lunes, 22 de octubre de 2018

¿Qué viene ahora?

1.- Está próximo a vencerse el plazo que la ultraderecha en Venezuela y la Casa Blanca en los Estados Unidos fijaron para que Nicolás Maduro saliera de Miraflores. Para que el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela sea derrocado. El plazo concluye, formalmente, en lo que queda de este año. Es decir, en las próximas semanas.
2.- ¿Es caprichoso el cálculo que manejan los factores de poder hostiles a Venezuela, a su gobierno y al proceso que se cumple en el país desde hace 20 años? La irracionalidad en política tiene impredecibles desarrollos, como el que se ha dado en el caso de Venezuela. Así por ejemplo, la oposición venezolana pudo haber asumido la política de manera distinta, responsablemente, respetando la Constitución y las instituciones democráticas, pero prefirió tomar el atajo del desconocimiento del Estado de Derecho que la condujo, fatalmente, al grado de postración en el que actualmente se encuentra.
3.- Esa actitud de la oposición le impidió realizar una actividad organizativa, de difusión de su proyecto de país, y la sumergió en el lodazal de la violencia, sacrificando oportunidades para crecer y fortalecerse a través de procesos electorales y de las luchas democráticas y reivindicativas.
4.- ¿Pero acaso no ha sido ésta la misma actitud de los gobiernos norteamericanos? Lo fue durante el gobierno de Bush, de Obama y ahora con Trump. Todos optaron por disparar a mansalva contra Venezuela; contra sus gobernantes, Chávez y Maduro. Nunca facilitaron la apertura de espacios para el dialogo. Para dirimir, civilizadamente, las divergencias. Todos actuaron dentro de la concepción fanática de caracterizar como enemigo a cualquier gobierno con posiciones diferentes a las suyas. Con el rechazo arrogante por delante a cualquier intento por convivir, lo cual pudo haber sido una experiencia novedosa en la región, de reformulación del tipo de relación sobre bases de respeto mutuo, se convirtió en cambio en cacería oprobiosa para acabar con el modelo venezolano de nueva democracia, de amplia participación ciudadana y profundos cambios sociales y económicos. Bush tuteló el golpe contra Chávez del 11 de abril de 2002; Obama decretó que Venezuela era una amenaza inusual para la seguridad de los Estados Unidos; mientras que Trump ocupa buena parte de su gestión atacando verbalmente al gobierno venezolano y amenazándolo con una invasión armada.
5.- La ultraderecha en el país y el presidente Donald Trump en los Estados Unidos están conscientes de que el plazo se agota en lo que queda de este año. Como ambos factores leen encuestas, saben que Maduro está ganando la batalla de la opinión pública; que el apoyo popular crece a diario y que el respaldo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana es cada día más sólido. Que, al mismo tiempo, la oposición prácticamente no existe, y que el frente antivenezolano que se forjó en el exterior se resquebraja. Con semejante situación el cuadro es extremadamente complicado. Por ejemplo, ¿estará el Trump dispuesto a tirar la parada de ordenar un ataque armado contra Venezuela?
6.- Hacerlo sería una iniciativa temeraria, sobre todo si se toma en cuenta que el prestigio interno de Trump está en su nivel mas bajo, y que, internacionalmente, su gestión es cuestionada. En fin, veremos qué ocurre en las próximas semanas. ¿Qué puede pasar antes de que finalice este año 2018? La predicción es complicada, no así las consecuencias que pueden derivar de la utilización de la violencia para salir del gobierno bolivariano. La reacción del pueblo y de la Fuerza Armada debería ser prevista por aquellos que planea intentar una aventura. Cualesquiera que ésta sea.
LABERINTO
* Más ignorante no podía ser Jair Bolsonaro. Es eso lo que llama la atención del candidato que obtuvo una impresionante votación en los comicios de Brasil, en la primera vuelta. Probablemente gane la segunda el domingo 28 de este mes y creo que lo importante, a la hora de analizar resultados electorales, lo que en verdad cuenta, no es la ignorancia del personaje, la carroña de lo que dice en la plaza pública y en las deplorables declaraciones a los medios que lo apoyan, sino que cómo es posible semejante éxito de quien no tiene la menor capacidad para acceder a un cargo de la importancia de la presidencia de una nación como Brasil. ¿Por qué votó de tal manera el pueblo brasileño y probablemente lo repita? ¿Qué lo llevó a depositar su confianza en una persona que exalta como bandera a los peores antivalores de la política y de la conducta humana?…
* Cabe destacar que ese resultado es la respuesta a la quiebra de la política, que permite que emerjan del fondo de la pudrición de las instituciones, a quienes mejor representa ese estado de la sociedad. Nada importó, por ejemplo, la corrupción generalizada, los golpes de Estado que acabaron con la Constitución, la conjura para impedir que el pueblo, votando, dirimiera si Lula sería reelecto. Todo fue atropello de principios, quiebra de la ética, que tenía que desembocar, fatalmente, en la abrumadora inclinación del electorado a favor de quien encarna la versión más abyecta de la antipolítica…
* ¿Reaccionará el pueblo en la segunda vuelta el 28/10, o ratificará en las urnas el pronunciamiento de la primera vuelta? Difícil predecirlo. Por ahora lo que impera es una confusión generalizada en la que cualquiera puede pescar…
* Uno no está para dar consejos, y, menos, a aquellos que en política tienen un patrón de conducta impuesto por los intereses que representan. Ejemplo: el presidente de Colombia, Iván Duque. Su actitud hacia Venezuela es calculada. Optó por asumir el papel de punta de lanza de la ofensiva que decretó el gobierno norteamericano para dominar a Venezuela y desmantelarla. Todos los días dice algo para ratificar ante el mundo que Colombia tiene a Venezuela en la mira y como tal se prepara para actuar cuando la Casa Blanca lo decida y ordene. Mientras tanto, todos los problemas se agudizan en su país: a diario asesinan a dirigentes sociales y políticos y la crisis económica avanza aceleradamente. Mientras que él, como gobernante, está ausente de la soluciones que el pueblo colombiano le reclama…
* Avanza hacia una nueva derrota lo que aún queda de la oposición. Oficialmente no participará en las elecciones municipales del 9 de diciembre, pero algunos pequeños factores lo harán, sin maquinaria, sin proyecto y nadando prácticamente contra la corriente. No obstante, es probable que algunos liderazgos locales se impongan, lo cual sería positivo para tener un cuadro, a nivel municipal, más participativo y plural…
* Es deplorable lo que sucede en algunas cárceles y retenes para detenidos en el país. Se suceden los maltratos, agresiones, desconocimiento de los derechos humanos, y se olvida que cuanto ocurra a un ciudadano detenido, por las razones que sea, la responsabilidad recae sobre el Estado y el gobierno. Hay hechos que he denunciado oportunamente, situaciones que no se aclaran, cuyas consecuencias impactan fuertemente al país y suscitan reacciones mundiales que dejan mal parada a Venezuela. El tema no se puede basurear. Todo lo contrario, hay que darle la importancia que tiene.
José Vicente Rangel

No hay comentarios: