miércoles, 15 de abril de 2009

Hay locuras reales. Digamos un por-si-acaso.

Judith Valencia.

A la ofensiva contrarrevolucionaria solo le falta “probar con un terremoto físico” para socavar el terremoto social, la revolución. Hace años, muchos de los avances tecnológicos eran ciencia ficción. El Frente sandinista alertó a propósito del huracán Hitch. Investigaron la acción de las ONG’s siempre listas para actuar en situaciones de riesgo, acción que disolvió las bases de apoyo del poder popular sandinista, reorganizando las poblaciones en receptoras de ayuda internacional. Es cierto que la revolución bolivariana tiene lugar en un territorio sísmico, como ciertos son los efectos terrenales del cambio climático. Son certezas que la intención puede convertir en dispositivos de estrategia política, apoyándose en los avances tecnológicos que han puesto al descubierto secretos de la naturaleza. Las estrategias se trazan sobre croquis de informaciones tenidas por ciertas. Cierto es que habitamos en terreno sísmico y constatables vienen siendo los efectos del cambio climático, que trastoca las aguas de lluvia en inundaciones y los rayos del sol en sequías. Desde mediados del siglo XX los movimientos sociales en defensa de la vida y del planeta, acusan al desarrollo industrial de depredador/destructor. La sospecha del uso intencional de certezas, surge ante la novedosa aparición de variadas ONG’s listas y entrenadas en socorrer a poblaciones afectadas por catástrofes “naturales”. En la lógica del mundo al revés, cabe pensar, que fenómenos históricamente naturales pueden devenir en tecnológicamente provocados. La sospecha es libre. Los componentes psicosociales de la guerra asimétrica de cuarta generación o como se le llame, surgen del conocimiento obtenido de estudios del comportamiento social de resistencia, de insurgencia, de rebeldía. Los métodos de la guerra actual experimentan sobre la naturaleza humana y física con maneras antes impensables. Sospecho de dos noticias: 1.- Los días 9 y 10 de marzo tuvo lugar en Santiago de Chile la I Cumbre del Consejo de Defensa de la Unión Suramericana de Naciones/UNASUR, “acordaron coordinar sus efectivos militares en misiones de paz y de ayuda humanitaria en caso de catástrofes naturales, proponer el establecimiento de un mecanismo de consulta, información y evaluación inmediata ante situaciones de riesgo para la paz de nuestras naciones”. El gobierno de los estaunidenses no es miembro de UNASUR, pero a través de ejércitos miembros, esta presente. La semana anterior a la reunión del Consejo de Defensa, Washington mandó al Jefe del Estado Mayor conjunto, Mike Mullen, de visita por Brasil, Chile y Colombia. Es oportuno recordar que cuando la tragedia del deslave de Vargas, 15 y 16 de diciembre de 1999, escuadrones de ingeniería del ejercito de los Estados Unidos navegaban hacia Venezuela, respondiendo al llamado del entonces Ministro de la Defensa Raúl Salazar, hoy activista de la contrarrevolución. El Comandante Presidente Hugo Chávez contravino la llamada del Ministro, salvando las costas venezolanas de una “invasión de socorro”. 2.- A los pocos días Antonio Ledezma Alcalde Metropolitano, militante de la oposición, juramenta a los comités de gestión de riesgos y de administración de desastres, dado que “Caracas es vulnerable a ocurrencia de sismos”. Cabe preguntarse si actuaron con premonición y/o dateados. El domingo 5 de abril tembló en Caracas con epicentro en las costas del Estado Vargas, simultáneo a temblores en Falcón, meses antes en las costas de los Estados Anzoátegui y Sucre. En Falcón, Anzoátegui y Sucre tienen cede importantes instalaciones petroleras y Caracas es sede del Gobierno Nacional. En la Revolución Bolivariana reconocemos 2 fortalezas: El Líder y el Protagonismo de la Multitud. La confianza: Pueblo/Líder, matriz política de esperanza, de fruto revolucionario. La estrategia contrarrevolucionaria tiene en la mira al líder [magnicidio] y a la multitud [con catástrofes “naturales” pueden desplazar poblaciones y abortar la construcción del poder popular]. Acontecimientos recientes dan muestra que para los sujetos contrarrevolucionarios cualquier dispositivo es valido, aún malvados, inimaginables. Prefiero quedar como loca que bañada en sangre.
(*) Profesora Titular de la Universidad Central de Venezuela/UCV
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