jueves, 5 de marzo de 2026

Columna de Juan Martorano 497: A tres semanas de la segunda audiencia de su juicio, Maduro y Cilia se lanzan una nueva jugada maestra.

 

*JUAN MARTORANO

Trece años estamos conmemorando, para el momento en que escribimos estas líneas, de la muerte (¿O asesinato?) del Comandante Hugo Chávez. Y el país, después de esa situación, afronta su circunstancia más dura como lo es el secuestro de su Presidente legítimo y su esposa luego de ser agredido militarmente por una potencia enemiga extranjera. En este caso, por Estados Unidos de Norteamérica.

Tanto el Presidente Nicolás Maduro como su compañera de luchas, caminos y de vida Cilia Flores, han entendido a la perfección ambos que también desde la cárcel, desde sus silencios y ahora desde sus pronunciamientos públicos que han tenido, aunque limitados, también pueden convertirse en espacios de lucha y resistencia.

Esto lo señalamos ante el nuevo giro inesperado que ha adoptado su caso, a tres semanas exactas que restan para su segunda audiencia en el tribunal de Nueva York.

No solo porque dicha audiencia ocurrirá una semana después de que la OFAC deba tomar una decisión respecto a la concreción y al destino de Citgo luego de su subasta (tienen hasta el 20 de marzo para tomar una decisión) sino, repetimos, por el giro inesperado que el caso nuevamente puede adoptar.

El primer giro inesperado fue en la audiencia del 5 de enero en Nueva York, dos días después de su secuestro y de ser presentado en ese tribunal. Donde el presidente y la Primera Combatienta además de declararse no culpables, se declararon prisioneros de guerra con todo lo que ello implica.

Al respecto, no nos cansaremos de recomendar el artículo “Maduro y El Jaque de Ginebra, la Sutil Audacia de ser un "Huésped de Guerra" en Manhattan” escrito el mismo 5 de enero del presente año por la socióloga Kelly Pottella, próxima doctora en Historia, quien explica con precisión magistral la jugada del Presidente Maduro en esa audiencia. Si quieren leer completo ese análisis, pueden hacerlo a través del siguiente enlace: https://kellypottella.blogspot.com/2026/01/maduro-y-el-jaque-de-ginebra-la-sutil.html

Y ahora, a tres semanas de esta segunda audiencia, tanto el Presidente Nicolás Maduro como Cilia Flores han jugado y hecho nuevamente movimientos de ajedrez que han sido muy importantes dentro de un juicio amañado, pero que tal y como hemos señalado, ellos han convertido también en un espacio de lucha y resistencia.

En sendas cartas fechadas, la primera el jueves 26 de febrero de 2026 y la segunda, el 4 de marzo de 2026, tanto el Presidente Nicolás Maduro Moros como su esposa, la diputada y Primera Combatienta Cilia Flores, solicitan al juez de su causa, Alvin Hellerstein, que se desestime el caso por narcotráfico y corrupción en su contra en Estados Unidos después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) le hayan negado la licencia para pagar sus defensas con fondos de Venezuela.

En el caso del Presidente Nicolás Maduro, cuenta en su defensa con el prestigioso abogado que logró la liberación de Julian Assange, Barry Pollack y el experto constitucionalista Bruce Fein, y en el caso de Cilia Flores, cuenta con la defensa del abogado Mark E. Donnelly.

Este último logró que el juez Hellerstein ordenara la realización de exámenes médicos de su representada y de su esposo, ante los signos evidentes de maltrato que ambos sufrieron en medio de la incursión armada estadounidense del pasado 3 de enero de 2026, con signos evidentes de maltrato en el caso de Flores, incluyendo una costilla fracturada.

Pero volviendo a las solicitudes que de puño y letra realizaron tanto el Jefe de Estado venezolano como su compañera a pocas semanas de su segunda audiencia. Sigamos con los hechos para luego compartir el análisis de las implicaciones que esta jugada estratégica que ambos han realizado, tendría en el desenlace del juicio que se les sigue en Manhattan.

La OFAC «se ha negado a reconsiderar su posición y no otorgará una licencia que permita al Gobierno de Venezuela financiar la defensa, interfiriendo así con el derecho del Sr. Maduro a contratar el abogado de su elección», con lo cual solicita al tribunal «que desestime la cuarta acusación sustitutiva en su contra», indicaron los argumentos de la moción en la plataforma judicial.

La documentación incluyó una declaración jurada de Maduro en la que afirma que quiere seguir siendo representado por Pollack, tiene derecho a que el gobierno venezolano pague su defensa legal y no puede pagarse su propia defensa, por lo que presentará pruebas financieras de ello si se le requieren.

En el memorando que sustenta la moción, Pollack repitió su denuncia de ayer ante el juez Alvin Hellerstein y argumentó que la OFAC, que depende del Departamento del Tesoro, está «interfiriendo» con el derecho a la defensa, recogido en la Sexta Enmienda de la Constitución, y el derecho al debido proceso de Maduro.

 

«El Gobierno de EE.UU., aun cuando autoriza innumerables transacciones comerciales con Venezuela, está prohibiendo que la defensa reciba fondos no contaminados» de Caracas para financiar sus honorarios, y «cualquier juicio que se lleve a cabo bajo estas circunstancias será inconstitucionalmente defectuoso y no podrá producir un veredicto que resista impugnaciones futuras», advirtó Pollack.

Maduro afirmó en su declaración que «el Gobierno de Venezuela está dispuesto a financiar esa defensa y él esperaba que así ocurriera», motivo por el cual contó con Pollack, su «abogado de confianza», en su primera audiencia el pasado 5 de enero, y «desde entonces han trabajado juntos».

Por su parte, el abogado de la República Bolivariana de Venezuela, Henry Rodríguez Facchinetti, corrobora que el Caracas tiene la «obligación clara y legal de cubrir todos los gastos de su presidente, incluyendo honorarios de abogados», y al respecto aseguró que «desea cumplir» y «está preparada para pagar los costes de defensa», especificando que el dinero es legítimo.

«Además, confirmo que los fondos que (Caracas) usaría en este asunto no están relacionados con ninguna de las actividades alegadas en la cuarta acusación sustitutiva o con ninguna otra actividad ilegal», abundó Facchinetti.

Pollack, asimismo, manifestó que si el juez Hellerstein no accede a desestimar el caso, le pedirá autorización «reticentemente» para retirarse como abogado de Maduro.

Tanto Maduro como el Gobierno de Venezuela están sujetos a sanciones de EE.UU., por lo que el abogado solicitó una licencia a la OFAC para recibir fondos por su labor de defensa, que recibió el 9 de enero, pero menos de tres horas después la agencia emitió una licencia enmendada que bloquea la transacción, según denunció. EFE.

Expresados los hechos, ahora vayamos al análisis de lo que esta jugada estratégica implica tanto para el Presidente Maduro como para su compañera Cilia Flores.

Es una jugada de “todo o nada” del Presidente Maduro en el que pone en evidencia como Estados Unidos niega que el Estado venezolano ejerza la defensa de su Presidente legítimo. Con esta carta de ambos han colocado si aplicamos en la jerga del beisbol en “3 y 2” al juez Alvin Hellerstein.

Maduro está demostrando lo que aprendió durante seis años y medio como canciller del Comandante Hugo Chávez.

Y se está aprovechando de las grietas y rendijas que el sistema estadounidense le da para lanzar su contraataque, además que por su experiencia sindical, ha venido midiendo los tiempos, en estos nuevos espacios de lucha que se están librando y con una estrategia jurídico política claramente definida.

La pelota y la “papa caliente” deja al juez Alvin Hellerestein. Ya que pueden ocurrir dos cosas.

Si el juez le da la razón al Presidente Maduro y oficia a la OFAC para que restituya la licencia de la OFAC para que el Presidente Maduro y Cilia el Estado venezolano pueda pagar la defensa de ambos, constituiría un reconocimiento implícito de que Nicolás Maduro además de prisionero de guerra, sería un prisionero con derechos presidenciables, lo que reforzaría el argumento de la defensa de inmunidad soberana por lo que no quedaría más opción que decretar la libertad de ambos.

Ya Hellerstein el 5 de enero había oficiado como hemos indicado, a la OFAC para liberar fondos para garantizar la defensa de Maduro y Flores. Eso se había ejecutado el 9 de enero cuando se había permitido eso, pero producto de las presiones de Trump y Marco Rubio, tres horas después de que la OFAC había permitido esto, bloqueara dichos fondos.

Si Hellerstein decide no forzar a la OFAC para el pago de estos fondos, debido a los manejos extra jurídicos que este caso tiene, entonces, Pollack y Fein señalan que el tribunal debe desestimar los cargos que se le imputa a su defendido. Esto porque si el caso no se desestima, tanto Pollack, Fein y Donnelly renunciarían a la representación de Maduro y Flores.

Esto colocaría en una situación a Hellerstein una situación difícil, ya que de ocurrir esto último, el tribunal debe asignar defensores públicos tanto a Maduro como a Flores, vulnerando la sexta enmienda de la propia constitución estadounidense que obliga a los tribunales a una defensa legal efectiva y de calidad, y más si este juicio está avanzado y puede causar un perjuicio, en este caso a los acusados.

Maduro señaló que no cuenta con fondos suficientes para su defensa, y quince días antes de su secuestro, el Presidente Maduro reveló su sueldo y de como vivía y de que no cuenta con recursos para ese pago de su defensa.  Y que puede consignar las pruebas que sustentan esta afirmación.

Además del añadido de que ese tribunal no tiene competencia para juzgar a un Jefe de Estado, como es el caso de Nicolás Maduro, y debería pasar a la Suprema Corte de Estados Unidos, pero esto implicaría pasar más años detenido injusta e ilegalmente y eso no es lo que se busca.

De ahí que Hellerstein debe tomar cualquiera de estas dos vías: Evaluar si el retiro de los abogados de la defensa ocasiona un perjuicio irreparable tanto a Nicolás Maduro como a Cilia Flores en un proceso judicial que se encuentra “avanzado”. Y si esto es así no le quedaría más opción que desestimar los cargos tanto de Maduro como de Cilia por no contar con una defensa efectiva y de calidad a la que tienen derecho y, por tanto, decretarse su libertad absoluta e inmediata. Todo ello por un tecnicismo legal.

Por eso como medida desesperada y táctica dilatoria el status quo gringo ha comenzado a impulsar de que tribunales como los de Florida saquen acusaciones similares a las que el tribunal de Mahnattan ha tenido contra el Jefe de Estado venezolano; las declaraciones de Hugo “El Pollo” Carvajal para prender el ventilador de excremento en este caso; la supuesta extradición que pide el gobierno de Javier Milei del presidente Maduro por la presunta comisión de delitos de lesa humanidad concatenada con la solicitud de abogados venezolanos en el extranjero de juzgar en Estados Unidos a Nicolás Maduro por la presunta comisión de delitos de tortura que éste habría avalado.

Así que Maduro y Cilia han realizado una jugada estratégica a tres bandas: Que se reinstale la licencia de la OFAC que permita al Estado venezolano pagar su defensa a la que tienen derecho; sino  es así, que se desestimen los cargos que se les acusa y tres el retiro de la defensa de los abogados privados de la defensa, violentándose la sexta enmienda de la Constitución de Estados Unidos de que se vulnere el derecho a una defensa efectiva y de calidad, lo que se convertiría en un escándalo en el sistema de justicia estadounidense, violentándose además del derecho a la defensa, al debido proceso, viciando de nulidad el juicio y mostrando ante el mundo que es un caso político y no jurídico al colocarle un defensor público que no tendrá el mismo interés y que forma parte del aparato político para lograr una condena y, por ende un perjuicio irreparable no solo a Maduro y Flores sino a la República Bolivariana de Venezuela, que los ha querido perjudicar desde el primer momento.

En los tres escenarios o bandas, lo reiteramos,  y señalándolo en términos estrictamente jurídicos, se podría traducir en la liberación del Presidente Maduro y de Cilia Flores.

¡Bolívar y Chávez Viven y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

¡Leales siempre: Traidores Nunca!

 

* Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras Socialistas. , jmartoranoster@gmail.comj_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano



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