Juan Martorano
El anuncio de un acuerdo entre Venezuela e Israel para establecer un mecanismo de coordinación consular marca un punto de inflexión histórico tras 17 años de distanciamiento diplomático. El 11 de agosto de 2026, las cancillerías de Caracas y Jerusalén abrieron una rendija diplomática que parecía sellada de forma permanente desde enero de 2009. El establecimiento de un mecanismo de asistencia consular y la continuidad de la cooperación técnica bilateral representan mucho más que un trámite administrativo: son la manifestación de lo que la ciencia política cataloga como «diplomacia de desastre».
Solo que para los que dentro de esa tesis de la ciencia política catalogan la "diplomacia del desastre", obvian dos elementos fundamentales y que aunque no se quieran, ameritaron una decisión de esta naturaleza: La agresión militar y secuestro el sábado 3 de enero del Presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada y Primera Combatiente (en otros países Primera Dama) Cilia Flores y 2.- La tragedia que representa el doblete sísmico en Venezuela del pasado 24 de junio de 2026 (Sino que le pregunten a Abelardo De La Espriella y a Colombia que sufrió un terremoto ayer 10 de agosto).
El detonante: la tragedia como puente técnico
La asistencia enviada por Israel tras el devastador doble terremoto que azotó a Venezuela el pasado 24 de junio de 2026 sirvió como catalizador para el deshielo. La llegada de ingenieros civiles israelíes, expertos en evaluación de estructuras y especialistas en gestión de contingencias demostró que la cooperación técnica operacional puede superar, en momentos de crisis extrema, barreras ideológicas arraigadas durante casi dos décadas.
El factor comunitario como ancla legítima:
En el plano de la política exterior venezolana, este paso refleja un ajuste táctico. Aunque la postura oficial de apoyo a la causa palestina ha sido uno de los pilares del relato chavista desde la administración de Hugo Chávez, la necesidad de asistencia especializada en infraestructura y la recomposición de canales internacionales han llevado al Ejecutivo venezolano a priorizar el pragmatismo institucional:
Esto no quiere decir que Chávez estaba equivocado sino que esta decisión obedece a otro tiempo histórico y a circunstancias diametralmente distintas a cuando el Comandante Chávez adoptó esta decisión. Ni implica tampoco, por lo menos en cuanto al restablecimiento de relaciones consulares se refiere, a un relacionamiento con el sionismo. Por ello señalamos que esta decisión, aunque en lo personal no guste, a un ajuste táctico y no estratégico.
¿Qué podemos esperar?
El restablecimiento consular no equivale automáticamente al intercambio de embajadores ni a un alineamiento geopolítico integral. Sin embargo, sienta un antecedente clave: demuestra que los canales consulares y de cooperación humanitaria pueden funcionar como un área neutral de interacción bilateral, abriendo una vía de baja intensidad para reducir tensiones regionales y responder a urgencias nacionales.
No obstante, sería válido en el marco de esta decisión, generar algunas preguntas sobre las implicaciones que está tendrá en el futuro cercano:
Geopolítica regional: ¿Cómo afecta este acercamiento a los aliados tradicionales del chavismo en el Medio Oriente?
Derecho consular y migración: El impacto directo en el flujo de trámites, documentación y protección para las diásporas de ambos países.
Perspectiva interna: La reacción de los sectores políticos más radicales dentro del chavismo frente a la presencia de delegaciones técnicas israelíes.
Amanecerá y veremos…
Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.
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