jueves, 29 de enero de 2015

Olga Dragnic

Esta madrugada murió Olga y me duele la tristeza. Olga llegó a Chile, al igual que toda la familia, escapando de la guerra. El viaje que la trajo a este país junto a mi padre, fue una surreal odisea. “Nos demoramos más que Cristóbal Colón”, siempre dice echando broma. Era la única mujer que venía en el barco. Me contaba el viejo que él dormía con un cuchillo bajo la almohada para cuidarla. Ese viaje es una belleza que escribiré algún día.
Mi padre era el hermano menor y tuvieron que vivir ambos las dos guerras siendo muy jóvenes y únicamente con mi abuela, que fue partisana durante la invasión Nazi en Nerežišće, en la isla de Brač. El Nonno salió antes de que estallara la segunda guerra y no pudo volver a entrar. El Adriático estuvo siempre cerca en la cotidianidad de esas crianzas, y luego en Split, el hermoso Marjan. Olga me decía que ‘los soldados italianos no eran tan terribles como los alemanes que ella conoció’, esa confesión me parecía desgarradora. En el viaje que hicimos juntas a Croacia estuvimos unos días en casa de una de sus primas, quien nos contó que vivió durante mucho tiempo con un adolescente soldado italiano que llegó a su casa pidiendo refugio durante la guerra porque había desertado.
Olga estudió periodismo en la Universidad de Chile a pesar de los consejos que Lenka Franulic le daba para que no lo hiciera: “Es muy difícil Olga ser mujer periodista, mejor piensa en otra cosa más amable”, le decía mientas daban vueltas en un auto por la Quinta Normal de los años cincuenta. Aprendió castellano teniendo clases con Gonzalo Rojas, en las mismas aulas en las que encontró a su gran compañero Federico Álvarez. Caroreño de nacimiento y también comunista, estudiaba periodismo durante el dulce exilio de Pérez Jiménez. El amor la llevó a Caracas, como escribe una de sus estudiantes, y el amor luego nos hizo nacer allí a mi y a mi hermana. Formaron parte de la lucha guerrillera en Venezuela y a Federico lo metieron preso por publicar, junto a Orlando Araujo, una importante denuncia ante la represión que sufría el campesinado en diversas zonas del país. Max, su único hijo, tenía 5 años cuando es encarcelado Federico.
Olga ama la pedagogía, el café y los cigarros. Su forma de vivir en la humildad, la austeridad y la razón han sido para mi asombrosas manifestaciones humanas que han trazado parte de mis caminos fundamentales. Agradezco haberla tenido cerca en la intimidad de los viajes que hicimos juntas, en los más hermosos años del chavismo que ambas amamos, en el afecto de la casa común y en las discusiones sin tregua que nos abrazaron. Agradezco las rotundas exigencias de Olga, pues ellas sembraron en mi valores como los que ha sembrado también mi madre. La recordaré siempre sentada en su departamento setentero y lleno de luz, entre sus interminables estanterías de libros y los dibujos de su nieta Andrea.
No habrá velorio porque Olga así lo eligió. Quiso morir del modo más simple y discreto, como siempre vivió. Y traicionando un poco su mesura, comparto estos pequeños fragmentos de la vida, porque es una forma de traerla, de presentárselas, y de mantenerla viva.
Carajo que la voy a echar de menos.

Washington se rebela contra Obama

La crisis que atraviesa el aparato estatal estadounidense amenaza directamente la supervivencia del Imperio. Y no se trata simplemente de la opinión de Thierry Meyssan sino del tema que hace temblar a la clase dirigente en Washington, tanto que el presidente honorario del Council on Foreign Relations está exigiendo la renuncia de los principales consejeros del presidente Obama y la nominación de un nuevo equipo de gobierno. Este conflicto no tiene nada que ver con la normal oposición entre demócratas y republicanos, ni siquiera con la que existe entre “palomas” y “halcones”. Lo que está en peligro es el liderazgo en Estados Unidos y la OTAN.
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El gabinete de Barack Obama
© SS&SS
Hace meses que vengo señalando que ya no hay política exterior en Washington sino dos facciones que se oponen en todo y que están aplicando, por separado, políticas contradictorias e incluso incompatibles [1].
Esta situación alcanzó su momento culminante en Siria, donde la Casa Blanca organizó primeramente la muda de piel del Emirato Islámico, lo envió a Irak para emprender la limpieza étnica y después comenzó a combatirlo, mientras que la CIA sigue apoyándolo. Esta incoherencia ha contagiado poco a poco a los aliados de Washington. Francia, por ejemplo, se unió a la coalición conformada para luchar contra el Emirato Islámico mientras que miembros de su Legión Extranjera forman parte de la oficialidad de ese grupo yihadista [2].
Cuando el secretario de Defensa, Chuck Hagel, pidió una clarificación escrita, no sólo no recibió respuesta sino que además fue expulsado de la administración [3].
El desorden se extendió rápidamente a la OTAN, alianza creada para luchar contra la URSS y mantenida en contra de Rusia, cuando el presidente turco Recep Tayyip Erdogan firmó gigantescos acuerdos económicos con Vladimir Putin [4].
Saliendo de su silencio, el presidente honorario del Council on Foreign Relations [5], Leslie H. Gelb, ha dado el toque de alarma [6]. Según Gelb, «el equipo de Obama carece de los instintos básicos y del juicio necesarios para dirigir la política de seguridad nacional durante los 2 próximos años». Y luego dice, en nombre de todo el conjunto de la clase dirigente estadounidense:
«El presidente Obama tiene que reemplazar su equipo por personalidades fuertes y estrategas experimentados. También tiene que poner nuevas personas como consejeros principales de los secretarios de Defensa y de Estado. Y finalmente tiene que instaurar consultas periódicas con Bob Corker, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, y con John McCain [7], el presidente de la Comisión de los Servicios Armados.»
Nunca antes, desde su creación en 1921, el Council on Foreign Relations (CFR) había adoptado este tipo de actitud. Y es que la división reinante en el seno del aparato estatal federal conduce directamente a la pérdida de la influencia de Estados Unidos.
Al enumerar los principales consejeros que, en su opinión, tendrían que irse, Gelb menciona a 4 personas intelectual y afectivamente muy cercanas al presidente: Susan Rice, consejera de Seguridad Nacional; Dennis McDonough, director del equipo de la Casa Blanca; Benjamin Rhodes, a cargo de las relaciones con los medios de prensa; y Valerie Jarrett, consejera de política exterior. La clase dirigente de Washington les reprocha su total ausencia de proposiciones originales al presidente y también que nunca lo contradicen, limitándose a confirmar los prejuicios del principal mandatario.
La única personalidad que el Council on Foreign Relations ve con buenos ojos es Anthony Blinken, un «halcón liberal» que funge como nuevo número 2 en el Departamento de Estado.
Como el Council on Foreign Relations es un órgano bipartidista, Gelb propone que el presidente Obama se rodee de 4 demócratas y 4 republicanos correspondientes al perfil anteriormente descrito. Aparecen primero los demócratas Thomas Pickering, ex embajador en la ONU; Winston Lord, ex asistente de Henry Kissinger; Frank Wisner, uno de los patrones no oficiales de la CIA y, dicho sea de paso, padre adoptivo del ex presidente francés Nicolas Sarkozy; y Michele Flournoy, la presidenta del Center for a New American Security [8]. Vienen después los republicanos Robert Zoellick, ex jefe del Banco Mundial [9]; Richard Armitage, ex asistente de Colin Powell [10]; Robert Kimmitt, probablemente el próximo patrón del Banco Mundial; y Richard Burt, ex representante de Estados Unidos en las negociaciones sobre la reducción del armamento nuclear.
En la secretaría de Defensa, Gelb propone al rabino Dov Zakheim para que maneje las reducciones del presupuesto [11]; el almirante Mike Mullen, ex jefe del estado mayor conjunto; y el general Jack Keane, ex jefe del estado mayor del ejército.
Para terminar, Gelb propone que la estrategia de seguridad nacional se elabore en coordinación con 4 «sabios»: Henry Kissinger [12]; Brent Scowcroft; Zbigniew Brzezinski [13]; y James Baker [14].
Al analizar esta lista puede verse que el Council on Foreign Relations no quiso optar por uno de los dos grupos que actualmente se enfrentan en el seno de la administración sino que quiere poner orden desde arriba.
Por cierto, no está de más observar que en un país hasta ahora dirigido por los WASPs (White Anglo-Saxon Protestant, o sea “Blancos Anglosajones Protestantes”, 2 de los consejeros cuyo despido se exige son mujeres negras mientras que 14 de los 15 personajes cuya entrada se propone a la administración Obama son hombres blancos protestantes o judíos askenazis. El reordenamiento político es también una recuperación del control en el plano étnico y religioso.
[1] Ver, por ejemplo, «¿Todavía tiene Obama una política militar?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 1º de diciembre de 2014.
[2] «“Ex” militares franceses junto a los yihadistas del Emirato Islámico», Red Voltaire, 21 de enero de 2015.
[3] «¿Contra quién está luchando el Pentágono en Siria?», Red Voltaire, 1º de noviembre de 2014.
[4] «De cómo Vladimir Putin invirtió la estrategia de la OTAN», por Thierry Meyssan, Оdnako (Rusia), Red Voltaire, 8 de diciembre de 2014.
[5] «Cómo el Consejo de Relaciones Exteriores determina la diplomacia estadounidense», Red Voltaire, 19 de agosto de 2005.
[6] «This Is Obama’s Last Foreign Policy Chance», Leslie Gelb, The Daily Beast, 14 de enero de 2015.
[7] «John McCain, el organizador de la “primavera árabe” y el Califa», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 18 de agosto de 2014.
[8] «El CNAS, versión demócrata del imperialismo de conquista», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de enero de 2015.
[9] «Robert B. Zoellick, autor intelectual de la globalización y nuevo patrón del Banco Mundial», Red Voltaire, 11 de febrero de 2008.
[10] «Richard Armitage, el hombre de choque de la diplomacia US», Red Voltaire, 31 de marzo de 2005.
[11] «Dov Zakheim, la garantía del Pentágono», por Paul Labarique, Red Voltaire, 6 de mayo de 2005.
[12] «El regreso de Henry Kissinger», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 5 de agosto de 2005.
[13] «La monstruosa estrategia para destruir Rusia», por Arthur Lepic, Red Voltaire, 12 de diciembre de 2004.
[14] «James A. Baker III, un ami fidèle», Réseau Voltaire, 16 de diciembre de 2003.

Daniela Cabello defiende a su papá: Si la derecha dijera cosas buenas de ti, nos preocuparíamos.

Daniela Cabello

Daniela Cabello

Credito: Archivo

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28-01-15.-Daniela Cabello, hija del presidente de la Asamblea Nacional (NA), Diosdado Cabello, expresó su rechazo a los señalamientos que lo vinculan con el narcotráfico y que estaría liderando el cartel de “los soles”.
“Si la derecha dijera cosas buenas de ti, ahí si nos preocuparíamos! Orgullosa de ser tu hija! Hoy te amo más que nunca @dcabellor. Lealtad”, dijo la joven en su cuenta en twitter @danicabello11.
Por su parte, el Diosdado Cabello reiteró su repudio por las acusaciones de su exjefe de escoltas y dijo que: “Amor con amor se paga. Juro por mi vida, juro por mi honor que jamás traicionaré al valiente pueblo bolivariano y chavista, lo juro”.

“Ayer fue un día extraordinario para mi, por un lado las infamias de la derecha mundial y por otro el cariño del pueblo, me quedo con el amor”, indicó en su cuenta en twitter @dcabellor.

Gabriela Chávez, hija del fallecido presidente Hugo Chávez Frías, también se pronunció en defensa del presidente del Parlamento. “Si algo tengo que agradecerte en esta y mil vidas mas, es tu absoluta lealtad a nuestro padre. Sigamos firmes y juntos, cumpliendo con él. Te quiero. PA' LANTE, Diosdado", manifestó a través de la cuenta en instagram @gabychvz.

Presidente Maduro se reunió con sus homólogos de Brasil y Colombia.

El dia que Sebastian Piñera apoyo a Pinochet en 1998.

Diosdado Cabello tomará acciones legales contra medios que pretenden desacreditarlo.

Hugo Chavez el pueblo y los militares continuaran unidos para construir el socialismo.

Presidente Chávez: Unidad llevará a una Venezuela más justa