viernes, 28 de diciembre de 2012

Administrar el triunfo con humildad y agradecimiento.


ANTONIA MUÑOZ


Sin ninguna duda la Revolución Bolivariana salió gananciosa el 16 de diciembre de 2012, ya que se obtuvieron 20 de los 23 estados en disputa electoral. La oposición pasó de gobernar ocho a gobernar sólo tres estados del país. Recuperar para la Revolución a Zulia, Carabobo, Táchira, Nueva Esparta y Monagas no es poca cosa. Ahora lo que toca es trabajar con amor y eficiencia para conservarlos y no defraudar a quienes votaron por nosotros y a conquistar a quienes no lo hicieron. Ojalá que la “borrachera amnésica” que a veces produce el poder en algunas personas o grupos políticos, no le meta en la cabeza a alguien la “brillante idea” de excluir, arrinconar o perseguir a ciertos sectores o personas, con la manida, primitiva y poco cristiana excusa de vengarse “porque a nosotros también nos persiguieron o para que ahora prueben un poco de su propia medicina” o malos pensamientos por el estilo.
En el mismo orden de ideas, no debemos olvidar que en algún momento de estos 14 años de revolución, tuvimos la conducción de 4 de esos 5 estados; y por diversas razones pasaron a manos de la oposición. Al respecto, es muy importante recordar que: los pueblos quieren, pero dejan de querer, que el amor del pueblo se enfría y a veces, algunos gobernantes por actuaciones impropias, hacen que el amor se mude. Así mismo, si bien es cierto que cuando el pueblo delega su poder en alguien, espera que ese gobernante procure la solución de sus problemas materiales; también es cierto que aspira, espera y valora de sus gobiernos la creación del ambiente propicio para la satisfacción de sus necesidades espirituales, donde el amor, respeto y tolerancia al prójimo es muy importante. Igualmente, es espiritualmente muy importante para cualquier ser humano, el ser oído y reconocido como sujeto de derecho, sobre todo en una Democracia Participativa y Protagónica. Como muchas veces esto no se comprende, a veces nos sorprendemos que un gobierno que hace obras materiales, sea rechazado por el pueblo. El problema estriba en que se nos olvida que “no sólo de pan vive el hombre…”.
En la misma línea de solicitar la revisión y rectificación necesaria donde haya lugar, no nos cansaremos de advertir que gobernar con venganza es propio de seres humanos malvados, de seres humanos con muy malos instintos y sentimientos. Gobernar con venganza es gobernar con odio y por lo tanto contraproducente, porque aplicar el “ojo por ojo y diente por diente”, nos ubica del lado del mal y nos expone al riesgo de quedarnos ciegos y desdentados. Así mismo, la venganza, además de no ser propia de gente cristiana y por principio nosotros los bolivarianos nos declaramos como tales; esto sin contar con que los dos máximos líderes de la Revolución, Bolívar y Chávez, cuyas ideas declaramos seguir, fue creyente el primero y lo es el segundo. Como no nos avergüenza confesar y practicar nuestra fe cristiana, tampoco nos avergüenza recomendar el estudio de la Biblia, como el libro de libros, ya que contiene un cúmulo enorme de enseñanzas que pudieran servirnos para ser mejores seres humanos, y por lo tanto, mejores gobernantes. A propósito de esto, recordamos al apóstol San Pablo y su mensaje a Timoteo en el capítulo 3, versículo 16 de su Segunda carta: “Toda la escritura es útil para enseñar, para redargüir (reprender), para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para una buena obra”. Sólo con amor y respeto por nuestro prójimo se puede gobernar bien; porque amor con amor se paga!
En concordancia con lo anterior y aunque los incrédulos y profanos hagan mofa y se burlen de nuestros planteamientos, en estos tiempos de navidad propicios para comenzar una nueva vida espiritual, nos complace compartir con nuestros lectores las enseñanzas contenidas en Romanos 12: 9- 21: DEBERES DE LA VIDA CRISTIANA: El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo y seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal…Bendecid a los que os persiguen, bendecid y no maldigáis… No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres… No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
En otro orden de ideas, debe analizarse la alta abstención en los comicios del 16 de diciembre 2012. Ciertamente, las elecciones de gobernadores y legisladores siempre concitan menor interés que las elecciones presidenciales, pero observando los históricos creo que debe llamar la atención una abstención en algunos casos cercana al 60 %. Pudiéramos señalar algunas razones que lucen como obvias, pero creemos que no lo explican todo: pareciera no ser recomendable hacer elecciones en una fecha tan cercana a la navidad. También puede haber influido en la alta abstención el cansancio electoral por la cercanía de los comicios regionales con los presidenciales del 7 de octubre. Sin embargo, ante tan contundente triunfo de la revolución sólo queda agradecerle, en primer lugar a Dios por la victoria y una nueva oportunidad para hacer buena la palabra empeñada, y en segundo lugar, debemos agradecer a un pueblo leal y paciente, por una vez más apoyar mayoritariamente nuestro proyecto. Sólo nos queda: corregir los errores que hayamos cometido, y en lo adelante, trabajar con devoción y excelencia para servirle a un pueblo que una vez más ha confiado mayoritariamente en los candidatos propuestos por el Presidente Chávez, con la esperanza que ciertamente, éstas y éstos gobernarán obedeciendo al pueblo y que no olvidarán el llamado angustioso del máximo líder; EFICIENCIA O NADA. FELIZ NAVIDAD PORTUGUESA.

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