Juan Martorano
A 112 días del secuestro del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, en su condición adicional de prisionero de guerra, y de su esposa, diputada y Primera Combatienta, Cilia Flores, hoy queremos proceder a la actualización de su caso, por la obligación moral que tenemos con nuestros héroes antiimperialistas.
La prensa amarillista y hegemónica recientemente ha titulado: "El caso de Nicolás Maduro entra en una fase crítica: Sus abogados privados renuncian y será asistido por defensores públicos". Veamos que fue lo que sucedió para proceder a las explicaciones pertinentes.
En el día de ayer, viernes 24 de abril de 2026, el juez Alvin H. Hellerstein inició el proceso para asignar defensores públicos federales (CJA) a ambos acusados, luego de que su equipo de abogados privados solicitara retirarse por falta de pago de honorarios.
La defensa privada, encabezada por el abogado Barry Pollack, presentó una moción para retirarse del caso. La razón principal radica en las sanciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que bloquean los fondos del gobierno venezolano destinados a costear la representación legal. El tribunal determinó que Maduro y Flores no disponen de recursos personales lícitos en territorio estadounidense para mantener una defensa privada.
Pollack argumentó en audiencias previas que la imposibilidad de recibir pagos viola el derecho constitucional de los acusados a elegir su propio abogado, según la Sexta Enmienda. Sin embargo, el juez Hellerstein rechazó desestimar los cargos por este motivo y optó por la vía de los defensores públicos, como ocurre con cualquier acusado que no pueda costear una defensa privada. La misma situación aplica a Cilia Flores.
Este giro se produjo después de que vencieran los plazos otorgados por el juez para resolver el conflicto de financiamiento. La fiscalía sostuvo desde el inicio que, ante la ausencia de fondos utilizables, los acusados deben recurrir al sistema de defensores públicos federales.
El proceso continúa en la Corte Federal de Nueva York sin fecha definida aún para el juicio principal. Esta asignación de defensores públicos representa un cambio significativo en la estrategia legal de Maduro, quien hasta ahora contó con un equipo privado de alto perfil.
Pero, lo más peligroso no es este evento del retiro de los abogados privados y del inicio del procedimiento para fijarle a Maduro y a Flores unos defensores públicos (Violentando la Quinta y Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, viciando el juicio y anulándolo). Sino lo que viene después.
El juez Hellerstein tiene una averiguación abierta para determinar la nacionalidad del Presidente Maduro. Pretenden reeditar el bodrio de que Maduro no tiene nacionalidad venezolana sino colombiana, y con ello según la lógica anglosajona anula su elección como Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y, por ende, no goza de las inmunidades y prerrogativas en su condición de Jefe de Estado y de Gobierno a la luz del Derecho Internacional Consuetudinario y del propio Derecho estadounidense.
Lo otro es investigar los elementos técnicos de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Es decir, validar la tesis del Departamento de Estado de EEUU de reforzar el no reconocimiento de la condición de Jefe de Estado y Jefe de Gobierno de Maduro, no solo para así justificarse ellos de que el Primer Mandatario y Prisionero de Guerra no goza de inmunidades y prerrogativas, sino además de dotar del necesario combustible al extremismo de derecha representado en María Corina Machado, para activar movilizaciones en Venezuela, presionar al parlamento para que declare una inexistente falta absoluta del Jefe de Estado y activar unas elecciones presidenciales anticipadas, una vez se complete el ciclo de "reinstitucionalización del país", que en estos momentos ocupa el Tribunal Supremo de Justicia, y que continuaría luego, por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Esto que ha ocurrido lo hemos dicho en nuestro peregrinar que iniciamos el 19 de marzo en la Casa de las Letras Andrés Bello y que hasta la Esquina Caliente frente a la Plaza Bolívar. Lo que realmente han hecho los abogados Pollack y DOnnelly es una estrategia que vicia a esta pantomima judicial de nulidad absoluta.
Lo peligroso de esto, además de barrer con siglo y cuarto de jurisprudencia del Derecho estadounidense y del Derecho Internacional Público Consuetudinario, es darle el combustible necesario al extremismo fascista y de derecha para dar al traste y acabar con la Revolución Bolivariana.
Por ello, nuestro llamado al pueblo es a la resistencia y al combate. A seguir movilizados en solidaridad con nuestro Presidente Maduro y Cilia y presionar por su liberación inmediata. Y a prepararnos para tiempos convulsos y de combate que se avecinan.
No podemos dejar perder lo que tanto sacrificio y vidas ha costado. Por eso nuestro llamado es a la organización, a la unidad, a la lucha, batalla para luego obtener la victoria.
Parte del legado de Chávez continuado por Maduro que debemos rescatar en estos difíciles momentos.
¡Bolívar y Chávez Viven. Sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Leales siempre: Traidores Nunca!
Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.
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