sábado, 12 de febrero de 2011

Lo que se esta jugando en Guayana.

Francisco Sierra Corrales 



Quizás como un “último recurso” para sacar de abajo a las empresas básicas de Guayana, específicamente a las del aluminio y del acero; y evitar o su cierre definitivo o su privatización; el Presidente de la Republica, El Comandante Hugo Chávez Frías, manifestó “Me la Juego Con Los Trabajadores” e implementó el “Control Obrero” en Guayana.
El Control Obrero, es una novedosa figura económica y en la práctica seria un hibrido entre cogestión y auto-gestión, ambas de rango constitucional, que significa que los mismos trabajadores, por ahora, por intermedio del mecanismo de las mesas técnicas de trabajo (Aun no están maduras las condiciones para que sean asambleas generales de trabajadores), nombraron a los Presidentes de estas factorías.
La idea es, que estos presidentes vayan horizontalizando el poder y las tomas de decisiones sean cada vez más democráticas, con el fin de que todos los trabajadores se conviertan en “técnicos” en el denominado negocio del aluminio o del hierro y/o acero y se mejore cada vez más los procesos productivos y hayan mejoras e innovaciones tecnológicas; una vez los trabajadores asuman definitivamente el poder dentro de las factorías y se dé la verdadera autogestión, donde podríamos decir que estamos en socialismo.
El embrionario control obrero, como todas las cosas de la vida, nacen sin ser previstas ni planificadas sino como una respuesta natural ante un hecho concreto; el fracaso del modelo gerencial del puntofijismo de las empresas básicas de Guayana, lo que he denominado el “leopoldosucrismofigarelismo”, por ser este oscuro personaje el “genio” de la gerencia de un capitalismo dependiente  y mero surtidor de materia prima barata y de semi-elaborados de hierro, acero y aluminio para los países del denominado primer mundo.
Nace también el control obrero, con una serie de vicios heredados de la gerencia del capitalismo dependiente como el verticalismo en la dirección y la producción, producto de la división capitalista del trabajo, en donde cada gerente y cada dependencia “hace lo suyo” sin tener una visión de contexto, por otro lado, nace con una series de vicios en donde prevalece la corrupción de contratistas y proveedores, las celebres “coimas” y el clientelismo, la indolencia con lo que es propiedad del estado, lo cual debe cuidarse como  si fuese propio y el sindicalerismo, una serie de sindicatos que se acostumbraron a que le dieran lo que pidieran, y si era mucho al menos le “daban algo” y en donde gerentes por un lado y sindicatos por otros se “acordaban” beneficios que sobrepasaban la capacidad financiera de las transformadoras; esto se hacía (Al igual que contratos onerosos, sobrevalorados y dotaciones en malos estados e incompletas y a precio excesivos) porque existía un “papa estado petrolero” que todo lo resolvía.
También, es importante señalar que el control obrero, llega con deudas monstruosas tanto en pasivos laborales a los trabajadores directos e indirectos, contratistas, proveedores y cooperativistas, deudas estas que fueron previas al control obrero, repito, y quizás, por actuar de buena fe y pensar solo en bien de los intereses del país y nuestras empresas básicas, no se hizo un corte de cuenta o un refinanciamiento de deuda.
Otra practica nefasta de estas empresas básicas; producto de la dependencia  de la globalización neoliberal, de los últimos 25 años, estaba el vender materia prima y semi-elaborados  baratos pero a precio de dólares, que llevados a bolívares hacen una gran fortuna. Estos son los celebres “cupos del aluminio” o acero (Láminas, bloques, cabillas, etc.), los cuales “son vendidos”  y a veces negociados fifty-fifty o por alícuotas; de estas prácticas participan ministros y altos gerentes y llegan algunas minucias a gerentes medios y sindicalistas. Practica esta cuartorepublicana de la era de Leopoldo Sucre Figarella.
Bajo ese panorama sombrío llega el control obrero a las empresas del acero y del aluminio y en específico a la pionera de las reductora alumínica como lo es “Aluminio del Caroní, Sociedad Anónima” (ALCASA).
No obstante haberle tocado puros dobles, al control obrero, específicamente en ALCASA, estaba salvando la tranca de la partida de dominó, es decir, a pesar de todos los elementos en contra; el control obrero, ya había hecho un estudio pormenorizado de la factoría y había propuesto un plan para recuperar y relanzar a las fábricas.
En el caso de ALCASA, MIBAM le aprobó U.S $ 403 Millones, con fines de adecuación de las celdas 3 y 4, la instalación de una planta extrusora (Valor agregado) y el mejoramiento de la línea de laminación, cantidad dineraria que saldría del fondo chino del aluminio.
Con esta inversión a la vuelta de 10-12 meses ALCASA estaría solvente con sus acreedores, incluidos los pasivos laborales porque igualmente se irá haciendo énfasis, en desarrollar el sector manufacturero, CABELUM (Cables de aluminio) ALUCASA (Papel aluminio) y Rialca ( Rines y autopartes), que generaría mayor ganancia, nuevo personal y mayor producción y activos para el país.
Pero el paro, producto de un acto de fuerza, como es el haber trancado el portón principal de ALCASA con candado, efectuado por la fracción política sindical “Movimiento 21”, del Sindicato de Trabajadores de ALCASA (SINTALCASA), encabezado por el sindicalista José Gil sector este de la FBT y afecto al Canciller Nicolás Maduro y con fluidos vasos comunicantes con el Gobernador del Estado Bolívar, Francisco Rangel Gómez y dirigido en la zona por el Diputado principal José Ramón Rivero y el suplente Ángel Marcano, el pasado lunes 24 de enero, cierre-paro que se mantienen hasta el día de hoy, ha saboteado deliberadamente este plan de rescate.
PARO PRO-CAPITALISTA, IMPERIALISTA, ANTI-PATRIA E IMPIDE LA RECUPERACION DE ALCASA.
El paro, arriba descrito, en la ejecución directa de José Gil, con vista gorda de los factores de seguridad (Como la policía del Estado Bolívar), resguardo de las empresas básicas (GNB), Fiscalía del Ministerio regional, Inspectoria del Trabajo, Defensoría del Pueblo; igualmente se ha hecho la vista gorda la dirección del PSUV, a la cual pertenecen tanto los tomistas de SINTRALCASA como Control Obrero. El paro descrito, repito, atenta en contra del control obrero, se busca hacer que “fracase” el control obrero, para volver al sistema de explotación capitalista; se pretende seguir con las prácticas viciadas de los cupos del aluminio, los contratistas y proveedores al estilo de la era de Leopoldo Sucre Figarella y seguir con el capitalismo dependiente de los centros de poder imperiales, meros surtidores de materia prima barata y semi-elaborados a precios ruin. 

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