martes, 6 de enero de 2026

¡Liberación inmediata de Maduro y Flores!

 ALEXANDRA MULINO

La heroica resistencia económica y política de Nicolás Maduro, legítimo presidente de Venezuela, nos invita a reflexionar algunos asuntos de carácter histórico, teórico e ideológico ridiculizados por los antimarxistas.

Los teóricos venezolanos de la dependencia marxista —durante los años 60 del siglo XX—, estudiaron a fondo el asunto del “subdesarrollo” como una concepción etapista de la economía política burguesa.

Explicaron que para lograr la liberación nacional era importante revertir la dependencia de carácter estructural en el marco de la totalidad social; por ende, la importancia del concepto político de formación económico-social, FES, que permite escrutar las características del no-desarrollo, ancladas a la racionalidad desarrollista impuesta por el hegemón estadounidense.

Dejaron en claro que, durante la fase de transnacionalización del capital, la burguesía dominante en ese momento histórico —y su fracción política— determinó su área de influencia o su patio trasero, incluyendo a Europa occidental de rodillas ante la conformación de la Otan. Desde ese momento, se afianzó el mundo unipolar.

La nueva división social imperialista dejó a América Latina como proveedor de materias primas y a Occidente como una gran base militar. En Venezuela, Rómulo Betancourt se alineó a los intereses de Washington. Si bien, la estirpe bolivariana emprendió la vía de la lucha armada en nombre de la liberación nacional.

La fallida invasión a Bahía de Cochinos (Playa Girón), en 1961, estrechó los lazos entre Fidel Castro y la Unión Soviética, Urss, asunto que desembocó en la denominada crisis de los misiles, en 1962, donde la Urss —valiente y decisiva—, alertó a la Casa Blanca de su apoyo militar a la naciente revolución comunista cubana. En ese momento, se agudizó la Guerra Fría.

Con la caída del Muro de Berlín, 1989, la ideología del mercado aplastó la ideología del internacionalismo proletario, legitimando, así, el pensamiento único. El proceso bolivariano, a contrapelo, ha luchado por un mundo multipolar, pero EEUU reclama su dominio hemisférico, tal como lo espetó Donald Trump.

China y Rusia deberían seguir el ejemplo de la Urss y defender —más allá de los comunicados—, la liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores en nombre de la autodeterminación de los pueblos.

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