sábado, 25 de julio de 2026

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Columna de Juan Martorano 576: La fiebre del metal: El motor oculto del capitalismo de guerra y la transición verde.

 

*JUAN MARTORANO

Basados en un análisis contundente de Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate, podemos comprender en medio de los actuales conflictos geopolíticos materializados en este 2026 sobre el como la minería metálica ha dejado de ser solo una industria extractiva para convertirse en el eje tectónico de la disputa geopolítica global.

Por la importancia del tema, es por eso que lo desarrollamos en ítems, para una mejor comprensión del mismo.

Introducción: La verdadera moneda del poder global

Durante décadas nos dijeron que el petróleo movía al mundo. Hoy, la geopolítica global no se escribe únicamente en barriles de crudo, sino en kilos de litio, cobalto, tierras raras y silicio. Detrás del discurso estilizado de la "economía verde" y la revolución digital, se esconde una realidad mucho más cruda: una competencia encarnizada por el control de la tabla periódica.

Los metales estratégicos se han convertido en la columna vertebral de lo que podríamos definir como el capitalismo "verde oliva" y digital: un modelo donde las tecnologías limpias, los centros de datos, la Inteligencia Artificial y el complejo industrial-militar compiten por los mismos recursos finitos.                      

 1. La ilusión del crecimiento y el cuello de botella

A pesar de las proyecciones multimillonarias del Banco Mundial o la Agencia Internacional de la Energía, la demanda de metales no responde a un crecimiento ilimitado, sino a un contexto económico mundial marcado por el estancamiento, la sobrecapacidad y la deuda.

Sin embargo, que el pastel de la economía global se esté encogiendo no frena la fiebre extractivista; al contrario, la desespera. La disputa ya no es por expandir el mercado, sino por asegurar el suministro en un juego de suma cero donde quien controle la materia prima controlará las tecnologías del futuro.

2. China, la hegemonía silenciosa y el repliegue de Occidente

En esta batalla, China juega con una ventaja aplastante. No se trata solo de quién extrae el mineral, sino de quién lo procesa:

 Tierras raras: China controla el **70% de la extracción y un demoledor 90% de su refinamiento.

 Baterías y transición: Maneja el 56% del litio, el 50% del procesamiento de cobalto y el 60% del grafito.

Cuando Estados Unidos u Occidente intentan imponer dinámicas de guerra arancelaria o proteccionismo, Beijing responde cerrando el grifo de los minerales críticos para la industria de defensa y automoción occidental. Ante esta vulnerabilidad, el bloque occidental ha reaccionado desempolvando viejas lógicas coloniales: desde la reactivación de la Doctrina Monroe en América Latina hasta la imposición de zonas de "seguridad e influencia" y el extractivismo en sus propios territorios.

3. El vínculo fatal: Minería, IA y el régimen de guerra.

Quizás el punto más alarmante del escenario actual sea la fusión entre la minería de metales y el avance del militarismo. La Inteligencia Artificial y la digitalización no flotan en una "nube" etérea; requieren infraestructura física pesada: cables interoceánicos, supercomputadores y armamento de última generación.

La transición ecológica prometida ha quedado subordinada a la agenda bélico-digital. Los minerales indispensables para baterías o paneles solares son exactamente los mismos que alimentan la tecnología de control social, los drones y los sistemas defensivos del complejo militar público-privado.

Conclusión: Desmantelar la trampa extractivista

La expansión de la frontera minera no está trayendo desarrollo, sino la proliferación de megaproyectos dañinos, desastres ecológicos y la reprimarización de los países periféricos.

La minería metálica no es una mera actividad económica; es el combustible del caos geopolítico actual. Si la sociedad civil y los movimientos sociales no exigen una regulación democrática del uso de estos materiales y una verdadera transición ecosocial justa, el futuro "verde y digital" no será más que un nuevo capítulo de despojo, autoritarismo y conflicto global.

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¡Independencia y Patria Socialista!                            

¡Viviremos y Venceremos!

¡Leales siempre! ¡Traidores, Nunca!

* Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras Socialistas. , jmartoranoster@gmail.comj_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano

Letra invitada | El indiscutible liderazgo del imán Jameneí... en la geopolítica

 Por Hindu Anderi

23/07/2026.- El estudio de la personalidad y el liderazgo del imán Jameneí desde la óptica de las relaciones internacionales resulta incompleto si se limita a aproximaciones meramente de carácter emocional, ideológico o biográfico. Para comprender su verdadera dimensión, es preciso indagar cómo su percepción sobre el poder, las amenazas, la soberanía, el orden global y el rol histórico de Irán ha moldeado, a lo largo de varias décadas, la política exterior de la República Islámica.

Bajo esta perspectiva, el imán Jameneí puede ser definido como el "líder de la independencia estratégica"; un estadista cuya prioridad fundamental ha sido salvaguardar la autonomía de Irán en la toma de decisiones, en medio de un entorno internacional asimétrico y bajo la constante presión de las grandes potencias.

En su cosmovisión, la estructura internacional posee una naturaleza inherentemente jerárquica, fundamentada en la distribución desigual del poder. Lejos de concebir el orden mundial dominante como un marco neutral o de jurisprudencia estricta, lo interpreta como un sistema diseñado para instrumentalizar las reglas, las instituciones, las sanciones, los medios de comunicación e incluso conceptos universales —como los derechos humanos y la seguridad— en favor de los intereses de las potencias hegemónicas. Por consiguiente, la política exterior no se reduce a la mera gestión diplomática, sino que constituye una dimensión clave en la lucha por preservar la soberanía política, económica, cultural y de seguridad de la nación.

Esta postura guarda una estrecha afinidad con la tradición del realismo en las relaciones internacionales, al situar al poder, la disuasión, el equilibrio de fuerzas y la autoayuda (self-help) como pilares existenciales para la supervivencia del Estado. No obstante, su enfoque difiere de un realismo estrictamente materialista y transaccional. La identidad islámica, la memoria histórica del colonialismo y las intervenciones extranjeras en Irán, sumadas al principio de apoyo a los pueblos oprimidos, configuran de manera decisiva su toma de decisiones. De este modo, su doctrina puede definirse como una síntesis de "realismo de seguridad" e "identitarismo revolucionario", un pragmatismo realista al descifrar las dinámicas del poder y las alianzas, y principios idealistas, al proyectar sus objetivos y responsabilidades transfronterizas.


Sensibilidad hacia la dependencia y disuasión multidimensional

El rasgo más sobresaliente de la personalidad internacional del imán Jameneí es su agudo recelo frente a la dependencia externa. En su visión, el dilema central no radica en si Irán debe o no relacionarse con Oriente u Occidente, sino en evitar que cualquier potencia extranjera vulnere la voluntad política del país. Bajo este precepto, la independencia no equivale al aislamiento, sino a una cooperación internacional que jamás comprometa la soberanía. Así, la negociación, el comercio y los tratados internacionales son herramientas válidas, siempre y cuando no se condicionen la seguridad y el desarrollo nacional a las garantías de terceros, lo cual considera un riesgo inaceptable.

Si bien no descarta la vía diplomática, la considera efectiva solo cuando está respaldada por el poder nacional real. En este enfoque, la diplomacia no sustituye al poder, sino que es un canal para ejercerlo. Un Estado carente de cohesión interna, capacidad defensiva, vanguardia científica y proyección regional queda inevitablemente vulnerable en una mesa de negociación.


Hoy 24 de julio, ¿Diosdado pasa a la clandestinidad? Por algunos no querer “inmolarse” andan entonces aterrados y los gringos lo saben… …