*JUAN MARTORANO
La entrevista de
Max Blumenthal en el programa Judging Freedom del juez Andrew Napolitano tocó
un nervio sensible: cómo ciertos actores políticos que antes promovían la
estrategia de "máxima presión" contra Venezuela, ahora operan tras
bambalinas en lo que parece ser un lucrativo negocio de reestructuración
financiera.
Esta es la segunda
entrevista que analizamos en nuestra columna de este tipo. La primera fue la
realizada el 6 de enero del presente año, luego de la primera audiencia de
imputación de cargos al Presidente Nicolás Maduro Moros y a su esposa, la
diputada y Primera Dama (En Venezuela se le dice Primera Combatiente) Cilia
Flores.
El pasado 28 de
mayo, el periodista de investigación Max Blumenthal conversó con el juez Andrew
Napolitano en su reconocido espacio Judging Freedom, como ya hemos indicado.
Aunque la agenda internacional suele estar canibalizada por los conflictos en
Oriente Medio y Ucrania, Blumenthal puso sobre la mesa un entramado de poder,
dinero y diplomacia paralela que sacude el tablero latinoamericano: el rol
inusitado que Mauricio Claver-Carone y su socia y novia, Jessica Bedoya están
jugando en el futuro económico de Venezuela.
Lo que revela esta
entrevista —que se suma a recientes investigaciones de The Washington Post y
portales especializados— es un giro de 180 grados en la política exterior que
raya en la ironía geopolítica.
1.- De “La Máxima Presión” al Monopolio de “La
Reconstrucción”:
Para entender el
impacto de lo denunciado por Blumenthal, hay que hacer memoria. Mauricio
Claver-Carone fue uno de los arquitectos más feroces de la estrategia de
"máxima presión" durante el primer mandato de Donald Trump,
promoviendo sanciones asfixiantes contra Caracas. Hoy, la realidad es
radicalmente distinta.
Blumenthal e
investigaciones periodísticas concurrentes describen a Claver-Carone como una
especie de "virrey informal"** o el *gatekeeper (guardián de la
puerta) de las finanzas venezolanas. Aprovechando su estatus ambiguo y sus
conexiones con la administración estadounidense, Claver-Carone parece haber
transitado de la asfixia diplomática al cabildeo financiero privado.
El dato clave: El
foco de la operación es la colosal deuda externa de Venezuela, estimada en unos
170.000 millones de dólares. Quien controle la reestructuración de esa deuda,
controla las llaves de la economía del país para las próximas décadas.
2.-
El escándalo en el Banco Interamericano
de Desarrollo (BID): Estalló en 2022 y
culminó con la destitución de Mauricio Claver-Carone y la posterior salida de
Jessica Bedoya, se centró en serias violaciones al código de ética de la
institución financiera internacional.
..
El Núcleo del escándalo: El conflicto comenzó a
raíz de una denuncia anónima que acusaba a Claver-Carone, entonces presidente
del BID, de mantener una relación íntima no declarada con su jefa de gabinete,
Jessica Bedoya. El código de conducta del banco prohíbe estrictamente
participar en decisiones de contratación, compensación o promoción de personas
con las que se sostenga un vínculo sentimental.
Una investigación
independiente, encargada a la firma de abogados *Davis Polk*, concluyó que
existían evidencias razonables de que Claver-Carone había infringido
reiteradamente estas normas políticas. Entre los señalamientos clave del
informe se destacaron:
Conflictos de
interés y aumentos salariales: Se constató que Bedoya
había sido beneficiada con ascensos y aumentos salariales significativos y
desproporcionados bajo la gestión de Claver-Carone
Falta de cooperación y represalias:
El informe detalló
que ninguno de los dos implicados cooperó plenamente con la investigación
(negándose a entregar teléfonos institucionales). Además, se denunció que
Claver-Carone tomó represalias y despidos contra empleados del banco que
colaboraron con las pesquisas, creando lo que el personal describió como un
clima de intimidación.
Aunque
Claver-Carone negó categóricamente las acusaciones, calificándolas de
"campaña política" y criticando la falta de debido proceso, el
Directorio Ejecutivo del BID votó por unanimidad recomendar su cese. En
septiembre de 2022 fue formalmente destituido de la presidencia y, unos meses
después, Bedoya dejó de laborar en el organismo.
¿Cómo afecta esto
su credibilidad actual?
Este antecedente
directo pesa significativamente sobre las actividades y negociaciones
financieras que ambos lideran actualmente, impactando su perfil en tres frentes
principales:
Cuestionamientos
sobre Conflictos de Interés
Debido a que su
salida del BID estuvo ligada al uso del poder institucional para el beneficio
mutuo, sus actuales movimientos conjuntos en firmas financieras privadas y
consultorías bajo esquemas de opacidad generan suspicacias. El hecho de que
operen juntos en la promoción de fondos de inversión privados (Lara Fund) o
asesorías financieras reactiva las alertas sobre dónde termina el interés
público y dónde empieza el beneficio corporativo privado.
Resistencia
Institucional en Washington y el Extranjero
Su salida empañada
debilitó los lazos de confianza con sectores del Departamento de Estado y con
funcionarios multilaterales que priorizan los estándares de gobernanza y transparencia.
Para actores gubernamentales y diplomáticos tradicionales, su estilo de gestión
es percibido como conflictivo y propenso a evadir los mecanismos formales de
supervisión.
Escepticismo de
Cara a la Reestructuración de Deudas
Para un proceso tan
delicado y de alta complejidad técnica como la reestructuración de la deuda
soberana de un país (como el caso de Venezuela), la reputación de los
intermediarios es crucial. El historial de haber manejado de forma arbitraria
una de las principales instituciones financieras de la región provoca que
analistas y contrapartes internacionales miren con recelo sus ofertas de
mediación ante Wall Street, restándole legitimidad a su rol como supuestos
facilitadores económicos de confianza.
Pero, volvamos a
las denuncias que hizo Blumenthal sobre Claver Carone el pasado 28 de mayo.
Jets
privados, Centerview y el Factor Jessica Bedoya: El meollo del asunto, explicado con agudeza en
el espacio de Napolitano, radica en la total opacidad y los aparentes
conflictos de interés.
Mientras
Claver-Carone se mueve en las esferas de Washington, su pareja sentimental y
socia comercial, Jessica Bedoya (recordada por el escándalo ético que forzó la
salida de ambos del Banco Interamericano de Desarrollo en 2022 que mencionamos
párrafos más arriba), ha sido la encargada de ejecutar la diplomacia de
negocios sobre el terreno.
Los viajes a
Caracas: Se detalla cómo Bedoya ha aterrizado en la
capital venezolana en jets privados.
La alianza
financiera: No viaja sola; lo hace acompañada de altos
ejecutivos de firmas de asesoría financiera global como Centerview Partners.
El objetivo: Desplazar a asesores históricos e incorruptibles del gobierno
venezolano (como el abogado francés David Syed) para monopolizar el mandato de
la reestructuración de los bonos soberanos y de PDVSA.
A la par de esto,
se denuncia que Claver-Carone ha utilizado su influencia política para levantar
capital para su propio fondo de inversión privado (Lara Fund), tejiendo una red
donde la frontera entre el servicio público, la influencia política y el
beneficio corporativo es alarmantemente borrosa.
La Paradoja Venezolana: ¿Transición o
Mudanza de Beneficiarios?
Resulta paradójico
que los sectores que ayer pedían el colapso total de la economía venezolana,
hoy se postulen en privado ante figuras del gobierno —como la vicepresidenta
Delcy Rodríguez— como los únicos capaces de conectarlos con los mercados de
Wall Street.
Para Venezuela,
este escenario plantea una pregunta incómoda. Tras años de crisis y un complejo
proceso político en desarrollo este año, ¿está el país ante una verdadera
reconstrucción soberana, o simplemente ante una "mudanza de beneficiarios
económicos" administrada en secreto por contratistas e intermediarios de
Washington?
La denuncia de Max
Blumenthal con el juez Napolitano es un recordatorio de que, en la alta política,
las ideologías suelen ser ruidosas, pero los negocios en las sombras se manejan
en un absoluto y lucrativo silencio.
¡Bolívar y Chávez Viven.
Sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y
Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Leales siempre: Traidores Nunca!
* Abogado, Defensor de Derechos Humanos,
Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras
Socialistas. , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta
tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo.
Canal de Telegram: El Canal de Martorano


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