sábado, 30 de mayo de 2009

Presidente Chávez convoca a debate con intelectuales de derecha este sábado a las 11 de la mañana

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Viceministro de Cultura: Vargas Llosa es agente de la CIA y vocero de la derecha internacional

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"Los medios producen la mayoría de las concepciones de vida de las personas"

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Miguel Henrique Otero niega editorial en su diario despreciando a revolucionarios.

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Ideas y Consideraciones referidas a la Reforma de la Ley de los Consejos Comunales (I).


*JUAN MARTORANO.

En el contexto del desarrollo legislativo de las disposiciones de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela relacionadas con la participación y el protagonismo del pueblo, para facilitar las decisiones de los órganos del Poder Público y recibir la transferencia de recursos financieros de carácter público, la figura de los consejos comunales se ha
destacado como una expresión organizada del pueblo para el ejercicio de sus derechos y deberes, en el escenario de la ciudadanización que permite la formación integral de las comunidades para el quehacer político, económico, social y cultural.

La figura de los consejos comunales es una expresión concreta del pueblo, las comunidades organizadas, los vecinos y las entidades locales, atendiendo a la fuente constitucional que se invoque para su justificación; también se hace referencia a su naturaleza jurídica y las funciones que cumplen en las comunidades, razón por la cual, los consejos comunales se identifican como una forma asociativa, una instancia de participación, una forma organizada para el ejercicio de la soberanía popular y un autogobierno comunitario, también se identifican como nuevos sujetos de la descentralización y un medio concreto de participación popular.

Tomando en consideración estas explicaciones, se pueden determinar las referencias específicas de carácter constitucional, para justificar la existencia legal de los consejos comunales y en consecuencia, desarrollar con amplitud de criterio el articulado que se presenta en la LEY DE LOS CONSEJOS COMUNALES, a partir de cuyo texto se establece su
relación con los artículos 2, 3, 5, 6, 39, 52, 62, 70, 132, 141, 168, 173, 182 y 184 de la Constitución venezolana de 1999.

La Comisión Permanente de Participación Ciudadana, Descentralización y Desarrollo Regional de la Asamblea Nacional, realizó una propuesta de reforma de la Ley de los consejos comunales, que expresa una reforma total, según el artículo 218 de la Constitución, como un aporte legislativo para el fortalecimiento de los consejos comunales como forma organizativa del poder popular con personalidad jurídica plena.

El consejo comunal tiene una naturaleza jurídica mixta, identificada como una asociación de asociaciones y una red social, que desarrolla fines públicos y actividades de interés comunitario, a partir del ejercicio de la soberanía popular y la ciudadanía, fundamentadas en los derechos de asociación y participación.

El texto de la nueva Ley de los consejos comunales, resulta pertinente dado que se modifican algunos aspectos conceptuales y organizativos presentes en la Ley vigente y se incorporan elementos novedosos, derivados de la experiencia acumulada en la aplicación de la Ley que se deroga.

Al considerar la pertinencia y viabilidad de la nueva ley, se ha de tener presente que el texto definitivo trata de ser un aporte legislativo para lograr la solución de un conjunto de problemas detectados con la aplicación de la Ley de 2006, tales como: debilitamiento la
figura de los consejos comunales, dificultades en la administración de las asociaciones cooperativas banco comunal, la dualidad en el registro del consejo comunal, la ausencia de coordinación de las unidades del consejo comunal, la ausencia de la comisión electoral del consejo comunal, el papel que le corresponde al ente rector, la definición y el listado de los
comités de trabajo, la revocatoria y las sanciones a los voceros del consejo comunal, el irrespeto a la autonomía del consejo comunal, el desarrollo del ciclo comunal, la gestión administrativa y la rendición de cuentas en el consejo comunal y la descoordinación en los entes que otorgan recursos a los consejos comunales.

En la Ley vigente se destaca una estructura que se corresponde con nueve capítulos, treinta y tres artículos y tres disposiciones, transitorias y derogatoria, según la publicación oficial del 10 de abril de 2006. En la propuesta elaborada y aprobada por la Comisión Permanente de
Participación Ciudadana, Descentralización y Desarrollo Regional de la Asamblea Nacional, se estructura la reforma de la Ley de los consejos comunales, en once capítulos divididos en cincuenta y siete (57) artículos, diez disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y una final, con el propósito de desarrollar distintos aspectos de los consejos comunales y de su relación con los órganos y entes del Poder Público.

Los once (11) capítulos se estructuran de la siguiente manera: Disposiciones Generales, Asambleas de Ciudadanos y Ciudadanas en
los consejos comunales, Organización del consejo comunal, Constitución del consejo comunal, Revocatoria en el consejo comunal, ciclo comunal como Proceso de Participación Popular, Gestión y Administración de los Recursos de los consejos comunales, Ministerio del poder popular con competencia en materia de participación ciudadana, Disposiciones
Transitorias, Disposición Derogatoria y Disposición Final.

El consejo comunal es una figura compleja y revolucionaria, un sujeto de derecho de carácter autónomo, comunitario, democrático, asociativo, participativo y libre como expresión de la participación protagónica del pueblo y las comunidades, en aspectos de la planificación participativa local, con una naturaleza jurídica y social, que identificamos como
sui generis, mixta o híbrida, a partir de sus elementos constitutivos de población, territorio, organización, funciones, acciones y recursos, que se manifiestan en las distintas definiciones legales; considerando a los consejos comunales como organizaciones sociales y comunitarias
de contenido participativo, cuya existencia se fundamenta en el medio de participación popular de las asambleas de ciudadanos y ciudadanas, así como también, en el ejercicio de los derechos de asociación y participación.

A partir de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y leyes como: la Ley Orgánica de Administración Pública, la Ley Orgánica del Poder Público Municipal y la Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública, dado su carácter de instancia de participación
ciudadana en las comunidades organizadas de nuestro país, reconocen la figura de los consejos comunales, que algunos identifican bajo la modalidad de las organizaciones públicas no estatales, como una manifestación organizada del pueblo, la sociedad y las comunidades, que se conforma jurídicamente en el ámbito del Derecho Administrativo.

Se establece a continuación una descripción general de los diferentes capítulos del instrumento legal, destacando los aspectos novedosos y las normas de particular importancia para la correcta aplicación de esta nueva Ley. (Continuará...).

*Abogado, Analista Político y militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Moderador de los Programas Informativos y de Opinión, "Micrófono Abierto", "Lo que se Habla" y "Caminos Libres", transmitidos de lunes a viernes de 12 m a 2 pm por la Emisora Comunitaria "Llovizna" 104.7 FM, y los dias martes de 7 pm a 8 pm y los domingos de 8 pm a 9 pm, por la Emisora Cultural, Informativa y de Entretenimiento, perteneciente a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG, Corporación para el Socialismo) y del Sistema Nacional de Medios Públicos, "La Voz de Guayana" 89.7 FM, respectivamente. jmartoranoster@gmail.com , j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar

Mario Silva, por comentarios como el tuyo NO me recenso en el PSUV.

Iraida González


Después de madrugar para poder ver la hojilla, me encuentro con el comentario de Mario Silva sobre Carabobo, el buró regional y "con las famosas bases".

"He recibido varias denuncias de las bases sobre lo que pretenden hacer las autoridades regionales y su nuevo vicepresidente tratando de imponer a los alcaldes sobre el poder popular"; mas o menos eso fue lo que dijiste.

Pero resulta Mario, que así como todos sabemos el papel que jugo la actual dirigencia regional (ratificada y apoyada por lo que tu llamas "las bases") en la reciente campaña por la Gobernación y Alcaldía, también sabemos el papel desempeñado por esos seudos lideres de base, llamados voceros y delegados a los que ahora tu defiendes. Esos, dentro de los batallones llamaban a NO votar por los candidatos de la UBE, decían que a ti no era necesario hacerte propaganda pues tu eras conocido, en los puntos denominados rojos no tenían ninguna publicidad tuya, Esos que decían en todas las reuniones que era preferible ganar la Alcaldía y no la Gobernación, Esos que cuando se juramentó a las personas en el fuerte Paramacay (y con tu presencia, recuerdas) para defender los votos en los distintos liceos y colegios pidieron a la dirección regional que nos removieran como en efecto pasó, Esos no aportan al partido porque dicen abiertamente que no se sabe a donde va a parar esos recursos, Esos a los que tu haces caso y lo mencionas tímidamente en tu programa se creen ahora la máxima autoridad regional, todo tiene que pasar por ellos, por su decisión, incluyen y excluyen a diestra y siniestra, descalifican moralmente a quien no este de acuerdo con ellos, pretenden manejar todas las instancias de poder regional.

No es que esta a favor de lo que haga o deje de hacer la dirección regional, pero Mario, yo te he escrito infinidades de correo planteando la situación que se vive en la Parroquia san Jose de valencia, donde los batallones son fantasmas, donde se aplica la santa inquisición por parte de estos voceros y delegados ya con aspiraciones de concejales y tú como si nada, cero comentarios.

Dijiste que no abandonarías Carabobo, que vendrías a la aldea Hugo Chavez y todo eso quedo en falsas promesas, es más pensé que no estabas ya en la Dirección Nacional pues no hay manera de llegar hasta ti por ninguna instancia.

La baja participación de recenso en el PSUV - Valencia se debe a todos estos daticos que hoy escribo y seguro hay muchos más. No queremos estar con agrupaciones mentirosas, personalistas y descalificadoras del ser humano, no queremos seguir siendo el trampolín de aduladores para sus candidaturas, queremos el veraddero protagonismo que nos indica el presidente Chávez porque estoy convencida que dentro del partido hay muchas personas capaces, honestas y comprometidas con el proyecto del líder presidente.

Sigo con Chávez, voto por Chávez pero mientras sigan apañando conductas indignas de voceros y delegados NO me recenso en el PSUV.

Militante, pero de la "base verdadera". Ojo Mario Silva.
iraidagonzalez_61@yahoo.es

Una quijotada suculenta recorre a Venezuela: Los libros toman las plazas.

*Fernando Buen Abad

Chavistas y no chavistas han de saber que hubo, en la Plaza Bolívar de Caracas y en todo el país, una fiesta excepcional, un poema social de nuevo género, una audacia de quijotadas suculentas que recorren el mundo. Esta vez, un ministerio, resultado de la voluntad democrática que gobierna mandando, puso en manos de su pueblo, en forma de libros, un hecho cultural que aquí no es nuevo y que a muchos nos enamora. Sin volvernos acríticos. Este Ministerio de Cultura venezolano puso en manos de su pueblo miles de libros a cambio de abrazos fraternales, sonrisas a mares y millones de destellos que en los ojos caribeños tienen certeza de futuro socialista. Un regalo con sello emancipador. Saltaba a la vista. Bajo un sol intenso y un calor revolucionario, sonaba la música que mueve las caderas y los corazones, sonaban las frases alegres, los augurios y los compromisos de lucha. Estaban ahí los ministros de Cultura de Cuba y Venezuela que, a pleno sol, sudaron la “gota gorda” y pusieron en manos del pueblo los chorros caudalosos de tintas objetivados en una biblioteca fenomenal que sigue ensanchando las lecturas que ahora puede hacer un pueblo liberado del analfabetismo. Esto no debe ser silenciado. Son millones y millones los libros editados por Venezuela para ser distribuidos gratuitamente. Y desde luego que con eso no basta y desde luego que ya es un ejemplo mundial. Y, desde luego, muchos esperan más... mucho más. Sin ser apologistas del gobierno y siendo socialistas comprometidos. Esta tarea de entregar gratuitamente títulos editoriales muy diversos, como muchas otras, es una estrategia sistemática para democratizar la cultura. Es una de las tantas maneras en que se expresa un compromiso revolucionario pactado democráticamente por un pueblo que ha probado, una y otra vez, que está decidido a tomar la dirección de su futuro rumbo a otro mundo mejor que es posible... y que es urgente. Miles de manos se llevaron miles de libros. Ni uno solo fue producto de una transacción mercantil, ni uno solo se fue a las casas de los venezolanos como trampa alienante pergeñada por mafias editoriales. Ni uno solo, entre esos miles y miles de libros, fue impreso para llenar sólo bodegas o para adornar el currículo de algún santón intelectual. Los libros se fueron en manos de mujeres, hombres y niños que esta vez tienen en su poder condiciones nuevas para ser libres porque serán cultos. ¿Cuántos gobiernos pueden presumir semejante compromiso' Muy pocos. Por ahora. No son pocos los ingeniosos que tiran frases para sembrar sospechas y plantar canalladas. Disfrazados de “exquisitos”, algunos “críticos” arquean las cejas y se convencen de que de nada sirve proveer con libros el trabajo de revolucionar las conciencias... que los pueblos son ignorantes incorregibles, que irán de inmediato a vender los libros, que los usarán para envolver cualquier cosa o que simplemente los harán servir, en cualquier momento, para encender hogueras. Algunos dicen que son libros repartidos para ideologizar a los ignorantes. La desconfianza y el odio tienen gran imaginación cuando se trata de calumniar a los pueblos. Odio burgués. En esas plazas de Venezuela había madres y padres que llevaban libros. Llevaban la certeza de que son un patrimonio valiosísimo para sus hijos. Había niños hojeando libros producidos para ellos y con eso se convirtieron en usuarios y protagonistas de un derecho humano fundamental que casi ningún otro niño, ni otro padre, puede gozar cabal y libremente en Latinoamérica. Había abuelos con las manos llenas de letras y con la mirada puesta en un hecho jamás antes visto por un pueblo, hoy en revolución, que mucho tiempo ha sido ignorado, explotado, maltratado y hundido en la ignorancia más aberrante. Había estudiantes, trabajadores... muchachas y muchachos que entre bailes y frescura arrimaron a su casa un bastión del pensamiento que promete saberes y sabores florecientes entre los libros. Un derecho cumplido, una responsabilidad en marcha. ¿Cómo explicamos en México que esto si existe, que no es una alucinación dogmática, que es verdad, que si es posible, que lo ordena un pueblo y lo obedecen los ministros, que ocurre muchas veces, que es un derecho respetado y que está en marcha su perfeccionamiento' ¿Cómo contar esto sin que algún payaso lo descalifique diciendo que es pura “propaganda chavista''. Esta noche millones de libros ya duermen en las casas de millones de venezolanos. Cosa nunca antes vista. Esta noche las condiciones y las posibilidades indican que, de esos millones, alguna parte, ojalá muy grande, paseará sus ojos entre las líneas de esos libros que ya no son negocio exclusivo de las corporaciones editoriales. Paseará sus ojos y sus ideas entre las ideas de algún autor que, dicho sea, jamás imaginó ver multiplicada su obra en las proporciones en que se ha multiplicado gracias a la Revolución venezolana. Esta noche millones de libros nuevos ya se imprimen para que salgan a las calles y a las casas muy pronto. Esta noche los ministros de Cuba y Venezuela reposarán, sus no pocas horas de trabajo, bajo el sol caribeño, sobre la responsabilidad de seguir, en cantidad y calidad, enriqueciéndose con la riqueza cultural que está sembrada y ya anuncia frutos. Los veremos al Alba, ni duda cabe. Mientras, algunos privilegiados que estuvimos y vimos semejante fiesta de libros iremos por el mundo a contar cómo un pueblo en Revolución es capaz de regalarse los libros que necesita su libertad sin dejar de romper otras tantas cadenas iguales o peores que la ignorancia. Contar cómo este pueblo en Revolución se gana el derecho de garantizarse sus derechos a fuerza de organizarse y dar la batalla de las ideas. Y, por si fuese poco, regalarnos el ejemplo.

*Doctor en Filosofía. Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Director de cine y autor de libros, como Filosofía de la Comunicación, Filosofía de la Imagen e Imagen y Creación.

Velo Corporativo.


*Luisa Ortega Díaz.


El fenómeno de los delitos socioeconómicos ejecutados en el marco de actividades empresariales impulsó a los estudiosos del derecho penal a fijar posición sobre la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Indudablemente, en ese tema el problema de la conducta es el punto central de cualquier elaboración dogmática sobre tal asunto.
Al respecto, el profesor alemán Claus Roxin sostiene que “las personas jurídicas no pueden manifestarse a sí misma dado que les falta una sustancia psíquico-espiritual. Sólo órganos humanos pueden actuar con eficacia para los entes morales, por lo cual hay que penar a aquellos y no a la propia persona jurídica”.
Ese agudo tema sobre la autoría de los delitos cometidos en el seno empresarial se torna aún más importante si tomamos en cuenta que en tal actividad no sólo se cometen hechos punibles de naturaleza socioeconómica. Es común que desde dichas personas jurídicas se configuren tipos penales de apropiación indebida, estafa, fraude y acaparamiento, entre otros.
En ese sentido, se aducen razones de política criminal para avanzar en la posición que sostiene que, aunque sólo la persona humana es capaz de desarrollar conductas con trascendencia penal, debe igualmente sancionarse a la persona jurídica para evitar que se conviertan en instrumentos idóneos para lesionar bienes jurídicos de terceros.
En esa dirección se pronuncia el ordenamiento jurídico-penal venezolano. Así tenemos que el artículo 4 de la Ley Penal del Ambiente establece la responsabilidad penal de los representantes de las personas jurídicas por hechos punibles en virtud de los cuales también se generan sanciones jurídicas contra estas.
Indudablemente, toda actividad empresarial ilícita es consecuencia de una decisión humana o, en todo caso, de una conducta omisiva, decisión a la cual generalmente no sólo concurren las personas que forman parte de los órganos directivos de las empresas, sino también quienes son titulares de su capital social.
Corresponde al Ministerio Público y al Poder Judicial establecer con exactitud la conducta voluntaria desarrollada por determinadas personas para materializar, mediante organizaciones empresariales y otras personas jurídicas, actividades lesivas de bienes jurídicos de terceros.


*Fiscala General de la República Bolivariana de Venezuela.

viernes, 29 de mayo de 2009

Algunas ideas para la Participación Popular (VI).


*JUAN MARTORANO.

Finalmente, presentamos aquí una lista de consejos prácticos para impulsar la participación del pueblo en la lucha social. Esta lista es el resultado de una serie de discusiones con diversas organizaciones y movimientos sociales, que a partir de su práctica han comenzado a desarrollar esta reflexión-acción, que es fundamental para el desarrollo de la lucha. No pretende ser exhaustiva ni completa, sino únicamente enumera algunas ideas que pueden ser útiles para la participación popular.
Partir de la realidad del pueblo : Por ejemplo, las primeras reuniones son convocadas a partir de las necesidades de la comunidad, de la gente. Se tiene que tomar en cuenta la idiosincrasia de la comunidad o el sector con el que se trabaje, conociendo sus tradiciones culturales, su idioma, sus formas de expresión, cosmovisión, etc. En este sentido el discurso del militante tiene que ser entendible por la comunidad, tiene que hablar de lo que les interese, de lo que le resuene al pueblo en su realidad.
Promover la democratización de la organización : Esto significa que se tienen que impulsar la democracia y la horizontalidad al interior de la organización. Descentralizar las tareas y la toma de decisiones, la cual tiene que ser colectiva. Implementar la dirección colectiva.
Respetar las diferencias : En la medida de lo posible, la organización debe buscar ser diversa, pues sólo así será verdaderamente representativa del pueblo que es diverso y heterogéneo.
Confiar en el pueblo : Nadie conoce mejor su realidad que el pueblo mismo, que es el que siente la explotación y la opresión. Esta confianza en el pueblo presupone dejar de lado la actitud de iluminados, que dice que sólo los militantes pueden sacar al pueblo de su engaño. De este modo, es necesario vencer al paternalismo y a la cultura clientelar, buscando siempre que el pueblo se afirme y comience a tomar las riendas de su propio destino, que sean ellos quienes resuelvan sus problemas sin que se tengan siempre que imponer pautas desde afuera. Los militantes deben estar siempre dispuestos a oír a la gente y a tomar en cuenta sus opiniones.
Construir la mística revolucionaria : Es importante siempre construir una identidad y un sentido de pertenencia a la lucha, de modo que el pueblo organizado y en lucha se sienta parte de algo mayor, de algo más grande y milite con gusto en sus organizaciones.
Mantener siempre una ética política : El fin no justifica los medios. Como ya ha sido mencionado antes, no es posible construir la libertad y la igualdad a partir de su antítesis. Es por esto que para ser congruentes con los objetivos de la lucha, siempre se debe actuar éticamente en ella.
Convertir la lucha en un proceso pedagógico : El proceso formativo nunca termina y quien piensa que ya tiene toda la verdad o que no puede equivocarse, deshecha toda posibilidad de desarrollo. Es por esto que es de suma importancia aprender de cada momento de la lucha. De este modo, la lucha se vuelve un aprendizaje tanto para el militante, como para el pueblo.
Impulsar la parte cultural y artística de la lucha : En muchas ocasiones, las organizaciones políticas adquieren un tono solemne y una exagerada rigidez y formalidad. Los discursos se vuelven monótonos y aburridos, la lucha se convierte en algo que no se disfruta, sino algo que se tiene que aguantar. No es extraño que el pueblo no quiera participar. Es preciso entonces, llenar de color la lucha, llevar la revolución hasta los bailes populares, las canciones, los chistes, las celebraciones. Hacer de la lucha un arte y una fiesta.
Reconocer las limitaciones particulares de algunos individuos : Esto significa que todos pueden participar de acuerdo a sus posibilidades y a sus capacidades. Pero no se debe exigir lo mismo a todos, pues habrá quienes por sus condiciones de edad, ánimo, disposición de tiempo, sentimientos, preferencias, enfermedades, etc., no puedan dar lo mismo que otros. Es importante reconocer y valorar lo mucho o poco que cada quien pueda aportar a la lucha.
Desarrollar la crítica y la autocrítica : Toda organización que no acepta la crítica y no practica la autocrítica es una organización derrotada, sin posibilidad de asimilar la realidad y de avanzar. La crítica no es algo malo. Por el contrario, la crítica debe ser algo que se debe buscar e impulsar, pues todos, absolutamente todos los seres humanos cometemos errores. El punto es lograr identificarlos y mejorarlos.
No menospreciar las opiniones de los jóvenes : Muchas veces, las organizaciones políticas comienzan a ser dominadas por sus direcciones históricas, imposibilitando la reproducción generacional de la misma. Esto se puede ver cuando son pocos los jóvenes en las organizaciones, o cuando se les menosprecia por “no tener experiencia”. Muchas veces, lo que se necesita precisamente es la visión de los jóvenes para poder hacer avanzar a las organizaciones.
No se debe subestimar o sobrevalorar a nadie : Del mismo modo que nadie es redundante, tampoco nadie es imprescindible. Esto significa que todos, por más insignificante que sea su participación, tendrán algo que aportar a la lucha, mientras que nadie sabe demasiado como para no poder aprender.
No prometer lo que no se puede cumplir : Cuando el pueblo crea expectativas, y éstas no se cumplen, esto puede resultar en una fuerte decepción y un alejamiento de la lucha. Es por esto que no se deben hacer “promesas de político” queriendo con ello atraer al pueblo.
Multiplicar las herramientas de comunicación popular : Es de suma importancia hacer uso de los medios de comunicación, y buscar que el pueblo tenga acceso a ellos. Mientras que los medios masivos de comunicación son un pilar fundamental del sistema capitalista, los medios populares de comunicación deben lograr hacerles contrapeso. Es indispensable desarrollar proyectos de radios comunitarias, periódicos populares, propaganda, agitación y difusión, utilizar la tecnología actual, como el Internet, los DVDs, audio y video, etc.
A manera de conclusión, podemos decir que la participación del pueblo en la lucha depende de muchos aspectos y no es algo para lo que existan recetas o fórmulas mágicas, sino que se deriva del carácter de la lucha misma, de sus objetivos, de su contenido, del método, del estilo y de la congruencia de la organización. Impulsar la participación popular no es algo sencillo, requiere de un esfuerzo largo y difícil, requiere de un compromiso militante con la lucha, y sus pocos resultados pueden hacer que muchos se desanimen fácilmente al creerse solos y aislados en su ánimo de transformar la sociedad. Sin embargo, a pesar de estas dificultades, pensamos que la participación popular es indispensable para toda transformación. La sociedad socialista sólo puede ser el resultado de la acción del pueblo, y no de unos cuantos. Es por esto que esperamos que este trabajo pueda ser de utilidad para los procesos de lucha popular y sobretodo, esperamos que ese pueblo organizado, ese pueblo que hoy construye su destino, se vaya multiplicando y comience ya a escribir su propia historia.

Patria Socialista o Muerte!!!
Venceremos y Estamos Venciendo!!!

*Abogado, Analista Político y militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Moderador de los Programas Informativos y de Opinión, "Micrófono Abierto", "Lo que se Habla" y "Caminos Libres", transmitidos de lunes a viernes de 12 m a 2 pm por la Emisora Comunitaria "Llovizna" 104.7 FM, y los días martes de 7 pm a 8 pm y los domingos de 8 pm a 9 pm, por la Emisora Cultural, Informativa y de Entretenimiento perteneciente a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG,Corporación para el Socialismo) y del Sistema Nacional de Medios Públicos, "La Voz de Guayana" 89.7 FM, respectivamente.
jmartoranoster@gmail.com , j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar .

Ex-presidente condenado por criminal: el japonés enjaulado.

Cristina Castello

Fue un presidente constitucional de facto. Y este contrasentido no es metáfora. En el Poder del Perú desde 1990 hasta el 2000, fue tirano y criminal. Así lo declaró la Justicia el pasado 7 de abril, y lo condenó a 25 años de prisión, por crímenes de lesa humanidad y corrupción. Fue uno de los instrumentos necesarios para que los USA impusieran el neoliberalismo a ultranza en los ’90, uno de los antecedentes de la crisis mundial. «Drácula» no dejó ningún supuesto enemigo, sin torturar. Ni siquiera su primera esposa, Susana Higuchi, se salvó de esa gracia. La madre de sus tres hijos declaró que fue martirizada no menos de 500 veces, por orden de su esposo, el presidente constitucional. Imposible hablar de Fujimori, sin mencionar al presidente actual del Perú, Alan García Pérez, ya se verá. El pájaro enjaulado no se privó de cometer barbaries, ni de decir mentiras. Justo cuando debía exponer su programa de gobierno en la Semana Santa del ’90, dijo que se había intoxicado con bacalao. Apodado «El Chino», se rebautizó «Chinochet» en honor a uno de sus colegas de genocidios, Augusto Pinochet. Habló o calló según sus conveniencias. Pero sobre todo, asesinó. Furia devoradora por el Poder, para ganar las elecciones, escandalizó al Japón cuando —grotesco— hasta bailó un vals en la televisión. Después, el actual mandatario Alan García, siguió su ejemplo. Para ganar los votos de la juventud, su figura obesa danzó frente a las cámaras, al compás del reggaetón. A los gobernantes asesinos del Perú les gusta bailar. Tan hábil para matar como para arropar su cobardía, consiguió súbitamente la nacionalidad japonesa y huyó a Tokio, en noviembre de 2000. Fue cuando se descubrió la red de corrupción, de la que formó parte, encabezada por el entonces jefe de los Servicios de Inteligencia (SIE) e informante de la CIA norteamericana, Vladimiro Montesinos, personaje tan abyecto como su jefe, y a quien la justicia universal –que asoma, a veces— quiere ver en prisión. Desde la ciudad sede del gobierno de Japón, el evadido renunció a la presidencia, en noviembre de 2000 de una manera inaudita. Envió un fax y... ¡ya está! Caramba qué originalidad, inédita incluso en los anales de las felonías, que consuma el hombre cuando está en el Poder. Y fue más lejos: por temor de que la flamante ciudadanía japonesa no fuera suficientemente segura para ampararlo de la ley, se postuló al congreso nipón; buscaba la inmunidad parlamentaria. Después, y con el propósito de presidir de nuevo el Perú, regresó vía Chile, donde fue hecho prisionero, y finalmente extraditado. Ahora, condenado por la justicia peruana y en prisión, en el mundo se lo conoce como el reo Fujimori. ¿O acaso hay que apelar a eufemismos, cuando el sacrilegio es el terrorismo de Estado, nada más y nada menos? Es un reo, otro más. No tiene traje a rayas, ni está marcado con un número, como las víctimas de los campos de exterminio, o como los seres que él ordenó lacerar; o como estuvieron tantos otros cuyas muertes decidió. Al contrario, tan furioso como gélido, aún detrás de las rejas sigue queriendo imponer su siembra de muerte, hambre y desolación, a través de una de las hijas de la madre martirizada por orden de su papá. Keiko Fujimori, su bebé, lleva la antorcha de sombras que su padre le legó, y la esgrime como bandera en su candidatura presidencial. «Chinochet» saldrá de prisión en el 10 de febrero de 2032. Nacido en 1938, tendrá 94 años: ¿llegará? ¿Llegará a esa edad, y llegará a cumplir la condena, que el presidente actual lucha por burlar para que su cómplice recupere la libertad? Los cargos que la Justicia probó, fueron los crímenes de lesa humanidad en Barrios Altos y la Universidad de la Cantuta, y el secuestro agravado al periodista Gustavo Gorriti y al empresario Samuel Dyer. Masacres que implicaron torturas y genocidio, el asesinato de 25 personas, entre ellas un niño de 8 años, bajo el fuego asesino de un escuadrón de la muerte. El trabajo impecable de los tribunales peruanos, es un hito en la historia de la América morena. De hecho, algunos militares argentinos fueron condenados, y también Pinochet en Chile, quien estuvo prisionero en su domicilio, en razón de su edad avanzada. Pero, de los tres, el de Fujimori es el único caso de un presidente que habita, por fin, en una mazmorra, habiendo sido elegido por el voto ciudadano, aunque después haya ejercido un gobierno de facto. Él aúlla que apelará, para no purgar sus crímenes; y no sólo ante las instancias habituales de la Justicia; también ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la misma que antes le parecía terrorista. Otra es la cuestión del «Cuarto Poder» —los medios más influyentes—: en realidad, un poder de cuarta, con la suma de poder; entre los cuales hay un caso paradigmático, a propósito del fallo para «Chinchonet». Bamboleos Las expresiones del diario «New York Times» sobre la condena, parecen una pieza de ética. La calificó de «alentadora» y puso el acento en la conducta ejemplar de la Corte Suprema del Perú, por haber enviado al reo a prisión. Detalló prolijamente las pruebas de muertes y torturas: se escandalizó y estalló de alegría porque los crímenes de lesa humanidad no deben permitirse; y, si ocurren, merecen punición, siempre según la mirada del diario de los USA. Y fue más lejos, dijo lo que tantos peruanos claman con ardor: que la sentencia es un aviso serio para el presidente actual. Desde luego. Durante la primera presidencia de Alan «Caballo loco» García Pérez en el Perú, se organizó el Comando Rodrigo Franco, que barrió poblados andinos enteros, las matanzas de campesinos eran habituales y también los desaparecidos. En el ’85 había ordenado la Masacre de Accomarca, donde el Ejército peruano asesinó 45 personas. Y dos años antes, el 19 de junio del ’86, se ejecutaron extrajudicialmente más de 200 prisioneros de El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara. En el ’88 siguió su derrotero de muerte, con la Masacre de Cayara, cuando treinta personas fueron exterminadas, y hubo decenas de desaparecidos. Al igual que en el caso del «Chino», se instruyeron contra él, diversas causas por crímenes de lesa humanidad, que eludió gracias a la ayuda del cómplice japonés. Y hoy, sigue encarcelando inocentes, persiguiendo a poetas, matando aborígenes e intentando liquidar la Amazonia peruana. Pero no se queda ahí. Alan García cobijó también al venezolano Manuel Rosales, un delincuente, de la oposición chavista, buscado por la Interpol por delitos comunes: enriquecimiento ilícito y corrupción. Más: ya está sellada la alianza Keiko Fujimori-Alan García, para seguir poblando de hambre y muerte al pueblo peruano, bajo una dictadura donde impere el terror. Si logran esos objetivos, Drácula sería liberado dentro de dos años y el presidente actual no sería juzgado jamás. Mientras tanto, así como los niños balancean su pureza, cara al cielo, en los columpios de los parques de diversiones, el «New York Times» se bambolea entre dos extremos, aunque jamás con cielo. Sostuvo y sostiene que Fujimori hizo maravillas cuando llegó al poder, ya que detuvo una inflación galopante; en una palabra: porque instauró el neoliberalismo a ultranza, como un alumno obediente de Norteamérica. En una palabra: celebra que se haya hecho justicia con el mismo reo al que sustentó. ¡Recórcholis! Si, justamente, la violencia, los crímenes de lesa humanidad y el Estado de terror, fueron el andamiaje necesario para imponer las políticas económico-financieras del Régimen. ¿O acaso el «New York Times» ignora que el Perú es el patio trasero de los EE.UU.? Sirva como triste ejemplo, que desde el 23-08-90 la embajada norteamericana en el país de Túpac Amaru y César Vallejo, sabía detalladamente el plan fujimorista de operaciones, para realizar asesinatos. Las pruebas están en manos del Archivo de Seguridad Nacional, de uno de sus analistas, Meter Kombluh, y de Kate Doyle testimonio experto en el juicio a «Chinochet». El japonés, cierto, de nada malo se privó. Documentos secretos confirman que, junto a su ex asesor Vladimiro Montesinos, ayudó a Carlos Menem cuando era presidente, a ocultar información sobre contrabando de armas de Argentina a Ecuador. Él y su «comunidad de inteligencia», supieron de los preparativos para el comercio ilegal de fusiles, no bien éstos comenzaron. «Gracias» a la complicidad del nipón, decenas de oficiales y soldados peruanos, perdieron la vida en Alto Cenepa y nadie fue sometido a juicio. Menem está procesado por la Justicia argentina; pero mientras tanto, goza de abultados ingresos como senador nacional; y él y el Drácula del Perú, fueron el punto de partida para la proliferación de los políticos de la farándula, genuflexos frente al Imperio. Los dos fueron precursores de la enajenación de sus países: de la venta a precio vil de empresas estatales nacionales, a empresas estatales extranjeras, en la mayoría de los casos. Y, tanto o más grave, los dos vaciaron la vida de su sentido trascendente: el de ser vivida como una estética, que contenga la ética. Sin máscara 70 años tuvo para aprender la fraternidad, pero eligió el camino inverso. Ingeniero agrónomo, físico, matemático, devenido político. Naoichi y Mutsue Fujimori, sus padres lo vieron nacer en el Perú, adonde habían acudido en busca de trabajo y buena calidad de vida. El Perú se los dio, y el hijo se encargó después de arrasar el país que les brindó bienestar. Fue con «Cambio 90» que Fujimori se postuló a la presidencia en las elecciones de aquel año. Su contrincante era el escritor de derechas Mario Vargas Llosa. Después de haber obtenido un escaso 20% de sufragios, en el ballottage se acreditó la presidencia con el 60%. Trampas de la vida, recibió el respaldo de varios grupos de izquierdas; y, por cierto, el de su cómplice Alan García, por entonces primer mandatario, por el APRA. Salvo para matar, al comienzo de su mandato Drácula se mostró sin máscara. Sin máscara, su gobierno dependió —directamente— de la asesoría de Norteamérica, y del Fondo Monetario Internacional (FMI), con una participación activa del agente de la CIA el ex capitán Vladimiro Montesinos. Sin máscara, en 1992 —mediante la violencia y con la ayuda de las Fuerzas Armadas— disolvió el Parlamento y suspendió el Poder Judicial, en lo que se conoce como «autogolpe»; y aprobó una nueva constitución, que le dio la suma de poder. Terminó con el grupo ciertamente terrorista «Sendero Luminoso»; y también con el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), de muy distinto origen y objetivos que Sendero. No, no «terminó»: exterminó a los integrantes, a fuego abierto, mediante torturas sofisticadísimas y desaparición forzada. El terror de Estado, en lugar de la Justicia. Y mientras seguía su siembra de muerte, ganó de nuevo las elecciones en 1995 frente al ex Secretario General de las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuéllar. Le llegó el final, ¿el final? Fue recién a fines de los ’90 que la ciudadanía comenzó a despertar; a descubrir la corrupción y la crueldad. En 2000 «Chinchonet» ganó de nuevo la presidencia, pues su opositor, Alejandro Toledo, se retiró sin participar de la segunda vuelta electoral. Y todo se precipitó. A través de un video, salieron a la luz infinitos actos de su perenne corrupción. Entonces el valiente Drácula, a quien no le había temblado la mano para las órdenes de asesinar, huyó. Y entonces, el Japón, y entonces, su renuncia por fax. Atrás había quedado también —se había salvado— Susana Higuchi, torturada por orden de su esposo siempre bestial. Y de los cuatro hijos de la pareja, él no ve sino por los ojos de una ellos, Keiko, su bibelot. En 2006 Fujimori se casó con la poderosa empresaria nipona —propietaria de hoteles y campos de golf— Satomi Kataoka, hoy 42 años, para asegurarse de no ser rechazado en el país de su sangre oriental. El matrimonio se hizo legal a las tres de la madrugada y en ausencia. —«Yo siento que eres parte de mi destino. Quiero casarme contigo», dijo entonces el actual presidiario a su japonesa. — «Él me dice que me ama, y yo también lo amo, pero lo admiro más como ser humano. Fujimori llenó un vacío en mi corazón y fue él quien me salvó espiritualmente. Él me brindó cariño y calor humano», dijo la japonesa, sobre su peruano-japonés. Ahora Kataoka ve a Fujimori como un Cristo que está siendo sacrificado, y al juez y al fiscal como demonios. Demonio «Chinochet»: La madre de sus hijos fue vendada, encapuchada, sometida a electroshock y torturada hasta casi morir. —«Cuando estemos lejos, si se siente solo, que se lleve a mi perro», había reído la japonesa. Hoy nadie ladra en la prisión del Drácula del Perú, pero la justicia universal clama por escuchar el aullido enjaulado de Alan García Pérez, para que Nunca Más.