Virginia King
Milagro Amalia Ángela Sala (Jujuy, 1964) es una de las dirigentes sociales y políticas más influyentes y controversiales de la historia reciente de Argentina. Líder de la Organización Barrial Túpac Amaru, su figura sintetiza una profunda transformación social en el norte argentino y una batalla política y de derechos humanos que continúa.
*1. La Obra: Una estructura social sin precedentes*
La Túpac Amaru llegó a tener 70.000 afiliados y 5.000 cooperativistas. Benefició directamente a más de 100.000 jujeños con:
*Vivienda*: Más de 3.000 viviendas y barrios completos como Alto Comedero.
*Educación y Salud*: Escuelas de gestión social e identidad indígena. Centros de salud con equipamiento de alta complejidad.
*Ocio*: Polideportivos y piletas gratuitas que rompieron barreras de exclusión histórica.
*2. Género, Identidad Étnico-Racial y Persecución Política*
Detenida en enero de 2016 tras la asunción de Gerardo Morales. Organismos de DDHH, la CIDH y la ONU señalaron que la persecución responde a un ensañamiento étnico-racial, de género y de clase.
Milagro está presa por ser mujer, negra, coya e indígena, y por disputarle el poder territorial y económico a la oligarquía jujeña tradicional. Criminalizaron su origen para castigar su obra.
*3. Situación Judicial 2026*
Condena de 15 años ratificada por la Corte Suprema.
Lleva 10 años y 6 meses detenida desde el 16/01/2016.
Su defensa tramita la libertad condicional al haber cumplido 2/3 de la pena.
*4. Derechos Humanos*
La CIDH y la Corte IDH dictaron medidas para garantizar arresto domiciliario, atención médica y que cese el aislamiento.
*TESTIMONIO*
Hablar de Milagro Sala, máxime cuando se es migrante, no es cosa fácil. Tuve la oportunidad de conocerla en 2018, cuando su casa funcionaba como lugar de detención. Puedo dar fe de haber conocido a un ser con un inmenso amor por su pueblo, que se trascendió a sí misma y antepuso su yo personal ante la necesidad de un pueblo olvidado e invisibilizado por sus gobernantes provinciales. Estoy convencida de que ese protagonismo que adquirió su obra, y que opacó la gestión gubernamental, la convirtió en foco de persecución y asedio por parte del inefable Gerardo Morales y sus secuaces.
La aplicación de una Justa Justicia en Argentina se ha constituido en una entelequia.
Es así que Milagro Sala es inequívocamente una presa política, racializada y criminalizada en Argentina.
Invito al pueblo jujeño que se vio favorecido por su gestión y a los que no, a que no olviden a este ícono de lucha, que es víctima de un poder judicial a espaldas de los postulados establecidos en la Carta Magna Argentina.


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