miércoles, 1 de septiembre de 2021

Maduro participa en taller de formación de candidatos PSUV y GPP a megaelecciones, 31 agosto 2021

La Hojilla con Mario Silva, 31 de agosto de 2021

Breve manual para influencers que quieran visitar Venezuela

Comisión Delegada de la Asamblea Nacional. 31.08.2021

Chávez gigante: Una revolución tiene que asentarse sobre un pueblo y generar su propia dinámica

Chávez Pensador: Una verdadera organización política debe tener eficacia y calidad revolucionaria

Diario de una Cuarentena. Capítulo 251: En respuesta a Oscar Heck y Dólar Today sobre mi denuncia de los jubilad@s de PDVSA

 

No es mi estilo responder todos lo que de mí se dice, porque sé que el estar en la palestra pública implica que hay opiniones que te apoyan y otras que perfectamente pueden discrepar de ti. Eso es parte de la dialéctica y de un debate político de altura.

Pero, ante la tergiversación de mis expresiones y de la intención de una serie de señalamientos que formulé, y de una denuncia que hice, en aras de que la misma se resuelva en beneficio de los afectados y las afectadas, me llamó poderosamente la atención que un portal de la extrema derecha venezolana tergiversara los señalamientos que allí hice, y eso si no lo puedo permitir, ya que pregono como lo dijo en algún momento Hugo Chávez, la ética en el discurso.

Me enteré de la tergiversación de mis señalamientos porque como estoy en un grupo de whatsapp de los afectados y afectadas jubilados y jubiladas de PDVSA, allí colocaron la información la cual leí, y me había llamado la atención que no tenía autor, por lo que procedí a googlear la misma, para ver si conseguía el responsable o la responsable de la referida tergiversación.

Pues bien, al proceder a esa búsqueda, me di cuenta que la referida manipulación tendenciosa y distorsión de mis expresiones proviene de un articulista de la web aporrea que firma como Oscar Heck. Y es por ello que proceso a responderle, tanto a él como al portal de extrema derecha Dólar Today por las tergiversaciones con claros intereses politiqueros de los señalamientos que hice en mi Diario de Cuarentena 248 en la que le hice un llamado al presidente Nicolás Maduro y a un conjunto de servidores públicos y servidoras públicas para aclarar, resolver y proteger a estas personas que pertenecen a un sector vulnerable de nuestra población.

En primer lugar, Oscar Heck y Dölar Today, en ningún momento he negado ni negaré mi respaldo a la Revolución Bolivariana y al Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros. Y ese apoyo de mi parte y por mi ética me hace respaldar lo que en mi opinión me parece acertado y correcto de la gestión gubernamental, y como revolucionario criticar lo mal hecho, pero planteando a su vez propuestas y alternativas de solución, para no quedar como un mero intrigante o chismoso, los cuales abundan en exceso en nuestro país. Creo que en estos complejos momentos hay que darle seriedad y altura al debate político.

En segundo lugar, mi denuncia sobre el caso de los jubilados y jubiladas de PDVSA en ningún momento fue realizada con la intención de politizarla ni a favor ni en contra del Gobierno del Presidente Maduro. La tergiversación que señaló tanto del señor Heck como del portal Dólar Today es que ellos quieren establecer un cuadro perceptivo negativo y tendencioso de mi denuncia, haciéndola ver que la misma fue realizada para golpear la imagen dell Gobierno Bolivariano, para criticar al petro, a la plataforma patria, al Movimiento Somos Venezuela, al Banco de Venezuela, al Seniat, a PDVSA, al Observatorio del Blockchain y al CICPC como que si yo los responsabilizara de tal situación, cosa que es falsa.

Es importante aclarar, que la edición número 248 escrita por este servidor y publicada el sábado 28 de agosto de 2021 en los portales ensartaos.com.ve, aporrea.org, mis blogs personales y en otros medios alternativos y digitales, escrito en formato de misiva o carta, la mención que hice de los referidos organismos, además del propio Presidente Nicolás Maduro fue para que ellos procedieran a la apertura de la referida investigación que sirva tanto para aclarar la situación de los jubilados y jubiladas de PDVSA y apuntalar a la solución de la problemática denunciada.

Es extraño que tanto el señor Heck como Dólar Today omitan al Ministerio Publico, que es el titular de la acción penal y el principal actor que debe activar e impulsar las correspondientes investigaciones que he solicitado responsablemente, y además en un perfecto uso de un derecho constitucional que me asiste como ciudadano venezolano y activista de Derechos Humanos como lo es el derecho de petición previsto en el artículo 51 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Además, que el Ministerio Público puede aperturar investigaciones de oficio y por notitia criminis, como lo prevé nuestro ordenamiento jurídico vigente.

En ningún momento, ni como abogado ni como activista de Derechos Humanos me corresponde a mí catalogar los hechos denunciados por mí en esa edición de mi Diario de Cuarentena donde me referí a la situación de los jubilados y jubiladas de PDVSA como delitos de robo. Creo que tanto el señor Heck como Dölar Today confundieron la narración pormenorizada de los hechos que allí hice como juicios de valor míos, además que en ningún momento empleé la figura del robo (lo cual es incorrecto) sino de que estaríamos en la comisión del presunto delito de estafa (en este caso si puedo formularme presunciones y/o hipótesis, como lo hacen colegas abogados e incluso periodistas cuando redactan sus notas, por la responsabilidad que ello conlleva en el ejercicio de la comunicación, creo que eso lo desconocen tanto el señor Heck como Dólar Today). Y esto es así porque eso lo deben determinar las investigaciones que debe hacer tanto el Ministerio Público como los órganos auxiliares de investigación penal, en este caso el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC).

Mi invitación en ese caso, para aclarárselo tanto al señor Heck como a Dólar Today fue a que los entes competentes hagan su trabajo, en ningún momento fue de calificarlos como responsables de los presuntos delitos allí cometidos. En Venezuela, importante es aclararlo, la responsabilidad penal es individualizada, no colectiva.

Tampoco critique el uso del petro como forma de pago o unidad de cuenta. Creo que es público, notorio y comunicacional mi respaldo a la criptomoneda venezolana, la cual constantemente sube de valor en la medida en que el dólar criminal sube y los comodities que son las que realmente determinan su valor . De hecho, cada vez que me llega un bono en la plataforma patria, he tenido la oportunidad de hacer intercambios y de convertir mis bolívares en petros, y lo utilizó como activo refugio contra la hiperinflación inducida contra nuestro país. No tengo la culpa que tanto el señor Heck como Dólar Today no manejen la criptoeconomía, la cual no se va a adaptar ella a nosotros y nosotras sino que somos nosotros los que debemos aprender a convivir, coexistir, a adaptarnos y a actuar con ella.

Por ello mal puedo yo señalar que hay que desconfiar del petro, cuando además de usarlo, me ha sido de utilidad como mecanismo de ahorro. Al igual que el uso e intercambio de otras criptomonedas en medio de una economía de guerra como la que actualmente vive la República Bolivariana de Venezuela.

Ni tampoco he criticado el uso de la plataforma patria. Si algo hay que reconocerle a Nicolás Maduro y a los responsables del sistema de protección social del Gobierno Bolivariano es que dicha plataforma está blindada y tiene unos mecanismos muy difíciles de vulnerar, y que garantiza mecanismos de protección a los sectores más vulnerables de la población venezolana en medio de las políticas de asedio y bloqueo que tanto las administraciones Obama- Trump-Biden han tenido en contra de la República Bolivariana de Venezuela. Ningún sistema informático es 100% seguro, y en dado caso, está situación que podría constituirse en una particular excepción a la norma, es que amerita una investigación seria y sin sesgo, para determinar qué es lo que realmente pasó con el caso denunciado por un grupo importante de jubilados y jubiladas de PDVSA, antes de especular, sin tener los elementos de convicción, y satanizar un mecanismo que se ha constituido en una solución para la protección de nuestro pueblo.

No soy quien para señalar que el "Estado roba a sus ancianos" como lo señaló el señor Heck en su artículo. Hacerlo atentaría contra el derecho de presunción de inocencia, que es constitucional, y además que las investigaciones son las que deben servir para aclarar lo que realmente está sucediendo con los petros depositados a los jubilados y jubiladas de la principal industria generadora de ingresos en el país. Y en caso de determinarse y comprobarse las responsabilidades correspondientes y a las que hubiere lugar, ahí sí, sancionar con todo el peso de la ley a las y a los responsables.

No voy a caer en las valoraciones subjetivas que hace el señor Heck en cuanto a las responsabilidades de este caso, alegando su experiencia de 25 años en el área de investigación de fraude corporativo. Allá él y su responsabilidad ciudadana y legal, porque ello le puede comportar acciones de carácter jurídico. Lo que sí creo que su comentario de mi columna donde me referí al caso de los jubilados y jubiladas de PDVSA, así como su viralización por parte de Dólar Today buscan enrarecer y enturbiar el mismo, además de torpedear la solución a los problemas que vienen enfrentando nuestros Adultos y Adultas Mayores jubilados y jubiladas de PDVSA y que están siendo encaminadas en estos momentos.

Señaló esto, porque posterior a la publicación de esa edición de mi columna, a muchos de los afectados y afectadas se les comenzó a tomar y a documentar las denuncias sobre este tipo de casos, y además de empezar a surgir informaciones y aclaraciones, comienza a verse una luz al final del túnel. La misma llegó a altas instancias del Estado, porque ha sido el propio presidente Nicolás Maduro quien señaló en una de sus más recientes apariciones públicas, que muchas denuncias que ha recibido le llegan vía redes sociales. Pues bien, en uso de ese mecanismo y en ejercicio de una contraloría ciudadana y social es que me permití escribir sobre ese asunto, reservándome ciertas informaciones, no tanto para protegerme yo, sino porque además de proteger la integridad física de los y las afectadas, hay que dejar que los órganos correspondientes realicen su trabajo, se aclare la situación y se resuelve cada caso en particular.

Por eso, cuando se desconocen ciertos temas y procedimientos, aplica aquella frase de la canción "El Noticiero" de Ricardo Arjona que dice: "Aquí es bueno no el que no ayuda, sino el que no jode. Acuérdese".

¡Bolívar y Chávez viven! ¡Y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

 Juan Martorano
 

Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.

 jmartoranoster@gmail.com      @juanmartorano 
 
 
 

Juegos peligrosos

 

Las derrotas estratégicas nunca son una sorpresa. Vienen determinadas desde el inicio.

Los países que definen el rumbo de la historia son tan fuertes como el más débil de sus líderes. Esto debería ser un axioma a tomar en consideración frente a los resultados catastróficos de la geopolítica de los imperios. De hecho, el rumbo de las acciones intervencionistas fuera de sus territorios suele estar determinado por un poderoso sentimiento de orgullo y la ambición sin límites de un grupo de individuos en un momento determinado, lo cual conduce al peligroso callejón del poder absoluto y la anonimia en la toma de decisiones. Es decir, sus instancias de control han alcanzado dimensiones y complejidades tan extremas, que en ellas se pierde la responsabilidad directa sobre las acciones que afectan de manera directa al presente y futuro de naciones en cualquier punto del globo. Durante siglos, el mundo ha presenciado cómo las grandes potencias se benefician con la miseria, la muerte y las riquezas robadas a pueblos más débiles sin pagar por ello.

De esas confrontaciones, diseñadas y manipuladas desde despachos inaccesibles lejos del terreno, se trazan los destinos de millones de seres humanos, quienes deben hacer frente a las peores amenazas, totalmente ajenos a los planes de dominación económica y política concebidos sobre un tablero. Cuando las cosas se tuercen -como sucede cada vez que se juega a dios- esos pueblos caen en la espiral de la destrucción de sus culturas, sus sueños y sus vidas. Los responsables del desastre solo retiran a sus peones, empacan sus instrumentos de aniquilamiento y, sin perder más que las vidas consideradas "daños colaterales propios", terminan culpando a sus aliados por el fracaso de sus planes.

En donde reside el mayor peligro de estos juegos peligrosos es en la ruptura del hilo de las responsabilidades directas. La posibilidad de manipular los acontecimientos -gracias a la infinita capacidad económica de estas potencias- está al alcance de personajes poco o nada éticos e incluso intelectualmente mediocres, incapaces en su mayoría de medir las consecuencias de sus decisiones, dado que la vida humana tiene, para ellos, menor importancia que el dominio sobre los recursos estratégicos sobre los cuales se sustenta su hegemonía. Esta manera de controlar la acción política con base en la inmediatez de sus beneficios tiene consecuencias de tan largo plazo que los perpetradores terminarán, de manera inevitable, formando parte de las víctimas.

La reciente caída de Afganistán en manos de los talibanes no es más que otro ejemplo de la cadena de errores cometidos por la prepotencia y falta de perspectiva de una de las grandes potencias. El horror enfrentado hoy por el pueblo afgano es parecido al experimentado por otras naciones, víctimas de decisiones surgidas desde el otro lado del mundo. En esta carrera por el poder intervienen tantos actores, con tan increíbles recursos económicos, bélicos y tecnológicos, que da pavor pensar en la dudosa capacidad de cada uno de ellos para medir los alcances de sus acciones o, simplemente, para reflexionar sobre el impacto en la vida de seres tan ajenos a su entorno.

La restitución de un equilibrio de poderes capaz de impedir el abuso de los países más poderosos, es pura fantasía. Los hechos han demostrado cómo la vida humana es un factor ausente en los planes geopolíticos de naciones con un poder tan ilimitado como sus ambiciones. Lo más preocupante de la ecuación es la certeza de que esas naciones super desarrolladas han creado a sus propios monstruos, sistemas cuya infalibilidad no está garantizada y, como el axioma del inicio, su hegemonía es tan fuerte como el más débil de sus estrategas.

Jugar con el destino de los pueblos es una forma perversa de satisfacer ambiciones.

Periodista y analista política chilena, con más de 30 años de experiencia. Radica en Guatemala. Su Carolina Vásquez Arayacolumna se publica desde 1993 en el periódico más influyente de Guatemala y está centrada en derechos humanos, justicia, ambiente, derechos de la niñez y violencia de género.
Visite su bitácora en: https://carolinavasquezaraya.com

 elquintopatio@gmail.com      @carvasar 
 
 

 

El quiebre de los relatos y la oferta política en la oposición venezolana

 

Escrito por Franco Vielma

Recientemente, Luis Vicente León, presidente de la firma consultora de opinión Datanálisis, indicó que buena parte de los relatos sostenidos por la oposición venezolana, promovidos en las redes sociales, no tienen asidero con la opinión pública en la realidad.

De acuerdo al estudio Ómnibus de Datanálisis para el mes de agosto, quedaron expuestas enormes discrepancias entre las narrativas difundidas en vocerías políticas y medios digitales versus lo que realmente piensa la gente, acorde a varios ítems en diversas materias sobre la política interna.

El resultado del informe es llamativo, considerando que viene desde una fuente abiertamente antichavista, pero además por ilustrar la situación de conjunto que concierne a las oposiciones en el país.

Entre las matrices de opinión y la realidad

«Hay una diferencia abismal entre las matrices de opinión que se intentan generar en redes sociales (bots incluidos)», indicó León desde su cuenta Twitter.

«En redes se presenta la idea de que la mayoría de la población rechaza el proceso de negociación política entre gobierno y oposición. La Ómnibus Datanálisis Agosto indica que 50% de los venezolanos está de acuerdo o muy de acuerdo con la negociación entre las partes, mientras sólo 19% la rechaza», indicó el estudio de Datanálisis.

Analizando a fondo, la construcción de tendencias supuestamente mayoritarias en rechazo a todo diálogo político en el país se explica por las propias tendencias negacionistas a conversaciones que fueron fabricadas por la oposición venezolana más extremista en años recientes.

El rasgo narrativo, por ejemplo, entre los antichavistas en 2019 era el de que toda forma de diálogo solo tendría sentido para definir los términos en los que el presidente Nicolás Maduro abandonaría el poder y que, de otra manera, no habría diálogo alguno. O al menos fue eso lo que se promovió entre sectores alineados a Guaidó y otros más recalcitrantes, encarnados en María Corina Machado o Antonio Ledezma.

La construcción de una «posición de fuerza» del «gobierno interino» no dialogante, pese al antecedente de diálogos fallidos en Barbados en 2019, era explicada por su agenda de desmantelamiento del poder nacional, y era además una instrucción del gobierno estadounidense. Pero tal construcción narrativa se prolongó creando una matriz a largo plazo y que ahora, según Datanálisis, no tiene vínculos con la realidad.

Sobre la participación en elecciones de las tendencias abstencionistas representadas en el G4, la Ómnibus Datanálisis Agosto indica que 69,4% de la población cree que los partidos deben participar «si hay representantes en el CNE, se habilitan las tarjetas y hay observación internacional».

En otras palabras, se derrumba la tesis del abstencionismo como supuesta base de apoyo y fuerza política favorable a las organizaciones que han seguido esa ruta. De hecho, en términos estrictamente estadísticos y acorde a Datanálisis, las posiciones abstencionistas son políticamente suicidas en este 2021, rasgo claro del cambio de situación política que vive el país.

Sobre el cuadro de medidas coercitivas y unilaterales y su base de apoyo, León indicó que «se intenta concluir en redes sociales que los venezolanos aprueban las sanciones como vía para provocar los cambios políticos. La Ómnibus Datanálisis Agosto indica que 76,4% rechaza las sanciones petroleras y cree que afectan su vida sin provocar cambios políticos relevantes».

El contundente dato coincide con otra publicación que había hecho Datanálisis en abril de este año. Esta concluyó que el 90% de la población venezolana opinaba que las sanciones y medidas coercitivas impuestas por los Estados Unidos han tenido un impacto negativo en sus vidas.

El estudio de abril indicó que el 51,8% de los encuestados opinó que las sanciones «Han tenido un impacto muy negativo», el 30,8% que «Han tenido algún impacto negativo», el 9,4% que «Han tenido un pequeño impacto negativo», el 4,8% que «No han tenido un impacto negativo» y el 3,2% «No contesta».

Entretanto, otro factor de medición muy relevante y dependiente del gobierno venezolano, es el Sistema Patria y su sistema de encuestas. En octubre de 2020 el sistema midió la opinión sobre el bloqueo al país y arrojó la cifra de un 97,7% de rechazo.

La gran diferencia entre la encuesta del Sistema Patria y la de Datanálisis está en el tamaño de la muestra. Mientras la consultora privada aplica estudios con una muestra de pocos miles de entrevistados, los datos del primer corte de participación en esta encuesta del Sistema Patria arrojaron la cifra de más de 8 millones de personas consultadas.

Acorde a esos datos de octubre 2020, más del 90% opinó que las sanciones violan el Derecho Internacional y la soberanía nacional. Un 87,4% afirmó que las sanciones afectan directamente al pueblo. Un 91,8% expresó que las sanciones deben ser desmontadas y eliminadas, y 97,7% manifestó no estar de acuerdo con las sanciones impuestas por Estados Unidos contra PDVSA, el Petro y el oro venezolano.

Meses antes la encuestadora Hinterlaces había concluido que un 82% de la población rechazaba las sanciones.

La dimensión de los resultados de los estudios de opinión es la respuesta desde la estadística a la tesis inicialmente promovida por dirigentes como Julio Borges, quien ha afirmado que la población no sufriría por las sanciones y que estas eran un mal necesario.

El registro de gran rechazo a estas medidas ha venido desde 2017, pero ha ido consolidándose desde que se han endurecido las acciones de presión económica internacional. Sin embargo, en la narrativa de la dirigencia antichavista el planteamiento ha sido totalmente opuesto, fabricando para fuera del país una interpretación viciada y artera de la percepción nacional. Han dicho a la comunidad internacional que la mayoría de la población apoya las medidas.

Uno de los usos de tal manipulación narrativa es usual en el tema de la migración de venezolanos al extranjero. Políticos y medios suelen indicar que los migrantes salen por razones del modelo económico interno, y solo por eso, sin señalar que la situación de malestar general causado por el bloqueo y que puede constatarse en esas encuestas.

Lo que es claramente apreciable en la encuesta de Datanálisis es una incongruencia enorme entre los relatos políticos y la percepción de la población.

El «divorcio» entre la dirigencia opositora y la población

Las endebles narrativas que ha promovido la oposición venezolana que se basan en un inexistente apoyo popular a las medidas de bloqueo, tuvieron el objeto de blindar con relato político unas medidas de largo alcance.

Las medidas de bloqueo en el terreno real son dolorosas para la población. Pero la construcción de un falso apoyo a estas ilustra de igual manera la pérdida de vínculos, o más bien, el claro desprecio de la dirigencia antichavista a la misma población, al difundir con intención de engaño que la gente apoyaba las secuelas destructivas del bloqueo.

La promoción del bloqueo vino también con el ofrecimiento de «la caída del chavismo» como resultado. No obstante tal tesis ha quedado desarticulada de la realidad, según Luis Vicente León y la encuesta Omnibus.

«Se presenta como una verdad evidente que la mayoría de los venezolanos cree que la estrategia seguida para provocar la salida de Maduro lo tiene al borde de la salida. La Omnibus de Agosto indica que sólo 26% de los venezolanos cree que eso podría pasar en los próximos 12 meses», indicó León.

El presidente de la firma Datanálisis considera que existe un «divorcio» entre la dirigencia antichavista y la población.

«El resultado de este divorcio entre objetivos planteados y obtenidos y los discursos ‘embellecidos’ pero falsos explica el divorcio entre líderes y población y nos lleva al último resultado de la Omnibus Datanálisis Agosto: 81,8% de la población cree que debe renovarse el liderazgo nacional», remató.

Adicional a estos rasgos, hay una situación sumamente grave que ilustra el cuadro de disputa y deslegitimación de las oposiciones en el país. Esta se basa en el enfrentamiento por relatos entre los mismos opositores y las consecuencias que trae.

Los cuatro sectores principales de la oposición, el sector Guaidó, el sector Capriles, el sector de la Alianza Democrática y el de Machado-Ledezma, se acusan entre si acorde a diversos recursos narrativos. Uno de los más repetidos es el señalamiento de «colaboracionismo» a favor del chavismo. Por lo tanto, un elemento de distinción, para desmentir esa supuesta relación colaboracionista, está en el énfasis en el apoyo al bloqueo y las presiones.

Precisamente los sectores de Guaidó y el de Machado-Ledezma han sido los más afiliados a favor de las narrativas del bloqueo. Sin embargo Datanálisis indica que para estos grupos, tal relato trae un costo político y esto atañe a la tendencia de Guaidó, si esta irá a elecciones en noviembre tal como está previsto.

El economista Francisco Rodríguez refirió en Twitter que «el apoyo a las sanciones económicas puede tener un costo político significativo para algunos candidatos opositores. Según @datanalisis, 40,2% de los venezolanos verían negativamente a un candidato que haya apoyado sanciones y 29,2% nunca votarían por quien las haya apoyado».

Consecuencias en varios plazos

La política conjuga de manera inherente los relatos políticos, las aspiraciones y la dimensión de lo real. Esta triada de elementos explican de manera precisa la profundidad de la debacle en la oposición venezolana, pues han fracasado en el proceso de calibración de estas.

A corto plazo, seguiremos viendo en México a una oposición que afirmó que no dialogaría. Seguramente maniobrarán en elecciones, luego de afirmar que no volverían a ellas, sin «cese de la usurpación», sin «gobierno de transición», quebrando sus propios relatos.

Auparon una caída del chavismo que no ocurrió y ahora tendrán que desplazarse muy lejos de sus aspiraciones originales, teniendo que crear nuevas ambiciones muy cortas y endebles.

Seguidamente, la contundencia de la realidad que consiste en el fracaso de su agenda, les pondrá en un ruedo electoral donde aparecerán divididos, con gran parte de su base electoral fuera del país (a causa del bloqueo), con gran deslegitimación de sus liderazgos y relatos, así como un cuadro persistente de apatía y abstencionismo entre una cuota relevante de sus seguidores más viscerales (a causa de las narrativas de los mismos opositores). Es decir, están frente a una realidad desalentadora.

Un efecto que debe considerarse a largo plazo, que es claramente desfavorable para los opositores, es el desgaste o agotamiento de su «oferta política», por su enorme desfase con la realidad. Es decir, desde el punto actual será cada vez más difícil para ellos posicionar la idea de que cuentan con la capacidad de destruir al chavismo. Por ende, seguirán careciendo de las capacidades de hacer un efectivo ofrecimiento de «modelo» o alternativa de país, pues no lo han tenido en toda su trayectoria.

 

Fuente

Eligio Damas: Mi derecho a réplica

 

Derecho a réplica pues públicamente el compañero Eligio Damas me está interpelando. Cierto, de manera delicada, elogiosa, con ojos y palabras dulces que, sinceramente, no sé si merezca, pero agradezco de corazón.

En otras ocasiones también he sido interpelada por otros, de pronto hasta con respeto, pero colocándome en una condición de "posible, hipotéticamente corrupta, atada de manos y pies, perseguida, sin derecho a defenderme". De esta forma, no me parece entonces tener yo el deber de, y hasta el derecho, de una réplica, no le veo sentido.

Pero ahora sí, porque el tema es serio, importante, hasta confuso, y no resulta conveniente dejarlo así. Aunque esos estudios que me propuse realizar no están para nada completos, si parece oportuno hacer algunas aclaratorias al estimado compañero y a sus lectores, siempre muchos.

Empezaré por la última parte, esto es la confusión aparentemente generada entre los comentarios al chavismo con Chávez, y los otros, casi que improperios, al chavismo sin Chávez, dirigido por nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro.

El pasado viernes veintisiete de agosto, el mismo día cuando leí las infelices declaraciones de Lula Da Silva, lo hice después de haber asistido in vivo, al curso del Diplomado Internacional "La Otra Política", en una sesión de la conferencista Alicia Hopkins, sobre "La ruptura comunitaria del pueblo".

Y siguiendo el tema con atención, nuevamente me asombré con gran estupor al oír a la "brillante, con gran trayectoria, doctora de estudios latinoamericanos en el área de filosofía, y de la política latinoamericana y de la liberación", aseverando muy seriamente que la ola de gobiernos progresistas que empezó en el año dos mil (no en mil novecientos noventa y nueve) la hace pensar en Evo, Lula, Correa, Kirchner, en esos pueblos que se enfrentaron al neoliberalismo, y que fueron considerados como gobiernos populistas por la mediática internacional, a quienes, junto (y pagados) por la clase dominante, la palabra populismo les produce gran escozor.

Por supuesto que Alicia Hopkins (¿de dónde vendrá ese altisonante apellido?) no está, ni mucho menos, cercana en grandeza al maestro Enrique Dussel, quién, como ya relaté en artículos anteriores, tuvo la humildad necesaria, indispensable, de rectificar públicamente, para el mismo público del Diplomado, aclarando su omisión de mencionar a Hugo Chávez, más bien colocarlo en su justo lugar, como pionero e impulsador, dentro de esa ola de gobiernos latinoamericanos progresistas que empezaron en mil novecientos noventa y nueve con el triunfo de la revolución bolivariana.

Pero siete días después, a su alumna y colaboradora Alicia Hopkins, se le olvidó eso, no le hizo caso, y siguió ignorando a Hugo Chávez y al chavismo ni más ni menos en un curso de ideología de la liberación dirigido a jóvenes latinoamericanos, quien sabe, hasta estaría presente algún futuro presidente.

Al analizar este desagradable pero ineludible asunto en el grupo de "alumnos desde donde sea", del cual formo parte, (todos admiradores y seguidores de Pérez Pirela y su programa), entendimos que no fue una omisión inocente. Y añado el comentario espontáneo, apasionado de una compañera del grupo: ¡Cómo no mencionar a Chávez y a la revolución bolivariana! ¡No nos pueden también en ese diplomado de la otra política, bloquearnos!

Sucesivamente leemos la nota de Lula y, está claro que se refiere al presidente Nicolás Maduro, nuestro presidente, les guste o no, el presidente de todos los venezolanos, al menos hasta el 2024.

Apreciados lectores, fue un malestar sobre otro malestar. Y seguramente ocurrió un cortocircuito. Pero tengo claro que, la doctora en estudios políticos latinoamericanos, al ignorar al chavismo y a Chávez, aún más está ignorando a Nicolás Maduro.

Como ciertamente no parece ser el mismo escenario en el caso de Lula Da Silva y su despreciable comentario cuando, queriendo insultar a Bolsonaro, le salpicó mucha ligereza indebida a nuestro presidente.

O sea, estimado compañero Eligio Damas: como bien dices "no es saludable, no ayuda al movimiento popular y las luchas de nuestro universo latinoamericano, al momento de abordar sus discrepancias, diferencias, confundamos los planos y las personas".

Concluyo por ahora, mientras sigo mi estudio (no logro hacerlo tan rápido como me gustaría), asegurando que al negar a Chávez y al chavismo se está negando al mismo tiempo a Nicolás Maduro, como sucesor y garante de continuación de la revolución bolivariana.

Mientras que Lula da Silva, como también Pepe Mujica y su anterior grosera calificación, el flamante nuevo presidente del Perú Pedro Castillo y hasta Alberto Fernández, de Argentina, al tomar distancia de Nicolás Maduro, no se han atrevido, hasta ahora, a distanciarse explícitamente de Hugo Chávez. ¿O tal vez sí?

Todo este intríngulis de conceptos evidentemente los expresé muy mal en mi correo al articulista Eligio Damas, lo cual supongo que causó el artículo en cuestión.

Por supuesto que estamos analizando, estudiando y revisando, pero desde ya reafirmo que me siento leal al chavismo, al de antes y al de ahora, y trataré de entender lo que está sucediendo a nivel mundial, no solo en nuestra región por cierto.

Al pretender negar la grandeza de Hugo Chávez, están también negando a su sucesor Nicolás Maduro. Resulta evidente, público y notorio, que el presidente se ha esforzado, y se esfuerza en mantener la lucha en todos los niveles para continuar y afirmar, a quien quiera oírnos, nuestra Segunda Independencia. De la cual habló (y aplicó) Chávez en Venezuela, mucho antes que alguien en Brasil, que en Ecuador, que en Bolivia, o que en Argentina.

Apreciados lectores, este tema continuará…

 Flavia Riggione

Profesora e investigadora (J) Titular de la UCV.

 flaviariggione@hotmail.com