El miércoles 11 de febrero, el Partido Republicano hizo valer su mayoría en la Cámara de Representantes de Estados Unidos para aprobar un proyecto de ley que permite exigir pruebas de ciudadanía estadounidense para votar en las elecciones de mitad de período de noviembre de 2026. Si se convierte en ley, sería “la mayor restricción del acceso al voto jamás aprobada por el Congreso”, sostiene Ari Berman, corresponsal de derechos electorales de la revista Mother Jones. “Es un proyecto de ley que combina muchas de las peores ideas que tiene el Partido Republicano con respecto al proceso electoral y se está tratando en un momento en que Trump parece decidido a tratar de interferir en las elecciones de mitad de período”, añade.
Tras la votación del miércoles la legislación pasa al Senado, que también cuenta con mayoría republicana, donde se espera que llegue a tratarse, pero tiene pocas probabilidades de obtener la mayoría de 60 votos que necesita para ser aprobada sin admitir tácticas de obstrucción.
Transcripción
AMY GOODMAN: Los defensores del derecho al voto están dando la voz de alarma tras la aprobación en la Cámara de Representantes, liderada por los republicanos, de un proyecto de ley el 11 de febrero que podría privar de derechos a millones de votantes. Con 218 votos a favor y 213 en contra, los republicanos aprobaron la llamada Ley SAVE America, que requeriría mostrar un pasaporte o certificado de nacimiento para registrarse para votar o actualizar su información en el registro de votantes. El proyecto de ley también elimina de forma efectiva el registro de votantes por internet y por correo postal.
Demetria McCain, del Legal Defense Fund, dijo respecto a la votación del proyecto de ley: “La Ley SAVE America no va de proteger nuestras elecciones, va de disfrazar las técnicas de supresión de votantes que buscan privar del derecho al voto a los votantes negros como si fueran un asunto de seguridad electoral”.
La Ley SAVE America irá ahora al Senado, donde se enfrenta a cierta oposición republicana.
Mientras tanto, han surgido nuevos detalles impactantes sobre cómo un prominente negacionista de la validez de las elecciones tuvo un rol clave en el reciente allanamiento del FBI a la oficina electoral del condado de Fulton, en Georgia. Una declaración jurada pública en la que se basa la orden de registro revela que el allanamiento se realizó tras una denuncia de Kurt Olsen, un abogado que intentó revocar los resultados de las elecciones de 2020. Una de las afirmaciones ya refutadas que figuran en la declaración jurada viene de un supuesto “investigador ciudadano” llamado Joe Rossi, quien afirmó que el número de imágenes de papeletas en el condado de Fulton no coincidió con el número total de votos emitidos. Pero el estado de Georgia hizo un recuento manual y mecánico de las papeletas y confirmó el conteo inicial.
Para hablar de todo esto y más nos acompaña Ari Berman, corresponsal de derechos electorales de la revista Mother Jones. Su artículo más reciente se titula “El proyecto de ley 'Muéstranos tus papeles' del Partido Republicano es el más reciente esfuerzo para ayudar a Trump a intervenir en las elecciones”. Berman también es autor de “Gobierno de la minoría: el ataque de la derecha contra la voluntad del pueblo y la lucha para resistirlo”.
Bienvenido de nuevo a Democracy Now! Comience con esta última votación en la Cámara de Representantes. ¿Qué significa y qué es la Ley SAVE?
ARI BERMAN: Buenos días, Amy y Juan. Muchas gracias por invitarme de nuevo al programa.
La Ley SAVE America es una nueva versión de la Ley SAVE que fue aprobada por la Cámara de Representantes el año pasado y que dicha cámara aprobó de nuevo esta semana. Y, si se aprueba, sería el más dañino proyecto de ley de supresión del voto alguna vez aprobado por el Congreso, porque tiene una gran cantidad de nuevas restricciones al voto. Y llega en un momento en el que el presidente Trump dice que quiere hacerse cargo de las elecciones y nacionalizar los comicios. Y este proyecto de ley nacionalizaría nuevas restricciones al voto de diferentes maneras.
La pieza central del proyecto de ley sigue siendo el requisito de “mostrar tus documentos”, lo que significa que necesitas un pasaporte o un certificado de nacimiento para registrarte para votar. Eso sería extremadamente restrictivo. La mitad de los estadounidenses no tienen pasaporte, por ejemplo. Veintiún millones de estadounidenses no tienen acceso inmediato a sus documentos de ciudadanía. Un número mucho mayor de personas podrían verse afectadas. Por ejemplo, 69 millones de mujeres casadas tomaron el nombre de su pareja y tienen certificados de nacimiento que son diferentes a su apellido actual y podrían ser privadas de sus derechos. Así que el proyecto de ley “Muéstranos tus papeles” es lo relevante. También hay otras cosas en el proyecto de ley. Por primera vez se establece un requisito de identificación de votantes a nivel nacional, lo que sería extremadamente restrictivo. No permitiría presentar identificaciones de estudiantes o tribales. Perjudicaría desproporcionadamente a las personas más jóvenes y a los votantes de color. Y luego, la tercera parte del proyecto de ley requeriría que los estados entreguen sus listas de votantes al Departamento de Seguridad Nacional, algo que el Departamento de Justicia ha tratado de lograr durante mucho tiempo. Eso significa que tu información privada confidencial estaría en las manos de Kristi Noem. Y eso podría llevar a purgas de votantes defectuosas en base a datos de ciudadanía inexactos.
Entonces, el proyecto de ley combina muchas de las peores cosas que los republicanos quieren hacer con respecto a las elecciones, y llega en un momento cuando Trump parece más que listo para tratar de interferir en las elecciones de mitad de mandato.
JUAN GONZÁLEZ: Pero, Ari, ¿hay algo de esto que sea constitucional, dado que la Constitución da a los estados el poder de llevar a cabo elecciones?
ARI BERMAN: Bueno, esa es una muy buena pregunta, Juan, y sin duda será impugnado en los tribunales. Trump intentó hacer muchas cosas de este tipo a través de órdenes ejecutivas. Por ejemplo, el año pasado trató de firmar una orden ejecutiva que requería una prueba de ciudadanía para registrarte para votar en las elecciones federales. Y eso fue bloqueado por los tribunales como una extralimitación ejecutiva. Y tenemos un sistema muy descentralizado que hace difícil tanto para el presidente como para el Congreso interferir en él. Pero lo que estamos viendo, Juan, es que el presidente y sus aliados están tratando de ignorar la Constitución de muchas maneras diferentes, y están tratando de usurpar el poder que pertenece a los estados en relación con las elecciones, para poder tratar de tener un mayor control con el fin de interferir de alguna manera en las elecciones de mitad de mandato.
JUAN GONZÁLEZ: ¿Y cuáles son las perspectivas de que esto sea aprobado en el Senado?
ARI BERMAN: Bueno, la buena noticia es que es poco probable que sea aprobado en el Senado, porque no tienen los 60 votos necesarios para evitar el obstruccionismo. Ni siquiera está claro si obtendrían los 50 votos para una mayoría simple, porque la senadora republicana Lisa Murkowski ya se ha pronunciado al respecto.
Además, gran parte del proyecto de ley tiene un impacto desproporcionado en votantes del sector republicano, por ejemplo, el hecho de que las mujeres casadas podrían ser privadas de sus derechos por haber adoptado el apellido de su pareja. Las mujeres republicanas son más propensas a adoptar el apellido de su pareja que las mujeres demócratas. Su proyecto de ley también requiere que se muestre una prueba de ciudadanía en persona en las oficinas electorales. Eso terminaría efectivamente con el registro por internet, el registro por correo, las campañas de registro de votantes, y forzaría a las personas en áreas rurales a conducir distancias muy largas para poder registrarte para votar en persona en las oficinas electorales. Las áreas rurales tienden a votar más por republicanos que por demócratas. Y, por lo tanto, de muchas maneras, este proyecto de ley restringiría el derecho al voto en las áreas republicanas más que en las demócratas, y creo que eso también está generando dudas entre algunos republicanos del Senado.
AMY GOODMAN: ¿Puede hablar sobre la diferencia entre el requerimiento de identificación y el requerimiento de información sobre el estatus migratorio?
ARI BERMAN: Hay una gran diferencia. Y ese es un buen punto, Amy, porque esto se está vendiendo como un proyecto de ley de identificación de votantes. Y, por supuesto, todos los estados requiere algún tipo de prueba para registrarte para votar. Pero la forma más comúnmente usada por la gente para probar su identidad es una licencia de conducir. Bueno, el requisito de mostrar su documentación es mucho más amplio que eso, porque requiere un pasaporte o un certificado de nacimiento para poder registrarse para votar. La mayoría de las personas no llevan consigo un pasaporte o un certificado de nacimiento como lo hacen con la licencia de conducir. Eso significa que muchas más personas podrían verse afectadas. Esos documentos son caros. El trámite de un pasaporte puede costar 100 dólares o más y tarda en ser procesado. No todas las personas saben dónde está su certificado de nacimiento. No todas las personas tienen acceso a su certificado de nacimiento.
Entonces, los argumentos que escuchamos son: “Necesitas una identificación para comprar licor. Necesitas una identificación para subir a un avión, etc., etc.”. En primer lugar, esos no son derechos protegidos por la constitución. Pero no estamos hablando de requerir una identificación para esas cosas. Estamos hablando de requerir documentos que prueben la ciudadanía, algo que nunca se ha necesitado en ningunas elecciones pasadas para poder registrarse para votar.
Y todo se basa en la mentira de que hay personas no ciudadanas votando en las elecciones de EE.UU. No hay ninguna evidencia en absoluto de que haya personas sin ciudadanía votando en las elecciones de EE.UU. Se han realizado muchos estudios y uno tras otro han demostrado esto. Más recientemente, el estado de Utah realizó una auditoría de sus listas de votantes. Analizaron los 2,1 millones de personas en su registro de votantes y no encontraron ni una sola persona no ciudadana que haya votado. Así que es una solución para un problema que no existe.
JUAN GONZÁLEZ: Y, Ari, quería preguntarle sobre esta situación en el condado de Fulton, en Georgia, que mencionábamos antes: el allanamiento por parte del FBI. Hubo una denuncia remitida por Kurt Olsen, un empleado temporal de la Casa Blanca con el título de director de Seguridad e Integridad Electoral. ¿Puede hablarnos un poco más sobre Olsen?
ARI BERMAN: Sí. Kurt Olsen no es una persona conocida, pero fue uno de los líderes del movimiento “Stop the Steal” en 2020. Llegó a ser activo en la órbita de Trump. Trató de persuadir al Departamento de Justicia para que presentara una demanda ante la Corte Suprema con el fin de anular los resultados de las elecciones [de 2020], la cual fue finalmente presentada por Texas y no tuvo éxito. Olsen habló con Trump en varias ocasiones el 6 de enero [de 2021] durante la insurrección. Luego pasó a integrar la campaña de Kari Lake, la candidata republicana a la gobernación de Arizona en 2022. Fue sancionado por un tribunal federal por hacer afirmaciones falsas sobre las elecciones. Ha estado viajando por todo el país haciendo afirmaciones falsas sobre las elecciones con gente como Mike Flynn, Mike Lindell y Steve Bannon. Así que es parte de un grupo de personas que niegan la validez de las elecciones, que han hecho afirmaciones falsas sobre las elecciones, y que ahora han sido promovidos para puestos clave en la Casa Blanca.
Y eso fue lo que más me impactó de la declaración jurada relacionada con el condado de Fulton, que repetía un montón de mentiras sobre las elecciones de 2020 que han sido ampliamente desmentidas en los tribunales, en Georgia, por investigadores de todo el país. Y el hecho de que estas cosas sigan siendo utilizadas cinco años después por gente de la Casa Blanca para persuadir al FBI y a un juez federal… a un juez estatal para poder llevarse 700 cajas de papeletas es realmente asombroso. Las mentiras impulsadas por quienes niegan la validez de las elecciones y por el Gobierno de Trump están siendo instrumentalizadas por las fuerzas del orden de la manera más perjudicial. Y creo que todo esto está siendo utilizado como un argumento para tratar de interferir en las elecciones de mitad de mandato.
AMY GOODMAN: ¿Qué es lo último que se sabe de por qué Tulsi Gabbard, la directora de Inteligencia Nacional, estuvo allí, tal vez supervisando esta operación? Como mínimo sabemos que ella les proporcionó el teléfono celular a los agentes del FBI que fueron y se llevaron las 700 cajas para que hablaran directamente con el presidente de Estados Unidos.
ARI BERMAN: Bueno, ese fue otro gran interrogante que surgió después de leer la declaración jurada: ¿Por qué estaba Tulsi Gabbard allí? Sabemos que la directora de Inteligencia Nacional tiene prohibido por ley participar en operaciones de aplicación de la ley a nivel nacional. Su única tarea con respecto a las elecciones sería detener una injerencia extranjera en el proceso electoral. Y en la declaración jurada no se hizo ninguna acusación de injerencia extranjera en las elecciones de 2020 en el condado de Fulton y mucho menos se proporcionaron pruebas de ello. Así que la declaración jurada e incluso las, entre comillas, “pruebas” que se proporcionaron, refutaban por completo la idea de que Tulsi Gabbard debería haber estado allí.
Entonces, el hecho de que ella estuviera allí, el hecho de que ella puso al presidente Trump en una llamada telefónica con agentes del FBI, genera grandes sospechas sobre toda esta operación. Y la declaración jurada generó muchas más preguntas que respuestas sobre cómo llegó esto a ser tratado como una investigación penal y por qué el Gobierno quiere esta información y qué planean hacer con estas 700 cajas de papeletas y registros de votación que ahora han incautado.
AMY GOODMAN: The Atlantic publicó recientemente un fascinante artículo titulado “[El movimiento] MAGA cree que Maduro demostrará que Trump ganó en 2020”. El artículo cita al fundador de MyPillow, Mike Lindell, quien dijo: “Espero que ahora Maduro diga la verdad y nos cuente todo sobre las máquinas [de votación] y cómo se roban las elecciones”. Se ha especulado que Trump podría indultar a Maduro a cambio de que declare que Venezuela interfirió en las elecciones de 2020 a pesar de que no existen pruebas al respecto. ¿Sus comentarios finales, Ari?
ARI BERMAN: Esa es realmente una posibilidad escalofriante, porque ya sabemos que Tulsi Gabbard y su equipo estuvieron en Puerto Rico buscando pruebas de injerencias por parte de Venezuela en esas elecciones. Y no encontraron ninguna prueba de la injerencia venezolana. Pero no me sorprendería que el Gobierno de Trump se acerque a Maduro y le diga: “Cuente la verdad, admita que interfirió en las elecciones de 2020, y le otorgaré un indulto”. Ahora, con eso estarían fabricando una mentira, pero ya vimos cómo el presidente, de muchas maneras diferentes, ha usado a las fuerzas de seguridad para alcanzar sus propios fines políticos. Y el hecho es que han inventado muchas tramas elaboradas sobre cómo las elecciones fueron manipuladas, la última de las cuales parece centrarse en Venezuela. Y ahora ejercen mucha influencia sobre Venezuela, porque prácticamente están dirigiendo el país, y el exlíder de Venezuela está bajo su custodia. Por lo tanto, esto sería una total invención. Sería una completa mentira. Pero sería solo otra señal escalofriante de hasta qué punto pretende llegar el Gobierno, no solo para seguir justificando sus mentiras sobre las elecciones de 2020, sino también para tener un pretexto que le permita interferir en las próximas elecciones.
AMY GOODMAN: Ari Berman, quiero darle las gracias por acompañarnos, corresponsal de derechos electorales de la revista Mother Jones. Enlazaremos a su nuevo artículo, “El proyecto de ley 'Muéstranos tus papeles' del Partido Republicano es el más reciente esfuerzo para ayudar a Trump a intervenir las elecciones”.
A continuación, el obispo William Barber está liderando una marcha de 80 km desde Wilson hasta Raleigh, Carolina del Norte, para presionar por un mayor acceso a la atención sanitaria, y en defensa de los derechos de los inmigrantes y del acceso al voto. Quédense con nosotros.
[pausa]
AMY GOODMAN: “Una canción”, por el cantante cubano Silvio Rodríguez, durante su actuación en el Central Park de Nueva York hace varios años. En nuestro siguiente segmento, hablaremos con el embajador cubano ante las Naciones Unidas.

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