sábado, 24 de octubre de 2009

Nuevas tecnologías deben promover difusión del conocimiento

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Mairim Delgado, Libre y Sin Miedo: Celebrando La mitad de la Victoria.

¿Existe la Lieteratura de Género?


Zaida Capote Cruz


Cuenta Claudio Magris en su magnífica —por minuciosa y desbordada— monografía sobre el Danubio, el hallazgo, en una librería de viejo, de un manual escolar de poética publicado en Buda en 1831, en uno de cuyos acápites encontró lo que él llama “una pregunta poco galante”: Potestne esse femina, quae dicitur heroina, materia epopoeiae? Que quiere decir más o menos “¿podría ser una mujer, a quien llamaríamos heroína, materia de la literatura épica?” Una pregunta así, “poco galante” es la que nos reúne hoy: ¿Existe una literatura de género?



Antes de intentar responderla me gustaría preguntar a la pregunta el por qué de sí misma. Parece que nunca terminaremos de zanjar esta cuestión, casi permanente, y siempre deberemos volver a empezar la discusión de cero. En primer lugar, el término “literatura de género” se presta a confusión. No he oído hablar de “literatura de género” en muchos sitios, la verdad, y supongo que se trata de evitar confusiones; escuchando esa frase una piensa en algo cercano al costumbrismo, al policial, no sé.



La traducción misma del inglés gender al español género ha complicado las cosas, de ahí que en muchos casos se haya utilizado el término extendido y contradictorio de “género sexual” para intentar aclarar la intención del hablante.



Si hubiera que responder únicamente a esa pregunta que nos convoca hoy, lo primero sería que nuestros amables anfitriones nos dijeran qué entienden por “literatura de género”. Pero como estamos aquí para intentar aclarar las posiciones respectivas, asumo, para explicar la mía, que equiparan “género” con “de mujeres” puesto que, como es evidente, no hay ningún hombre invitado a opinar. Por tanto, creo necesarias algunas precisiones.

Hace unas semanas se transmitió en un programa televisivo una película titulada Tráfico humano, donde se entrecruzaban varias historias de mujeres (y niñas) secuestradas primero y sucesivamente privadas de identidad legal y endeudadas, cuyo destino era ingresar a grandes redes internacionales de prostitución.

Hace apenas unos días, leí en La Gaceta de Cuba un cuento bastante bueno de Francisco García González titulado “El olor de la manteca”. La anécdota comienza más o menos con el aviso, escuchado por el narrador en un bar, con un buen buche de ron en el gaznate —coincidirán conmigo en que no podría ser de otro modo— de que “el viejo Melquiades está vendiendo una mujer”. A partir de ese momento, asistimos al trato y a la consecuente esclavización de esa mujer que termina siendo tratada como un animal (perra, puerca) y por cuya apropiación deberán enfrentarse dos hombres —machete en mano, como corresponde— al final del relato.

Esta digresión no es tal: fue justo a partir del estudio de cómo se establecían esas relaciones de poder y explotación entre los sexos que una antropóloga norteamericana puso a circular esa palabrita que usamos hoy con tanta ligereza: género.

El artículo en cuestión se llamaba, con bastante acierto, “El tráfico de mujeres, notas para una economía política del sexo”; su autora, Gayle Rubin, describía diferentes modelos de apropiación del trabajo femenino y de organización social en diversos espacios geográficos, llegando a la conclusión de que las labores y las actitudes de las mujeres (y de los hombres) eran un aprendizaje social y que el sexo, si bien establecía diferencias biológicas inmutables, podía traer aparejado un comportamiento social variable según el sitio y la cultura a la que se perteneciera.

En un primer intento por describir ese descubrimiento de actitudes y aprendizajes de cómo ser hombre o mujer en determinada cultura creó el concepto de “sistema sexo-género”, cuyas posteriores derivaciones han independizado el término, usualmente entendido como ese proceso de formación mediante el cual los individuos de sexo distinto aprendemos a comportarnos de diferente manera, para conseguir un espacio en el sistema social al que pertenecemos.

Como dijera en su momento Simone de Beauvoir, en la que es tal vez la frase más citada por las feministas de todas partes: “una mujer no nace, se hace”. La difusión de la idea de que lo que identificamos como femenino es una construcción con hitos históricos, culturales e incluso médicos específicos, ha otorgado una libertad muy grande a las mujeres (y a los hombres, aunque el desarrollo del estudio de las masculinidades es muy posterior al de los estudios feministas).

La libertad proviene, claro está, del entendimiento de que ser identificado como mujer (u hombre) tiene que ver, sobre todo, con comportamientos, gestos, actitudes, etc., todos ellos elementos que pueden ser transformados a voluntad —aunque a veces se precise de mucha voluntad—, algo que es mucho más difícil de hacer con la biología.

El descubrimiento de esa calidad educativa, por llamarla de algún modo, de las identidades sociales de los individuos de distinto sexo, trajo consigo la esperanzadora posibilidad de transformación de esas identidades, haciendo más abiertas las vías de desarrollo individual y menos perentoria la obediencia a las exigencias sociales. Reconocer que somos un producto de la historia y de la cultura, en tanto hombres y mujeres, más que de la biología, nos da la libertad de elegir si seguimos los mandatos de la tradición o nos emancipamos de ellos. Un gran avance histórico.

Ahora bien, empecemos a hablar de literatura. Está claro que, si tuviera que responder la pregunta que hoy nos convoca: ¿Existe una literatura de género?, mi respuesta sería, sin dudarlo: No, no existe. En primer lugar, porque ya aclaré que está mal usado el término en esa interrogación. Sin embargo, si pudiéramos variar la pregunta y llevarla a un término más justo, esta sería: ¿Existe una literatura de las mujeres? A esa pregunta yo respondo: Sí, existe.

Pero aclaremos nuestros puntos de vista. Cuando hablo de la literatura de las mujeres o de literatura femenina no estoy diciendo que exista un modo específicamente femenino o específicamente masculino de expresión. Eso es algo que nadie podría asegurar y mucho menos es algo que debería convertirse en programa o exigencia para las escritoras y sus lectores. Lo que sí vale la pena estudiar es cómo las mujeres enfrentan —muchas veces de distinto modo que sus contemporáneos varones— la escritura.

Las razones, claro está, no son biológicas, sino históricas. Y eso es lo interesante, muchas veces, al estudiar un tema específico, se ha encontrado cómo las mujeres asumen el relato de un modo peculiar, mientras los hombres lo hacen de otro modo. Por ejemplo, para hablar de un género que he estudiado: en la autobiografía es muy frecuente que el sujeto femenino se desdibuje, que su protagonismo ceda lugar a otras historias, que su voz se pierda en la cita de documentos, testimonios y vidas ajenos. Ocurre, como decía, con más frecuencia en autobiografías escritas por mujeres que en las de autores hombres. Estos son, por lo general, más seguros de su lugar central en el relato autobiográfico.

Sin embargo, como decía, son tendencias, nada más. No hay modo de afirmar que siempre una mujer escribe de tal o cual modo y, por otro lado, tal prejuicio podría pretender empobrecer la calidad de su expresión. Pero lo que sí vale la pena afirmar nuevamente, porque se pierde de vista en estas discusiones, es que las mujeres existen y que su lugar en la sociedad aún dista mucho de ser idéntico al de sus pares masculinos (algo que, por demás, no creo que muchas mujeres deseen).

Lo que debemos reconocer, entonces, es la diferencia entre ambos géneros, la percepción diferenciada de los productos culturales de hombres y mujeres, la apelación a las mujeres para que cubran —con mucha más frecuencia que los hombres— roles familiares absorbentes (como el cuidado de niños y viejos o la educación de los hijos) y la consiguiente desvalorización de su intelecto que el juicio sobre quienes realizan esas tareas trae aparejada. Las mujeres viven en una condición diferente, son, por tanto, sujetos diferentes. No son iguales las exigencias a un hombre y a una mujer y no lo son en los ámbitos más disímiles. Y eso marca, de algún modo, la historia de la escritura de las mujeres.

La teoría literaria feminista ha encontrado numerosos modos de metaforizar esas diferencias: recuerdo tesis tan imaginativas como aquella de Gilbert y Gubar de que para las primeras autoras el acto de escritura era similar a un escena de violación: la página en blanco era un cuerpo virgen; la pluma, el pene agresor. Contado así, a la ligera, puede parecernos risible, pero lo que está detrás de esa imagen es el hecho real de que las primeras escritoras que se preciaron de serlo debieron escribir en secreto, violentando a menudo el orden familiar que les exigía estar buscando marido o aprendiendo a cocinar y muchas veces, para conseguir el favor de los lectores y la crítica, asumieron seudónimos masculinos a manera de pasaporte al espacio público.

Podríamos estar hablando aquí de muchas otras interpretaciones del acto de escritura; pero quisiera referirme a otro problema que ha enfrentado la crítica literaria feminista: de qué modo referirnos a la literatura que escriben las mujeres.

Suele hablarse, en términos evolutivos, de tres momentos (es una idea de Elaine Showalter para la literatura en lengua inglesa): un primer momento de literatura femenina (hasta el siglo XIX), en que no se iba más allá de lo que dictaban las normas —espacios privados, preferencia por la lírica, etc.—; otro momento —de fines del siglo XIX a mediados del XX— de literatura feminista, la cual ponía en escena a la mujer en el espacio público y exploraba la narrativa; y, finalmente, el momento actual, en que ya habían sido conseguidos los principales derechos y la lucha había pasado a segundo plano para dar paso a la creatividad múltiple y atrevida de nuestras contemporáneas, a cuya escritura debía llamársele “de mujeres”.

Estoy, como habrán notado, vulgarizando un poco las propuestas, que cito de memoria. De todos modos, mis reparos a establecer una linealidad en el desarrollo de la literatura femenina tienen que ver con que son tantas las minucias que deciden cómo escribimos y sobre qué lo hacemos, que no creo que pueda armarse una progresión, como propone Showalter, en el desarrollo de la escritura femenina a pesar de que, evidentemente, hay una historia a medias escrita.

Mi objeción principal tiene que ver, precisamente, con los términos. Nombrar “femenina” a esa literatura inicial, poco desarrollada y reproductora muchas veces de prejuicios, o nombrar “de mujeres” a la supuestamente más beligerante de los años recientes no cambia nada: lo importante, a mi juicio, es estudiar la producción literaria femenina a lo largo de la historia y, en cada caso, revisar el contexto en que esa producción tuvo lugar.

Hay autoras del siglo XVI que son más combativas y atrevidas que muchas de nuestras contemporáneas. Tengo aun otra razón: disfruto la lengua que hablo: evitar referirse a lo femenino cuando hablamos de las mujeres es reproducir el prejuicio patriarcal de nuestra minusvalía y, por otra parte, disminuir nuestra lengua. También reproduce ese prejuicio quien niega la posibilidad de existencia de una literatura femenina, mientras defiende la existencia de la literatura, en abstracto. La literatura no existe en una burbuja; todo escritor, sea hombre o mujer, elige hacer su trabajo de un modo u otro y una vez concluida, su obra tiene una vida ante la crítica, un recorrido de difusión, etc., para entender los cuales, muchas veces, el análisis de la variable de género es pertinente.

Cuestionar la existencia de la literatura femenina es, me parece, cuestionar la existencia misma de esas mujeres. Intentando borrar las diferencias estamos borrando también las identidades. Está claro que este asunto es mucho más complejo: al negarse a ser reconocida como parte de un gesto común, de una tradición de la “escritura femenina”, la escritora rechaza su herencia histórica, su pertenencia a un grupo cuya identidad de género no ha sido precisamente una ganancia a la hora de establecerse en la ciudad letrada.

Lo imprescindible es entender que hablar de literatura femenina no implica un menoscabo de los valores de esa literatura, sino el reconocimiento de que esa producción proviene de sujetos genéricamente marcados, cuya pertenencia a un género específico puede haber influido en su elección de temas o estrategias de estilo, lo mismo que su acceso a espacios de distribución y circulación. Eso es lo que he intentado en mis propios análisis críticos.

¿Nobel para la guerra?


José Gregorio González Márquez

En este mundo de paradojas, ya nada nos sorprende. Sin embargo, jamás imaginamos ni remotamente que el premio Nobel de la Paz se le concedería a Barack Obama. Con apenas nueve meses en el poder y sin sacrificar un poco de su tiempo para analizar los problemas del mundo más allá de su pensamiento capitalista, Obama no ha sido capaz de acabar con el genocidio que su ejército realiza en Irak y Afganistán. Dos frentes cruentos de guerra que dependen en forma directa de la Casa Blanca y cuyo jefe no es otro que el presidente de los Estados Unidos. Resulta insólito que un premio dedicado a reconocer el trabajo desinteresado de quienes se dedican a luchar por la paz, le sea conferido a un hombre que hasta la presente fecha no ha demostrado el más mínimo interés por retirar sus tropas de los escenarios de guerra que mantiene en el Medio Oriente.


Pareciera que el jurado adjudicador del Premio Nobel de la Paz juega a una doble moral. Quizás consideran presionar a Obama para que cambie el rumbo de la guerra o tal vez pretenden disfrazar – situándose como cómplices – el curso de la conflagración armada que a diario asesina a miles de iraquies y afganos. No olvidemos que desde el inicio de la Guerra de Irak se ha contabilizado más de un millón y medio de muertos, la mayoría de ellos civiles cuyo único delito es ser considerados “daños colaterales”. Mujeres, ancianos y niños conforman la población más afectadas. Barack Obama no ha movido un ápice de su conciencia para acabar con este genocidio; en realidad está dispuesto a enviar cuarenta milnuevos soldados a Afganistán.


El escritor alemán Herman Hesse sostenía que la paz era un concepto abstracto pues no se podía concebir más allá de las intenciones belicistas de quienes deseaban la guerra; que la paz podía configurarse como un periodo donde se preparaba a la humanidad para la guerra. EEUU y sus presidentes – sin excepción – han generado infinidades de conflictos bélicos. Asumiendo su papel de policía y con el cuento de llevar la democracia a todos los rincones del planeta, han intervenido militarmente en muchos países . Desde que asumió el poder Barack Obama noha hecho méritos para merecer el galardón; al contrario, sus acciones están orientadas a mejorar su curriculo guerrerista. Así podemos mencionar la firma de acuerdos para instalar las bases militares en Colombia, apoyo al gobierno sionista de Israel, envío de tropas a Afganistán e Irak, apoyo a la activación de la cuarta flota en el Caribe y la cantidad de acciones encubiertas para desestabilizar gobiernos. Si el mérito reside en apoyar la guerra, entonces que le cambien el nombre al premio.

La cara oculta de la moda femenina.


Alicia Puleo


Algunas veces el cine nos da auténticas sorpresas. Hace un tiempo, una comedia con un título que no auguraba demasiadas originalidades (Las mujeres de veras tienen curvas) conseguía, en una historia sencilla de liberación personal, poner en evidencia el carácter misógino y racista de los modelos imperantes de belleza. Nos mostraba a una joven latina en EE.UU. Sus generosas formas no cabían en los vestidos que cosía, para otras, en un taller de horarios interminables.



Se expresaba, así, en un lenguaje visual y narrativo algo denunciado tempranamente por el feminismo y recogido por numerosas publicaciones desde la teoría crítica de género: los estereotipos de belleza femenina imponen una auténtica tiranía y un penoso calvario a numerosas mujeres que no corresponden al patrón fijado por los modistos. No parece una casualidad que se tratara de la obra de una directora (Patricia Cardoso). Ironía de un mercado que digiere cualquier disidencia: la página web en la que actualmente se comenta este film publicita inyecciones para aumentar el volumen de los senos.



Una de las causas de la anorexia reside en la falsa disyuntiva a la que se sienten enfrentadas muchas jóvenes: adoptar un estilo “sexy” despersonalizado que exagera los atributos sexuales secundarios (induciendo incluso a intervenciones agresivas como los implantes de silicona) o presentarse como espiritualidad andrógina cuyo paradigma secreto no es, en realidad, una mujer sana y delgada, sino un varón púber.



Al advertir, aunque sea de manera confusa, el carácter sexista, peyorativo y caricaturesco de ciertas imágenes y comentarios sobre los atributos corporales femeninos, en su deseo de afirmar su identidad como personas y no como simples objetos sexuales, algunas chicas buscan ansiosamente que el espejo les devuelva una imagen supuestamente desexualizada sin advertir que es otra cara de la devaluación social: la negación del cuerpo de las mujeres.

Es evidente que nuestros prototipos de belleza varían históricamente y que las Tres Gracias de Rubens hoy deberían someterse a un ayuno estricto por consejo no sólo de la moda sino de la propia Medicina Dietética. Hoy sabemos que el exceso de peso tiene sus inconvenientes para la salud humana. Pero cuando sólo se trata de adaptarse a las fantasías narcisistas de algunos diseñadores, cuando las tallas y los cortes de la ropa imponen un cuerpo sin desarrollar, negado en sus formas propias, podemos afirmar que se le está robando la energía vital a las mujeres. Las dietas debilitantes erosionan la fuerza que se necesita para estudiar, trabajar, crear, tomar decisiones, divertirse, razonar, sentir y vivir en plenitud.

La cuestión de fondo de la pasarela Cibeles sólo puede ser comprendida si se parte de la convicción filosófica y de la evidencia sociológica de que los cuerpos humanos y sus conciencias se hallan en una estrecha relación. En su libro Sexe, Race et pratique du pouvoir, la especialista francesa en racismo y sexismo Colette Guillaumin ha estudiado con agudeza la influencia de las marcas corporales en la constitución de la conciencia de los individuos y en sus relaciones sociales. No deja de ser sorprendente que, aunque una parte cada vez más importante del colectivo femenino occidental se incorpore al trabajo asalariado, los imperativos de la moda sigan exigiendo una exagerada dedicación a la apariencia personal que se agrega a la ya injusta doble jornada de trabajo (hogar y empleo) de la superwoman.

No es la primera vez en la historia que el cuerpo femenino se ve sometido a exigencias contrarias a sus formas naturales. Entre los numerosos antecesores de la talla 36, se puede citar el corsé decimonónico o la reducción de los pies de las niñas en la tradición china. Son formas distintas de una misma visión de la mujer como elemento decorativo de movilidad reducida. Su función (no necesariamente consciente para sus impulsores) consiste en impedir o dificultar la participación activa de las mujeres en el prestigioso ámbito de lo público (de la producción asalariada, la actividad cultural, política, etc.).

No estoy proponiendo que nos despreocupemos totalmente de nuestro aspecto. Creo que tanto hombres como mujeres, por deseo de ser aceptados, por cortesía hacia los demás y por propia satisfacción, nos sentimos concernidos por nuestra apariencia. Todo el mundo ama la belleza. No se trata de rechazarla pero sí de redefinirla de acuerdo a parámetros despojados de misoginia, más cercanos a la realidad y menos dualistas.

Las mujeres no somos mera carne ni tampoco sombras desencarnadas. Los diseñadores de la moda deben comprender que hemos adquirido el rango de sujetos activos en una sociedad cada vez más favorable a la igualdad de oportunidades. Sus propuestas deben ofrecer posibilidades más diversificadas. Su asignatura pendiente consiste en apostar por el atractivo de las mujeres reales en su gran variedad de edades y tipos humanos. No se trata de un asunto menor.

En una época en la que, como demostró Michel Foucault, la producción de deseos ha reemplazado a la coerción en la manipulación de los individuos, los modelos de belleza impuestos por los media son formas de poder que inciden en la vida de innumerables mujeres. Por ello, es ineludible la pregunta por el subtexto de género de la moda. Y cuando sus imperativos se vuelven tiránicos, recordar que la autoafirmación pasa por conectar con nuestro cuerpo como fuente de energía y sabiduría.

La formación socialista y el Tercer Ciclo de la Revolución Bolivariana.


Jorge Arreaza


La formación ideo-política es esencial en este momento histórico, en el comienzo de este tercer y determinante ciclo de la Revolución Bolivariana.

La generación de conciencia para la liberación, para el socialismo, debe ser tarea ineludible de toda y de todo militante.

El sólido liderazgo del Comandante Presidente Chávez, así como el proyecto de construcción de una sociedad alternativa, socialista, son pilares fundamentales que deben ser nutridos y sustentados por la columna central de toda Revolución verdadera: la conciencia revolucionaria, elemento indispensable y trasversal para la transformación radical.

Así pues, el Sistema de Formación Socialista Simón Rodríguez surge en un momento crucial, para coadyuvar en el inmenso desafío de garantizar que la transición hacia el socialismo se lleve adelante con eficacia política y eficiencia y calidad revolucionarias.

Es necesario desmontar el andamiaje del capitalismo y armar la estructura innovadora y liberadora de nuestro socialismo. Es igualmente indispensable evitar y rechazar las tentaciones reformistas: no se trata de apaciguar el capitalismo, parafraseando a Meszaros, se trata de que la humanidad prevalezca y que el capitalismo pase a ser un mal recuerdo.

La explotación es inaceptable en cualquiera de sus manifestaciones. Los valores socialistas y la propiedad social de los medios de producción son las únicas vías para trascender la explotación y abrirle el camino a la igualdad sustantiva, inexorable.

En este contexto, crear una Escuela de Cuadros ha podido ser tarea asumida en el inmediatismo que a veces nos caracteriza, una instrucción acatada con resultados efectistas, mediáticos, cuyo dividendo fuese la toma de un espacio de poder como plataforma para proyecciones personales o grupales.

Cualquier tarea revolucionaria, pero más aún la de la formación, debe ser asumida con compromiso colectivo y rigurosidad extrema, sin descuidar ni jugar con los tiempos.

Convocar a un reducido grupo de camaradas con experiencia pedagógica en distintas disciplinas y ponerlos a dar cursos aislados, desarticulados, en presencia de las cámaras de VTV, hubiese sido una manera de arrancar. Pero la Revolución no soporta, no se merece, más potes de humo.

Por eso se concibió un sistema, con dos componentes fundamentales: la Escuela de formación de cuadros, por una parte y, por la otra, la patrulla como célula de la reflexión, la formación y la acción socialistas.

Ambos componentes se nutren y retroalimentan y ambos llevan, no a la acumulación de conocimientos teóricos y retórica academicista, sino a la fusión de la teoría socialista con la práctica transformadora y liberadora, la praxis que hará posible la concreción de nuestro sueño.

El ubicar el epicentro de la formación en las patrullas ha generado críticas, pero sobretodo ha generado la sensación de que la formación no es exclusiva de las élites o las vanguardias, que el conocimiento para la liberación no es un hecho exógeno, ni individual, sino que es el ejercicio sincero del diálogo y la socialización de saberes, la sana interacción de esa masa que se apodera de la teoría, mientras que la teoría, a su vez, se apodera del colectivo.

Haciendo uso de la pedagogía crítica, legado de maestros como Simón Rodríguez, Deodoro Roca o Paulo Freire, las patrullas asumirán la responsabilidad sagrada de la formación y la transformación, sin ataduras, sin modelos de dominación, sin imposiciones.

Construir nuestro socialismo es reto entre retos, creación heroica diría Mariátegui. Allí está sugerida la metodología para el debate, con su normativa, su ABC, su decálogo, sus cuadernos de formación, sus planillas para el registro y evaluación. Pasos sencillos que garantizan la homogeneidad necesaria para poder sistematizar y aprender de lo discutido, valorando la discusión y los aportes del pueblo organizado en su Partido.

Preguntas generadoras

Va en este mismo sentido la propuesta de las tres preguntas generadoras para la discusión en las patrullas durante los próximos meses. La primera vinculada a nuestra historia. Entender quiénes somos y por qué estamos a la vanguardia de los cambios; comprobar que la resistencia y el antiimperialismo son constantes en el camino recorrido.

Nuestras raíces y luchas, el proyecto nuestroamericano; se trata de desarrollar el sentido de pertenencia que nos permita avanzar en colectivo. La segunda pregunta, a partir de nuestra realidad, de nuestras particularidades y de experiencias previas del socialismo, pretende descifrar en colectivo los qué y los cómo, insumos que surgirán desde las bases como aportes esenciales en la construcción de nuestro proyecto socialista.

Entender que la Pacha Mama no soportará más el capitalismo, que la destruimos y nos auto extinguimos, que la única vía para salvar a la Tierra y la humanidad con ella, es el socialismo.

Adquirir conciencia sobre la trascendencia del reto, entender que lo que se logre en la Venezuela de hoy, es referencia para los pueblos del mundo. Y la tercera pregunta propuesta: La sustitución de la cultura del poder capitalista, de sus antivalores, de su hipocresía, su miseria individualista.

¿Con quiénes vamos a desarrollar las nuevas relaciones humanas en nuestro socialismo' La mujer nueva, el hombre nuevo, la cultura socialista del poder, del poder popular. La ética como única vía hacia el socialismo.

Para la primera pregunta, ya se ha empezado a distribuir el primer cuadernillo de formación, con lecturas básicas sugeridas. Emprendamos en nuestras patrullas el debate, sin censuras, en igualdad de condiciones.

Aprendamos a escuchar a las y los camaradas, expresemos nuestras ideas como aportes indelegables para la construcción colectiva. Y de cada reflexión, de cada conclusión, de cada acuerdo, avancemos con acciones concretas, a través de un plan de acción socialista de la patrulla o de las patrullas de un sector. La formación socialista es para la trasformación, o no es.

El componente o la vertiente de la Escuela de Cuadros, como ya indicamos, no será una oferta de cursos desarticulados o inconexos. Trabajamos en un Plan Vertebral de Formación Socialista, que conecta, que combina, que articula, que le da utilidad real a los conocimientos teóricos de diversas disciplinas.

No se trata de la memorización o el caletre de los grandes del socialismo mundial, se trata del uso de sus conocimientos, de sus conclusiones, de sus aportes teórico - prácticos, para el análisis crítico de la realidad, procurando siempre la resolución concreta de problemas. Soluciones socialistas para superar los problemas que el capitalismo le ha impuesto a la humanidad.

Le agradecemos desde el alma a las Maestras y Maestros del socialismo que se dedicaron a la formulación del Plan de Formación que hoy estudia y evalúa el Comandante Chávez. Una vez aprobado, se procederá a la inducción de multiplicadores, facilitadores de todo el país que serán los responsables de darle vida al Plan de Formación con la militancia, en las regiones, en los estados, en las bases.

La investigación popular se desatará y comenzaremos a formarnos, analizando y resolviendo simultáneamente los problemas que aquejan a nuestras comunidades. El objetivo es que los militantes que cuenten con la oportunidad de tener acceso al Plan de Formación y a otros cursos especializados, sean propuestos por las bases, por las patrullas, demostrando, no sólo su interés en la formación y en la transformación, sino su compromiso de regresar a su patrulla, a su comunidad, para multiplicar y potenciar los conocimientos que adquiera o desarrolle en la Escuela de Cuadros.

Nuestra sincera invitación a toda patrullera, todo patrullero, toda patrulla, para que se incorporen desde ya a la discusión de la primera pregunta generadora. El 6 de agosto, el Comandante se reunió con un grupo de valiosos camaradas con experiencia en pedagogía, reunidos en Los Caracas, dándoles la misión de ser activadores del sistema y de constituirse en equipos estadales.

Esos camaradas han entrado en contacto con las comisiones de ideología del Partido en todas las regiones, con el objeto de impulsar en conjunto la pedagogía crítica en las bases y avanzar entre todas y todos hacia la consolidación del Sistema de Formación.

Le hacemos una humilde solicitud a los actores políticos del PSUV en los Estados y municipios, para que se conviertan en facilitadores de los procesos formativos y transformadores, para que asumamos en conjunto, con respeto, sin sectarismos, con disciplina y confianza, la construcción colectiva de nuestro socialismo.

A las puertas del Congreso nacional del Partido, fortalezcamos la unidad en todos los niveles. A través de la formación fortalezcamos los contenidos y debates del Congreso con ideas liberadoras y praxis transformadora. Sólo la conciencia revolucionaria nos hará libres.

Patria, Socialismo o muerte….. Venceremos.

* Jorge Arreaza es el coordinador del Sistema de Formación Socialista Simón Rodríguez.

viernes, 23 de octubre de 2009

Cultura Libre vs Derechos de Autor .

Andrea Coa

Nada tan libre como la cultura. Y es que todo lo que hace la gente queda teñido con la impronta imborrable de la historia individual de cada persona, que ha sido troquelada con los moldes del inconsciente colectivo, nacido a su vez de una historia común.Esa es la realidad.Pero sobre esa vida verdadera ha sido creado un sistema de normas que, como celdillas invisibles pero funcionales, impiden que la comunicación del ingenio y la creatividad humana pueda expandirse más allá de sí misma, influyendo a sus vecinos y hasta a sus antípodas. Es el Gran Hermano Capitalismo, con sus mecanismos de enriquecimiento a favor una minoría absoluta, que funciona con una palabra mágica nacida del inframundo: “CASH”.Ese mecanismo, “intangible”, pero que golpea todos los días en todas partes a la gente, impidiéndole tener acceso a lo más natural del mundo, que es el quehacer cultural, es la propiedad intelectual. Y dentro de ese tipo de “propiedad”, los Derechos de Autor son esgrimidos como si fueran una cachiporra sobre las cabezas de la humanidad para que no conozca, no se comunique, no entregue, cuando quiera, lo que sabe y lo que crea... A menos que con eso se beneficien las corporaciones transnacionales.De ese mazo no se salvan ni los mismos artistas famosos. Sabido es que los Beatles sobrevivientes, para tocar sus propias composiciones, tenían que pagarle a Michael Jackson, porque la disquera, que era dueña de los “derechos”, se los vendió al recientemente fallecido cantante y bailarín. Y los casos en que las entidades de gestión colectiva, especie de cancerberos de los oligarcas de la cultura, les cobran a los mismos cantantes, dueños de sus derechos, para devolverles después el dinero, de donde han descontado sus “honorarios”.Es que, en vez de ser un instrumento para que las creadoras y los creadores gestionen los pagos que se les adeudan, esas instituciones privadas han devenido en parásitos que viven de intermediar entre los creadores de expresiones culturales, las corporaciones y la gente sencilla de la calle, a quienes restringen sus derechos, esgrimiendo para eso las leyes de Derechos de Autor, redactadas a la medida de los explotadores.Pero los tiempos cambian, y es el momento en que la gente creadora tome de una vez en sus propias manos el cambio de su situación, haciendo valer, no sólo su dignidad y el derecho a reconocimiento, llamados “derechos morales”, sino también crear mecanismos para obtener una justa remuneración por sus obras. Eso puede lograrse, sobre todo en Venezuela, donde existe la voluntad política de transformar todo el sistema de leyes y el Presidente ha puesto su mirada también en las de “propiedad intelectual”, para que sean transformadas en beneficio de la comunidad, de la Soberanía y, en general, de la vida de todos.Pero no debemos esperar que el Estado lo haga todo por nosotros. Sería continuar con las mismas políticas de hace siglos, que han demostrado ser ineficientes para la justicia social, aunque muy funcionales para los explotadores. Es necesario que, tomando en cuenta las especificidades del trabajo de cada uno, los creadores nos organicemos, de una manera sencilla pero eficaz, para plantear qué cambios hacen falta y cómo han de realizarse, participando directamente en la realización de la transformación revolucionaria y socialista, que tome en cuenta los intereses del colectivo, sin olvidar que los artistas también son merecedores de remuneración por su trabajo.El nuevo sistema de derechos culturales debe ser tan armonioso, que los derechos de los autores y las autoras puedan respetarse sin falta, en tanto la comunidad pueda ejercer su derecho legítimo a acceder a las creaciones culturales y científicas. La organización popular no falla, y las condiciones están dadas.
andrea.coa@gmail.com

Viene un proceso electoral más y que.!!!

Richard Bracho (*)

La historia brinda la oportunidad al pueblo de Venezuela a traspasar la prueba de de un proceso electoral más y el momento es propicio para que la gente que vota opine en la forma de participar los partidos que respaldan el proceso revolucionario Bolivariano y los que respaldamos este proceso como individuos debemos comenzar a dar ideas para el debate por ejemplo la propuesta que hago para la discusión es que, los partidos involucrados para este evento electoral deben servir de plataforma a toda aquella persona que pueda y quiera presentar su propuesta de proyecto legislativo y aportar en la profundización del proceso revolucionario. Ahora, la propuesta va para todos nosotros combatientes revolucionarios. que con el combate a diario por la vida tengamos derecho a participar en elecciones de base en unas primarias, en el partido el cual pertenezcamos y si es un luchador social revolucionario independiente y teniendo los meritos suficientes y que una vez que pasen este evento electoral avanzar en una elecciones de segundo grado donde participen los candidatos que hayan resultado electos en las elecciones primarias y que tengan que medirse con los candidatos de los otros partidos de la alianza revolucionaria; no hay método más democrático que este, no hay expresión más democrática por parte de cualquier estructura partidista y la estructura partidista que asuma con gallardía este rol se pondrá al frente de la expresión popular de este proceso revolucionario y nosotros militantes combatientes de la vida revolucionaria que planteamos ideas, para el debate. Llamo a los partidos políticos todos los que respaldan la revolución bolivariana al PSUV, al PPT, al PCV, al UPV y a todos aquellos partidos que se me escapan en nombrarlos ahorita y que pido disculpa por no mencionarlo pero; les llamo a la reflexión para que asuman su roll de estructura electoral para que el pueblo participante en este evento histórico, puedan decir verdaderamente estamos al frente de un mecanismo democrático y participativo, que puedan decir ahora si nos permitimos elegir a verdaderos representantes del pueblo en la política. arqtorichardbracho@cantv.net

Que dicen en las clínicas privadas.

Darella Osío K.

En las clínicas privadas le dicen a los pacientes que asisten por tener la gripe porcina, que el Gobierno tiene centralizado el reactivo a un único y exclusivo Instituto Nacional de Higiene, que si una persona se contamina o padece de los síntomas y vive en San Cristóbal Por ejemplo, tiene que esperar que la muestra sea enviada a Caracas a esa institución, que es en la única parte donde poseen el reactivo y que las colas de muestras que hay de todo el país son kilométricas.Solo estoy repitiendo lo que le dijeron a un familiar que contrajo la gripe.Yo no se si esto sea verdad o sea que es parte de la guarimba y el terror que están haciendo pasar a los pacientes en las clínicas privadas.Además le dicen que la cantidad de fallecidos es inmensa.Ahora yo me pregunto… Si eso es así, que extraño que globovisión ya ni nombre la gripe porcina, yo creo que estuviese haciendo su agosto para desprestigiar al gobierno.Supuestamente en el CDI de Chua Salvador Allende tampoco lo tienen, solo el gobierno tiene el reactivo igualmente el tratamiento y que los pacientes tienen que buscar a alguien del gobierno para que le consiga el Tamiflu.Yo estoy de acuerdo en que haya un control de parte del estado, porque si lo dejan libremente empiezan a acapararlo y a esconderlo igualito como hacen con los alimentos o cualquier otro insumo, total… para ellos los pacientes son clientes, son su mercancía pero tampoco estaría de acuerdo que no lo haya en todos los CDI , de cualquier parte del país, o por lo menos en uno por estado como mínimo no lo tengan, para que se puedan hacer la prueba y que tengan el reactivo para poder dar un diagnostico a tiempo y empezar enseguida con el tratamiento.Lo peor es que como siempre el que paga los platos rotos es Chávez, hasta de las barbaridades que hacen y dicen en las clínicas privadas.Aterrorizan a los pacientes, le toman la muestra y si sale negativa, y después continúan los síntomas ya les dicen que hay que esperar que den el diagnostico al llevarla al Instituto Nacional de Higiene.No cesa el guarimbeo, no les importa para nada la angustia de una madre o padre y de toda una familia, con tal desprestigiar al gobierno.Patria, socialismo o muerte….Seguiremos venciendo.darellaosio@hotmail.com

La quinta columna ocupa áreas sensibles y estratégicas del gobierno

Iván Oliver Rugeles

El Comandante Chávez en su comparecencia reciente en el programa Dando y Dando, conducido por la excelente periodista Tania Díaz, durante el cual anunció varias medidas para enfrentar la crisis energética y los efectos de la fuerte sequía que ha impuesto el fenómeno de El Niño mermando a niveles críticos los embalses en general del país, entre las cuales se destacan el ahorro energético y las fuertes inversiones en la generación energética, así como la creación del ministerio de energía, dijo, sin rodeos de ningún tipo, que algunas gerencias hasta el momento del sector eléctrico (palabras más, palabras menos): se habían convertido en muros infranqueables para el desarrollo de esa área tan importante para el país, saboteando y retrasando todo proyecto, tal y como ocurrió en la vieja PDVSA, con la llamada "meritocracia" o "gente del petróleo", para agregar, sin inmutarse, que esas personas, a quienes se les pagan sueldos escandalosamente altos, tenían que salir de allí porque no iba a tolerar que eso siguiera ocurriendo en el sector eléctrico.Valgan esas palabras del presidente Chávez para retomar de nuevo el tema que a muchos ha concitado inmensa preocupación, como lo es la infiltración de saboteadores de la oposición en la instituciones del Estado, quienes disfrazados de rojo, se desempeñan en muchas instancias gubernamentales como gerentes en posiciones claves, sin que ninguna medida se tome no solamente para removerlos de inmediato de sus cargos, sino para impedir que sus actuaciones afecten seriamente los planes y programas de la revolución y sólo se acuerdan los debidos correctivos luego de que ya han hecho el gran y grave daño, como es el que hoy vivimos en el sector eléctrico, lo cual es algo que realmente no es posible que nadie lo logre entender… Nos planteamos como una necesidad permanente reiterar la preocupación compartida por muchos compatriotas respecto de la fortaleza institucional de que gozan centenares de funcionarios públicos que detentan cargos de muy alta responsabilidad gerencial en los distintos estamentos del Estado, cuya vinculación política estrecha con el neoliberalismo y el imperio yanqui, constituyen un real y serio peligro, no solamente para la buena marcha de los proyectos y programas de este proceso de cambios que lidera el Comandante Hugo Chávez Frías, sino para la propia estabilidad del gobierno.Además de esos grupos de personas que han permanecido por años en las instancias estatales a la "chita callando", quienes, además, exhiben mucha solidez en sus posiciones, se han “infiltrado” y lo siguen haciendo, nuevas caras hábilmente disfrazadas de "chavistas" que igualmente ocupan importantes responsabilidades de mando. Ambos hechos resultan nada entendibles para quienes estamos convencidos de que un proceso revolucionario solamente es posible llevarlo adelante con gente que realmente esté comprometida con darle un vuelco de ciento ochenta grados al esquema político impuesto por las castas del puntofijismo, en conchupancia con los grupos económicos expoliadores y entreguistas que durante más de cuarenta años hicieron con Venezuela lo que les vino en gana. Y esa gente no puede ser otra sino aquella que ideológica y políticamente tenga eso muy claro, así como que sus antecedentes de vida ciudadana hayan estado signados por conductas de muy alto contenido ético y que, además, sean virtuosas y bien sensibles, así como que tengan en su haber una apropiada preparación para el trabajo creador y productivo. Desde nuestra óptica, así calificamos a quienes deben manejar las estructuras del Estado, en todos los niveles de gerencia, para un pueblo que busca su liberación definitiva, en el marco de la Constitución Bolivariana que nos rige.No podemos en las actuales circunstancias en que los grupos de la oposición todavía persisten en sus esquemas golpistas, con el apoyo cada día mayor del gobierno del norte y sus lacayos criollos, seguir aceptando con una tolerancia que ya raya en una gran irresponsabilidad, que el alto gobierno consienta que muchos de sus integrantes admitan la permanencia de enemigos de este proceso de cambios en las instituciones del Estado. Eso es inadmisible y cuanto antes hay que ponerle coto a esa situación, o de lo contrario, nos veríamos en el terrible trance de tener que presenciar, con la mayor perplejidad, que nuestro Comandante de nuevo sea sacado de Miraflores y esta vez ocurra que no sepamos lo que hagan con él, pues no creo que se les ocurrirá repetir lo de Zelaya…!!! No olvidemos que el imperio no cejará en su empeño por apoderarse de nuestro país y para hacerlo, ya sabemos que no desdeña cualquier fórmula que haya para hacerlo, así sea el asesinato planificado de nuestro Presidente o una invasión sangrienta al estilo de la de Panamá, en 1989.La situación es realmente preocupante. La presencia en el gobierno de enemigos jurados de la revolución en puestos claves es una realidad que es muy difícil de ocultar y no creo que sea nada complicado detectarlos, pues basta que se les haga un riguroso seguimiento de evaluación a cada una de sus ejecutorias y se verá de inmediato que aquello que había sido previsto que realizaran en un año o dos, lo fue en cuatro y cinco o más y, lo que es peor aún, se verificará que en muchos de los casos, ni un ápice han hecho, luego de que se puso la primera piedra o se les impartió la orden y se les asignaron los respectivos recursos. ¡Ojo pelao..., mi Comandante!. No es nada tarde para enderezar lo que anda torcido o muy lento. Estamos convencidos de que su liderazgo siempre ha apuntado hacia el camino correcto. Revise su entorno, pues eso lo pudiera llevar a tomar la acertada decisión de mover la mata tanto como sea necesario para despojarla de la broza y todo lo podrido que le impide erguirse frondosa hacia los cielos...Pero, paralelamente a eso, insistimos en que usted debe examinar con la mayor urgencia la creación de una Junta de Veedores integrada por gente de su más absoluta confianza, para que haga de forma permanente el debido seguimiento al cumplimiento de los planes y programas que su gobierno ordena llevar adelante y así yo creo que vamos a evitar que los enemigos de la revolución se salgan con las suyas…En fin, vemos que son muchas las interrogantes que no conducen sino a la conclusión de que muchísimas cosas no andan bien y ello ocurre, simplemente, porque la oposición golpista y desestabilizadora dispone de mucha gente en el estamento gubernamental.
oliverr@cantv.net