sábado, 12 de marzo de 2011

Carmona Estanga responde: “La proverbial soberbia del Dr. Ramos Allup” se puso de manifiesto.


Resulta lamentable que un político de la trayectoria del Dr. Henry Ramos Allup declare a un diario de filiación oficialista en términos procaces, según lo reseñó Noticiero Digital, al referirse a mi persona y a los hechos de abril del 2002. Se critica al Presidente de la República de un lenguaje rudo, viendo la paja en el ojo ajeno y no la viga en el ojo propio.
La proverbial soberbia del Dr. Ramos Allup se pone de nuevo manifiesta en tales declaraciones, lo cual quizás explique por qué un partido de tanto arraigo en la vida pública nacional como AD, haya sufrido un sensible debilitamiento en su papel y credibilidad, por falta de miras de algunos de sus dirigentes, y de una necesaria renovación generacional y doctrinaria. La democracia necesita de partidos políticos fuertes y fiables, lo cual deplorablemente no ha sido el resultado de la gestión del declarante al frente de su organización.
Si el Dr. Ramos Allup, conforme a sus declaraciones, consideró el 11A que mi persona no era merecedora de su interlocución, yo sí lo hice con amplitud con el entonces Secretario General de AD, Dr. Rafael Marín en el Palacio de Miraflores, el día 13 de abril en horas de la mañana, para asegurarle el respeto a las organizaciones políticas, y que en el cronograma electoral contemplado por la provisionalidad, los primeros comicios, los parlamentarios, se realizarían en un máximo de 90 días, y en no más de 180 días los presidenciales, todo ello teniendo a la OEA como garante del pleno restablecimiento del orden constitucional en el país, con lo cual Venezuela habría salido de ese trance más rápido que el caso de Honduras. Ello sin perjuicio de la participación de las organizaciones políticas en un Consejo Consultivo, para garantizar el cumplimiento del propósito esencial del gobierno provisional, de que el poder constituyente originario, el pueblo, relegitimara los poderes públicos para salvar así la democracia, hoy golpeada de muerte por el régimen.
Ojala que las energías del Dr. Ramos Allup no se dirijan a mirar hacia atrás, a nueve años de distancia, sino a defender con firmeza la democracia, el régimen de libertades y la propiedad privada en Venezuela, con desinterés de la dirigencia política, en conjunción con la juventud y los nuevos actores, pues hasta ahora no se ha tenido éxito en ofrecer salidas hacia la preservación de la democracia republicana, como lo anhela ansiosamente la mayoría de la población venezolana.

No hay comentarios: