sábado, 26 de julio de 2014

Posición del PCV ante los recientes conflictos laborales en Guayana.

EL PARTIDO COMUNISTA DE VENEZUELA AL PUEBLO TRABAJADOR Y A LA OPINIÓN PÚBLICA EN GENERAL

Sobre la situación de conflictividad laboral delos últimos días en Ciudad Guayana, que en lo absoluto es un hecho nuevo, y que ha afectado en alto grado a la población de varias ciudades y pueblos del estado Bolívar al paralizar el transporte de combustible y el libre tránsito,el Partido Comunista de Venezuela aporta los siguientes elementos para el debate revolucionario frente a la opinión pública y en especial frente a los trabajadores y trabajadoras:

1.- Rechazamos, una vez más, la condena a priori a las exigencias que realizan los trabajadores y trabajadoras al patrono público o privado sobre el cumplimiento de cualquier reivindicación  económica o política.
Y rechazamos mucho más que esta condena a la lucha legitima por los derechos laborales, condena que se ha convertido en una práctica consuetudinaria de ciertos factores del proceso bolivariano, en clara muestra de su posición de clase, se realice afirmando que la misma se corresponde con una postura revolucionaria.

2.- El más reciente conflicto en Guayana implica conocer la situación de fondo y la de forma: el fondo del asunto es la justa exigencia de los trabajadores y trabajadoras sidoristas, expresada por la directiva sindical de SUTISS, a que se discuta y apruebe una nueva convención colectiva para terminar con los cuatro años que lleva vencida la actual.
La forma estriba en que ciertos sectores sindicales decidieron aplicar un esquema de protesta, nada novedoso en Guayana,como es el cierre de vías sitiando casi completamente por más de 40 horas a Ciudad Guayana y afectando incluso a poblaciones del sur del estado Bolívar. 
Acompañamos la justicia y validez implicada en el fondo aunque rechazamos la forma de la más reciente protesta fundamentalmente porque su aplicación afectó a la población, quien, al igual que los trabajadores de base, no es responsable del vencimiento del contrato ni de la falta de un acuerdo entre las partes que honre este compromiso legal por parte de la empresa SIDOR.

3.-  Queremos resaltar que durante estos quince años nuestra organización política de manera individual, pero casi siempre como parte de numerosas y dignas iniciativas colectivas de Guayana, ha realizado denuncias públicas, advertencias, llamados y propuestas al gobierno nacional a fin de que atiendan la situación de las empresas básicas, su deterioro, sus irregularidades, los desaciertos en nombramientos de gerencias que han realizado todo lo contrario a los planes nacionales del propio gobierno sin que hasta ahora se haya recibido respuesta a dichos planteamientos.
Precisamente por esto estamos convencidos que sí el gobierno nacional, a través de cualquiera de sus voceros, como sucedió recientemente con la vocería del Presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello, está interesado en solventar de raíz el problema en las empresas básicas de Guayana debe empezar por hacerse una seria autocrítica que implica asumir su responsabilidad ante lo que aquí sucede que lo encamine a una profunda rectificación de sus políticas en Guayana.

4.- Propios y extraños saben que sí existen mafias sindicales en Guayana y que su presencia en nuestras empresas data incluso desde la fundación de las mismas usufructuando, para peculio grupal y personal, el inmenso esfuerzo físico de los trabajadores y trabajadoras implicado en la transformación de materia prima mineral en productos semielaborados de acero, aluminio y otros que van destinados al fortalecimiento de la División Internacional del Trabajo y no del propuesto“Desarrollo Endógeno” como base de la Liberación Nacional consecuente.
Pero también sabemos que hay mafias gerenciales en las empresas básicas que de igual manera “merecen” ser denunciadas y sobretodo desmanteladas y eso le corresponde al gobierno hacerlo en un ejercicio de reflexión-acción y ante cuya omisión la responsabilidad de denuncia, a mucho riesgo, ha recaído fundamentalmente en los hombros de individualidades y organizaciones revolucionarias, como la nuestra, sin recibir respuesta alguna hasta ahora con la única excepción del ya histórico caso de la “mafia de las cabillas” cuya investigación quedó en un limbo.

5.- Luego de lo dicho por el Presidente de la Asamblea Nacional, junto a los trabajadores y trabajadoras y el pueblo de Guayana nos preguntamos, ¿en SIDOR es la dirigencia sindical quién maneja a su antojo las nóminas y otorga a discreción las famosas “comisiones de servicio”?.
La correcta denuncia de un número no preciso de trabajadores amparados bajo esta figura, a quienes no les correspondería tal beneficio contemplado en la Convención Colectiva, para que sea consecuente,implica denunciar a los funcionarios que las otorgaron y desnudar ante la opinión pública a quienes beneficiaron e incluso desde cuál nivel del poder central o regional se dio tal orden. 
Hacemos constar, nuevamente, que tal irregularidad ha sido denunciada en Guayana durante mucho tiempo desde fuera y dentro de SIDOR.

6.- Estamos convencidos de la necesidad de avanzar aceleradamente en el fortalecimiento de la conciencia clasista que produzca organización de la clase obrera para la derrota de cualquier mafia,del peligro del fascismo pero también para el combate consecuente contra el reformismo, y precisamente por esto rechazamos el contenido del discurso oficial que hace aparecer, frente a la opinión pública del país, a la generalidad de los trabajadores de Guayana como simples reivindicacionistas quienes no tendrían el más mínimo interés por sus empresas y su desarrollo.
Es importante que el país recuerde que bastante lucha se ha dado en Guayana para defender, de la propia burocracia estatal, las propuestas de avanzada en nuestras empresas básicas como por ejemplo sucedió con el Plan Guayana Socialista quien fue permanentemente amenazado por los atentados a su contenido que permitía un importante avance en el desmantelamiento a las mafias, sindicales y gerenciales, que atenazan hoy a dichas empresas.
El país debe saber que en Guayana ha habido movilizaciones no solo en exigencia de aumentos, bonos o contratos sino en contra de la corrupción, burocratización y en definitiva contra el ataque, que la propia gerencia estatal ejecutó, contra las formas embrionarias de participación obrera en la gestión sustentadas en el Plan Guayana Socialista impulsado por el Presidente Chávez.

7.- Consideramos que es una irresponsabilidad, además de una posición que no se corresponde con un mínimo nivel de progresismo y mucho menos de “socialismo”, pretender hacer descansar sobre los trabajadores el deplorable nivel operativo-productivo de las empresas básicas de Guayana. Consciente está el país de los altos niveles de desinversión que históricamente se han dado en las empresas básicas. Podemos afirmar,con propiedad, y de manera clara, que los recurrentes paros laborales no son los únicos responsables de tal situación, en Guayana las empresas no han recibido adecuada inversión tecnológica ni suministro oportuno de repuestos,implementos, materia prima o recursos para una producción eficiente y eficaz  y eso es responsabilidad de la gerencia que el gobierno ha nombrado ante tan importante emporio industrial.

8.- La actual situación demuestra que los trabajadores y trabajadoras comprometidos con los genuinos avances revolucionarios no pueden caer en el maniqueísmo implícito en “o se está con la posición oficial o se está con la oposición imperialista”, tenemos la responsabilidad revolucionaria de construir la fuerza material que represente la verdadera posición de la clase, que contribuya al desmantelamiento de las relaciones de explotación para la dignificación de los trabajadores y del pueblo en general lo cual no excluye la defensa consecuente del proceso bolivariano en su vertiente antiimperialista cuando este recibe amenazas concretas de las fuerzas políticas de la derecha nacional e internacional enemigos históricos de la Clase Obrera y con quienes no hay posibilidad alguna de encuentros y alianzas.
No podemos caer en el discurso y práctica reformista que condena siempre cualquier exigencia reivindicativa de los trabajadores y trabajadoras, descalificándola y sometiéndola al escarnio público, cuando lo auténticamente revolucionario es la lucha por el respeto a los derechos conquistados, pero mucho menos podemos permitirnos aupar las tendencias de la derecha sindical que son expresión del enemigo histórico haciéndose pasar por “aliado de acción” cuando sus verdaderos compromisos son con el sistema imperialista y la oligarquía nacional quienes jamás podrán defender,por simple antagonismo, los intereses de los trabajadores y trabajadoras.

9.- Exigimos al gobierno nacional que abra verdaderos espacios de debate con los trabajadores y trabajadoras de base y sus organizaciones, que escuche y atienda sus denuncias, que honre los compromisos adquiridos como es la necesidad de actualizar los contratos vencidos en las empresas del Estado, que retome la senda iniciada por el Presidente Chávez de abrir espacios de participación organizada en la gestión en todas las empresas respetando la autonomía que dicha organización necesita para el fiel cumplimiento de sus tareas, así como también creemos necesario se denuncie y enfrente  a las mafias sindicales y gerenciales, que en reciente alocución el Presidente de la Asamblea Nacional mencionó aunque sin aclarar de quién se trata en concreto y a que tendencia política responderían ya que esto crea un ambiente de generalización contra toda organización o expresión sindical y esto no puede ser jamás una posición revolucionaria, debido a la necesidad y vigencia del sindicalismo clasista  en la sociedad capitalista.

10.- Exhortamos a todos los trabajadores y trabajadoras de Guayana a no permitir  desviar el sentido de las luchas consecuentes con los principios en la construcción de la perspectiva socialista por acciones y actores distraccionistas que dificultan el debate responsable y la participación de la Clase Obrera en el proceso de transformación de la sociedad,lo que implica conquistas reivindicativas como la convención colectiva pero fundamentalmente conquistas políticas como la participación y contraloría en las gestiones delas empresas para alinearlas con los más altos intereses del pueblo trabajador venezolano.


¡Que se firmen todos las Convenciones Colectivas vencidas!
¡Que se combata la corrupción en todas sus expresiones!
¡Por una nueva correlación de fuerzas: Bloque Obrero-Popular Revolucionario y Frente Nacional de Lucha de la Clase Trabajadora!


Comité Regional
Estado Bolívar
San Félix, 26 de julio de 2014

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