viernes, 5 de junio de 2026

Columna de Juan Martorano 553: ¿Negocios en las sombras? El virreinato informal de Claver-Carone en Venezuela bajo la lupa de Max Blumenthal.

 

*JUAN MARTORANO

La entrevista de Max Blumenthal en el programa Judging Freedom del juez Andrew Napolitano tocó un nervio sensible: cómo ciertos actores políticos que antes promovían la estrategia de "máxima presión" contra Venezuela, ahora operan tras bambalinas en lo que parece ser un lucrativo negocio de reestructuración financiera.

Esta es la segunda entrevista que analizamos en nuestra columna de este tipo. La primera fue la realizada el 6 de enero del presente año, luego de la primera audiencia de imputación de cargos al Presidente Nicolás Maduro Moros y a su esposa, la diputada y Primera Dama (En Venezuela se le dice Primera Combatiente) Cilia Flores.

El pasado 28 de mayo, el periodista de investigación Max Blumenthal conversó con el juez Andrew Napolitano en su reconocido espacio Judging Freedom, como ya hemos indicado. Aunque la agenda internacional suele estar canibalizada por los conflictos en Oriente Medio y Ucrania, Blumenthal puso sobre la mesa un entramado de poder, dinero y diplomacia paralela que sacude el tablero latinoamericano: el rol inusitado que Mauricio Claver-Carone y su socia y novia, Jessica Bedoya están jugando en el futuro económico de Venezuela.

Lo que revela esta entrevista —que se suma a recientes investigaciones de The Washington Post y portales especializados— es un giro de 180 grados en la política exterior que raya en la ironía geopolítica.

1.- De “La Máxima Presión” al Monopolio de “La Reconstrucción”:

Para entender el impacto de lo denunciado por Blumenthal, hay que hacer memoria. Mauricio Claver-Carone fue uno de los arquitectos más feroces de la estrategia de "máxima presión" durante el primer mandato de Donald Trump, promoviendo sanciones asfixiantes contra Caracas. Hoy, la realidad es radicalmente distinta.

Blumenthal e investigaciones periodísticas concurrentes describen a Claver-Carone como una especie de "virrey informal"** o el *gatekeeper (guardián de la puerta) de las finanzas venezolanas. Aprovechando su estatus ambiguo y sus conexiones con la administración estadounidense, Claver-Carone parece haber transitado de la asfixia diplomática al cabildeo financiero privado.

El dato clave: El foco de la operación es la colosal deuda externa de Venezuela, estimada en unos 170.000 millones de dólares. Quien controle la reestructuración de esa deuda, controla las llaves de la economía del país para las próximas décadas.

2.- El escándalo en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID):  Estalló en 2022 y culminó con la destitución de Mauricio Claver-Carone y la posterior salida de Jessica Bedoya, se centró en serias violaciones al código de ética de la institución financiera internacional.

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El Núcleo del escándalo: El conflicto comenzó a raíz de una denuncia anónima que acusaba a Claver-Carone, entonces presidente del BID, de mantener una relación íntima no declarada con su jefa de gabinete, Jessica Bedoya. El código de conducta del banco prohíbe estrictamente participar en decisiones de contratación, compensación o promoción de personas con las que se sostenga un vínculo sentimental.

Una investigación independiente, encargada a la firma de abogados *Davis Polk*, concluyó que existían evidencias razonables de que Claver-Carone había infringido reiteradamente estas normas políticas. Entre los señalamientos clave del informe se destacaron:

Conflictos de interés y aumentos salariales: Se constató que Bedoya había sido beneficiada con ascensos y aumentos salariales significativos y desproporcionados bajo la gestión de Claver-Carone

Falta de cooperación y represalias:

El informe detalló que ninguno de los dos implicados cooperó plenamente con la investigación (negándose a entregar teléfonos institucionales). Además, se denunció que Claver-Carone tomó represalias y despidos contra empleados del banco que colaboraron con las pesquisas, creando lo que el personal describió como un clima de intimidación.

Aunque Claver-Carone negó categóricamente las acusaciones, calificándolas de "campaña política" y criticando la falta de debido proceso, el Directorio Ejecutivo del BID votó por unanimidad recomendar su cese. En septiembre de 2022 fue formalmente destituido de la presidencia y, unos meses después, Bedoya dejó de laborar en el organismo.

¿Cómo afecta esto su credibilidad actual?

Este antecedente directo pesa significativamente sobre las actividades y negociaciones financieras que ambos lideran actualmente, impactando su perfil en tres frentes principales:

Cuestionamientos sobre Conflictos de Interés

Debido a que su salida del BID estuvo ligada al uso del poder institucional para el beneficio mutuo, sus actuales movimientos conjuntos en firmas financieras privadas y consultorías bajo esquemas de opacidad generan suspicacias. El hecho de que operen juntos en la promoción de fondos de inversión privados (Lara Fund) o asesorías financieras reactiva las alertas sobre dónde termina el interés público y dónde empieza el beneficio corporativo privado.

Resistencia Institucional en Washington y el Extranjero

Su salida empañada debilitó los lazos de confianza con sectores del Departamento de Estado y con funcionarios multilaterales que priorizan los estándares de gobernanza y transparencia. Para actores gubernamentales y diplomáticos tradicionales, su estilo de gestión es percibido como conflictivo y propenso a evadir los mecanismos formales de supervisión.

Escepticismo de Cara a la Reestructuración de Deudas

Para un proceso tan delicado y de alta complejidad técnica como la reestructuración de la deuda soberana de un país (como el caso de Venezuela), la reputación de los intermediarios es crucial. El historial de haber manejado de forma arbitraria una de las principales instituciones financieras de la región provoca que analistas y contrapartes internacionales miren con recelo sus ofertas de mediación ante Wall Street, restándole legitimidad a su rol como supuestos facilitadores económicos de confianza.

Pero, volvamos a las denuncias que hizo Blumenthal sobre Claver Carone el pasado 28 de mayo.

 Jets privados, Centerview y el Factor Jessica Bedoya:  El meollo del asunto, explicado con agudeza en el espacio de Napolitano, radica en la total opacidad y los aparentes conflictos de interés.

Mientras Claver-Carone se mueve en las esferas de Washington, su pareja sentimental y socia comercial, Jessica Bedoya (recordada por el escándalo ético que forzó la salida de ambos del Banco Interamericano de Desarrollo en 2022 que mencionamos párrafos más arriba), ha sido la encargada de ejecutar la diplomacia de negocios sobre el terreno.

Los viajes a Caracas: Se detalla cómo Bedoya ha aterrizado en la capital venezolana en jets privados.

La alianza financiera: No viaja sola; lo hace acompañada de altos ejecutivos de firmas de asesoría financiera global como Centerview Partners.

El objetivo: Desplazar a asesores históricos e incorruptibles del gobierno venezolano (como el abogado francés David Syed) para monopolizar el mandato de la reestructuración de los bonos soberanos y de PDVSA.

A la par de esto, se denuncia que Claver-Carone ha utilizado su influencia política para levantar capital para su propio fondo de inversión privado (Lara Fund), tejiendo una red donde la frontera entre el servicio público, la influencia política y el beneficio corporativo es alarmantemente borrosa.

La Paradoja Venezolana: ¿Transición o Mudanza de Beneficiarios?

Resulta paradójico que los sectores que ayer pedían el colapso total de la economía venezolana, hoy se postulen en privado ante figuras del gobierno —como la vicepresidenta Delcy Rodríguez— como los únicos capaces de conectarlos con los mercados de Wall Street.

Para Venezuela, este escenario plantea una pregunta incómoda. Tras años de crisis y un complejo proceso político en desarrollo este año, ¿está el país ante una verdadera reconstrucción soberana, o simplemente ante una "mudanza de beneficiarios económicos" administrada en secreto por contratistas e intermediarios de Washington?

La denuncia de Max Blumenthal con el juez Napolitano es un recordatorio de que, en la alta política, las ideologías suelen ser ruidosas, pero los negocios en las sombras se manejan en un absoluto y lucrativo silencio.

 

¡Bolívar y Chávez Viven. Sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!                 

¡Viviremos y Venceremos!

¡Leales siempre: Traidores Nunca!

* Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras Socialistas. , jmartoranoster@gmail.comj_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano



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