domingo, 10 de agosto de 2008

Reflexiones acerca de lo que esta en juego en Noviembre I.

JUAN MARTORANO.

Ya llegó el mes de agosto, y en estos instantes en los que escribo estas líneas,se ha aperturado el lapso, de acuerdo al cronograma electoral del Consejo Nacional Electoral, para la inscripción de los diversos candidatos y candidatas de las diferentes fuerzas políticas y sociales para las Gobernaciones, alcaldías, Consejos Legislativos Regionales y Cabildos Metropolitanos.

Asimismo, los planes desestabilizadores, los planes golpistas, se activan con mucha mayor fuerza por parte de sectores de la oposición a la Revolución Bolivariana, y más exacerbados aún, producto de la publicación en Gaceta Oficial, de 26 Decretos con Rango, Valor y Fuerza de Ley, de más de 65, que contribuyen a materializar preceptos y mandatos constitucionales, pero esto será objeto de un análisis mucho más detallado en próximos artículos.

Pero lo que si es importante recalcar, es que desde el mes de julio, la actividad política del país se torno mucho más movida, ucho más caliente, mucho más supeditada a lo que ocurrirá en noviembre, porque muchas cosas están en juego, y dependiendo de los resultados que allí se obtengan, se determinará el rumbo a seguir en nuestra Revolución Bolivariana.

Muchos son los frentes de batalla, pero, en un ejercicio por tratar de caracterizar los tipos de lucha que se están librando actualmente en Venezuela, que nadie duda que estamos viviendo un proceso revolucionario y socialista, pero con características muy particulares y especiales. Tenemos estos frentes.

El primero, el de la batalla de las calles, Neftali Reyes, muy acertadamente en la Edición 17 de Debate Socialista, expresa que este frente de lucha, se da aún cuando en gran parte de nuestro ordenamiento jurídico aún vigente, impera la legalidad oligarca, si bien, no negamos los esfuerzos de nuestro Poder Legislativo en crear Leyes verdaderamente revolucionarias y socialistas, pero aun nos manejamos bajo esa legalidad oligarca, y esa misma oligarquía, de acuerdo a sus intereses y a su conveniencia, amén de las instrucciones que les giran desde el norte, se salen de esa misma legalidad, y es por ello, que hemos tenido que enfrentarlos con el pueblo en la calle, con la movilización y con la conciencia. Asimismo el pueblo se ha ido a la calle a demostrarle a esta oligarquía su poderío y su intención revolucionaria.

En estas batallas el enemigo ha sido fácilmente identificable, está claramente en la acera de enfrente. Es el caso de abril de 2002 cuando el golpe, es el caso de diciembre de ese mismo año con el sabotaje económico y petrolero, es el caso de las guarimbas, es el caso de los estudiantes "manos blancas" cuando se le venció la concesión a RCTV y el Estado, en uso de atribuciones constitucionales y legales, decidió no renovarle la concesión a este canal televisivo, los mismos que luego de la promulgación de las últimas 26 Leyes Habilitantes de estos días, pretenden nuevamente desestabilizar a nuestro país e incendiar nuestras calles.

El otro tipo de batallas son las batallas electorales, mucho más complicadas y más frecuentes. En este tipo de batallas, el enemigo es más difícil de identificar y de combatir, algunos los tenemos en la acera de enfrente, pero otros los tenemos dentro de nuestras propias filas revolucionarias, y estos factores contrarrevolucionarios son variados, se complementan y se superponen.

Es por ello, que en estas circunstancias, para enfrentar a nuestros enemigos se requiere un alto grado de conciencia y de comprensión politica, un manejo afilado de la táctica y de la estrategia.

En nuestra Revolución, las batallas electorales son las más difíciles y las más decisorias. La oligarquía que tiene mucha experiencia en elecciones, y que además ha construido sus normas y sus reglas, por ello las aprovecha al máximo y es por eso que resulta inconcebible que todavía nos rijamos en materia electoral por la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política de 1998 y la Asamblea Nacionalno haya hecho absolutamente nada por modificar dicha norma.

Pero más allá de eso, tenemos que tener muy claro que en noviembre vamos a dar una batalla electoral, que desde ya tiñe toda la actividad y la agenda política, y esto es una característica de las elecciones manejadas bajo la legalidad oligarca: distraen, tienden a suplantar la realidad, confinan la actividad política a la actividad electoral, y nos hacen creer que sólo allí se puede decidir el futuro.

Pero la característica principal y la más dañina característica de las elecciones manejadas bajo la legalidad oligarca es la dificultad para identificar a nuestros enemigos y para determinar las diferentes actitudes frente a ellos.

Tenemos enemigos externos y tenemos enemigos internos. Los enemigos externos, son los fácilmente identificables, están agrupados en los partidos tradicionales y sus derivados, éstos, cada día se comprueba más que son agentes de los gringos, muchos de ellos lamentablemente actúan como oficiales de un ejército de ocupación en la guerra de cuarta generación. Estos enemigos externos hacen su campaña disfrazándose de pueblo, se presentan como hijos de humildes, ninguno se confiesa ni se confesará como un servil de oligarca.

En estos instantes como en su momento hicieron los españoles con nuestros antepasados aborígenes, reparten espejitos y promesas, ocultando su estrategia infame tras una táctica inocente y bonachona, tras unas vallas sonrientes y medios de difusión a su favor que les ayudan a construir esa imagen.

Pero estos enemigos externos son fácilmente identificables y de combatir, ya sabemos con ellos a quienes atacar y cómo atacarlos, y todo lo que los debilite a ellos nos fortalece a nosotros.

Pero más peligrosos son los enemigos internos, más difíciles de identificar, se visten de "rojo rojito", se dicen revolucionarios y revolucionarias, son candidatos del partido... pero hay algo que no cuadra, la masa, el pueblo, los percibe que en ellos hay fingimiento, que son una farsa, que se parecen mucho a los políticos de la cuarta, que sus emblemas y símbolos no son para nada revolucionarios. Están atrapados en los valores del capitalismo, y se sabe que tarde o temprano traicionarán a esta Revolución. No suman, sino que, muy por el contrario, restan.

Con ellos estamos ante una situación que reclama nuestra mayor inteligencia y astucia: Si los atacamos, estaríamos atacando a nuestra Revolución, y si los apoyamos, apoyaríamos a quienes percibimos que en el fondo pueden convertirse en nuestros enemigos. De esto abundan los ejemplos.

Por ello, es necesario que sepamos que diferenciar los elementos y los requerimientos tácticos de las metas estratégicas, los objetivos inmediatos de las posibilidades estratégicas.

Las soluciones tácticas deben ayudar a la estrategia, nunca perjudicarla y mucho menos truncarla.

Si una solución táctica arruina la posibilidad de la estrategia, entonces era una solución suicida. Por ejemplo, si por no votar a un mal candidato ponemos en peligro a la Revolución, si por resolver la táctica, que es salir del mal candidato, ponemos en peligro la estrategia que es el Comandante Chávez y la Revolución Bolivariana y Socialista que estamos viviendo, entonces la solución es suicida.Ya no habrá candidatos malos, pero tampoco habrá Revolución. Por salir de un estúpido matamos la esperanza.

La Revolución debe existir para poder depurarse, avanzar, sin Revolución no hay esperanza, por lo tanto, la sobrevivencia de la Revolución es el primer objetivo y hay que garantizar la existencia de la misma.

En la próxima entrega, explicaremos un poco lo que es la Revolución Bolivariana, del por qué debemos defenderla y cuál es la situación para la batalla de noviembre.

Patria Socialista o Muerte!!!
Estamos Venciendo!!!

Abogado y Analista Político. jmartoranoster@gmail.com , j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar

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