*JUAN MARTORANO
Trece años estamos
conmemorando, para el momento en que escribimos estas líneas, de la muerte (¿O
asesinato?) del Comandante Hugo Chávez. Y el país, después de esa situación,
afronta su circunstancia más dura como lo es el secuestro de su Presidente
legítimo y su esposa luego de ser agredido militarmente por una potencia
enemiga extranjera. En este caso, por Estados Unidos de Norteamérica.
Tanto el Presidente
Nicolás Maduro como su compañera de luchas, caminos y de vida Cilia Flores, han
entendido a la perfección ambos que también desde la cárcel, desde sus
silencios y ahora desde sus pronunciamientos públicos que han tenido, aunque
limitados, también pueden convertirse en espacios de lucha y resistencia.
Esto lo señalamos
ante el nuevo giro inesperado que ha adoptado su caso, a tres semanas exactas
que restan para su segunda audiencia en el tribunal de Nueva York.
No solo porque
dicha audiencia ocurrirá una semana después de que la OFAC deba tomar una
decisión respecto a la concreción y al destino de Citgo luego de su subasta
(tienen hasta el 20 de marzo para tomar una decisión) sino, repetimos, por el giro
inesperado que el caso nuevamente puede adoptar.
El primer giro
inesperado fue en la audiencia del 5 de enero en Nueva York, dos días después
de su secuestro y de ser presentado en ese tribunal. Donde el presidente y la
Primera Combatienta además de declararse no culpables, se declararon
prisioneros de guerra con todo lo que ello implica.
Al respecto, no nos
cansaremos de recomendar el artículo “Maduro y El Jaque de Ginebra, la Sutil
Audacia de ser un "Huésped de Guerra" en Manhattan” escrito el mismo
5 de enero del presente año por la socióloga Kelly Pottella, próxima doctora en
Historia, quien explica con precisión magistral la jugada del Presidente Maduro
en esa audiencia. Si quieren leer completo ese análisis, pueden hacerlo a
través del siguiente enlace: https://kellypottella.blogspot.com/2026/01/maduro-y-el-jaque-de-ginebra-la-sutil.html
Y ahora, a tres
semanas de esta segunda audiencia, tanto el Presidente Nicolás Maduro como
Cilia Flores han jugado y hecho nuevamente movimientos de ajedrez que han sido
muy importantes dentro de un juicio amañado, pero que tal y como hemos
señalado, ellos han convertido también en un espacio de lucha y resistencia.
En sendas cartas
fechadas, la primera el jueves 26 de febrero de 2026 y la segunda, el 4 de
marzo de 2026, tanto el Presidente Nicolás Maduro Moros como su esposa, la
diputada y Primera Combatienta Cilia Flores, solicitan al juez de su causa,
Alvin Hellerstein, que se desestime el
caso por narcotráfico y corrupción en su contra en Estados Unidos después de
que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) le hayan negado la
licencia para pagar sus defensas con fondos de Venezuela.
En el caso del
Presidente Nicolás Maduro, cuenta en su defensa con el prestigioso abogado que
logró la liberación de Julian Assange, Barry Pollack y el experto
constitucionalista Bruce Fein, y en el caso de Cilia Flores, cuenta con la
defensa del abogado Mark E. Donnelly.
Este último logró
que el juez Hellerstein ordenara la realización de exámenes médicos de su
representada y de su esposo, ante los signos evidentes de maltrato que ambos
sufrieron en medio de la incursión armada estadounidense del pasado 3 de enero
de 2026, con signos evidentes de maltrato en el caso de Flores, incluyendo una
costilla fracturada.
Pero volviendo a las solicitudes
que de puño y letra realizaron tanto el Jefe de Estado venezolano como su
compañera a pocas semanas de su segunda audiencia. Sigamos con los hechos para
luego compartir el análisis de las implicaciones que esta jugada estratégica
que ambos han realizado, tendría en el desenlace del juicio que se les sigue en
Manhattan.
La OFAC «se ha
negado a reconsiderar su posición y no otorgará una licencia que permita al
Gobierno de Venezuela financiar la defensa, interfiriendo así con el derecho
del Sr. Maduro a contratar el abogado de su elección», con lo cual solicita al
tribunal «que desestime la cuarta acusación sustitutiva en su contra»,
indicaron los argumentos de la moción en la plataforma judicial.
La documentación
incluyó una declaración jurada de Maduro en la que afirma que quiere seguir
siendo representado por Pollack, tiene derecho a que el gobierno venezolano
pague su defensa legal y no puede pagarse su propia defensa, por lo que
presentará pruebas financieras de ello si se le requieren.
En el memorando que sustenta la moción,
Pollack repitió su denuncia de ayer ante el juez Alvin Hellerstein y argumentó
que la OFAC, que depende del Departamento del Tesoro, está «interfiriendo» con
el derecho a la defensa, recogido en la Sexta Enmienda de la Constitución, y el
derecho al debido proceso de Maduro.
«El Gobierno de
EE.UU., aun cuando autoriza innumerables transacciones comerciales con
Venezuela, está prohibiendo que la defensa reciba fondos no contaminados» de
Caracas para financiar sus honorarios, y «cualquier juicio que se lleve a cabo
bajo estas circunstancias será inconstitucionalmente defectuoso y no podrá
producir un veredicto que resista impugnaciones futuras», advirtó Pollack.
Maduro afirmó en su
declaración que «el Gobierno de Venezuela está dispuesto a financiar esa
defensa y él esperaba que así ocurriera», motivo por el cual contó con Pollack,
su «abogado de confianza», en su primera audiencia el pasado 5 de enero, y
«desde entonces han trabajado juntos».
Por su parte, el
abogado de la República Bolivariana de Venezuela, Henry Rodríguez Facchinetti,
corrobora que el Caracas tiene la «obligación clara y legal de cubrir todos los
gastos de su presidente, incluyendo honorarios de abogados», y al respecto
aseguró que «desea cumplir» y «está preparada para pagar los costes de
defensa», especificando que el dinero es legítimo.
«Además, confirmo
que los fondos que (Caracas) usaría en este asunto no están relacionados con
ninguna de las actividades alegadas en la cuarta acusación sustitutiva o con
ninguna otra actividad ilegal», abundó Facchinetti.
Pollack, asimismo,
manifestó que si el juez Hellerstein no accede a desestimar el caso, le pedirá
autorización «reticentemente» para retirarse como abogado de Maduro.
Tanto Maduro como
el Gobierno de Venezuela están sujetos a sanciones de EE.UU., por lo que el
abogado solicitó una licencia a la OFAC para recibir fondos por su labor de
defensa, que recibió el 9 de enero, pero menos de tres horas después la agencia
emitió una licencia enmendada que bloquea la transacción, según denunció. EFE.
Expresados los hechos, ahora vayamos al análisis de
lo que esta jugada estratégica implica tanto para el Presidente Maduro como
para su compañera Cilia Flores.
Es una jugada de “todo
o nada” del Presidente Maduro en el que pone en evidencia como Estados Unidos niega
que el Estado venezolano ejerza la defensa de su Presidente legítimo. Con esta
carta de ambos han colocado si aplicamos en la jerga del beisbol en “3 y 2” al
juez Alvin Hellerstein.
Maduro está demostrando
lo que aprendió durante seis años y medio como canciller del Comandante Hugo
Chávez.
Y se está
aprovechando de las grietas y rendijas que el sistema estadounidense le da para
lanzar su contraataque, además que por su experiencia sindical, ha venido midiendo
los tiempos, en estos nuevos espacios de lucha que se están librando y con una
estrategia jurídico política claramente definida.
La pelota y la “papa
caliente” deja al juez Alvin Hellerestein. Ya que pueden ocurrir dos cosas.
Si el juez le da la
razón al Presidente Maduro y oficia a la OFAC para que restituya la licencia de
la OFAC para que el Presidente Maduro y Cilia el Estado venezolano pueda pagar
la defensa de ambos, constituiría un reconocimiento implícito de que Nicolás
Maduro además de prisionero de guerra, sería un prisionero con derechos
presidenciables, lo que reforzaría el argumento de la defensa de inmunidad
soberana por lo que no quedaría más opción que decretar la libertad de ambos.
Ya Hellerstein el 5
de enero había oficiado como hemos indicado, a la OFAC para liberar fondos para
garantizar la defensa de Maduro y Flores. Eso se había ejecutado el 9 de enero
cuando se había permitido eso, pero producto de las presiones de Trump y Marco Rubio,
tres horas después de que la OFAC había permitido esto, bloqueara dichos
fondos.
Si Hellerstein
decide no forzar a la OFAC para el pago de estos fondos, debido a los manejos
extra jurídicos que este caso tiene, entonces, Pollack y Fein señalan que el
tribunal debe desestimar los cargos que se le imputa a su defendido. Esto porque
si el caso no se desestima, tanto Pollack, Fein y Donnelly renunciarían a la
representación de Maduro y Flores.
Esto colocaría en
una situación a Hellerstein una situación difícil, ya que de ocurrir esto último,
el tribunal debe asignar defensores públicos tanto a Maduro como a Flores,
vulnerando la sexta enmienda de la propia constitución estadounidense que
obliga a los tribunales a una defensa legal efectiva y de calidad, y más si
este juicio está avanzado y puede causar un perjuicio, en este caso a los
acusados.
Maduro señaló que
no cuenta con fondos suficientes para su defensa, y quince días antes de su
secuestro, el Presidente Maduro reveló su sueldo y de como vivía y de que no cuenta
con recursos para ese pago de su defensa.
Y que puede consignar las pruebas que sustentan esta afirmación.
Además del añadido
de que ese tribunal no tiene competencia para juzgar a un Jefe de Estado, como
es el caso de Nicolás Maduro, y debería pasar a la Suprema Corte de Estados
Unidos, pero esto implicaría pasar más años detenido injusta e ilegalmente y
eso no es lo que se busca.
De ahí que Hellerstein
debe tomar cualquiera de estas dos vías: Evaluar si el retiro de los abogados
de la defensa ocasiona un perjuicio irreparable tanto a Nicolás Maduro como a
Cilia Flores en un proceso judicial que se encuentra “avanzado”. Y si esto es
así no le quedaría más opción que desestimar los cargos tanto de Maduro como de
Cilia por no contar con una defensa efectiva y de calidad a la que tienen derecho
y, por tanto, decretarse su libertad absoluta e inmediata. Todo ello por un
tecnicismo legal.
Por eso como medida
desesperada y táctica dilatoria el status quo gringo ha comenzado a impulsar de
que tribunales como los de Florida saquen acusaciones similares a las que el
tribunal de Mahnattan ha tenido contra el Jefe de Estado venezolano; las
declaraciones de Hugo “El Pollo” Carvajal para prender el ventilador de excremento
en este caso; la supuesta extradición que pide el gobierno de Javier Milei del
presidente Maduro por la presunta comisión de delitos de lesa humanidad concatenada
con la solicitud de abogados venezolanos en el extranjero de juzgar en Estados
Unidos a Nicolás Maduro por la presunta comisión de delitos de tortura que éste
habría avalado.
Así que Maduro y
Cilia han realizado una jugada estratégica a tres bandas: Que se reinstale la
licencia de la OFAC que permita al Estado venezolano pagar su defensa a la que
tienen derecho; sino es así, que se
desestimen los cargos que se les acusa y tres el retiro de la defensa de los abogados
privados de la defensa, violentándose la sexta enmienda de la Constitución de
Estados Unidos de que se vulnere el derecho a una defensa efectiva y de
calidad, lo que se convertiría en un escándalo en el sistema de justicia
estadounidense, violentándose además del derecho a la defensa, al debido
proceso, viciando de nulidad el juicio y mostrando ante el mundo que es un caso
político y no jurídico al colocarle un defensor público que no tendrá el mismo
interés y que forma parte del aparato político para lograr una condena y, por
ende un perjuicio irreparable no solo a Maduro y Flores sino a la República
Bolivariana de Venezuela, que los ha querido perjudicar desde el primer momento.
En los tres
escenarios o bandas, lo reiteramos, y señalándolo
en términos estrictamente jurídicos, se podría traducir en la liberación del
Presidente Maduro y de Cilia Flores.
¡Bolívar y Chávez Viven y sus luchas y la Patria que
nos legaron siguen!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Leales siempre: Traidores Nunca!
* Abogado, Defensor de Derechos Humanos,
Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras
Socialistas. , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta
tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo.
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