jueves, 22 de agosto de 2013

El ascenso del fascismo en Estados Unidos.



Por Enrique Muñoz Gamarra
Con mil perdones de mis estimados camaradas de Edicions Pravda (Barcelona-España) pongo a disposición del público, por esta vía, el VIII capítulo del libro: “Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en Estados Unidos”, publicado el 06 de febrero de 2013. Me obligan a esto los últimos acontecimientos que vienen suscitándose alrededor del mundo y que, en lo fundamental, indican la acelerada vigorización del fascismo en este país (Estados Unidos).
Valgan redundancias, este es un tema muy actual, que poco a poco empieza a tomar importancia en la prensa internacional. No niego que en las prensas occidentales, también en los apologistas del sistema e incluso en algunas prensas alternativas que se dicen progresistas, haya un claro despropósito por silenciarla. Sin embargo la fuerte conmoción fascista que sobre el mundo se yergue, obligara muy pronto, por lo menos a las mentes más lúcidas a observar este tema con algo de realismo. De eso estoy plenamente seguro.
Antes, unas notas previas:
Ante todo es muy importante señalar que el fascismo estadounidense se impone y avanza en medio de una importante ofensiva militarista iniciado tras el auto atentado a las torres gemelas (11 de septiembre de 2001), pero, se concreta, como tal, a finales de 2010 en el curso de sus operaciones militares en Oriente Medio (“Primavera Árabe”):
Una ofensiva militarista que tiene tres antecedentes:
Primero, la guerra de desgaste de Irán-Irak urdida por los Estados Unidos y desatada entre el 16 de septiembre de 1980 y el 22 de septiembre de 1988.
Segundo, la caída de la ex URSS en 1991.
Y, tercero, el desmembramiento de Yugoslavia (balcanización) que concluyó con los bombardeos criminales de la OTAN contra Belgrado del 24 de Marzo al 10 de junio de 1999 (aquí participaron más de 1000 aviones de guerra, se usaron los mortíferos misiles de crucero Tomahawks, asimismo, bombas de grafito contra el suministro eléctrico y se realizaron 38,000 operaciones de combate contra un pueblo inerme e indefenso que la Unión Europea permitió cobardemente).
Y, dos fases, en pleno proceso:
Primera fase:
En concreto esta fase se inicia con el auto atentado a las “Torres gemelas” el 11 de septiembre de 2001. Ese mismo año (2001) hay invasión de Afganistán y en 2003 la ocupación de Irak. La fase se cierra en los primeros meses de 2010.
Aquí algunos hechos importantes:
Primero, el contragolpe exitoso (33 días de guerra) en agosto de 2006 del Movimiento de Resistencia Hezbollah y el pueblo libanés contra la agresión israelí y que pulverizó, para siempre, el mito sionista (se dice que aquí las fuerzas de resistencia habrían utilizado misiles anti-tanque de fabricación rusa, aunque Sayyed Nasralá, haya dicho: “Las más importantes armas con las que luchamos durante la Guerra de Julio provenían de Siria”).
Segundo, el vibrante discurso del presidente ruso, Vladimir Putin, en Munich (Alemania) el año 2007 que denunció la prepotencia estadounidense, sobre todo, su escandaloso avance hacia oriente.
Y, tercero, la humillación sin precedentes de las fuerzas agresoras de la OTAN-EEUU-UE por parte de las fuerzas armadas de Rusia en Georgia entre el 8 y el 12 de agosto de 2008. Fue tan contundente la respuesta rusa que en solo 5 días arrojaron a las fuerzas agresores que alegremente habían ingresado a Tsjinvali capital de Osetia del Sur ocasionando graves genocidios contra su población civil.
Pero, en lo fundamental, esta fase está caracterizada, de una parte, por la expansión de la OTAN hacia el Este de Europa, con graves peligros de intervención sobre Asia Central y el Cáucaso y, por la otra, en la concreción de la Organización de Cooperación de Shangai (2001) que dio lugar a una importante alianza estratégica militar entre Rusia y China.
Segunda fase:
Esta fase corre desde finales de 2010 hasta la actualidad. Es una fase muy sangrienta, con monstruosos genocidios, realmente atroz, sobre todo, en Libia y Siria. Sin olvidar que hay uso indiscriminado de los asesinos predator en Pakistán, Yemen, Afganistán, etc.
Aquí quisiera señalar, muy apretadamente, algunos hechos espeluznantes que las bandas fascistas (ejército encubierto estadounidense) efectuaron últimamente en Libia y Siria:
Primero, el caso del asesinato del líder libio, coronel Muammar al-Gadafi, el 20 de octubre de 2011. Sobre esto fui muy enfático en el artículo: “El eje militarista acentúa la presión sobre países débiles y tensiona fuertemente contra Rusia y China”, publicado en noviembre de ese mismo año (2011). Entonces acentúe la carcajada de Hillary Clinton, “Guau, llegamos, vimos y murió”, cuando se enteró que el cuerpo sin vida del líder libio, Muammar al-Gadafi, había sido depositado en un frigorífico de un centro de abastos de Misrata después de haber sido capturado en Sirte.
Segundo, lo sucedido el domingo 12 de mayo de 2013, en la ciudad de Homs, oeste de Siria, en el que, Abu Sakkar, mercenario del Pentágono (debidamente identificado por Human Rights Watch), uno de los fundadores de la Brigada Faruk, arrancaba el corazón de un soldado sirio muerto y trataba de engullírselo. Fue nítidamente observado desde un vídeo colgado vía internet. “(+18) Terrorista sirio saca y come el corazón de un soldado”. Nota publicada el 14 de mayo de 2013, en: Diario Octubre).
Tercero, luego, hay una infinidad de hechos espeluznantes que han ocurrido en esta región (Oriente Medio). En Siria estos hechos han ido desde ataques a barrios enteros, destrucción de iglesias cristianas, incluso mezquitas, fusilamiento de niños, etc. Sin olvidar que esto también se vuelve normal, por no decir habitual, en la otras regiones del planeta (India, Colombia, etc.), con ataques letales, genocidio manifiesto y asesinato deliberado de jefes guerrilleros. Lo último es el ametrallamiento, así sin contemplaciones de ninguna clase, de manifestantes en Egipto que se dicen ha cobrado la vida de casi un millar de personas. Al parecer la consigna del fascismo estadounidense es mostrar al mundo entero su ferocidad para facilitar sus operaciones militares futuras y amedrentar la lucha revolucionaria de los pueblos.
Por supuesto, la violencia no es lo esencial en el fascismo, como indicamos más abajo en el VIII capítulo del libro: Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en Estados Unidos”, pero por lo menos ayuda a entender de mejor forma este cruel fenómeno.
Y, aquí quisiera mostrar algunos hechos ocurridos en la arena internacional, tras la publicación del libro, que reconfirman la vigencia de su conclusión final e histórica: ascenso del fascismo en Estados Unidos.
Acta de Autorización Nacional de Defensa, emitida en febrero de 2013, pero que se hizo público a mediados de mayo de 2013, donde se observa los excesivos poderes que empiezan a tener las Fuerzas Armadas estadounidenses al interior de este país. Es una disposición que: “Altera las leyes sobre la participación de los militares en la reinstauración del orden público dentro del país, permitiéndoles reprimir la desobediencia civil sin previa autorización presidencial, donde cualquier civil puede ser detenido por el ejército de manera indefinida…La página 16 del documento reza: “…los comandantes militares federales tienen derecho en circunstancias extraordinarias de emergencia en las que la autorización previa del Presidente es imposible y las autoridades locales son incapaces de controlar la situación, a participar temporalmente en las actividades necesarias para calmar los inesperados disturbios civiles a gran escala” (“Fin del sueño Americano: El Ejército con capacidad de intervención en su propio territorio sin supervisión del Congreso”. Autor: Pablo Heraklio. Publicado el 20 de Mayo de 2013, en: Kaos).
El atentado del maratón de Boston (Estados Unidos), el 15 de abril de 2013. La prensa internacional describe este atentado de la siguiente forma: “fue un acto terrorista que ocurrió el 15 de abril de 2013 alrededor de las 14:50 ET (18:50 UTC) en Boylston Street, Estados Unidos, cerca de Copley Square, justo antes de la línea de meta.6 7 En el lugar de los hechos detonaron dos artefactos explosivos de fabricación artesanal (ollas a presión), durante el famoso Maratón de Boston, que causaron la muerte de tres personas y otras 282 resultaron heridas. Pues a raíz de ese hecho se constató algo que estaba escondido en la política interna de Estados Unidos, su condición policiaca. En efecto tras este atentado se llevó a cabo una operación nunca visto en ese país, con registros casa por casa en el espacio de cien millas cuadradas como la que acababa de realizar la seguridad nacional de los EE.UU. Exactamente después de los atentados los suburbios fueron prácticamente sellados. Sellados por la operación policial. A la gente la sacaban de su propia casa, con las manos levantadas, a punta de metralleta, y registraban sus casas. Es decir que se pisoteaban directamente todos los derechos constitucionales de los ciudadanos estadounidenses. Y a escala de una ciudad entera. Algunos observadores, incluidos tan serios como Paul Craig Roberts, quien fuera el editor de Wall Street Journal, escribieron con respecto a lo que pasó en Boston, que ni siquiera el rey Jorge, quien combatió a la revolución estadounidense, se hubiera podido permitir dar una orden semejante a sus casacas rojas. Es decir que el país ha cambiado radicalmente en los últimos años”. (Entrevista de “VESTI” con el conocido politólogo ruso, presidente del Comité Islámico de Rusia Geidar Dzhemal. Autor: Larisa Pérsikova y Nika Pérsikova. Nota publicada el 29 de mayo de 2013, en: La Haine).
Y para terminar estas notas previas quisiera remarcar, como es debido, que la embestida del ejército estadounidense en Libia, a finales de 2010, marcó el inicio de las operaciones fascistas en el mundo. Entonces, se entiende, que en esta fecha el siniestro grupo de poder de Washington había completado su marcha hacia un régimen fascista.
Esto ocurre en medio de un gran impasse entre las principales potencias imperialistas por el control del mundo establecido después de la derrota del ejército fascista estadounidense en Siria que ha llevado a un importante equilibrio de fuerzas, particularmente, entre las fuerzas de Estados Unidos, Rusia y China. Ahora la humanidad está a la espera de lo que pueda ocurrir tras este impasse. Estamos en eso.
Y, a continuación, el VIII capítulo del libro: “Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en estados Unidos”…
Fascismo estadounidense, un preámbulo necesario
En principio debemos saber que el sistema capitalista remontado en su fase superior (fase monopolista) deviene en un sistema en el que afloran todas sus contradicciones. En una palabra, el régimen de la burguesía ha desembocado en un periodo de agudas contradicciones. Su base es la lucha frontal que sostiene con el proletariado y cuya agudización, en una situación de extrema crisis económica, incita a un conflicto mayor entre burguesías por aplacar esta situación y preservar sus posicionamientos en medio de nuevas estrategias de dominio mundial.
El fascismo es una de ellas. Una estrategia válida para controlar esta situación. Emerge, como hemos dicho más arriba, en una coyuntura muy grave de crisis económica que ineluctablemente empuja al auge revolucionario y a la confrontación entre burguesías por la supremacía del poder mundial.
En concreto el fascismo fue una realidad tras la Gran Depresión de 1929 y el auge revolucionario que sobre ella se levantó. A esa opción representaron en su oportunidad las posiciones de Hitler en Alemania, Mussoline en Italia y Franco en España. En consecuencia el fascismo viene a ser la última opción que tiene la burguesía para preservar sus Estados como instrumentos eficaces de opresión y dominio. Todos los Estados capitalistas son dictaduras de la burguesía, pero el fascismo es una dictadura más descarada, caracterizada, en lo fundamental, por la implantación del corporativismo que trata de controlar absolutamente toda la sociedad, acompañada de la conciliación de clases y el uso indiscriminado de la represión armada contra los pueblos.
Es absolutamente notorio que el poder se ejerce a plenitud desde los aparatos estatales, lo que demuestra que el Estado no ha sido, en ningún momento de la historia, un órgano cualquiera, sino, la principal y la más importante, por eso que su control fue absolutamente importante para la burguesía. El Estado visto como instrumento de clase, burocrático y militar, ha ido transformándose, en estos últimos tiempos, en un aparato realmente monstruoso y cruel contra los pueblos. En ella han venido apareciendo una serie de secciones especializadas y dirigidas contra los derechos más elementales de las personas. La explotación del hombre por el hombre ha sido acentuada profundamente y sus execrables objetivos contrarrevolucionarios han sido realmente muy contundentes que se han visto concretados en la implantación del fascismo. Sus teóricos han desarrollado peligrosas sofismas respecto al manejo y funcionalidad de los Estados. La afirmación de, “las fuerzas armadas son la columna vertebral sobre las que descansan los Estados”, es ahora, más cierto que nunca.
Teniendo en cuenta la extrema agudización de las contradicciones, la militarización de los Estados, es absolutamente justificable para la burguesía. La carrera armamentista principalmente desarrollada en estas últimas décadas por la burguesía financiera estadounidense está orientada básicamente a la concreción de los nuevos planes de militarización en que está empeñada esta burguesía. Sus logros sirven a este objetivo y se canalizan a través de pactos y reuniones secretos con la llamada periferia, es decir, vía organigramas clandestinos que existen entre éstas y los grupos de poder de esta periferia. Aquí es bueno tener en cuenta, además de los otros esquemas establecidos por las otras burguesías, los tres niveles de poder que ha logrado establecer a lo largo del mundo la burguesía financiera estadounidense. Estos tres niveles de poder mundial son: Primer Nivel, conformada por la propia burguesía financiera estadounidense. Segundo Nivel, conformada por los servicios secretos que ha logrado establecer a lo largo del mundo y, Tercer nivel, conformada por los pequeños déspotas fugaces que gobiernan estos países y a las que se les denominan burguesías burocráticas o burguesías intermediarias.
A esto contribuyen también sus secciones especializadas en represión armada que apuntan a la persecución de los líderes revolucionarios y a la destrucción de las organizaciones revolucionarias. Sus aparatos paramilitares, es decir, sus secciones civiles bajo orientación militar como son en este caso las barras bravas, pandillas juveniles o grupos de aniquilamiento establecidos en estos últimos tiempos en Oriente Medio, Asia Central, el Norte de África, etc., bajo membrete de Al Qaeda, Muyahidines, Hermandad Musulmana o con cualquier otra denominación, muestran esta tendencia corporativa de militarización de los Estados capitalistas. La necesidad de mayores presupuestos para sus Estados proviene justamente de esta tendencia cada vez más creciente por mantener a todo ese personal que está involucrada en estas organizaciones criminales. Este es el esqueleto sobre el que se mueve el fascismo en el mundo entero.
Las políticas de corporativización marchan en concordancia directa con toda esta política de militarización de los Estados. La formación de organismos corporativos en contraposición a las organizaciones de las masas es una misión extremadamente importante para la burguesía en estos tiempos. Ello indudablemente agudiza en extremo la lucha de clases, tornándolas en muy violentas, porque el enfrentamiento masas contra masas que persiguen, hace que éstas sean muy enconadas. La revolución Vietnamita derrotó esta política reaccionaria, aplicando correctamente la teoría revolucionaria y demostrando que el imperialismo no era invencible sino absolutamente vulnerable.
1.- El análisis del fascismo actual es una obligación moral
Me niego rotundamente a aceptar que no se pueda hablar de fascismo en Estados Unidos. De hecho hay abundante material. Y, más aún, los hechos internacionales actuales así lo indican. Sobre todo la gran ofensiva militarista estadounidense iniciada a finales de 2010 en el Norte de África y en los países árabes que el Pentágono ha denominado como “Primavera Árabe”.
Pero de cierto faltaba algo. Quizás la decisión de uno mismo. Había una fuerza, particularmente, inexplicable y misteriosa que sofrenaba esta inquietud. Era una especie de mito, o tal vez, algo de miedo. Y, de seguro, que esto no estaba sólo en mí, sino, en todo aquel que se atrevía a husmear esta situación. Presiento que detrás de todo esto está la presión psicológica de las clases dominantes que controlan el mundo, en este caso, por medio de la propaganda mediática e inmersas en duras ofensivas ideológicas entretejidas entre miedos, confusiones y mitos acerca del estilo de vida norteamericano. Todo un entramado que ahogaba este interés. Era como una Espada de Damocles, o tal vez, como una Guardia Pretoriana que mantiene a raya a cualquiera que se atreviera a ver esta situación.
Los acontecimientos ocurridos en estos últimos años (Gran Depresión Económica Mundial de 2008, estructura multipolar, ofensiva militarista, etc.), no demuestran, sino, la concreción de estas sospechas. De hecho, hoy el mundo está expuesto a una estructura fascista. Y, esto esta plasmado, en la necesidad de las burguesías financieras estadounidenses por preservar e incluso por ampliar su dominio y poder sobre el mundo. En otras palabras el IV Reich está en el Estado norteamericano. Por eso estas notas, aunque de seguro habrá otras explicaciones muy valiosas a este respecto, se convierte en un primer intento por esclarecer esta situación desde un punto de vista marxista. Y, en esto, soy muy claro. No hay concesión alguna.
El fascismo es un tipo de gobierno inmerso en una coyuntura especial del sistema imperialista. No es una etapa del sistema capitalista. Las etapas del capitalismo son solo dos: pre-monopolista (libre cambio y libre empresa) y monopolista. En realidad se edifica en una coyuntura especial donde la principal burguesía financiera agrietada por la gran crisis económica confronta el poder mundial con los nuevos poderes que han emergido y agudizadas aún más por las luchas de los pueblos del mundo entero. A partir de 2008 el sistema imperialista ingresó a un periodo de mucho riesgo. Los elementos de ese periodo son la Gran Depresión del 2008, el ascenso de China y los países emergentes y el inicio de un nuevo ascenso de las luchas antiimperialistas y del proletariado en el mundo.
2.- Algunas notas del fascismo actual
Ante todo es bueno advertir que el Estado no siempre existió. Apareció en un momento determinado de la historia. En lo que refiere a los orígenes del Estado es necesario remarcar que los Estados emergen con la Revolución Neolítica o Revolución Agraria. Esta revolución condujo a la aparición del excedente de producción, la propiedad privada y las clases sociales.
Finalmente el resumen de este proceso fue el Estado. Los Estados emergen desde un inicio como instrumentos de opresión de clase. Y, todo esto ocurre, de acuerdo al desarrollo de las fuerzas productivas. A partir de ahí el poder se instituyó desde las instancias de los Estados. Estudiar y analizar a profundidad este tema nos da luces acerca de la importancia de los destacamentos armados, además, de mostrarnos el carácter absolutamente clasista de los Estados, haciéndonos ver que no son entes pasivos sino absolutamente vivos y dinámicos. Y, esto mismo nos lleva a observar los hilos invisibles de poder que se construyen luego en el control y manejo del mundo.
Cuando hablamos del fascismo de los años 30 y 40 del siglo pasado claramente nos estamos refiriendo a los fascismos que se instalaron en un primer momento en Alemania, Italia y España. El caso alemán es muy emblemático. Claro allí apareció como nazismo. Pero, en esencia, en este nazismo alemán se resumió más claramente la característica principal del fascismo: ante todo y sobre todo como pudrición del sistema imperialista. Una herramienta de poder de las burguesías financieras basadas sobre todo en el anticomunismo e impuestas en una situación de grave crisis del sistema imperialista (Gran Depresión del 29), con una ideología construida sobre la base de la defensa de la propiedad privada y, por supuesto, la denigración de la propiedad colectiva, el anticomunismo más descarado, la supuesta superioridad de una determinada raza (aria) absolutamente anti-científica, en el más rancio anti-racismo, además, de un ultra nacionalismo, la belicosidad militar y la supravaloración del caudillo (fuhrer). En sí, una ideología rampante y vulgar que en los hechos se concretaba en la persecución de gitanos, judíos y homosexuales, es decir, una ideología sin visión histórica ni sentido científico. Su anhelo de la búsqueda del espacio vital, que en el fondo no era otra cosa, sino, la búsqueda de la hegemonía mundial. Sus desesperaciones por construir organizaciones abiertamente reaccionarias y militarizadas como eran las organizaciones corporativas. Y, finalmente, la confrontación abiertamente armada y militar que perseguía.
La nueva estrategia imperialista establecida entre los años ochenta del siglo pasado, plasmadas, sobre todo, con la implantación de las tres políticas más rancias que se implantaron en la historia humana tal como fueron el neoliberalismo, el antiterrorismo y la globalización, fue, en realidad, el cimiento del fascismo actual. Las estructuras corporativas que emergieron tras estos hechos fue una necesidad extrema de las burguesías financieras occidentales por expandir sus posiciones en las regiones de Europa del Este y Asia Central tras la implosión de la ex URSS en 1991. Las concreciones de esto fueron las revoluciones de colores que se llevaron adelante en estos países. Es bueno subrayar aquí la efectividad de sus estructuras ilegales plasmadas en los hechos en las organizaciones paramilitares fascistas del tipo de barras bravas, movimientos de pandillas y movimientos de reacción religiosa que a partir de esos momentos se impulsaron con gran fuerza. Analizar esta nueva orientación es muy importante. Y, en esto, fue clave el ingreso de la economía capitalista mundial a su ciclo de contracción larga ocurrida en los años 70 del siglo pasado, luego encausada aún más por la implosión de la ex URS.
En lo fundamental se entiende que la burguesía financiera estadounidense toma conciencia de su hegemonía y de los riesgos que a partir de esos momentos asume su dominio. Las décadas del 70 y 80 del siglo pasado fueron muy importantes en la medida en que en este periodo las burguesías financieras aclaran sus orientaciones estratégicas. A ello obedece, en primer lugar, sus orientaciones hacia el neoliberalismo, que entre otras implica, la exigencia de apertura de fronteras que lleva a los monopolios a un estado de dominio absoluto en el mundo a la que ideológicamente correspondió el periodo del fin de las ideologías y la imposición del término globalización.
Pero, en esencia, este es un periodo absolutamente importante que da cuenta como las burguesías financieras se transmutan al fascismo como última tabla de salvación. Los Estados Unidos se orientan en forma definitiva hacia la conquista del poder total en el mundo. Fue una necesidad geopolítica muy importante. Lo ampara la debacle de la ex URSS y su posición de único país dominante en el mundo en medio de la llamada estructura unipolar.
Auto atentado de las Torres Gemelas/11 de septiembre de 2001. Esta fue una cuestión de decisión política. El grupo de poder de Washington (burguesía financiera estadounidense) venía observando la precariedad de su poder, sobre todo, en lo que refería al reagrupamiento de los países asiáticos, en este caso, China, India y Rusia. Estos incluso habían avanzado en la formación de una nueva estructura capaz de hacerle frente. El 14 de junio de 2001 se había fundado la Organización de Cooperación de Shangai (OCS). Esto implicaba una situación de máxima alerta para su supervivencia. Y, así fue. Los sucesos del 11 de septiembre de 2001, donde este grupo de poder tomó la decisión de avanzar al control absoluto del mundo.
3.- En concreto el fascismo estadounidense:
A.- La ideología fascista
La ideología fascista estadounidense está construida sobre la base del más rancio americanismo y bajo un sustento anacrónico individualista. El fascismo que se impregna en todo este orden de cosas no puede separarse bajo ninguna circunstancia de las ventajas que le ha dado la cultura del consumismo. A ello debe agregarse la cultura de la supremacía de la economía estadounidense que desde el plano de la economía ha sido absolutamente superior al resto de economías del mundo. Esto mismo reflejaba en la ideología fascista que iba entretejiéndose. Además no podía sustraerse de su rancio mensaje de democracia por democracia que siempre ha sido blandida por los jerarcas de la administración estadounidense supuestamente como superior a todas las democracias existentes en el mundo. Si bien es cierto que la orientación estadounidense ha omitido establecer un jefe supremo del tipo fuhrer alemán, en los hechos esto se plasma en la existencia de un grupo de poder que controla al milímetro el siniestro aparato político militar de este país.
En el fondo era la misma ideología que sustentaba al fascismo alemán. Su base ha sido la dura ofensiva económica-ideológica desatada a partir de los años 80 con la imposición del discurso del neoliberalismo y la globalización y los nuevos términos asignados a las confrontaciones sociales como enfrentamientos de etnias o de religiones.
Sin embargo aunque la burguesía financiera estadounidense no se canse en divulgar estas concepciones retrogradas, en el fondo, no es posible esconder la lucha de clases que en cada una de estas pugnas hay. Las resistencias de Irak, Afganistán, Pakistán, etc., son resistencias políticas. No se puede negar esa situación. Allí hay resistencia antiimperialistas y, de una u otra forma, confrontaciones de clases. Las burguesías han hecho todo lo que han podido para confundir la esencia de las confrontaciones armadas suscitadas alrededor del mundo. El carácter clasista de los Estados, el control que sobre ellas pesan por parte de las burguesías financieras y la observancia de los organigramas secretos de poder mundial (hilos invisibles de poder mundial) que se entrecruzan a lo largo y ancho del globo terráqueo están impregnados por las confrontaciones de clase. Sin embargo, las prensas occidentales están abocadas con gran frenesí a esconder estas situaciones. Incluso esto aparece con gran frecuencia en los medios alternativos. Cada confrontación que sale a la vista es seguida del manoseo del medio geográfico en que desenvuelven esos conflictos, no se cansan en mencionar el nombre de una u otra localidad, de una u otra etnia. Y, si por casualidad no han encontrado el nombre de una Etnia han tenido siempre a la mano el nombre de cierta religión, por ejemplo, islamismo o alguna otra “falange religiosa”. Etnias y nombres de religiones son los pretextos para obviar las luchas de clases en el mundo. Este es el cuidado más grande que ha tenido occidente para alzarse como hegemónica en el mundo. Es un asunto de los apologistas del imperialismo para encubrir la lucha de los pueblos. Esto también tiene incidencia, mucha incidencia, en el repliegue de la lucha de los pueblos. El reflujo de la luchas ha sido potenciado por esta ofensiva desatada por el imperialismo estadounidense. Su agresividad y esa cultura del miedo que se ha impuesto son espectros que socavan la lucha de los pueblos del mundo entero. Es el basamento ideológico del fascismo.
B.- Militarismo estadounidense
En principio debemos estar claros en lo que es el militarismo estadounidense. La actual coyuntura internacional de grandes tensiones militares que han llevado a la ascensión fascista en Estados Unidos no puede ser entendida si no estamos bien claros en lo que refiere al nuevo status alcanzado por el ejército estadounidense en estos últimos años (del 2001 para adelante) y que luego estructurándose con los ejércitos de los otros países imperialistas (Gran Bretaña, Canadá, Francia, et.) han dado lugar a lo que hoy llamamos el EJE MILITARISTA justamente para contener y apuntar a los países emergentes (Rusia, China e India).
Pero en general el militarismo estadounidense está sustentado en lo siguiente: Estados Unidos es la mayor potencia militar del mundo. El primer fabricante de armas. Aún sigue a la delantera en tecnologías de guerra que cuida con desesperación para que estos no se filtren a otros países. También es el que desarrolla la mayor guerra de comunicación y espionaje que le permite un control casi absoluto sobre importantes regiones del planeta, particularmente, sobre Rusia, China, Europa, la península coreana etc. etc. Cuenta con el mejor ejército. Una fuerza aérea incomparable. Una fuerza naval de lo mejor (buen número de portaaviones, pero se desespera cuando China lanza su primer y único portaaviones y se ríe cuando los franceses o ingleses tienen portaaviones pero sin aviones a bordo, a falta de presupuesto). Sin olvidar que tiene la mayor industria de aviones asesinos sin piloto (robotización de la guerra). Además, el que tiene el mayor presupuesto militar del mundo (más del 50 %). Una infinidad de bases militares (ya no solo mil) que rodean el mundo. Esto sin olvidar a su maquinaria paramilitar y su reacción religiosa desplegada en los cinco continentes. Es una inmejorable posición que incluso rebasa la de Hitler cuando este inició la Segunda Guerra Mundial en 1939. Entonces esto ¿Qué configuración puede mostrarnos? Ni más ni menos a un militarismo absolutamente agresivo.
Pero, en lo esencial, las raíces de esta situación la observamos en lo siguiente:
Las elites dominantes de todas las épocas han necesitado siempre de las armas para cumplir sus ambiciones. Así ha sido a lo largo de la historia. Esto en el sistema capitalista no fue una excepción y con mayor razón en una situación de máximo peligro. Por eso las burguesías financieras que se enrumbaban al fascismo tomaron en serio esta situación. Pero en general, las armas a medida que iba transcurriendo el tiempo, se hacían cada vez más sofisticadas y más letales. Esto iba en concordancia directa con las necesidades más apremiantes de las clases dominantes: mayores beneficios y seguridad de su sistema de opresión. Avanzaban en medio del desarrollo constante de las fuerzas productivas. En los hechos era un proceso de modernización de las armas. Y en esa mediada, la cumbre de esa modernización, ha sido el logro de las armas nucleares. Hoy es lo máximo en lo referente a armas.
Y, en esa medida, los Estados Unidos ha sido extremadamente ambicioso en la posesión de este tipo de armamento. Sus arsenales no sólo se multiplicaban sino se modernizaban constantemente y, con ella, todo su ejército completo. Hoy ese proceso, es indudablemente inimaginable. La última nota internacional que tengo a la mano es que la NASA y el Pentágono habrían probado el 14 de agosto de 2012 una nave aérea seis veces más rápida que el sonido que entre otras permitirá cruzar el atlántico en tan solo una hora e incluso sustituir a los misiles convencionales (111).
Entonces se entiende que el poder y la hegemonía mundial han marchado siempre de forma consustancial con la posesión de armamentos de última generación. El que tenía el arma más moderna siempre estaba en condiciones de imponerse y dictar las normas del dominio mundial.
En estos últimos tramos de la historia universal el armamento nuclear se convirtió en la fuerza disuasoria principal que mantuvo cierto equilibrio mundial. Se impuso al final de la Segunda Guerra Mundial. Por lo tanto, no es una simple coincidencia el hecho de que los cinco miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, es decir, EEUU, Rusia, China, Francia e Inglaterra sean los principales tenedores de armas nucleares. Y más aún que ese dominio se haya concretado en los dos primeros justamente por ser los mayores fabricantes de ese armamento letal.
Entonces, a partir de ahí, se hizo real el equilibrio militar de facto entre los tenedores del armamento nuclear. Entre otras, fue la base de la “estabilidad” impuesta en el curso de la llamada “Guerra Fría” establecida entre Estados Unidos y URSS.
Y, por la misma particularidad de la coyuntura actual, el armamento nuclear no solo decide la estabilidad internacional sino la misma configuración de poder mundial hoy establecida.
Aunque oficialmente no hay información del uso de armamento nuclear desde 1945 (Hiroshima y Nagasaki), sin embargo, hay ciertas notas que han corrido en los medios alternativos que han dado cuenta del uso de artefactos de gran poder destructivo, sobre todo, en los últimos conflictos suscitados alrededor del mundo. Aquí, es bueno tener en cuenta los objetivos de las principales transnacionales fabricantes de armamentos, en este caso, orientados a la fabricación de artefactos explosivos de gran poder destructivo que en realidad son armas atómicas, pero fabricadas en miniatura denominadas como MINE NUKES (con una capacidad destructiva, más o menos, del tercio de la bomba atómica lanzada en Hiroshima y Nagasaki) o las bombas “revienta búnkeres” o simplemente las llamadas “bombas ecológicas” que operan a base de calor y presión para matar y que algunos chistosos los denominan “bombas inteligentes”. Todas ellas denominadas, por sus fabricantes, como armas convencionales, es decir, que la pueden aplicar en cualquier lugar y en cualquier circunstancia.
Hoy que las guerras de agresión se hacen cada vez más mortíferas con el uso de los aviones teledirigidos (predator). Esto es absolutamente escandaloso, de genocidio, inmisericordes, flagrantes y de lesa humanidad. Son aviones asesinos (predator) equipados con misiles que transportan bombas de gran poder destructivo incluso dirigidos para asesinar a una sola persona (líder de resistencias o líderes comunistas). Se está dando en este momento en Irak, Afganistán, Pakistán, en algunos países africanos y en cualquier lugar del mundo que el Pentágono considere necesario su uso. Esto es realmente monstruoso. La intensificación de la guerra es muy cruel que se inscribe como crimines de lesa humanidad. Entre las armas mortíferas podemos citar: los aviones F-35, los F-22 (raptor) y los mortíferos predator (aviones teledirigidos), los helicópteros Apache, los satélites rastreadores de información, los equipos de interceptación electrónica, los misiles teleguiados, las bombas de racimo, las bombas de fósforo blanco, las municiones de uranio empobrecido, etc., etc.
Los Estados Unidos están en contra de una serie de tratados internacionales que prohíben el uso de estas armas, por ejemplo, el Tratado ABM firmada en 1972, también se ha negado a ratificar el tratado para la Prohibición Total de Pruebas Nucleares, de igual modo ha rechazado el Tratado de Minas de Tierra.
Sin embargo los cenáculos imperialistas hablan permanentemente de reducción de armas nucleares. A inicios de 2010 hubo un acuerdo ambiguo del “Tratado Sobre la Reducción de Armas Estratégicas Nucleares” (START II) entre Rusia y Estados Unidos que había sido firmado en 1991 (START I). El pretender conservar entre 1500 a 1700 cabezas nucleares y entre 600 y 800 vectores (Misiles Intercontinentales) no significan, otra cosa, sino, mantener intacto sus arsenales atómicos.
La prensa occidental hace una larga lista de países con pretensiones de fabricar armas nucleares a las que llama países terroristas. Pero en esencia los únicos tenedores del arma nuclear son los todopoderosos países miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China). Además de Israel (allí las armas nucleares son de Estados Unidos), india, Pakistán y, en una situación legítima defensa como arma disuasiva a la prepotencia de los militaristas estadounidenses, la República Popular Democrática de Corea (RPDC) es en la actualidad una potencia nuclear a todo derecho.
Los dos primeros (Estados Unidos y Rusia), desde la fabricación de la primera bomba atómica no han hecho otra cosa sino incrementar cada vez más sus arsenales atómicos. Estados Unidos y Rusia son los más grandes fabricantes y tenedores de estas armas.
Y, de acuerdo a esta situación, los Estados Unidos tienen diseminado armamento nuclear en vastas regiones estratégicas del planeta, por ejemplo, en Alemania (20 cabezas nucleares en la base militar de Estados Unidos Buchel renania-palatinado) y en otros países de la Unión Europea, tambien en Israel (300 cabezas nucleares con sus respectivos vectores), de igual modo en Corea del Sur y Japón.
Todo esto va en contra de los acuerdos suscritos en 1991, el “Tratado Sobre Reducción de Armas Estratégicas nucleares” (START I) que imponía limitaciones al emplazamiento de ojivas nucleares fuera de cada país, además prohibía el emplazamiento de vectores intercontinentales sobre rampas móviles. Sin embargo haciendo caso omiso a estas reglas los cinco países miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tienen submarinos nucleares y bombarderos estratégicos sobrecargados con ojivas y vectores intercontinentales que viajan por todo el orbe. Así de simple.
C.- Organizaciones corporativas / reacciones religiosas
También un sustento de la ascensión fascista en Estados Unidos es la importancia que este país ha dado a las guerras de baja intensidad, en este caso, como ofensivas ideológicas (manoseo de conceptos religiosos, étnicos, razas, etc., al mismo estilo de Hitler en los años 30-40 del siglo pasado) y de espionaje, absolutamente intensas y presentadas orgánicamente como paramilitarismo en casi en todas las regiones del planeta.
En efecto, cuando uno tiene un concepto más o menos acertado de lo que es lo blanco y lo negro, es decir, lo que es la derecha y la izquierda, la revolución y la contrarrevolución, uno no puede pasar por desapercibida esa extraña concepción ideológica que envuelve a organizaciones como Al Qaeda y los Talibanes.
En esto es muy importante estar muy claros en lo que refiere al concepto de religión. De hecho, es una cuestión de principio, en la que no hay concesión alguna, el aceptar que las religiones son instrumentos de opresión de clase. Históricamente han sido esenciales, esto es en las sociedades clasistas, en el control del mundo. Sobre esa base es posible especular de una forma, tal vez arbitraria, pero en lo esencial, América del Sur es una región del catolicismo. Norteamérica del protestantismo y una variedad de religiones o sectas religiosas (testigos de Jehová, mormones, etc.). Europa región del catolicismo y otras más. África, una variedad de religiones, incluso, animistas. Asia, allí hay religiones como el budismo en India, también en Rusia y China, una serie de sectas religiosas, sobre todo, después de las restauraciones capitalistas ocurridos en estos países. Y, Oriente Medio es una región, esencialmente, del Islam.
Y, sobre esta base el Pentágono se ocupó de las reacciones religiosas.
Las raíces de las actuales reacciones religiosas se extienden hasta 1950 en que Estados Unidos tiene una imperiosa necesidad por contraponerse al avance exitoso de la URSS. En realidad fue una continuación de las políticas fascistas llevadas adelante por Hitler en la Segunda Guerra Mundial para arrasar a la URSS. Al finalizar la Gran Guerra el ejército estadounidense acopió hasta su país toda la estructura propagandística e ideológica en el que se incluían, intelectuales y comunicadores, del fascismo alemán. El Pentágono inicio la llamada Guerra Fría sobre esta base.
En la actualidad las reacciones religiosas giran fundamentalmente en torno a dos religiones: Islámica y católica. Siendo la primera la más importante. Pero, en lo esencial, las reacciones religiosas son movimientos de distorsión y manipulación, por el momento, de estas dos corrientes religiosas y por eso se les denomina anti-Islam y anti-Catolicismo.
En efecto la reacción religiosa anti-Islam tiene su radio de acción en Oriente Medio, Oriente Próximo y Asia central y emerge de la manipulación de la religión Islámica, ni más ni menos, de su deformación y distorsión. Esto quiere decir que la religión islámica y la reacción religiosa anti-Islam son como el agua y el aceite, absolutamente diferentes y contrapuestas. Ojo, con ello. En concreto el islamismo tergiversado, con la Sharia y la Yihad absolutamente politizadas, surgió cuando Estados Unidos se interpuso a la invasión de Afganistán por la ex Unión Soviética, en ese momento, para conservar sus posiciones en toda esa región que llamamos Oriente Medio.
Pero, en lo esencial, los pueblos musulmanes siguen viviendo con su religión islámica. Eso es algo incuestionable. Por supuesto. Además, es de advertir que los pueblos musulmanes y árabes son como los latinoamericanos, fervientemente respetuosos de las libertades religiosas. Son pueblos que a lo largo de la historia han luchado incansablemente contra la opresión imperialista. Tienen una larga data de luchas y sacrificios. Con la excepción que en esta región está localizada la mayor reserva petrolera del planeta.
Entonces el Pentágono exacerba la totalidad de los dogmas de la religión islámica, justamente, para dar sustento ideológico a sus movimientos paramilitares fascistas desplegados en esta región. Sin este basamento ideológico sencillamente los movimientos paramilitares fascistas no tienen sentido.
Y, en esto, la “Hermandad Musulmana” es fundamental. Veamos esto: la “Hermanad Musulmana” apareció en Egipto en 1928 fundado por Hassan al-Banna (padre de Said Ramadan) después del colapso del imperio otomano, esto es, tras la ocupación británica. Estos (los británicos) lo usaron para reforzar sus dominios en ese país (Egipto). Said Ramadan, uno de los fundadores de Liga Islámica Mundial, ha sido considerado por los servicios secretos suizos en un documento del 05 de julio de 1967 como “agente de información de los ingleses y estadounidenses” (112). Se dice que este movimiento estuvo involucrado en el asesinato de Anwar el-Sadat en 1981.
Las actuales manipulaciones del islamismo tienden a equiparar la Yihad con “la guerra santa” de los católicos. Se dice que en el Coran no hay ni una sola aleya que hable del Yihad como “guerra santa para combatir a los infieles”. La Yihad literalmente significa “esfuerzo”. Las notas dicen: “El término infieles es una traducción incorrecta del árabe Kufar que significa ‘el que cubre o niega (el bien y la verdad)’. En Qur’an aparece como antónimo de shukr (gratitud) (31:12)…Por el contrario, el Qur’an presenta la diversidad de los pueblos, religiones y comunidades, como algo querido por al-lah y conmina a los miembros de las diversas comunidades a conocerse mutuamente” (113). En consecuencia la Yihad fue, en esencia, un concepto coránico únicamente defensivo. “Esa ambigua expresión islámica (del Yihad) que se relaciona inmediatamente en occidente con el terrorismo internacional fue, sin embargo, durante 12 siglos un concepto prácticamente IGNORADO por los pueblos musulmanes. Hasta que la Unión Soviética invadió Afganistán en 1979, y Znigniew Brzezinski, consejero de Seguridad Nacional del presidente Jimmy Carter, lanzó una inusual declaración: ‘Vamos a sembrarles de mierda a los soviéticos su patio trasero’” (114). Y, no es casual, entonces, que desde ese momento el Islam se haya exacerbado.
En esto, de la Yihad y la Sharia, aunque tienen un origen coránico vinculado a las cuatro escuelas del pensamiento jurídico o fiqh. (Hanafi, maliki, shafii y hanbali), enardecida luego por el Pentágono, no es posible obviar el impulso que recibieron, en un primer momento, de la “Hermandad Musulmana”.
Estados Unidos invirtió, desde un primer momento, miles de millones de dólares en hacer realidad esta reacción religiosa. Fue tan ambicioso el plan que por medio de la CIA se involucró en actividades criminales y estuvo directamente implicado en atentados que luego se atribuían a los musulmanes vía los Muyahidines o Talibanes, sobre todo, Al Qaeda.
Al Zawahiri era el brazo derecho de Osama Bin Laden que era el jefe de operaciones de los grupos paramilitares que el Pentágono impulsaba en los Balcanes. Lo que viene después, a partir de 1996, entre otros, son los atentados al metro de Paris, Nueva York, Madrid y Londres, por supuesto, ejecutadas por estas organizaciones con dineros provenientes del Pentágono. Al final de la guerra cuando los Talibanes llegaron a controlar el Estado de Afganistán en 1996, Osama Bin Laden reclutó a esos militantes islámicos fascistas (llamados también yihadistas) para enviarlos a Bosnia. Sin olvidar que fue él, el que los entrenó con apoyo de la CIA. (115).
Algo más sobre estas inversiones estadounidenses en la formación de esta reacción religiosa anti-Islam. De acuerdo a Michel Chossudovky que en su trabajo: “Análisis del 11 de septiembre: La guerra afgano-soviética desde Ronald Reagan hasta George W. Bush, 11 de septiembre de 2001”. (En inglés), publicado el 09 de septiembre de 2010, en: Global Research, afirma previamente habiendo tomado unas notas de “Washington Post” del 23 de marzo de 2002: “Estados Unidos gastó millones de dólares para suministrar a los escolares afganos con libros de texto lleno de imágenes violentas y enseñanzas islámicas militantes… las cartillas que estaban llenos de dibujos de la Yihad, armas de fuego, balas, soldados y minas, han servido desde entonces como la escuela preparatoria del sistema curricular afgano. Incluso los Talibanes utilizaron estos libros estadounidense…”. Ahmed Rashid, se dice el mejor conocedor de estos temas pero que ahora trabaja para el entorno de Hamid Karzai, afirma lo siguiente: “En el periodo de diez años desde 1982 hasta 1992, unos 35,000 musulmanes de 43 países islámicos fueron reclutados para combatir en la Yihad afgana. Las madrazas de Pakistán, financiados por organizaciones de caridad saudi, también se instalaron con el apoyo de EEUU con el fin de ‘inculcar valores islámicos…Los campamentos se convirtieron en universidades virtuales para el radicalismo islámico” (116).
Más sobre estas inversiones. Estados Unidos ha tenido y tiene un plan bien establecido para el control de la mayor zona del petróleo. En ella el control de Arabia Saudita fue lo más importante. Cuando a finales de los años setenta refuerza esta situación entonces toman importancia sus aparatos ilegales. Estados Unidos está en una ardua guerra contra la ex URSS. Pakistán juega un papel muy importante desde sus servicios de inteligencia (ISI) hasta donde Estados Unidos ha podido arrastrase. En diciembre de 1984 se establece aquí la Ley Sharia (jurisprudencia islámica) en un referéndum fraudulento cuando estaba gobernando el general Muhammad Zia Ul-Haq (hace poco este general murió dice en un accidente de aviación, junto a varios altos mandos del ejército pakistaní, justamente cuando Estados Unidos estaba ingresando a un periodo de diferencias con este país). Michel Chossudovsky sostiene en el mismo artículo antes mencionado lo siguiente: “La imposición de la ley Sharia y la promoción del Islam radical fue una política deliberada de EEUU que sirve a los intereses geopolíticos estadounidense en el Sur de Asia, Asia Central y Oriente Medio, que fueron producto del apoyo de los EEUU y la financiación encubierta a menudo a través de fundaciones de Arabia Saudita y los estados del golfo. Las misiones de la secta Wahabi del Islam conservador en Arabia Saudita fueron encargados de dirigir las madrazas patrocinadas por la CIA en el norte de Pakistán”. Entonces, de acuerdo a lo anterior, Arabia Saudita y Pakistán han tenido y tienen un rol muy importante en todo esto.
Recuérdese también que desde 1996 hasta 2001 (poder taliban en Afganistán) incluso después hay una fuerte actividad de transporte de camiones que llevan armas desde Karachi, Pakistán, para los Muyahidines después Talibanes y que, luego, de retorno, eran utilizados como medios de evacuación de fabulosas cantidades de cargamentos de droga. La droga y el paramilitarismo fascista impulsado por el Pentágono en Afganistán han tenido un mismo cordón umbilical. Son aquellos periodos en que eran normales los avisos en los periódicos pagados por la CIA ofreciendo incentivos y motivaciones para enrolarse en la Yihad. También, algunas notas indican, que el pentágono habría gastado entre 1984 y 1994 solo en programas de educación en las universidades afganas la suma de 51 millones de dólares, así lo indico el Washington Post en su edición del 23 de marzo de 2002.
Se dice, que en esta época, el 90% de heroína vendida en el mundo tenían procedencia afgana. Entonces los Talibanes tuvieron sus presupuestos asegurados con los ingresos que obtenían de la comercialización de la droga. Tambien indican las notas que la inteligencia pakistaní estaba en contra de que esta negra empresa de drogas fuera desactivada e incluso amenazaron al presidente Pervez Musharraf con derrocarlo. Sin olvidar, por supuesto, que en este negocio tuvo un papel destacadísimo el banco BCCI.
Entonces está muy claro lo de las inversiones estadounidenses de millones de dólares en el funcionamiento de centros de adoctrinamiento y politización del Islam, denominados como escuelas y madrazas (emisión de libros y material propagandístico, becas de estudios, etc.), sobre todo, las inversiones extraordinariamente fabulosas en la estructuración de las fuerzas paramilitares fascistas como son los Muyahidines, Al Qaeda, Talibanes y Haqqanis, promovidas desde Washington bajo el manto de su política antiterrorista.
Las incongruencias de algunas organizaciones de la resistencia que tienen origen y basamento islámico. Una de ellas es Hamas que controla la Franja de Gaza (ahora apoya a los movimientos paramilitares fascistas que promueve el Pentágono para ocupar Siria). El otro es Hezbollah que resiste en Líbano (estuvo a favor de los movimientos paramilitares fascistas en Libia). También fue lamentable la posición de Irán en el caso de la ocupación de Libia. El ministro de relaciones exteriores de Irán, Ali Larijani, envió felicitaciones el martes 23 de agosto de 2011 a Benghazi “por su triunfo en el derrocamiento del dictador del país” (117).
Con el respeto que se merecen estas resistencias, es necesario hacer algunas aclaraciones. En primer lugar es bueno leer lo siguiente: “Ocurre que ese movimiento terrorista (Hamas) es prácticamente hijo de Israel, que lo alentó y lo financió directa o indirectamente durante años.
‘Los israelíes querían usar a Hamas como contrapeso de la Organización de Liberación de Palestina (OLP)’, declaró Tony Cordesman, especialista en Medio Oriente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, al periodista Richard Sale (UPI, 18-6-02). Juan Gelman, respetadísimo analista internacional, por su parte, en su articulo “¿Hamas? Jamás”. Publicado el 02-02-2006 en www.pagina12.com.ar escribió lo siguiente: ‘La asistencia de Israel a Hamas era un intento directo de dividir y diluir el apoyo a una OLP fuerte y laica oponiéndole una alternativa religiosa”. Sobre esto también tenemos el aporte de Jurgen Elsasser que en una entrevista con Silvia Cattori afirma lo siguiente “Mire el ejemplo de Hamas. A principios de los años 90 fue fomentado por el MOSSAD para contrarrestar la influencia de la OLP. Pero después, Hamas desarrolló su propia base popular y ahora forma parte de la resistencia, aunque yo apuesto que todavía hay agentes extranjeros dentro de Hamas” (118).
Sobre Hezbollah, en un artículo que publiqué en prensas digitales (119), dije: “Los vaivenes del Hezbollah. Seyyed Nassarallah, líder supremo del Hezbollah, dijo refiriéndose a los sucesos de Libia lo siguiente: ‘Un grupo de hombres y mujeres se levantaron y se les hizo frente con balas; le fue impuesta una guerra a la revolución popular. Lo que está teniendo lugar en Libia es una guerra impuesta por el régimen libio contra un pueblo que estaba pidiendo pacíficamente el cambio, este pueblo se vio obligado a defenderse y la guerra estalló en el este y el oeste, con aviones, lanzadores de cohetes y artillería…Estos graves crímenes deben ser condenados y el pueblo revolucionario de Libia debe ser ayudado para que triunfe en su lucha’ (120).
Pero la reacción religiosa anti-Islam apunta también a Rusia y China. Se dice: “En 1994, época de los Muyahidines, 35,000 combatientes chechenos fueron entrenados en campamentos Amir Muawia en la provincia de Khost de Afganistán. Osama Bin Laden construyó el campamento de la CIA. El ya fallecido comandante paramilitar chechenio Shamil Basayev se graduó en estos campamentos (Amir Muawia) y luego fue enviado al campamento de la guerrilla paramilitar para recibir cursos avanzados en táctica militar en Markazi-Dawar de Pakistán” (121). En realidad, con esto, se estaba alimentando a los movimientos separatistas en Rusia, sobre todo, en Chechenia (Grozny) y Daguestan. En China tuvo alguna incidencia en regiones como Uigur (región Ningxia), la región autónoma de Xinjiang y el Tibet con Dalai Lama. Recientes noticias confirman aún más esta situación.
Finalmente es bueno tener en claro que en Libia y Siria Al Qaeda y la Hermandad Musulmana fueron reconocidos como partes de la estructura militar estadounidense:
Primero, en Libia, la reacción religiosa anti-Islam cumplió su papel debido. Fue una situación absolutamente escandalosa. El Pentágono tiene necesidad de esta situación, según se dice, para aterrorizar el planeta y evitar así el inicio de un nuevo ascenso de las luchas de masas ahora ya en marcha. A esto obedeció la difusión de videos en repetidas ocasiones de la masacre al líder libio Muasmmar al Gadafi. En concreto aquí se dio una verdadera conjunción de estas bandas paramilitares como secciones del Pentágono: la brigada de los mártires del 17 de febrero, la brigada Abu Ubaidah Ibn al-Jarrah, tambien, los mercenarios del Grupo de Combate Islámico de Libia, y, junto a ellas, como no podía ser, la Hermandad Musulmana. Un hecho muy claro fue la “Conferencia para el Dialogo Nacional” realizada en Benghazi el 28 de julio de 2011 en la que habrían participado unas 350 personas en representación de estos grupos de mercenarios y paramilitares y probablemente agentes de inteligencia y provocadores salidos de los laboratorios del Pentágono.
Y, en Siria, la Hermandad Musulmana y Al Qaeda deben quedar aún más desnudos. En primer lugar están las protestas y desesperaciones de los países donde justamente hubo la llamada “Primavera Árabe”. Túnez y Libia han sido los primeros países en pronunciarse a favor de estas bandas paramilitares fascistas que ahora asolan territorio sirio. Incluso junto a Estados Unidos han sido los primeros en expulsar a los diplomáticos (embajadores) sirios de sus territorios. La “Hermandad Musulmana”, que fraudulentamente ganó unas elecciones para el parlamento egipcio, capitoste de las bandas paramilitares fascistas que actúan impunemente a órdenes del Pentágono en Siria, emitió un comunicado en el que llama a tomar las armas contra el gobierno de Bashar al Assad (122). Luego el sucesor de Bin Laden al frente de Al Qaeda, en este caso, el egipcio, Ayman al Zawahiri, hizo una aparición pública el 11 de febrero de 2012 por espacio de ocho minutos desde un portal islámico e hizo un llamado al “pueblo sirio y los musulmanes” a derrocar el régimen de Bashar al Assad. Fue exactamente lo mismo cuando intervino el comandante paramilitar taliban, Mullah Muhammad Omar, que escribió un artículo para aclarar la situación de su agrupación en el caso libio el 02 de septiembre de 2011 (123).
Notas:
111) “La NASA y el Pentágono prueban una nave seis veces más rápida que el sonido”.Noticia publicada el 14 de agosto de 2012, en: Rusia Today (RT).
112) “Los Hermanos Musulmanes en el umbral del poder”. Autor: Rene Naba. Artículo publicado el 18 de febrero de 2012, en: www.rebelion.org
113) “Yihad e islamofobia”. Autor: Abdennur Prado, artículo publicado el 03 de junio de 2008, en: identidadandaluza.wordprese.com
114) IBID.
115) “Jurgen Elsasser; ‘La CIA recluto y entrenó a los yihadistas”. Autor: Silvia cattori. Nota publicada el 28 de junio de 2006, en: www.voltairenet.org
116) “Los Talibán. El Islam, el petróleo y el nuevo ‘Gran Juego de Asia Central”. Autor: Ahmed Rashid. Ediciones Península. Quinta Edición: octubre de 2001. Barcelona. España.
117) “Majlis felicita al pueblo libio por su victoria”. Noticia publicada el 23 de agosto de 2011, en: IRNA).
118) “Jurgen Elsasser: ‘La CIA reclutó y entreno a los yihadistas’”. Autor: Silvia Cattori. Artículo publicado el 28 de junio de 2006, en: www.voltairenet.org
119) “Ante inacción del conglomerado de shangai, la OTAN opta por la ocupación de los llamados ‘países canalla’”. Autor: Enrique Muñoz Gamarra. Artículo publicado el 25 de marzo de 2011, en: www.kaosenlared.net
120) “Las revoluciones árabes han sido hechas por los pueblos, no por EEUU”. Noticia publicada el 23 de marzo de 2011, en: www.rebelion.org Fuente: Al-Manar.
121) “La historia suprimida de Afganistán: los islamistas, la heroína y la CIA “Parte III. Autor: Henderson Dean. Artículo publicado el 20 abril de 2011, en: Global Research.
122) “La sombra de Al Qaeda planea en la crisis Siria”. Autor: Karen Maron. Artículo publicado el 20 de febrero de 2012, en: www.kaosenlared.net
123) “La guerra, el retiro de las fuerzas extranjeras, las bases y el futuro de Afganistán” Autor: Mullah Muhammar Omar. Artículo publicado el 02 de septiembre de 2011, en: www.rebelion.org).
Enrique Muñoz Gamarra: Sociólogo peruano, especialista en geopolítica y análisis internacional. Autor del libro: “Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en Estados Unidos”.
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