sábado, 5 de diciembre de 2020
Diario de una Cuarentena: Capítulo Ciento Veinte: Los escenarios que se plantean si la oposición ganará la mayoría en la AN mañana.
*JUAN MARTORANO
Como ya lo señaló el Presidente Nicolás Maduro, en los días previos a la finalización de la campaña electoral, ha aceptado el reto de catalogar las elecciones parlamentarias de mañana como un plebiscito hacia su gestión de gobierno. Y expresó claramente que, en caso de que la oposición tuviera la mayoría en el parlamento, renunciaría a la Presidencia de la República y abandonaría el Palacio de Miraflores.
Si bien es cierto como lo señaló la profesora Luisana Colomine, que la figura del plebiscito no existe en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, no hay que tomar lo expresado por el actual Jefe de Estado venezolano en términos estrictamente literales en materia constitucional o jurídica. El Presidente lo expresó en términos políticos y de una realidad y un escenario que aunque para algunos de nosotros y nosotras pueda lucir improbable, no por ello podemos señalar que sea imposible.
De hecho, parte de ese escenario planteado por el Presidente Maduro fue aclarado aún más en la entrevista que realizo en la noche del jueves en el Palacio de Miraflores, y que al respecto me quiero permitir realizar algunos comentarios al respecto.
Y esto será también independientemente de las proyecciones que publiqué ayer en la entrega anterior de esta columna, además de otras que me hicieron llegar, una de mi equipo de trabajo y otra de una persona que firma como Juan Guzmán.
Como lo señaló el Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, en caso de que la oposición lograse el día de mañana la mayoría en el parlamento que se elegirá por el período 2021-2026, el renunciaría a la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, y se iría del Palacio de Miraflores.
Este planteamiento del Presidente Maduro configura el segundo supuesto de falta absoluta que prevé el artículo 233 de nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, referida a la renuncia del Primer Mandatario Nacional. Lógicamente, que para que esta renuncia surta sus efectos, debe ser presentada por ante el Poder Legislativo del país, quien por mayoría absoluta, la aceptará o no.
En ese sentido, al aceptarse la renuncia y configurarse el supuesto de hecho que prevé la norma constitucional en la que podría concretarse esa falta absoluta del mandatario nacional. Le correspondería asumir a la Vicepresidenta Ejecutiva de la República Bolivariana de Venezuela, Dra. Delcy Eloína Rodríguez Gómez como Presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela. También prevé el artículo de marras, como señalamos los abogados que, por darse este supuesto de falta absoluta durante los primeros 4 años del período constitucional del mandato por el que fue electo Nicolás Maduro, debe procederse a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. En este supuesto, el nuevo Presidente Constitucional de la República o Presidenta Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela completaría el período constitucional correspondiente.
Esta misma situación ya tiene un antecedente en el país durante la coyuntura de salud y el posterior fallecimiento del Comandante Hugo Chávez en el año 2013. En esta oportunidad, Nicolás Maduro se ha planteado una jugada política estratégica de alto riesgo, digna a mi criterio, de un hijo del Comandante Hugo Chávez.
Porque de concretarse este escenario, el cual sería el peor para los revolucionarios y las revolucionarias, se ratifica lo de la apertura del ciclo electoral que he venido sosteniendo en anteriores entregas de esta columna, habrá que prepararse con más ahínco y fuerza para este ciclo electoral, con la posibilidad de realización de nuevas elecciones presidenciales, si ese fuera el caso.
Además, para que el Presidente Nicolás Maduro haya formulado ese planteamiento públicamente, con los riesgos que ello implica por la actual situación política, económica y social del país, eso quiere decir que podría ser parte de los acuerdos políticos a los que llegó con la vocería opositora que participó en la Mesa Nacional de Diálogo, durante varios meses.
Pero también en ese supuesto, en donde tendríamos como Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela a la Dra. Delcy Rodríguez, pero además de ello, no podemos olvidar que de acuerdo a la sentencia de la Sala Constitucional del TSJ donde se designaron a los actuales rectores y rectoras del CNE, éste órgano colegiado tendría carácter transitorio, por lo que le correspondería a la AN que elegiremos mañana lograr el acuerdo político para ratificar o sustituir al Poder Electoral. En ese sentido, el chavismo podría lanzar como su abanderado al compañero Diosdado Cabello (que sin duda sería la mejor opción en este escenario a mi parecer).
Sin duda todo este escenario plantea a simple vista la incertidumbre e inestabilidad política, pero también no es menos cierto que tiene ribetes estratégicos y sería el Plan “B” del Alto Mando Político y Militar de la Revolución para la conservación del poder político.
Porque también se podría ver como una extraordinaria oportunidad para eliminar las excusas a los que nos bloquean y asedian con respecto a la realización de unas “elecciones presidenciales libres y transparentes”.
Estas apreciaciones son una cortesía de mi camarada, amiga y periodista Enza García. Y cuando observamos con detenimiento y calma, en todos los escenarios, la Revolución gana.
Es por ello, que una alta abstención sería alimentar el bloqueo y el asedio contra la patria.
No cabe la menor duda que en este caso el Presidente Nicolás Maduro acaba de realizar una jugada en el ajedrez político digna de un Kasparov, de un Fidel, de un Chávez…
Ahí se las dejo
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
*
Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red
Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram:
@juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El
Canal de Martorano.
Entre indultos y pentobarbital: el último canto fúnebre de la presidencia de Trump
Amy Goodman y Denis Moynihan
Los indultos presidenciales y el fármaco pentobarbital le están dando su impronta a las semanas finales de la presidencia de Donald Trump. Día a día crecen las especulaciones sobre la posibilidad de que Donald Trump se otorgue un indulto preventivo a sí mismo, a sus tres hijos mayores, Donald Jr., Ivanka y Eric, a su yerno Jared Kushner y a su abogado Rudy Giuliani. Si lo hace, Trump será el primer presidente en la historia de Estados Unidos en indultarse a sí mismo.
Mientras tanto, las 54 personas actualmente condenadas a pena de muerte a nivel federal no pueden esperar tal acto de clemencia por parte de Trump. Durante su gobierno ya han sido ejecutados ocho presos condenados a muerte, lo que puso fin a una pausa de 30 años en las ejecuciones federales. Además, pretende acabar con la vida de otras cinco personas condenadas a muerte antes de dejar el cargo el próximo 20 de enero. Las ejecuciones ya programadas incluyen a cuatro hombres afroestadounidenses y a una única mujer, quien sería la primera mujer ejecutada por el gobierno federal en casi 70 años. Estas serán las primeras ejecuciones federales que ocurran durante la recta final del gobierno de un presidente saliente en más de 130 años. En aquella ocasión, fue el presidente Grover Cleveland quien autorizó la ejecución de tres hombres de color. Cleveland perdió las elecciones para continuar en el cargo por un segundo período, pero sería el único presidente en ganar de nuevo la primera magistratura, cuatro años después de haber concluido su primera presidencia.
La única cámara de ejecuciones del gobierno federal se encuentra en la Penitenciaría Federal de Terre Haute, en el estado de Indiana, y está equipada únicamente para ejecutar mediante inyección letal. Con el objetivo de acelerar la oleada de ejecuciones, el gobierno de Trump ha modificado las reglas federales de procedimiento y ha autorizado que las ejecuciones federales se lleven a cabo mediante pelotón de fusilamiento, cámara de gas o por electrocución. La nueva reglamentación iba a entrar en vigor en la víspera de Navidad, resaltando aún más lo cruel y bárbara que es la pena de muerte, pero esta fecha se cambió discretamente al 28 de diciembre.
La próxima ejecución federal, la del recluso afroestadounidense Brandon Bernard, está programada para el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos. Todos los miembros del jurado que lo condenó eran blancos, a excepción de uno, y ahora, cinco de ellos dicen que no debería ser ejecutado. Al día siguiente, 11 de diciembre, está prevista la ejecución de Alfred Bourgeois. Cory Johnson, cuyos abogados dicen que tiene un coeficiente intelectual de 69 y, por lo tanto, está por debajo del estándar determinado por la Corte Suprema para aplicar la pena de muerte, tiene como fecha de ejecución el 14 de enero. Dustin Higgs es el último de los cuatro hombres afroestadounidenses que Trump pretende ejecutar pocos días antes de dejar el cargo. La muerte de Higgs está prevista para el 15 de enero, fecha en la que se conmemora el nacimiento de Martin Luther King.
Una vasta cantidad de estudios ha confirmado el profundo sesgo racial que existe en la aplicación de la pena de muerte, principalmente contra acusados afroestadounidenses en delitos cuyas víctimas eran personas blancas.
“Es un paroxismo de violencia”, expresó en una entrevista con Democracy Now! la profesora de derecho Sandra Babcock, fundadora del centro de investigaciones sobre la pena de muerte de la Universidad de Cornell. Babcock es una de las abogadas de Lisa Montgomery, la única mujer que afrontará una ejecución federal. En la entrevista, Babcock describió la horrible infancia que sufrió Lisa Montgomery:
“Lisa fue víctima de incesto, de violación en grupo, de tráfico sexual infantil, de una violencia inimaginable durante toda su vida, antes de cometer el delito por el que fue condenada a muerte. Su salud mental está profundamente afectada. Ella comenzó a disociarse cuando era adolescente, cuando su padrastro le construyó una habitación especial al lado de la caravana en la que vivían para que él y sus amigos pudieran entrar y violarla. Su madre la vendió a un plomero y a un electricista y le dijo que tenía que ganarse la vida por ella misma”. Babcock agregó: “El jurado nunca escuchó sobre la magnitud de los abusos o el impacto que tuvieron en ella. Lisa es un ser completamente vulnerado, el alma más destrozada entre las destrozadas”.
Lisa Montgomery fue condenada a muerte en 2008 por el asesinato de una mujer embarazada llamada Bobbie Jo Stinnett. En la cárcel, Montgomery vive bajo constante sedación con potentes fármacos antipsicóticos para tratar su grave enfermedad mental. Babcock explicó: “Hay al menos 16 mujeres que han cometido crímenes muy similares, y los fiscales en esos casos han reconocido que estos crímenes son producto de traumas y enfermedades mentales”.
En noviembre, durante una visita legal a Montgomery, sus dos abogadas principales contrajeron COVID-19. Un juez federal concedió un aplazamiento de la ejecución, pero ahora ha sido reprogramada para el 12 de enero.
El Centro de Investigación Pew informó recientemente que Trump ha utilizado el poder de clemencia mucho menos que cualquier otro presidente en la historia moderna de Estados Unidos. En lo que va de su gobierno, ha otorgado solo 28 indultos y 16 conmutaciones de pena, entre las que se encuentran varias a favor de sus aliados políticos. Esta cifra equivale a menos de la mitad del uno por ciento de las solicitudes de clemencia. Por el contrario, el presidente Barack Obama concedió el indulto o la conmutación de pena a 1.927 personas.
La hermana Helen Prejean, reconocida activista contra la pena de muerte y autora del libro “Dead Man Walking”, dijo en Democracy Now!: “Creo que es la insensible fuerza bruta de la mentalidad del gobierno de Trump lo que hace que él crea que puede usar la fuerza y matar personas, que puede usar la violencia y la fuerza para defender su punto de vista. No es necesario que ocurran estas ejecuciones. No se puede permitir que individuos débiles con motivaciones políticas decidan ‘Tú, tú y tú van a morir’”.
El presidente electo, Joe Biden, ha dicho que apoya el fin de la pena de muerte a nivel del gobierno federal. Es un castigo que está fuera de época, es racista e ineficaz. Al igual que la presidencia de Donald Trump, es hora de que llegue el fin de la pena de muerte.
© 2020 Amy Goodman
Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.
El nuevo ciclo del chavismo a partir del 6D
El ataque multifactorial de la élite corporativa que controla a Estados Unidos ha conmovido a la sociedad venezolana, sobre todo en el modo de hacer política. Se puede decir que las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre se vislumbran como un punto de inflexión o quiebre en sus diversos planos.
La soberanía del país se ha visto amenazada sobre todo porque los ataques al desempeño y despliegue del Estado han trastocado las fibras sociales, culturales y económicas del país y cambiado nuestra visión de lo cotidiano y hasta del horizonte. Esto ha redefinido las prioridades nacionales al punto en que el avance estratégico ha sido producto del estilo zamorano de comandar en Santa Inés: contención y acumulación de fuerzas para una contraofensiva posterior.
El escenario ha sido muy dinámico (a veces caótico), pero la serenidad política ha sido el arma más eficiente del chavismo, aunque ello no implique garantía de éxito en cada batalla. Es en la paciencia de la población ante la agresión y provocación continua que se ha manifestado el aprendizaje colectivo ante un enemigo que está plenamente identificado.
Pueblo y gobierno han calculado cada paso y cada decisión aun con el desgaste propio de los momentos críticos, el espectro de reacciones frente a la guerra híbrida nos han hecho descubrir de qué estamos hechos, mientras aletea el fantasma de la indiferencia ante el debate político y el bienestar colectivo permanecen múltiples formas de participación social.
Entre inercias, atrincheramientos y lógicas de preservación de espacios de poder vamos derivando a una «nueva normalidad» que siempre estuvo en el horizonte pero que no tardaba en llegar entre boicots, campañas de terror y especulación: la del país bloqueado.
Contra la unidad (o equilibrio dinámico), el desgaste…
Si algo es blanco de ataque sistemático por parte del enemigo histórico es eso que hemos dado en llamar la unidad del chavismo, más que unidad se trata de un equilibrio dinámico que anula fuerzas contrapuestas y mantiene al cuerpo colectivo conectado a una manera de asumir el reto bolivariano de la independencia.
No se trata de un ente congelado y empaquetado que no metaboliza ni procesa alimento alguno, no es un zombie que no se nutre de lo provechoso ni excreta lo que le intoxica. Se trata de la principal línea de flotación que representa el factor de estabilidad en las estructuras que fortalecen la noción de país: Participación social, presencia territorial, Fuerza Armada, partidos políticos, principales empresas del Estado y actividades vinculadas.
Cada vez que se pretende desarticular al chavismo, que es tanto gobierno como poder popular, se ataca sin misericordia por estos flancos, algunas veces apelando al «así funciona el sistema». Si no se entiende que detrás de muchas «fallas de gestión» no hay solo improvisación o mediocridad de parte de algunos funcionarios, sino planes bien urdidos de infiltración, entonces el análisis es hueco.
En dichos planes el arma fundamental para la destrucción del Estado-Nación es la compra directa o delegada de uno o varios funcionarios que se niegan a responder al momento histórico como seres históricos.
Es parte del ataque enemigo, no es mala suerte o incapacidad para designar actores en determinados escenarios. Una estrategia combinada de cooptación, soborno e infiltración ha tenido como objetivo la desconfiguración de estas instancias estratégicas que definen el curso de la República, y que, en momentos de alta tensión, han movido el volante de cada conflicto a favor de los intereses nacionales.
Se suman a este intento de implosión el estado de acoso permanente, la aplicación de tácticas de enjambre que sintetizan operaciones comunicacionales, simbólicas, narrativas y de violencia armada profesional. Además vemos cómo se han normalizado conductas que priorizan la actuación rápida, el discurso intuitivo, la repetición de procedimientos narrativos y políticos que también acusan su desgaste específico.
Hacer lo mismo o decir lo mismo en medio de situaciones inéditas viraliza el cansancio. Tómese en cuenta que el saldo diario de una guerra es el desgaste, sobre todo en las formas y en los marcos de interpretación.
Oxigenación para un reacomodo de fuerzas y roles
Para desescalar la guerra y desactivar la viralización del conflicto, el chavismo se ha visto obligado a trabajar en función de la coyuntura apagando fuegos, pero a veces sin éxito para disipar el humo. Ha logrado mantener la estabilidad político-institucional y frenar la intervención en sus manifestaciones más peligrosas mediante una sólida disciplina tanto en las fuerzas de seguridad como en las bases.
La atención y el esfuerzo en esa tarea ha impedido enfocar otros frentes también estratégicos como la reconstrucción permanente del discurso, la distribución de roles políticos de alto nivel y la consolidación de cambios necesarios y urgentes en la estructura del Estado para que termine de morir lo que tiene que morir y nazca lo que tiene que nacer.
Lo que sí parece urgente es la tarea de cerrar el ciclo político iniciado con la primera presidencia de Nicolás Maduro, esto permitiría alcanzar un cuadro de «oxigenación» prolongada que permita reformatear el discurso tras una lectura diáfana de los tiempos, involucrar nuevos actores de base a la tarea histórica de gobernar obedeciendo, fortalecer los mecanismos de la democracia participativa y reordenar una economía caotizada y desarticulada por años de bloqueo y «sanciones».
De la configuración pensada y evaluada de este clima de diálogo y debate depende la renovación de los cuadros de Estado y gobierno, la revitalización de los partidos y movimientos sociales como herramientas para la transformación social y política, la construcción de canales eficientes de construcción programática con las bases del chavismo y el reforzamiento del esquema de la democracia participativa y protagónica.
Esas tareas han perdido protagonismo en los últimos años a causa de los pulsos, mareas y embates impuestos por la guerra híbrida estadounidense. Todo lo antes mencionado forma parte de los objetivos estratégicos de la nueva Asamblea Nacional.
De cara al nuevo ciclo político
Las elecciones parlamentarias inaugurarán un nuevo ciclo político de oxigenación que debe ser aprovechado por el chavismo para atender tareas pendientes como revertir la indolencia y burocratización del Estado venezolano, en sintonía con lo expresado en distintas oportunidades por el presidente Nicolás Maduro.
Una nueva Asamblea Nacional abre un camino para reforzar la democracia participativa y protagónica, estableciendo renovados canales de interacción y construcción programática con las bases del proceso a través de los diputados electos. Sería un espacio de construcción política y de apertura a las nuevas demandas y necesidades políticas planteadas por el pueblo que procesaría los reclamos y angustias de manera eficiente.
Recuperar el necesario foro de debate político implica, de facto, una renovación de figuras y cuadros políticos, proceso que debe estar acompañado por una renovación discursiva que sintonice la retórica política con prácticas más eficientes y democráticas de conducción de los espacios de poder desde el hacer y el conocer.
En vez de una militancia refugiada en gremios y agendas pequeñas o particulares lo más útil es enfocar energías en la construcción de una nueva normatividad que articule el trabajo como valor a la producción de conocimiento y la mayor soberanía tecnológica posible, en articulación con las alianzas geopolíticas que procuran la multipolaridad.
La construcción de una nueva cultura parlamentaria desde los distintos afluentes de la política chavista pasa por priorizar nuevos enfoques de participación directa del pueblo en las decisiones estratégicas conducentes a leyes y proyectos legislativos. Diseñar un país tomando en cuenta sus heridas al mismo tiempo que sus oportunidades y aprendizajes es una tarea digna, no un muro de lamentos, sobran ejemplos en las expresiones múltiples y diversas de poder popular.
Elegir la dignidad en lugar de la guerra
Se hace necesaria la reflexión-acción respecto a la cultura rentista, esta dejó expuestas las fragilidades de un país en continua amenaza por parte de la élite corporativa del norte global, sus vicios ayudan a que algunas de las consecuencias del asedio sean tortuosas, mucho más con la colaboración que ha prestado buena parte de nuestra burguesía sin patria.
Para ello es necesario el dibujo conversaíto de una «nueva normalidad» en confrontación con un enemigo grande y despiadado, en dicho ejercicio debe prevalecer la dignidad más que la victimización. Elegir la sumisión sería también elegir la guerra, a cada país de la región que ha elegido autoridades sumisas le ha tocado sacarlos por el voto o la presión popular cuando decretan medidas económicas genocidas.
Cuando se dice «nueva normalidad» se habla de una realidad que pone en juego cada paso que ha avanzado la Revolución Bolivariana. Además de cobrar la afrenta a quienes han pedido a sus amos que nos pongan de rodillas, es vital pensar el socialismo desde la óptica venezolana actual, la producción con menos petrodólares, la economía sin explotación, procurar la salud más que el medicamento…
Urgen nuevas lógicas de producción sin saqueo del cuerpo ni la naturaleza, emprendimientos sin depredación voraz del salario, producir alimentos que nutran y no solo sean forraje para sobrevivir y que nuestra cultura minera abra paso a la del cuidado.
Es fundamental que, en el dibujo de ese nuevo aliento, la guerra impuesta por los dueños del mundo deje de ser una excusa para convertirse en el criterio de alerta ante las decisiones grandes y pequeñas, que desde un semáforo hasta una sala de cuidados intensivos sean pensados dentro de una realidad en la que el bloqueo establece límites, pero también oportunidades creativas.
Así llegará el día en que todos hablaremos de cómo sorteamos la guerra y no de cómo nos jodió la vida.
¿Qué le pasa a Vanessa Davies?
Flavia Riggione
Es preocupante ver cómo una persona que representaba al chavismo, hace apenas unos años, se vuelve repetidora de infamias, de malinterpretaciones descontextualizadas por la derecha del país, derecha que, ya sabemos, es en gran parte, una cloaca, declaraciones usadas y replicadas por la derecha internacional, y Vanessa Davies se vuelve eco de esos gritos histéricos.
Porque apreciados lectores, Vanessa Davies se ha vuelto histérica. La he seguido poco en su programa Con Tres Puntos porque he sentido pena ajena. La recuerdo en cambio como flamante directora de El Correo del Orinoco, donde publiqué artículos por un breve periodo, incluido cuando murió el Comandante Chávez que tenía a la periodista en alta estima.
La recuerdo recibiendo un premio de esos que otorgan cada año, en el Día Nacional del Periodista, premio merecido, por tanta dedicación, entrega, claro compromiso. La recuerdo siendo invitada a candidatearse como diputada, no recuerdo en verdad sí aceptó, creo que no.
La tengo muy presente en su programa Contragolpe sobre todo cuando lo presentaba en la Plaza Bolívar de Caracas, creo siendo Jorge Rodríguez Alcalde, mostrándonos a todos, la ciudad recuperada a través de un gran ventanal.
Mauro Briceño Prato resume en un artículo cómo veíamos a Vanessa en un artículo en Aporrea, escribió en la oportunidad de su salida de VTV "…ver a Vanessa a una periodista incapaz de una deslealtad de tal calaña, entre otras razones, porque siempre se nos ha antojado como una colega de principios éticos y morales a toda prueba, además de ser una excelente profesional…"
¿Incapaz de una deslealtad de tal calaña?
También la recuerdo siendo entrevistada, o viceversa, por Luis Chataing, con sonrisitas y entusiasmo, lo cual no era criticable, sino más bien divertido: poder responderle al irreverente Chataing con altura, desde una posición envidiable, con toda su competencia.
Y yo, de cierta manera, me identificaba con Vanessa, salvando las distancias, porque no fui batalladora en la universidad como sí ella en la UCV, pero si estudiamos ambas en colegio de monjas, y nuestra formación católica, nos llevaba a creer en la justicia social, a querer a todo ser humano, a ponernos en su lugar, un humanismo cristiano, como proclaman Walter Martínez y Roy Chaderton.
Pero ya en las elecciones de diputados del 2015, fue entrevistada en un programa junto a su colega Pérez Pirela, y empezaba a sonar raro, altisonante, chocante, sus palabras hablando de una publicidad chatarra en el Gobierno Bolivariano. Y así lo reporté en un artículo mío de esa época, por este mismo portal.
Pero luego entendí y entiendo a Pérez Pirela y sus críticas constructivas al chavismo, siendo él mismo ferviente admirador de Chávez, y que también salió de VTV con su programa Cayendo y Corriendo, un programa que hace mucha falta. Y ojalá alguien acoja este llamado.
No entiendo en cambio a Vanessa, me desconcierta su posición actual, su voz chillona y estridente cuando la oigo en ese programa que tienen en you tube, demasiado maquillada, no le queda bien, cuando la veo casi casi del mismo lado de Rafael Ramírez, a quien no me gusta ni nombrar, mucho menos leer. El mismo personaje que, al parecer, fue el detonante que causó su salida de la televisora estatal, lamentablemente.
No entiendo ¿qué le ha pasado a Vanessa? Ahora hablando del uso de los CLAP para hacer política. Y si eso fuese cierto, ¿qué tiene de malo Vanessa si este gobierno, presidido por Nicolás Maduro, se ha preocupado de atender a la población humilde a través de este instrumento? Ahora se llama CLAP, pero antes con Chávez se llamaba Mercal, PDVAL, Bicentenario, etc.
¿Qué tiene de malo si se recuerda y se utiliza este necesario, indispensable, salvador proyecto de los CLAP para recordarle a la población quienes en verdad velan por ellos? ¿Quiénes son los que hacen de tripa corazón para evitar que las penosas sanciones afecten lo menos posible al pueblo carente? A sabiendas que los afectan, prácticamente a todos ya, desde varios puntos de vista.
¿Qué tiene de malo eso? Y tú te llenas la boca y lo calificas como ¿algo "abominable, que va a quedar para la historia"? Si no fuera tan grave, tan penoso, tan sin sentido, hasta darían risa tus palabras.
Pero no recuerdo que hayas criticado a la oposición basura cuando ofrecía al electorado que ésa, la cola del 2015 para votar, sería su última cola. Cuando gracias a ellos, precisamente, hubo desabastecimiento atroz y ahora una inflación desconsiderada y criminal. Gracias a aquellos a los cuales ahora te sumas con tus palabras, leídas ansiosamente entre los del primer lugar. Y a pocos días de las elecciones.
Para finalizar, todo esto se me vuelve más incomprensible cuando recuerdo, que siendo tú la editora, rechazaron dos artículos míos en el Correo del Orinoco, porque podían herir susceptibilidades, hablando de los Clones de Chávez (nunca publicado) y de Venezuela viuda. Ya no publiqué más en ese diario, pues me parecía la línea editorial, que me aplicaron en el momento, más papista que el papa. Pero ¿ahora si te desbocas Vanessa? ¿Justo en este delicado momento?
¡Todos y todas, usando sus mascarillas, a votar este 6D! Para cambiar la asamblea, para demostrarle al mundo que somos un país soberano, independiente, y que ¡no queremos, más nunca, ser colonia de nadie! ¡Viva la Revolución Bolivariana!.
Profesora e investigadora (J) Titular de la UCV.



