Ricardo Galindez
La clase obrera a nivel mundial por primera vez en años da unos primeros pasos rememorando aquellos días que dieron origen al día internacional de la Clase Obrera. Estos primeros combates aquí y allá los empieza a desarrollar en medio de una crisis de descomunales dimensiones, la más grande desde los años treinta, sin contar con direcciones sindicales y políticas capaces de conducirlos por caminos de victorias hacia la sustitución radical del capitalismo por una economía socialista, pero ese es el nudo gordiano a resolver.
El desarrollo de la globalización capitalista que entrelazó de manera cada vez más acelerada, desde la décadas de los `70 del siglo pasado, todas las economías del mundo favoreciendo el impulso del comercio, ahora se vuelve en su contrario favoreciendo la expansión de la crisis de manera acelerada. Iniciada en los EEUU, se ha extendido por Europa occidental y oriental, Asia, Japón, China y América Latina. Todos los números del comercio, la industria, aparte de las finanzas, siguen en picada y aunque los inmensos recursos invertidos por los países imperialistas y otros capitalistas pudiesen inyectar algún ánimo a la economía, frenando su caída o hasta levantando algunas décimas los índices, es muy temprano para cantar el fin de la recesión y poder contabilizar el total alcance de la socialización de las pérdidas bancarias e industriales.
Los analistas más optimistas solo dicen que el crecimiento de la China, que está invirtiendo colosales sumas de dólares de sus reservas para ampliar el mercado interno y que permite decir que puede tener un crecimiento de un 8%, puede servir de locomotora a la economía mundial. Pero un problema es que no se atreven a decir para cuando será ese jalón que saque al capitalismo del fondo donde se mueve en caída libre. El FMI señala que la crisis aún puede durar un año…..
Aparte que cualquier freno o leve recuperación, esto no significará un alivio para los trabajadores y pueblos del mundo, que verán como el desempleo seguirá creciendo junto al empleo precario y los salarios no solo perderán poder adquisitivo, sino que en acuerdos con las burocracias sindicales, serán rebajados a condiciones muchas veces de hambre.
La presente crisis, que se ha desarrollado a escala planetaria, tiene perpleja a las burguesías imperialistas, que están temiendo y con mucha razón explosiones y movilizaciones sociales más allá de las primeras sucedidas en Europa (Grecia, Francia, Islandia, Inglaterra, Italia, Alemania) y ven en huelgas como la desarrollada en Guadalupe y Martinica durante varias semanas por aumento salarial, una posibilidad cierta que se ponga en peligro sus intereses de clase tanto en los países imperialistas como en los coloniales y semicoloniales. Cinco gobiernos fueron ya derribados producto en los últimos meses: tres en Europa oriental -Hungría, Letonia y la República Checa- e Islandia y Bélgica y repetimos esto es solo en el comienzo de la crisis.
Un detalle, entre todos los problemas que se le vienen encima a la burguesía es que se ha visto obligada a debilitar su colchón social representado por las capas medias de la población, con el castigo del desempleo. Esto precariza la fuerza de la burguesía a la hora de resistir una respuesta masiva de la clase obrera, pues está empujando a este sector social, precisamente a unirse a luchar junta a esta por intereses comunes.
Las primeras respuestas de los sectores obreros y populares a nivel planetario han sido dispersas y discontinuas, teniendo expresiones punta sobre todo en países de Europa donde la crisis se manifestado con más fuerza pero, aún así, muestran el camino y el potencial para alcanzar victorias sobre el mismo capitalismo. En estas primeras acciones, el papel de las direcciones sindicales ha sido fundamental para que las luchas no se hayan fortalecido en número y en la vinculación entre unas y otras. Los estudiantes de Grecia, durante sus poderosas protestas contra el gobierno, vieron como los sindicatos no impulsaron una huelga nacional en su apoyo que estaba a la orden del día. Los trabajadores franceses han empujado 2 huelgas nacionales y ven a sus direcciones sindicales y políticas, que temen que el movimiento impugnador los rebase, frenando la continuidad de este tipo de acciones sindicales que obligue al gobierno al cambio de sus políticas neoliberales, yéndose por la vía de solo tratar de descompresionar la olla social.
El papel que han venido jugando las direcciones sindicales de origen socialdemócrata en defensa del capitalismo y sus respectivas burguesías, ahora se ha visto reforzado por las direcciones de origen estalinista, las cuales muestran el grado de descomposición sufrida durante todos estos años, en especial tras la caída de la URSS y demás estados deformados por el estalinismo, que las ha convertido en grupos de carácter nacional, nueva versión de los partidos socialdemócratas en el mejor de los casos. Esta traba subjetiva tiene que ser derribada y las condiciones objetivas existen.
Este peso de las direcciones sindicales puede cambiar rápido, pues a pesar de la debilidad relativa de las fuerzas del movimiento obrero y popular a nivel planetario, es tal la magnitud de la crisis, que ha generado respuestas masivas capaces de derribar 5 gobiernos en Europa y la reaparición de métodos de lucha desde hace mucho tiempo desaparecidos -aunque no todavía en forma generalizada ni masiva-, como el secuestro de patrones en Francia, huelgas con piquetes y con ocupación de fábrica (Francia, Ucrania, España, Reino Unido, Irlanda, Italia y Alemania), acciones que se vislumbra su multiplicación en número y fuerza, además de contenido, experiencia importante en el proceso de reconstrucción de las direcciones sindicales y revolucionarias que exige la lucha contra la crisis, que es capitalista y cuya única salida a favor de los pueblos es socialista, sin patronos, sin burócratas y sin corruptos.
Esta situación contradictoria de una situación objetiva aplastante y de la carencia de una dirección socialista revolucionaria es muy amplia y hay que realizar ingentes esfuerzos para acortarla y cerrarla. La única manera para que esto suceda es que los núcleos revolucionarios se vinculen fuertemente a estas primeras y débiles expresiones combativas de los pueblos del mundo. Hay que entender que estamos en una primera fase de la respuesta que la clase debe dar y que servirá para superar las consecuencias de los años de desmovilización y el pase de las antiguas direcciones socialdemócratas y estalinistas al campo de la defensa abierta del desarrollo de la economía de mercado. Tenemos que comprender la complejidad de un momento donde los golpes iniciales están recayendo de sobremanera en los sectores más débiles del proletariado, los menos organizados como los tercerizados, sin una respuesta adecuada y a veces sin ninguna, en sentido contrario. Así como la clase aprende rápidamente, los núcleos revolucionarios tenemos que aprender a trabajar partiendo de las necesidades más sentidas por esa clase obrera y todos los sectores explotados y oprimidos económica, social, cultural, religioso, étnicos, etc. vinculando estas primeras expresiones de una conciencia de rebelión a propuestas de mediano y largo aliento político, en la insuperable metodología aplicada en la elaboración del “Programa de Transición”. En esta medida se podrán fortalecer los núcleos revolucionarios, hasta convertirlos en partidos de masas que permitan conducir la lucha contra el capitalismo y el inicio de la construcción del socialismo en lo económico y lo político organizativo.EN VENEZUELALa crisis capitalista internacional ya ha empezado a tocar puntos importantes de la economía venezolana. Desde el sector petrolero, pasando por las industrias pesadas ubicadas en Ciudad Guayana la están sintiendo, y los programas sociales, aparte de sectores productivos como las ensambladoras. El gobierno nacional después de estar diciendo que Venezuela estaba blindada, ahora ya ha implementado unas primeras medidas anticrisis.
Estas medidas tienen un claro tinte capitalista neoliberal, que entran en contradicción con otras asumidas años atrás como la rebaja que se venía haciendo del IVA, el anunciado endeudamiento por 15.000 millones de $USA con la banca privada, buena parte de ella multinacional y la rebaja del presupuesto nacional, que está afectando programas sociales en salud, educación y empleo.
Las direcciones sindicales en su aplastante mayoría, lamentablemente no han entrado a analizar las consecuencias de estas medidas sobre la economía del pueblo, las cuales, más allá de unas estadísticas de empleo e inflación que no reflejan una realidad, el trabajador está siendo golpeado de manera graneada pero constante. Las diversas corrientes de la UNETE y la CST ya han expresado sus opiniones llendo desde un apoyo acrítico, a una de una crítica tan tibia que al compararla con el correspondiente accionar práctico, nos dice que la diferencia entre una y otra, no es de esencia. CCURA es la corriente más importante que ha fijado una posición de firme oposición a las medidas anunciadas, planteando una serie de propuestas alternativas que de aplicarse, serían una verdadera alternativa anticapitalista en lo táctico y lo estratégico, incluso está realizando un llamado a una marcha, que queremos entender que es tan solo la primera de toda una programación, en la ciudad de Caracas lo cual hay que valorar positivamente, pero hay un detalle.
El detalle de la posición de los camaradas de CCURA es que rechazan realizar llamados constantes y consecuentes a las otras direcciones o corrientes sindicales que en su conjunto forman la mayoría del movimiento sindical venezolano. Esto hace que la posición de los camaradas cuyo máximo dirigente es Orlando Chirinos nazca con por lo menos una pata menos en la mesa que necesitamos para combatir de manera efectiva las medidas del gobierno y no solo con acciones propagandísticas.Este primero de Mayo, la clase obrera se encuentra huérfana de una unidad indispensable para combatir la crisis que se nos ha empezado a montar sobre nuestra existencia. Los marxistas revolucionarios tenemos que redoblar los esfuerzos por lograr la unidad programática de TODOS los sectores sindicales, incluso de aquellos que están fuera de la UNETE y de la FSBT, en sindicatos o gremios y sindicatos como el CPV, FENATEV, los universitarios, los de la salud, a nivel nacional y regionales, FEDEPETROL Anzoátegui, etc. Una unidad para la acción concreta más allá de las importantes diferencias políticas que existen con sus direcciones. La dispersión, la desunión solo puede favorecer los planes de la burguesía tradicional y la roja rojita por hacer recaer la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y el pueblo, los estudiantes, los campesinos…
Se requiere que corrientes como CCURA y Marea Socialista, dos de las más importantes corrientes sindicales socialistas, junto a otras como la CTR, FSBT y la Cruz Villegas, se conviertan en los impulsores de esta unidad táctica, llamando a todas las corrientes sindicales, dirigentes y bases, a sentarse y aprobar un plan de propuestas económicas y un programa de movilizaciones que discutiéndose en las bases de los sindicatos y gremios se convierta en la primera piedra de la derrota de las propuestas anticrisis que golpean al pueblo y favorecen a los capitalistas. No se debe esperar que las medidas pro capitalistas del gobierno se sigan multiplicando y con ello acorralando a nuestro pueblo en las fronteras del desempleo y la baja en el nivel de vida.
Desde El Topo Obrero, como parte de la construcción de una Corriente Socialista Revolucionaria, que tiene como uno de sus objetivos primordiales la unidad en la acción de todos los trabajadores se identifiquen o no con el gobierno del presidente Chávez, hemos venido realizando una serie de propuestas que hoy reiteramos: Por un Aumento General de Sueldos y salarios en un 50%, por la Escala Móvil de Salarios y la Escala Móvil de las Horas de Trabajo para que todos trabajemos, No a los aumentos de precios; Por la rebaja de los sueldos de los funcionarios del gobierno a no más de 3 salarios mínimos, Por el No Pago de la Deuda Externa e interna y sus intereses, Por la anulación de los Acuerdos de Doble Tributación que le restan al país más de 17.000 millones de dólares en impuestos dejados de cobrar a las multinacionales, Por la Nacionalización del sistema Bancario y de todos los Monopolios nacionales y multinacionales Bajo Control Obrero y Social, Por la Nacionalización del Mercado Externo Bajo Control Obrero y Social, Por un Presupuesto Justo y Necesario para la Educación y la Salud, Por la creación de Consejos Obreros y Populares para desarrollar el control Obrero y Social de la gestión de todos los organismos públicos y empresas privadas y de la producción, distribución y venta de todos los productos de consumo masivo, a lo cual le añadimos hoy el impulso de jornadas de discusión sobre el ejercicio del Control Obrero y si pagar o no indemnización por la nacionalización de 6 empresas al capital privado en la región de Guayana.
Un Frente de todas las corrientes sindicales del país puede darse sobre la totalidad o parte de esta y otras propuestas que defiendan los intereses de los trabajadores y el pueblo, dejando en plena libertad para que cada corriente tenga el derecho a defender aquellas donde no se haya llegado a un acuerdo. Desarrollar un planteamiento de la unidad de la clase y de todos sus dirigentes y organizaciones es luchar por acabar con las múltiples luchas y protestas aisladas unas de otras que se vienen desarrollando a lo largo y ancho del país. Es convertir los dedos de la mano en un solo puño que se dirija contra los intereses capitalistas y sus defensores, es sentar las bases para una unidad obrera y popular antiburocrática capaz de plantearse objetivos superiores.
Una unidad que este Primero de Mayo, en medio de la crisis del capitalismo Internacional tiene que reivindicar que la Clase Obrera del Mundo entero es una sola Clase y que tiene un solo objetivo acabar con el capitalismo e iniciar la construcción del socialismo, lo que hoy pasa por la derrota de la crisis capitalista en una solución de continuidad con medidas socialistas. Construyamos la Unidad en la Acción de los trabajadores venezolanos para que sumemos nuestras fuerzas a las del proletariado internacional que está dando sus primeros pasos contra la crisis capitalista.
Construyamos un Corriente Socialista Revolucionaria que trabaje y luche de manera consecuente por la Unidad en la Acción de la Clase Obrera contra la Crisis y por el Socialismo.
eltopoobrero@yahoo.es
miércoles, 3 de junio de 2009
La vergonzosa historia de la OEA (Especial)

Desde su despegue como nación, los Estados Unidos de América contrapusieron siempre al ideario de unidad e integración latinoamericana su pretensión de dominación continental, ambición plasmada el 2 de diciembre de 1823 en la conocida Doctrina Monroe, sintetizada en la frase "América para los americanos".
No fue hasta el último cuarto del siglo XIX, que esa filosofía pudo desplegarse, cuando la industria estadounidense creció como ninguna otra hasta alcanzar la condición de potencia en acelerado ascenso, con lo cual pretendía no solo la dominación del continente, sino que creaba las condiciones para lanzarse a la lucha por una nueva redistribución del mundo.
Ya a finales de 1889, el gobierno norteamericano convocó la Primera Conferencia Panamericana, que fue el punto de partida del "panamericanismo", visto como el dominio económico y político de América bajo la supuesta "unidad continental".
Ello implicaba una actualización de la Doctrina Monroe en el momento en que el capitalismo norteamericano arribaba a su fase imperialista. José Martí, quien fue testigo excepcional del surgimiento del monstruo imperialista, se preguntaba a propósito de aquella Conferencia: ¿A qué ir de aliados, en lo mejor de la juventud, en la batalla que los Estados Unidos se preparan a librar con el resto del mundo? Y tenía razón.
Entre 1899 y 1945, durante ocho conferencias similares, tres reuniones de consulta y varias conferencias sobre temas especiales, se fue estableciendo el avance de la penetración económica, política y militar de EE.UU. en América Latina.
AUGE DEL PANAMERICANISMO MONROÍSTA
A finales de la II Guerra Mundial, de la que EE.UU. salió beneficiado, se inicia una etapa de auge del Panamericanismo y del Sistema Interamericano que va desde la Conferencia de Chapultepec en 1945, pasando por la creación de la OEA en 1948, hasta la invasión a República Dominicana en 1965, consolidándose la subordinación de los gobiernos del continente a la política exterior de EE.UU.
Así, la Conferencia Interamericana sobre Problemas de la Guerra y la Paz, de Chapultepec, en marzo de 1945, tuvo un objetivo político definido: alinear a los países de la región para enfrentar el proceso que vendría con la creación de la ONU.
Como resultado, en la conferencia de San Francisco, en abril de 1945, en la cual se funda la ONU, la diplomacia norteamericana, apoyada por los países latinoamericanos, defendió la "autonomía" para el Sistema Interamericano y logró que en el artículo 51 de la Carta de la organización mundial se preservara la solución de controversias mediante métodos y sistemas "americanos".
La interpretación que le dio el Consejo Directivo de la Unión Panamericana es que dicha Carta nació compatible con el Sistema Interamericano y el Acta de Chapultepec.
En agosto de 1947, la Conferencia Panamericana de Río de Janeiro aprobó una resolución que dio origen a la herramienta que daría vida a la cláusula de permisividad arrancada a la ONU: el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que reafirmaba el principio de "solidaridad" continental esgrimido por Washington, en función de enfrentar cualquier situación que pusiera en peligro "su paz" en América y adoptar las medidas necesarias, incluida el uso de la fuerza. Con el TIAR se impone la voluntad yanki en el continente, constituyendo una amenaza permanente para la soberanía de los países latinoamericanos. Como colofón, entre el 30 de marzo y 2 de mayo de 1948 la Conferencia Internacional Americana de Bogotá, da vida a la Organización de Estados Americanos (OEA). En medio de esa reunión es asesinado el líder liberal colombiano Jorge E. Gaitán, de gran arraigo popular, hecho que motivó una gran insurrección conocida como el Bogotazo, brutalmente reprimida y que sirvió para manipular el curso y los resultados de la Conferencia, al promover EE.UU. la amenaza que significaban para la democracia el "auge" de la Unión Soviética y el comunismo, al que culpaban por las muertes del Bogotazo.
Pero tanto la Conferencia de Río como la de Bogotá coincidieron con una agudización de los problemas económicos en América Latina, cuyos países -entusiasmados con el Plan Marshall para Europa-, empezaban a demandar uno de asistencia para la región. Mas el propio Secretario de Estado, George Marshall, se encargó de defraudarlos.
De la discusión y adopción de la Carta de la OEA surgió un extenso documento de 112 artículos, firmado sin reservas por los veintiún países participantes en Bogotá. La Carta hacía suyos algunos de los principios cardinales y justos del derecho internacional, sin embargo, a instancias de Washington, se le introdujeron disposiciones que trasladaron a la OEA los postulados principales del TIAR, por lo cual, desde su cuna, la OEA es el instrumento jurídico ideal para la dominación estadounidense en el continente.
Su retórica diplomática relativa a los postulados sobre la independencia y soberanía de las naciones y los derechos del hombre y de los pueblos, han quedado como letra muerta. PÁGINAS DE UN EXPEDIENTE SANGRIENTO
En 1954 Guatemala fue invadida por tropas mercenarias organizadas por la CIA, que derrocaron al gobierno de Jacobo Arbenz. La OEA se había prestado antes para aprobar una resolución que introducía la variante de intervención colectiva regional, en expresa violación de su propia Carta y la de la ONU. Ante el hecho consumado, el organismo se limitó a "dejar hacer" a EE.UU. y dilató el examen de la situación, ignorando los intereses del país agredido.
La actuación respecto a Cuba a partir del triunfo de la Revolución, el apoyo a la invasión de Playa Girón en 1961, las acciones que desplegó en el orden político-diplomático para aislarnos, que concluyeron con la expulsión de nuestro país en enero de 1962 y la ruptura de relaciones diplomáticas de los países de la región con la Mayor de las Antillas, significaron un nivel de ensañamiento tal, que puso más en entredicho a la organización.
En abril de 1965 desembarcaron los marines yankis en Santo Domingo para impedir la inminente victoria del movimiento popular constitucionalista sobre las fuerzas de la reacción militarista.
La OEA envió a la capital dominicana a su Secretario General, el uruguayo José A. Mora, con el aparente propósito de obtener una tregua entre los beligerantes, mientras el Órgano de Consulta dilataba una decisión para facilitar que las fuerzas militares yankis tomaran el control de la situación. Luego de múltiples gestiones, Estados Unidos logró por el estrecho margen de un voto la aprobación de una resolución que dispuso la creación de una Fuerza Interamericana de Paz, produciéndose, por primera vez bajo el sello de la OEA, una intervención colectiva en un país del área.
La OEA, que tenía entre sus postulados básicos el principio de no intervención de ningún Estado en los asuntos internos de otros, continuaba en crisis de credibilidad.
Marzo de 1982 trajo la intervención británica que dio inicio a la Guerra de las Malvinas y a la primera agresión de una potencia extra continental a un país del Sistema Interamericano, lo que, según el TIAR, debía convocar la solidaridad continental con el agredido. ¿Y... ? los Estados Unidos apoyaron política y militarmente a Gran Bretaña e impusieron sanciones económicas contra Argentina. ¿Y la OEA qué? demoró su reacción, adoptó una tibia resolución llamando al cese del conflicto y solo un mes más tarde condenó el ataque armado e instó a los EE.UU. a que levantara de inmediato las medidas aplicadas a Argentina".
Y más, en octubre de 1983 un golpe militar derrocó al primer ministro granadino, Maurice Bishop, quien murió asesinado a manos de los golpistas. A Granada también EE.UU. envió una fuerza invasora de 1900 infantes de marina que tomaron el control de la isla. El principio de no intervención volvía a carecer de validez. En la OEA, la mayoría aprobó esa acción como "medida preventiva", mientras otros la rechazaron. Finalmente se condenó la invasión por catalogarla como violatoria de la Carta de Bogotá.
LA BANCARROTA DEL PANAMERICANISMO
El fin de la llamada Guerra Fría y la desintegración de la URSS cambiaron la geopolítica mundial y la OEA, exigida por Estados Unidos, intentó reacomodarse con el objetivo de serle más fiel a las oligarquías, por lo que comienza en 1991 a promover los preceptos de la democracia representativa burguesa y del neoliberalismo. Bajo esas banderas nacen las Cumbres de las Américas, a iniciativa de EE.UU., las que otorgaron renovados mandatos a la organización.
En este momento sobresale la creación de la Carta Democrática Interamericana en 1992, que llevó a nivel de tratado la imposición del unipolarismo a la región, es decir la OEA no cambió su cara, tanto que frente al golpe militar en Haití, que depuso al presidente Jean Bertrand Aristide, exhibió el mismo grado de incapacidad y putrefacción. Delegó el tema en el Consejo de Seguridad de la ONU, que aprobó una fuerza militar multinacional ¿liderada por quién? por EE.UU.
Ya en pleno siglo XXI, a nadie le quedan dudas de la irrelevancia, obsolescencia y descrédito de una organización que ha sido cómplice de los principales crímenes de Estado ocurridos en América Latina y el Caribe en la segunda mitad del siglo XX. A pesar de que en ocasiones Estados Unidos la relegó, nunca la descartó. La necesita viva para influir y dividir a la región y frenar la consagración de su único, inevitable y verdadero destino histórico: la integración martiana y bolivariana de sus pueblos.El 18 de marzo de 1959, a solo dos meses y medio de la victoria popular del Primero de Enero, el nuevo Embajador de Cuba ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Raúl Roa García, exponía la posición que iba a definir en lo adelante la relación entre la triunfante Revolución y el organismo hemisférico: [...] En largos años no se había erguido y escuchado la voz genuina de Cuba en el Consejo de la OEA. [...] No resulta ocioso recordarlo por lo que tiene de novedad histórica y de obvio estímulo a los pueblos todavía oprimidos.
El derrocamiento de una tiranía mediante la acción armada no es un suceso insólito en nuestra América; sí lo es, en cambio, la que derribó la de Fulgencio Batista en Cuba.
Me voy con mi pueblo, y con mi pueblo se van también de aquí los pueblos de nuestra América, expresó Raúl Roa en defensa de la dignidad.
Esta posición cubana partía del conocimiento de su liderazgo revolucionario sobre la ya para entonces breve y triste historia de la OEA, al servicio de Estados Unidos, que desde enero de 1959 había diseñado un plan para utilizar a la organización en contra de la Revolución y de nuestro pueblo. Hasta ese momento, ningún mecanismo multilateral o regional había infringido o tratado de infringir más daño a un país que el de la OEA a Cuba.
La denominada "cuestión cubana" ocupó un lugar prioritario en la agenda de la OEA y, de conformidad con los intereses de Estados Unidos, comenzó a sentar las bases para el aislamiento político-diplomático de Cuba y la activación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), para intentar "legitimar" una agresión militar directa contra Cuba.
En agosto de 1959, los Gobiernos de Brasil, Chile, Estados Unidos y Perú, solicitaron la convocatoria de una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para abordar la situación en el Caribe. La Revolución había promulgado la Primera Ley de Reforma Agraria, eliminando los grandes latifundios, entre ellos los de la United Fruit, en la que tenían intereses económicos los hermanos Allan Dulles, Secretario de Estado, y Foster Dulles, jefe de la CIA.
La V Reunión de Consulta, en Santiago de Chile, no adoptó ningún documento condenando a nuestro país, pero creó el "marco conceptual" que serviría a los propósitos de la política yanki contra nuestra nación; estableció la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y la Comisión Interamericana de Paz recibió nuevas facultades, lo cual formaba parte de la estrategia de creación o perfeccionamiento de herramientas que serían claves en la aplicación de directrices yankis contra Cuba en el seno de la OEA.
Las reuniones se sucedían unas tras otras y Roa, prevenido de los objetivos de esas citas sobre el Caribe, declaró, primero en Washington: El Gobierno de Cuba está convencido que todas esas acusaciones lo que pretenden es crearle a Cuba un ambiente internacional hostil, y organizar en Cuba una conjura internacional de tipo intervencionista, a los efectos de interferir, obstaculizar o malograr el desarrollo de la Revolución cubana. Remataba luego en San José sus palabras con una acusación reveladora: Si de hacer justicia se trata, debería sancionarse, conjuntamente, a Trujillo y al gobierno de Estados Unidos.
CONJURA Y VINDICACIÓN EN SAN JOSÉ
Del 22 al 29 de agosto de 1960 se realizó en San José, Costa Rica, la VII Reunión de Consulta. Entre los puntos de su agenda aparecía el fortalecimiento de la solidaridad continental y del sistema interamericano, especialmente ante las amenazas de intervención extracontinental, y la consideración de las tensiones internacionales existentes en la región del Caribe, para asegurar la armonía, la unidad y la paz de América, entre otros.
La cita adoptó una Declaración que en sus párrafos operativos 4 y 5 señalaba que ...el Sistema Interamericano es incompatible con toda forma de totalitarismo y que la democracia solo logrará la plenitud de sus objetivos en el continente cuando todas las repúblicas americanas ajusten su conducta a los principios enunciados en la Declaración de Santiago de Chile y todos los Estados miembros de la Organización regional tienen la obligación de someterse a la disciplina del sistema interamericano, voluntaria y libremente convenida y que la más firme garantía de su independencia política proviene de la obediencia a las disposiciones de la Carta de la Organización de Estados Americanos.
En San José quedaron establecidas las condiciones necesarias, conforme a los términos yankis, para imponer la exclusión del gobierno cubano. En protesta, al anunciar la decisión de retirarse de aquel vergonzoso conciliábulo, el Canciller Roa sentenció con una memorable y contundente frase la ruptura definitiva con la OEA: [...] Los gobiernos latinoamericanos han dejado a Cuba sola. Me voy con mi pueblo, y con mi pueblo se van también de aquí los pueblos de nuestra América.
En respuesta a los resultados de la Reunión de San José, más de un millón de cubanos reunidos en la Plaza de la Revolución en histórica Asamblea General del Pueblo de Cuba, adoptaron la I Declaración de La Habana, mediante la cual se rechazaron las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos contra Cuba, su política de aislamiento y el servilismo de la OEA ante esas patrañas.
LA EXPULSIÓN Y EL INTENTO DE AISLAMIENTO
En diciembre de 1961 el Consejo Permanente de la OEA decide, a solicitud de Colombia, convocar la VIII Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para enero de 1962 (del 22 al 31), en Punta del Este, donde se adoptaron nueve resoluciones, cuatro de ellas contra Cuba, pero la IV era la "joya" de la OEA, titulada Exclusión del actual Gobierno de Cuba de su participación en el Sistema Interamericano, que era la máxima aspiración yanki para deslegitimar en lo político y diplomático a nuestra Revolución. La resolución fue aprobada con 14 votos afirmativos (Estados Unidos tuvo que comprar el voto de Haití para obtener la mayoría mínima), uno en contra -Cuba- y seis abstenciones: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador y México. Las dos últimas naciones expresaron que la expulsión de un estado miembro no procedía, pues no existía una reforma previa de la Carta de la organización.
El entonces presidente, Osvaldo Dorticós, levantó la bandera que había alzado antes, en aquel mismo escenario, el Canciller de la dignidad Raúl Roa: [...] Si lo que se pretende es que Cuba se someta a las determinaciones de un país poderoso, si lo que se busca es que Cuba capitule, renuncie a las aspiraciones de bienestar, progreso y paz que animan su revolución socialista y entregue su soberanía, si lo que se intenta es que Cuba vuelva la espalda a países que le han demostrado una amistad sincera y un respeto cabal; si, en una palabra, se intenta esclavizar a un país que ha conquistado su libertad total después de siglo y medio de sacrificios, sépase de una vez: Cuba no capitulará. [...] Vinimos convencidos de que se tomaría una decisión contra Cuba pero eso no afectará el desarrollo de nuestra Revolución. Vinimos para pasar de acusado a acusador, para acusar al culpable aquí, que no es otro que el gobierno imperialista de Estados Unidos. [...] la OEA se hace incompatible con la liquidación del latifundio, con la nacionalización de los monopolios imperialistas, con la igualdad social, con el derecho a la educación, con la liquidación del analfabetismo [...] y en ese caso Cuba no debe estar en la OEA. [...] Podremos no estar en la OEA, pero Cuba Socialista estará en América; podremos no estar en la OEA, pero el gobierno imperialista de los Estados Unidos seguirá contando a 90 millas de sus costas con una Cuba revolucionaria y socialista [...].
Derrotado en Girón en 1961, fracasados los planes de la Operación Mangosta que condujeron a la Crisis de Octubre de 1962, con el bloqueo económico, comercial y financiero ya proclamado y con bandas terroristas combatiendo en las montañas del Escambray, a Estados Unidos le quedaba solo internacionalizar su abyecta política, para lo cual se vale de la IX Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, en Washington en julio de 1964, mediante una resolución inspirada en el TIAR, que ya había desplazado a la Carta de la OEA, disponiendo que los gobiernos de los Estados Americanos rompieran sus relaciones diplomáticas o consulares con el Gobierno de Cuba. Solo México mantuvo una posición digna y no se plegó a los designios del imperio.
LA CARTA DEMOCRÁTICA Y EL FRACASO DE UNA MALA POLÍTICA
Justo el 11 de septiembre del 2001, cuando se desplomaban las torres gemelas en Nueva York, se promulgó la Carta Democrática Interamericana, la más reciente y solapada maniobra yanki contra Cuba en la OEA, la cual estableció las reglas que estaban obligados a seguir los países para ser miembros del bloque hemisférico. Antes no se podía ser marxista-leninista; ahora había que adoptar como requisito la democracia representativa burguesa y el "Dios Mercado". En el fondo, se promovía, de forma similar, la exclusión de nuestro país.
Pero la Revolución ingresó al siglo XXI vencedora del más largo y cruento asedio que pueblo alguno ha conocido en la historia de la humanidad. Es un símbolo de que los poderes imperiales no son omnímodos ni eternos. La nobleza y voluntad de nuestro pueblo es reconocida en todo el planeta. La OEA había fracasado rotundamente.
Cuba tiene fluidas relaciones diplomáticas con todas las naciones del hemisferio y fue aclamada en el Grupo de Río, porque ningún pueblo del continente nos excluyó jamás. Nuestro país no se asustó, no claudicó, no cambió un ápice su decisión soberana, no negoció su libertad, su independencia y su libre determinación. No es una posición de ultranza, es un principio, y fue fijado por Raúl Roa en agosto de 1959 al decir: [...] La Revolución Cubana no está a la derecha ni a la izquierda de nadie: está al frente de todos, con posición propia e inconfundible. No es tercera, ni cuarta, ni quinta posición. Es nuestra propia posición.
El 2 de septiembre de 1960, tras consagrarse la conjura de la OEAcontra Cuba, en San José, el Comandante en Jefe convocó al pueblo deCuba en Magna Asamblea General, celebrada en la Plaza de la RevoluciónJosé Martí y dio lectura a la histórica proclama conocida como PrimeraDeclaración de La Habana, en cuyo octavo y último párrafo dispositivo,definía:[...] La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba reafirma su fe enque la América Latina marchará pronto, unida y vencedora, libre de lasataduras que convierten sus economías en riqueza enajenada alimperialismo norteamericano y que le impiden hacer oír su verdadera vozen las reuniones donde cancilleres domesticados, hacen de coroinfamante al amo despótico. Ratifica, por ello, su decisión de trabajarpor ese común destino latinoamericano que permitirá a nuestros paísesedificar una solidaridad verdadera, asentada en la libre voluntad decada uno de ellos y en las aspiraciones conjuntas de todos.
En la luchapor esa América Latina liberada, frente a las voces obedientes dequienes usurpan su representación oficial, surge ahora, con potenciainvencible, la voz genuina de los pueblos, voz que se abre paso desdelas entrañas de sus minas de carbón y de estaño, desde sus fábricas ycentrales azucareros, desde sus tierras enfeudadas, donde rotos,cholos, gauchos, jíbaros, herederos de Zapata y de Sandino, empuñan lasarmas de su libertad, voz que resuena en sus poetas y en susnovelistas, en sus estudiantes, en sus mujeres y en sus niños, en susancianos desvelados. A esa voz hermana, la Asamblea General Nacionaldel Pueblo de Cuba le responde: ¡Presente! Cuba no fallará. Aquí estáhoy Cuba para ratificar, ante América Latina y ante el mundo, como uncompromiso histórico, su dilema irrenunciable: Patria o Muerte.
En medio de los aplausos y la aprobación de más de un millón de brazos,Fidel expresó: [...] Ahora falta algo. Y con la Declaración de SanJosé, ¿qué hacemos? El pueblo coreó: ¡La rompemos!, ¡La rompemos! Tomóen sus manos aquella bochornosa Declaración y la rompió ante lamultitud. Quedaban claras las cosas entre Cuba y la OEA. Las palabrasfinales de la Declaración de la Habana eran la premonición de lo queiba a ocurrir casi medio siglo después, al asistir la Revolución cubanaa los últimos estertores de la organización que se prestó para la suciatarea de sepulturero imperial.
TERAPIA CONTRA EL DESPRESTIGIO
No fue hasta el último cuarto del siglo XIX, que esa filosofía pudo desplegarse, cuando la industria estadounidense creció como ninguna otra hasta alcanzar la condición de potencia en acelerado ascenso, con lo cual pretendía no solo la dominación del continente, sino que creaba las condiciones para lanzarse a la lucha por una nueva redistribución del mundo.
Ya a finales de 1889, el gobierno norteamericano convocó la Primera Conferencia Panamericana, que fue el punto de partida del "panamericanismo", visto como el dominio económico y político de América bajo la supuesta "unidad continental".
Ello implicaba una actualización de la Doctrina Monroe en el momento en que el capitalismo norteamericano arribaba a su fase imperialista. José Martí, quien fue testigo excepcional del surgimiento del monstruo imperialista, se preguntaba a propósito de aquella Conferencia: ¿A qué ir de aliados, en lo mejor de la juventud, en la batalla que los Estados Unidos se preparan a librar con el resto del mundo? Y tenía razón.
Entre 1899 y 1945, durante ocho conferencias similares, tres reuniones de consulta y varias conferencias sobre temas especiales, se fue estableciendo el avance de la penetración económica, política y militar de EE.UU. en América Latina.
AUGE DEL PANAMERICANISMO MONROÍSTA
A finales de la II Guerra Mundial, de la que EE.UU. salió beneficiado, se inicia una etapa de auge del Panamericanismo y del Sistema Interamericano que va desde la Conferencia de Chapultepec en 1945, pasando por la creación de la OEA en 1948, hasta la invasión a República Dominicana en 1965, consolidándose la subordinación de los gobiernos del continente a la política exterior de EE.UU.
Así, la Conferencia Interamericana sobre Problemas de la Guerra y la Paz, de Chapultepec, en marzo de 1945, tuvo un objetivo político definido: alinear a los países de la región para enfrentar el proceso que vendría con la creación de la ONU.
Como resultado, en la conferencia de San Francisco, en abril de 1945, en la cual se funda la ONU, la diplomacia norteamericana, apoyada por los países latinoamericanos, defendió la "autonomía" para el Sistema Interamericano y logró que en el artículo 51 de la Carta de la organización mundial se preservara la solución de controversias mediante métodos y sistemas "americanos".
La interpretación que le dio el Consejo Directivo de la Unión Panamericana es que dicha Carta nació compatible con el Sistema Interamericano y el Acta de Chapultepec.
En agosto de 1947, la Conferencia Panamericana de Río de Janeiro aprobó una resolución que dio origen a la herramienta que daría vida a la cláusula de permisividad arrancada a la ONU: el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que reafirmaba el principio de "solidaridad" continental esgrimido por Washington, en función de enfrentar cualquier situación que pusiera en peligro "su paz" en América y adoptar las medidas necesarias, incluida el uso de la fuerza. Con el TIAR se impone la voluntad yanki en el continente, constituyendo una amenaza permanente para la soberanía de los países latinoamericanos. Como colofón, entre el 30 de marzo y 2 de mayo de 1948 la Conferencia Internacional Americana de Bogotá, da vida a la Organización de Estados Americanos (OEA). En medio de esa reunión es asesinado el líder liberal colombiano Jorge E. Gaitán, de gran arraigo popular, hecho que motivó una gran insurrección conocida como el Bogotazo, brutalmente reprimida y que sirvió para manipular el curso y los resultados de la Conferencia, al promover EE.UU. la amenaza que significaban para la democracia el "auge" de la Unión Soviética y el comunismo, al que culpaban por las muertes del Bogotazo.
Pero tanto la Conferencia de Río como la de Bogotá coincidieron con una agudización de los problemas económicos en América Latina, cuyos países -entusiasmados con el Plan Marshall para Europa-, empezaban a demandar uno de asistencia para la región. Mas el propio Secretario de Estado, George Marshall, se encargó de defraudarlos.
De la discusión y adopción de la Carta de la OEA surgió un extenso documento de 112 artículos, firmado sin reservas por los veintiún países participantes en Bogotá. La Carta hacía suyos algunos de los principios cardinales y justos del derecho internacional, sin embargo, a instancias de Washington, se le introdujeron disposiciones que trasladaron a la OEA los postulados principales del TIAR, por lo cual, desde su cuna, la OEA es el instrumento jurídico ideal para la dominación estadounidense en el continente.
Su retórica diplomática relativa a los postulados sobre la independencia y soberanía de las naciones y los derechos del hombre y de los pueblos, han quedado como letra muerta. PÁGINAS DE UN EXPEDIENTE SANGRIENTO
En 1954 Guatemala fue invadida por tropas mercenarias organizadas por la CIA, que derrocaron al gobierno de Jacobo Arbenz. La OEA se había prestado antes para aprobar una resolución que introducía la variante de intervención colectiva regional, en expresa violación de su propia Carta y la de la ONU. Ante el hecho consumado, el organismo se limitó a "dejar hacer" a EE.UU. y dilató el examen de la situación, ignorando los intereses del país agredido.
La actuación respecto a Cuba a partir del triunfo de la Revolución, el apoyo a la invasión de Playa Girón en 1961, las acciones que desplegó en el orden político-diplomático para aislarnos, que concluyeron con la expulsión de nuestro país en enero de 1962 y la ruptura de relaciones diplomáticas de los países de la región con la Mayor de las Antillas, significaron un nivel de ensañamiento tal, que puso más en entredicho a la organización.
En abril de 1965 desembarcaron los marines yankis en Santo Domingo para impedir la inminente victoria del movimiento popular constitucionalista sobre las fuerzas de la reacción militarista.
La OEA envió a la capital dominicana a su Secretario General, el uruguayo José A. Mora, con el aparente propósito de obtener una tregua entre los beligerantes, mientras el Órgano de Consulta dilataba una decisión para facilitar que las fuerzas militares yankis tomaran el control de la situación. Luego de múltiples gestiones, Estados Unidos logró por el estrecho margen de un voto la aprobación de una resolución que dispuso la creación de una Fuerza Interamericana de Paz, produciéndose, por primera vez bajo el sello de la OEA, una intervención colectiva en un país del área.
La OEA, que tenía entre sus postulados básicos el principio de no intervención de ningún Estado en los asuntos internos de otros, continuaba en crisis de credibilidad.
Marzo de 1982 trajo la intervención británica que dio inicio a la Guerra de las Malvinas y a la primera agresión de una potencia extra continental a un país del Sistema Interamericano, lo que, según el TIAR, debía convocar la solidaridad continental con el agredido. ¿Y... ? los Estados Unidos apoyaron política y militarmente a Gran Bretaña e impusieron sanciones económicas contra Argentina. ¿Y la OEA qué? demoró su reacción, adoptó una tibia resolución llamando al cese del conflicto y solo un mes más tarde condenó el ataque armado e instó a los EE.UU. a que levantara de inmediato las medidas aplicadas a Argentina".
Y más, en octubre de 1983 un golpe militar derrocó al primer ministro granadino, Maurice Bishop, quien murió asesinado a manos de los golpistas. A Granada también EE.UU. envió una fuerza invasora de 1900 infantes de marina que tomaron el control de la isla. El principio de no intervención volvía a carecer de validez. En la OEA, la mayoría aprobó esa acción como "medida preventiva", mientras otros la rechazaron. Finalmente se condenó la invasión por catalogarla como violatoria de la Carta de Bogotá.
LA BANCARROTA DEL PANAMERICANISMO
El fin de la llamada Guerra Fría y la desintegración de la URSS cambiaron la geopolítica mundial y la OEA, exigida por Estados Unidos, intentó reacomodarse con el objetivo de serle más fiel a las oligarquías, por lo que comienza en 1991 a promover los preceptos de la democracia representativa burguesa y del neoliberalismo. Bajo esas banderas nacen las Cumbres de las Américas, a iniciativa de EE.UU., las que otorgaron renovados mandatos a la organización.
En este momento sobresale la creación de la Carta Democrática Interamericana en 1992, que llevó a nivel de tratado la imposición del unipolarismo a la región, es decir la OEA no cambió su cara, tanto que frente al golpe militar en Haití, que depuso al presidente Jean Bertrand Aristide, exhibió el mismo grado de incapacidad y putrefacción. Delegó el tema en el Consejo de Seguridad de la ONU, que aprobó una fuerza militar multinacional ¿liderada por quién? por EE.UU.
Ya en pleno siglo XXI, a nadie le quedan dudas de la irrelevancia, obsolescencia y descrédito de una organización que ha sido cómplice de los principales crímenes de Estado ocurridos en América Latina y el Caribe en la segunda mitad del siglo XX. A pesar de que en ocasiones Estados Unidos la relegó, nunca la descartó. La necesita viva para influir y dividir a la región y frenar la consagración de su único, inevitable y verdadero destino histórico: la integración martiana y bolivariana de sus pueblos.El 18 de marzo de 1959, a solo dos meses y medio de la victoria popular del Primero de Enero, el nuevo Embajador de Cuba ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Raúl Roa García, exponía la posición que iba a definir en lo adelante la relación entre la triunfante Revolución y el organismo hemisférico: [...] En largos años no se había erguido y escuchado la voz genuina de Cuba en el Consejo de la OEA. [...] No resulta ocioso recordarlo por lo que tiene de novedad histórica y de obvio estímulo a los pueblos todavía oprimidos.
El derrocamiento de una tiranía mediante la acción armada no es un suceso insólito en nuestra América; sí lo es, en cambio, la que derribó la de Fulgencio Batista en Cuba.
Me voy con mi pueblo, y con mi pueblo se van también de aquí los pueblos de nuestra América, expresó Raúl Roa en defensa de la dignidad.
Esta posición cubana partía del conocimiento de su liderazgo revolucionario sobre la ya para entonces breve y triste historia de la OEA, al servicio de Estados Unidos, que desde enero de 1959 había diseñado un plan para utilizar a la organización en contra de la Revolución y de nuestro pueblo. Hasta ese momento, ningún mecanismo multilateral o regional había infringido o tratado de infringir más daño a un país que el de la OEA a Cuba.
La denominada "cuestión cubana" ocupó un lugar prioritario en la agenda de la OEA y, de conformidad con los intereses de Estados Unidos, comenzó a sentar las bases para el aislamiento político-diplomático de Cuba y la activación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), para intentar "legitimar" una agresión militar directa contra Cuba.
En agosto de 1959, los Gobiernos de Brasil, Chile, Estados Unidos y Perú, solicitaron la convocatoria de una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para abordar la situación en el Caribe. La Revolución había promulgado la Primera Ley de Reforma Agraria, eliminando los grandes latifundios, entre ellos los de la United Fruit, en la que tenían intereses económicos los hermanos Allan Dulles, Secretario de Estado, y Foster Dulles, jefe de la CIA.
La V Reunión de Consulta, en Santiago de Chile, no adoptó ningún documento condenando a nuestro país, pero creó el "marco conceptual" que serviría a los propósitos de la política yanki contra nuestra nación; estableció la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y la Comisión Interamericana de Paz recibió nuevas facultades, lo cual formaba parte de la estrategia de creación o perfeccionamiento de herramientas que serían claves en la aplicación de directrices yankis contra Cuba en el seno de la OEA.
Las reuniones se sucedían unas tras otras y Roa, prevenido de los objetivos de esas citas sobre el Caribe, declaró, primero en Washington: El Gobierno de Cuba está convencido que todas esas acusaciones lo que pretenden es crearle a Cuba un ambiente internacional hostil, y organizar en Cuba una conjura internacional de tipo intervencionista, a los efectos de interferir, obstaculizar o malograr el desarrollo de la Revolución cubana. Remataba luego en San José sus palabras con una acusación reveladora: Si de hacer justicia se trata, debería sancionarse, conjuntamente, a Trujillo y al gobierno de Estados Unidos.
CONJURA Y VINDICACIÓN EN SAN JOSÉ
Del 22 al 29 de agosto de 1960 se realizó en San José, Costa Rica, la VII Reunión de Consulta. Entre los puntos de su agenda aparecía el fortalecimiento de la solidaridad continental y del sistema interamericano, especialmente ante las amenazas de intervención extracontinental, y la consideración de las tensiones internacionales existentes en la región del Caribe, para asegurar la armonía, la unidad y la paz de América, entre otros.
La cita adoptó una Declaración que en sus párrafos operativos 4 y 5 señalaba que ...el Sistema Interamericano es incompatible con toda forma de totalitarismo y que la democracia solo logrará la plenitud de sus objetivos en el continente cuando todas las repúblicas americanas ajusten su conducta a los principios enunciados en la Declaración de Santiago de Chile y todos los Estados miembros de la Organización regional tienen la obligación de someterse a la disciplina del sistema interamericano, voluntaria y libremente convenida y que la más firme garantía de su independencia política proviene de la obediencia a las disposiciones de la Carta de la Organización de Estados Americanos.
En San José quedaron establecidas las condiciones necesarias, conforme a los términos yankis, para imponer la exclusión del gobierno cubano. En protesta, al anunciar la decisión de retirarse de aquel vergonzoso conciliábulo, el Canciller Roa sentenció con una memorable y contundente frase la ruptura definitiva con la OEA: [...] Los gobiernos latinoamericanos han dejado a Cuba sola. Me voy con mi pueblo, y con mi pueblo se van también de aquí los pueblos de nuestra América.
En respuesta a los resultados de la Reunión de San José, más de un millón de cubanos reunidos en la Plaza de la Revolución en histórica Asamblea General del Pueblo de Cuba, adoptaron la I Declaración de La Habana, mediante la cual se rechazaron las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos contra Cuba, su política de aislamiento y el servilismo de la OEA ante esas patrañas.
LA EXPULSIÓN Y EL INTENTO DE AISLAMIENTO
En diciembre de 1961 el Consejo Permanente de la OEA decide, a solicitud de Colombia, convocar la VIII Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para enero de 1962 (del 22 al 31), en Punta del Este, donde se adoptaron nueve resoluciones, cuatro de ellas contra Cuba, pero la IV era la "joya" de la OEA, titulada Exclusión del actual Gobierno de Cuba de su participación en el Sistema Interamericano, que era la máxima aspiración yanki para deslegitimar en lo político y diplomático a nuestra Revolución. La resolución fue aprobada con 14 votos afirmativos (Estados Unidos tuvo que comprar el voto de Haití para obtener la mayoría mínima), uno en contra -Cuba- y seis abstenciones: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador y México. Las dos últimas naciones expresaron que la expulsión de un estado miembro no procedía, pues no existía una reforma previa de la Carta de la organización.
El entonces presidente, Osvaldo Dorticós, levantó la bandera que había alzado antes, en aquel mismo escenario, el Canciller de la dignidad Raúl Roa: [...] Si lo que se pretende es que Cuba se someta a las determinaciones de un país poderoso, si lo que se busca es que Cuba capitule, renuncie a las aspiraciones de bienestar, progreso y paz que animan su revolución socialista y entregue su soberanía, si lo que se intenta es que Cuba vuelva la espalda a países que le han demostrado una amistad sincera y un respeto cabal; si, en una palabra, se intenta esclavizar a un país que ha conquistado su libertad total después de siglo y medio de sacrificios, sépase de una vez: Cuba no capitulará. [...] Vinimos convencidos de que se tomaría una decisión contra Cuba pero eso no afectará el desarrollo de nuestra Revolución. Vinimos para pasar de acusado a acusador, para acusar al culpable aquí, que no es otro que el gobierno imperialista de Estados Unidos. [...] la OEA se hace incompatible con la liquidación del latifundio, con la nacionalización de los monopolios imperialistas, con la igualdad social, con el derecho a la educación, con la liquidación del analfabetismo [...] y en ese caso Cuba no debe estar en la OEA. [...] Podremos no estar en la OEA, pero Cuba Socialista estará en América; podremos no estar en la OEA, pero el gobierno imperialista de los Estados Unidos seguirá contando a 90 millas de sus costas con una Cuba revolucionaria y socialista [...].
Derrotado en Girón en 1961, fracasados los planes de la Operación Mangosta que condujeron a la Crisis de Octubre de 1962, con el bloqueo económico, comercial y financiero ya proclamado y con bandas terroristas combatiendo en las montañas del Escambray, a Estados Unidos le quedaba solo internacionalizar su abyecta política, para lo cual se vale de la IX Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, en Washington en julio de 1964, mediante una resolución inspirada en el TIAR, que ya había desplazado a la Carta de la OEA, disponiendo que los gobiernos de los Estados Americanos rompieran sus relaciones diplomáticas o consulares con el Gobierno de Cuba. Solo México mantuvo una posición digna y no se plegó a los designios del imperio.
LA CARTA DEMOCRÁTICA Y EL FRACASO DE UNA MALA POLÍTICA
Justo el 11 de septiembre del 2001, cuando se desplomaban las torres gemelas en Nueva York, se promulgó la Carta Democrática Interamericana, la más reciente y solapada maniobra yanki contra Cuba en la OEA, la cual estableció las reglas que estaban obligados a seguir los países para ser miembros del bloque hemisférico. Antes no se podía ser marxista-leninista; ahora había que adoptar como requisito la democracia representativa burguesa y el "Dios Mercado". En el fondo, se promovía, de forma similar, la exclusión de nuestro país.
Pero la Revolución ingresó al siglo XXI vencedora del más largo y cruento asedio que pueblo alguno ha conocido en la historia de la humanidad. Es un símbolo de que los poderes imperiales no son omnímodos ni eternos. La nobleza y voluntad de nuestro pueblo es reconocida en todo el planeta. La OEA había fracasado rotundamente.
Cuba tiene fluidas relaciones diplomáticas con todas las naciones del hemisferio y fue aclamada en el Grupo de Río, porque ningún pueblo del continente nos excluyó jamás. Nuestro país no se asustó, no claudicó, no cambió un ápice su decisión soberana, no negoció su libertad, su independencia y su libre determinación. No es una posición de ultranza, es un principio, y fue fijado por Raúl Roa en agosto de 1959 al decir: [...] La Revolución Cubana no está a la derecha ni a la izquierda de nadie: está al frente de todos, con posición propia e inconfundible. No es tercera, ni cuarta, ni quinta posición. Es nuestra propia posición.
El 2 de septiembre de 1960, tras consagrarse la conjura de la OEAcontra Cuba, en San José, el Comandante en Jefe convocó al pueblo deCuba en Magna Asamblea General, celebrada en la Plaza de la RevoluciónJosé Martí y dio lectura a la histórica proclama conocida como PrimeraDeclaración de La Habana, en cuyo octavo y último párrafo dispositivo,definía:[...] La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba reafirma su fe enque la América Latina marchará pronto, unida y vencedora, libre de lasataduras que convierten sus economías en riqueza enajenada alimperialismo norteamericano y que le impiden hacer oír su verdadera vozen las reuniones donde cancilleres domesticados, hacen de coroinfamante al amo despótico. Ratifica, por ello, su decisión de trabajarpor ese común destino latinoamericano que permitirá a nuestros paísesedificar una solidaridad verdadera, asentada en la libre voluntad decada uno de ellos y en las aspiraciones conjuntas de todos.
En la luchapor esa América Latina liberada, frente a las voces obedientes dequienes usurpan su representación oficial, surge ahora, con potenciainvencible, la voz genuina de los pueblos, voz que se abre paso desdelas entrañas de sus minas de carbón y de estaño, desde sus fábricas ycentrales azucareros, desde sus tierras enfeudadas, donde rotos,cholos, gauchos, jíbaros, herederos de Zapata y de Sandino, empuñan lasarmas de su libertad, voz que resuena en sus poetas y en susnovelistas, en sus estudiantes, en sus mujeres y en sus niños, en susancianos desvelados. A esa voz hermana, la Asamblea General Nacionaldel Pueblo de Cuba le responde: ¡Presente! Cuba no fallará. Aquí estáhoy Cuba para ratificar, ante América Latina y ante el mundo, como uncompromiso histórico, su dilema irrenunciable: Patria o Muerte.
En medio de los aplausos y la aprobación de más de un millón de brazos,Fidel expresó: [...] Ahora falta algo. Y con la Declaración de SanJosé, ¿qué hacemos? El pueblo coreó: ¡La rompemos!, ¡La rompemos! Tomóen sus manos aquella bochornosa Declaración y la rompió ante lamultitud. Quedaban claras las cosas entre Cuba y la OEA. Las palabrasfinales de la Declaración de la Habana eran la premonición de lo queiba a ocurrir casi medio siglo después, al asistir la Revolución cubanaa los últimos estertores de la organización que se prestó para la suciatarea de sepulturero imperial.
TERAPIA CONTRA EL DESPRESTIGIO
Desprestigiada y devaluada, en pleno ocaso del imperio, encontró susalvación en una iniciativa del presidente William Clinton, quien en1994 propuso las reuniones cumbres con todos los jefes de Estado yGobierno del hemisferio, cuya organización, conducción y seguimientoconfió a la Organización de Estados Americanos, con el fin derescatarla de la inopia en que había caído.
Tras la IV Cumbre de las Américas (Mar del Plata-2004), donde quedóenterrada el Área de Libre Comercio para las Américas, la OEA recibíaotra bofetada que iría a engrosar su nefasto legado. Luego, su silenciofrente a la incursión colombiana en Ecuador del 1ro. de marzo del 2008,también la sacudió y como otras tantas veces, el gobierno yanki amparóel hecho, mientras el Grupo de Río respondió por la depauperada y viejadama, dejándola para siempre sin voz.
Durante la V Cumbre, en Puerto España, Trinidad y Tobago, en abrilpasado, la OEA tampoco supo estar a la altura de las circunstancias enlos hechos que condujeron a la masacre de campesinos en Pando, Bolivia,en septiembre del 2008. Fue la joven UNASUR la nueva voz vigorosa quevindicó los derechos de los ignorados de siempre. Una vez más callóaquella que el agudo Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García,calificara como "Ministerio de Colonias" de Estados Unidos.
Ante una realidad que ya le es ajena, la OEA se vio de frente a lasólida posición de los países de la región por la injusta exclusión deCuba de la cita trinitaria. Ni ella ni su secretario general, elchileno José Miguel Insulza, pudieron evitar que el cuestionamiento ala política norteamericana hacia la isla fuera el gran protagonista.Insulza, había alertado Fidel, no tenía conciencia de que [...] El trenha pasado hace rato, y él no se ha enterado todavía
Lo ocurrido allí demostró a los estadounidenses (acostumbrados a noaprender de los fracasos) que América Latina y el Caribe vive unarealidad bien distinta a la de 1960 y 1962 en la que la región fungíacomo dócil escenario. La OEA y su portavoz, Insulza, no locomprendieron, y repitieron la vieja práctica de hablar en nombre delamo: "EE.UU. tiene la voluntad de hablar con ellos (Venezuela yBolivia). Pero debe ser un diálogo sin condiciones. Muchos de losproblemas surgieron porque se elevaron condiciones. Y eso es ciertotanto en el caso de Cuba como con los otros". Así volvía sus pasossobre lo que ha sido el corazón de la conflictiva relación entreEstados Unidos y la región, Cuba incluida: un diálogo con condicionesimpuestas desde Washington.
La OEA impuso la doble moral, la corrupción política y administrativa,hizo ingobernables las democracias, las convirtió en dictaduras ycuando no les sirvieron más, las reconvirtió en democracias másmenguadas y lacayunas aún, pues en la nueva era neoliberal, con loscapitales oligárquicos transnacionalizados, estas eran parte de unentramado de poder mucho más sofisticado, cuyos hilos no radicabannecesariamente en las Casas de Gobierno o en los Parlamentos, sino enlas corporaciones del continente.
SANGRE POR TODOS SUS POROS
Tras la IV Cumbre de las Américas (Mar del Plata-2004), donde quedóenterrada el Área de Libre Comercio para las Américas, la OEA recibíaotra bofetada que iría a engrosar su nefasto legado. Luego, su silenciofrente a la incursión colombiana en Ecuador del 1ro. de marzo del 2008,también la sacudió y como otras tantas veces, el gobierno yanki amparóel hecho, mientras el Grupo de Río respondió por la depauperada y viejadama, dejándola para siempre sin voz.
Durante la V Cumbre, en Puerto España, Trinidad y Tobago, en abrilpasado, la OEA tampoco supo estar a la altura de las circunstancias enlos hechos que condujeron a la masacre de campesinos en Pando, Bolivia,en septiembre del 2008. Fue la joven UNASUR la nueva voz vigorosa quevindicó los derechos de los ignorados de siempre. Una vez más callóaquella que el agudo Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García,calificara como "Ministerio de Colonias" de Estados Unidos.
Ante una realidad que ya le es ajena, la OEA se vio de frente a lasólida posición de los países de la región por la injusta exclusión deCuba de la cita trinitaria. Ni ella ni su secretario general, elchileno José Miguel Insulza, pudieron evitar que el cuestionamiento ala política norteamericana hacia la isla fuera el gran protagonista.Insulza, había alertado Fidel, no tenía conciencia de que [...] El trenha pasado hace rato, y él no se ha enterado todavía
Lo ocurrido allí demostró a los estadounidenses (acostumbrados a noaprender de los fracasos) que América Latina y el Caribe vive unarealidad bien distinta a la de 1960 y 1962 en la que la región fungíacomo dócil escenario. La OEA y su portavoz, Insulza, no locomprendieron, y repitieron la vieja práctica de hablar en nombre delamo: "EE.UU. tiene la voluntad de hablar con ellos (Venezuela yBolivia). Pero debe ser un diálogo sin condiciones. Muchos de losproblemas surgieron porque se elevaron condiciones. Y eso es ciertotanto en el caso de Cuba como con los otros". Así volvía sus pasossobre lo que ha sido el corazón de la conflictiva relación entreEstados Unidos y la región, Cuba incluida: un diálogo con condicionesimpuestas desde Washington.
La OEA impuso la doble moral, la corrupción política y administrativa,hizo ingobernables las democracias, las convirtió en dictaduras ycuando no les sirvieron más, las reconvirtió en democracias másmenguadas y lacayunas aún, pues en la nueva era neoliberal, con loscapitales oligárquicos transnacionalizados, estas eran parte de unentramado de poder mucho más sofisticado, cuyos hilos no radicabannecesariamente en las Casas de Gobierno o en los Parlamentos, sino enlas corporaciones del continente.
SANGRE POR TODOS SUS POROS
Washington y la OEA fueron coherentes con su tenebroso pasado cuando percibieron las primeras amenazas.
La organización que había favorecido el golpe de Estado de 1952 enCuba, la que fue tan vaga frente a la acción militar contra el gobiernoconstitucional de Jacobo Árbenz en Guatemala; la que respaldó alsátrapa Anastasio Somoza y en 1961 no condenó la invasión mercenaria aCuba, mientras eludía toda crítica al golpe de Estado contra elpresidente electo de Ecuador Velazco Ibarra, seguía siendo exactamentela misma que auspiciaba con su indulgencia la invasión militar aRepública Dominicana en 1965 y el envío de boinas verdes y armas aGuatemala en 1966, y a Bolivia en 1967, en tanto aplaudía lasgraduaciones de cientos de torturadores y represores en la Escuela delas Américas del Canal de Panamá.
Contempló los golpes de Estado patrocinados por el gobierno de EstadosUnidos en Uruguay, Argentina y Chile. Calló ante la muerte de SalvadorAllende, ante el asesinato y desaparición forzosa de decenas de milesde sudamericanos durante la tenebrosa Operación Cóndor. No promovió lapaz en Centroamérica durante los años ochenta, en un conflicto quecobró cerca de cien mil vidas humanas. No respaldó las investigacionespara esclarecer la sospechosa muerte del general Torrijos en Panamá, nisus embajadores dejaron de tomar café cuando las ingloriosas invasionesa Granada, en 1983, y a la propia Panamá, en 1989.
Brindó respaldo a Pedro "El Breve", durante las difíciles jornadas quevivió Venezuela en abril del 2002, tras la intentona golpista, vencidapor la ejemplar respuesta del pueblo que rescató a su Presidente. Esaactitud evidenció hasta dónde era capaz de llegar su hipocresía yalineación con el poder imperial, al no aceptar el carácter genuino delproceso bolivariano venezolano, que le había dado una lección justoallí donde más le dolía, sometiéndose como ningún otro gobierno alescrutinio de sus electores y salir victorioso.
Al empeñarse la OEA en cuestionar la legitimidad democrática de laselecciones en aras de favorecer la política estadounidense de derrocarla revolución bolivariana, puso al desnudo toda la inmoralidad de lafamosa Carta Democrática.
Solo faltaba a este podrido historial el caso particular de Bolivia,con abundantes y claras evidencias del comprometimiento de EE.UU. enuna guerra sucia para derrocar a Evo Morales, el primer presidenteindígena de América. A la OEA y al señor Insulza les sobró ¿pudor? paraevitar llamar las cosas por su nombre (golpe de Estado, por ejemplo) yprefirieron indicar con lenguaje arlequinesco que [...] en Bolivia seha llegado a un punto en que o se acuerda un inmediato cese de lashostilidades y se pasa a la negociación, o la situación se pondrá muydifícil [...]. En su complicidad por omisión, la OEA ignoró lassuficientes evidencias de que la DEA y la CIA estaban detrás de losplanes de magnicidio en Bolivia.
ENTERRAR EL PESTILENTE CADÁVER
Hay demasiado comprometimiento con la muerte, el genocidio y la mentirapara que la OEA sobreviva a estos tiempos. Es un cadáver político. Sinembargo, no faltan quienes en un afán de resucitar al muerto, buscanenmendarlo por la vía de "perdonarle la vida a Cuba". La realidad esque sin la OEA, los Estados Unidos perderían uno de sus principalesinstrumentos político-jurídicos de control hegemónico sobre elhemisferio occidental.
Desmantelarla y fundar una nueva organización de paíseslatinoamericanos y caribeños, sin EE.UU., sería la única manera paraque América Latina y el Caribe puedan determinar su destino sin poneren peligro su identidad y avance realmente hacia una gran patria unida,que Martí y Bolívar indicaron como meta histórica.
En cuanto a Cuba, no necesita de la OEA. No la quiere ni reformada.Nunca retornaremos a ese vetusto caserón de Washington, testigo detantas vergüenzas compradas y tantas humillaciones. Raúl lo expresó conpalabras de Martí: Antes de ingresar a la OEA, primero se unirá el Mardel Norte con el Mar del Sur y nacerá una serpiente de un huevo deáguila.
Tomado de Granma Internacional
La organización que había favorecido el golpe de Estado de 1952 enCuba, la que fue tan vaga frente a la acción militar contra el gobiernoconstitucional de Jacobo Árbenz en Guatemala; la que respaldó alsátrapa Anastasio Somoza y en 1961 no condenó la invasión mercenaria aCuba, mientras eludía toda crítica al golpe de Estado contra elpresidente electo de Ecuador Velazco Ibarra, seguía siendo exactamentela misma que auspiciaba con su indulgencia la invasión militar aRepública Dominicana en 1965 y el envío de boinas verdes y armas aGuatemala en 1966, y a Bolivia en 1967, en tanto aplaudía lasgraduaciones de cientos de torturadores y represores en la Escuela delas Américas del Canal de Panamá.
Contempló los golpes de Estado patrocinados por el gobierno de EstadosUnidos en Uruguay, Argentina y Chile. Calló ante la muerte de SalvadorAllende, ante el asesinato y desaparición forzosa de decenas de milesde sudamericanos durante la tenebrosa Operación Cóndor. No promovió lapaz en Centroamérica durante los años ochenta, en un conflicto quecobró cerca de cien mil vidas humanas. No respaldó las investigacionespara esclarecer la sospechosa muerte del general Torrijos en Panamá, nisus embajadores dejaron de tomar café cuando las ingloriosas invasionesa Granada, en 1983, y a la propia Panamá, en 1989.
Brindó respaldo a Pedro "El Breve", durante las difíciles jornadas quevivió Venezuela en abril del 2002, tras la intentona golpista, vencidapor la ejemplar respuesta del pueblo que rescató a su Presidente. Esaactitud evidenció hasta dónde era capaz de llegar su hipocresía yalineación con el poder imperial, al no aceptar el carácter genuino delproceso bolivariano venezolano, que le había dado una lección justoallí donde más le dolía, sometiéndose como ningún otro gobierno alescrutinio de sus electores y salir victorioso.
Al empeñarse la OEA en cuestionar la legitimidad democrática de laselecciones en aras de favorecer la política estadounidense de derrocarla revolución bolivariana, puso al desnudo toda la inmoralidad de lafamosa Carta Democrática.
Solo faltaba a este podrido historial el caso particular de Bolivia,con abundantes y claras evidencias del comprometimiento de EE.UU. enuna guerra sucia para derrocar a Evo Morales, el primer presidenteindígena de América. A la OEA y al señor Insulza les sobró ¿pudor? paraevitar llamar las cosas por su nombre (golpe de Estado, por ejemplo) yprefirieron indicar con lenguaje arlequinesco que [...] en Bolivia seha llegado a un punto en que o se acuerda un inmediato cese de lashostilidades y se pasa a la negociación, o la situación se pondrá muydifícil [...]. En su complicidad por omisión, la OEA ignoró lassuficientes evidencias de que la DEA y la CIA estaban detrás de losplanes de magnicidio en Bolivia.
ENTERRAR EL PESTILENTE CADÁVER
Hay demasiado comprometimiento con la muerte, el genocidio y la mentirapara que la OEA sobreviva a estos tiempos. Es un cadáver político. Sinembargo, no faltan quienes en un afán de resucitar al muerto, buscanenmendarlo por la vía de "perdonarle la vida a Cuba". La realidad esque sin la OEA, los Estados Unidos perderían uno de sus principalesinstrumentos político-jurídicos de control hegemónico sobre elhemisferio occidental.
Desmantelarla y fundar una nueva organización de paíseslatinoamericanos y caribeños, sin EE.UU., sería la única manera paraque América Latina y el Caribe puedan determinar su destino sin poneren peligro su identidad y avance realmente hacia una gran patria unida,que Martí y Bolívar indicaron como meta histórica.
En cuanto a Cuba, no necesita de la OEA. No la quiere ni reformada.Nunca retornaremos a ese vetusto caserón de Washington, testigo detantas vergüenzas compradas y tantas humillaciones. Raúl lo expresó conpalabras de Martí: Antes de ingresar a la OEA, primero se unirá el Mardel Norte con el Mar del Sur y nacerá una serpiente de un huevo deáguila.
Tomado de Granma Internacional
martes, 2 de junio de 2009
Ideas y Consideraciones a la Reforma de la Ley de los Consejos Comunales (II).

*JUAN MARTORANO.
Referidos al Capítulo I, Este capítulo desarrolla cuatro (4) artículos generales, relacionado con el objeto de la Ley,
que se complementa con la definición de los consejos comunales, los principios que orientan
su organización y sus acciones, así como otras definiciones de carácter general.
Se destaca la definición particular de los consejos comunales como figura jurídica y los
principios que orientan su gestión, dado que se agregan elementos nuevos que fortalecen el
desarrollo de los consejos comunales, como expresión organizada del poder popular como se
especifica en el artículo 2 de la Ley. Esta definición, parte del contexto constitucional, que
identifica la democracia participativa y protagónica, aspecto fundamental del proceso de
transformaciones sociopolíticas que se impulsan en el país.
Se incluyen los movimientos sociales y populares, como expresiones organizativas que
inciden en las propuestas de cambio en la sociedad venezolana. Además se incorporan en el
listado de principios y valores, aspectos novedosos derivados tanto del pensamiento
bolivariano, que se manifiesta en los valores de libertad, igualdad, justicia y paz
internacional. Como otros, adicionales a los ya conocidos como es el caso de la democracia,
la coordinación, la participación y el bien común.
En definitiva, los valores y principios enunciados forman parte de la construcción del
humanismo y colectivismo, que aún siendo doctrinas, se acoge como orientación
fundamental para las actividades de los consejos comunales, aspectos a considerar en la
necesaria formación ciudadana que ha de trasmitirse en el marco de la nueva ley.
El otro aspecto complementario en este capítulo, se refiere a las definiciones del artículo 4,
donde se incorporan algunas tales como: el Sistema de Información Comunitario, Proyectos
Comunitarios, Plan Comunitario de Desarrollo Integral e Imagen Objetivo. (Continuará...).
*Abogado, Analista Político y militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Moderador de los Programas Informativos y de Opinión, "Micrófono Abierto", "Lo que se Habla" y "Caminos Libres", transmitidos de lunes a viernes de 12 m a 2 pm por la Emisora Comunitaria "Llovizna" 104.7 FM, y los días martes de 7 pm a 8 pm y los domingos de 8 pm a 9 pm, por la Emisora Cultural, Informativa y de Entretenimiento, perteneciente a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG, Corporación para el Socialismo) y del Sistema Nacional de Medios Públicos, "La Voz de Guayana" 89.7 FM, respectivamente. jmartoranoster@gmail.com , j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar
La escalofriante confesión del asesino de Víctor Jara.

Eugenia Redondo
Un autor material del asesinato del cantautor confiesa y apunta a otros culpables. Señala al ex oficial Nelson Haase como 'El Príncipe', el autor intelectual. Gracias a su confesión se han reconstruido los momentos anteriores y posteriores al crimen. Si el asesinato del cantautor chileno Víctor Jara fuera un rompecabezas, la detención hace unas horas de uno de los soldados que presuntamente apretó el gatillo aquel día sería la pieza magistral, la que pone la resolución en bandeja. La noticia, desvelada ayer por La Nación, de que el ex conscripto (soldado recibiendo instrucción militar obligatoria), José Adolfo Paredes Márquez, detenido días antes junto a su compañero Francisco Quiroz Quiroz, era procesado por la muerte de Jara, ha conlvusionado a la sociedad chilena y ha precipitado una investigación varada después de 36 años. Quién iba a decir que hace tan sólo unos meses un juez desganado estuvo a punto de cerrar para siempre el caso con un solo procesado, el comandante César Manríquez Bravo, jefe del improvisado campo de prisioneros que se instaló en el Estadio de Santiago de Chile durante los primeros meses de la dictadura de Pinochet en 1973. Paredes Márquez, no sólo ha confesado que participó en el crimen, sino que ha dado nombres y relatado lo que ocurrió aquella noche del 15 de septiembre. Tres mil personas corrieron la misma suerte que el autor de 'Te recuerdo Amanda'. Cristóbal Peña, miembro del Centro de Investigación Periodística (CIPER) y experto en el caso de Víctor Jara, considera que hay que ser "cautos" a la hora de analizar estos acontecimientos, ya que se trata de un caso que "ha durado muchos años y ha pasado por las manos de varios jueces", a pesar de que, como señala Peña, es uno de los asesinatos que "ha contado con más testigos" de la historia (en referencia a las 5.000 personas que estaban retenidas en el Estadio de Chile en esos momentos). Sin embargo, no niega la importancia del hito ya que "es la primera vez que se acusa a un involucrado directo" en la muerte de Jara, aunque sólo se trate del "último eslabón de la cadena", ya que sólo así se han conseguido resolver los casos de Derechos Humanos. A pesar de la cautela mostrada en los primeros momentos por todos los conocedores del caso, los resultados de esta detención han sido impresionantes y, en menos de un día, han permitido reconstruir las últimas horas del mítico cantautor y, lo más importante, dar un paso más hacia 'El príncipe', un personaje envuelto en una nebulosa de realidad y leyenda, al que se le atribuye la orden de torturar y acribillar a Víctor Jara debido a sus ideas políticas. A partir de la declaración de Paredes y otros conscriptos, unido a otros testimonios, entre ellos el de Joan Turner, viuda de Jara, el CIPER ha reconstruido lo que ocurrió antes y después del asesinato, que hoy está más cerca de resolverse. Paredes confiesa que, estando como centinela en una habitación de la cárcel del estadio, vio llegar a los prisioneros y, detrás de ellos, a un teniente, Nelson Edgardo Haase, y a otro subteniente. También presenció las torturas y vejaciones a las que fue sometido, ensañándose en especial con sus manos, con las que tocaba la guitarra. El ex conscripto detenido sostiene que "fue testigo del minuto preciso en que el mismo subteniente comenzó a jugar a la ruleta rusa con su revólver apoyado en la sien del cantautor". Según su relato, el disparo le atravesó el cráneo y lo dejó al borde de la muerte. Fue entonces cuando el subteniente le ordenó a él y a otros compañeros que vaciaran sus cargadores en el cuerpo de Jara. En su autopsia se contabilizaron hasta 44 heridas de bala, que le remataron. En su confesión, Paredes asegura que "todo lo que ocurrió fue presenciado por Nelson Haase, quien se encontraba sentado detrás del escritorio de interrogación. Pocos minutos después, el mismo subteniente que le disparó en la cabeza solicitó el retiro del cuerpo. Llegaron unos enfermeros con camilla, lo levantaron y metieron al interior de una bolsa y luego lo cargaron hasta la parte trasera de un vehículo militar estacionado en el patio trasero del recinto, al costado nororiente", recoge el CIPER en un artículo. La prensa chilena sostiene que José Alfonso Paredes Márquez, de 55 años, puso mucha resistencia a su confesión. Sin embargo, una vez que se derrumbó ante el juez contó, en tiempo récord, todo lo que había mantenido en secreto durante más de tres décadas, ocultándoselo incluso a su propia esposa. "También hizo una aclaración ante el juez: durante los días posteriores al golpe, y como trabajaban casi 24 horas al día, la oficialidad les entregaba estimulantes para evitar el sueño y el hambre, por lo cual su relato podía no ser exacto en las fechas", explica el CIPER. La figura del 'Príncipe': una leyenda desdibujada Pero, a pesar de la magnitud de la confesión, lo cierto es que, por ahora, Paredes, que en el momento del asesinato contaba con 18 años, es el único implicado. "No tengo la sensación de que un joven de 18 años pueda tener toda la culpa", aseguraba ayer Joan Turner tras conocer los hechos. En la misma línea se pronunciaba el abogado de la acusación, Nelson Caucoto. "No es nuestro interés perseguir a los conscriptos, y a mí me interesa dejarlo muy claro, los conscriptos son una parte dentro de todo el eslabón, que es la parte más débil y más vulnerable y a quienes no podemos hacer responsables, a mí me interesan los jefes", entre los que se encontraría 'El Príncipe'. El mito acerca de un desalmado oficial del Ejército, fornido, de más de 1,80 metros de alto, con ojos claros y pelo rubio, ha crecido a lo largo de los años. El apodo vendría supuestamente de una anécdota ocurrida en el Estadio de Chile en los días posteriores al golpe, cuando el alto mando militar habría asegurado que no necesitaba micrófono para referirse a los más de 5.000 presos, porque tenía "voz de príncipe". En estos años, la identidad del sujeto ha sido atribuida a varios ex militares que tuvieron alguna relación con la prisión política que se instaló en el estadio chileno. Algunas acusaciones cobraron tanta fuerza que, en los últimos años, se daba casi por hecho que 'El Príncipe' era el soldado Edwin Dimter Bianchi, cuyas características físicas se correspondían con las del cruel personaje. En respuesta a estos señalamientos, el mismo Dimter se encargó de dar pistas de otros oficiales del ejército con rasgos parecidos a él. Uno de ellos fue precisamente Haase Mazzei, hoy ya considerado como el autor intelectual del asesinato. Demostrar su culpabilidad podría ser difícil ya que, para empezar, él lo niega. "Yo nunca estuve en el Estadio Chile y no conozco a ese caballero", sostuvo en una entrevista en el diario La Nación. Según él, el día de la muerte de Víctor Jara, estaba en el sur del país.
Un autor material del asesinato del cantautor confiesa y apunta a otros culpables. Señala al ex oficial Nelson Haase como 'El Príncipe', el autor intelectual. Gracias a su confesión se han reconstruido los momentos anteriores y posteriores al crimen. Si el asesinato del cantautor chileno Víctor Jara fuera un rompecabezas, la detención hace unas horas de uno de los soldados que presuntamente apretó el gatillo aquel día sería la pieza magistral, la que pone la resolución en bandeja. La noticia, desvelada ayer por La Nación, de que el ex conscripto (soldado recibiendo instrucción militar obligatoria), José Adolfo Paredes Márquez, detenido días antes junto a su compañero Francisco Quiroz Quiroz, era procesado por la muerte de Jara, ha conlvusionado a la sociedad chilena y ha precipitado una investigación varada después de 36 años. Quién iba a decir que hace tan sólo unos meses un juez desganado estuvo a punto de cerrar para siempre el caso con un solo procesado, el comandante César Manríquez Bravo, jefe del improvisado campo de prisioneros que se instaló en el Estadio de Santiago de Chile durante los primeros meses de la dictadura de Pinochet en 1973. Paredes Márquez, no sólo ha confesado que participó en el crimen, sino que ha dado nombres y relatado lo que ocurrió aquella noche del 15 de septiembre. Tres mil personas corrieron la misma suerte que el autor de 'Te recuerdo Amanda'. Cristóbal Peña, miembro del Centro de Investigación Periodística (CIPER) y experto en el caso de Víctor Jara, considera que hay que ser "cautos" a la hora de analizar estos acontecimientos, ya que se trata de un caso que "ha durado muchos años y ha pasado por las manos de varios jueces", a pesar de que, como señala Peña, es uno de los asesinatos que "ha contado con más testigos" de la historia (en referencia a las 5.000 personas que estaban retenidas en el Estadio de Chile en esos momentos). Sin embargo, no niega la importancia del hito ya que "es la primera vez que se acusa a un involucrado directo" en la muerte de Jara, aunque sólo se trate del "último eslabón de la cadena", ya que sólo así se han conseguido resolver los casos de Derechos Humanos. A pesar de la cautela mostrada en los primeros momentos por todos los conocedores del caso, los resultados de esta detención han sido impresionantes y, en menos de un día, han permitido reconstruir las últimas horas del mítico cantautor y, lo más importante, dar un paso más hacia 'El príncipe', un personaje envuelto en una nebulosa de realidad y leyenda, al que se le atribuye la orden de torturar y acribillar a Víctor Jara debido a sus ideas políticas. A partir de la declaración de Paredes y otros conscriptos, unido a otros testimonios, entre ellos el de Joan Turner, viuda de Jara, el CIPER ha reconstruido lo que ocurrió antes y después del asesinato, que hoy está más cerca de resolverse. Paredes confiesa que, estando como centinela en una habitación de la cárcel del estadio, vio llegar a los prisioneros y, detrás de ellos, a un teniente, Nelson Edgardo Haase, y a otro subteniente. También presenció las torturas y vejaciones a las que fue sometido, ensañándose en especial con sus manos, con las que tocaba la guitarra. El ex conscripto detenido sostiene que "fue testigo del minuto preciso en que el mismo subteniente comenzó a jugar a la ruleta rusa con su revólver apoyado en la sien del cantautor". Según su relato, el disparo le atravesó el cráneo y lo dejó al borde de la muerte. Fue entonces cuando el subteniente le ordenó a él y a otros compañeros que vaciaran sus cargadores en el cuerpo de Jara. En su autopsia se contabilizaron hasta 44 heridas de bala, que le remataron. En su confesión, Paredes asegura que "todo lo que ocurrió fue presenciado por Nelson Haase, quien se encontraba sentado detrás del escritorio de interrogación. Pocos minutos después, el mismo subteniente que le disparó en la cabeza solicitó el retiro del cuerpo. Llegaron unos enfermeros con camilla, lo levantaron y metieron al interior de una bolsa y luego lo cargaron hasta la parte trasera de un vehículo militar estacionado en el patio trasero del recinto, al costado nororiente", recoge el CIPER en un artículo. La prensa chilena sostiene que José Alfonso Paredes Márquez, de 55 años, puso mucha resistencia a su confesión. Sin embargo, una vez que se derrumbó ante el juez contó, en tiempo récord, todo lo que había mantenido en secreto durante más de tres décadas, ocultándoselo incluso a su propia esposa. "También hizo una aclaración ante el juez: durante los días posteriores al golpe, y como trabajaban casi 24 horas al día, la oficialidad les entregaba estimulantes para evitar el sueño y el hambre, por lo cual su relato podía no ser exacto en las fechas", explica el CIPER. La figura del 'Príncipe': una leyenda desdibujada Pero, a pesar de la magnitud de la confesión, lo cierto es que, por ahora, Paredes, que en el momento del asesinato contaba con 18 años, es el único implicado. "No tengo la sensación de que un joven de 18 años pueda tener toda la culpa", aseguraba ayer Joan Turner tras conocer los hechos. En la misma línea se pronunciaba el abogado de la acusación, Nelson Caucoto. "No es nuestro interés perseguir a los conscriptos, y a mí me interesa dejarlo muy claro, los conscriptos son una parte dentro de todo el eslabón, que es la parte más débil y más vulnerable y a quienes no podemos hacer responsables, a mí me interesan los jefes", entre los que se encontraría 'El Príncipe'. El mito acerca de un desalmado oficial del Ejército, fornido, de más de 1,80 metros de alto, con ojos claros y pelo rubio, ha crecido a lo largo de los años. El apodo vendría supuestamente de una anécdota ocurrida en el Estadio de Chile en los días posteriores al golpe, cuando el alto mando militar habría asegurado que no necesitaba micrófono para referirse a los más de 5.000 presos, porque tenía "voz de príncipe". En estos años, la identidad del sujeto ha sido atribuida a varios ex militares que tuvieron alguna relación con la prisión política que se instaló en el estadio chileno. Algunas acusaciones cobraron tanta fuerza que, en los últimos años, se daba casi por hecho que 'El Príncipe' era el soldado Edwin Dimter Bianchi, cuyas características físicas se correspondían con las del cruel personaje. En respuesta a estos señalamientos, el mismo Dimter se encargó de dar pistas de otros oficiales del ejército con rasgos parecidos a él. Uno de ellos fue precisamente Haase Mazzei, hoy ya considerado como el autor intelectual del asesinato. Demostrar su culpabilidad podría ser difícil ya que, para empezar, él lo niega. "Yo nunca estuve en el Estadio Chile y no conozco a ese caballero", sostuvo en una entrevista en el diario La Nación. Según él, el día de la muerte de Víctor Jara, estaba en el sur del país.
“Víctor Jara está más vivo que nunca”
Anna Karina Rosales
Todo hace suponer que la orden de detención de un ex conscripto reduce el camino a descubrir quiénes fueron los autores intelectuales del asesinato del cantautor chileno Víctor Jara. José Adolfo Paredes Márquez fue arrestado esta semana y es acusado de haber fusilado a Jara por órdenes de altos mandos del Ejército chileno, días después del golpe de estado encabezado por Augusto Pinochet en septiembre de 1973. Según los informes, el autor de ‘Te recuerdo Amanda' y de otras canciones de corte social, que lo convirtieron en referente internacional de la canción de protesta, fue torturado y asesinado en el antiguo ‘Estadio Chile' por fuerzas represoras de la dictadura de Pinochet. Treinta y seis años después de lo sucedido, su caso aún no está resuelto. Sin embargo, se trata de un paso que, según el abogado querellante, Nelson Caucoto, es considerado sustancial para avanzar hacia el esclarecimiento total de los hechos y, en específico, para identificar a los autores intelectuales. En entrevista a Radio Nederland, el también catedrático en Derecho y litigante ante organismos internacionales manifiesta que el caso Jara, a pesar delos 36 años transcurridos, es una demostración más del buen camino que está tomando la justicia chilena. Anna Karina Rosales.- Tuvieron que pasar 36 años para que por fin se detenga a quien habría fusilado a Víctor Jara. ¿Pudo haberse hecho esto en menos tiempo? Nelson Caucoto.- "Sin lugar a dudas. Pero yo creo que la información no es exacta en el sentido de que ya se había resuelto el tema de Víctor con la detención de un conscripto. Hemos dado un segundo paso sustancial para avanzar hacia el esclarecimiento total de los hechos y, entre ellos, la identificación de los autores. Es posible que este conscripto, que hoy día está detenido, tenga alguna responsabilidad. Así se fundamenta en el auto de procesamiento, pero no creo que sea la única persona responsable. Y lo hemos dicho aquí, internamente en el país, que nos interesa más el sujeto que dio la orden y que mandaba a los conscriptos, porque entendemos la situación particular de ellos. Ahora, lograr esto después de treinta y seis años, que ni siquiera es el término del juicio, es una verdad más grande que una ‘catedral'. Pero así ocurren las cosas en Chile. Porque, para que la gente lo sepa, en el caso de Víctor Jara no hemos tenido la ayuda necesaria como para avanzar. Tanto es así que el Ejército nunca nos ha concedido oficialmente información acerca de los militares que prestaron servicio en el estadio de Chile en septiembre del 73. Y si no hemos tenido aquello, cuánto más difícil es precisamente indagar a estos sujetos, cuya lista hemos ido reconstruyendo a pulso, artesanalmente, entre la acción de los jueces y la de los querellantes y los familiares, quienes se han ido prodigando hasta el nombre porque, después, detrás de la identificación de un conscripto, aparece otro y otro. Y así vamos llegando a conformar, no sé si el número exacto de militares que estuvieron en el estadio de Chile, pero al menos tenemos un número ya importante que nunca antes habíamos contado". A.K.R.- Antes de ser trasladado hasta la cárcel este ex conscripto se ha declarado "inocente". Entonces, ¿sea que se espera un juicio bastante prolongado? N.C.- "Por supuesto. Por eso creo que se ha abierto una veta interesante. Hay una compilación mayor de antecedentes que, al final de cuentas, uno tiene que asumirlo con optimismo. Yo creo que desde los conscriptos tiene que surgir la verdad, y pareciera ser que ya hay una verdad que se vislumbra con la detención de este ex conscripto". A.K.R.- Pero ¿se tiene una idea de quiénes fueron los autores intelectuales? N.C.- "No, es decir, las declaraciones de estos conscriptos aportan antecedentes respecto de los oficiales. Eso ya consta en el expediente, pero habrá que indagarlos también y verificar cuál es el grado de responsabilidad de todos ellos. Si usted me pregunta si hoy día tenemos una idea más clara acerca de los autores intelectuales, sí. Hoy día hay una idea más clara, pero todavía estamos empezando de una manera incipiente, entrando al fondo de la cuestión del crimen". A.K.R.- En todo caso, las penas que le aguarden a este ex conscripto no serán tan severas como las que se merecen los verdaderos autores. N.C.- "No. Incluso está en duda todavía si el ex conscripto va a ser sancionado. Porque lo importante es que, detrás de la acción de un conscripto, tiene que existir la orden de un superior. A nosotros nos interesa el superior". A.K.R.- Finalmente, ¿qué significa para los chilenos, y quizás para los latinoamericanos, que se esté haciendo justicia frente a este caso de una persona que contribuyó no sólo al arte y a la música sino también a la justicia social en el continente? N.C.- "Vuelvo a colocar las cosas en su realidad. Todavía no se ha hecho justicia para Víctor Jara. Estamos comenzando a hacerlo. Creo que nos enseña la necesidad de luchar por establecer la paz en todas las sociedades latinoamericanas, y nunca creer que el canto contestatario o el canto progresista pueda ser necesariamente una razón para morir. Cuando alguien es un icono popular y cultural, como lo fue Víctor Jara, uno ve con mayor crudeza la brutalidad que significa tener dictaduras y, a partir de eso, tenemos que empezar a construir una sociedad plasmada en los Derechos Humanos. Otra enseñanza que nos deja es que, para lograr éxito en estos temas, para lograr la resolución de estos crímenes y la pacificación de la sociedad, necesariamente hay que tener mucho tiempo. Hay que tener constancia, perseverancia, creer en la justicia, como que es un hecho utópico, pero que se puede construir a medida que uno pone esfuerzo en esa tarea. Yo creo que lo que pasa con Víctor Jara es un ejemplo para todas la sociedad latinoamericana, porque éste es un crimen que perfectamente pudo quedar impune, y ya estamos venciendo de alguna manera la impunidad, basándose en un trabajo del mundo de los derechos humanos, que en Chile ha sido muy persistente; y eso es una lección de futuro, una lección de humanidad, una lección de civilización y, vuelvo a insistir: Víctor Jara, creyeron que lo mataron, pero sigue más vivo que nunca".
Todo hace suponer que la orden de detención de un ex conscripto reduce el camino a descubrir quiénes fueron los autores intelectuales del asesinato del cantautor chileno Víctor Jara. José Adolfo Paredes Márquez fue arrestado esta semana y es acusado de haber fusilado a Jara por órdenes de altos mandos del Ejército chileno, días después del golpe de estado encabezado por Augusto Pinochet en septiembre de 1973. Según los informes, el autor de ‘Te recuerdo Amanda' y de otras canciones de corte social, que lo convirtieron en referente internacional de la canción de protesta, fue torturado y asesinado en el antiguo ‘Estadio Chile' por fuerzas represoras de la dictadura de Pinochet. Treinta y seis años después de lo sucedido, su caso aún no está resuelto. Sin embargo, se trata de un paso que, según el abogado querellante, Nelson Caucoto, es considerado sustancial para avanzar hacia el esclarecimiento total de los hechos y, en específico, para identificar a los autores intelectuales. En entrevista a Radio Nederland, el también catedrático en Derecho y litigante ante organismos internacionales manifiesta que el caso Jara, a pesar delos 36 años transcurridos, es una demostración más del buen camino que está tomando la justicia chilena. Anna Karina Rosales.- Tuvieron que pasar 36 años para que por fin se detenga a quien habría fusilado a Víctor Jara. ¿Pudo haberse hecho esto en menos tiempo? Nelson Caucoto.- "Sin lugar a dudas. Pero yo creo que la información no es exacta en el sentido de que ya se había resuelto el tema de Víctor con la detención de un conscripto. Hemos dado un segundo paso sustancial para avanzar hacia el esclarecimiento total de los hechos y, entre ellos, la identificación de los autores. Es posible que este conscripto, que hoy día está detenido, tenga alguna responsabilidad. Así se fundamenta en el auto de procesamiento, pero no creo que sea la única persona responsable. Y lo hemos dicho aquí, internamente en el país, que nos interesa más el sujeto que dio la orden y que mandaba a los conscriptos, porque entendemos la situación particular de ellos. Ahora, lograr esto después de treinta y seis años, que ni siquiera es el término del juicio, es una verdad más grande que una ‘catedral'. Pero así ocurren las cosas en Chile. Porque, para que la gente lo sepa, en el caso de Víctor Jara no hemos tenido la ayuda necesaria como para avanzar. Tanto es así que el Ejército nunca nos ha concedido oficialmente información acerca de los militares que prestaron servicio en el estadio de Chile en septiembre del 73. Y si no hemos tenido aquello, cuánto más difícil es precisamente indagar a estos sujetos, cuya lista hemos ido reconstruyendo a pulso, artesanalmente, entre la acción de los jueces y la de los querellantes y los familiares, quienes se han ido prodigando hasta el nombre porque, después, detrás de la identificación de un conscripto, aparece otro y otro. Y así vamos llegando a conformar, no sé si el número exacto de militares que estuvieron en el estadio de Chile, pero al menos tenemos un número ya importante que nunca antes habíamos contado". A.K.R.- Antes de ser trasladado hasta la cárcel este ex conscripto se ha declarado "inocente". Entonces, ¿sea que se espera un juicio bastante prolongado? N.C.- "Por supuesto. Por eso creo que se ha abierto una veta interesante. Hay una compilación mayor de antecedentes que, al final de cuentas, uno tiene que asumirlo con optimismo. Yo creo que desde los conscriptos tiene que surgir la verdad, y pareciera ser que ya hay una verdad que se vislumbra con la detención de este ex conscripto". A.K.R.- Pero ¿se tiene una idea de quiénes fueron los autores intelectuales? N.C.- "No, es decir, las declaraciones de estos conscriptos aportan antecedentes respecto de los oficiales. Eso ya consta en el expediente, pero habrá que indagarlos también y verificar cuál es el grado de responsabilidad de todos ellos. Si usted me pregunta si hoy día tenemos una idea más clara acerca de los autores intelectuales, sí. Hoy día hay una idea más clara, pero todavía estamos empezando de una manera incipiente, entrando al fondo de la cuestión del crimen". A.K.R.- En todo caso, las penas que le aguarden a este ex conscripto no serán tan severas como las que se merecen los verdaderos autores. N.C.- "No. Incluso está en duda todavía si el ex conscripto va a ser sancionado. Porque lo importante es que, detrás de la acción de un conscripto, tiene que existir la orden de un superior. A nosotros nos interesa el superior". A.K.R.- Finalmente, ¿qué significa para los chilenos, y quizás para los latinoamericanos, que se esté haciendo justicia frente a este caso de una persona que contribuyó no sólo al arte y a la música sino también a la justicia social en el continente? N.C.- "Vuelvo a colocar las cosas en su realidad. Todavía no se ha hecho justicia para Víctor Jara. Estamos comenzando a hacerlo. Creo que nos enseña la necesidad de luchar por establecer la paz en todas las sociedades latinoamericanas, y nunca creer que el canto contestatario o el canto progresista pueda ser necesariamente una razón para morir. Cuando alguien es un icono popular y cultural, como lo fue Víctor Jara, uno ve con mayor crudeza la brutalidad que significa tener dictaduras y, a partir de eso, tenemos que empezar a construir una sociedad plasmada en los Derechos Humanos. Otra enseñanza que nos deja es que, para lograr éxito en estos temas, para lograr la resolución de estos crímenes y la pacificación de la sociedad, necesariamente hay que tener mucho tiempo. Hay que tener constancia, perseverancia, creer en la justicia, como que es un hecho utópico, pero que se puede construir a medida que uno pone esfuerzo en esa tarea. Yo creo que lo que pasa con Víctor Jara es un ejemplo para todas la sociedad latinoamericana, porque éste es un crimen que perfectamente pudo quedar impune, y ya estamos venciendo de alguna manera la impunidad, basándose en un trabajo del mundo de los derechos humanos, que en Chile ha sido muy persistente; y eso es una lección de futuro, una lección de humanidad, una lección de civilización y, vuelvo a insistir: Víctor Jara, creyeron que lo mataron, pero sigue más vivo que nunca".
Mauricio Funes asumió presidencia de El Salvador

Mauricio Funes se convirtió en el primer presidente progresista de El Salvador, tras recibir este lunes la banda presidencial de manos del saliente Antonio Saca, en una ceremonia oficial celebrada en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO), en San Salvador. Poco después, el compañero de fórmula de Funes, Salvador Sánchez Cerén, juró como vicepresidente. Funes prestó juramento ante el presidente de la Asamblea Legislativa, Ciro Cruz Cepeda, quien lo proclamó nuevo mandatario de la República de El Salvador, para luego recibir la banda presidencial del jefe de Estado saliente, Elías Saca. Antes de la ceremonia, Mauricio Funes visitó la tumba del arzobispo Óscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980 y a quien hoy se encomendó para que se convierta en el "guía espiritual, en el mentor de una nueva forma de hacer política, de un nuevo estilo de Gobierno". "El pueblo salvadoreño pidió un cambio y el cambio comienza ahora", expresó el flamante presidente salvadoreño en su discurso de asunción. Funes acusó directamente a "la élite dirigente" que ha estado en el poder, "y no al pueblo salvadoreño", de las malas decisiones que han sumido al país en una situación crítica en el terreno económico. "Nosotros no tenemos el derecho de equivocarnos, repito nosotros no tenemos el derecho de equivocarnos", dijo. Funes reiteró el llamado a la unidad nacional que hizo "antes, durante y después de la campaña", para poder alcanzar una "nueva nación sin odio y sin resentimiento" y la unión en torno a un proyecto de desarrollo nacional que ponga en valor la producción y el trabajo. El nuevo presidente, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en las elecciones del pasado 15 de marzo, apostó por un nuevo modelo que elimine las desigualdades, prometió luchar contra la corrupción y advirtió del acecho de las "oscuras acciones" del narcotráfico y el crimen organizado. "Queremos la reconstrucción social, la reconstrucción económica y la reconstrucción social de nuestra patria", subrayó Funes. El presidente, que pone fin a 20 años de Gobiernos ininterrumpidos de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), agregó que eso significa "reconstruir" y "reinventar" el país, para hacer una nación guiada por un Gobierno que se guiará por la "meritocracia". Funes anunció en su discurso que creará 100.000 puestos de trabajo en los próximos 18 meses, la puesta en marcha de un plan para el mejoramiento de 25.000 viviendas urbanas y soluciones en ese terreno en municipios en condiciones de pobreza severa. Además, manifestó su compromiso con los objetivos de resguardar empleos y generar nuevos puestos de trabajo, proteger a los sectores vulnerables de los efectos de esta crisis, implementar políticas de protección social y la puesta en marcha de un sistema de seguridad social universal. "Vamos a gobernar en medio de una crisis", recordó el nuevo presidente, al señalar que la "mayoría de los indicadores económicos muestran un deterioro general de la economía", pero resaltó el cambio del color político al frente del país. "Después de muchos años es nuestro turno y nuestra responsabilidad, el pueblo salvadoreño nos está mirando y nos juzgará", añadió. El acto El traspaso de mando se celebra en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) con la asistencia de los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Paraguay, Fernando Lugo; Ecuador, Rafael Correa; Guatemala, Álvaro Colom; México, Felipe Calderón; Panamá, Martín Torrijos, Honduras, Manuel Zelaya Colombia, Álvaro Uribe; Costa Rica, Óscar Arias, y Chile, Michelle Bachelet. También estuvo presente la secretaria de estado de EE.UU., Hillary Clinton. En el acto estuvieron presentes 4.000 personas, quienes ovacionaron la entrada de los presidentes latinoamericanos, en especial la llegada del vicepresidente cubano, Esteban Lazo, cuya visita restablecerá las relaciones entre ambos países. Por otra parte, se realizará un acto popular y multitudinario en horas de la tarde, donde se espera unas 70.000 personas, en representación de un pueblo que le brindará su apoyo a Mauricio Funes. La ceremonia transcurrió en medio de un estricto operativo de control, que incluye tres anillos de seguridad y el cierre del espacio aéreo en los alrededores de la sede del acto de posesión. Para los controles de seguridad se han habilitado unos mil 200 policías y militares apostados en los principales hoteles de San Salvador, en el aeropuerto y otros sitios en los que está previsto realizar actividades oficiales. Marvin Quintero, encargado de la transmisión de mando, expresó que ésta "no es cualquier toma de posesión, es la transición democrática de una nación que después de muchos años vive su primer gobierno de izquierda, y la expectativa que esto genera no sólo a nivel nacional sino también a nivel internacional". Perfil de Mauricio Funes Funes, Licenciado en Letras egresado de la Universidad Centroamericana José Simeon Cañas, nació el 18 de octubre de 1959. Para 1986, comenzó su carrera periodística en varios medios audiovisuales como corresponsal de la cadena CNN. En el canal 12 de El Salvador, condujo distintos programas informativos y fue designado como director del noticiero "Hechos" (1997) plataforma que utilizó para dirigir duras críticas contra el partido de la derecha Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) que dominó la política salvadoreña desde 1989. En 2007, Funes fue postulado como candidato a la presidencia por el FMLN, que fue ratificado por la organización en la convención de ese mismo año. Desde entonces el comunicador social propone construir una sociedad sin pobreza en un sistema humanizado, con empresas nacionales y extranjeras que cumplan sus obligaciones fiscales y laborales. Funes derrotó en los comicios presidenciales al candidato del partido de la derecha ARENA, obteniendo un 51,27 por ciento de los votos. Designado gabinete ministerial El presidente electo de El Salvador, Mauricio Funes, anunció la pasada semana el equipo económico que lo acompañará desde este 1º de junio, al tiempo que anunció la supresión de algunas secretarías y otras dependencias. "Es un gabinete que responde a la crisis y las necesidades que con la crisis afronta el nuevo Gobierno", aseguró el futuro jefe de Estado, al dar a conocer en una conferencia de prensa los primeros nombres del gabinete ministerial. El futuro mandatario designó como ministro de Economía al diputado del partido Cambio Democrático (CD) Héctor Dada y al también legislador Gersón Martínez, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en la cartera de Obras Públicas. Asimismo, Carlos Cáceres será el ministro de Hacienda y Germán Rosa Chávez será el nuevo titular del Medio Ambiente. Por otra parte, Alex Segovia será el secretario Técnico de la Presidencia y se desempeñará como jefe del Gabinete, mientras que Carlos Acevedo estará al frente del Banco Central de Reserva (BCR).
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