miércoles, 21 de junio de 2017

Presidente Maduro presenta plan Chamba Juvenil, 20 junio 2017

Delcy Rodríguez: Venezuela defiende el principio de no intervención

La Unidad llamó a todos los sectores a desconocer al Gobierno en nueva fase de lucha

La Voz del Precursor 14-6-17

El socialismo libera el potencial humano

¡Nuestra batalla es por la dignidad de los pueblos y la verdadera independencia!

¡ALERTA, QUE ESTÁN INTENTANDO FORMAR UN GOBIERNO PARALELO! / MUD-Borges repite esquema golpista de 2002 y llama a desconocer el Gobierno

Julio Borges, como vocero de la MUD, reunida en un auditorio en los Palos Grandes, llamó a desconocer, tal como durante el golpe del año 2002, al Gobierno constitucional y al Presidente Nicolás Maduro.
“El actual régimen se ha puesto al margen de la Constitución y en consecuencia sus decisiones no pueden ser obedecidas”, dijo el dirigente de ultraderecha a la vez que anunciaba que “utilizaremos todos los mecanismos para cambiar a este Gobierno.
En una operación llama “La escalada”, que repite el esquema golpista de “La salida”, estaban acompañando a Borges, Henry Ramos Allup, Freddy Guevara, Maria Corina Machado, Andrés Velásquez entre otros miembros de la MUD.
Llamaron a una “gran protesta nacional permanente hasta lograr la restitución del orden constitucional”.
Por su parte, Freddy Guevara, militante de Voluntad Popular y uno de los principales promotores de la oleada de violencia desatada en las calles de Venezuela, publicó en Twitter un mensaje en el que explica la manera en que pretenden proceder con su plan desestabilizador.
“Nombrar nuevos poderes públicos y conquistar un nuevo gobierno”, es uno de los planteamientos radicales que encabeza la lista de acciones que se enmarcan en lo que denominaron una “fase decisiva” que  tiene por objetivo desconocer la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente realizada por el presidente de la república, Nicolás Maduro.
Este desconocimiento radica en intensificar las jornadas violentas de forma indefinida con la conformación de grupos irregulares a los que denominaron “Comités de Rescate de la Democracia”, que serán los encargados de sabotear las elecciones a la Constituyente pautadas para el día 30 de Julio.
En concordancia con estos señalamientos, las Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, ofreció una entrevista a una emisora de radio privada en la que señaló que “el Estado puede entenderse como disuelto”, lo que alinea su posición con el llamado de la derecha a desconocer los poderes electos legítimamente.
Ensartaos

Gabriela Ramírez, ex defensora del Pueblo en dolor mayor

Vamos que esta crisis política va permitiendo conocernos. Claro, este acto es muy personalísimo. Tal vez yo conozca ahora alguien que en otro momento creía conocer.
Mi tema no es, si estoy o no estoy con la constituyente. Mi tema es ahora, cómo algunas personas opinan y se les "olvida" lo que hicieron y permitieron hacer unos pocos años atrás. Lo que activamente practicaron ayer, que les pareció machete, hoy no le suena tan machete.
La ex defensora del pueblo, Gabriela Ramírez se nos vino con que "el marido de una mujer es su trabajo" y a ese marido burocrático le debe lealtad. La ex defensora del pueblo nos sugería que los ojos debían estar puestos en la jubilación y en la pensión.
Vamos que con queja y todo, la ex defensora tuvo sus buenas chambas o maridos como ella le dice. No se quejaba y quién así se queja.
Hoy se queja la ex defensora y su razón tendrá. Hoy esa queja y ese malestar con tristeza, se sustenta en una tesis que parece equilibra y consciente, si la observa hoy sin el ayer. Dice Gabriela Ramírez esto:
"Ninguna Asamblea puede catalogarse como Constituyente si primero no bebe de la soberanía popular. Sus bases comiciales deben pasar por la aprobación universal y directa de todo el país. Es impensable elegir constituyentistas si todo el pueblo no aprobó antes cuáles serán los términos y condiciones de esa elección"[i]. Suena muy correcta, argumentada y ética esta su tesis de hoy. (Subrayado mío)
Vamos que una parte importante del trecho de esta "revolución", la camarada ex defensora del pueblo tuvo sus trabajitos que ella, como ya dije, lo califica como maridos. Uno de esos cargos (muy bondadoso por cierto) fue en la Asamblea Nacional, que es uno de los poderes del Estado Venezolano y el otro cargo (mucho mejor que el otro) fue la defensoría pueblo. El primer cargo (nada malo) le duro cinco años (2005-2010) y el otro le duro hasta el 2014, fecha en que entró Tarek William Saab a ocupar este cargo de defensor.
Hay un detalle que se le perdió en la memoria de Gabriela Ramírez. Ella fue diputada 2005/2010 y en esa elección para elegir a un poder del Estado no se bebió de la soberanía popular porque la derecha decidió no participar. Una cosa y la otra, no es lo mismo. Una Asamblea Nacional y una Asamblea constituyente son situaciones distintas, pero tampoco es muy distinta en el método y en eso de "beber de la soberanía popular".
Esta Gabriela de hoy, no debió en el 2005 aceptar ese cargo o si lo había aceptado, tenía que abandonarlo inmediatamente después que fue electa porque en esa elección no participó "todo el país". La derecha decidió no participar, como tampoco participa para el 30 de julio. Aquella sala pudo tener más tomate, pero esta también es una salsa con tomate y le sirve al pavo y a la pava.
Pero hay un detalle mucho más importante que el anterior, que a la defensora se le extravió en su memoria. Ella fue candidata y electa como diputada, sin el concurso del pueblo chavista. O sea, ella fue candidata y diputada impuesta sin "beber de la soberanía popular". Ahí está un corto circuito, que no le produjo a la camarada Gabriela un electro shock cuando ofreció estas declaraciones en estos días[i].
Hoy la ex defensora del pueblo "mira con tristeza" cosas. Yo ex defensora, miro esto con tristeza desde 2005, porque el PSUV donde usted estaba y que le facilito dos buenos cargo y bien cómodos (Asamblea Nacional y Defensoría del pueblo) nos arrebató la posibilidad de poder elegir nuestros candidatos y candidatas y desde ese momento, la democracia participativa y protagónica comenzó a ser un juguete y usted, los disfrutó muy bien.
Esto que era lo más novedoso de este proyecto, no te molestó ni te produjo tristeza. No te entristeció que volvieran nada la propuesta de la democracia protagónica. Ese hecho marcó el quiebre, pero soltaste un cargo sin la voluntad del pueblo chavista y tomaste otro, igualmente sin esa voluntad. Todo arranca de esa práctica media autoritaria, que no te molestaba. El próximo cargo o marido, espero que te haga más humilde y te de la opción de pedir perdón por los silencios y "omisiones". Hay una cosa que leí en alguna parte, que nos advierte de la corresponsabilidad. ¡Corresponsabilidad!
Esta constituyente buena o mala es un trapo, porque desde hace un largo rato se cometieron errores y hoy se ven acumulados. Estuviste ahí apañando esos errores.

 
Amaranta Rojas

La batalla de Socopó: modelo de guerra paramilitar

socopo
Por Marco Teruggi
Luego de más de dos meses de iniciado el choque frontal por parte de la derecha, algunos episodios pueden ser considerados como casos modelos. Así es el caso de Socopó, un pueblo de 20 mil habitantes del estado Barinas que fue epicentro de violencia durante cinco días, divididos en tres momentos: el 19 y 20 de abril, la zona intermedia, y el 22, 23, y 24 de mayo. Adelanto lo que se dice puertas adentro: se presupone, al analizar el plan de ascenso de la violencia, que tendrá lugar un cuarto momento.
Se trata de un lugar con varias características. Está situado sobre la troncal cinco, principal vía que une San Cristóbal a Barinas, para luego seguir vía Guanare a Caracas. La cercanía con la capital del estado Táchira tiene dos claves: la primera es que se trata de la retaguardia profunda del paramilitarismo en Venezuela, desde donde se puede reabastecer con hombres, armas y logística, y la segunda es que es de donde provienen muchas de las verduras y hortalizas que llegan a Caracas. Cortar Socopó, más exactamente su puente, es cortar el tránsito de una parte de la comida en dirección Caracas, epicentro y lugar ‒diseñado‒ de la batalla final.
Otra característica clave es la solidez del bloque enemigo, conformado por la parte política a través del alcalde de Un Nuevo Tiempo que garantiza, por ejemplo, la no intervención de la policía municipal; la parte económica con el financiamiento de los ganaderos y un sector de los comerciantes; y la parte armada, a través del paramilitarismo que lleva años de infiltración, lo que le permite tener estructura organizativa, económica, de inteligencia, militar, y contar con un aproximado de 150 hombres y mujeres. Esta unidad de acción permite un despliegue coordinado en el territorio, la capacidad de controlarlo.
19 de abril. Es el día del inicio del ciclo. Coincide con la movilización nacional convocada en Caracas. La derecha confronta con la movilización chavista con piedras, bombas molotov, morteros. No se detectan armas de fuego. Atacan la casa de un dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela, queman el Banco Bicentenario, intentan tomar el comando de la policía estadal, objetivo que no logran.
20 de abril. Coincide con la noche del ataque en El Valle, Caracas. Desde la mañana circula un grupo de 15 motos y dos carros con un listado de chavistas a matar. En la tarde los grupos de derecha ya usan armas de manera visible, y treinta motorizados armados van comercio por comercio para obligar a cerrar. Logran hacer retroceder a la Guardia Nacional Bolivariana del puente. Una vez ocupado el lugar estratégico, cortan las luces del pueblo, lanzan una bengala al aire, señal de que debe comenzar el ataque al Mercal. Hacia allá se dirige el grupo armado que encabeza la movilización, abre los portones y los deja abiertos para el saqueo. 21 toneladas de alimentos son robadas.
Zona intermedia. Dura del 21 de abril al 22 de mayo. Se caracteriza por acciones casi diarias, más pequeñas, con cortes de la troncal, cobro de peajes, saqueo de camiones. Se ve de manera explícita el aporte de los ganaderos que llevan novillas a las trancas para que quienes están en el corte coman y puedan aguantar todo un día. Es un ejercicio para medir las reacciones de las fuerzas de seguridad del Estado, el tiempo necesario para reforzar los efectivos, la reacción de la población. Una fecha se destaca dentro de ese mes: el 16 de mayo. Ese día roban un camión con 1.600 bombonas, lo incendian, atacan la planta de gas, el Agropatria y el Banco Agrícola, con la misma metodología de corte de luz durante el tiempo de los ataques, que es de 7 de la tarde a 5 de la mañana.
Equipamiento. Cuentan con radiotransmisores, dos drones, carros, motos, teléfonos satelitales, armas cortas, rifles con miras telescópicas, motosierras.
22 de mayo.  Atraviesan una gandola de Pdvsa a las 9am. Durante el día los motorizados recorren el pueblo arma en mano para que cierren los comercios. El mensaje ya fue aprendido: al verlos llegar los comerciantes bajan las santamarías. La consigna durante el día por redes sociales y en las calles es: “malditas ratas rojas vamos a por ustedes”. Ya nadie sale de su casa. El pueblo está casi tomado, el puente queda trancado hasta las 6 a.m. del día siguiente.
23 de mayo. La jornada es simultánea a la de Barinas. Socopó queda cortado en ambos sentidos. Llega la acción que da el salto cualitativo: el ataque a la estación de policía estadal, situada en la Plaza Bolívar. Un grupo de 20 personas con armas cortas, más un francotirador, inician la ofensiva. Tienen detrás una turba de aproximadamente 150 personas. Son cuatro horas de disparos ‒¿cuántas balas son necesarias para sostener ese tiempo?‒ resultan heridos de bala 6 policías. En simultáneo asaltan el destacamento de la policía nacional en la localidad de Bum Bum, a pocos minutos de Socopó, en el mismo municipio. Ese día atacan seis estaciones de policía en la ciudad de Barinas.
24 de mayo. La estación de policía está sola. La turba regresa, la incendia con gasolina donada por un comerciante, y luego la derrumba con un retroexcavador prestado por un ganadero. Luego avanzan con el retroexcavador, levantan las santamarías de los comercios que no colaboran para saquearlos. Lo conduce un grupo de personas encapuchadas, arma en mano. Atacan el Seniat, el Mercal, el Barrio Nuevo Barrio Tricolor. Todos los accesos para acceder a Socopó están cerrados. Es un pueblo sin ley ‒así lo describen los habitantes.
Muchos vecinos no salieron de sus casas durante tres días. Cada noche fue de oscuridad, disparos, destrozos. Se aplicó el terror, uno de los métodos de control territorial que utiliza el paramilitarismo. Se trató de una demostración de fuerza, de capacidad de acción y repliegue de una fuerza armada camuflada de civil, una medición de la respuesta del Estado, sus órganos de seguridad.
No solamente pasó en Socopó. Algo similar ocurrió en Barinas, Valencia, San Antonio de Los Altos, Los Teques, La Grita, San Cristóbal, y otras localidades del país. Como si cada pueblo se convirtiera en un escenario de batalla durante uno o varios días. En lugares donde no existe desarrollo del paramilitarismo enraizado, como en Socopó o el estado Táchira, fueron desplazados los grupos para encabezar las jornadas. Se trata de acciones con un impacto simbólico y militar, para mostrar el poder y la cercanía del triunfo en las bases de derecha, e imponer terror y sensación de desprotección en las bases chavistas y populares. Es la forma de guerra que ensayaron entre el 20 de abril y los últimos días de mayo.
Desde la semana pasada estamos en la nueva fase de la violencia. El epicentro ha vuelto a ser Caracas, con el objetivo de rodear el Palacio de Miraflores, generar la idea moralizante de cercanía al objetivo final. Uno de los signos distintivos de esta fase es la combinación de ataques en el oeste y en el este ‒La Candelaria y Chacao, por ejemplo‒ como un asedio que multiplica golpes día tras día para no dejar punto de respiro. Una hipótesis es que en los próximos días/semanas desplieguen en simultáneo todas las tácticas desarrolladas desde principios de abril: ataques en localidades del interior con el método de Socopó, trancas de arterias como la troncal cinco, movilizaciones desde el este de Caracas, acciones de fuerza en los barrios populares. Sería el intento de descargar todos los ataques en simultáneo para generar el punto de quiebre.
El plan, por los elementos en desarrollo, irá acompañado de su avanzada política/mediática a través del apoyo internacional, la fiscal general de la República y la Asamblea Nacional, que aprietan y apretarán el acelerador en el choque de poderes del Estado. Eso daría una combinación de violencia integral desplegada sobre el territorio nacional, junto con la agudización extrema del conflicto institucional. La posibilidad del quiebre, creen. Tienen unos 40 días para lograrlo, según dicen algunos de sus estrategas.
Esa es la hoja de ruta golpista que ha establecido la derecha, la estrategia de terror que despliega paso tras paso. La pregunta es: ¿qué debe hacer el gobierno, las fuerzas de seguridad del Estado, el chavismo? Resulta claro que en lo político la respuesta está en el proceso Constituyente, en lograr su real arraigo popular y una mayoría votante el 30 de julio. ¿Y ante la violencia? Ya no hay derecho a la sorpresa. La gente, en las comunidades, debate este tema.

Mitos sobre la economía venezolana (I) (versión ilustrada)

Ahora que estamos nuevamente en tiempos constituyentes y el debate sobre los modelos económicos y sociales se potencia, viene muy bien revisar varios de los mitos más arraigados y peligrosos sobre la economía venezolana.
Pasqualina Curcio
Mitos-I- Mitos que en líneas generales tributan al pensamiento ortodoxo y de derechas, pero que han sido asimilados indolentemente por más de un sector de izquierda incluyendo la gubernamental a todos los niveles. En este excelente texto en exclusiva para15 y Último, Pasqualina Curcio da cuenta de los mismos y quedamos a la espera de la segunda entrega. ¿Pensaba que lo sabía todo y estaba muy claro sobre la economía venezolana? Pues lea este texto a ver si estaba en lo correcto.
La primera condición del realismo mágico, como su nombre lo indica, es que sea un hecho rigurosamente cierto que, sin embargo, parece fantástico.
Gabriel García Márquez
Muchas historias nos han contado acerca de la economía venezolana, ya forman parte de la cultura popular, tanto, que las repetimos y repetimos hasta el cansancio. En estos momentos de convocatoria a un diálogo amplio del pueblo, quizás sea importante visibilizar las líneas que dividen lo real y lo fantástico en esos cuentos que desde pequeños nos han echado.
Hemos seleccionado algunos de ellos. Aquí los narraremos nuevamente, pero con otras versiones. Ofrecemos al lector una mirada más real y menos fantástica. Nuestras versiones las hemos ilustrado con gráficos y números.
1. Venezuela es un país monoproductor. Propios y extraños suelen contar que en Venezuela solo se produce petróleo. Las cifras que publica el Banco Central de Venezuela muestran lo contrario. En promedio, del total de la producción nacional [1], el 84% corresponde a la actividad no petrolera, mientras que la diferencia, el 16%, es producción petrolera.

CUENTOS DE LA ECONOMIA VENEZOLANA (I).002

En el marco de la producción no petrolera, la manufactura ocupa el primer lugar con el 21%, le siguen los servicios prestados por el Gobierno General con 15,6% (estos incluyen salud, educación, orden público, seguridad y defensa, protección social); luego los servicios inmobiliarios con 13,2%; el comercio y servicios de reparación que representa el 12,6%; la construcción 8%; los servicios comunitarios 7%; la agricultura, ganadería y pesca el 6,4%; las comunicaciones 5,9%; el transporte y almacenamiento 4,6%.
CUENTOS DE LA ECONOMIA VENEZOLANA (I).003

Visto de esta manera, no somos un país monoproductor como siempre nos han contado. Sin embargo, lo que sí caracteriza a la economía venezolana, y que también forma parte de esta historia, es su condición monoexportadora. Alrededor del 90% son por concepto de petróleo. Exportaciones que realiza el sector público a través de la empresa Estatal Petróleos de Venezuela.

Lo relevante de esta versión de país monoexportador es la lectura o interpretación que podamos hacer, y en ese sentido, quizás el problema no radica en el hecho de que exportemos petróleo, mucho menos en el hecho de que lo haga el sector público, sino que quizás, el problema radica en el bajo desempeño de un sector privado, el cual, aunque siempre lo describen como muy eficiente, ha exportado, históricamente y en promedio, menos del 10% del total.
El 10% de exportación no petrolera ha estado conformado por la venta de productos minerales (26%); de las industrias químicas (45%); plásticos y cauchos (3%) y metales (10%) todos producidos  por el sector público [2]. La exportación del sector privado no supera, en promedio, el 1% del total.
2. No producimos lo que comemos. En una narrativa repleta de fantasía nos han dicho que todos los alimentos que comemos los venezolanos son importados. En palabras coloquiales: el venezolano ni siquiera produce lo que come.
Nada más alejado de la realidad. Del total de los alimentos disponibles, el 88%, en promedio, lo han producido nuestros campesinos, ganaderos y pescadores en tierras y mares venezolanos, el 12% restante ha sido y sigue siendo importado. [3]
CUENTOS DE LA ECONOMIA VENEZOLANA (I).004

En Venezuela se produce el 99% de las raíces y tubérculos que se consumen, el 92% de los azúcares, el 97% de las hortalizas, el 92% de las carnes, el 99% de los huevos, el 98% de las frutas y de la leche, el 90% de los estimulantes (café y té). El 63% de los cereales son producción nacional. En este rubro, la importación que se registra es principalmente la del trigo en un 100% y la cebada malteada también en un 100%, la cual es utilizada para la producción de la cerveza, estos rubros no pueden ser producidos en Venezuela por no contar con las condiciones climáticas requeridas. El 91% de las leguminosas (caraotas, frijoles, lentejas) que consume el venezolano es importado, rubro que puede ser perfectamente producido en tierras venezolanos. También se importa el 53% de las grasas, específicamente la soja.
CUENTOS DE LA ECONOMIA VENEZOLANA (I).005

Quizás algunas de estas historias han servido de excusas a los grandes capitales, especialmente los que concentran la producción agroindustrial, para solicitar al Estado cada vez más divisas a tasa preferencial con el argumento de que si no tienen acceso a ellas, no podrán importarlos y por lo tanto la población padecerá hambre. También han servido para justificar el endeudamiento privado y su reconocimiento y pago por parte del Estado.
Les contamos, además, que el 50% de la producción total de alimentos procesados en la agroindustria está concentrado en el 10% del total de empresas privadas [4]. En otras palabras, la producción de alimentos procesados en Venezuela se encuentra monopolizada.
A pesar de que a veces esto no se cuenta, constituye una de las principales debilidades del modelo económico de producción en Venezuela, no solo por los efectos perversos que por naturaleza muestran los monopolios en lo que a fijación de precios y cantidades se refiere, sino sobre todo al hecho de tener que depender de unas pocas empresas que producen, importan y distribuyen un bien tan estratégico como lo es el alimento del pueblo, situación que potencia el poder de coacción que pueden ejercer estas empresas, sea por intereses económicos o por intenciones políticas, tal como ha ocurrido los últimos años en Venezuela.
La principal enseñanza de esta historia es la diferencia entre la seguridad y la soberanía alimentaria.
3. El sector público es improductivo. Cuentan también que el sector público no produce nada. Al desagregar el total de la producción por sectores institucionales, es decir, entre el público y el privado, nos damos cuenta de que, en promedio, el 34% del producto interno bruto ha sido público y el otro 66% es privado.
Las actividades del sector público en Venezuela incluyen principalmente la petrolera, los servicios prestados por el gobierno (salud, educación, transporte, defensa, orden público, seguridad, protección social), la electricidad, el agua, la minería.
Los últimos cuatro años, a pesar de la disminución de los precios del petróleo, factor determinante de los niveles de producción en Venezuela, y a pesar de las agresiones económicas contra el pueblo venezolano, en las que han sido utilizados mecanismos como por ejemplo el bloqueo financiero internacional y la inflación inducida mediante la manipulación del valor de la moneda en el mercado ilegal, la producción en el sector público registró un aumento.


La producción del sector público ha aumentado de manera sostenida desde 2003, incluyendo 2009, año en el que se registró una caída del 34% del precio del petróleo. Sin contar la actividad petrolera, la prestación de servicios por parte del gobierno general ocupa el segundo lugar de la producción después de la actividad manufacturera.
4. El sector público, contrario al privado, es ineficiente. Dicen que el Estado es ineficiente, es decir, en el sector público los trabajadores ganan un salario sin hacer nada o en el mejor de los casos, hacen poco. En cambio, las empresas privadas siempre son eficientes. Por definición, se es eficiente cuando se produce más con menos recursos. [5]
Esta historia capital y también del capital es la que ha servido para sustentar el argumento de que el Estado no debe intervenir en la economía.
En Venezuela, en promedio, la productividad laboral en el sector público, incluyendo la actividad petrolera [6], ha sido 2,5 veces mayor que la del sector privado [7]. Desde 1997 y hasta 2015, cada trabajador público produjo 8,07 millones de bolívares anuales [8], mientras que cada trabajador privado produjo 3,25 millones.
Excluyendo de los cálculos la actividad petrolera obtenemos que la productividad laboral en el sector público no solo sigue siendo 1,31 veces mayor que en el privado, sino que además, desde 2006 ha mostrado un aumento de 44%, pasando de 3,5 millones de bolívares anuales por trabajador a 5,1 millones [9]. En cambio la productividad laboral del sector privado disminuyó 14% durante el mismo período.






Estos resultados permiten reivindicar a algunos personajes de esta historia, nos referimos a los trabajadores del sector público: a los obreros de las empresas públicas; a los médicos; enfermeras; camilleros; bioanalistas; maestras de escuelas; a los que nos desempeñamos como profesores universitarios; los ingenieros y técnicos de mantenimiento de los servicios eléctricos, telefónicos y de agua; el personal de mantenimiento y limpieza; los que se ocupan de limpiar las calles y de recoger los desechos; los comunicadores; los conductores del metro, de los buses; los miembros de la policía; los integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana; los bomberos; los que están en el servicio diplomático; los trabajadores de la administración pública; los que administran justicia; los cocineros que preparan la comida a los niños que asisten a las escuelas; los músicos de las orquestas sinfónicas; los entrenadores deportivos; los guarda parques; los que están en los puertos y aeropuertos, quienes administran los procesos electorales, y hasta algunos diputados, en fin, todos los que desde el sector público comenzamos muy temprano la jornada diaria.
5. Solo producen las empresas privadas. Es un clásico que cualquier modo de producción distinto al privado tiene menor capacidad de producir, no solo refiriéndose al Estado, sino también a los servicios comunitarios, a las cooperativas y a las comunas.
Es el caso que desde 1999 y hasta 2015, el producto interno bruto total en Venezuela aumentó 43%. Después de las actividades financieras y de comunicaciones, la que registró mayor aumento durante ese período fue la de servicios comunitarios y sociales. En cuarto lugar está la producción de servicios del gobierno general. Las actividades agrícolas, ganaderas, manufactureras, comerciales y de transporte, principalmente en manos del sector privado, aunque también registraron aumentos desde 1999, estos han sido de menor magnitud.


Al parecer, no solo los modos de producción privados tributan a la generación de valor agregado en la economía. La propiedad estatal, como ya contamos, no solo ocupa el segundo lugar de mayor producción, no solo ha crecido los últimos años a pesar de la caída del precio del petróleo, sino que además muestra una alta productividad laboral. La producción de propiedad social ha sido una de las actividades económicas que registró mayor aumento los últimos años y por lo tanto contribuyó en mayor medida al producto interno bruto.
El reconocimiento constitucional de otros modos de producción que acompañen el ya establecido modo privado, constituiría un avance importante en la democratización de la producción y en la disminución de la dependencia de pocas, pero muy grandes empresas que en muchos sectores monopolizan la producción, importación y distribución de bienes y servicios.
6. A partir de 1999 cayó la producción privada. Cuentan en las calles y especialmente en algunos medios de comunicación que desde 1999 fue desmantelada la empresa privada, que las políticas económicas enmarcadas en un modelo de igualdad y de justicia social han generado desconfianza y desincentivo a los inversionistas. Completan el cuento diciendo que los controles de precios, el control del mercado cambiario y la supuesta falta de divisas les ha impedido producir.
Es parte de la ficción: la producción en el sector privado aumentó en promedio 35% desde 1999.
Todas las actividades económicas en manos del sector privado registraron incrementos. Por ejemplo, la actividad de las instituciones financieras y de seguros, principalmente privada, aumentó 375% durante el mismo período; el comercio, 64%; el transporte y almacenamiento, 46%; las comunicaciones 332%; la agricultura, ganadería y pesca, 27%; la manufactura, 12%; servicios inmobiliarios, 50%.
Adicionalmente, no solo ha aumentado el producto interno bruto del sector privado, la tasa de rentabilidad del capital ha registrado un incremento sostenido desde 2003, ubicándose para el año 2008 [10] en los niveles históricos más altos desde 1970, es decir, 22%.


Quién sabe, quizás quienes repiten esta historia, lo hacen para justificar la vuelta a un modelo económico neoliberal en el que no se controlen los precios de los bienes esenciales producidos por grandes monopolios, o que se congelen los salarios, o se privaticen los servicios públicos, o para que, los pocos dueños de grandes capitales, incluyendo el sistema bancario y financiero se apropien de las divisas obtenidas por la exportación de petróleo.
7. No se produce porque el gobierno expropió todas las empresas privadas. El mito de que el gobierno expropió casi todas las empresas privadas es otro de los que desde hace algunos años se escucha.
De las 28.222 unidades económicas correspondientes a la actividad industrial, solo el 1,2% está en manos del sector público, es decir, 363, mientras que el 98,71% restante pertenece al sector privado. En cuanto a las unidades económicas relacionadas con la actividad del comercio, el sector público cuenta con 294 de las 243.444 totales, es decir, solo el 0,12%, el 99,87% restante de las unidades correspondientes a esta actividad pertenecen al sector privado. De la misma manera, la actividad servicios corresponde en 0,88% al sector público, es decir, 943 unidades de las 111.333 totales, el resto pertenecen al sector privado. [11]


8. Solo vivimos de la renta petrolera. Empleando el realismo mágico como recurso literario, propio de la literatura hispanoamericana, el cuento mejor elaborado, más leído, más contado y más escuchado, dentro y fuera de nuestras fronteras, es que los venezolanos somos todos unos flojos, que no trabajamos. Que vivimos de la renta petrolera.
Para visibilizar la línea entre lo real y lo fantástico en este cuento, es fundamental conocer muy bien a los personajes y el papel que representan. Hay dos protagonistas: los dueños del capital, mejor dicho, los dueños de los grandes capitales (son pocos y no todos venezolanos) y los dueños de la fuerza de trabajo (son mayoría y casi todos venezolanos). En algunos manifiestos que recorrieron Europa cual fantasmas, a estos personajes también se les llamó burgueses y proletarios.
Es un hecho rigurosamente cierto que existe una apropiación de la renta petrolera en Venezuela. Lo que resulta fantástico es que seamos todos los venezolanos quienes, sin trabajar, nos apropiamos de ella.
Contaremos otra versión, en la que demostraremos con datos e ilustraremos con gráficos cuál de los dos protagonistas se ha apropiado, históricamente y en mayor proporción, no solo de la renta petrolera, sino del valor agregado a la economía. También contaremos cómo lo ha hecho.
Esta historia es la que mejor representa el discurso hegemónico que busca invisibilizar el principal problema del actual modelo económico venezolano: el uso, la distribución y la apropiación de la riqueza, incluida la renta petrolera. Con base en nuestra lectura de la realidad, este aspecto constituye lo medular, lo que en esencia debe ser cambiado y superado del llamado modelo rentista petrolero./15 y Último
Lo contaremos en la próxima entrega.
Notas y referencias
[1] Se utiliza el producto interno bruto, indicador que mide todos los bienes y servicios que se producen en una economía en un período determinado, por lo general en un año.
[2] Instituto Nacional de Estadística. Sistema de Consulta de Comercio Exterior. Cifras disponibles desde 1950. Hemos tenido acceso a la información desde 1980.
[3]  Son datos de la Hoja de Balance de Alimentos, instrumento utilizado desde 1950 por el Instituto Nacional de Nutrición para mostrar la información de la disponibilidad de alimentos (producción, importación y exportación).
[4]  Cifra correspondiente al año 2011, tomado de la Encuesta de Grandes Empresas Industriales de diciembre de 2013, publicada por el Instituto Nacional de Estadística.
[5]  En el caso de la eficiencia o productividad laboral, esta se calcula dividiendo el total de la producción entre el número de trabajadores.
[6]  Resulta al dividir el producto interno bruto del sector público entre el número de trabajadores del sector.
[7]  Cálculo desde 1997 hasta 2015.
[8]  Año base 1997.
[9]  Bolívares de 1997.
[10]  Disponemos hasta 2008 debido a que esta información fue tomada del trabajo de Baptista Asdrúbal, Bases Cuantitativas de la Economía Venezolana, cuyos datos se muestran hasta ese año.
[11]  Instituto Nacional de Estadística. IV Censo económico 2007-2008. http://www.ine.gov.ve/documentos/Economia/IVCensoEconomico/pdf/InformeIVCE.pdf