Mostrando entradas con la etiqueta Humor Revolucionario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Humor Revolucionario. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de mayo de 2026

Vuelve el perro arrepentido (2026)

 


Foto: Referencia

Por Carola Chávez

Este artículo seguramente ya lo escribí en 2014. Casi que podría copiar y pegar cualquiera de mis textos de esos tiempos, cambiar el nombre de Nicolás por el de Delcy y estaría todo dicho.

Es que volvimos a 2013, 14, 15, 16… Volvimos a aquel tiempo fastidioso en el que la siempre inoperante izquierda perfecta, de lejitos, con asquito, se cree con derecho a juzgarnos. Volvimos a los legadólogos, los que entonces afirmaban entre indignados y compungidos que Maduro traicionó el legado de Chávez y que hoy, sin tapujos aseguran que Delcy traicionó el legado de Maduro. Vuelven los mismos con su triste cantaleta-pataleta-pantaleta, impoluta pero siempre hediondita a ego. Vuelven a medirnos, a descepcionarse de nosotros, a tratar de convencernos de que desviamos el camino porque su librito dice que las cosas no se hacen así como las hacemos. Dan sueño.

Opinadores distanciándose de nosotros en nombre de sus principios. La distancia siempre estuvo. El aire de superioridad también. Si alguien traicionó a la revolución venezolana fue esa izquierda, esos progres pendejos que jamás aceptaron a Chávez hasta que Fidel lo bendijo. Esos que en cada uno de nuestros momentos difíciles, y miren que han sido tantos, en lugar de ver cómo apoyarnos, se dedican a buscar una pelusa, un gesto, un detalle que les sirva de pretexto para echarnos en el charco del enemigo.

Esos que reducen la virtud revolucionaria a que un presidente gobierne en chancletas, legalice la marihuana, o se declare vegano porque pobrecitas las vacas. Ya lo hemos vivido.

La mezquindad contra la Revolución Chavista no nació en tiempos de Nicolás. El mismísimo Chávez les resultaba tan imperfecto: era brillante, sí, pero era «milico», y negro, alzao y jodedor, -¡qué falta de seriedad!- Pero lo peor es que no se dejaba tumbar. Chávez, para el relato de esa izquierda, que más que relato es lamento, tenía un defecto imperdonable: vocación de poder. en lugar de la tan deseable y rentable (para el relato) vocación de martirio. Y como Chávez, Nicolás.

A Nicolás lo atacaron desde el mismo día que Chávez nos dijo que era él. Si a Chávez le tiraban por los tobillos, a Nicolás le tiraron por el pecho. No le dieron ni un segundo de beneficio de la duda. Tampoco se sentaron, como nunca lo hacen, a entender el tiempo histórico que le tocó enfrentar. La izquierda regional, ciega, sorda y nunca muda, le dio la espalda a un hombre que luchaba. Nos dio la espalda al pueblo que luchaba con él, y ayudó con su asquito y su «pureza» a construir el relato contra Venezuela, contra nuestra democracia, contra nuestra lucha.

«Jalabolas, justificadores seriales, traidores del legado» nos decían, entre otras. Nos singularizaban y señalaban para hacernos sentir vergüenza de hacer lo que Chávez nos dijo que hiciéramos. «Que así no es». Pero es que para ellos nunca fue.

Venezuela sufre del síndrome de la buena hija que siempre lleva los coñazos. Campeones mundiales en solidaridad y poca solidaridad recibimos a cambio. Cada vez que hemos sido agredidos, en lugar de recibir apoyo con denuncias y movilizaciones contra el agresor, esa izquierda, cuidando un prestigio que no tiene, se ensaña contra el agredido con cobardes señalamientos y culpabilización. La culpa es de la muchacha que fue violada por llevar minifalda, pues.

viernes, 15 de mayo de 2026

Memorias de un escuálido en decadencia | 51

 ¡Al carajo los enfermos! Se está notando que el compañero Trump está pasando por un estado lamentable. Por eso, desde aquí, le decimos que se deje gobernar por el compañero Marco Rubio para que las cosas le vayan mucho mejor. El compañero Rubio está más claro con nosotros. Él nos quiere en el poder para gobernar mejor. Rubio es bueno amenazando y diciendo las vainas como son; en cambio, el compañero Trump dice vainas que nos arrechan. Como, por ejemplo, eso de que los venezolanos estamos bailando todos los días por estas calles. Y para rematar la vaina, ahora publica un mapa en su cuenta de Elon Musk, de X, perdón, donde aparece un mapa de Venezuela pintado con la bandera de nuestra segunda patria, es decir, de EE. UU., y con el título de Estado 51. Esa vaina está bien, pero tiene que hacerla con nosotros en el gobierno para que tenga más fuerza e importancia ese hecho. Además, a ese mapa le falta el Esequibo, y nosotros somos de derecha, es muy cierto, pero también decimos que el Esequibo es nuestro, así que ese mapa, si lo vuelve a publicar, que lo corrija, porque un hombre que se respeta no coge las vainas por la mitad, se apodera por completo de su vaina. Nosotros pensamos que el compañero Trump, cuando publicó ese mapa de Venezuela, es porque está en estado lamentable, muy lamentable. Aquí, nosotros somos muy patrioteros, y esa vaina nos arrecha que nos arranquen un territorio que ha sido nuestro antes de la Capitanía General, y mejor no explico porque esas vainas se discuten con nuestra gente decente y pensante. También es verdad que una embajadora nombrada por el pobre millonario Juan Guaidó prometió entregar el Esequibo sin importarle un carajo. Esas son las vainas que nos alejan de la gente.

El compañero Trump ahora está en China, con el comunista Xi Jinping. Y para ese viaje se fue con un poderoso equipo de compañeros empresarios. Así que, dime con quién andas y te diré quién carajo eres. Ahí están con Trump los compañeros: Elon Musk, de Tesla; Jensen Huang, de Nvidia; Tim Cook, de Apple; Dina Powell McCormick, de Meta; Kelly Ortberg, de Boeing, y otros compañeros poderosos. Eso es para que vayamos aprendiendo con quién se sale de viaje. Aquí sale de viaje la nueva dictadora y se lleva a cuatro locos que nadie sabe quién carajo son, es decir, gente sin la menor importancia.  Eso da la calidad de gobierno que tiene EE. UU. Y me dirán ustedes si no provoca ser el estado 51 para compartir con gente como esa que viaja con Trump.

Y nosotros seguimos esperando que se cumplan las tres fases de la luna que el compañero Trump prometió: estabilidad, recuperación y transición. Queremos elecciones ya. Porque si esta vaina se acomoda, nos jodimos. Aunque nuestra lideresa María —Súmate— declaró en una entrevista que, por ahora (perdón por la palabrita esa), no puede venir al país por cuestiones de seguridad. Nosotros creemos que alguien le dijo que se dejara de esa pendejada de estar prometiendo que viene al país. Por lo visto no va a venir nunca, a menos que el compañero Trump se canse de verla por EE. UU. y la devuelva en un viaje de Vuelta a la Patria; eso es lo que falta que le haga a la compañera que le regaló su Premio Nobel de la Paz. Dicen en la Casa Blanca que el compañero Trump le dijo al compañero Marco Rubio: “Te dejo a ti ese problema de la señora que me regaló el premio de la paz, para que la atiendas”. Ni siquiera le dice el nombre, sino la señora del premio de la paz. Así nos dice Peter  Bulshit, un infiltrado que tenemos en la casa adeca, perdón en la Casa Blanca.

El papá de Margot vio el tuit del compañero Trump donde aparece el mapa de Venezuela con una bandera de EE. UU. y con el título de Estado 51, y dijo: “¿Y por qué 51? No sea pendejo, Trump. Si esa vaina es verdad, nos va a tener que poner de primeros, porque esa vaina no es así. Además, que le incorpore el Esequibo porque las vainas se dan completas, y que no me joda”. Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: “¡A ti no hay Estado que te soporte, muérgano!”.

—Tengo, vamos a ver, tengo el gusto de andar por mi país —me declama Margot.

 

Roberto Malaver

 


viernes, 17 de octubre de 2025

Memorias de un escuálido en decadencia | Paz

 ¡Al fin la paz está con nosotros! Ganamos una, pero son más los peos que nos ha traído ese Premio Nobel que otra cosa. Tenemos peos con el compañero Trump y tenemos peos con el Comité Noruego, y peos con la gente que está arrecha, porque dicen que ahora no nos van a invadir porque tenemos a la señora de la paz aquí. Es que la vida es arrecha, y sobre todo la de nosotros, que vivimos en la clandestinidad. El rechazo ha sido mundial. En todas partes le han dicho de todo a la compañera María —Súmate— Machado. Es que ahora todo el mundo sabe las vainas que hemos hecho nosotros y las vainas que hemos apoyado. Eso de haberle enviado una carta al compañero Netanyahu, apoyándole en su genocidio, perdón, en su rescate del territorio que les pertenece y que tienen los palestinos tomados en Gaza, no era políticamente correcto, como dice un profesor de la UCV que está aquí clandestino con nosotros. También esa vaina de pedir sanciones y solicitar una invasión para lo que queda de país, eso no es propio de una premio nobel, pero, claro, nosotros somos arrechos como el compañero Trump, y para nosotros todo vale, como aquella telenovela brasileña. También, las guarimbas y los comanditos aquellos... Eso no es propio de nadie que quiera la paz, pero eso nos importa un carajo, porque nosotros lo hacemos precisamente para alcanzar la paz —la verdadera, no el premio ese— y que se acabe la guerra que nos tiene la dictadura desde hace más de veinticinco años. Ahora, como decía, gracias al premio, el mundo se enteró de la cantidad de barbaridades que hemos hecho nosotros para sacar del juego a esta dictadura. Pero lo más arrecho que hemos visto es el video de la compañera premiada, diciendo que tiene identificada a toda la gente de la dictadura y que los va a neutralizar cuando esté en el poder. Es decir, nos la pasamos prometiendo vainas que nunca cumplimos. Desde el 10 de enero estamos esperando al presidente Edmundo González, que venía a juramentarse, y ahora parece que está en la clandestinidad, pero en España, gozando una bola y parte de la otra.

También es verdad que el compañero Trump, después que logró la firma de la paz para esa gente de Gaza, y esperaba tranquilo su premio, vino el jurado, esos cinco carajos del Comité Noruego, y le negaron el premio, y no saben con quién se metieron. Después el compañero Trump fue al Parlamento en Israel y ahí lo dijo clarito: "Netanyahu me pidió unas armas que yo ni conocía, y se las mandé, y las usaste muy bien, amigo". Eso es solidaridad con el genocidio, perdón, con la lucha por la libertad. Y su solidaridad fue más allá, porque pidió también la libertad de Netanyahu y que lo indultaran, porque lo están juzgando por el robo de tabacos y champaña. En fin, que no hay presidente más solidario que el compañero Trump. Y más adelante, salió rumbo a Egipto y allá siguió firmando. Trump anda como anduvimos nosotros cuando aquella vaina de las firmas planas, firmando todo el día hasta que nos descubrieron.

Una vaina que nos preocupa es la santificación de Santo José Gregorio y la Santa Carmen Rendiles Cisneros (parece que es de muy buena familia esta santa). Nos preocupa porque la gente puede dejar de hablar de nuestra ganadora del Premio Nobel y tenemos que hacer todo lo posible por mantener esa noticia todos los días, para que la dictadura se arreche. Y hay que decirlo: el compañero Trump, a pesar de que le arrancamos el Premio Nobel injustificadamente, sigue luchando por la paz en Venezuela o, mejor dicho, lo que queda de Venezuela, porque ahora bombardeó otra lancha, ahora con seis narcoterroristas, y ya son 27 los asesinatos que ha cometido el compañero Trump en el mar Caribe, y volvió a violar el espacio aéreo de Venezuela, bueno, lo que queda de espacio aéreo... Dijo, además, que le dio permiso a la CIA para que haga lo que le dé la gana en Venezuela. Ojalá que no nos joda a nosotros, que estamos en la clandestinidad sin saber cuándo carajo vamos a salir de aquí.

El papá de Margot llego de la calle diciendo: "Buenos días, Venezuela. Tenemos premia nobel de la paz, premia, y no premio, porque se trata del lenguaje inclusivo, como les gusta a las compañeras feministas. Aquí no pedimos las actas porque estamos claros. Así, que se arreche Trump, pero le quitamos el premio para que no siga prometiendo vainas y termine de una vez con esta dictadura. Ya basta de bombardear lanchitas y matar pescadores. ¡Hay que ir al grano, carajo! Ojalá que el compañero Trump pague su arrechera, porque no le dieron el Premio Nobel, tumbando la dictadura de aquí". Y se fue directo al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: "Vete al mar Caribe, gran carajo, para ver si Trump te mata".

—Alumbra, lumbre de alumbre, esta incertidumbre... —me dice Margot.

 

Roberto Malaver



viernes, 26 de septiembre de 2025

Memorias de un escuálido en decadencia | Discurso

 ¡Púyalo! Excelentísimo compañero Donald Trump, usted se botó con su discurso en la ONU. Usted, de la manera más arrecha, mandó a todo el mundo al carajo. Incluso, le dijo a la ONU que era puro bla-bla. Y lo más importante, cuando dijo allí, en el concierto de las naciones, que: “Hemos empezado a usar al poderoso ejército estadounidense para destruir a los terroristas venezolanos y las redes de tráfico que dirige Nicolás Maduro y a todos los matones que envían drogas a EE. UU. que sepan que los vamos a bombardear para que dejen de existir, no tenemos más opción que eso”. Allí, los pocos que estamos en la clandestinidad, nos pusimos de pie y a coro gritamos: “Púyalo, carajo”. “Así, así es que se gobierna”. “Al carajo los enfermos”. “Échele plomo a esos carajos”. Todo ese montón de vainas gritamos porque nos emocionamos con sus justas palabras. Usted está casado con nosotros y nosotros con usted. Un matrimonio perfecto. Es verdad que cada día somos menos, porque en la clandestinidad es muy jodido mantener esta lucha, pero los pocos que quedamos estamos con usted hasta el final. Estuve a punto de escribir hasta la victoria siempre, pero esa frase es comunista y Dios nos libre, ni de vaina, eso sería conciliación de clase.

Pero antes de llegar a comérsela en ese histórico escenario de la ONU, usted también se había botado con unas declaraciones (de paso, usted se bota cada vez que abre esa boca y nos deja a nosotros con la boca abierta). Dijo usted que el dictador de Venezuela tenía que recibir a los locos que les había enviado a EE. UU. junto con sus delincuentes, y de no hacerlo, tenía que correr con sus consecuencias. Usted verdaderamente es único. Ningún presidente en EE. UU. se había atrevido a tanta brillantez, y llegó usted y los dejó encandilados con sus declaraciones. Y nosotros, cada vez que usted ataca a Venezuela, o mejor dicho, a lo que queda de Venezuela, nosotros nos empinamos para aplaudir. Esos locos que están en EE. UU. seguro son aquellos que se fueron porque el dictador anterior los tenía locos. Recuerde que los chavistas decían: “Chávez los tiene locos”. Y esos locos se fueron a vivir su locura allá en nuestra segunda patria. Seguro ya formaron una especie de Cartel de los Locos para desprestigiar su buen gobierno. Debemos sincerarnos y decir que muchos de esos locos seguimos aquí, soportando esta pena tan honda. Y esperando que usted termine de una buena vez de cumplir con su palabra y nos libere de la oprobiosa dictadura, como se lo hemos solicitado de rodillas siempre.

También es bueno decirle que el castrocomunistachavista Gustavo Petro lo ofendió con su discurso en la ONU. Nosotros, desde aquí, desde la clandestinidad, seguimos fieles a usted y nos hacemos solidarios con sus palabras, las de usted, claro, ni por un momento vaya a pensar que nos hacemos solidarios con ese presidente colombiano que nos ofende. Pidió el comunista ese que lo juzgaran por haber asesinado a los diecisiete hombres en el mar Caribe, y le dijo que usted, en vez de descertificarlo a él, tenía que descertificarse usted porque en EE. UU. están los mayores consumidores de droga y los carteles más grandes, e incluso, entre sus funcionarios están los más grandes traficantes de cocaína. Ese montón de barbaridades sin fundamento que le dijo ese comunista no serán nunca recordadas, como sí serán aplaudidas y recordadas siempre las palabras que usted dijo en ese histórico lugar.

El papá de Margot estaba viendo al presidente Gustavo Petro en la computadora mientras daba su discurso en la ONU, y a medida que el presidente hablaba, el hombre decía: “Así es. Dale por la boca a ese anaranjado del carajo que ya nos tiene arrechos. Pégale más duro. Así es, cóbrale lo que nosotros no le hemos podido cobrar, porque no termina de hacer lo que tenía que hacer hace tiempo, es decir, sacarnos de esta dictadura”. Y cuando Petro terminó su discurso, el papá de Margot se fue aplaudiendo hacia el cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: “Carajo, dale más duro, que esa te la puso Trump”.

—Desde el fondo de ti, y arrodillado, un niño triste, como yo, nos mira —me declama Margot.

Roberto Malaver 



sábado, 20 de septiembre de 2025

Memorias de un escuálido en decadencia | Barco III

 ¡Mira ese barco entrando en la bahía! Y listo, le disparas un misilazo y se acabó lo que se daba. Ya la vaina como que no tiene mucho sentido, compañero Trump, porque tú piensas que la gente de la dictadura es pendeja, y esos tipos son más vivos que el carajo. Si fueran pendejos, como tú piensas, para creerte todas las pendejadas que estás diciendo, ya nosotros los hubiésemos tumbado hacía rato. Claro, tumbamos al dictador anterior y le metimos un Carmonazo de 47 horas, pero ya ves que después se salieron con la suya, y, como tú bien sabes, porque nos has ayudado que jode para salir de este dictador, nosotros no hemos podido, porque somos malos y mediocres. Tú crees que con hundir una lanchita y después meter en otro barco a dieciocho marines para preguntar si llevaban coro-coro o jurel, con esa vaina ibas a provocar un peo, y los tipos todavía se están riendo de tu pendejada. Entonces, te arrechas y lanzas un nuevo misil y matas a tres pescadores que iban en otra lanchita que, según dices tú, llevaban droga y fentanilo que jode. ¡No me jodas, Trump! Estás peor que el interino que nos enviaste como presidente, o a lo mejor te está asesorando Ismael García o Pablo Medina. Ya son catorce los pescadores que has asesinado en aguas internacionales cercanas a Venezuela, y no pasa un carajo. Fíjate que nosotros, antes, cuando no estábamos en la clandestinidad, quemamos vivos a unos carajos ahí, en la plaza Altamira, y ahí sigue la dictadura. Así que piensa mejor tu vaina. Esa vaina de hundir lanchas y visitar barcos para ver si llevan coro-coro y lo que llevaban era atún azul y pargo, y por eso te arrechas y te vas para Inglaterra, donde tampoco te pueden ver porque te pitan por donde quieras que pasas, coño, compañero, parece que en verdad esas andanzas con nosotros te han hecho daño y das pena y se acaba por llorar.

Ahora coges una nueva arrechera y demandas al New York Times por quince mil millones de dólares, porque publicaron una vaina que es verdad. Tú la vas a perder. Sí, sí, tú la vas a perder. Escucha bien lo que te decimos desde aquí: esos carajos que te acompañan ahora, ese Marco Rubio y el Vance, son peores que John Bolton y Mike Pompeo, aquel que dijo que en la CIA lo enseñaron a robar y a engañar y a traicionar y a todo eso donde nosotros somos maestros. Se te ve en la cara que el fantasma de Epstein te está haciendo mucho daño. Esas fotos con niñas desdice mucho de ti. Al compañero Nixon lo jodieron en el Watergate por una pendejada de escuchar unas grabaciones, y a ti no te han podido joder todavía a pesar de que las vainas hechas por ti son peores que el Watergate de Nixon. Y nosotros, como unos bolsas en la clandestinidad, seguimos creyendo que tú nos vas a salvar. Aquí alguien pintó un grafiti que dice: "Solo Trump salva", y lo que hacemos es reírnos con esa bolsería, porque también los chinos y los rusos se están riendo de ti.

Lo que has provocado con esos ataques a los tres barcos pesqueros es que los pescadores no salgan a la mar a pescar por temor a que tú des la orden de que les disparen un misil. Vas a acabar con la pesca en la isla de Margarita y en el estado Sucre, porque allí hay unos compañeros que ni de vaina salen en la madrugada, porque dicen que tú y Marco Rubio los están cazando para dispararles y decir que iban cargados de droga por todas partes. Así que con esta supuesta invasión, lo que has hecho es que los chavistas, que estaban a punto de separarse, ahora están unidos con empresarios y emprendedores y otro montón de gente, tanto que hace poco hicieron una cosa que llamaron Congreso por la Soberanía y la Paz. El compañero Alberto Galíndez, gobernador del estado Cojedes, se dio el gustazo de decir unas palabras ahí para pedir amor y paz, y nosotros aquí, clandestinos, esperando salir a la calle a darle un abrazo de feliz nuevo gobierno a todo ese pueblo que sufre, ama y espera por nosotros, que nos queremos tanto.

El papá de Margot llegó de la calle diciendo: "Hay más posibilidades de que sea el dólar el que tumbe a la dictadura y no esta cuerda de grandes carajos que no saben qué vaina inventar. Hay un 90% que está en desacuerdo con la invasión y el 10% que queda es el que está en la clandestinidad sin saber qué hacer. Esta oposición, que solo cree en Trump, nos llevó a la locura general". Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: "Vete a la clandestinidad, gran carajo, para ver si descansamos de ti".

—No me pongan en lo oscuro a morir como un traidor... —me declama Margot.

 

Roberto Malaver



sábado, 6 de septiembre de 2025

Juan “el Rey de la Raqueta” Guaidó triunfa en el US Open y desata ola de envidia

  

Compartir

Una auténtica y asquerosa ola de envidia ha desatado el destacado as de la raqueta Juan Guaidó al triunfar sorpresivamente en el US Open, codeándose con la flor y nata del otrora llamado deporte blanco.

Guaidó es apodado por sus amigos (y, sobre todo por sus amigotes) “el Rey de la Raqueta”, debido a sus atléticas capacidades para el raqueteo de fondos públicos mediante las artes del interinato; y de recursos privados supuestamente dedicados a ayudas humanitarias.

El ídolo guaireño se presentó en el US Open y está dispuesto a ser el batacazo de la temporada, disputándoles la supremacía a los primeros del ranking, como Sinner, Alcaraz y Djokovic. “Ninguno de esos tiene el golpe de derecha que caracteriza a Juan”, dijo un comentarista.

La exhibición de Guaidó en el exclusivo recinto del último Grand Slam del año hizo rabiar a muchos envidiosos, quienes lo consideran un “raqueta quebrada”, un bobo que en 2019 tuvo el partido contra “el Nico” en match point, y lo perdió a punta de estúpidos errores no forzados.

Al “Rey de la Raqueta” le tienen sin cuidado los comentarios de sus adversarios locales, gente acomplejada que nunca ha estado en un escenario de esa categoría. Tampoco le preocupa perder los juegos porque ya tiene un plan muy astuto para autoproclamarse campeón del torneo.

(Laiguana.tv / Clodovaldo Hernández)

jueves, 31 de julio de 2025

Memorias de un escuálido en decadencia | Sí

 ¡Se armó la de Dios es Cristo! Los compañeros faranduleros de la oposición sacaron un video para decir que ellos sí votan, y lo que les cayó encima fue un bombardeo no humanitario de otros compañeros de la oposición. Es decir, que no hay quien le tenga más arrechera a la gente de la oposición, que la gente de la oposición. A los amigos que dicen: “Yo sí voto”, entre ellos Claudio Nazoa (a quien mandaron a comer huevo y sardina), les dijeron desde muertos de hambre hasta cadáveres insepultos. Y no parecen cosas nuestras, porque nosotros, ya todo el mundo es ancho y ajeno y lo sabe, somos la gente decente y pensante del país. Y cuando uno de ellos, uno que dice que hace teatro, se atrevió a defenderse con un mensaje en X, la cosa fue peor, ahí sí fue verdad que le dijeron desde marginal pelabola hasta recogelatas. Estamos haciendo un papel lastimoso, bien lastimero, o sea, estamos dando lástima, mucha lástima, y esa vaina arrecha, porque somos los mismos que andamos con una sola consigna, salir del dictador, y ahora estamos que nos caemos a coñazo en cualquier parte, y esa vaina no es propia de nosotros que nos queremos tanto, repito, y perdonen la ladilla, somos la gente decente y pensante de este país, pero como que no lo sabemos, porque nos estamos insultando como insulta la gente de la dictadura, es más, yo diría que también nuestros insultos son mejores que los de esa gente, porque son insultos de calidad comprobada con nuestros estudios en todo el mundo. Así que unos sí votamos, y otros no votamos, y listo, eso es democracia; no ese coñazo de babaridades que nos hemos estado diciendo en tuiter o X o como le dé la gana de llamar a Elon Musk a esa vaina. Y ojalá que la chusma, es decir, los de la dictadura, aprendan a insultar como lo hacemos nosotros, la sociedad civil de lo que queda de país.

Otra vaina que nos tiene bajando el porcentaje de aceptación, es un análisis que el compañero Luis Vicente –Datanálisis– León escribió tambien en X, (ahora no hay medio donde escribir porque todos escriben en X), y el tipo dice así: “Está en marcha un cambio evidente en la estrategia de comunicacion y negociación del Gobierno norteamericano con Venezuela”. Eso sí es verdad que nos tiene preoucpados. El compañero Trump saltó la talanquera como Ismael García. Esa vaina no es posible. Que nos esté dejando solos y abandonados en este momento, cuando uno sabe que la lucha es cruel y es mucha, y que la dictadura se está debilitando cada día más, según María -Súmate- Machado. Eso es imperdonable. Y el compañero León, cuando dice esa vaina, no podemos decir que la dictadura le está pagando, porque ese es un compañero serio, que a lo mejor también sí vota el 27 de julio. Con este intercambio de delincuentes entre EE. UU. y Venezuela, uno no sabe qué carajo decir, porque hubo negociaciones y eso implica reconocimiento de la dictadura, y como dice León, un cambio de estrategia en comunicaciones y negociaciones. El dictador, haciéndose el pendejo, se trajo primero a una niñita y ahora se trajo a toda la familia. Es muy arrecho esta vaina. Es cierto que nosotros morimos callados ante esas vainas, porque para nosotros nada de lo que haga bien la dictadura lo reconocemos. De repente, este domingo 27 salimos a votar para salvar las alcaldías de Baruta y Chacao; lo malo es que la dictadura va a decir que eso es democracia, cuando todos sabemos que es solo democracia para Chacao y Baruta.

El papá de Margot estaba viendo el video donde los faranduleros decían que "este 27 de julio, yo sí voto, yo sí voto, yo sí voto...". Y se puso de pie y dijo: "Y yo también, porque ya uno no sabe a quién carajo pararle bola; más nos han engañado los compañeros de la oposición que la dictadura, y nosotros, como unos mismos pendejos, les hemos creído; así que yo sí voto. Y hablando de otra vaina, es verdad que Luis Herrera nos dejó el viernes negro, pero este dictador nos clavó la semana negra”. Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro, que la vecina salió pegando el grito en el cielo: “Gran carajo, tumba el edificio, que ese te lo regaló el gobierno”.

—La tierra es azul como una naranja –me declama Margot.

Roberto Malaver 




viernes, 20 de junio de 2025

Memorias de un escuálido en decadencia | Guerra

 ¡Se armó el peo! Nosotros, desde el primer gobierno del compañero Trump, pidiendo invasión y todo lo que se pudiera hacer para salir de esta dictadura, y ahora en todos esos países cayendo misiles y fuego al cañón, y dale que no viene nadie. Allí están los compañeros de Israel queriendo acabar con la dictadura de los iraníes y el compañero Zelenski solo contra Rusia, y nosotros esperando que Trump se deje de pendejadas y diga: “De todas las opciones que estaban sobre la mesa, la única opción que queda es esta: Guerra”. Y listo, a celebrar que vienen los marines que enviaron a Los Ángeles a liberarnos y a traernos la democracia que es el principal valor que, nosotros, y todos los países del mundo, menos los comunistas, claro, deseamos que haya siempre. Eso que estamos viendo sí son vainas serias; en cambio, lo que nosotros quisimos hacer aquí da vergüenza, dígame esa vaina que se llamó la Operación Gedeón, no me jodan, hasta unos desnutridos pescadores nos derrotaron por pendejos, es que no sabemos hacer las vainas. También antes hubo una comedia en la frontera donde algunos compañeros se fueron a putear a los moteles de Colombia, y después los hombres de la dictadura, con esa cosa que llaman ahora fusión militar, policial, popular, nos jodieron y bien jodidos. Y lo del 30 de abril fue una comiquita, el único que salió a disfrutar de la poesía, fue el poeta Leopoldo López, que está allá, en el barrio Salamanca luchando a brazo partido contra esta dictadura.

Es verdad que uno quiere salir de esta dictadura a como dé lugar, pero tampoco la vaina es como le dijo la compañera María —Súmate— Machado al compañero Napoleón —Buenos días, Venezuela— Bravo, que la dictadura estaba fabricando drones y que desde aquí salían para Irán porque somos el principal socio de esa gente. ¡Coño!, por favor, tampoco la vaina es así, porque lo que estamos mostrando es un desespero del carajo, que es verdad que estamos desesperados desde hace mucho tiempo, pero coño, decir una vaina de esas es traición a lo que esta dictadura ha dejado de patria. Hay que aguantarse. Esas vainas se piensan pero no se dicen, como nos decía siempre el compañero Ismael —Talanquera— García cada vez que iba a saltar una talanquera. Es verdad que hemos pedido invasión y un montón de sanciones que, por cierto, la gente del Gobierno y un viceministro, que es el encargado de esa vaina, dice que eso no se llama sanciones, eso se llama medidas coercitivas unilaterales; ¡qué arrechos!, los de la dictadura quieren embellecer con palabras una vaina que está clara, estás sancionado y sancionado te quedaste, y no jodas más, viceministro.

Y uno persiguiendo al dólar para ver si en algún momento lo alcanzamos, y ese dólar se va elevando y se va elevando. Pero, mientras tanto, el dictador llama a los gobernadores y diputados para explicarles en un taller cómo deben vincular las 7 transformaciones con las vainas que van a hacer. Desde que arrancó la dictadura, en 1999, están haciendo talleres para planificar e investigar vainas. En 2004, el dictador anterior, hizo un taller de planificación estratégica con los ministros en la Academia Militar, porque desde ahí nos convertimos en un país militarizado, y nadie aprendió un carajo, hasta un libro de planificación le regaló a los ministros para ver si lo leían, aunque el dictador estaba seguro de que ese libro no lo iba a leer nadie, como este del G7, perdón, de las 7T. Unos carajos que nunca han estudiado y ahora los ponen a estudiar. Ese montón de diputados y gobernadores que casi ninguno es profesional, ¿cómo van a saber lo que es el pensamiento estratégico de la circunvalación cóncava? Estamos nadando en la ignorancia más rancia.

El papá de Margot llegó gritando al apartamento: “Guerra, guerra, quiero ver guerra, eso sí, en otros países, aquí ni de vaina. Hay guerras en todas partes, menos aquí, y esa vaina hay que decirlo, se lo debemos al dictador que está en Miraflores”. Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: “Vete a hacer la cola de la gasolina para ver si pasas dos meses sin venir, desgraciado”.

—Madre, si me matan, dile a los soldados que te den tu muerto—, me declama Margot.

Roberto Malaver



domingo, 23 de marzo de 2025

Memorias de un escuálido en decadencia | Secuestro

 ¡Se armó la de Dios es Cristo! A los compañeros Trump y Bukele se les pasó la mano. ¡Coño! Esa vaina de montar en un avión a unos delincuentes del Tren de Aragua y mandarlos para El Salvador, sin importarles un carajo el derecho internacional, ¡es una verdadera humillación! Es verdad que nos quieren ayudar, pero ni de vaina. De esa forma es muy arrecho, porque todo el mundo está en contra de nosotros. El dictador dice que eso es un secuestro y duele que jode decirlo, pero tiene razón. El compañero Jaime Baily también se arrechó y se puso a hablar pendejadas. Dijo que se habían violado el derecho internacional y el debido proceso, y otro montón de vainas. La compañera Patricia Poleo también salió a atacar al compañero Trump porque debía presentarlos y decir cuáles eran los crímenes… En fin, que por lo visto nos salió el tiro por la culata. Incluso, hay compañeros nuestros que se fueron de la lengua y dijeron que más delincuentes eran los compañeros Juan —Interino— Guaidó y Julio —Matemático— Borges y Leopoldo —Verso Largo y Verso Corto— López y Carlos —Dólares— Vecchio. A esos hay que llevarlos y dejarlos de una vez en Guantánamo, dijo un señor que nos apoya, pero cuando vio a un hijo suyo llegando a la cárcel de El Salvador se arrechó, porque su muchacho no era ni del tren ni del autobús de Aragua. La compañera María —Súmate— Machado es la que está dando declaraciones a favor de toda esta descomunal metida de pata, pero todos sabemos cómo es esa compañera cuando se le sale la clase que tiene.

Y ahora viene lo peor. El compañero Edmundo González, en una entrevista en nuestro diario, El país de España, dijo lo que no tenía que decir: "Que repitan las elecciones en Venezuela". ¡No me jodas, Edmundo! ¿Tú, que eres el presidente, estás pidiendo que repitan las elecciones? En todo caso, el que tiene que venir y hacer esa solicitud aquí eres tú, porque tú eres el presidente. Saliste peor que Guaidó, que ya es bastante decir, porque ese carajo lo que sabe es robar y más nada, pero de ti esperábamos otra vaina, otra clase, porque tú eres diplomático, tú sabes manejar esa vaina de la diplomacia, pero, por lo visto, tú no sabes un carajo. Lo que sabes es darle la razón a la dictadura, porque esa declaración tuya significa que el dictador ganó las elecciones y tú quedaste pelando, y nosotros también, porque nos la pasamos en esta vaina de defender lo indefendible, como es todo lo que hemos venido haciendo nosotros. Dígame esa vaina de defender a Guaidó. ¡Coño! Menos mal que mis padres están en el barrio Los Acostados, porque se volverían a morir de vergüenza si me hubieran visto apoyando a un carajo como ese.

Se nos está poniendo feo el caney. Los chavistas hicieron una marcha del carajo, pidiendo la libertad de la gente que está en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) —dice el periodista de nuestro diario en España, El país, que cuando Nayib Bukele escucha ese nombre, le brillan los ojos—, y nosotros pelando bolas. Hasta Bernabé Gutiérrez, con su partido blanco, salió diciendo que "olfatea un golpe", porque la derecha terrorista está tramando otra vaina contra este país, mi país, tu país.

El papá de Margot estaba con la boca abierta viendo el video de la llegada de los presos a El Salvador. Iban al Cecot y allí los bajaban encadenados y con la cabeza baja. Después, les cortaron el pelo, y el papá de Margot dijo: "¡Ya basta, carajo! ¿Hasta cuándo vamos a soportar tanta humillación? La vaina tampoco es así, Bukele, ¿qué carajo te has creído tú, que eres el carcelero de la comarca? ¡A Venezuela se respeta, muérgano! Es verdad que uno no apoya esta dictadura, pero esa vaina tuya, mucho menos". Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: "Llévatelo, Bukele, y déjalo en el Cecot".

—Y cuando llegue el día del último viaje / y esté a partir la nave que nunca ha de tornar, / me encontraréis a bordo, ligero de equipaje… —me declama Margot.

 

Roberto Malaver



viernes, 7 de marzo de 2025

Memorias de un escuálido en decadencia Chev-e-ron

 




viernes, 14 de febrero de 2025

Memorias de un escuálido en decadencia | Votar

 ¡Empezamos con el peo! Que si votamos, que mejor no votamos… Embajada Radonski dijo que iba a votar, pero Primero Justicia dice que no va a participar. En fin, en lo que somos muy eficientes es en cometer errores y en robar. Ahí no nos gana nadie. Unos te llaman y dicen que no hay que pasar la página. Andrés — A Cero Cincuenta— Velásquez dice que va a formar un movimiento para pedir la renuncia del dictador, y está muy activo en X reclamando vainas que no reclamó cuando dicen que ganó las elecciones. Ahí era cuando debía comportarse como un hombre arrecho y reclamar su vaina, pero ahora es cuando aparece pidiendo vainas que nadie ya está pidiendo. Debe ser que de los dólares de Usaid no le dieron un carajo. Lo que pasa es que ya no creemos en nadie. No tenemos un líder a quien decirle: "Asume esta vaina, que nosotros te apoyamos", porque todos nos traicionaron. Dígame esa gente que está en el barrio Salamanca, allá en España ¡Coño! ¡Esos carajos ya no tienen vergüenza! Ahora lo que le quedó al poeta Leopoldo —Verso Largo, Verso Corto— López, es decir, por los medios, que él sí es el padre de su hija, porque ese día le permitieron una visita conyugal y enchucó. ¡Coooño!, ¿ustedes pueden creer semejante vaina??? Nosotros creímos en ese carajo cuando nos invitó a "la salida", y el que salió corriendo a Salamanca fue él. Ahora también llama a no votar, claro, porque a él le importa un carajo esa elección. Esta vez no está participando para ser alcalde de Chacao, porque eso no vale la pena. La vaina es triste, fañé y descangallada.

Ya nos pasó en el 2005, cuando fueron las elecciones a la Asamblea Nacional y llamamos a no votar, y la Asamblea Nacional se convirtió en una vaina roja, rojita, como habló Don Rafael, aunque, desde la isla de Margarita, Augusto Hernández declaró que la Asamblea más bien a él le parecía gris, grisecita y, por lo visto, todavía sigue así. Después de ese fracaso estrepitoso, y menos mal que los diputados de la dictadura no hicieron un carajo en esa Asamblea, apareció Espoleta Allup en un mitín en Chacao. Declaró que él no tenía nada que ver con esa vaina del llamado a no votar en las elecciones del 2005, que fueron los dueños de los medios quienes les dijeron que no participaran para que todo fuera ilegal, y ahora no dicen un carajo. Pero él lo dijo y por ahí está ese video. Ahora que la dictadura está llamando a votar el 27 de abril, que según dice un poeta, es el mes más cruel, muchos de nosotros estamos diciendo que no debemos participar. Ya el dictador le dijo a Embajada Radonski que se inscribiera como candidato a gobernador para Miranda. Parece que el dictador se olvidó de que el compañero Embajada Radonski está inhabilitado por un montón de años.

Si nos descuidamos, la dictadura se va a quedar con todo y eso sí es peligroso, porque entonces la arrechera que nos van a coger los compañeros Elon Musk y Donald Trump va a ser de plan y pa'l cuartel. Nos van a decir que somos buenos estafando a Estados Unidos, pero para tomar el poder somos una soberana cagada. Y a pesar de que el compañero presidente Edmundo González llamó a no votar, nadie se ha dado cuenta de esa vaina, porque ya ninguno de nosotros le está parando la mínima bola a lo que dice. La compañera María —Súmate— Machado está dando mucha lástima, porque dice una vaina hoy y otra mañana y otra pasado mañana y ya los asesores no saben qué hacer, porque los periodistas no han cobrado esperando que Edmundo y María Machado cobraran. Ahora inventaron un premio al coraje y se lo dieron a los dos, para ver si levantan un poco el espíritu. Es verdad, nuestro mundo es y será una porquería.

El papá de Margot llegó deshojando una margarita: "Voto, no voto, voto, no voto, voto…", y se quedó con un pétalo en la mano y siguió diciendo: "Voy a votar. A mí me importa un carajo lo que digan los compañeros abstencionistas. Que se vayan a la guerrilla, como hicieron los comunistas de los años sesenta. Yo, como Capriles, yo voto, para seguir ejerciendo la democracia en esta grandísima dictadura". Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: "Yaaa, desgraciado. ¿Hasta cuándo jodes?".

—Juventud, divino tesoro, / te vas para no volver… —me declama Margot.

 

Roberto Malaver



viernes, 31 de enero de 2025

Memorias de un escuálido en decadencia | Elecciones

 ¿A votar otra vez? ¡No me jodan! Esta dictadura sí es arrecha. No ha terminado todavía el 28 de julio, cuando todos votamos por el compañero Edmundo González, y ahora viene el Amoroso a descifrar un comunicado mal escrito donde dice que las elecciones para diputados y gobernadores serán el 27 de abril. ¡Al carajo los enfermos! Menos mal que no las pusieron para el 11 de abril, porque nos iban a volver locos recordando el golpe de Estado que les dimos ese día memorable. Llaman a elecciones y nosotros aquí, esperando la juramentación de Edmundo González. Ya se juramentó en Ecuador y en Perú, y aquí, que es donde tiene que jurar su vaina, no ha venido, es decir, se contradice él mismo, porque a nosotros nos dijo, en su oscura y mal audible voz, que venía el 10 de enero a su toma y obligo… pero esa es harina de otro costal. Lo que llama la atención es que llaman a elecciones para volver a jodernos, y la masa no está para votos. La compañera María —Súmate— Machado ya salió diciendo que ni de vaina se nos ocurra salir a votar —¡no voten, coño!—, porque esta dictadura quiere volver a jodernos. Antes deben entregar el poder y juramentar al compañero Edmundo, si Perú y Ecuador nos lo prestan, porque él se juramentó allá como presidente y a lo mejor no quiere venir ahora.

Bernabé Gutiérrez pidió al dictador y a la Asamblea Nacional que no lo metan en ese bojote de opositores, traidores y ladrones, porque él y su gente son otro tipo de oposición; es decir, el hombre se aparta cuando hablan de la oposición ladrona y vendepatria. Que no lo metan a él en ese combo, ni de vaina. Ese es un hombre serio y, a pesar de que ya no está para seguir en el poder, está sacrificándose por el país en la Asamblea Nacional, donde todos los diputados y diputadas también se están sacrificando los martes y jueves, y cuando los llame el psiquiatra presidente, que por lo visto los está llamando todos los días, para sacar comunicados contra todos los países que hablen mal de la dictadura y aprobar leyes para quitarles hasta el modo de caminar a todos los que pidieron invasiones y se fueron a vivir como Elon Musk a otros países. Nosotros no sabemos qué carajo hacer en estos momentos. Eso de no salir a votar no nos parece bien, porque ya votamos y nos jodieron, es verdad, pero a nosotros nos gusta votar. Eso lo demostramos cuando más de diez millones salimos a votar por Edmundo González. Así que esa vaina de votar es como una adicción: a uno le gusta meter el deo donde sea.

Otra vaina que nos tiene muy preocupados es el gobierno del compañero Trump, quien por lo visto se arrechó con Petro, el de Colombia, porque le mandó unos colombianos esposados y encadenados, y Petro no los quiso recibir porque hay que tener dignidad, y Trump no tiene de eso por ninguna parte. No hay que olvidar que Trump es un delincuente juzgado y demostrado, y esto lo digo con el dolor de mi alma, pero hay que reconocer las vainas. Así que, por favor, hay que cuidar la imagen. Esos compañeros deportados tienen más dignidad que Trump, porque Trump es un delincuente. Ojalá no lea esta vaina, porque entonces sí es verdad que perdimos el chivo y el mecate, o sea, la vaina esa que se pierde de último, es decir, la esperanza.

Cuando el papá de Margot vio al señor Amoroso en televisión descifrando el comunicado que tenía en las manos, y logró oír que las elecciones eran el 27 de abril, se puso las manos en la cabeza y dijo: "¡Carajo, nos van a volver a joder! Ya esa derrota es irreversible. Ahora hay que traer a medio mundo como observadores para que no nos jodan, y que no se vayan de aquí hasta que les muestren los resultados en su propia cara. Que no venga después el TSJ a pedir actas y a decir que ganó la gente del dictador. Si vamos a las elecciones, vamos arrechos, que conste en acta. Hay que decirlo". Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: "Lánzate como candidato a diputado, muérgano".

—¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía eres tú… —me declama Margot.

 

Roberto Malaver



viernes, 24 de enero de 2025

Memorias de un escuálido en decadencia | Trump

 ¡Aprieten ese rabo! El 20 de enero, que lo teníamos como el día de la felicidad nuestra de todos los días, porque a lo mejor anunciaban una invasión de padre y señor mío contra el dictador, llegó el compañero Trump y no dijo un carajo de lo que tanto esperábamos. Se puso a decir todo lo que ya sabíamos. Otra vaina que nos arrechó fue que nos hizo quedar en ridículo, porque todos comenzamos a decir que el presidente electo y no juramentado, Edmundo González, estaría con él en la tarima sosteniéndole alguna pendejada, pero nada. El compañero Edmundo no apareció por ninguna parte, y cuando salió a ver qué estaba pasando en el entorno social, lo tumbó un carajo que iba en una bicicleta eléctrica. Se cayó primero que el dictador. Esas bicicletas eléctricas también tiene que prohibirlas Trump, como prohibió los carros eléctricos chinos… En fin, que nos quedamos esperando una vaina que nos volviera a impulsar para seguir adelante y lo que vimos fue al compañero Elon Musk levantando el brazo hitleriano para dejar por sentado con quién vamos a conversar de ahora en adelante. Un gobierno de millonarios que a lo mejor no quieren saber un carajo de nosotros los pobres de esta tierra, y, sin embargo, no hay nadie que admire más a un millonario que un pobre diablo.

Hubo una monja que le jodió el acto de juramentación al compañero Trump. Allí le pidió que no se metiera con los gais, ni con las lesbianas, ni con los LGHBT, en fin, que se quedara tranquilo y no jodiera más. Al hombre no le gustó mucho la vaina y le dijo que tenía un tono que no le gustaba mucho y que le pidiera disculpas. Así debe ser: ¡un hombre arrecho es lo que hace falta para que todo se componga! Lo que nos dejó locos de bola a bola fue cuando empezó a firmar decretos, como cuando el compañero Carlos Andrés Pérez entregaba la Orden Libertador a todo el que le diera la gana. El hombre volvió a meter a Cuba en los países terroristas, como diciéndole a Biden: "Tú estás loco de bola, ¿cómo se te ocurrió sacarlo de la lista?".

Todos los periodistas preguntaban por Venezuela, esperando que el hombre dijera la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, pero el hombre hablaba con piquetes y otras pendejadas y no anunció nunca lo que estábamos esperando. Por el contrario, dijo que las Fuerzas Armadas se quedan en Estados Unidos, lo que quiere decir que no va a invadir a nadie. Eso nos dejó un poco desilusionados, pero todavía seguimos aferrados a la esperanza, que es la última vaina que se pierde, según dicen los que dicen esa vaina.

No podemos dejar de hablar del pendejo de Guanipa, que se puso a decir que fue un fracaso el 9 de enero porque no fue nadie a la marcha. ¡Qué bolas tiene ese carajo! Esas vainas no se dicen, porque si nos ponemos a hablar de nuestros fracasos, vamos a pasar horas y horas contando y contando todos los fracasos que hemos tenido. Ahora nos invita María —Súmate— Machado a montarnos en un ring a pelear hasta el último round. Pareciera que ella no se ha enterado de la cantidad de coñazos que nos han dado. También nos llama a no votar en el montón de elecciones que se avecinan, porque esa es otra vaina: a esta dictadura no hay vaina que le guste más que llamar a una elección.

El papá de Margot buscó en internet el discurso de Trump en español en la toma de posesión, y de repente, se puso de pie y dijo: "¿Qué vaina es esa de la revolución del sentido común? El sentido común nos dice que solo nos salva una invasión, así que déjate de pendejadas, no joda". Y se puso de pie y fue directo al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: "¡Trump, ven a buscar a este muérgano!".

—Ve a rezar, hijo mío. Ya es la hora de la conciencia y el pensar profundo… —me declama Margot.

 

Roberto Malaver



domingo, 5 de enero de 2025

SOCIOPOLÍTICA DEL ENERGÚMENO

 Luis Britto García 



Nos cuenta Esopo que  las ranas pidieron a Zeus un Rey, y que éste les envió un tronco flotante. Hastiadas de la inactividad del madero, solicitaron las ranas un nuevo monarca, y Zeus les remitió una serpiente  que las devoró  a todas.

Valga la sagaz fábula para explicar por qué en tiempos de crisis gobernantes anodinos son suplantados por energúmenos, aunque no detalla por qué los batracios, cuando tienen la oportunidad, eligen precisamente a quien ha de devorarlos.

Pues  la inacción del leño seco es cómoda, pero inefectiva. Como las socialdemocracias que nada socializan, las revoluciones que no revolucionan o  los progresismos que no progresan, quien intenta gustarle a todos termina no gustándole a nadie.

Un nuevo Manual de Buenos Modales de Carreño los paraliza: el Politically Correct. Hay temas tabú que está prohibido tocar, porque molestarían a alguien. Por ejemplo: salarios mínimos que permitan sobrevivir a los trabajadores. Pongamos por caso: misteriosas fortunas salidas de la nada. Incluso: gobiernos que no protegen a los primeros ni investigan  las segundas. Mientras tanto, la charca se seca y la desesperación diluvia. Nadie hace nada, porque los batracios han delegado su facultad de actuar en un leño que sólo  hace buenos negocios.

Preguntémonos una vez más por qué, desde que las ranas votan, de vez en cuando eligen a la culebra  que las devora.

Respondamos con  el fabulario contemporáneo, la telenovela.  Quizá las series más aclamadas de nuestra pantalla chica fueron Gomez,  Gómez 2, y Estefanía, con geniales libretos de José Ignacio Cabrujas  y colaboradores.

Gómez retrata el ocaso de un déspota que traicionó a su compadre Cipriano Castro, usurpó el poder con golpe de Estado, lo usó para hacerse inmensamente rico cediendo nuestras riquezas al capital extranjero y encarceló o desapareció a sus enemigos.

Para ser justos, añadamos que Gómez, aparte  de ser un tirano aborrecible, acabó con las guerras civiles y en 1930 pagó hasta el último centavo de la Deuda Pública. Como me comentó su hijo el general Florencio Gómez: a veces para hacer un bien hay que hacer algún mal.

Y sin embargo, mientras más se afanaba José Ignacio en hacer aborrecible al  personaje, mayor era el fanatismo de la audiencias. De resucitar, el Benemérito gana  las elecciones.

Lo mismo ocurrió con Estefanía, telenovela con libreto de Cabrujas que abominaba del jefe de la policía política de la dictadura de Pérez Jiménez, esbirro que utilizaba sus poderes para intentar hacerse amar por la protagonista. La popularidad del malvado fue tal, que la serie debió ser abreviada.

¿Cómo interpretar la idolatría del público por un zamarro anciano iletrado, traidor rodeado de traidores que compraba a sus queridas regalándoles casas y se deshacía de sus enemigos diciendo “no los quiero ni aquí ni allá”? ¿O por un sicario que torturaba a quienes luego torturarían a los izquierdistas?

¿Será que en el fondo de cada compatriota aplastado por la gravedad de lo cotidiano y la inopia de los poderes que deben remediarla, yace un energúmeno que ansía un poder ilimitado para  resolver de una vez por todas las cosas a trancazos, aunque ello signifique tragarse todas las ranas desamparadas por un tronco inerte?

No me atrevo a contestar, pero pregúntese el amable lector si las votaciones por tantas serpientes devoradoras que ofrecen acción destructiva no tiene su origen en la postradora conciliación de clases que no resuelve ni lo uno, ni lo otro, ni todo lo contrario.

Intentemos una taxonomía del devorador.

Para disimular que en realidad se come a sus compatriotas, el energúmeno crea antagonistas ficticios.  El verdadero adversario de la humanidad es el capitalismo gracias al cual el 10% de la población monopoliza 80% de la propiedad del mundo, dispara crisis recurrentes, agota los recursos del planeta, asigna sueldos por debajo de la subsistencia a los trabajadores y suplanta más del 40% de ellos con máquinas.

Pero serpiente no come serpiente. Para Trump causan las crisis los hispanos migrantes; para la Unión Europea los trabajadores migrantes; para Hitler los judíos; para los judíos, los musulmanes. A diferencia del capitalismo, ninguno de estos supuestos adversarios  tiene armas nucleares, ni  cómo defenderse de potenciales genocidios.



En la  persecución del adversario ficticio el energúmeno es ante todo escandaloso:  la suya parece la única protesta visible en una charca que  degenera en pantano. Benito Mussolini, Adolf Hitler, Donald Trump ascienden al poder montando alharacas que los destacan de las restantes inercias cómplices. Berlusconi cimienta su carrera en fraudes financieros disimulados por monopolios mediáticos. Zarkozy, en corruptelas tapadas por imágenes de su esposa Carla Bruni tal y como vino al mundo. Jair Bolsonaro dice ser favorito de Dios y se  rebautiza “Mesías” con aguas de un río sagrado. Zelensky inicia su carrera como cómico televisivo, Milei arrancando  motosierra paramilitar con la cual después pulverizará pensiones, propiedades de la Nación, servicios públicos, salarios. Todo es gesto, efectismo, prepotencia. Ser Celebrity a costa de todo y de todos.

El energúmeno no tiene más ideología que el antojo ni más programa que la rabieta. Como niño malcriado, todo lo que desea debe ser suyo de inmediato. Hitler se soñaba dueño de Europa y de la Unión Soviética, Mussolini de Albania,  Grecia, Eritrea, Libia y Somalía. Trump quiere apoderarse del Canal de Panamá, de Canadá, de Groenlandia, de la Antártida, del petróleo venezolano, sin reparar en que ya tienen dueños. Netanyahu aspira  a dominar Gaza, Palestina, Siria, Irán, Irak, el Asia, el mundo. La Unión Europea no se conforma con menos que devorar la Federación Rusa y la pequeña China, por no hablar de la levantisca África. Al enano argentino el mundo le queda pequeño. Nunca faltan electores que a cambio del voto esperan un botín más grande que sus capacidades.

Adoptar para la etiqueta del poder la falta de  modales del paleto, tan satirizado por Mark Twain, es fingir que tras la torpeza opera alguna inocencia o sinceridad ignorante que disculpa sus dislates. Decía Napoleón que de lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso: el mismo que lleva al poder a energúmenos y serpientes.

El más seguro aliado de los energúmenos son sus víctimas, que aceptan sin chistar las consagraciones que sus verdugos se atribuyen. Anarquistas y libertarios son los más altos grados de la condición política: habitan el Reino de la Libertad,  fruto superior de un comunismo que desvanecerá al Estado.

Pero así como roban el trabajo ajeno, capitalistas, serpientes, energúmenos y usureros pillan  términos que no les pertenecen y se autoproclaman ahora  “libertarios” o “anarcocapitalistas”.

Vaya usted a ocupar un latifundio en nombre de la libertad o un banco en nombre de la anarquía para que descubra cómo se bate el plomo.

Lo mas grave ocurre cuando los propios acosados medios progresistas también llaman “libertarios” o “anarquistas” a estos ápices de la codicia y dechados de la avaricia, equiparándolos a paradigmas del libre albedrío.  

Cuando el energúmeno define los términos del debate, éste está tan perdido que sólo la Revolución podrá  recuperarlo.



TEXTO/FOTOS: LUIS BRITTO.