Juan Martorano
En vísperas de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ofreció una entrevista a la cadena CNN en el programa de Christiane Amanpour que ha encendido las alarmas de la diplomacia sudamericana. Con la franqueza tajante que suele caracterizar su oratoria internacional, Lula lanzó una frase incendiaria al referirse a la relación de la administración interina venezolana encabezada por Delcy Rodríguez con la Casa Blanca: "Por como Estados Unidos está tratando a Delcy, parece que Estados Unidos es el jefe de Delcy".
Las palabras del mandatario brasileño no son un simple exabrupto ni una anécdota diplomática. Representan un diagnóstico severo sobre la pérdida de autonomía estratégica en la región y un reflejo desgarrador del fracaso del principio de autodeterminación en América Latina ante el pragmatismo de la hegemonía estadounidense.
1. La quiebra de la soberanía: De la resistencia al protectorado
La declaración de Lula cala hondo porque señala una realidad inocultable tras los vertiginosos cambios políticos y acuerdos energéticos pactados recientemente entre Washington y Caracas. Tras la intempestiva salida de Nicolás Maduro del tablero político, la gestión encabezada por Delcy Rodríguez ha tenido que articular un complejo equilibrio de supervivencia. Sin embargo, ese equilibrio ha terminado traduciéndose en concesiones estructurales que, a ojos del histórico líder de la izquierda latinoamericana, configuran un tutelaje de facto.
Cuando Lula afirma que "a soberania do país acabou" (la soberanía del país se acabó), expone la paradoja del régimen venezolano: una narrativa que históricamente se construyó sobre el antiimperialismo y la soberanía absoluta hoy suscribe acuerdos donde los parámetros macroeconómicos, judiciales y energéticos parecen ser dictados en última instancia desde Washington.
2. La doble vara y la encrucijada diplomática de Brasil
El análisis de esta postura revela también el dilema interno de la propia diplomacia brasileña:
* El rechazo al unilateralismo estadounidense: Lula no defiende la gestión pasante de Maduro —de hecho, recalcó a Amanpour que si cometió delitos debe ser investigado y juzgado bajo debido proceso—, pero condena enérgicamente la doctrina de la intervención directa y la diplomacia de la fuerza ejercida por la administración de Donald Trump. Para el Planalto, que Washington asuma el rol de "gran jefe" en Caracas sienta un precedente nefasto para la estabilidad institucional del hemisferio.
* La exigencia de una salida democrática propia: Al aconsejar abiertamente a Delcy Rodríguez que convoque elecciones nacionales, Lula busca devolver la legitimidad al pueblo venezolano. Su mensaje es claro: la salida no puede ser un mandato de supervisión dictado por un "jefe" extranjero, sino un pacto democrático interno que restablezca la representatividad republicana.
3. Reflexión final: El espejo de la integración regional
El cruce de declaraciones en el marco de la cumbre de la ONU expone las heridas abiertas de una América Latina dividida y vulnerable a las presiones de las superpotencias. La crítica de Lula a la pérdida de autonomía de Delcy Rodríguez es un recordatorio urgente: cuando las transiciones políticas regionales se configuran bajo tutelajes externos en lugar de consensos democráticos endógenos, la soberanía deja de ser una realidad para convertirse en un mero eslogan.
La pregunta que queda flotando en los pasillos de la ONU es si Caracas logrará articular una ruta electoral propia o si la profecía de Lula se consolidará definitivamente, transformando la soberanía sudamericana en una lejana sombra del pasado.
Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.
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