La Casa Blanca, el Pentágono y la CIA —legitimados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump,— consideraron como finalidad militar el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic).
Bombardearon con misiles el edificio de Matemáticas, y afectaron con la onda expansiva otras instalaciones; aulas de clases recién inauguradas, investigaciones en curso en el marco de la Misión Ciencia, fueron arrasadas sin contemplaciones.
El objetivo fundamental del mencionado instituto consiste en hacer ciencia para la vida y la liberación nacional. El Plan de la Patria de las 7T es su norte a seguir. Tratan de estudios medulares tanto en el campo de las ciencias naturales como las sociales. La mirada desneocolonizadora atraviesa la racionalidad de sus prácticas. Además, el Ivic alberga en su seno a la Universidad Nacional de la Ciencia (UNC), logro indiscutible del presidente legítimo Nicolás Maduro Moros, hoy secuestrado —junto a la primera dama y diputada Cilia Flores— por el régimen de Trump sin fundamento jurídico alguno. Allí —bajo la brillante gestión de la ministra de Ciencia y Tecnología y rectora de la UNC, Gabriela Jiménez Ramírez— se imparten carreras puntas que ubican a Venezuela como bandera académica tanto en el país como en la región.
Encontramos en el Ivic el Centro de Estudios de Transformaciones Sociales, dirigido por Ximena González Broquen —también coordinadora de la licenciatura en Filosofía de la UNC y representante nacional del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso)—. Cabe destacar que, junto a un distinguido y brillante equipo, la académica dirige pesquisas sociales y humanistas a favor del pensamiento venezolanista y nuestroamericano.
Indiscutiblemente, el Ivic fue atacado por los misiles del hegemón estadounidense porque simboliza la independencia científica y tecnológica que catapultaría a la nación a esferas del desarrollo contrario al desarrollismo propio del capitalismo depredador. Seguir los pasos del epónimo de la UNC, el patriota y nacionalista Humberto Fernández-Morán, reside en la intención clave del instituto.
La política exterior injerencista, grosera y depredadora de EEUU no tolera que la inteligencia nacional continúe los pasos de hombres y mujeres de la talla de Fernández-Morán, Jacinto Convit, Iraida Vargas, Gladys Obelmejías, González Broquen y pare de contar. ¡Viviremos y venceremos!



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