sábado, 3 de enero de 2009
Enmienda: un derecho que no puede ser vulnerado por las clases políticas.
Caracas, 02 Ene. ABN.- La oposición se ha acostumbrado a vulnerar los derechos de los venezolanos y en especial de aquellos que poseen pocos recursos económicos a los que se jactan en llamar “lumpen u hordas” de la sociedad que ellos han implantado al mundo bajo la fuerza de los fusiles. Ejemplo de estas constantes violaciones a los derechos de la clases populares se evidenciaron durante los 500 años que las oligarquías y burguesías nacionales y extranjeras gobernaron este país desde aquella desdichada llegada de Cristóbal Colón con su grupo de asesinos que socavaron la cultura e identidad de un pueblo aborigen que vivía en comuna. La historia de esclavitud, de matanzas y de robo de nuestras tierras se había extendido durante esos 500 años donde las clases -llamadas por ellas mismas “pudientes”- se acostumbraron a abusar de los venezolanos que soñaban con ser libres y tener un futuro mejor. Es así como llegamos a 1958 cuando un pueblo decide derrocar a un Gobierno -que a pesar de tener un proyecto de país coherente- no representaba a las mayorías y sumía al pueblo a una férrea persecución por reclamar sus derechos políticos. Los Gobiernos que llegaron en 1958 en hombros del pueblo hablaban de la construcción de una nueva Venezuela que alcanzaría la paz y libertad bajo el régimen democrático donde el pueblo sería quien gobernaría. Durante los 40 años de ese régimen “democrático” que se constituyó fundamentada en el llamado “Pacto de Punto Fijo” los venezolanos sólo salían cada 5 años a votar por tal o cual candidato que prometía entregar más viviendas o que sólo hablaba mal de su antecesor. Los derechos que esta élite política había prometido a los venezolanos sólo se limitaron a cambiar a un Presidente por otro y ha luego de más de 30 años poder elegir a una autoridad regional que sólo representaba los intereses del partido y no los del pueblo que lo había elegido. En ese momento los gobernantes adecos y copeyanos dijeron a los venezolanos que ese poder que se le otorgaba a para elegir a los gobernantes regionales obedecía a que habían alcanzado la madurez política suficiente para otorgarse eso que no debió ser una concesión sino un derecho. Bajo esa concepción de que los venezolanos son como niños brutos que no saben que hacer cuando tienen el poder hoy esos mismos representantes de la vieja política vienen a decir a los venezolanos que la propuesta de enmienda no es constitucional y que sólo busca perpetuar a Chávez en el poder. Dicen que los venezolanos no tienen la “madurez” para otorgarse un derecho que poseían y poseen algunas naciones de Europa -continente al que tanto veneran y visitan- y que ha permitido a los países que la conforman desarrollar planes y proyectos nacionales de largo alcance que les han permitido erigirse como naciones con un alto nivel de desarrollo. Hoy vienen a decirle a los venezolanos que no pueden darse la oportunidad para dar continuidad a un proyecto de país al que más del 60% de la población apoya y que le ha permitido alcanzar niveles de vida que las viejas clases políticas les habían negado. La enmienda es un derecho que no puede ser vulnerado por nadie porque está plasmado en la Constitución y esta figura le otorga la oportunidad para que sea el venezolano mediante el voto quien decida si la aprueba o no. La enmienda representa la oportunidad de que ese pueblo al que ellos denigran y maltratan, les demuestre que ya son hombres y mujeres que piensan y deciden por si sólos qué les conviene o no y será ese pueblo maduro quien se otorgue el derecho de consolidar un proyecto de país que les ha brindado la oportunidad de crecer y ser libres.
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