reales. Trump publicaba en Twitter lo feos, horribles, desagradables o terribles que eran sus oponentes de una muy mala manera. Y eso era perfecto para los medios de comunicación. Es un buen fragmento de doce segundos. Pero en doce segundos no se puede hablar del declive de la clase media o de por qué tenemos grandes niveles de inequidad en los ingresos y la riqueza. Y en segundo lugar, para ser francos, tampoco están terriblemente interesados en hablar de eso". Aunque los medios de comunicación pueden no haber estado interesados en el mensaje de Sanders, los votantes sí lo estaban. A pesar del vacío de los medios de comunicación, Sanders ganó 23 elecciones primarias y un 46% de los delegados elegidos por voto popular, comprometidos a votar por él en la Convención del Partido Demócrata.
Una vez que el presidente Barack Obama abandone la presidencia, Sanders bien podría convertirse en el demócrata más poderoso del país, aunque técnicamente no sea demócrata, sino socialista independiente. Su éxito lo ha catapultado a integrar el liderazgo del Partido Demócrata en el Senado. “Acepto esta responsabilidad como Coordinador de Acción Política con muchas inquietudes, pero también con mucho entusiasmo. Es claro que el enfoque actual no está teniendo éxito y que necesitamos un nuevo enfoque. Y creo que ese nuevo enfoque sería generar una estrategia que comprenda a los 50 estados. Eso implica que empecemos a trabajar juntos en estados en los que los demócratas se han dado por vencidos desde hace décadas. Y lo que es más importante aún, que creemos una especie de partido de base, en el que las personas más importantes del partido no sean solo los acaudalados contribuyentes de la campaña, sino los trabajadores, los jóvenes, la gente de la clase media". Es por ello que Sanders apoya la candidatura de Keith Ellison como presidente del Comité Nacional Demócrata. Ellison es el copresidente del Bloque Progresista del Congreso y es además el primer miembro musulmán del Congreso.
Sanders se cuida de no hablar mal de todos los simpatizantes de Trump. “Sería un trágico error creer que todos aquellos que votaron por Donald Trump son ‘detestables’. No lo son. Son personas que están decepcionadas, enojadas con el poder establecido. Y, desde mi punto de vista, el Partido Demócrata no logró transmitir claramente a esas personas, ya sean blancas, negras, latinas, asiático-estadounidenses, mujeres, homosexuales o lo que sea, que estamos de su lado”.
Bernie Sanders transformó su campaña electoral en un colectivo llamado “Nuestra Revolución” para continuar organizándose. “Ahora nos encontramos en un momento difícil. Pero a lo largo de la historia, la gente seria ha dado batalla… Pensemos en 120 años atrás. Había niños que trabajaban en las fábricas y perdían los dedos. La gente luchó. Luchó para crear sindicatos. Pensemos en el movimiento de las mujeres. Pensemos en el movimiento por los derechos civiles. Pensemos en el movimiento por los derechos de las personas homosexuales. Pensemos en el movimiento ambientalista. Pensemos en todos los obstáculos que esa gente ha tenido que superar... Nadie en esta habitación o en este país tiene derecho a decir ‘me doy por vencido’. Por el contrario, tenemos que comprometernos y empezar a luchar”.
Bernie Sanders ha dedicado su vida a luchar por causas progresistas. Mientras el mundo entero se prepara para la presidencia de Trump, Sanders está decidido a no bajar los brazos.

© 2016 Amy Goodman
Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Column




Presidente Maduro en Plenaria del Congreso de la Patria, Campo de Carabobo

Jorge Rodríguez: Vamos a obligar a que se mantenga el diálogo

Feijoo Jiménez, especialista en informática, sobre ataque a CrediCard y Cantv el viernes pasado

Claudio María Celli y Ernesto Samper en la Mesa de Diálogo, 6 diciembre 2016 Luigino Bracci Roa

28 Nov 2008 Chávez llamó al pueblo a movilización permanente contra fascismo de la derecha

Movilización popular y fortalecimiento militar, dos columnas fundamentales