martes, 12 de mayo de 2026

Columna de Juan Martorano 538: Sobre lo que debe hacer y la manera en la que debe conducirse el Gobierno Bolivariano bajo la conducción de la Presidenta (E ) Delcy Rodríguez.

 

*JUAN MARTORANO

Como señalamos en la edición precedente de esta columna y en programa especial transmitido en Venezolana de Televisión, Venezuela se encuentra en estos momentos, a 128 días de la incursión armada estadounidense a Venezuela con el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y de su esposa, la diputada y Primera Combatienta, Cilia Flores, en medio de contradicciones y debates intensos dentro del seno de su sociedad. Esto no debe ser visto como algo malo o negativo necesariamente, ya que el mismo Chávez en su momento señaló que estos debates hay que manejarlos con altura dialéctica para obtener de ellos síntesis dialéctica.

Aun se nota, a un poco más de cuatro meses y medio de ese evento, el aturdimiento y la conmoción del país que se maneja en medio de incertidumbres. En ese sentido, y en medio de esos debates, es que queremos realizar y contribuir de manera constructiva a ese debate que debe extenderse y generar saldos organizativos y lineamientos claros que es la principal demanda de nuestro pueblo.

En la entrega anterior indicamos que el Gobierno Bolivariano tiene roles que desempeñar en esta coyuntura. El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y las organizaciones político partidistas que hacen vida en el Gran Polo Patriótico Simón Bolívar tienen otros roles y los movimientos sociales y populares tienen otros roles pero que deben articularse en una estrategia clara, que contribuya a que cada uno de ellos se desempeñe dentro de su campo, sin “pisarse la manguera”, pero en una estrategia clara, común, muy bien elaborada y construida en colectivo (esto no es un problema individual), articulada y complementaria. Esto lo iremos desarrollando poco a poco con el desarrollo del presente escrito y en las próximas ediciones de esta columna.

En la entrega anterior comenzamos con lo que debe hacer el Gobierno Bolivariano, y en este caso la Presidenta (E ) de la República Bolivariana de Venezuela, doctora Delcy Eloína Rodríguez Gómez. Ciertamente la primera tarea la comentamos en caliente, que era asumir la tarea de Estado de la defensa histórica de nuestro territorio Esequibo. Tarea cumplida de manera impecable en el día de ayer.

Ahora, en aras de complementar esta tarea autoimpuesta, señalaremos lo que a nuestro juicio son ideas complementarias de los roles que debe desempeñar el Ejecutivo Nacional en medio del nuevo momento político que vive el país desde el 3 de enero de 2026.

Como premisa fundamental debemos partir de la consideración de que la actual situación es de una complejidad política y diplomática sin precedentes. Tras la **Operación Resolución Absoluta** (o *Absolute Resolve*) del pasado 3 de enero, el gobierno de **Delcy Rodríguez**, quien asumió la presidencia encargada el 5 de enero, enfrenta un escenario donde la soberanía nacional ha sido vulnerada, pero donde también existe una necesidad pragmática de evitar una escalada bélica mayor ("la segunda ola" a la que ha hecho referencia Donald Trump).

Tan es así que en la última semana han ocurrido dos ataques cinéticos por parte del Comando Sur en el Pacífico Oriental en el marco de la denominada Operación “Lanza del Sur”, como recordatorio de que la fuerza de tarea militar desplegada desde septiembre del año pasado para asediar y cercar a Venezuela aun permanece en el Caribe y mostrar ese poder tiene un profundo carácter “disuasorio” (intimidatorio lo expresaríamos nosotros de mejor manera).

Por ello, considerando el contexto actual de mayo de 2026, aquí te presento un análisis de los pilares que deberían guiar la estrategia de negociación del gobierno de Rodríguez frente a la administración Trump.

1.       El Petróleo como Moneda de Cambio y Escudo: Donald Trump ha dejado claro que su principal interés, más allá de la retórica de "democratización", es el control y flujo de los recursos energéticos y minerales.

La estrategia que debe seguir la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez es que ha dado pasos en este sentido con el acuerdo de suministro de **50 millones de barriles**. La clave es utilizar la urgencia de Trump por mantener precios bajos de gasolina en EE. UU. para negociar el levantamiento definitivo de las sanciones sectoriales.

Ciertamente esto representa un riesgo en el sentido de que la Presidenta Encargada debe evitar que Venezuela sea tratada como una "empresa en liquidación" o, peor aún, que se materialice la retórica de Trump sobre el "Estado 51". La negociación debe ser comercialmente atractiva pero políticamente soberana.

2.- Pragmatismo vs Ideología (El “Modelo Delcy”): A diferencia del enfrentamiento total, el gobierno actual parece estar optando por un pragmatismo transaccional.

Y eso se ha traducido en la liberación de políticos presos, especialmente de ciudadanos estadounidenses y venezolanos como parte de una estrategia para frenar eventuales ataques militares. En ese sentido, esta diplomacia de “rehenes y gestos” debe continuar para mantener a Trump en la mesa de negociaciones.

También la estrategia se ha basado en una relación directa debido a que Trump ha mostrado que prefiere negociar con líderes que percibe como "fuertes" o "inteligentes" (como sus recientes comentarios positivos sobre la gestión de Rodríguez). El gobierno venezolano debe capitalizar esa validación personalista para puentear a los halcones del Departamento de Estado. Cosa que hasta ahora ha logrado.

3.- El Frente Judicial en Nueva York: Con el Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores enfrentando supuestos cargos de narcoterrorismo en la Corte Federal de Manhattan, la negociación política está intrínsecamente ligada a lo judicial.

La estrategia de la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez es la de presionar por una salida política que incluya el sobreseimiento de los cargos o, al menos, condiciones de reclusión/juicio que permitan una repatriación eventual a cambio de garantías democráticas o acuerdos energéticos masivos.

Como argumento soberanista debe ser mantener la narrativa en foros internacionales (ONU, La Haya) de que la captura fue un secuestro ilegal, para usar la presión internacional como contrapeso en la mesa de negociación privada con Washington.

4.- Estabilización interna y “Transición Controlada”: Trump ha mencionado que EE. UU. supervisará una "transición segura". Para evitar una intervención administrativa directa de Washington, el gobierno de Rodríguez necesita:

a) Legitimidad de Desempeño: Lo que implica mantener el control del Estado, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y de los cuerpos de prevención y seguridad ciudadana del país a los fines de demostrar que en el país no hay un “vacío de poder” que justifique una ocupación prolongada.

b) Cronograma electoral acordado por las partes: Proponer un cronograma electoral aceptable para la comunidad internacional pero a su vez respetable de la soberanía venezolana y de su Constitución. Lo único electoral que podría haber en el país es que a partir del 10 de enero de 2028 si la oposición u oposiciones se organizan y se cumplen los extremos constitucionales y legales, la activación de un eventual referendo revocatorio, y que en caso de resultar ellos triunfantes, la convocatoria a la luz de lo preceptuado en el artículo 233 constitucional, las elecciones presidenciales anticipadas por configurar una eventual revocatoria de mandato uno de los seis supuestos de falta absoluta taxativamente establecidos por nuestra Carta Magna.  Además de ello, este cronograma electoral debe ser definido de tal manera que el chavismo (ahora bajo el mando de Delcy Rodríguez) pueda participar en esos procesos con plenas garantías de supervivencia política.

Dentro de los puntos de conflicto, hay que sopesar la posición de EEUU bajo la administración Trump y el contexto geopolítico internacional y como parte de una posible estrategia de la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez sería la siguiente:

En cuanto a los recursos, es fundamental el control de Citgo por parte de Venezuela y en este caso del Gobierno de la Presidenta Encargada y Estados Unidos solicita el acceso total al crudo venezolano pero respetando la soberanía de Venezuela. Una opción también podría ser el ofrecimiento de contratos de servicios compartidos con empresas como ExxonMobil y Chevron a cambio del levantamiento total y definitivo de las sanciones a Venezuela.

En cuanto a la seguridad hemisférica, no aceptar la interferencia en la cooperación con Irán, Rusia, China y Cuba. Además de impulsar la reducción de la presencia militar extranjera en el Caribe a cambio de garantías de no agresión.

En cuanto al frente Judicial en Nueva York, se debe evitar una condena al Presidente Maduro o a Flores lo que sentaría un muy mal precedente a la luz del Derecho Internacional Consuetudinario. Dentro de las opciones de negociación se debe incluir una salida de carácter humanitario o hasta de un traslado a un tercer país que garantice las condiciones de seguridad del Jefe de Estado venezolano y su esposa hasta darse las condiciones para su retorno a la República Bolivariana de Venezuela.

En resumen y en conclusión, pensamos que la estrategia por parte del Gobierno Bolivariano de la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez debe ser fundamentalmente “transaccional”  Ante un presidente como Trump, que ve la política exterior como un negocio de "suma cero", Delcy Rodríguez debe ofrecer "ganancias" tangibles (petróleo barato, estabilidad migratoria, victorias políticas rápidas para Trump) a cambio de la supervivencia del aparato estatal venezolano y la integridad de los detenidos (Maduro y Cilia).

Pero también debe el Gobierno Bolivariano respetar el rol y las opiniones que dentro del PSUV, el Gran Polo Patriótico Simón Bolívar y los movimientos populares y sociales que tienen sus propios códigos y dinámicas distintas y saberlas comprender. Debe el Ejecutivo Nacional facilitar los canales para estas comunicaciones y recibir las interpelaciones y críticas que a bien se tengan a hacer, como parte del mandato obediencial de nuestro modelo político dibujado en nuestra Carta Magna, y tomando las mejores de ellas para que haya el equilibrio entre esta negociación transaccional y las justas y sentidas aspiraciones de nuestro pueblo.

Parece mentira, pero las funciones de Estado y de gobierno en más de un 90% se constituyen en una “camisa de fuerza” y limitantes dentro de los procesos de negociación a nivel diplomático. Pero en cambio los partidos políticos y los movimientos sociales y/o populares tienen mayor libertad de acción y es mucho lo que pueden hacer dentro de sus campos de acción. Eso lo explicaremos en sucesivas ediciones de esta columna como hemos señalado.

Estos son modestos e incipientes aportes de lo que pensamos debe el Gobierno hacer

¡Bolívar y Chávez Viven! ¡Sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!                

¡Viviremos y Venceremos!

¡Leales siempre: Traidores Nunca!

 

* Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras Socialistas. , jmartoranoster@gmail.comj_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano

10:55
NTN24


No hay comentarios: