martes, 3 de marzo de 2026

Delcy Rodríguez en el estado Sucre, animando a la Consulta Popular Nacional del 8 de marzo

Diosdado Cabello en Cuadrantes de Paz en el estado Sucre, 2 de marzo de 2026

JORGE RODRÍGUEZ: "Se COMETIÓ UN ERROR que DEBE SER ENMENDADO

Enrique Márquez, ¿ungido o hundido?: opina Domingo Alberto Rangel Mantilla

Dr. Silio Sánchez en A Pulso: El derecho internacional no está muerto

Chávez Invicto: ¡Este Pueblo vivirá en paz y el llamado es al diálogo!

Columna de Juan Martorano 495: Lo que estos 59 días deberían enseñarnos de la verdadera naturaleza del imperialismo estadounidense y del sionismo.

 

*JUAN MARTORANO

Para el momento en que escribimos estas líneas, han transcurrido 59 días de la incursión militar estadounidense a Venezuela con el secuestro del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y de su esposa la diputada de la Asamblea Nacional y Primera Combatienta, Cilia Flores.

Nuestro escrito hoy pretende que podamos abrir los ojos y de llamar la atención para que no permitamos que los fuegos artificiales de la propaganda hegemónica nuble nuestro entendimiento y comprensión del momento que no solo vivimos en Venezuela sino el mundo entero.

Ya en la edición anterior, y en el marco del actual conflicto que se desarrolla en el Medio Oriente, producto de la agresión conjunta sionista y de Estados Unidos a la República Islámica de Irán, señalamos el rol al que destinaron a Venezuela, no solo como tabla de salvación de un dólar que cada día vale menos, solamente sustentado por el poder y la diplomacia de las cañoneras estadounidenses ahora bajo la doctrina Domroe. Y ellos necesitaban asegurar el suministro del petróleo venezolano para poder entrar en guerra con los persas, y ante el cierre del estrecho de Ormuz como en efecto ha ocurrido, tener garantizado el suministro energético por parte nuestra.

Además que este conflicto con Irán viene configurándose en el marco de una guerra de aproximación, al gran conflicto por el que Estados Unidos se ha venido preparando y lo es su disputa con la República Popular China.

Por ello, es que no podemos perder perspectiva de lo que viene ocurriendo y ver por separado lo que ocurrió el sábado 3 de enero de 2026 en Venezuela y el inicio de la ofensiva contra Irán el pasado sábado 28 de febrero. Estamos presenciando un cambio de paradigma extremadamente peligroso donde la diplomacia es utilizada no como un elemento para dirimir y como la solución pacífica de los conflictos sino como un señuelo militar y para agredir y sembrar la muerte en los países con los cuales Estados Unidos negocia.

Pero es que esto no es casual ni fortuito, puesto que el intelectual portorriqueño Ram{on Grosfoguel nos ha venido explicando lo que viene sucediendo. El sionismo israelí que tiene hackeada a la Casa Blanca aportó un trillón de dólares a la campaña del actual mandatario estadounidense Donald Trump, a cambio de dos elementos importantes para ellos: Que Trump en esta segunda administración apoyara el genocidio al pueblo palestino, cosa que ha hecho desde el primer momento e ir junto al sionismo en una guerra contra Irán como viene ocurriendo.

Charlie Kirk era un hombre de extrema derecha, pero al saber de estos verdaderos planes del sionismo, le advirtió a Donald Trump que no se enfrascará en una guerra en el Medio Oriente donde Estados Unidos no tiene absolutamente nada que buscar. El costo de ello fue el asesinato a principios de septiembre del año pasado de Kirk, enviando un clarísimo mensaje a la Casa Blanca.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, ahora Trump se ufana y vende lo ocurrido hace 59 días en la República Bolivariana de Venezuela como el “Escenario Perfecto”. Al acto de piratería y agresión armada moderna pretende ahora convertirla en franquicia de exportación. Definitivamente el gangsterismo geopolítico es lo que gobierna hoy la Casa Blanca. Es la arrogancia del músculo frente a la memoria de la historia.

Uno de los errores que cometió el Presidente Nicolás Maduro fue cuando sostuvo el 21 de noviembre de 2025, casi a mes y medio de la agresión al país, él pensó que Trump no lo atacaría (o por lo menos eso es lo que señalan los medios hegemónicos) y esa demora estratégica es lo que ha conllevado que en el caso de Irán y Venezuela sea una herramienta utilizada por Estados Unidos y su aliado sionista para coordinar las operaciones de decapitación de los liderazgos que no se pliegan a los intereses hegemónicos de Estados Unidos bajo una falsa percepción de calma.

Mientras que el pretexto para la agresión a Venezuela era la excusa del narcotráfico, en el caso de la República Islámica de Irán era la “amenaza o agresión preventiva”. Pero de lo que realmente se trata es de una ofensiva de expansión estratégica.

La paz fue utilizada  por Estados Unidos y el sionismo, y fijar las coordenadas mientras se preparaban militarmente para el secuestro del Presidente Maduro en el caso de Venezuela y el asesinato del Imán Seyed Alí Jamenei en el caso de la República Islámica de Irán.

Y debemos tener suficiente claridad con lo que estamos viviendo. No se trata de que no “negociemos” con el imperio ni mucho menos. De lo que se trata es de que tengamos claro de que Estados Unidos y sus aliados del sionismo y el Occidente colectivo utilizan estos mecanismos como distracción táctica mientras ellos se preparan, así lo demuestran los hechos y la historia misma, para yugular los liderazgos y ejemplos de los países que no se pliegan a los intereses hegemónicos de ellos.

Marzo es un mes con muchas cargas y connotaciones. Recordemos que el mes pasado, el 2 de febrero, la OFAC emitió una licencia General No. 5U, que prorroga por un mes la protección sobre las acciones de la empresa Citgo Petroleum, filial estadounidense de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), frente a los tenedores del bono PdVSA 2020 con cupón del 8,5 %.

La licencia autoriza transacciones relacionadas con el bono Pdvsa 2020 8.5 Percent Bond hasta el 20 de marzo de 2026. Hasta esa fecha, las operaciones que involucren la venta, transferencia o ejecución de la garantía (las acciones de Citgo) permanecen prohibidas para personas estadounidenses, salvo autorización específica de OFAC.

La medida reemplaza y anula por completo la Licencia General No. 5T, emitida el 19 de diciembre de 2025, que fijaba la fecha efectiva en febrero de 2026. La Ofac aplica esta prórroga desde 2019 mediante versiones sucesivas de la Licencia 5 (5A, 5B, hasta 5U) para evitar impactos inmediatos en Citgo, activo estratégico en litigios de deuda venezolana.

Esta extensión de 46 días adicionales (hasta el 20 de marzo) continúa la cadena de aplazamientos. No altera otras sanciones contra Pdvsa o el Gobierno venezolano. El caso se vincula a disputas judiciales en Delaware sobre subastas y reclamos de acreedores contra activos venezolanos en EE.UU.

Creemos que a nuestro juicio, esa sería la verdadera razón y no otra, del aplazamiento de la segunda audiencia del juicio totalmente amañado en Nueva York, al Presidente y prisionero de guerra Nicolás Maduro Moros y de su esposa Cilia Flores.

Además de ello, y a la víspera del anuncio del retorno a Venezuela de la dirigente fascista María Corina Machado al país, que comienzan a generarse las condiciones para el calentamiento de calle. Estudiantes de la Universidad Central de Venezuela se plantaron ayer lunes frente a la sede de la Defensoría del Pueblo en el centro de Caracas, donde exigieron la renuncia del hoy Defensor del Pueblo Encargado, Tarek William Saab. Los jóvenes reclamaron que Saab no puede presentarse ahora como garante de los Derechos Humanos en el país cuando según ellos su gestión al frente del Ministerio Público ha sido cuestionada tanto dentro como fuera del país.

Lo que llama poderosamente la atención es que estas acciones se produzcan precisamente cuando la Asamblea Nacional ha instalado su Comité de Postulaciones y Evaluación para la designación del nuevo titular o la nueva titular de la Fiscalía General de la República y de la Defensoría del Pueblo. Tanto Larry Devoe como el doctor Saab han asumido estos despachos en calidad de encargados, y se está siguiendo el procedimiento constitucional y legal para suplir esas faltas.

Pero en el marco del contexto geopolítico y la coyuntura que estamos viviendo, reiteramos nuestra advertencia de los sectores que están muy interesados en darle una patada a la mesa y de escalar en las acciones de injerencia y tutelaje de Estados Unidos sobre Venezuela.

Para culminar, debemos decir que a estos 59 días del secuestro de nuestros héroes Nicolás Maduro y Cilia Flores, que el actual estado de cosas pretende llevarnos a una anarquía global donde impere la ley del más fuerte. Desde adentro de Estados Unidos pero el mundo todo debe unirse para pararle el trote a una cuerda de energúmenos perdedores que a base del engaño y la fuerza, pretenden no solo llevarse por delante toda la legalidad del propio Estados Unidos e Internacional, sino que están comprometiendo, tal vez sin darse cuenta, la vida de la especie humana sobre la faz de la tierra.

No dejamos de ser optimistas, pero debemos tener la claridad, como lo señala Grosfoguel, que nuestras “negociaciones” con Estados Unidos deben hacerse pero preparándonos para los peores escenarios. Aprovechemos el tiempo y extraigamos las lecciones del 3 de enero para prepararnos mucho mejor antes de que llegue la escabechina.

¡Bolívar y Chávez Viven y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

¡Leales siempre: Traidores Nunca!

 

* Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras Socialistas. , jmartoranoster@gmail.comj_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano



¿Por qué la inteligencia artificial de Trump sólo funciona con crudo venezolano?

 Por Soc. Kelly J. Pottella G


En el complejo tablero de ajedrez de la geopolítica contemporánea, la primera semana de marzo de 2026 ha consolidado un hito que desafía todas las proyecciones convencionales. Mientras el Estrecho de Ormuz permanece bajo un bloqueo de facto tras la escalada militar entre Washington y Teherán, marcada por el asesinato del Líder Supremo iraní, la administración de Donald Trump ha dado un giro de 180 grados a su política hacia Caracas. Lo que antes se definía bajo la retórica de un "cambio de régimen" se ha transformado en una precisa "estabilización coercitiva".

Esta transición no responde a una concesión ideológica, sino a un imperativo de seguridad nacional: la necesidad de suministrar crudo pesado a refinerías optimizadas en lo que la Casa Blanca ha rebautizado como el “Golfo de América”, un espacio ahora bajo estricto control jurisdiccional para sostener la infraestructura de Inteligencia Artificial (IA) en estados como Indiana y Alabama, donde la demanda eléctrica amenaza con saturar la red nacional estadounidense.

La lógica subyacente a este movimiento es estrictamente transaccional y responde a una crisis de poder interna en la Casa Blanca tras el reciente fallo de la Corte Suprema que limitó la autoridad presidencial para imponer aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Al verse limitado en su poder fiscal, el Ejecutivo ha reorientado su estrategia hacia la captura de flujos energéticos seguros dentro de su propia esfera de influencia. Bajo esta nueva perspectiva de dominio regional, Venezuela ha dejado de ser objeto de sanciones y se ha convertido en un activo estratégico protegido; el Departamento del Tesoro ya no busca el colapso del Estado venezolano, sino la preservación de su infraestructura como motor energético del Golfo de América. Washington ha comprendido que la viabilidad de su "Edad de Oro" tecnológica depende de que el flujo proveniente del Caribe se mantenga ininterrumpido, posicionando a Caracas como un refugio seguro frente al caos sistémico de Oriente Medio.

Desde el Palacio de Miraflores, la respuesta institucional ha sido una muestra de resiliencia bajo la gestión de la presidenta interina Delcy Rodríguez. El fortalecimiento operativo de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) se ha consolidado como el pilar de una estabilidad que trasciende la política para adentrarse en el ámbito puramente financiero. La exitosa implementación de los Contratos de Participación Productiva (CPP), que han atraído inversiones superiores a los 900 millones de dólares, demuestra que la construcción de seguridad jurídica es posible incluso bajo la tutela del Comando Sur. Estos ingresos petroleros no solo sustentan la paz social, sino que también financian una transición forzada hacia una economía basada en los servicios y el conocimiento, donde el nuevo Consejo Académico de Hidrocarburos vincula a las universidades con la industria para evitar que el talento humano indispensable se desvanezca en la fuga de talentos.

Sin embargo, esta interdependencia genera importantes fricciones legales que colocan al sistema judicial estadounidense en una encrucijada moral y procesal. La situación de Nicolás Maduro, detenido en Nueva York desde enero, representa la dura realidad de una diplomacia de doble vía: mientras la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) bloquea los fondos para su defensa legal, simultáneamente permite a las corporaciones energéticas mantener transacciones fluidas para asegurar que 80 millones de barriles mensuales lleguen a las refinerías del Golfo. La defensa de Maduro plantea un desafío que podría cuestionar la legitimidad de las acciones de Washington si el derecho procesal y la Sexta Enmienda prevalecieran sobre el pragmatismo del mercado energético. Para el secretario de Energía, Christopher Wright, la prioridad es pragmática: el crudo venezolano es el combustible innegociable que mantiene a Estados Unidos a la vanguardia de la carrera tecnológica global.

El escenario resultante es lo que podríamos definir como "Soberanía Transaccional". El sueño de la reindustrialización estadounidense y la supremacía digital de la administración Trump dependen hoy, irónicamente, de la estabilidad institucional de una Venezuela que ha logrado transformar su principal recurso en una herramienta de negociación existencial. En este ecosistema de caos controlado, el petróleo ha dejado de ser un arma de guerra para convertirse en el motor de una alianza de supervivencia. En última instancia, el éxito de la Inteligencia Artificial en el corazón de Estados Unidos no se decide en un laboratorio de programación de Silicon Valley, sino en la capacidad de Caracas para mantener operativa la maquinaria que alimenta la infraestructura del futuro dentro de los nuevos límites del dominio estadounidense.

Bajo esta lógica, el mundo reposa sobre una paradoja que define nuestra era: mientras el ingenio humano alcanza su cenit en la creación de una inteligencia artificial capaz de simular la consciencia, la estabilidad de ese mismo progreso pende de los hilos más primarios y anacrónicos de la geopolítica extractiva. La posibilidad de una conflagración global ya no es un eco lejano del siglo XX, sino una sombra proyectada por la sed de energía que estas mentes digitales exigen para mantenerse encendidas. En este tablero de alta tensión, Venezuela y Estados Unidos se han encadenado en un abrazo de necesidad mutua, recordándonos que la arquitectura del futuro es un palacio de cristal sostenido por acero y crudo. Si la razón estratégica cede ante el impulso de las armas, el colapso no será meramente diplomático o financiero, sino un profundo fracaso de nuestra propia esencia como especie.

Sin embargo, no podemos permitir que el brillo de las pantallas ni la frialdad de los datos nos vuelvan indiferentes ante el coste humano de estas tensiones. La guerra que no queremos —la que acecha en cada bloqueo y cada retórica de confrontación— no se mide solo en barriles de petróleo ni en gigavatios de energía, sino en el dolor concreto de comunidades enteras, en el desplazamiento y en la pérdida de vidas que no son meros "daños colaterales" de un sistema energético. La verdadera gobernanza sistémica no consiste únicamente en asegurar el flujo de recursos para alimentar servidores en el Medio Oeste o refinerías en el Golfo, sino en cultivar la capacidad de sentir el dolor del otro como propio, reconociendo que ninguna supremacía tecnológica justifica el sacrificio de la paz.

En última instancia, debemos aspirar a un futuro donde la vida humana se valore por encima de cualquier algoritmo, cualquier frontera o cualquier gota de petróleo. El éxito de la inteligencia artificial y la reindustrialización global no debería decidirse por quién domina el último yacimiento petrolífero, sino por nuestra sabiduría colectiva para evitar que la maquinaria del progreso se convierta en la pira funeraria de nuestra civilización. Ante el abismo de un conflicto global, la indiferencia es el combustible más peligroso de todos.

El desafío ético de 2026 es comprender que la única soberanía que vale la pena preservar es la que protege la vida por encima del algoritmo, y que la paz no es un recurso transaccional, sino la única base sólida sobre la que la humanidad puede aspirar verdaderamente a un futuro. Debemos exigir un orden mundial que finalmente respete la verdadera soberanía y autodeterminación de todas las naciones, garantizando que el camino hacia el progreso nunca se base en la dignidad de los vulnerables, sino en el respeto inviolable a la vida humana por encima de cualquier otro interés.


La Cámara de Representantes de EE.UU. aprueba “la mayor restricción del acceso al voto de la historia” del país como parte de los esfuerzos para ayudar a Trump a interferir en las elecciones

 



El miércoles 11 de febrero, el Partido Republicano hizo valer su mayoría en la Cámara de Representantes de Estados Unidos para aprobar un proyecto de ley que permite exigir pruebas de ciudadanía estadounidense para votar en las elecciones de mitad de período de noviembre de 2026. Si se convierte en ley, sería “la mayor restricción del acceso al voto jamás aprobada por el Congreso”, sostiene Ari Berman, corresponsal de derechos electorales de la revista Mother Jones. “Es un proyecto de ley que combina muchas de las peores ideas que tiene el Partido Republicano con respecto al proceso electoral y se está tratando en un momento en que Trump parece decidido a tratar de interferir en las elecciones de mitad de período”, añade.

Tras la votación del miércoles la legislación pasa al Senado, que también cuenta con mayoría republicana, donde se espera que llegue a tratarse, pero tiene pocas probabilidades de obtener la mayoría de 60 votos que necesita para ser aprobada sin admitir tácticas de obstrucción.

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Los defensores del derecho al voto están dando la voz de alarma tras la aprobación en la Cámara de Representantes, liderada por los republicanos, de un proyecto de ley el 11 de febrero que podría privar de derechos a millones de votantes. Con 218 votos a favor y 213 en contra, los republicanos aprobaron la llamada Ley SAVE America, que requeriría mostrar un pasaporte o certificado de nacimiento para registrarse para votar o actualizar su información en el registro de votantes. El proyecto de ley también elimina de forma efectiva el registro de votantes por internet y por correo postal.

Demetria McCain, del Legal Defense Fund, dijo respecto a la votación del proyecto de ley: “La Ley SAVE America no va de proteger nuestras elecciones, va de disfrazar las técnicas de supresión de votantes que buscan privar del derecho al voto a los votantes negros como si fueran un asunto de seguridad electoral”.

La Ley SAVE America irá ahora al Senado, donde se enfrenta a cierta oposición republicana.

Mientras tanto, han surgido nuevos detalles impactantes sobre cómo un prominente negacionista de la validez de las elecciones tuvo un rol clave en el reciente allanamiento del FBI a la oficina electoral del condado de Fulton, en Georgia. Una declaración jurada pública en la que se basa la orden de registro revela que el allanamiento se realizó tras una denuncia de Kurt Olsen, un abogado que intentó revocar los resultados de las elecciones de 2020. Una de las afirmaciones ya refutadas que figuran en la declaración jurada viene de un supuesto “investigador ciudadano” llamado Joe Rossi, quien afirmó que el número de imágenes de papeletas en el condado de Fulton no coincidió con el número total de votos emitidos. Pero el estado de Georgia hizo un recuento manual y mecánico de las papeletas y confirmó el conteo inicial.

Para hablar de todo esto y más nos acompaña Ari Berman, corresponsal de derechos electorales de la revista Mother Jones. Su artículo más reciente se titula “El proyecto de ley 'Muéstranos tus papeles' del Partido Republicano es el más reciente esfuerzo para ayudar a Trump a intervenir en las elecciones”. Berman también es autor de “Gobierno de la minoría: el ataque de la derecha contra la voluntad del pueblo y la lucha para resistirlo”.

Bienvenido de nuevo a Democracy Now! Comience con esta última votación en la Cámara de Representantes. ¿Qué significa y qué es la Ley SAVE?

ARI BERMAN: Buenos días, Amy y Juan. Muchas gracias por invitarme de nuevo al programa.

La Ley SAVE America es una nueva versión de la Ley SAVE que fue aprobada por la Cámara de Representantes el año pasado y que dicha cámara aprobó de nuevo esta semana. Y, si se aprueba, sería el más dañino proyecto de ley de supresión del voto alguna vez aprobado por el Congreso, porque tiene una gran cantidad de nuevas restricciones al voto. Y llega en un momento en el que el presidente Trump dice que quiere hacerse cargo de las elecciones y nacionalizar los comicios. Y este proyecto de ley nacionalizaría nuevas restricciones al voto de diferentes maneras.

La pieza central del proyecto de ley sigue siendo el requisito de “mostrar tus documentos”, lo que significa que necesitas un pasaporte o un certificado de nacimiento para registrarte para votar. Eso sería extremadamente restrictivo. La mitad de los estadounidenses no tienen pasaporte, por ejemplo. Veintiún millones de estadounidenses no tienen acceso inmediato a sus documentos de ciudadanía. Un número mucho mayor de personas podrían verse afectadas. Por ejemplo, 69 millones de mujeres casadas tomaron el nombre de su pareja y tienen certificados de nacimiento que son diferentes a su apellido actual y podrían ser privadas de sus derechos. Así que el proyecto de ley “Muéstranos tus papeles” es lo relevante. También hay otras cosas en el proyecto de ley. Por primera vez se establece un requisito de identificación de votantes a nivel nacional, lo que sería extremadamente restrictivo. No permitiría presentar identificaciones de estudiantes o tribales. Perjudicaría desproporcionadamente a las personas más jóvenes y a los votantes de color. Y luego, la tercera parte del proyecto de ley requeriría que los estados entreguen sus listas de votantes al Departamento de Seguridad Nacional, algo que el Departamento de Justicia ha tratado de lograr durante mucho tiempo. Eso significa que tu información privada confidencial estaría en las manos de Kristi Noem. Y eso podría llevar a purgas de votantes defectuosas en base a datos de ciudadanía inexactos.

Entonces, el proyecto de ley combina muchas de las peores cosas que los republicanos quieren hacer con respecto a las elecciones, y llega en un momento cuando Trump parece más que listo para tratar de interferir en las elecciones de mitad de mandato.

JUAN GONZÁLEZ: Pero, Ari, ¿hay algo de esto que sea constitucional, dado que la Constitución da a los estados el poder de llevar a cabo elecciones?

ARI BERMAN: Bueno, esa es una muy buena pregunta, Juan, y sin duda será impugnado en los tribunales. Trump intentó hacer muchas cosas de este tipo a través de órdenes ejecutivas. Por ejemplo, el año pasado trató de firmar una orden ejecutiva que requería una prueba de ciudadanía para registrarte para votar en las elecciones federales. Y eso fue bloqueado por los tribunales como una extralimitación ejecutiva. Y tenemos un sistema muy descentralizado que hace difícil tanto para el presidente como para el Congreso interferir en él. Pero lo que estamos viendo, Juan, es que el presidente y sus aliados están tratando de ignorar la Constitución de muchas maneras diferentes, y están tratando de usurpar el poder que pertenece a los estados en relación con las elecciones, para poder tratar de tener un mayor control con el fin de interferir de alguna manera en las elecciones de mitad de mandato.

JUAN GONZÁLEZ: ¿Y cuáles son las perspectivas de que esto sea aprobado en el Senado?

ARI BERMAN: Bueno, la buena noticia es que es poco probable que sea aprobado en el Senado, porque no tienen los 60 votos necesarios para evitar el obstruccionismo. Ni siquiera está claro si obtendrían los 50 votos para una mayoría simple, porque la senadora republicana Lisa Murkowski ya se ha pronunciado al respecto.

Además, gran parte del proyecto de ley tiene un impacto desproporcionado en votantes del sector republicano, por ejemplo, el hecho de que las mujeres casadas podrían ser privadas de sus derechos por haber adoptado el apellido de su pareja. Las mujeres republicanas son más propensas a adoptar el apellido de su pareja que las mujeres demócratas. Su proyecto de ley también requiere que se muestre una prueba de ciudadanía en persona en las oficinas electorales. Eso terminaría efectivamente con el registro por internet, el registro por correo, las campañas de registro de votantes, y forzaría a las personas en áreas rurales a conducir distancias muy largas para poder registrarte para votar en persona en las oficinas electorales. Las áreas rurales tienden a votar más por republicanos que por demócratas. Y, por lo tanto, de muchas maneras, este proyecto de ley restringiría el derecho al voto en las áreas republicanas más que en las demócratas, y creo que eso también está generando dudas entre algunos republicanos del Senado.

AMY GOODMAN: ¿Puede hablar sobre la diferencia entre el requerimiento de identificación y el requerimiento de información sobre el estatus migratorio?

ARI BERMAN: Hay una gran diferencia. Y ese es un buen punto, Amy, porque esto se está vendiendo como un proyecto de ley de identificación de votantes. Y, por supuesto, todos los estados requiere algún tipo de prueba para registrarte para votar. Pero la forma más comúnmente usada por la gente para probar su identidad es una licencia de conducir. Bueno, el requisito de mostrar su documentación es mucho más amplio que eso, porque requiere un pasaporte o un certificado de nacimiento para poder registrarse para votar. La mayoría de las personas no llevan consigo un pasaporte o un certificado de nacimiento como lo hacen con la licencia de conducir. Eso significa que muchas más personas podrían verse afectadas. Esos documentos son caros. El trámite de un pasaporte puede costar 100 dólares o más y tarda en ser procesado. No todas las personas saben dónde está su certificado de nacimiento. No todas las personas tienen acceso a su certificado de nacimiento.

Entonces, los argumentos que escuchamos son: “Necesitas una identificación para comprar licor. Necesitas una identificación para subir a un avión, etc., etc.”. En primer lugar, esos no son derechos protegidos por la constitución. Pero no estamos hablando de requerir una identificación para esas cosas. Estamos hablando de requerir documentos que prueben la ciudadanía, algo que nunca se ha necesitado en ningunas elecciones pasadas para poder registrarse para votar.

Y todo se basa en la mentira de que hay personas no ciudadanas votando en las elecciones de EE.UU. No hay ninguna evidencia en absoluto de que haya personas sin ciudadanía votando en las elecciones de EE.UU. Se han realizado muchos estudios y uno tras otro han demostrado esto. Más recientemente, el estado de Utah realizó una auditoría de sus listas de votantes. Analizaron los 2,1 millones de personas en su registro de votantes y no encontraron ni una sola persona no ciudadana que haya votado. Así que es una solución para un problema que no existe.

JUAN GONZÁLEZ: Y, Ari, quería preguntarle sobre esta situación en el condado de Fulton, en Georgia, que mencionábamos antes: el allanamiento por parte del FBI. Hubo una denuncia remitida por Kurt Olsen, un empleado temporal de la Casa Blanca con el título de director de Seguridad e Integridad Electoral. ¿Puede hablarnos un poco más sobre Olsen?

ARI BERMAN: Sí. Kurt Olsen no es una persona conocida, pero fue uno de los líderes del movimiento “Stop the Steal” en 2020. Llegó a ser activo en la órbita de Trump. Trató de persuadir al Departamento de Justicia para que presentara una demanda ante la Corte Suprema con el fin de anular los resultados de las elecciones [de 2020], la cual fue finalmente presentada por Texas y no tuvo éxito. Olsen habló con Trump en varias ocasiones el 6 de enero [de 2021] durante la insurrección. Luego pasó a integrar la campaña de Kari Lake, la candidata republicana a la gobernación de Arizona en 2022. Fue sancionado por un tribunal federal por hacer afirmaciones falsas sobre las elecciones. Ha estado viajando por todo el país haciendo afirmaciones falsas sobre las elecciones con gente como Mike Flynn, Mike Lindell y Steve Bannon. Así que es parte de un grupo de personas que niegan la validez de las elecciones, que han hecho afirmaciones falsas sobre las elecciones, y que ahora han sido promovidos para puestos clave en la Casa Blanca.

Y eso fue lo que más me impactó de la declaración jurada relacionada con el condado de Fulton, que repetía un montón de mentiras sobre las elecciones de 2020 que han sido ampliamente desmentidas en los tribunales, en Georgia, por investigadores de todo el país. Y el hecho de que estas cosas sigan siendo utilizadas cinco años después por gente de la Casa Blanca para persuadir al FBI y a un juez federal… a un juez estatal para poder llevarse 700 cajas de papeletas es realmente asombroso. Las mentiras impulsadas por quienes niegan la validez de las elecciones y por el Gobierno de Trump están siendo instrumentalizadas por las fuerzas del orden de la manera más perjudicial. Y creo que todo esto está siendo utilizado como un argumento para tratar de interferir en las elecciones de mitad de mandato.

AMY GOODMAN: ¿Qué es lo último que se sabe de por qué Tulsi Gabbard, la directora de Inteligencia Nacional, estuvo allí, tal vez supervisando esta operación? Como mínimo sabemos que ella les proporcionó el teléfono celular a los agentes del FBI que fueron y se llevaron las 700 cajas para que hablaran directamente con el presidente de Estados Unidos.

ARI BERMAN: Bueno, ese fue otro gran interrogante que surgió después de leer la declaración jurada: ¿Por qué estaba Tulsi Gabbard allí? Sabemos que la directora de Inteligencia Nacional tiene prohibido por ley participar en operaciones de aplicación de la ley a nivel nacional. Su única tarea con respecto a las elecciones sería detener una injerencia extranjera en el proceso electoral. Y en la declaración jurada no se hizo ninguna acusación de injerencia extranjera en las elecciones de 2020 en el condado de Fulton y mucho menos se proporcionaron pruebas de ello. Así que la declaración jurada e incluso las, entre comillas, “pruebas” que se proporcionaron, refutaban por completo la idea de que Tulsi Gabbard debería haber estado allí.

Entonces, el hecho de que ella estuviera allí, el hecho de que ella puso al presidente Trump en una llamada telefónica con agentes del FBI, genera grandes sospechas sobre toda esta operación. Y la declaración jurada generó muchas más preguntas que respuestas sobre cómo llegó esto a ser tratado como una investigación penal y por qué el Gobierno quiere esta información y qué planean hacer con estas 700 cajas de papeletas y registros de votación que ahora han incautado.

AMY GOODMAN: The Atlantic publicó recientemente un fascinante artículo titulado “[El movimiento] MAGA cree que Maduro demostrará que Trump ganó en 2020”. El artículo cita al fundador de MyPillow, Mike Lindell, quien dijo: “Espero que ahora Maduro diga la verdad y nos cuente todo sobre las máquinas [de votación] y cómo se roban las elecciones”. Se ha especulado que Trump podría indultar a Maduro a cambio de que declare que Venezuela interfirió en las elecciones de 2020 a pesar de que no existen pruebas al respecto. ¿Sus comentarios finales, Ari?

ARI BERMAN: Esa es realmente una posibilidad escalofriante, porque ya sabemos que Tulsi Gabbard y su equipo estuvieron en Puerto Rico buscando pruebas de injerencias por parte de Venezuela en esas elecciones. Y no encontraron ninguna prueba de la injerencia venezolana. Pero no me sorprendería que el Gobierno de Trump se acerque a Maduro y le diga: “Cuente la verdad, admita que interfirió en las elecciones de 2020, y le otorgaré un indulto”. Ahora, con eso estarían fabricando una mentira, pero ya vimos cómo el presidente, de muchas maneras diferentes, ha usado a las fuerzas de seguridad para alcanzar sus propios fines políticos. Y el hecho es que han inventado muchas tramas elaboradas sobre cómo las elecciones fueron manipuladas, la última de las cuales parece centrarse en Venezuela. Y ahora ejercen mucha influencia sobre Venezuela, porque prácticamente están dirigiendo el país, y el exlíder de Venezuela está bajo su custodia. Por lo tanto, esto sería una total invención. Sería una completa mentira. Pero sería solo otra señal escalofriante de hasta qué punto pretende llegar el Gobierno, no solo para seguir justificando sus mentiras sobre las elecciones de 2020, sino también para tener un pretexto que le permita interferir en las próximas elecciones.

AMY GOODMAN: Ari Berman, quiero darle las gracias por acompañarnos, corresponsal de derechos electorales de la revista Mother Jones. Enlazaremos a su nuevo artículo, “El proyecto de ley 'Muéstranos tus papeles' del Partido Republicano es el más reciente esfuerzo para ayudar a Trump a intervenir las elecciones”.

A continuación, el obispo William Barber está liderando una marcha de 80 km desde Wilson hasta Raleigh, Carolina del Norte, para presionar por un mayor acceso a la atención sanitaria, y en defensa de los derechos de los inmigrantes y del acceso al voto. Quédense con nosotros.

[pausa]

AMY GOODMAN: “Una canción”, por el cantante cubano Silvio Rodríguez, durante su actuación en el Central Park de Nueva York hace varios años. En nuestro siguiente segmento, hablaremos con el embajador cubano ante las Naciones Unidas.

Derreflexión | La fe según Søren Kierkegaard: un salto en la oscuridad

 La fe consiste en dar un salto en la oscuridad, pese a las dudas y el temor

La fe es un tema recurrente en la filosofía y la teología. A lo largo de la historia, numerosos pensadores han abordado este concepto desde diferentes perspectivas. Uno de los más influyentes en la reflexión sobre la fe es Søren Kierkegaard, un filósofo danés del siglo XIX cuyas obras han dejado una marca indeleble en la filosofía existencialista y en la teología cristiana.

Søren Kierkegaard nació en Copenhague en 1813 y vivió en una época en la que la fe religiosa estaba en declive en la sociedad europea. La Ilustración y el surgimiento de la ciencia habían llevado a un escepticismo creciente sobre las creencias religiosas tradicionales.

Sin embargo, no se conformó con esta tendencia y se embarcó en una búsqueda personal de la verdad y la fe. Su obra más destacada, Temor y temblor, publicada en 1843, es un análisis profundo de la historia de Abraham y su disposición a sacrificar a su propio hijo Isaac, un acto que va en contra de toda ética y razón humanas.

 

La fe no puede ser solo una creencia intelectual

En Temor y temblor, Kierkegaard presenta la idea de que la fe no puede ser entendida ni reducida a una mera creencia intelectual en una serie de doctrinas religiosas.

Más bien, la fe es un salto existencial que va más allá de la razón y la ética. El filósofo distingue entre dos tipos de conocimiento: el conocimiento objetivo y el conocimiento subjetivo. El objetivo es el que se adquiere a través de la razón y la observación, mientras que el subjetivo es el que se obtiene mediante la experiencia personal y la participación existencial.

A su criterio, la fe es un conocimiento subjetivo y no se puede alcanzar por medio de la razón o la evidencia empírica. En lugar de eso, implica un acto de compromiso personal con lo divino, una entrega total de uno mismo a Dios.

El pensador utiliza la historia de Abraham como un ejemplo paradigmático de la fe auténtica. Abraham, a su juicio, no actuó de acuerdo con la ética o la razón humanas al estar dispuesto a sacrificar a su hijo, sino que lo hizo en obediencia a la voluntad de Dios, en un acto de fe absoluta.

Este concepto de la fe como un salto existencial que va más allá de la razón y la ética es fundamental en la filosofía existencialista de Kierkegaard. Él argumenta que la fe auténtica implica un compromiso absoluto y una paradoja, ya que va en contra de la lógica y la moral humanas. Para él, esta implica un temor y un temblor, una angustia existencial ante la infinitud de Dios y la responsabilidad de seguir su voluntad.

La fe, a su juicio, implica una lucha constante entre la duda y la creencia, una tensión que lleva al individuo a cuestionar y examinar constantemente su relación con lo divino.

Kierkegaard también enfatiza la importancia de la subjetividad en la fe. Cada individuo la experimenta de manera única y personal y no hay una fórmula universal para alcanzarla. Tampoco puede imponerse desde fuera; debe ser un compromiso libre y voluntario de cada quien. Esto resalta la importancia de la responsabilidad personal en la búsqueda de la fe.

La fe no es simplemente una creencia intelectual en una serie de doctrinas religiosas, sino un compromiso existencial que va más allá de la razón y la ética humanas. Implica un salto en la oscuridad, una lucha constante entre la duda y la creencia, y una relación personal con lo divino.

 

Isbelia Farías