viernes, 23 de diciembre de 2011

Réplica a la publicación de Franciscon Contreras públicada en Aporrea el 20/12/2011.

Ana Gineth Morales (*) 



http://www.aporrea.org/actualidad/a135681.html Titulado: Carta abierta:
Al General Francisco Rangel Gomez Gobernador del estado Bolívar
Con todo respeto a los lectores de este espacio, nos permitimos hacer uso de nuestro derecho a réplica a raíz del escrito titulado como Carta abierta:
Al General Francisco Rangel Gómez Gobernador del estado Bolívar, 
publicado el 20 de diciembre del 2011.
No podemos iniciar la presente sin expresar la incomodidad de ventilar una situación tan triste y vergonzosa como la suscitada con el Dr. Contreras, sin embargo, ante su decisión de hacerla de dominio público, al tiempo que formula graves denuncias en contra del Instituto de Salud Publica y del Primer Mandatario Regional, nos vemos en la obligación de aclarar la misma.
Dicha aclaratoria no la hacemos con la intención de entablar debate con el Sr Contreras que sabemos tiene muy clara su situación, sino más bien cumpliendo con el deber de difundir información veraz al público en general y por supuesto, dar a conocer a nuestros camaradas del PCV, a los que respetamos profundamente, la realidad de este caso.
Como bien dice el doctor, el fungía como jefe del servicio de cirugía del hospital Gervasio Vera Custodio hasta el año 2004, cuando se separa de sus funciones para incorporarse a la campaña electoral en la que resultó electo alcalde del municipio Piar del Estado Bolívar. El Instituto de Salud Pública (ISP) otorgó el permiso correspondiente para ejercer las funciones para las cuales fue electo por el Pueblo.
Una vez concluido su periodo de gobierno, el Dr. Contreras debía reincorporarse a su trabajo en el hospital, por lo que se le asignan funciones de acuerdo a su cargo nominal como médico especialista, funciones que el médico rechaza, exigiendo ocupar el puesto de jefe del servicio de cirugía.
Las razones que él argumenta son:
  1. Que esa era la función que cumplía cuando fue electo alcalde.
  2. Considera una desmejora ejercer como médico especialista y no como jefe de servicio.
Con respecto al primer punto, es útil recordar que el Artículo 76 de la Ley del Estatuto de la Función Pública, expresamente contempla: 
Artículo 76. “El funcionario o funcionaria público de carrera que sea nombrado para ocupar un cargo de alto nivel, tendrá el derecho a su reincorporación en un cargo de carrera del mismo nivel al que tenía en el momento de separarse del mismo, si el cargo estuviere vacante.” (Destacado nuestro). 
Este no es el caso, ya que al momento de su reincorporación, el cargo lo ocupaba otra especialista en cirugía, que se ha destacado con probada eficiencia en el mismo y con muchos meritos académicos y profesionales, comprobados mediante un concurso al que, por cierto, el doctor se negó a participar.
En el segundo punto, más bien quisiéramos hacer una reflexión: Cuando por verdadera vocación elegimos como profesión la medicina, es porque nos complace la labor de servir, de sanar, de ayudar al que sufre; no estudiamos para ser jefes de nada, sino para servir al prójimo. Entonces, ¿por qué el doctor considera que el dejar de ser jefe lo desmejora? ¿Por qué se siente desmejorado al convertirse “solo” en un servidor? ¿Por qué no quiere ser ese médico que entra a un quirófano a salvarle la vida a un ser humano sin que le importe qué rango tiene?
Cabe destacar, que el doctor Contreras nunca aceptó bajo ningún concepto, incorporarse a sus funciones como médico especialista en el hospital; por lo tanto tiene más de dos años devengando un sueldo sin trabajar; de allí que consideremos muy vergonzosa su situación.
Durante todo este tiempo, el Sr Contreras se ha dedicado a visitar diferentes autoridades que van desde ministros de salud, diputados de la Asamblea Nacional y hasta al Gobernador del Estado Bolívar al que combate abiertamente, pero para entonces, no tuvo inconveniente en tocar su puerta pidiendo intersección a su favor para ser nombrado “jefe”. Consideramos que esas, sí son prácticas propias del puntofijismo del que nos acusa en uno de los “considerandos” de esa especie de decreto o resolución que publicó el pasado 20 de diciembre. Felizmente, hoy nuestro país vive otra realidad y la respuesta que ha encontrado en todas las instancias ha sido apegada a la legalidad y no ha funcionado el viejo uso de “palancas” como en la cuarta republica donde bastaba la llamada telefónica de un alto funcionario para imponer una decisión desoyendo leyes e irrespetando las instituciones. Por ello, cada uno de los funcionarios que el Sr Contreras visitó, solicitó documentación del caso y entendiendo la naturaleza de la situación,  mantuvieron una posición ética.
Desde el Instituto de Salud Publica hemos actuado en total apego a las leyes y después de haber realizado todos los intentos por conciliar y encontrar en conjunto una solución, siempre terminamos escuchando la misma frase, que pone en evidencia la tozudez de su posición: “si no es como jefe del servicio, no me reincorporo”, es entonces cuando se apertura el debido proceso de destitución.
Desde que se inició  dicho proceso, el Dr. Contreras no ha dejado de proferir insultos y acusaciones por emisoras de radio locales y prensa regional en contra del Gobernador del Estado Bolívar y del actual alcalde del municipio Piar, haciéndolos responsables de su situación y del cese de la cancelación de un salario que no ha trabajado; imprimiéndole él a este proceso, un tinte político que no tiene y que entendemos puede obedecer solo a dos razones: el querer “mantenerse vivo” en la política (o politiquería) o a una supina ignorancia al suponer que la Gobernación del Estado es su ente pagador, desconociendo que él mismo pertenecía a la nómina del Ministerio del Poder Popular para la Salud y no a la de la gobernación.
Durante su más reciente alocución radial, el Dr. Cruz Contreras anunció que solicitaría a la fiscalía del ministerio público, la apertura de una investigación a la Dra. Ana Gineth Morales, Presidenta del Instituto de Salud Publica, por actos de corrupción administrativa, por haberle cancelado sueldos durante dos años sin que él los haya trabajado, considerando este hecho como un acto de corrupción. (Grabación a la disposición por cortesía de una emisora radial de Upata).
Esta triste afirmación hecha por el señor Cruz Contreras, no merece ningún comentario y dejamos al criterio de cada lector su interpretación.
Finalmente le sugerimos al Sr Contreras, que deje de usar un Partido de tan limpia trayectoria como lo es el Partido Comunista de Venezuela como instrumento de influencia para alcanzar objetivos personales o beneficios laborales, acciones que consideramos contrarias a los principios que rigen un Partido de sólida moral y principios revolucionarios.
Al leer todos sus “considerandos” y “acuerdos” es imposible no recordar la siguiente frase de Vladimir Ilich Lenin:
“La presunción comunista, significa que una persona que está en el Partido Comunista y no ha sido todavía expulsada de él por la depuración, cree que puede resolver todos los problemas a fuerza de decretos...”  (v. t. XXVII, págs. 50-51).
Y para finalizar nos preguntamos si ¿su conciencia y moral seudo-revolucionaria le deja dormir sabiendo que el Estado le ha pagado por atender a personas enfermas y no lo ha hecho por considerarlo una desmejora? ¿Para usted la grandeza radica en ser jefe y tarea poco digna el salvar vidas humanas?
Considerando aclarados nuestros puntos, nos retiramos atendiendo la conseja de Lenin, al que nos permitimos citar una vez más, esperando que usted también la haga suya doctor y le ayude a volver a su esencia del médico que fue alguna vez:
“Menos palabras pomposas -dice Lenin- y más trabajo sencillo, cotidiano. Menos estrépito político y mayor atención a los hechos más sencillos pero vivos... de la edificación comunista...” (v. t. XXIV, págs. 343 y 335). 
Atentamente
Ana Gineth Morales Fuentes
(*) Presidenta del Instituto de Salud Pública del Estado Bolívar
ispebolivar@gmail.com


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