martes, 30 de junio de 2026

Columna de Juan Martorano 568: El ocaso del Cadete León: Hugo Chávez: Bautizar al cochino como chigüire: El peligro de la burocratización y el retorno a la verdad de Chávez. Capítulo 5.

 

*JUAN MARTORANO

Por una visión de base y desde el chavismo radical

El capítulo 5 del documental de Triandáfila, El ocaso del Cadete León: Hugo Chávez, se titula  “La Verdad: El CIVIR”, nos coloca frente a un espejo incómodo, pero profundamente necesario para quienes defendemos el proyecto histórico de la Revolución Bolivariana. El video arranca con una metáfora demoledora que el propio Comandante Hugo Chávez utilizó en sus últimos meses: el chiste del cura, el indígena y el chigüire. En Semana Santa, ante la prohibición de comer carne de cerdo, unos indígenas meten al animal al río y dicen: “Cochino, tú te llamas chigüire”. Chávez, con esa agudeza que lo caracterizaba, usaba esta historia para fustigar a su propio gabinete: “Le cambiamos el nombre y ya está listo... Le pusimos 'Miraflores Socialista'... pero sigue siendo en el fondo cochino”.

Esa advertencia sobre el "capitalismo con corbata" o el socialismo puramente nominal es el núcleo de este capítulo y el punto de partida para desentrañar lo que se conoce como el CIVIR (Círculo Virtuoso del Infinito Retorno).

La transposición de valores: De Nietzsche a la praxis popular

El análisis de Triandáfila revela un Chávez que, confinado por la enfermedad, se sumerge en lecturas densas —Friedrich Nietzsche (Así habló Zaratustra), Martin Heidegger y Enrique Dussel— buscando codificar una estrategia que blindara el poder popular. El Comandante subraya en las páginas de sus libros el concepto de inmoralismo no como una falta de ética, sino como la destrucción de los valores morales de la burguesía para fundar una nueva espiritualidad política basada en una virtud suprema: la veracidad.

Para el chavismo de base, la apropiación de Zaratustra por parte de Chávez no era un mero ejercicio académico o místico. Era la búsqueda de la voluntad de poder y la fuerza necesarias para romper las amarras del viejo Estado burgués heredado. El CIVIR plantea que para alcanzar el "eterno retorno" de una sociedad justa, el pueblo debe transitar tres estadios:

1.       El superhombre (u ultra-hombre): Entendido no como un ser superior biológico, sino como el hombre y la mujer nuevos capaces de superar la lógica alienante del capitalismo.

2.       La muerte de Dios: El derribo de los dogmas, los fetiches burocráticos y las falsas verdades institucionales.

3.       La voluntad de poder: La fuerza transformadora desde abajo.

Los Círculos de Lucha Popular: Autonomía vs. Control de Partido

El documental muestra un video de julio de 2012 donde Chávez, convaleciente pero lúcido, debate con su buró político. Allí aclara la naturaleza de los Círculos de Lucha Popular (CLP) y las intermediaciones con el Estado basados en las tesis de Enrique Dussel. Chávez es tajante: “Esos círculos no pueden ser concebidos para seguir lineamientos de la dirección nacional del partido... eso sale de abajo”.

Aquí reside la mayor contradicción que hoy vive el proceso. Mientras el diseño original de Chávez concebía estas estructuras como entes orgánicos y disruptivos capaces de tensionar e interpelar al Estado ("formatear los métodos de lucha"), la dinámica burocrática posterior tendió a instrumentalizarlos para el control social y electoral (como el 1x10) . El secuestro de la deliberación popular por parte de las cúpulas del PSUV —un síntoma que el documentalista critica con dureza— es precisamente lo que atomiza y debilita la fuerza transformadora de las bases.

El Bloque Histórico y el "Síndrome de Santa Marta"

Apoyándose en Antonio Gramsci, el texto de Chávez analizado en el documental insiste en que el futuro Bloque Histórico debe hacerse fuerte en la sociedad civil antes o al mismo tiempo que en la sociedad política. Si solo se controla el aparato del Estado (la sociedad política) sin una hegemonía cultural y moral desde las bases (sociedad civil), el poder es superficial y formal.

Chávez temía profundamente al "Síndrome de Santa Marta" —la muerte en el aislamiento político, viendo el proyecto originario fragmentado o traicionado por las contradicciones internas—. Denunciaba la formación de "tumores cancerígenos" dentro del cuerpo político social

Conclusión: El llamado a la veracidad radical:

El chavismo auténtico no puede sostenerse sobre el mito vacío o la iconografía inerte si se abandona la praxis revolucionaria. Cuando el documental denuncia el contraste entre discursos encendidos y las realidades de la corrupción o el sufrimiento de los sectores más vulnerables, nos recuerda que el mayor enemigo de la Revolución siempre ha estado adentro: la burocracia desclasada que disfraza al "cochino" con ropajes socialistas para mantener privilegios económicos

Recuperar el CIVIR, desde una óptica chavista y revolucionaria, significa volver a la veracidad como virtud suprema. Implica rescatar la orden del Comandante: permitir que el poder emerja genuinamente desde abajo, aceptar la crítica comunal y desmontar la intermediación complaciente que asfixia al pueblo. Solo la verdad y la audacia de las bases organizadas evitarán el ocaso definitivo de las ideas del Cadete-León.


¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

¡Leales siempre! ¡Traidores, Nunca!

* Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras Socialistas. , jmartoranoster@gmail.comj_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano



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