miércoles, 21 de octubre de 2026
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Columna de Juan Martorano 607 El choque procesal en Nueva York: Anatomía crítica de la estrategia defensiva de Barry Pollack
Juan Martorano
El equipo de defensa del presidente venezolano Nicolás Maduro ha presentado mociones formales al Departamento de Justicia de Estados Unidos y a la Corte Segunda del Distrito Sur de Nueva York dirigida por el juez Alvin Hellerstein para la desestimación de los cargos penales en su contra por conspiración, narcotráfico y narcoterrorismo y en contra de su esposa, la Primera Dama y diputada Cilia Flores. En los documentos presentados ante estas instancias el 2 de septiembre del presente año y a los que tuvo acceso el medio Brasil Do Fato y publicados en Resumen Latinoamericano, los abogados argumentan (y esto lo hemos señalado ad nauseam y el doctor Clemente también) de que el tribunal estadounidense carece de jurisdicción sobre el Jefe de Estado venezolano cuya inmunidad soberana está garantizada por el Derecho Internacional y la tradición jurídica del Derecho Consuetudinario.
El litigio penal tramitado en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York ha situado al jurista estadounidense Barry Pollack —conocido por su representación histórica de Julian Assange— en el centro de un debate dogmático y geopolítico. La estrategia desplegada por la defensa se articula sobre un núcleo procesal que apela tanto al derecho penal procesal interno norteamericano como al Derecho Internacional Público..
1.- El trípode de la estrategia procesal.
Los escritos incoados por Pollack sustentan la petición de desestimación en tres pilares conceptuales fundamentales:
+ Inmunidad Soberana:
La defensa sostiene que los tribunales nacionales carecen de jurisdicción en materia penal (ratione personae) sobre un Jefe de Estado en ejercicio o un representante soberano, principio amparado por la costumbre internacional y la jurisprudencia en la materia.
* Tesis de la aprehensión ilegítima y Jurisdicción
Se impugna la validez extraterritorial del operativo que derivó en el traslado del imputado a territorio estadounidense. La defensa sostiene que la captura vulnera normas de extraterritorialidad y el principio del Debido Proceso (Due Process Clause), al no cumplirse los requisitos jurisdiccionales sobre conductas supuestamente cometidas fuera de EE. UU.
* Garantía Constitucional a la Defensa de Elección (Sexta Enmienda):
Un eje técnico-financiero clave radica en la Sexta Enmienda de la Constitución de EE. UU. Pollack ha denunciado ante el tribunal la imposibilidad práctica de costear una representación privada elegida por el acusado cuando las licencias u órdenes del Ejecutivo (como la OFAC) bloquean la disposición de fondos para pagar honorarios profesionales, distorsionando así la equidad procesal.
2.- Cuadro comparativo de las tesis en pugna:
Dimensión Procesal | Argumentación de la Defensa (Barry Pollack) | Posición de la Fiscalía Federal (SDNY) |
Soberanía e Inmunidad | La inmunidad protege la investidura ejecutiva y al Estado frente a juzgamientos extraterritoriales | Desconocimiento del reconocimiento de legitimidad ejecutiva por parte del Poder Ejecutivo EEUU |
Doctrina Ker- Frishie | Argumenta excepciones por infracción sustancial de garantías y normas internacionales en el traslado de detenidos. | Invoca la Doctrina de que la forma de detención o captura no despoja al tribunal de su jurisdicción penal. |
Derecho a la Defensa | El congelamiento de bienes vulnera el acceso a una defensa privada de elección (Sexta Enmienda Constitución Estados Unidos) | Aplica el marco normativo de las sanciones financieras vigentes (OFAC) |
3.- Consideraciones doctrinarias sobre la argumentación:
Desde una óptica strictly legal, la táctica de Pollack procura desplazar la discusión del terreno probatorio (el fondo de las imputaciones por narcoterrorismo o conspiración) hacia la validez del marco procesal y formal.
Al interponer excepciones previas relativas a la jurisdicción y la inmunidad soberana, la defensa persigue dos objetivos teóricos principales:
· Constituir vicios en el procedimiento: Forzar al tribunal federal a pronunciarse explícitamente sobre el alcance de las prerrogativas diplomáticas y la Cláusula del Debido Proceso.
· Generar un precedente sobre la extraterritorialidad: Probar los límites de la jurisdicción penal de los tribunales locales sobre exmandatarios o dirigentes extranjeros en ejercicio de cargos de facto.
La resolución de estas mociones procesales por parte de la magistratura fijará un precedente relevante respecto al alcance de la justicia extraterritorial en el sistema federal estadounidense y el tratamiento del debido proceso constitucional aplicado a imputados extranjeros.
Pero antes vendrá una batalla este próximo 8 de octubre, la audiencia donde todo apunta a que el juez Hellerstein otorgaría una medida cautelar a la Primera Dama y diputada CIlia Flores. No es una victoria para armar un jolgorio, pero sería otra rendija por donde se podría colar la defensa para buscar la liberación de nuestros héroes antiimperialistas dentro del menos tiempo posible y dentro de lo que el propio sistema federal penal estadounidense permita y que el Estado Profundo permita.
Ahí se la dejamos.
Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.
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Brasil. Bolsonaro y Lula prácticamente empatados según las encuestas: el balotaje se juega entre quienes no fueron a votar, pero en la calle hay clima de ascenso en la simpatía por el actual presidente
2026.
Lula le recortó al senador casi cuatro de los cinco puntos que sacó tras la primera vuelta, y la diferencia que queda es más estrecha que la curva con que las encuestadoras fallaron en 2022 y el pasado 4 de octubre. Con el voto casi cristalizado, el balotaje del domingo 25 se juega entre quienes no fueron a votar. Sin embargo, las multitudes que reúne Lula dan fuerza a quienes aspiran a su reelección.
Diecinueve días después de que las urnas desmintieran a casi todas las encuestas, a Flávio Bolsonaro le queda poco más de un punto de la ventaja que sacó en la primera vuelta. El senador del Partido Liberal (PL) terminó el 4 de octubre casi dos puntos por delante de Luiz Inácio Lula da Silva, a quien Datafolha ubicaba primero la víspera, y desde entonces la distancia se achicó semana tras semana hasta dejar el balotaje del 25 en empate técnico.
Detrás del promedio hay movimientos que cambian según quién haga la pregunta, y las encuestadoras que repitieron su medición después del 4 de octubre no cuentan la misma historia. En Datafolha, Lula siguió clavado en el mismo número y fue Flávio el que retrocedió; PoderData/Aya mostró lo inverso, con el presidente en subida y el senador quieto, y AtlasIntel/Bloomberg registró las dos cosas a la vez.
Con esos datos caben dos explicaciones que no se excluyen, que Lula haya sumado a indecisos y a votantes de otros candidatos o que Flávio haya tocado su techo después del envión de la primera vuelta. Para distinguir una de otra harían falta más rondas de las que quedan antes del domingo.
El antecedente de 2022
Cualquier lectura de estas cifras carga con un antecedente, el de dos primeras vueltas seguidas en las que los sondeos brasileños subestimaron al bolsonarismo. En 2022, Jair Bolsonaro cerró la primera ronda a cinco puntos de Lula, mucho más cerca de lo que anticipaban las principales encuestadoras, y perdió el balotaje por menos de dos. Este año la sorpresa fue mayor, con el hijo en un primer lugar que ninguna de las grandes firmas le asignaba.
Por eso conviene comparar a cada encuestadora consigo misma antes que sumar mediciones que mezclan entrevistas telefónicas, presenciales y por internet. Hecha esa comparación, la ventaja del senador cayó en las cuatro firmas que repitieron la pregunta tras la primera vuelta. Vox Brasil, la única que puso a Lula adelante, quedó sola frente a quince sondeos que mantienen a Flávio arriba por poco, y PoderData registró un empate que se deshizo en su ronda siguiente.
Fin de la escala 6×1
En los primeros días del balotaje, la campaña del Partido de los Trabajadores (PT) se dedicó a recordar los logros de los gobiernos de Lula, una apuesta que la periodista Vanessa Martina-Silva encontró razonable aunque menos rendidora de lo esperado. A mediados de octubre empezaron los anuncios concretos.
El miércoles 14, el Senado aprobó el fin de la escala 6×1, el régimen de seis días de trabajo por uno de descanso, y fijó dos días libres pagados con una reducción gradual de la jornada. Al día siguiente, Lula prometió una enmienda para que los ómnibus urbanos no cobren pasaje los fines de semana y feriados desde 2027, si gana la elección y consigue los votos en el Congreso. En esos mismos días ofreció extender el programa Pé-de-Meia a los universitarios a partir de ese año.
Flávio, que el 6 de octubre había propuesto el trabajo por hora como alternativa al fin del 6×1, eligió otro terreno, el del Supremo Tribunal Federal (STF) y el de su padre. El domingo 18, en la avenida Paulista, prometió nombrar cuatro ministros de la corte contrarios al aborto y a la liberación de las drogas, y anunció que Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses de cárcel por liderar una trama golpista, le pondría la banda presidencial.
La sombra del padre ya pesaba en Copacabana una semana antes, durante la concentración del 12 de octubre que llenó siete cuadras de la avenida Atlântica, donde un manifestante lo dijo sin vueltas. «Tenemos un candidato a la presidencia de la República, Flávio Bolsonaro, que amenaza con cambiar la Constitución. Su padre intentó dar golpes de Estado», dijo. Después acusó al senador de querer entregar a Estados Unidos las tierras raras, de las que Brasil tiene la segunda mayor reserva del mundo según el Servicio Geológico de Estados Unidos.
Primera encuesta tras el debate
La noche del 18, en la Band, Lula y Flávio se vieron cara a cara por primera vez en la campaña, y la única encuesta publicada después no mostró cambios. Real Time Big Data mantuvo al senador arriba en votos válidos, aunque cuatro de sus cinco días de entrevistas fueron anteriores al debate y la propia firma habló de empate técnico.
Fuera de los números, Martina-Silva dio a Lula como ganador del debate, a contramano de buena parte de la prensa, y citó los grupos focales que reseñó la periodista Thais Bilenky. Allí, los indecisos vieron a un presidente fuera de forma y fácil de provocar, pero se asustaron con la agresividad del senador; en otro grupo, las burlas cayeron bien entre los bolsonaristas sin ganar votos nuevos. «La intimidación puede volverse en contra de quien la ejerce», escribió.
La columnista apuesta al vínculo afectivo que millones de brasileños tienen con Lula y que, según ella, aguanta las críticas al gobierno. Recordó el caso de Juliette, la ganadora de Big Brother Brasil a quien el público adoptó al verla humillada, para advertir que acorralar al presidente podría despertar solidaridad incluso entre quienes no pensaban votarlo. En Copacabana, la periodista Ana Melo, que fue a la marcha con parte de su familia, habló de ese lazo a su manera. «Para mí, Lula representa las reivindicaciones del pueblo, la lucha contra la desigualdad social y el impulso a la educación».
La caza del ausente
Con más de nueve de cada diez electores decididos, según Real Time Big Data, la elección depende de quienes se quedaron en casa el 4 de octubre. Lula le pidió a la militancia salir a buscarlos en su acto del 11 en la Paulista, aunque la misma encuestadora había medido días antes que el 40 % de esos ausentes tampoco piensa votar el 25.
La derecha sacó la misma cuenta y, una semana después, respondió en la Paulista con el «Bloquinho do 22», un desfile al estilo de las comparsas de carnaval, una fiesta que en Brasil suele asociarse a la cultura popular y a la izquierda. «La disputa está muy pareja. Tenemos que buscar algún indeciso y mostrar nuestra fuerza también de la derecha», dijo un simpatizante del senador, entre oraciones, el himno nacional y un misil inflable con la leyenda «Trump nuke Brazil».
Más de un tercio de los electores descarta a Lula, otro tercio descarta a Flávio y algo más de uno de cada cuatro no quiere a ninguno, de modo que queda poco espacio para la persuasión.
Nordeste contra Sur
En el mapa de Real Time Big Data, Lula domina el Nordeste y gana entre las mujeres, los mayores de 60 años, los católicos y los hogares más pobres, mientras Flávio arrasa en el Sur y el Centro-Oeste, se impone en el Sudeste y suma a la mayoría de los evangélicos y de quienes ganan más de cinco salarios mínimos. El Norte, con la diferencia más corta, es la única región en disputa.
Para llegar a esos votantes, la campaña de Lula partió su mensaje por segmentos, del trabajador atado a la escala 6×1 al usuario del ómnibus, y la de Flávio se apoya en ideas amplias como la familia o la patria, que alcanzan a un electorado de mayoría blanca y de clase media alta sin quedarse en esos sectores. En la Paulista, varios de los consultados por teleSUR no supieron explicar el programa del candidato, y aun así no dudaban de su voto. «Yo tengo valores. El mejor motivo para estar aquí es mi familia y la patria», dijo uno de ellos.
El viernes 23, en TV Globo, los candidatos podrían verse por última vez ante un electorado que ya termina de decidir. De los cinco puntos que Flávio tenía después de la primera vuelta le queda poco más de uno, menos que el margen de error de casi todas las encuestas que intentan anticipar lo que pasará el domingo.
Fuente: TelesurTV
Columna de Juan Martorano 606 Entre la Narrativa Digital y la Realidad Política: Análisis sobre el "Good Bye Delcy" y la Supuesta Junta de Gobierno
Juan Martorano
En las últimas 48 horas han ocurrido importantes eventos que ameritan una lectura reposada y con perspectivas en el mediano y largo plazo: La reunión entre los mandatarios Delcy Rodríguez y Donald Trump y el discurso de la Presidenta Encargada en el marco de la 81 Asamblea General de las Naciones Unidas. En su debido momento comentaremos nuestras apreciaciones al respecto.
Sin embargo, siempre nos agrada comentar aquellos temas que pudieran ser considerados muchas veces políticamente incorrecto plantearlos. Pero inspirados en lo que hace casi un mes comentó el analista Miguel Ángel Agostini, esta edición de nuestra columna va más o menos en esa dirección. Nos referimos a las posibilidades de una ruptura violenta del actual Gobierno Encargado.
No es en absoluto nuestro deseo. Pero dentro del análisis político y como evaluaciones de los posibles escenarios, no puede ser descartado. Y más cuando expresiones y malestar del descontento respecto a ciertos servicios en el país y que ha devenido en protestas, no puede ser desconocido. También de ello nos referiremos oportunamente.
Pero volvamos al tema que hoy nos ocupa en esta edición.
La esfera política venezolana se debate constantemente entre dos dimensiones paralelas: los acontecimientos fácticos dentro del territorio nacional y la intrincada red de narrativas que se despliegan en plataformas de contenido digital como Instagram y TikTok. El reciente reel publicado por el comunicador Esset Betancourt, titulado "Good Bye Delcy", se ha posicionado como un catalizador de debate al aseverar la inminente salida de Delcy Rodríguez del aparato de poder y la supuesta conformación de una Junta de Gobierno de transición en Venezuela.
Para abordar este fenómeno con rigor periodístico y analítico, es preciso desglosar el mensaje desde tres aristas fundamentales: la comunicación política en la era de los reels, la dinámica interna del poder institucional en Caracas y el impacto socio-emocional de estas revelaciones en la ciudadanía.
1. El fenómeno de la "Información de Impacto" en Redes Sociales
El formato de video corto imposibilita por naturaleza el desarrollo de un contraste metodológico de fuentes. Titulares categóricos como "Good Bye Delcy" apelan a la inmediatez y al deseo latente de amplios sectores de la población por un cambio en la conducción del Estado.
* Efecto de Amplificación: En la comunicación contemporánea, las primicias políticas lanzadas en redes sociales operan bajo la lógica del algoritmo: priman la urgencia, el dramatismo y la contundencia por encima de la verificación formal.
* El dilema de la confirmación: Catalogar la conformación de una Junta de Gobierno como un hecho "confirmado" requiere, desde la ciencia política, la existencia de decretos, respaldos de bloques de fuerza (civiles o militares) o el reconocimiento explícito de actores con control territorial efectivo.
2. El Peso Político de Delcy Rodríguez en el Tablero Actual
Cualquier hipótesis sobre el desplazamiento de Delcy Rodríguez exige evaluar su rol actual dentro de la estructura gubernamental:
* Eje Económico y Diplomático como Vicepresidenta Ejecutiva de la República y Ministra del Poder Popular de Economía y Finanzas: Rodríguez ha sido la articuladora del modelo de flexibilización económica pragmática y de las negociaciones con actores internacionales y sectores comerciales locales.
* Círculo de Poder Interior: Su salida o desplazamiento significaría una reconfiguración drástica del equilibrio entre las distintas facciones que sostienen la estructura de gobierno en Miraflores. Sin indicios palpables de fractura institucional abierta en la vocería oficial, la tesis de su despido debe analizarse con cautela frente a posibles operaciones de información o pugnas de micrófono entre sectores de oposición y análisis independiente..
3. Las "Juntas de Gobierno" en el imaginario venezolano
El concepto de "Junta de Gobierno" evoca antecedentes históricos precisos en Venezuela, como los sucesos de 1958. Sin embargo, trasladar esta figura al contexto político actual implica considerar los siguientes aspectos:
Dimensión | Matriz/Narrativa en Redes | Realidad Institucional/Fáctica |
Poder Ejecutivo | Sustitución inminente de mando por un cuerpo colegiado | Estructura de poder con control de las instituciones del Estado. |
Sostén Militar | Apoyo tácito o negociación a puertas cerradas | Las FANB mantienen una línea oficial de subordinación al mando constituido |
Reconocimiento | Proyecto de consenso multipartidista e internacional | La viabilidad de una Junta depende del control efectivo del territorio y los recursos |
Conclusión: Entre la Expectativa y la Geopolítica Real:
El análisis de intervenciones como la de Esset Betancourt obliga a la audiencia y a los analistas a mantener un criterio templado. Si bien las dinámicas políticas en contextos autoritarios o de alta tensión e incertidumbre suelen negociarse en la sombra antes de hacerse públicas, dar por sentada la caída de figuras clave del gobierno o la consolidación de Juntas de Gobierno paralelas sin hechos consumados en el terreno corre el riesgo de generar falsas expectativas o desinformación estratégica.
El "Good Bye Delcy" funciona hoy como un síntoma del clima de opinión pública y la acelerada conversación digital, pero el verdadero pulso de la transición o permanencia política en Venezuela se seguirá midiendo en la capacidad real de ejercer y disputar el poder institucional.
Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.
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