Juan Martorano
Por una visión de base y desde el chavismo radical
Llegamos a la octava entrega de "El ocaso del cadete-león", un capítulo que marca el clímax del dolor y el nacimiento definitivo de la farsa burocrática. Si las paradas anteriores nos mostraron la geometría del engaño y el secuestro de la firma presidencial, este octavo episodio desnudó el momento en que el silencio médico y el cálculo político se transformaron formalmente en un pacto de cohabitación cupular.
Para el chavismo de a pie —el que recuerda el llanto genuino de millones en las calles aquel marzo de 2013—, las revelaciones de Triandáfila en este capítulo no hacen sino confirmar la herida histórica: la muerte del Comandante no fue el inicio de la continuidad de su legado, sino el acta de nacimiento de una élite desclasada que usó su féretro como escudo fiscal.
El dolor del retorno y la supuesta liturgia del engaño
El Capítulo 8 profundiza en los días previos e inmediatamente posteriores al anuncio oficial del fallecimiento de Hugo Chávez. El documental pone el dedo sobre la llaga al cuestionar la veracidad cronológica y logística de los acontecimientos, aunque habría que tener más elementos de convicción porque si no se queda en meras especulaciones, y peor aún, en charlatanería.
Desde una óptica revolucionaria, el problema no es meramente forense o de fechas; el verdadero crimen (si así pudiéramos catalogarlo) fue "espiritual y político". Sostener una "liturgia del engaño" mientras el líder ya no pertenecía a este plano —o estaba desahuciado sin retorno— habría significado expropiarle al pueblo su derecho a la verdad y al duelo oportuno. La burocracia corporativa del PSUV (la de entonces y la que aun persiste) necesitaba montar un teatro de resistencia épica, evitando a toda costa que las bases demandaran una dirección colectiva de la Revolución, como dictaba la lógica del poder popular.
El nacimiento de la "Pax Burocrática" y la entrega de las conquistas
Bajo la óptica de Triandáfila, muestra este tramo cómo, una vez consumado el desenlace oficial, la nueva dirección política aceleró el desmontaje de las tesis radicales de Chávez. El CIVIR (Círculo Virtuoso del Infinito Retorno) del que tanto hablaba el Comandante, que buscaba la regeneración constante desde las bases y la destrucción del Estado burgués, fue sepultado junto a sus restos en el Cuartel de la Montaña.
En su lugar, este octavo capítulo, el documentalista en su visión cómo se habría consolidado lo que hoy vivimos: un "pacto silencioso de coexistencia con la vieja y la nueva burguesía". Al congelar el debate ideológico bajo el chantaje de "no es momento de dividir", la cúpula heredera comenzó a borrar los derechos laborales, a asfixiar la autonomía de las comunas y a abrir las puertas a una economía de privilegios opacos. Sellar el pacto requería que el Chávez rebelde y dusseliano muriera, para dar paso al Chávez de vallas publicitarias, estatuas de bronce e iconografía vacía que no incomodara al capital.
La "traición a la veracidad" como virtud suprema
Triandáfila rescata del Chávez filósofo analizado en esta serie documental, es su obsesión de última hora con Nietzsche y la veracidad como la virtud que destruye las falsas morales burguesas. El Capítulo 8 demuestra que personas del entorno del comandante hicieron exactamente lo contrario: fundaron su legitimidad sobre el secretismo absoluto y el miedo a la interpelación popular.
Mientras el pueblo humilde marchaba con el corazón roto jurando lealtad eterna, la cúpula distribuía el control de los ministerios clave, los accesos a las divisas preferenciales y las rutas de escape financiero.
El verdadero chavismo no puede ser cómplice de este sepelio ideológico. Admitir las verdades incómodas, más allá de las que Triandáfila pone sobre la mesa (en algunas concidimos, en otras no) podría considerarse como un acto de higiene revolucionaria.
Conclusión: El rugido del León frente a la farsa corporativa
El octavo capítulo de "El ocaso del cadete-león", a la luz del documentalista, nos deja ante un panorama desolador pero "clarificador". La Revolución Bolivariana fue secuestrada en su hora más oscura por una corporación que cambió los valores de la transformación social por la lógica de la acumulación mafiosa.
Para las bases comunales, para los trabajadores despojados de sus salarios y para los millones que aún creen en la redención de los oprimidos, este análisis debe servir como un llamado a la insurrección de la conciencia. La lealtad no es con quienes pudieron haber administrado la agonía del líder para enriquecerse; la lealtad es con las ideas del Cadete-León que exigían parir el socialismo desde abajo. Desmontar la farsa del octavo capítulo es el único camino para liberar la memoria de Chávez de las garras de la burocracia y retomar la marcha interumpida hacia la verdadera liberación de la Patria.
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Leales siempre! ¡Traidores, Nunca!
Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.
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