Mostrando entradas con la etiqueta Lucha Antidrogas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lucha Antidrogas. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de diciembre de 2025

El historial de la CIA como ente regulador del narcotráfico

 


La CIA hizo de Afganistán un lugar seguro para la siembra del opio
La CIA hizo de Afganistán un lugar seguro para la siembra del opio
Internet

Con El Mazo Dando 11 años


A pesar de que el gobierno de EEUU declara casi a diario que lucha contra el narcotráfico, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) es la organización que durante años ha coordinado el negocio de las drogas en el mundo.

De acuerdo a investigaciones de periodistas norteamericanos, como Daniel Finn, la CIA ha tenido una larga participación en el tráfico de drogas desde el final de la Segunda Guerra Mundial; incluso Dennis Dayle, exjefe de una unidad de élite de la Administración de Control de Drogas (DEA) declaró que “en mis 30 años de trayectoria en la DEA y agencias relacionadas, los principales objetivos de mis investigaciones casi invariablemente resultaron ser trabajadores de la CIA”.

De la misma manera, William Blum, escritor sobre política exterior e inteligencia y autor del libro Matando la esperanza: Intervenciones militares y de la CIA de EEUU desde la Segunda Guerra Mundial, detalló cronológicamente cómo esta organización es realmente una estructura para solapar actividades ilícitas, y coincide con lo que se explicó en el texto Memorial de Atrocidades de la CIA escrito por el periodista Steve Kangas, en el que se revelaron las operaciones de la agencia sobre el tema del narcotráfico. Aquí traemos un resumen de ello:



Francia, entre 1947 y 1951

Las armas, el dinero y la desinformación de la CIA permitieron a las organizaciones criminales corsas en Marsella arrebatarle el control de los sindicatos al Partido Comunista. Los corsos obtuvieron influencia política y control sobre los muelles, condiciones ideales para consolidar una alianza a largo plazo con los distribuidores de drogas de la mafia, lo que convirtió a esa ciudad en la capital de la heroína de la posguerra en Occidente. Los primeros laboratorios de heroína se abrieron en 1951, solo unos meses después de que los corsos se apoderaran del puerto.

 

Sudeste Asiático, década de los 50

El Ejército Nacionalista Chino, organizado por la CIA para librar una guerra contra la China comunista, se convirtió en el magnate del opio del Triángulo Dorado (partes de Birmania, Tailandia y Laos), la mayor fuente mundial ésta droga y heroína. Air America, la principal aerolínea propiedad de la CIA, transportaba la droga por todo el sudeste asiático.

 

Indochina, desde 1950 a principios de la década de 1970

La CIA, durante la intervención militar estadounidense en Laos y otras partes de Indochina, conocidas hoy en día como Camboya, Vietnam, Birmania y Tailandia, a través de Air America transportó opio y heroína por toda la zona. Muchos soldados en Vietnam se volvieron adictos. Un laboratorio construido en la sede de la CIA en el norte de Laos se utilizó para refinar heroína. Tras una década de intervención militar estadounidense, el Sudeste Asiático se había convertido en la fuente del 70% del opio ilícito mundial y en el principal proveedor de materias primas para el floreciente mercado estadounidense de heroína.

 

Australia, desde 1973 a 1980

El Nugan Hand Bank de Sídney era un banco de la CIA. Entre sus directivos se encontraba una red de generales, almirantes y agentes estadounidenses, incluyendo al exdirector de la agencia, William Colby, quien también era uno de sus abogados. Desde sus sucursales en Arabia Saudita, Europa, el Sudeste Asiático, Suramérica y EEUU, el Nugan Hand Bank financió el narcotráfico, promovió el blanqueo de capitales y el tráfico internacional de armas. En 1980, en medio de varias muertes misteriosas, esta entidad financiera quebró con una deuda de 50 millones de dólares.

 

Centroamérica, década de los 80

En Costa Rica, había varias redes de la CIA involucradas en el narcotráfico. Detalló el periódico Mercury News, que además de los que prestaban servicio a la operación narco Meneses-Blandón y el derrocamiento de Noriega, estaba el agente de, John Hull, cuyas granjas a lo largo de la frontera de Costa Rica con Nicaragua eran la principal zona de operaciones. Hull, junto con pilotos de la agencia, se unieron a George Morales, un importante narcotraficante colombiano radicado en Miami, quien más tarde admitió haber dado 3 millones de dólares en efectivo y varios aviones a los líderes del negocio. En 1989, después de que el gobierno de Costa Rica acusara a Hull de narcotráfico, un avión contratado por la DEA lo trasladó, clandestina e ilegalmente a Miami, vía Haití. Posteriormente, EEUU frustró repetidamente los esfuerzos de extraditar a Hull a ese país centroamericano para ser juzgado.

Otra red de narcotráfico con sede en Costa Rica involucraba a un grupo de cubanoamericanos contratados por la CIA como entrenadores militares para desestabilizar al gobierno de esa nación y para ello, utilizaban una empresa camaronera costarricense, que blanqueaba dinero para la organización y para canalizar cocaína a EEUU.

Sin embargo, esa no era la única ruta. Guatemala, cuyo servicio de inteligencia militar, estrechamente vinculado a la CIA, albergaba a numerosos narcotraficantes, y según la DEA, era otra parada en la ruta de la cocaína. Además, el contador del Cártel de Medellín en Miami, Ramón Milián Rodríguez, testificó que canalizó casi 10 millones de dólares a rebeldes nicaragüenses a través de Félix Rodríguez, veterano agente, quien trabajaba en la Base Aérea de Ilopango en El Salvador.

 

Haití, entre 1980 y 1990

Mientras trabajaba para mantener en el poder a líderes militares y políticos haitianos clave, la CIA se hizo de la vista gorda ante el narcotráfico de sus clientes. En 1986, la agencia incorporó más nombres a su nómina al crear una nueva organización haitiana, el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). El mandato del SIN incluía combatir el tráfico de cocaína, aunque sus propios oficiales participaban en el tráfico, un negocio con la complicidad de algunos líderes militares y políticos haitianos.


Afganistán, entre 1980 hasta principios de la década de 1990

Los rebeldes muyahidines, apoyados por la CIA, se involucraron activamente en el narcotráfico mientras luchaban contra el gobierno. El principal cliente de la agencia era Gulbuddin Hekmatyar, un importante capo de la droga, refinador de heroína, y quien además era el mayor beneficiario del apoyo militar de la agencia. Camiones y mulas suministrados por la ésta, que habían transportado armas a Afganistán, se utilizaron para transportar opio a laboratorios a lo largo de la frontera con Pakistán. Esta producción proporcionaba casi el 50% de la heroína consumida anualmente en EEUU y 3/4 partes de la consumida en Europa Occidental. Funcionarios estadounidenses admitieron en 1990 que no habían investigado ni tomado medidas contra la operación de narcotráfico para no ofender a sus aliados pakistaníes y afganos. Ya para 1993, Afganistán era conocida como la nueva Colombia del mundo de la droga.

Mientras, Washington sermonea al mundo sobre narcotráfico y seguridad, su propio historial revela décadas de complicidad, encubrimiento y operaciones clandestinas que destrozaron países enteros. Este expediente permite señalar a la CIA como la agencia que se encarga de ser el guardián de las actividades ilícitas estadounidenses, incluyendo el mercado de la droga, con el fin de resguardar tanto el consumo de la mercancía como las ganancias que de ese negocio se derivan. 


AMELYREN BASABE/REDACCIÓN MAZO

jueves, 13 de noviembre de 2025

El historial de intervenciones de la CIA en Latinoamérica sin autorización (1)

 


Cambian gobiernos, manejan riquezas y manipulan Pueblos en nombre de la libertad
Cambian gobiernos, manejan riquezas y manipulan Pueblos en nombre de la libertad
internet

Con El Mazo Dando 11 años

Publicado: 07/11/2025 05:00 PM

A lo largo del siglo XX, EEUU intervino, algunas veces de manera directa, en la política interna de sus vecinos del continente para proteger sus intereses políticos y económicos. La reciente decisión del gobierno estadounidense de mandar buques de guerra con unos 4 mil soldados cerca a las costas venezolanas, revive su historia intervencionista en Latinoamérica.

El peligro de que el imperio norteamericano, bajo el liderazgo de Donald Trump, intervenga militarmente en los asuntos internos de sus vecinos del sur se fundamenta en la historia. A lo largo del siglo XX, esa nación actuó en varios países de la región y respaldó golpes de Estado que permitieron la llegada al poder de gobiernos afines a los intereses de Washington. Ahora, a pesar de los antecedentes, el presidente estadounidense decidió autorizar a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para que se infiltre en Venezuela con el fin de acabar con la Revolución Bolivariana.

Resulta raro que es ahora, luego de haber intervenido al menos 10 países latinoamericanos, informen públicamente que la CIA realice actividades encubiertas en otro país; de la forma más grosera, al pretender que tienen el derecho de entrar a cualquier territorio como si realmente fueran parte de su territorio, o su patio trasero.

Para fundamentar esta teoría, traemos algunos ejemplos de la injerencia estadounidense en los países latinoamericanos, sin anunciarlo en ruedas de prensa o comunicados:

Guatemala:

En 1951, el izquierdista Jacobo Arbenz fue elegido presidente tras las primeras elecciones con sufragio universal en la historia del país centroamericano. El presidente anunció la implementación del Decreto 900, en el que se detallaba una amplia reforma agraria.

Arbenz centró su atención en la United Fruit Company, empresa vinculada a la Casa Blanca y propietaria de aproximadamente el 40 % de las tierras de Guatemala, y su enorme poder económico y político llevó a que el país fuera conocido como una “república bananera”.

En plena Guerra Fría, EEUU acusó a Arbenz de ser cercano a la Unión Soviética y, bajo este motivo, lanzó la Operación PBSuccess, con el objetivo de fomentar un golpe de Estado contra el nuevo presidente guatemalteco, para proteger sus intereses políticos y económicos.

El analista en defensa y temas militares, Luis Alberto Villamarín, explicó que “esa intervención buscaba proteger intereses tanto políticos como económicos, EEUU no podía aceptar que se les limitara el poder de sus empresas en América Latina, y Guatemala no iba a ser la excepción”, explicó. El 27 de junio de 1954, una serie de operaciones de la CIA desembocaron en la dimisión del presidente Arbenz, obligado a buscar refugio en la embajada mexicana.

El gobierno electo fue reemplazado por una junta militar a favor de Washington y dirigida por Carlos Castillo Armas, lo que marcó el inicio de casi cuatro décadas de guerra civil entre 1960 y 1996. Esta acción estadounidense en Guatemala se volvió el ejemplo de una política del país norteamericano que busca proteger sus intereses nacionales por encima del respeto de la democracia y la soberanía de los Pueblos.

Cuba:

Luego de la Revolución Cubana en 1959, el temor de EEUU a que Cuba se convirtiera en el primer país del bloque soviético en América llevó a que la CIA realizara operaciones encubiertas en la isla. Según el periodista William Blum, la agencia estadounidense hizo "todo lo que estuvo a su alcance" para evitar que el gobierno de Fidel Castro tuviera éxito.

Así que la CIA financió y suministró armas a los exiliados cubanos que protagonizaron la fallida invasión de Bahía Cochinos de 1961. La agencia dirigió el atentado contra el buque español Sierra Aránzazu en 1964. Después, en 1976, colaboró en el atentado terrorista contra el Vuelo 455 de Cubana de Aviación, perpetrado por exiliados cubanos que tendrían vínculos con la agencia.

República Dominicana:

En 1962, Juan Bosch, del Partido Revolucionario Dominicano (socialdemócrata de izquierda) fue elegido como presidente. Esta elección suponía la salida del país de un periodo de inestabilidad política, marcado por el asesinato del dictador Rafael Leónidas Trujillo, un personaje político que llegó al poder con el apoyo de EEUU, pero que la CIA ayudó a eliminar.

Bosch fue derrocado por un golpe de Estado militar siete meses después, lo que marcó el inicio de una lucha entre los militares en poder y las fuerzas de izquierda. Luego, en abril de 1965, combatientes de izquierda tomaron varios lugares de la capital y empezó una guerra civil entre los constitucionalistas, a favor de Bosch, y la junta militar.

Frente a la posibilidad del retorno de Juan Bosch al poder, EEUU lanzó la Operación Power Pack. En pocos días, miles de militares estadounidenses fueron desplegados en la isla para retomar el control de la situación. La ocupación estadounidense, la segunda de la historia del país, duró 17 meses, al final llegó al poder un gobierno anticomunista. La operación, fue la segunda ocupación estadounidense de la República Dominicana ocurrida en el año 1965 al 1966.

Brasil:

La dictadura militar de ese país duró dos décadas, desde el golpe de Estado del 31 de marzo de 1964 hasta marzo de 1985. Aquel levantamiento militar derrocó al gobierno democrático del presidente João Goulart e instauró una dictadura militar encabezada por Humberto de Alencar Castelo Branco. En 1964, Goulart fue derrocado en un golpe de Estado respaldado por EEUU, que instaló un gobierno militar que se mantuvo en el poder hasta la década de los ochenta. La agencia estadounidense financió campañas de parlamentarios opuestos al gobierno y también propaganda que debilitó su imagen.

Bolivia:

Antes de acabar con el Che, la CIA había financiado y apoyado el golpe militar contra el presidente Víctor Paz Estenssoro, en 1964. De acuerdo con documentos desclasificados, la agencia financió al exmilitar de derecha René Barrientos Ortuño, quien presidiría el país entre 1964 y 1965, y de 1966 a 1969.

Que ahora en este tiempo, el gobierno de EEUU declare que autoriza a la CIA para intervenir en los países para derrocar sus gobiernos, evidencia el poco respeto que ese país tiene por los países latinoamericanos, sobre todo cuando recordamos el comportamiento injerencista que, desde la creación de esta organización, ha servido para torcer los caminos de los Pueblos en la construcción de su destino soberano. 


AMELYREN BASABE/REDACCIÓN MAZO

jueves, 6 de noviembre de 2025

¿Existen los cárteles de drogas en EEUU? ¿Cómo operan?

 


El narcotráfico es uno de los pilares financieros de EEUU
El narcotráfico es uno de los pilares financieros de EEUU
internet

Con El Mazo Dando 11 años

Publicado: 31/10/2025 05:00 PM

Nadie habla de esto, nadie se pregunta lo que pasa con la droga cuando llega a Estados Unidos (EEUU) ¿Quién la recibe? ¿Cómo la distribuyen? ¿Por qué no hay grandes cárteles de la droga en EEUU? La respuesta corta es porque hay muchos pequeños y no los controlan. Una respuesta más larga podría ser que sí hay grandes cárteles de la droga: se les llama pandillas carcelarias.

Estas organizaciones mantienen un férreo control sobre las pandillas callejeras, principales distribuidores minoristas de drogas en ese país. Las carcelarias, en cambio, brindan protección crucial a los miembros que cumplen condena de estos grupos y los reclutan entre sus filas. También negocian la relación entre los principales cárteles de la droga mexicanos y las pandillas callejeras.

La estructura del narcotráfico en el mercado interno estadounidense es distinta de los modelos basados ​​principalmente en el tránsito y la producción que se observan en México, Centroamérica y Colombia. Académicos como Marcelo Bergman, investigador del centro de estudios mexicano CIDE, asegura que “los mercados de distribución al igual que los de producción, requieren mucha mano de obra y un gran número de empleados para traficar las drogas y son organizaciones altamente compartimentadas, como la red descentralizada de pandillas callejeras y carcelarias, estas se adaptan mejor a EEUU, ya que un gran número de grupos pequeños atrae menos la atención de las autoridades que una sola gran organización”.

Explicó Bergman que, “Washington, se divide en cuatro grandes zonas, noroeste y suroeste, noreste y sureste. El noroeste es donde se concentra la principal actividad de la ciudad federal (que habitan mayoritariamente funcionarios, burócratas, legisladores, diplomáticos, cabilderos, consultoras, periodistas y espías) y dónde están sus grandes zonas residenciales, como Foxhall y Georgetown. El sureste es lo contrario, sobre todo en una zona cerca de los límites con Maryland, que se llama Anacostia, allí hay barrios donde no se atreve a entrar la policía y durante mucho tiempo ha existido un acuerdo no escrito entre la autoridad local y los criminales: a cambio de mantener el noroeste libre de delitos, Anacostia era de ellos, para todo su negocio de narcomenudeo".

Desde siempre, el narcotráfico ha sido utilizado en EEUU como una herramienta política y para control social. Durante la guerra de Vietnam, el Pentágono les daba drogas sintéticas a los soldados para incrementar su valentía, lo que colateralmente les produjo menos traumas de combate y mayor violencia que llegó a terminar en masacres de civiles. También, el uso de drogas dentro de las fuerzas de seguridad, permitieron el desarrollo de la violencia en los turbulentos finales de los 60 para mitigar las protestas contra la guerra. Cuando peleaban contra Cuba y Rusia en Nicaragua, negociaban drogas con las organizaciones mexicanas a cambio de transportar armas para la contra antisandinista.

Durante años las drogas han entrado a EEUU por la frontera con México, subrepticiamente y con la cooperación de agentes aduanales y de migración. Cientos de funcionarios federales, estatales y locales han sido detenidos por la Agencia Federal de Gobierno (FBI) por corrupción, y en 2015, John Ehrlichman, uno de los principales asesores de Richard Nixon cuando era jefe de la Casa Blanca, reveló que “la guerra contra las drogas que lanzó el presidente en 1971, tuvo como motivación la represión de negros y el movimiento contra la guerra, para ganar la reelección presidencial”.

En EEUU existe un doble lenguaje cuando de combatir al narcotráfico se trata, donde los enemigos siempre están fuera y las víctimas adentro. Es cierto que desde finales de los 90, los cárteles colombianos comenzaron a pagarles a los cárteles mexicanos en especie el traslado de cocaína a suelo estadounidense, pero también es cierto que el dinero de esas prácticas convirtió a Miami en una ciudad de ensueño para muchos, y se empezaron a tejer redes de distribución en esa nación.

Desde ahí, más de 33 mil pandillas delincuenciales que operaban en las calles y las prisiones estadounidenses, y de organizaciones trasnacionales de todo el mundo. Un artículo de la revista Money Inc., que se especializa en hacer comparaciones cuantitativas, tiene un recuento histórico de multimillonarios capos de la droga, en la que hay más estadounidenses que mexicanos.

La Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Trasnacional, que es una organización no gubernamental con sede en Ginebra, Suiza, con fondos del Departamento de Estado norteamericano y de la Unión Europea, tiene un índice mundial entre los rubros menos conocidos de su capítulo estadounidense. Esta organización detalló que “hay miles de pandillas activas, involucradas en drogas, armas y tráfico humano, que son violentas. También se mantienen cinco grandes familias que tienen control en Nueva York, el sur de Nueva Jersey y Filadelfia. Existen también las pandillas de motociclistas, que operan en el mercado de las drogas, particularmente transportándolas por las fronteras”.

Añadió Iniciativa Global que, “además de ser el mayor consumidor de droga del mundo, EEUU tiene el mercado más grande del mundo de tráfico humano, y el trabajo forzado se da principalmente en la construcción, servicio doméstico y los sectores de belleza y agrícolas, mientras que el sexual está en el servicio de acompañamientos, pornografía y prostitución. El tráfico humano se ha consolidado en la frontera con México, involucrando a redes criminales domésticas e internacionales, que pasan a través de los corredores de contrabando, pagando sobornos a funcionarios de bajo nivel, de migración y aduanas. También es el principal destino y tránsito para la flora y fauna ilegal. Asimismo, el oro extraído ilegalmente frecuentemente pasa por Miami en aviones pequeños, como parte de un mercado más grande de minería ilegal en México, Colombia, Venezuela, Perú y Guyana. El oro ilegal es legalizado y se vende en lingotes a corporaciones multinacionales estadounidenses”.

Por otro lado, Raymundo Riva Palacio, periodista mexicano, explicó que “debido a globalización de la moneda estadounidense y el número de transacciones a través de sus bancos, se crea una vulnerabilidad que permite el lavado de dinero, particularmente en relación con fraudes, narcotráfico, contrabando humano y corrupción. Algunos en el círculo interno de Donald Trump han sido convictos por lavado de dinero, mientras que el expresidente ha sido acusado de haberse relacionado con grupos mafiosos antes de llegar a la Casa Blanca”.

Añadió Riva Palacio que en EEUU, “el crimen organizado no tiene cabezas visibles, debido a la cantidad de grupos involucrados, volumen de la actividad, violencia, mercado e ingresos, sin embargo, han contado con la ayuda de funcionarios que han permitido el desarrollo de actividades ilícitas, así vimos denuncias sobre personajes como John Bolton, Michael Cohen, Rudy Giuliani y Bob Menéndez, por nombrar algunos, quienes han sido acusados por lavado de dinero, corrupción, tráfico de drogas, oro y personas”.

Ante esto, se deja claro que el mercado de la droga no se va a terminar, ya que éste mantiene financieramente gran parte de la economía estadounidense; entonces, no es un problema de regímenes democráticos o dictatoriales, se trata de dinero, se trata de recursos, se trata de expoliar países para mantener el manejo del capital mundial y alimentar su imperio.  

AMELYREN BASABE / REDACCIÓN MAZO

jueves, 30 de octubre de 2025

Opioides, salud, entretenimiento y paradigmas: El narcotráfico es un problema con muchas aristas (+EEUU)

 


Se ha hecho un negocio a partir de la necesidad de bienestar de la gente para aguantar el estilo de vida
Se ha hecho un negocio a partir de la necesidad de bienestar de la gente para aguantar el estilo de vida
internet

Con El Mazo Dando 11 años

Publicado: 24/10/2025 05:00 PM

El consumo de opioides en EEUU es recetado para ayudar a la gente a aguantar el estilo de vida norteamericano: medicinas para el insomnio, el estrés y la concentración, que se debilitan por la cotidianidad de las personas. Se ha hecho un negocio a partir de la necesidad de bienestar de la gente dentro de una sociedad que permanentemente, se mantiene al límite: exceso de horas de trabajo, cuentas impagables para mantener estilos de vida, que al final, no la vives, porque estás siempre trabajando.

Si nos preguntamos ¿Qué significa el combate contra las drogas? Pues se fundamenta en la criminalización del adicto y de la pobreza. El profesor de la Universidad La Gran Colombia (Colombia), Mauricio Luna Galván, explicó en su investigación llamada “El narcotráfico como crimen organizado: comprendiendo el fenómeno desde la perspectiva trasnacional y multidimensional”, que una de las narrativas que se desarrolla, es la criminalización del adicto, “las personas adictas son enfermas, tienen un problema de consumo, por lo tanto, no son criminales, son pacientes que necesitan tratamiento y atención; y, para lo cual, no han planificado ninguna política para tender este problema de salud pública. Estas personas requieren un plan de atención social, no una cárcel”.

Añadió Luna Galván que “no se puede ganar la carrera al crimen organizado en torno al tráfico de drogas, sino atienden las causas originales del problema, que son ocasionadas por el sistema financiero como generador de pobreza; y se necesita tener el problema para tener mano de obra barata para sus empresas legales o ilegales. Si no le das otro tipo de oportunidad de desarrollo a las personas en situación de pobreza, que no sean este tipo de actividades, incluso de manera forzada, no se va a solucionar el problema. De la misma manera; las personas adictas, que tienen un problema de consumo, no son criminales, son pacientes que necesitan atención médica, es un problema de salud pública que no se atiende, no deben catalogarse como delincuentes”.

En referencia a los cárteles de droga, cabe la pregunta: ¿Quién bautizó a los Cárteles? ¿Quién decide si hay un cártel o no?Los cárteles son una instrumentación narrativa creados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que junto con la Administración de Control de Drogas (DEA) diseñaron esas estructuras para de construir un enemigo común y enfocar los combates en contra de él, pero no tiene sustento serio.

El investigador y periodista mexicano Jesús Escobar Tovar detalló que “de acuerdo con la narrativa estadounidense, los cárteles son una estructura que tiene y maneja tecnología, economía, banqueros, políticos, campos de reclutamiento, campos de exterminio, además de tener la capacidad de lavar dinero en el sistema financiero de cualquier país, ¿quién puede manejar todo eso? ¿Cuándo “cae” un capo de la droga, ¿Afecta el negocio? Es raro todo esto. Se magnifican estos personajes (capos de la droga) para evitar hablar sobre el problema real, que es el consumo”.

Un exagente de la DEA, quien no quiso dar su nombre, declaró que es la CIA la que “dota de armamento a los cárteles para articular las empresas estadounidenses que venden armas, tanto a los ejércitos del mundo como a las bandas criminales. Simplemente es un negocio”. Esta afirmación también la hizo el exoficial de la CIA, Ralph McGehee, quien estuvo asignado en Asia Oriental y el Sudeste Asiático entre 1968 y 1970, revelando algunos datos en su libro publicado en 1983 y titulado Deadly Deceits (Engaños Mortales).

Respecto a la proliferación de la violencia, Escobar Tovar comentó que “lo que se busca es generar la violencia para luego salvar y controlar; un ejemplo es la minería en México: EEUU surte de armas las zonas donde está la extracción para controlar y luego intervenir. Entonces, se financian y crean grupos armados y manejan las actividades comerciales asociadas con la minería; así lo hicieron con el grupo de exterminio llamado Los Zetas; este grupo formado por expolicías, exsoldados del ejército con la venia de los organismos de seguridad de la región, que se encontraban amenazadas sus familias, en caso de no colaborar con el desarrollo de las actividades de mercadeo minero. Si bien es cierto, que era un problema social, la magnitud declarada en los medios por parte de EEUU, no eran una justificación que ameritaba una intervención de otro país”.

Utilizando la misma estrategia de la violencia, el exagente de la CIA, McGehee explicó el caso de El Congo; que sufre un genocidio desde hace más de 30 años: “violencia interna, violencia de Estado y violencia de los países vecinos como Ruanda, que llegó a un acuerdo con Francia e Inglaterra para robar el oro al Congo. Estos pagan grupos mercenarios para extraer el oro a punta de violencia, atacando las poblaciones; luego los califican como narcos y los presentan como un problema, pero, a su vez, los financian, los compran sus mercancías y obtienen ganancias de ello. Otra vez, vemos como el poder económico usa ese tipo de prácticas para controlar mercados, territorios y sociedades. Empresas de comunicación (telefonía, medios y tecnología) y empresas de fabricación de armas son las que se abastecen de los minerales raros extraídos a través de la violencia”.

A esta realidad se le suma la creación mediática, a través de la industria cinematográfica y televisiva más grande del mundo, los narcos héroes: Personajes intocables, resguardados y con mucho poder, provenientes de lugares donde abunda la pobreza y se convierten en los grandes dueños de toda una maquinaria de siembra, creación y distribución mundial de drogas. Un artículo publicado por la Universidad Nacional de México, realizado por Jorge Alan Sánchez Godoy llamado Procesos de institucionalización de la narcocultura (2009), detalló que “esta construcción idealizada de los narcos, también es acompañada con la cultura desde el arte (cine, series, novelas y canciones) que romantiza el crimen y ataca a una generación que crece con eso como ideal de vida (narco cultura). ¿Es lógico que un país que quiera acabar con el negocio de las drogas, permita que se desarrollen novelas, series y películas enalteciendo la vida de un narco?  ¿Por qué lo hacen? Bueno, es para consolidar un discurso que legitime y normalice la vida criminal para que sea cada vez más fácil consolidar el mercado de la droga”.

Esto no es solo una cuestión de dinero, ni de apología del delito, es una legitimación de una vida criminal, pero, ¿Por qué razón? Por ejemplo, la vida de un sicario: un ser humano que se siente desechable, en una entrevista para su tesis de postgrado en sociología de la Universidad Nacional de México (UNAM), Sánchez Godoy entrevistó a varias personas dedicadas a esta práctica violenta y en el estudio ellos consideran que nacieron para ser lo que son, que tuvieron mala suerte, que hacen un trabajo que alguien más tendría que hacer, y que si ellos eran asesinados, no pasa nada, que prefieren vivir un año con un celular último modelo, una camioneta y dinero en el bolsillo, que estar toda la vida de pobres.

Si esto lo asociamos con el poder económico como generador de la pobreza, vemos como la otra parte del poder económico, romantiza la vida criminal y entonces legitima y normaliza un comportamiento, entonces los jóvenes que no tienen salida o que tienen una vida muy precaria; dicen ellos: “Mejor lo intento como sicario”, y así lo reflejan las narcoseries, por ejemplo. 

Elevar la figura del narcotraficante con mujeres, dinero y poder, vender esa idea, para que ser narco sea algo aspiracional, ya no es solo decir “estoy aquí por necesidad”, ahora, lo venden como una forma de vida que se pretende tener.

Añadió Sánchez Godoy que “esto va de la mano con el discurso de que los estudios no sirven para nada, no es necesario ir a la universidad, es mejor ser influencer, narco, modelo de webcam, entre otros; esto con el fin de promover una vida sin sentido de valor social, fortaleciendo así una narcocultura: mano de obra barata desechable para alimentar un sistema económico y financiero sustentado por el narcotráfico”.

Y al seguir revisando, nos damos cuenta que, quien entrena a los grupos violentos, pues, no son otros que los soldados estadounidenses en la Escuela de las Américas, que también sirvieron como sitios de entrenamiento de los ejércitos latinoamericanos.

Por esto, hay que cuestionar todas las noticias que viene desde EEUU, tenemos la costumbre de asumir fácilmente el empoderamiento de la narrativa estadounidense cuando habla de cárteles en Latinoamérica, violencia y su lucha contra el narcotráfico y desde ahí, asumimos sus discursos como ciertos y los repetimos, dándole poder sin cuestionar siquiera, si realmente existen.  


AMELYREN BASABE/REDACCIÓN MAZO

jueves, 23 de octubre de 2025

EEUU y el negocio del narcotráfico

 


El creador del mercado ilegal de las drogas como instrumento político en la época moderna es EEUU
El creador del mercado ilegal de las drogas como instrumento político en la época moderna es EEUU
BBC Mundo

Con El Mazo Dando 11 años

Publicado: 17/10/2025 05:00 PM

El narcotráfico no se va a acabar nunca, a menos que Estados Unidos (EEUU) lo quiera; y nunca lo terminará porque es un arma para intervenir políticamente a los países y adueñarse de sus riquezas, ademas de que a través de este negocio ejerce un fuerte control sobre su población. Es el país que maneja el narcotráfico.

De acuerdo con el investigador y periodista mexicano Jesús Escobar Tovar, “la forma de combatir el narcotráfico, a través de la violencia, es solo un pretexto para atacar en realidad, no combate nada. Si quisieran realmente combatir el narcotráfico, Donald Trump no tendría que estar enviando drones, más bien tendría que empezar por campañas de prevención, por mejorar la atención médica hacia las personas enfermas, por llevar información a los jóvenes, por parar lo que pasa en sus aduanas, por educar sobre el daño que produce el fentanilo, por informar a la sociedad norteamericana sobre los estragos que provocan este tipo de drogas”.

Denunció también, Escobar Tovar, en el programa llamado Datos Duros, en julio, que “EEUU es el país más consumidor de drogas del mundo y nunca ha hecho una campaña de prevención, ¿por qué? Porque no se combate a las drogas, no se combate a las organizaciones criminales, porque todos forman parte de una misma estructura”. Añadió que el narcotráfico no está peleado con EEUU, es parte de él y así lo ha instrumentalizado históricamente para imponer su política, y va de la mano también con el sistema financiero y de la gobernanza que tenemos en la actualidad”.

Añadió Escobar Tovar que “desde la amplitud del sistema mundo, el capitalismo tiene ramificaciones y el narcotráfico, es una de ellas; por lo tanto, no puedes combatir realmente al narcotráfico sino combates al sistema financiero que lo protege y lo produce. Por eso, cuando nos dicen están combatiendo el narcotráfico, sin combatir las causas, sin combatir los efectos como tales a su alrededor, nos están mintiendo”.

Parte esencial de esa estrategia estadounidense son los decomisos: toneladas de droga retenidas, narcos detenidos, armas… pero... ¿Qué impacto tienen realmente estos eventos en la estructura del crimen organizado? Pues,  muy poco.

Como lo detalló  Noam Chomsky, "todo se explica desde el dinero, y para esto, hay que hablar del sistema capitalista, que lo defino como un sistema de gobierno y no como un sistema financiero, por que se cumplió de tal manera, que toman decisiones políticas basadas en las cuestiones económicas, y no al revés. A partir de los años 70’, el mundo ya no ejerce un poder político, sino un poder económico".

Añadió Chomsky que "hay que partir de la consolidación de un mundo económico que tiene ramificaciones y usa la violencia en diferentes grados para ejercer control social sobre los pueblos y los gobiernos; control social territorial, porque no es la guerra contra el narco narcotráfico, es la excusa perfecta para generar otras guerras en el mundo", podemos ver como solo en 2024 tuvimos más guerras y conflictos armados desde la década de los 40’.

Al retomar la entrevista de Escobar Tovar, cuando le preguntaron: ¿Quién creó el narcotráfico?  Explicó que "fue a partir de la Guerra del Opio en el siglo XVI, que el conflicto que mantuvieron China e Inglaterra entre los años 1839 y 1842. El desencadenante del mismo fue la introducción en China de opio cultivado en la India y comercializado por la Compañía Británica de las Indias Orientales, administradora de la India. Inglaterra utilizó esta guerra para atacar y boicotear a China en todo el tema comercial de lo que era entonces la preponderancia compuesta por Bangladesh, la India y China. Esta guerra sirvió para que Occidente tomara el control de la hegemonía mundial, así se construyó occidente: con drogas y con guerras, y fue Inglaterra la que lo llevó a cabo, y esto lo aprendió EEUU". Al revisar la historia, empezamos a encontrar cómo ha sido el manejo político de parte del imperio estadounidense.

Explicó también el periodista Escobar Tovar, que EEUU es “el gran jefe de jefes, es el instrumentalizador del mercado de las drogas. Y para tomar un ejemplo, podemos revisar lo que pasó en Afganistán: entraron, invadieron y bombardearon. Un país rico en gas y lo exportaba como principal producto, que luego de la invasión gringa, se convirtió en uno de los principales productores de opio en el mundo y el mayor proveedor para Europa”.

Ahora, analizando la historia es importante preguntarse: ¿Quién marca la estrategia en contra de las drogas? Pues. luego de la Segunda Guerra Mundial, EEUU comenzó a construir una serie de organizaciones internacionales y agencias de inteligencia para establecer una política internacional en materia de seguridad que le ha permitido delinear las políticas de intervención a países.

Ante este panorama y la amenaza que mantiene EEUU contra Venezuela, cabe cuestionar las razones del ataque ¿Es un asunto de combate contra el narcotráfico o simplemente es un asunto de control del territorio y lo que eso conlleva? La lucha contra el narcotráfico es una fachada que se usa para invadir, intervenir y apropiarse de todo: recursos, territorio y soberanía de los Pueblos.  


AMELYREN BASABE/REDACCIÓN MAZO

lunes, 22 de septiembre de 2025

HRW: Ataque de EE.UU. en el Caribe son ejecuciones extrajudiciales

 Jhulimar Fraga


REComendados

La organización de derechos humanos Human Rights Watch denunció que los ataques militares de Estados Unidos contra dos lanchas en el mar Caribe, supuestamente operadas por narcotraficantes, constituyen «ejecuciones extrajudiciales ilegales». Según la administración de Donald Trump, los ataques dejaron 14 personas fallecidas, una cifra que ha encendido las alarmas en el ámbito de los derechos humanos.

En un comunicado contundente, la directora de HRW en Washington, Sarah Yager, declaró que las autoridades estadounidenses no tienen potestad para matar a personas que simplemente acusan de traficar drogas. Esta afirmación marca un fuerte contraste con la justificación de seguridad nacional que el gobierno estadounidense ha presentado.

Yager explicó, además, que el ejército norteamericano utilizó fuerza letal contra presuntos narcotraficantes en una clara violación del derecho internacional de los derechos humanos. De hecho, la evidencia sugiere que los funcionarios estadounidenses no hicieron ningún esfuerzo por minimizar el daño durante ambos ataques. Tampoco demostraron que las personas a bordo de las embarcaciones representaran un riesgo inminente para la vida de los militares. Por consiguiente, HRW subraya que no se intentaron alternativas no letales, como la intercepción de las embarcaciones o el arresto de sus ocupantes, antes de recurrir a la fuerza mortal.

Un llamado a la unidad y la conciencia nacional

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, un tratado que Estados Unidos ha ratificado, protege el derecho a la vida. Según sus estándares legales, los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, incluidos los militares, deben buscar siempre minimizar el daño y preservar la vida humana. Solo se puede recurrir al uso de la fuerza letal cuando es estrictamente inevitable para proteger la vida o evitar lesiones graves ante una amenaza inminente. Por lo tanto, los ataques en el Caribe violaron estos principios fundamentales.

Por otro lado, HRW también señaló que el derecho internacional humanitario, que regula la conducción de hostilidades en situaciones de conflicto armado, no se aplica en este caso. La organización argumenta que Estados Unidos no tiene un conflicto armado ni con Venezuela ni con los presuntos grupos criminales involucrados en el tráfico de drogas. Así, la justificación de que los ataques fueron actos de guerra es insostenible.

Por esta razón, HRW instó firmemente a que el Ejército estadounidense «cancele de inmediato cualquier plan de futuros ataques ilegales y garantice que todas sus operaciones militares cumplan con el derecho internacional». La organización pide una investigación inmediata y transparente por parte del Congreso sobre el proceso de toma de decisiones detrás de estos ataques. Además, exige que se clarifique la justificación legal y la cadena de mando, para que no se repitan acciones similares en el futuro.

Los ataques militares de Estados Unidos contra dos lanchas en aguas del mar Caribe, que según la administración de Donald Trump dejaron al menos 14 personas fallecidas, constituyen “ejecuciones extrajudiciales ilegales”, aseguró la organización de derechos humanos Human Rights Watch.