Un Tribunal de Justicia Climático ha sido la demanda elevada por el presidente Evo Morales a la Asamblea General de las Naciones Unidas. La inminencia de una situación más crítica a la crisis que atraviesa el planeta confronta a la humanidad con la responsabilidad de ser más considerada con su albergue vital y es por ello que la petición del líder indígena es hoy tan importante como urgente.
Fenómenos climáticos inesperados azotan el planeta arrebatando vidas humanas de manera abrupta, sin que exista una voluntad genuina de Estados Unidos, el país con mayor emisión de dióxido de carbono, de doblegarse para darle una oportunidad a la Pachamama. Ya en 1992, Fidel Castro en una cumbre ecológica celebrada en Río de Janeiro alertó que había una especie en peligro de desaparecer: el hombre. La ignorancia de la humanidad sobre el peligro que corre la hace aún más vulnerable a ese aciago pronóstico y la voracidad del capital publicitario que siembra en los ocupantes de nuestro globo la ansiedad consumista hacen crecer de manera exponencial los daños al planeta. ¿Cómo puede garantizarse la vida el derecho humano fundamental sin un recinto donde pueda esta desarrollarse? Es por ello que la petición de colocar como previos los derechos de la madre Tierra a los derechos humanos es una demanda tan obligante como lógica.
La instalación de bases norteamericanas en Colombia con privilegiada "vista" al pulmón vegetal más importante que preserva la humanidad, así como a reservorios de aguas que fueron expoliados en otras latitudes, es un argumento de gran peso como para preocuparnos. La principal potencia militar tiene ahora una sucursal en Latinoamérica para servirse a discreción de los recursos que extinguió hasta más allá de sus contornos. Terremotos, ciclones, huracanes, tormentas
inundaciones es el grito desesperado del planeta. Si no somos capaces de descifrar esto, entonces agudicemos el oído y escuchemos a Evo: es imprescindible e impostergable retribuirle a la naturaleza su servicio incondicional colocando un alto al absurdo consumista para curar las heridas que ya le hemos inflingido a nuestra madre, la Tierra.
*Defensora del Pueblo
gramirez@defensoria.gob.ve



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