Flavia Riggione
De ese referido texto de José Sant Roz tomo apenas esa frase, lo demás no lo toco ni por asomo, porque tengo temor de caer en un sinsentido nuevamente. Por eso mismo, necesito el diván de Jorge Rodríguez. Imagino no me cobrará consulta habiendo sido yo su magnífica profesora de Fisiología por allá en los años ochenta. Aunque pensándolo bien, tal vez yo me encontraba de permiso por estar cursando mi doctorado en Fisiología, lo cual me costó lágrimas con mi profesor Marcelo Alfonzo y la incomprensible cadena respiratoria. Así como, tomar conciencia, una exquisita noche de luna antes del concurso final, de que más nunca en mi vida sabría tanto de Fisiología como en aquellas horas. Temas y más temas, compendios y más compendios, mamotretos y enciclopedias de cómo funciona nuestro cuerpo humano.
Ayyy pero se murió mi compañero neurofisiólogo, el excelente profesor Horacio Vanegas Fishbach (3). A quien también hubiésemos involucrado en este asunto, porque no todo es Freud, también existen patrones en el cerebro que podrían explicar lo incomprensible. Por ejemplo, una RMN localizó que mi cerebro de tercera edad, ya se hizo de menor tamaño, pero también que aparecen manchitas blancas, que significan muerte de neuronas, según, asociadas con la memoria. Pero recuerdo perfectamente todos aquellos Aló presidentes que disfruté cocinando en la cocina en esa hora del mediodía del domingo.
Apreciados lectores, les aseguro que sentarse en el diván funciona, tiene sus resultados, aunque a mí cuando joven, me costaron algunos años de psicoanálisis pues no sabía si debía casarme o no.
Pero es que ahora el tema no es el casamiento sino ¡la inmortalidad del cangrejo! To be, or not to be. ¿Chavista? ¿Rojo o Azul? Siempre me consideré chavista de corazón, como cuando andaban por ahí los supuestamente “verdaderamente chavistas”, que se autodenominaban chavistas de corazón, reclamando, ellos, la insoportable jerarquía de Nicolás Maduro, un simple chofer del metrobus.
Yo no reclamaba de la autoridad de Nicolás Maduro pero sí el comportamiento de algunas instituciones que no actuaban de forma humanista. Me tocó duro y zapatear, no por bulevares ricos como los que recorría Julia Roberts en Mujer Bonita, sino en antros con poca luz como esas sedes de los ministerios, encontrar personas rígidas que se creían grandiosamente chavistas pues eran rojos rojitos, muchos no me atendían por no ser yo “del pueblo” sino una “hacendada”. Creo que no atendían ni al pueblo pues una vez hace años, mandé entusiasmada a un empleado de la casa, andino de Rubio, a conversar con la fosforito Iris Varela, muy roja rojita ella, en la Asamblea Nacional, para que les mostrara la vía de sobrevivir en Caracas. ¡Y lo mandó de vuelta para el Táchira!
Y a su hermano, lo acompañé al banco para pedir un crédito para su mini empresa de tapicería y le pidieron tantos y tantos requisitos que parecía tratarse de montar una joyería a crédito. ¡Banco chavista claro! Los otros ¡ni hablar!
Me tengo que sentar en el diván cuando nunca entendí porque el Banco Provincial, muy presionado por el gobierno para brindar créditos a los agricultores, nos negó un pequeño préstamo para seguir desarrollando la tarea en la hacienda familiar de la cual me encargué al quedar viuda (4).
Apreciados lectores, necesité en verdad sentarme en el diván cuando una alcaldesa bolivariana roja rojita, hizo de todo para que no se ejecutaran las disposiciones de los tribunales. Casi me da un síncope, sin poder llegar al diván, cuando nos amenazó con mandarnos cinco mil comuneros de por allá de su municipio. Y a las pocas horas tuvieron que tratarme con manzanilla y moringa (mentira, con ansiolíticos) cuando nos visitó en el campo acompañados con seres mafiosos, esos hermanos de por allá de la frontera, con rostros curtidos y caras cortadas, totalmente delincuentes, que nos miraban fijamente para no perder de vista nuestras caras, para así poder seguir las órdenes de quien estaba apoyándolos para cedularlos y entregarles tierras. Todo según la doctrina de Chávez (5).
Necesitaba mucho acostarme en el diván nuevamente, siempre en el de Jorge Rodríguez, para entender porque un alcalde chavista y bolivariano, del Municipio Antolín del Campo en Margarita, irrespeta las normas ambientales y la ley de costa para construir una caseta, según, de vigilancia, justo frente al mar y adosada a otras viviendas, sirviendo su techo de pasaje directo para los ladrones hacia su interior (6).
Apreciados lectores: ¿Cómo entender los misterios políticos en la actualidad venezolana? El acabose definitivamente. No habrá suficientes divanes psiquiátricos.
Hemos estado escuchando años y años cómo funciona el chavismo, cómo Chávez hubiera querido, sin nunca tenerla, una oposición seria, y cómo llegamos a un sinsentido justo ahora, necesitando los chavistas, los ninis, y los opositores un diván.
Disculpen, pero no me tomaré alguna molestia por interpretar lo que deben sentir los opositores en estas circunstancias, cuando andan viendo, con orgasmos múltiples, a Mario Silva, o cuando quedan boquiabiertos y en coma viendo a Delcy Rodríguez sonreír con el propio diablo. Además andan secretamente preguntándose el destino, escondite, futuro de la maricori. Noooo, a ellos que los analicen otros por ahí.
Además de mis experiencias propias de las cuales puedo escribir con propiedad, me pregunto este año 2026, ¿hacia dónde vamos? Todos hablan, todos escriben, los cercanos se asombran de que me esté afectando fuertemente el negativismo, me acusan de negar la realidad. ¿Pero y ellos? Cómo han podido adorar, envidiar, desear para sus países, la revolución bolivariana y ahora encontrarse, de la noche a la mañana, de que nuestro gobierno encargado es peor que el de Katz en Chile, que el del narco presidente Noboa, que el de Laura Fernández la de Costa Rica, invitando a los gringos entrar para “cuidar” a su país. Incluso compañeros bolivianos que nos critican y tienen a un Rodrigo Paz Pereira, como presidente quien es amigote y compinche del mismo Cerecedo, hombre mafioso de Trump además de otros vicios. ¿Incluso nuestro gobierno sería hasta peor que el de Colombia con Abelardo della Espriella? Tiene razón Sergio Rodríguez Gelfenstein cuando dice que todos ellos (los izquierdistas que están de moda porque adversan ahora a nuestro gobierno) se parecen a unos maridos cornudos. Jajaja.
Apreciados lectores: díganme si ustedes entienden que el mismo fiel seguidor de nuestra revolución, sociólogo y entusiasta comunicador Ramón Grosfoguel ¿pretenda describir a Delcy como Delcyaoping? Confieso que no he tenido valor ni deseo de escucharlo, pero aquí dejo el enlace. Solo se me ocurre que estará queriendo suavizar su nefasta y reciente posición intentando recordarnos que con Deng Xiaoping, China, saliendo temporalmente del comunismo, viró hacia un futuro próspero. Pero insisto: si fuese así, tarde piaste pajarito (7).
Por otro lado, quien sí no necesita el diván es Miguel Ángel Pérez Pirela. Este filósofo del Zulia quien supo lidiar muy bien con chavistas, ninis y opositores desde su programa Cayendo y Corriendo, considero que fue designado ministro de comunicación justamente por ello. Y por su gran carisma de hombre activo, inteligente, hasta dulce y sensual. Si, sensual, ¿no han visto los videos declamando sus poemas con fondo de música de jazz interpretada por el increíble saxofonista Manuel Barrios? (8,9).
En La Iguana Tv se hacen malabares para explicar positivamente el discurso de Delcy en la ONU. Lástima que invitaron a Érika Farías a quien no soporto, y tal como la rata que huyó cuando el barco se hundía, ahora está saliendo nuevamente a la escena. ¿Es que quienes la invitan no saben que ni hasta los mismos chavistas de Caracas la quisieron? Déjenla tranquilita en su casa, vi prego.
Indira Urbaneja con su podcast de los viernes hace muchas acrobacias, milagrosamente ella sola. Confieso que la juzgué mal. Es buena, muy buena en su trabajo defendiendo a la revolución actual, la post 3 de enero. Lo hace estupendamente con bombos y platillos, rodeada de leones que gruñen y elefantes gigantes. Lo hace simpáticamente, de frente y de lado. La felicito, cumple muy bien su papel. Pero a los que vivimos todos estos años el chavismo, que tenemos a Chávez hasta en la sangre, solo la escuchamos agradecidos por intentar mantener el barco a flote mientras se pueda.
El diván de Jorge Rodríguez sería un excelente programa. Pero lo abandonó cuando ganó la Alcaldía de Caracas. Ahora menos que menos usará de su tiempo para un programa que tendría millones de seguidores. Preparando casas aquí y por allá y atendiendo con extrema paciencia a unos señores sin ton ni son que se sienten reyes azules teniendo la sangre color oscuro.
Nosotros, con la sangre roja rojita, por vía de la hemoglobina y el hierro dentro de nuestros eritrocitos, confiamos en que siga ktransportando el oxígeno adicional y necesario para sobrevivir correctamente en estas nuevas circunstancias.
¿cuánto le debo doctor?
https://www.aporrea.org/medios/n279239.html
https://www.acal-ciencia.org/horacio-vanegas-dejo-un-vacio-en-los-estudios-del-dolor/
https://www.aporrea.org/contraloria/a149418.html
https://www.aporrea.org/contraloria/a192983.html
https://www.aporrea.org/regionales/a335795.html
https://www.laiguana.tv/articulos/687742-poemas-de-perez-pirela-en-cuerentena-video/

No hay comentarios:
Publicar un comentario