lunes, 2 de febrero de 2026
Delcy Rodríguez supervisa obras en el aeropuerto de Maiquetía, 31 enero 2026
Guardias de Honor cuentan como afrontaron el 3 de enero
LA VERDAD SOBRE MI CARRERA Y MIS TÍTULOS
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Chávez Invicto: El verdadero patriota debe sentir la Patria en sus propias vísceras
Columna de Juan Martorano 477 Consideraciones respecto del anuncio de Delcy Rodríguez sobre la creación de la Oficina Nacional para la Defensa y Seguridad Cibernética
Juan Martorano
El pasado miércoles 28 de enero de 2026, en un acto marcado por el compromiso patriótico, se le entregó el bastón de mando de Comandante en Jefe a la Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, doctora Delcy Eloína Rodríguez Gómez.
Si bien desde el punto de vista jurídico no era necesario, puesto que en la sentencia 1 de la Sala Constitucional del 3 de enero del presente año instaron a la Vicepresidenta Ejecutiva a asumir las atribuciones de Presidenta de la República de conformidad con lo preceptuado en los artículos 234 y 239 numeral 8 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (y una de ellas incluye la de Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana) no obstante, por ser también esta batalla de un profundo contenido semiótico, es de allí donde tomamos y destacamos la importancia del referido acto.
No solo fue la entrega de dicho bastón, sino el juramento de lealtad que presentaron tanto Diosdado Cabello Rondón y el General en Jefe Vladimir Padrino López, en sus condiciones de Vicepresidentes Sectoriales de Política, Seguridad Ciudadana y Paz y de Soberanía y Defensa y Ministros del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz y de Defensa. No solo es la lealtad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana sino de los cuerpos de seguridad ciudadana e inteligencia en materia civil y militar a la primera mujer que por difíciles circunstancias le toca ostentar la Primera Magistratura del país y el alto mando de los cuerpos armados.
Pero en dicho acto, lo que debemos destacar y que ha motivado a que nos refiramos de ello en estas líneas tiene que ver con una instrucción dada por la Presidenta de la República Bolivariana de Venezuela en su condición de Encargada y Comandanta en Jefa de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana como lo es la creación de la Oficina Nacional para la Defensa y Seguridad Cibernética.
"De los infortunios debemos aprender. Y, por eso, he decidido crear una Oficina Nacional para la Defensa y la Seguridad Cibernética de Venezuela, que estará adscrita al Consejo de Vicepresidentes, bajo el liderazgo de la ministra de Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez”, anunció la mandataria.
Esta nueva instancia tendrá como objetivo blindar el espacio digital del país frente a amenazas externas, puntualizó en el el acto donde fue reconocida como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
Rodríguez pidió "a los científicos, a los expertos en tecnología de Venezuela, así como a los especialistas militares, a emplear sus "altas capacidades al servicio de la defensa, de la ciencia y la tecnología" para "defender" el espacio cibernético.
Indicó que el Consejo Científico Militar trabajará de la mano con expertos civiles para desarrollar un nuevo sistema defensivo ante lo que calificó como una "batalla desigual de superioridad tecnológica desconocida", con la que fueron atacados puestos militares en Venezuela el pasado 3 de enero.
Rodríguez exaltó la labor de los cuerpos de seguridad y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) por su actuación desde la mencionada fecha que calificó como histórica para la defensa de la paz.
"Nuestros organismos de seguridad ciudadana han sido campeones para desarticular el extremismo y el fascismo en Venezuela, derrotando golpes de Estado, sabotajes y atentados contra el orden constitucional", afirmó y agregó que luego, los opositores "tuvieron que buscar a una potencia nuclear para pretender torcer la soberanía del pueblo venezolano".
Asimismo, la presidenta encargada instruyó al vicepresidente sectorial de Defensa y Soberanía, Vladímir Padrino López; al ministro para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello y a la ministra Gabriela Jiménez a definir los lineamientos de un nuevo sistema defensivo nacional bajo la premisa de la unión cívico-militar-policial.
"Yo les pido a todos los organismos en la materia máxima cooperación, máximo desempeño, para en un lapso de 100 días tener los lineamientos muy claros del nuevo sistema defensivo para Venezuela en perfecta unión cívico-militar-policial", expresó.
La presidenta encargada agregó, más tarde en su cuenta de Telegram, que el Centro Nacional de Defensa y Seguridad Cibernética, "estará bajo la conducción de la ministra Gabriela Jiménez quien, junto a los científicos y expertos del país, pondrá su amplio conocimiento al servicio de la protección cibernética de Venezuela".
"Vamos junt@s, con las capacidades y el talento que cuenta nuestro país, a avanzar firmemente en la defensa y resguardo de nuestro espacio cibernético", enfatizó.
La guerra cibernética, no de ahora, sino desde hace bastante tiempo existe, y Venezuela no ha escapado a ese tipo de situaciones. El primer ejemplo de este tipo de acciones fue durante el paro sabotaje petrolero de diciembre de 2002 y comienzos de 2003 a través de Intesa, ampliamente documentado por nosotros y por varios analistas en otros espacios.
Si bien esta iniciativa la respaldamos totalmente, sin embargo, nos parece sumamente importante hacer algunas consideraciones y refrescar algunos elementos que parecen haberse olvidado.
Lo primero es que en estos momentos debemos cuidar mucho lo que se informa. Hay cosas que deben ser informadas pero hay otras, como lo decía José Martí y repite mucho el Presidente Nicolás Maduro: “Hay cosas que en silencio tienen que ser”. Y en este caso anunciar al mundo la creación de una Oficina de Seguridad y Defensa Cibernética a casi un mes de haber sufrido una incursión militar que devino en el secuestro de nuestro Jefe de Estado y de su esposa, estratégicamente no creo que haya sido conveniente, y que nuestros agresores se queden de brazos cruzados ante tal anuncio.
Al parecer hemos olvidado que en el marco de la celebración de las elecciones presidenciales el 28 de julio de 2024, recibimos el mayor ataque cibernético no solo a las plataformas de nuestra Administración Pública sino del Estado todo. Una situación verdaderamente delicada, pero que parcialmente fue solventada.
En aquella oportunidad, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros reunió al Consejo de Estado y al Consejo de Defensa de la Nación, y creó el Consejo Nacional de Ciberseguridad, buscando precisamente la protección digital de la República.
Lo recordamos como si fuera ayer, puesto que en un paso importante hacia la protección y regulación de las tecnologías de la comunicación y la información en Venezuela, El Presidente Nicolás Maduro ha firmado el decreto N° 4.975, el cual establece la creación del Consejo Nacional de Ciberseguridad. Este órgano asesor y consultivo estará bajo la coordinación de la Presidencia y tiene como objetivo prevenir los usos delictivos de las tecnologías digitales en el país.
El decreto, publicado en la Gaceta Oficial N° 42.939 con fecha de entrada en vigor el 12 de agosto de 2024, otorga al consejo la responsabilidad de asesorar al Ejecutivo y al Consejo de Defensa en la formulación de políticas nacionales de ciberseguridad. Asimismo, se encargará de proponer regulaciones, leyes y normativas para evitar el uso malicioso de las tecnologías de información y comunicación, así como verificar la implementación de los planes y regulaciones en esta materia.
Entre las funciones del consejo se destacan la elaboración de propuestas y recomendaciones sobre la política estatal de ciberseguridad, la evaluación continua de riesgos y amenazas, el impulso de una red de vigilancia para combatir delitos informáticos transfronterizos y la promoción de programas de capacitación especializados en colaboración con instituciones educativas y entidades públicas y privadas del país.
Ese Consejo Nacional de Ciberseguridad debía estar integrado por altos funcionarios. La Vicepresidenta Ejecutiva y hoy Presidenta Encargada de la República era uno de sus miembros , el ministro del Poder Popular para la Defensa Vladimir Padrino López y la ministra del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez, entre otros. Además, tendrá la capacidad de convocar a representantes de diversos sectores públicos y privados para contribuir al cumplimiento de sus objetivos.
No es nuestro propósito llegar a una autoflagelación, pero autocríticamente debemos reconocer que esta instrucción del ciudadano Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y lo señalamos como parte de equipos de seguimiento y evaluación de políticas públicas, no solo que no fue cumplida, sino que sus consecuencias han generado impactos terribles no solo por citar el caso, por ejemplo, de que la página web del CNE desde los comicios presidenciales de 2024 que hemos mencionado y a la fecha, no se encuentra operativa, sino que este incumplimiento devino en el secuestro del Presidente Maduro y de su esposa, la diputada y Primera Combatienta, Cilia Flores.
Por ello y con propiedad le comentábamos a algunos camaradas que el ataque militar estadounidense a Caracas era inevitable, más el secuestro del Primer Mandatario Nacional y de su esposa podía evitarse, y otra sería la historia y la coyuntura, con un Maduro encabezando él personalmente la resistencia desde el país, desde nuestro modesto punto de vista.
Pero bueno, entendemos que al señalar la Presidenta Encargada la creación de esta Oficina Nacional de Defensa y Seguridad Cibernética, constituye ese relanzamiento de este organismo ideado por el Presidente Maduro. Y bueno creo que no se parte desde cero si revisamos la Gaceta donde fue creado el Consejo Nacional de Ciberseguridad. De lo que se trata es de cumplir lo que allí se estableció, en una primera instancia, y adecuar lo que se deba adecuar, luego de los eventos ocurridos el 3 de enero del presente año.
Y humildemente nos ponemos a la orden, con lo que podamos ser útiles. Algunas ideas y propuestas tenemos sobre estos ámbitos.
Ahí se la dejamos.
¡Bolívar y Chávez Viven y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Leales siempre: Traidores Nunca!
¡Dudar es traición!
Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.
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La última frontera energética: Venezuela y el nuevo orden geopolítico del petróleo
Por Kelly J. Pottella Guevara
En el complejo escenario de la seguridad energética global, la República Bolivariana de Venezuela ha trascendido el modelo convencional de Estado-nación para convertirse en un Activo Estratégico Global. Tras los acontecimientos cruciales de enero de 2026, la administración de Donald Trump ha consolidado una doctrina de "Dominio Energético", en la que la política interna venezolana funciona como subsidiaria de la seguridad nacional estadounidense. Este cambio de paradigma marca el nacimiento de un protectorado fiduciario, donde la soberanía nacional se ha transformado en una estructura de "Soberanía Delegada", diseñada para reintegrar los inventarios energéticos al mercado occidental y desplazar definitivamente la influencia del bloque BRICS+.
La arquitectura de este nuevo orden se basa en un pragmatismo transaccional que reemplaza el conflicto político con un balance general auditado. El actual gobierno interino, liderado por Delcy Rodríguez, opera bajo un marco de transición y estabilización donde el flujo de caja se registra en una cuenta supervisada en Catar. Este mecanismo garantiza que los fondos derivados de la exportación de petróleo crudo, tierras raras y minerales críticos se asignen, bajo la auditoría mensual y la autorización del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC), a la reconstrucción de infraestructura y la ayuda humanitaria, garantizando así la transparencia fiduciaria esencial para una reinversión masiva.
Desde una perspectiva operativa y de mercado, el sector energético venezolano ha iniciado una agresiva apertura comercial, crucial en un panorama global donde la Agencia Internacional de Energía informa que el 80% de los yacimientos petrolíferos mundiales están agotados o en declive. El sistema ha evolucionado más allá de los permisos individuales hacia una licencia general destinada a facilitar una inversión masiva estimada en 100 000 millones de dólares. Para finales de 2025, la producción alcanzó los 1 200 000 bpd, con objetivos establecidos para alcanzar los 2 000 000 bpd mediante la validación de 29 Contratos de Participación en la Producción y alianzas con gigantes de la industria como Chevron, Shell, Repsol y capital de Catar y China.
Este proceso de consolidación se sustenta en un "escudo legal" diseñado para eliminar las responsabilidades reputacionales y atraer los 50 000 millones de dólares necesarios para el desarrollo de nuevas instalaciones. Ante una demanda global proyectada de 123 millones de barriles diarios para 2050, según la OPEP, Venezuela emerge como la garantía física para la paz energética regional. La nación se integra al sistema occidental como la salvaguardia fundamental del hemisferio, donde el éxito se mide por la eficiencia operativa de sus recursos y la solidez de sus activos, protegidos por la mayor potencia militar del mundo.
Más allá de las cifras y los equilibrios estratégicos, este nuevo horizonte ofrece una promesa de estabilidad para el pueblo venezolano. La reapertura del espacio aéreo comercial, la drástica reducción de la inseguridad bajo un firme control y la transformación de antiguos centros de detención como El Helicoide en espacios para la cultura, el deporte y el comercio marcan el fin de una era de aislamiento. Con el compromiso con una ley de amnistía general y un nuevo sistema de justicia, Venezuela comienza a sanar sus heridas, vislumbrando un futuro donde la riqueza de su tierra finalmente se traduzca en prosperidad tangible, permitiendo a la nación ondear sus banderas una vez más con la esperanza de una paz duradera y una verdadera integración al desarrollo del siglo XXI.
Sin embargo, el sistema alberga importantes contradicciones internas que ponen en peligro su viabilidad a largo plazo. Si bien el modelo promete "soberanía técnica", la administración permanece estrictamente subordinada al Tesoro estadounidense, que debe aprobar incluso los gastos mensuales más básicos. Además, mientras la administración Trump celebra la operación militar como un éxito rotundo, el Senado estadounidense ha cuestionado formalmente la falta de transparencia legal y el origen de estos fondos, señalando que los principales beneficiarios corporativos también son importantes financiadores de la actual administración estadounidense. Finalmente, aunque se describe al país como abierto a "los países del mundo", el objetivo estratégico sigue siendo la exclusión y el desplazamiento explícitos de los anteriores socios del BRICS+.
Algunos indicios de fallos de seguridad que advertían sobre las amenazas a su integridad física que corría el Presidente Nicolás Maduro
...y que se materializaron en su secuestro del 3 de enero. Columna de Juan Martorano 476
Juan Martorano
A 5 días de nuestro retorno a Caracas y 29 del secuestro del Presidente Nicolás Maduro y de su esposa, la Primera Combatienta, diputada Cilia Flores, nuevamente voy a referirme a un tema polémico, que tiene que ver con fallos en su esquema de seguridad, y aunque suene doloroso, de una fuerte y posible infiltración en la Guardia de Honor Presidencial.
Estos señalamientos que reproduciremos en el presente escrito los realizamos en un extraordinario programa que siempre realizamos los jueves desde el toldo rojo de la famosa esquina de Las Monjas en la Plaza Bolívar de Caracas, popularmente conocida como “La Esquina Caliente” en el ADN de la Noticia, conducido por el compañero Luis Salazar. Ese programa del pasado jueves 29 de enero se convirtió en un foro abierto de cara a la comunidad y transeúntes que se detenían a escucharnos. En esa oportunidad, en el improvisado panel estuvimos acompañados de grandes compañeros como Diógenes Carrillo, el profesor Vladimir Adrianza y Carolus Wimmer.
Un buen amigo y camarada, Samuel Carvajal, quien en estos momentos se encuentra en el exterior, y Sergio Centenaro, de Radio Lateral de Argentina, además de solicitarme una actualización de los eventos que se vienen suscitando en Caracas desde el 3 de enero, me preguntaban mi opinión sobre los recientemente declarado por los embajadores de la Federación de Rusia, Serguei Melik Bagdasarov y Vasily Nebenzia, uno acreditado en nuestra República Bolivariana de Venezuela y el otro como representante ´permanente de ese país ante las Naciones Unidas. Y ambos, a su manera y a su modo se refirieron sobre el tema de la traición o traiciones que recibió o pudo haber recibido Nicolás Maduro y que devino en su hoy secuestro.
Este elemento es muy importante, puesto que al momento en que ambos diplomáticos formulan sus opiniones, no lo hacen a modo individual sino que comprometen al gobierno ruso. Bagdasarov renunció recientemente que sus dichos fueron descontextualizados y que él si dijo que si traición es hablar de negligencia en cuanto a la implementación de mecanismos de seguridad por parte de los que les correspondía proteger al Presidente Maduro, pues entonces si la hubo, y de que los nombres de los traidores el país los sabe, claro haciendo alusión a eventos previos al 3 de enero. Fue una respuesta bastante diplomática si así la podemos catalogar.
Pero Nebenzia, en una intervención en Naciones Unidas, descartó hoy que en Cuba haya traidores que colaboren con Estados Unidos como ocurrió en Venezuela con el secuestro de Nicolás Maduro.
«En Venezuela, sin duda, tuvo lugar una traición. Es algo de lo que se habla de manera totalmente abierta. Una parte de los altos funcionarios, de hecho, traicionó al presidente», dijo Nebenzia en declaraciones a la televisión rusa.
Añadió: «Ese numerito no funcionará en Cuba».
¿Cómo entender una posición aparentemente contradictoria de dos diplomáticos de un mismo país aunque en espacios distintos, al referirse sobre un mismo tema? Eso lo dejamos para que cada lector o lectora juzgue por su propio criterio.
O como nos preguntaba por correo la profesora Flavia Riggionne sobre el tema que escribíamos de The Grey Bull Rescue, y la denominada Operación “Golden Dynamite” o si estamos contradiciendo al compañero Diosdado Cabello en sus informaciones. Bueno es que señalemos que la caracterización de esta “Ong” formada por “ex oficiales” de fuerzas especiales y que operen dentro de Venezuela como lo denunció el portal de periodismo de datos, La Tabla, es muy peligroso y es el verdadero mensaje que se quiso transmitir al escribir ese artículo, donde se devela que nos fueron infiltrando y no tomamos las medidas necesarias para resguardarnos. Estamos claros de la hipersensibilidad que ciertos temas causan, pero en estos momentos hay que ponerse el cuero duro.
Y hoy, al igual que el jueves 29, y no por casualidad que siendo hoy 1 de febrero, día de Ezequiel Zamora, quien fue asesinado por una bala traidora que provino de sus propias filas, que estemos escribiendo también sobre el tema de la traición en contra del Presidente Maduro y de su esposa Cilia.
Duele mucho referirse a este tema, pero para corregir errores y poder avanzar, hay que hacerlo.
Incluso acá debemos contradecir al experto en geopolítica de las energías, Miguel Jaimes cuando en alguno de sus escritos señaló que este escenario del secuestro del Presidente nadie lo tenía en el radar. No estamos de acuerdo con esa afirmación, ya que esto fue advertido en su momento por el periodista opositor Miguel Salazar, quien no es santo de nuestra devoción, y por nosotros en artículos de años anteriores. Y no nos enorgullecemos de haber acertado en dicho pronóstico.
Pero además, y es el objeto fundamental del presente escrito, y no por especulaciones o meras opiniones nuestras, sino apoyados en informaciones y hechos concretos verificables, que quremos mostrar los indicios que advertían como hemos indicado, la infiltración de años que venía registrando la Guardia de Honor Presidencial. No necesariamente en el primer anillo de protección de Maduro y de su esposa Cilia, pero que si advertía que su seguridad se encontraba muy comprometida.
En nuestra investigación, encontramos los siguientes eventos en los que ya se podía observar de manera evidente que la seguridad presidencia estaba comprometida y su entorno estaba infiltrado desde hace años:
1.- En el marco del magnicidio en grado de frustración en contra de Nicolás Maduro y del Alto Mando Político y Militar de la Revolución del 4 de agosto de 2018, uno de los detenidos por esta acción fue nada más y nada menos que el teniente coronel Ovidio Carrasco Mosqueda, quien era para el momento el jefe de comunicaciones de la Guardia de Honor Presidencial. Carrasco Mosqueda fue captado por Julio Borges y fue quien dio la hora y el sitio donde estaría Maduro y pasó la información que requerían los terroristas para el atentado con drones de ese día, afortunadamente fallido.
2.- La Operación “Gedeón” del 3 de mayo de 2020, cuyo objetivo era secuestrar a Maduro y a integrantes del Alto Mando Político y Militar de la Revolución y extraerlos hacia Estados Unidos para “juzgarlos”. Se dice que Maduro, si esta operación mercenaria de Jordan Goudreau y su contratista Silvercorp, contratada por Juan Guaidó hubiese tenido éxito, Maduro hubiese sido extraído por el aeropuerto Caracas ubicado en la población de Charallave, en el estado Miranda, cercano a la capital, Caracas.
3.- En la Operación “Brazalete Blanco”. Entre noviembre de 2023 y el 1 de enero de 2024 luego de haber captado a cuatro efectivos de la Guardia de Honor Presidencial, estos colocaron a personas de civil con uniformes de esta unidad militar cuya tarea sería secuestrar al Presidente Maduro, al ministro de Defensa, General en Jefe Vladimir Padrino López y a otros ministros en la residencia presidencial de La Viñeta, ubicada en Fuerte Tiuna. Esta información se le atribuye a José Gregorio Montiel, plaza y jefe de seguridad de la referida residencia presidencial. Señalaba Montiel que los complotados habían dispuesto un tanque donde se iba a embarcar al Presidente Maduro y al resto de ministros que lo acompañarían en la reunión para llevarlos a Petare. Lo extraordinario es que además disponían de una periodista que iba a sacar toda la información al mundo.
4.- El caso del General de Brigada de la Aviación Bitner Villegas, piloto presidencial quien contó como un agente encubierto del FBI buscaba captarlo y aprovechando el aumento de la recompensa por la “captura de Maduro” a 50 millones de dólares, aprovechara uno de los vuelos que hiciera con el Jefe de Estado venezolano, aterrizara en República Dominicana y lo entregará allí. Si bien y en justicia hay que señalar que el General Villegas no se prestó para tal fechoría, evadiendo primero y luego mandando largo al carajo a este agente del FBI que trató captarlo para esta operación, lo cual refleja su ética y dignidad, pero, ¿Quién nos dice que este agente o agentes no buscaron por otros lados a otros integrantes del entorno presidencial, hayan tratado de comprarlos con dinero o secuestrado algún familiar u algún otro mecanismo de extorsión, y asi quebrarlos y apoyarán esta acción en contra del Presidente Maduro?
Lamentablemente a la quinta fue la vencida, y hace 29 días, secuestraron al Presidente Maduro y a Cilia.
Estamos seguros que mi General en Jefe Gustavo González López ha tomado debida nota para evitar que acciones como las acá comentadas no ocurran en el caso de la hoy Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, doctora Delcy Rodríguez.
¡Bolívar y Chávez Viven y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Leales siempre: Traidores Nunca!
¡Dudar es traición!
Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.
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Es secuestro, no captura
El que impone el lenguaje gana simbólicamente la batalla campal porque condiciona la interpretación de los hechos. El lingüista George Lakoff dice que interpretamos la realidad mediante marcos, que provienen de conocimientos que se han solidificado en el cerebro durante años y que aportan representaciones mentales que favorecen la interpretación de situaciones mediante ciertos modelos que se alimentan de creencias falsas, por ejemplo, los que las trasnacionales de la comunicación del capitalismo global nos inoculan para manipular el procesamiento de los hechos como vincular la inmigración con la criminalidad.
Mediante los marcos, que son especies de estructuras mentales que nos ayudan a organizar el conocimiento, formamos juicios de valor. Por esto, lo que no encaja en ellos, así sea algo científicamente probado, lo rechazamos, o descartamos.
Un macromarco cognitivo es el de la familia sustentado en la relación que tenemos cada uno de los miembros con la figura dominante que es, por lo general, el padre, que puede ser autoritario o protector.
El padre estricto dice a sus hijos qué normas tienen que cumplir y castiga cuando no obedecen. Este es el marco del liberalismo, regido por la falacia de que este sistema genera prosperidad gracias al esfuerzo personal. Algo así como “eres pobre porque quieres” (no te esfuerzas). Ser próspero entonces se asocia a lo correcto y lo moral, mientras el comunismo o socialismo se rige por la falacia de que este sistema genera pobreza y, por ello, es inmoral; los derechos (a la educación y a la salud) se transforman en regalos inmerecidos porque, por ejemplo, “hay que ganarse la posibilidad de estudiar, a una buena alimentación, a la salud”.
Con el marco cognitivo del padre autoritario, hemos sido manipulados desde hace mucho cuando nos dicen que no somos capaces de aprovechar nuestros recursos, porque somos naciones infantiles, subdesarrolladas o en vías de desarrollo, y que, por ello, necesitamos que alguien nos diga cómo hacerlo. Esto irrespeta la soberanía de una nación, por lo que hacerla respetar merece un castigo, que se materializa en sanciones, entiéndase medidas coercitivas, que más que económicas son morales. Es la moral del marco del padre estricto.
Este marco se activa con estrategias que vienen a constituir un marco menor una vez que controlan la interpretación de los hechos. Una de ellas es la justificación de las acciones del grupo económico dominante mediante la legalización, mientras que las acciones del grupo que es objeto de linchamiento son consideradas injustificadas y, en consecuencia, se condiciona a interpretarlas como ilegales (o mejor inmorales).
Esta fue la estrategia utilizada por parte de las transnacionales mediáticas del capitalismo global que, más que “informar”, desinforman. Así ocurrió con el reporte de la agresión militar estadounidense a la República Bolivariana de Venezuela este 3 de enero, en que el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y de la primera dama, fue llamado intencionalmente “captura”, y así justificar esta acción.
Decir “captura” implica la activación del marco del padre autoritario en que él toma acciones apegadas a la moral conservadora, pero fuera de lo legal para castigar al hijo descarriado. De ahí que los cargos que se le imputan al mandatario se dan sobre la base de una interpretación propia de un adversario político, que no es otra cosa que la de un hijo desobediente.
Es secuestro, no captura, porque se irrespeta el derecho internacional: se viola la inmunidad de jurisdicción que impide a los tribunales extranjeros someterlo a procesos legales. Esta situación convierte al presidente en un prisionero de guerra. Decir “captura” por secuestro es manipulación discursiva, es falsear la realidad o crear una paralela a conveniencia.






