miércoles, 29 de diciembre de 2010

Vea "Cayendo y Corriendo" con Miguel Pérez Pirela (29.12.10)

España: Grupo PRISA cierra CNN Plus vea el fin de sus emisiones

Carlos Escarrá le explica a Cecilia García rectora de la UCV la Ley de Universidades de Venezuela

Bajo el gobierno de CAP, el Caracazo: Cuatro millones de balas se dispararon contra un pueblo desarmado

Emma Grand 








Ítalo del Valle Alliegro y su jefe Carlos Andrés Pérez, responsable de genocidio durante el Caracazo
28 de dic. 2010.-Alexis viajó de Portuguesa a Caracas el 28 de febrero de 1989. Su madre lo había llamado por teléfono desesperada porque ese día había corrido la noticia de que estaban liberando a los presos del Retén de Catia para masacrarlos a la entrada del internado, donde su otro hijo cumplía condena. Ya se hablaba de una gran cantidad de reclusos muertos.

“Cuando traté de acercarme al retén, junto a otras personas, para averiguar sobre nuestros familiares presos, nos dispararon”, cuenta Alexis, quien después acudió con su madre a la Fiscalía General de la República para buscar el nombre de su hermano en los listados de los asesinados en las cárceles venezolanas.

Para alivio de Alexis y su progenitora, en las interminables listas de internos muertos, el nombre de su familiar no apareció. Y es que en medio de la reyerta, él prefirió no intentar salir del extinto retén, por lo que sobrevivió a la masacre. Seis años después obtuvo la libertad.

“Había una gran cantidad de muertos que ni siquiera se sabe dónde los enterraron. Me imagino que en La Peste, que fue el gran cementerio que se creó aquí durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez (CAP)”, recuerda Alexis.

Una situación similar ocurrió en esos días en otros puntos de la ciudad contra familias enteras. Ejemplo de esto lo pueden corroborar los habitantes de la parroquia 23 de Enero, quienes debieron resistir por casi una semana a las balas que disparaban contra ellos los efectivos del Ejército y de la Policía Metropolitana (PM).

“Cuando el gobierno de CAP decretó el toque de queda nos pusieron un tanque de guerra frente al Bloque Uno con militares adentro”, cuenta Tirsia, habitante de Monte Piedad.

Tanto fue el miedo que se impuso durante esos días que el apartamento de muchas personas se redujo al espacio del baño, a un estrecho pasillo o a un rincón de la sala, donde pernoctaban, para no ser alcanzados por las balas. “Uno no se podía ni asomar por la ventana, hubo apartamentos que los dejaron como un colador de las balas”, comenta Tirsia.

“En esos días me asomé para guindar ropa en el tendedero. Cargaba puesto un reloj que brillaba con el reflejo del sol. Seguro la policía y el Ejército pensó que era un arma y por eso me dispararon. La bala me pasó cerquita, pegó en la pared y saltó. Un pedazo de la pared se introdujo en mi brazo”.

Para comprar alimentos, los habitantes de los bloques debían salir muy temprano para hacer las colas detrás de un camioncito de comida que se apostaba en la Avenida Sucre “y cuando el ejército y los efectivos de la PM empezaban a disparar teníamos que correr. Eso fue terrible, eso fue una cosa que no puede volver más nunca”.

El tanque de guerra desapareció de la vista de los habitantes de la parroquia el 06 de marzo de 1989, el día del cumpleaños de su hijo mayor, recuerda Tirsia.

Estos testimonios, contados 21 años después del estallido social conocido como El Caracazo, recogen la represión del ejército y la policía contra el pueblo que salió a las calles para protestar las medidas económicas implementadas por el gobierno de CAP, el acaparamiento de productos de primera necesidad y las alzas desmedidas en los precios.

Fueron cuatro millones de proyectiles los que se descargaron contra un pueblo desarmado, según refleja una investigación realizada por la revista Sic, del Centro Gumilla, lugar en el que confluyen religiosos jesuitas formados en diferentes disciplinas, profesionales laicos dedicados tanto al mundo académico como al empresarial, y líderes de organizaciones populares y de la sociedad civil.

El paquete de CAP

El 16 de enero de 1989 Carlos Andrés Pérez asumió por segunda vez la Presidencia de la República, alertando a los venezolanos que ha recibido un país en quiebra y que había que “apretarse el cinturón”.

Un artículo de la revista Sic, de marzo de 1989, refiere que la toma de posesión del presidente Pérez dejó a los venezolanos una imagen difícil de digerir, pues “la austeridad predicada y necesaria brilló por su ausencia”, además de los anuncios de las medidas económicas a implementar.

Parte del paquete económico del gobierno de CAP, de 1989, establecía la liberación de los precios y de las tasas de interés, aumentos en el precio de la gasolina (en 100%), de las tarifas de electricidad y teléfono (en 50%), así como la eliminación de subsidios y del control de cambio.

El paquete también contemplaba endeudamientos adicionales con el Fondo Monetario Internacional (FMI), restricción de las importaciones e incentivos para las actividades exportadoras, entre otras medidas, cuyo impacto se compensaría con un aumento salarial del 30% en el sector público, extensible al sector privado por convenios a negociar.

Estas medidas buscaban someter a la economía al rigor de las fuerzas del mercado, donde los precios los determinaría el juego de la oferta y la demanda. La soberanía de las decisiones económicas nacionales quedaría a merced del FMI.

“Un auténtico paquete para los sectores medios empobrecidos de Venezuela. No hay que ser muy sagaz para prever las consecuencias sociales de estas medidas: acentuación de la pobreza y la agudización de las ya escandalosas diferencias sociales en el país”, sentenció el editorial de Sic de enero-febrero de 1989.

Días previos al estallido social

Esperando la liberación de los precios, los industriales y comerciantes mantenían acaparados algunos productos de primera necesidad. Los principales titulares de la prensa nacional de los dos primeros meses del ‘89 destacaban la ausencia de leche, café, sal, arroz, azúcar, papel higiénico, detergente y aceite de los anaqueles de los abastos y supermercados de todo el país.

“Cinco horas para comprar dos potes de leche popular”, era uno de los titulares de esos días del diario El Nacional.

Aunada a esta situación de acaparamiento, el asesinato del estudiante de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Dennis de Jesús Villasana Montaño, por parte de dos funcionarios de la PM, generó protestas en esta casa de estudios.

En la primera manifestación por la muerte de Dennis, falleció el empleado de la Facultad de Medicina de UCV, Carlos Yépez, a consecuencia de una bala en la cabeza disparada por otro efectivo de la PM.

La Universidad de Carabobo y la Universidad de los Andes se sumaron a las protestas en solidaridad por la muerte del estudiante y del empleado de la UCV, y en rechazo al denominado “paquetazo” de CAP.

El ministro de Educación de Pérez, Gustavo Roosen, había anunciado que dentro de las medidas económicas de ese gobierno estaba contemplada la privatización de la educación superior, y que los maestros no serían beneficiados con el decreto de aumento salarial del 30%, lo que generó también disgustos en el gremio y un paro de 48 horas.

El Caracazo

El aumento del precio de la gasolina se estableció el domingo 26 de febrero. Ante esto, los transportistas le exigieron al gobierno incrementar el costo del pasaje. Y así se dio: se les concedió un 30%, pero al siguiente día los usuarios se encontraron con un incremento de hasta un 80%.

El 30% del aumento salarial decretado por CAP aún no se había concretado para los empleados públicos, y Fedecámaras sólo querían negociar 6% del aumento en el sector privado. Ese lunes se generaron las primeras protestas, que se acentuaron en la ciudad capital, y que se conocieron posteriormente como “El Caracazo”.

El diario El Nacional describió lo que sucedió el 27 de febrero en una fotoleyenda de la siguiente manera: “Una ola de violencia y agitación sacudió ayer el país, en protesta por el alza de las tarifas de pasajes, gasolina y alimentos”.

Todo empezó en los alrededores del Nuevo Circo, cuando los usuarios de la ruta Caracas-Guarenas-Guatire se enteraron de las nuevas tarifas que deseaban imponer los choferes, mucho más altas que las aprobadas por el nuevo gobierno, y aún no publicadas en Gaceta Oficial.

Desde las 6:00 de la mañana decenas de pasajeros decidieron tomar la Avenida Lecuna, para protestar el alza, hasta la Avenida Bolívar, narró en un artículo Fabricio Ojeda, periodista de El Nacional, el 28 de febrero de 1989.

A medida que pasaba la tarde, seguía aumentando el número de personas que salían de sus casas espontáneamente para protestar. Todos los comercios cerraron sus puertas. En varios puntos de la ciudad se reportaban saqueos a camiones de comida y supermercados.

La situación se agudizó con la quema de autobuses y, en horas de la tarde, la PM ya había recibido instrucciones de reprimir.

El periodista de El Nacional Humberto Álvarez describió la situación de la siguiente manera: “En una acción de protesta por el alza inusitada del pasaje, el pueblo de Guarenas se lanzó ayer a la calle, saqueó y quemó más de 100 comercios, incendió 10 vehículos causando pérdidas millonarias, a la vez que colocó barricadas y mantuvo durante 7 horas incomunicada a Caracas con el oriente del país”.

El ministro de Defensa del gobierno de CAP, Italo del Valle Alliegro, anunció la noche del 28 de febrero, por decreto número 49, la suspensión de las garantías constitucionales.

Los derechos a la libertad y seguridad personal, a la inviolabilidad del hogar doméstico, a transitar libremente por el territorio nacional, a la libertad de expresión, a reunirse en público y a manifestar pacíficamente estuvieron suspendidos en esos días.

En una nota de marzo de 1989, el semanario Tribuna Popular denunció los abusos criminales perpetrados por efectivos de las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN): “Hechos que cabe atribuir no ya al nerviosismo o la inexperiencia de algún recluta, sino a una decisión de castigar de la manera más violenta a un pueblo que protesta, legítimamente, ante una situación insostenible e insoportable de degradación de sus niveles de vida”.

En el editorial del semanario se agregó: “No pueden existir excusas, en un régimen que se proclama democrático, para el ametrallamiento de edificios, bloques, ranchos y barriadas enteras”.

Por otro lado, el editorial de Sic de abril de 1989 también describió los sucesos de entonces: “Durante la semana del 27 el pueblo actuó desarmado… La cuestión no eran los ricos sino las cosas que necesitaban y con las que siempre habían soñado y en definitiva la cuestión eran las reglas de juego que no sólo los condenaban en el presente sino que les mataban la esperanza”.

CAP refirió que el estallido social se debió a una guerra de los pobres contra los ricos, cuando en realidad la protesta se produjo porque el pueblo estaba pasando hambre: familias venezolanas se alimentaban con “perrarina” y a los más pequeños les hacían teteros con agua de espaguetis.

El editorial de la revista SIC continúa así: “Los de mayor poder adquisitivo, sin embargo, se vieron a sí mismos como los enemigos del pueblo: unos abandonaron inmediatamente el país, o al menos pusieron a sus hijos a salvo, y otros se aprestaron militarmente para la autodefensa. No hubo, claro está, ningún ataque del pueblo, como habrían señalado altos funcionarios de aquel gobierno.

La arremetida vino por la acción combinada de la policía y el Ejército porque el enemigo era el pueblo. De hecho, todos los muertos eran civiles. Se dispararon más de cuatro millones de balas. Porque el objetivo no era controlar la situación sino aterrorizar de tal manera a los vencidos que más nunca les quedaran ganas de intentarlo otra vez”, citó el editorial de Sic.

Las víctimas de un brutal genocidio

Según la cifra oficial emanada por el gobierno de CAP, los sucesos de febrero y marzo de 1989 dejaron un saldo de 276 muertos, numerosos lesionados, varios desaparecidos y cuantiosas pérdidas materiales.

Sin embargo, estos números de víctimas quedaron desvirtuados por la posterior aparición de fosas comunes como La Peste, en el Cementerio General del Sur, donde aparecieron otros 68 cuerpos sin identificar, fuera de la lista oficial.

“Nunca pudo conocerse la cifra exacta de civiles muertos en estos sucesos”, según se cita en el portal del Comité de Familiares de las Víctimas (Cofavic), de los sucesos ocurridos entre el 27 de febrero y los primeros días de marzo de 1989.

En esta organización no gubernamental sólo se reunieron 42 familiares de fallecidos y desaparecidos y otras tres víctimas que quedaron incapacitadas, no obstante, la cantidad de civiles masacrados el 27 de febrero de hace 20 años y los días que siguieron es incalculable. De hecho, se habla de entre 2.000 y 3.000 personas asesinadas, aunque el entonces ministro Ítalo del Valle Alliegro contaba poco más de 300.

En el libro Desaparición Forzada, sus autores, Yahvé Álvarez y Oscar Battaglini, señalan que las acciones por parte del gobierno de CAP el 27 de febrero alcanzan proporciones que las acercan al más brutal genocidio de la historia venezolana.

Un fallo de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, 10 años después de la masacre al pueblo venezolano, ordenó al Estado venezolano indemnizar a los familiares de 45 personas asesinadas durante la revuelta social, todas representadas por Cofavic.

Todavía no se conoce el número exacto de muertos, heridos y desaparecidos en esos día de febrero y marzo de 1989. Aunque los hechos ocurrieron mucho antes de su mandato, el Gobierno del presidente Hugo Chávez reconoció la responsabilidad del Estado venezolano y en el año 2006, a través de su Ministerio de Interior y Justicia, anunció mecanismos para indemnizar también a las víctimas que no tuvieron acceso a la Corte Interamericana.

Fuente: http://abn.info.ve/noticia.php?arti…

Los avioncitos de la oposición

Roberto Hernández Montoya


La semana pasada la oposición tenía preparado un plan que ni Cerebro, a saber: una resistencia heroica de los latifundistas del Sur del Lago; una avanzada arrolladora de los estudiantes clapclapclap, un cacerolazo estrepitoso y tal vez un golpe militar devastador. Todos lo anunciaron: Hay un golpe de Estado en curso de parte del rrrÉgimen, declamó MariCori; la Universidad resistirá hasta el último mohicano, entonó la Rectora Magnífica; el Sur del Lago será el Vietnam de Chávez, recitó uno de los tantos chiquilicuatros de la oposición. Hasta el malogrado Orlando dictaminó que el gobierno caería lanzando avioncitos de papel. Si la payasada fumada de Orlando forma o no parte del plan no importa, porque una bufonada más pasa desapercibida en este concierto de chuscadas.
  Tal vez me equivoco y me paso de vivo, pero la oposición se volvió a propinar a sí misma una de sus tantas derrotas perfectas bit.ly/hkL7L3. La oposición me recuerda al villano de la inolvidable serie colombiana Caballo viejo, basada en la canción homónima de Simón. El héroe, el caballo viejo de la historia, nunca se enteraba de las maquinaciones campanudas de aquel villano aparatoso, que no pegaba una. Hay varios villanos así en la ficción: el Cuajináis, enemigo del Chapulín Colorado; Cerebro, el amiguito de Pinky; el Coyote, el enemigo del Correcaminos; el Malvado Carabel bit.ly/gI8Sz0.
  Lo primero y más grave fue la arrugada del que estaba destinado a ser el cíclope legendario de la resistencia al rrrÉgimen en las marismas del Sur del Lago, dirigiendo por un teléfono satelital sus mesnadas de paracos como todo un señor feudal. “¡Aquí, aquí mis doscientos,/los que comedes mi pan,/que hoy era llegado el día/en que honra debemos ganar!” bit.ly/i1oaxv, etc. Mientras aquellas huestes homéricas cubrían de gloria los campos inundados del Sur del Lago, en Caracas los intrépidos estudiantes clapclapclap inundarían de honor las calles, que presenciarían atónitas los arrojos insólitos de los jóvenes estudiosos. Como decía la proclama de Cipriano Castro en 1902: “El sol de Carabobo vuelve a iluminar los horizontes de la Patria y de sus resplandores surgirán temeridades como las de las Queseras del Medio, sacrificios como el de Ricaurte, asombros como el del Pantano de Vargas, heroísmos como el de Ribas y héroes como los que forman la constelación de nuestra grande Epopeya” bit.ly/hvLD6n.
  Nada.
  A lo sumo sonaron algunas cacerolas palúdicas a las 8 pm del 22 de diciembre. Al mediodía de ese 22, Bernardo del Carpio, o sea, el legendario Chucho Meleán, de las gestas de la famosa vendetta, había libado un cafecito con el ministro Juan Carlos Loyo y el vicepresidente Elías Jaua. La sangre no llegó a la orilla del Sur del Lago. Al día siguiente los cuatro educandos que acudieron a la convocatoria y educandas no franquearon el muro de la guardia y fueron tan torpes que hasta les capturaron una gavera llena de bombillos de pintura. El 24 a mediodía, haciendo control de daños, la bizarra Rectora ripostaba con una enclenque misa campal, que no hacía sino recordar al pueblo inundado la estruendosa ausencia de la curia en el diluvio que lo enlutó en las semanas inmediatamente anteriores. Y que, de paso, derrumbó, espero que no para siempre, el carácter de bastión de la educación laica que siempre tuvo la UCV republicana.
  El plan maestro, tal vez me equivoco, se les aguó, infiero que sea la humedad. Mientras tanto el Presidente andaba de barrizal en lodazal, salvando, curando, dando ánimo, endulzando la amargura, prometiendo, cumpliendo, llevando, entregando, guareciendo. Hasta el propio Palacio de Miraflores entregó y vimos conmovidos a niños haciendo historia correteando por los pasillos y el patio del pez que escupe el agua. Estaban los viejos presidentes tiritando bajo el polvobit.ly/ew1cEs.
  En 2002 la oposición tenía a Pdvsa, a la cúpula militar, a Cantv, a RCTV, a Globovisión, a la curia, a la CIA, a Fedecámaras, entre otros recursos. Y no pudo. Ahora de eso ya no tienen ni la cúpula militar, ni Pdvsa, ni Cantv, ni RCTV. Como dijo una vez José Vicente: a la oposición solo le queda Bush. De este lado en 2002 solo teníamos un canal operado con cuatro trastos viejos que funcionaban gracias a los esfuerzos sobrehumanos y los rezos de Jesús Romero Anselmi, quien solo por eso merece que le den su nombre a una plaza. Unos círculos bolivarianos recién y mal constituidos. Y volvió, volvió, volvió. Ah, porque teníamos al pueblo civil y al armado, que no es poca cosa. Ahora además tenemos a Unasur, que ya ha demostrado su eficacia al menos en Bolivia y el Ecuador. Tampoco es poca cosa. Y un sistema de medios que aún está por ser el ideal, pero tampoco es poca cosa.
  No sé si es triunfalismo, que es peor que el derrotismo, pero si vienen así, habrá que preguntarles: “¿Me vas a cortar con ese avioncito de papel?”.
roberto.hernandez.montoya@gmail.com


Parlamentarismo social de calle será fundamental para diputados del PSUV.

Rafael Delgado, diputado del PSUV
Prensa PSUV.- La experiencia acumulada por los Diputados y Diputadas de la actual Asamblea Nacional en lo referente a las Jornadas de Parlamentarismo Social de Calle en todo el país se ha convertido en el centro de los debates que se realizan en el Instituto Superior de Estudios Políticos , que se instaló en el Hotel Alba Caracas desde la semana pasada.
Los Diputados y Diputadas electos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) conocieron este martes, durante la séptima jornada de trabajo, lo relativo a la Reforma a la Ley de los Consejos Locales de Planificación y Coordinación de Políticas Públicas, así como las bondades de la Ley del Consejo Federal de Gobierno y la Ley Orgánica de los Consejos Comunales.
“La idea es que ellos (los Diputados) se conviertan en los promotores y defensores de esas leyes, puesto que la derecha las viene atacando vilmente. Las tildan de paquetazo y hallacazo e inconstitucionales, argumentos que se necesita estar preparado para rebatirlas y defender al proceso bolivariana”, señaló Rafael Delgado, Diputado saliente del PSUV.
En su ponencia, el parlamentario revolucionario dijo que acompañará a los Diputados y Diputadas entrantes en la tarea de potenciar las iniciativas populares para la creación de leyes que permitan profundizar el Socialismo Bolivariano.
“Seguiremos defendiendo el proceso. Ellos en la Asamblea Nacional y nosotros en la calle, pero tenemos que estar coordinados y ese es el compromiso que vinimos a establecer el día de hoy. Ellos nos están solos, están con los Diputados que hemos trabajado y el Comandante Chávez” expresó Rafael Delgado, integrante de la Comisión de Participación Ciudadana de la Asamblea Nacional
Más leyes del Poder Popular
Delgado anunció que esta semana será sancionada por la Asamblea Nacional la Ley de Transferencia de las Competencias y Servicios al Poder Popular, que posibilita a los Consejos Comunales y las Comunas ejercer funciones propias de los estados y municipios del país.
También serán sancionadas la Ley de los Consejos Locales de Planificación de Políticas Públicas y la Ley de los Consejos Estadales de Planificación de Políticas Públicas, que se constituyen como espacios para la discusión, control y ejecución de programas y proyectos de las comunidades.
“Nosotros necesitamos que en el marco de este conjunto de leyes, los Consejos Comunales y las expresiones del Poder Popular estén en esos espacios y por ellos necesitamos reformar esas leyes para eliminar todos esos impedimentos que no permiten que el Pueblo se siente con ellos”.
Los Consejos Estadales de Planificación son presididos por los Gobernadores y el Consejo Local de Planificación por los Alcaldes. “Así como nuestro Pueblo está representado en el Consejo Federal de Gobierno, también hay necesidad de que se sienten en los espacios más subalternos” explicó el Diputados

Reflexiones de fin de año

*ANA ELISA OSORIO


Lamentablemente el espacio del que dispongo no me permite hacer un recuento de los acontecimientos que pudieran haber impactado tanto positiva como negativamente el proceso revolucionario que vivimos en nuestra República Bolivariana de Venezuela.
Lo que para mí sí quedó evidenciado es la vulnerabilidad del proceso, si en algún momento nos sentimos seguros del “no volverán” los pitiyanquis, los apátridas, los oligarcas, a mi modo de ver es un error seguir pensando así y que quede claro que esta no es una expresión de mis deseos si no una reflexión, necesaria de hacer cuando el 2010 se va y estamos al encuentro del 2011.
Lamentablemente, la memoria del pueblo es corta y los logros extraordinarios que ha obtenido la Revolución se han olvidado (déficit en nuestra política comunicacional) o al menos se han desvanecido y no distinguimos cual era la Venezuela antes de 1998 y cuál es ahora; la guerra de cuarta generación desarrollada por el enemigo ha logrado enajenar a más del 40 % de la población y no hemos sabido combatirla eficazmente.
Tampoco hemos logrado masificar ni consolidar un sistema de formación socialista que impregne de ética socialista, de valores y una nueva cultura y conducta para luchar contra el modelo consumista capitalista hegemónico en nuestra sociedad.
Por otra parte el aparato burocrático ha crecido y no terminamos de aniquilar el viejo Estado para darle paso al Estado Comunal como la transición necesaria al socialismo
He aquí las tareas que considero fundamentales desplegar con profundidad y eficacia para reducir los riesgos a que nos enfrentaremos en el 2011.
Mis mejores deseos para el 2011 para la Patria y para todas y todos comprometidos y empeñado en la paz, la justicia y el bienestar de nuestro Pueblo.

*Miembro de la Dirección Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).Diputada Electa al Parlatino.



martes, 28 de diciembre de 2010

Reflexiones de Fidel:La batalla contra el cólera.

FIDEL CASTRO RUZ



Hago un alto, entre varios análisis importantes que ocupan mi tiempo en estos días, para referirme a dos temas que deben ser conocidos por nuestro pueblo.
La ONU, instigada por Estados Unidos, creador de la pobreza y el caos en la República haitiana, había decidido enviar al territorio de Haití a sus fuerzas de ocupación, la MINUSTAH (Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití) que, de paso, introdujo la epidemia de cólera en ese hermano país.
El Secretario General de la OEA, por su parte, decidió nombrar a principios de 2009, como representante personal suyo en Haití a un intelectual brasileño, Ricardo Seitenfus, que entonces laboraba en el Ministerio de Relaciones Exteriores de su país.
Seitenfus gozaba de merecido prestigio en los círculos diplomáticos y gubernamentales de la capital de Haití por la seriedad y franqueza con que abordaba los problemas. En 1993 había escrito un libro titulado: “Haití: la soberanía de los dictadores”. Ese año visitó por primera vez Haití.
Hace dos días, el pasado 25 de diciembre, las agencias de información divulgaron la noticia de que el representante especial de la OEA había sido abruptamente despedido de su cargo.
¿Qué originó la drástica medida?
Entrevistado hace varios días por el diario Le Temps, en Suiza, Seitenfus respondió a varias preguntas de ese órgano de prensa, exponiendo con sinceridad sus puntos de vista.
En apretada síntesis explicaré con palabras textuales lo ocurrido de acuerdo a la información ofrecida a través de Internet y traducido del francés.
La primera pregunta de Le Temps fue:
“Diez mil cascos azules en Haití, ¿a su juicio, es una presencia contraproducente?”
Respuesta de Ricardo Seitenfus:
“El sistema de prevención de los litigios en el marco del sistema de la ONU no se adapta al contexto haitiano. Haití no es una amenaza internacional. No estamos en situación de guerra civil. [...] el Consejo de Seguridad [...] impuso los cascos azules en 2004, después de la salida del Presidente Aristide. [...] Para la ONU era cuestión de congelar el poder y de transformar a los haitianos en presos de su propia isla.”
Pregunta 2.
“¿Qué es lo que impide la normalización del caso haitiano?
“Ricardo Seitenfus: Durante doscientos años, la presencia de tropas extranjeras ha alternado con la de dictadores. La fuerza es la que define las relaciones internacionales con Haití y nunca el diálogo. El pecado original de Haití, en la escena mundial, es su liberación. Los haitianos cometieron lo inaceptable en 1804: un crimen de lesa majestad para un mundo impaciente. El Occidente era entonces un mundo colonialista, esclavista y racista que basaba su riqueza en la explotación de las tierras conquistadas. Por consiguiente, el modelo revolucionario haitiano daba miedo a las grandes potencias. Los Estados Unidos no reconocieron la independencia de Haití hasta 1865, y Francia exigió el pago de un rescate para aceptar esa liberación. Desde el principio, la independencia estaba comprometida y el desarrollo del país obstaculizado. [...] Nada se soluciona, se empeora. Quieren hacer de Haití un país capitalista, una plataforma de exportación para el mercado americano, es absurdo. [...] Existen elementos en esta sociedad que han logrado impedir que la violencia se extienda sin medida.”
Pregunta 3.
“¿No es una dejación ver en Haití una nación inasimilable, cuyo único futuro es el retorno a valores tradicionales?
“Ricardo Seitenfus: Una parte de Haití es moderna, urbana y tornada hacia el extranjero. El número de haitianos que viven fuera de su frontera se estima en
cuatro millones. Es un país abierto al mundo. [...] Más del 90% del sistema educativo y la salud están en manos privadas. El país no dispone de recursos públicos para hacer funcionar de una manera mínima un sistema oficial. [...] El problema es socioeconómico. Cuando la tasa de desempleo alcanza un 80%, desplegar una misión de estabilización es insoportable. No hay nada que estabilizar…”
Pregunta 4.
“Haití es uno de los países que recibe más ayuda del mundo, sin embargo la situación no hace más que deteriorarse desde hace veinticinco años. ¿Por qué?
“Ricardo Seitenfus: La ayuda de urgencia es eficaz; pero cuando se vuelve estructural, cuando esta sustituye al Estado en todas sus misiones, se consigue una falta de responsabilidad colectiva. [...] El sismo del 12 de enero y posteriormente la epidemia de cólera no han hecho más que acentuar este fenómeno. La comunidad internacional tiene el sentimiento de que cada día tiene que rehacer lo que terminó la víspera. [...] Tenía la esperanza que, ante la desdicha del 12 de enero, el mundo iba a comprender que se había equivocado con Haití. [...] En vez de hacer un balance, se enviaron aún más soldados. Hay que construir carreteras, elevar presas, participar en la organización del Estado, en el sistema judicial. La ONU dice que no tiene mandato para ello. Su mandato en Haití es mantener la paz del cementerio.”
Pregunta 5.
“¿Qué papel juegan las ONGs en este fracaso?
“Ricardo Seitenfus: A partir del sismo, Haití se ha convertido en una encrucijada inevitable. Para las ONGs transnacionales, Haití se ha transformado en un lugar de paso forzado. Diría incluso algo peor que eso: de formación profesional. [...] Existe una relación maléfica o perversa entre la fuerza de las ONGs y la debilidad del Estado haitiano. Algunas ONGs sólo existen debido a la desdicha haitiana.”
Pregunta 6.
“¿Qué errores se han cometido después del sismo?
“Ricardo Seitenfus: Ante la importación masiva de bienes de consumo para alimentar a las personas sin hogar, la situación de la agricultura haitiana ha empeorado. El país ofrece un campo libre a todas las experiencias humanitarias. Es inaceptable desde el punto de vista moral considerar a Haití como un laboratorio. La reconstrucción de Haití y la promesa que destacamos de los 11 mil millones de dólares despiertan codicia. [...] Los médicos haitianos que Cuba forma, [...] cerca de la mitad [...] que deberían estar en Haití [...] están trabajando hoy en los Estados Unidos, en Canadá o en Francia.”
Pregunta 7.
“Se describe sin cesar a Haití como el margen del mundo, ¿ve usted el país como un concentrado de nuestro mundo contemporáneo…?
“Ricardo Seitenfus: Es el concentrado de nuestros dramas y de los fracasos de la solidaridad internacional. No estamos a la altura del reto. La prensa mundial viene a Haití y describe el caos. [...] Para ella, Haití es uno de los peores países del mundo. Es necesario ir a la cultura haitiana, es necesario ir al terruño. [...] Nadie se toma el tiempo ni tiene el deseo de intentar comprender lo que yo llamaría el alma haitiana.”
Pregunta 8.
“¿Además del reconocimiento del fracaso, qué soluciones propone?
“Ricardo Seitenfus: En dos meses, habré terminado una misión de dos años en Haití. Para permanecer aquí, y no ser agobiado por lo que veo, tuve que crearme una serie de defensas psicológicas. Quería seguir siendo una voz independiente a pesar del peso de la organización que represento. [...] El 12 de enero aprendí que existe un potencial de solidaridad extraordinario en el mundo. Y es necesario no olvidar que, en los primeros días, fueron los haitianos los que completamente solos, con las manos vacías, intentaron salvar a sus prójimos. [...] Debemos pensar simultáneamente en ofrecer oportunidades de exportación para Haití y también proteger esta agricultura familiar que es esencial para el país. Haití es el último paraíso del Caribe aún inexplotado por el turismo, con 1 700   kilómetros de costas vírgenes [...] Hace 200 años, Haití iluminó la historia de la humanidad y la de los derechos humanos. Es necesario ahora dar una oportunidad a los haitianos de confirmar su visión.”
Se puede estar o no de acuerdo con cada una de las palabras del brasileño Ricardo Seitenfus, pero es incuestionable que dijo verdades lapidarias en sus respuestas.
Considero conveniente añadir, y también esclarecer:
Nuestro país no solo envió cientos de médicos al vecino pueblo hermano de Haití, sino también miles de ellos a otros pueblos del Tercer Mundo, particularmente en situaciones de desastres naturales, y contribuyó a la formación de decenas de miles de médicos en nuestra Patria y en el exterior.
La colaboración médica con Haití comenzó hace 12 años, el 4 de diciembre de 1998.
Cuando a finales de la década de los 90 dejó de existir la tiranía de Duvalier y los Tonton Macoutes -impuesta durante décadas por Estados Unidos- y un gobierno de elección popular asumió la dirección de Haití, Cuba envió 100 médicos para prestar servicios en ese país, y el primer contingente de jóvenes haitianos graduados de bachiller se trasladaron a Cuba para iniciar sus estudios de Medicina en 1999.
A su vez, en el año 2001, iniciamos una colaboración con la Universidad de Medicina creada por el presidente Jean Bertrand Aristide, a la que enviamos profesores que laboraban también como médicos al servicio del pueblo haitiano. Cuando los yankis promovieron un golpe de Estado, y la escuela de medicina fue convertida en cuartel por los golpistas, alrededor de 270 estudiantes de la misma se trasladaron a Cuba con los profesores y prosiguieron sus estudios en nuestra Patria.
La Misión Médica Cubana continuó, sin embargo, prestando sus servicios humanitarios en Haití, que nada tenían que ver con los problemas de carácter político internos del país, bajo la ocupación de los soldados golpistas, las tropas yankis o las fuerzas de la MINUSTAH.
En agosto de 2005, los 128 primeros alumnos haitianos de sexto año de Medicina regresaron a su país para la práctica docente de su carrera, junto a los médicos cubanos que prestaron sus servicios en Haití.
Desde el segundo semestre de 2006 hasta el segundo semestre de 2010 se han ido graduando 625 jóvenes médicos haitianos, sobre los cuales tenemos un altísimo concepto. De ellos, 213 laboran en las instituciones médicas del Gobierno de Haití; 125 en los Centros de Control Médico del Cólera o en las brigadas de penetración en las subcomunas, junto a los médicos cubanos y latinoamericanos graduados de la ELAM que combaten la epidemia del cólera; 72 trabajan en centros médicos de las ONGs y privados; 20 en los llamados “Centros Mixtos”; 41 continúan estudiando una segunda especialidad en Cuba; 27 recién graduados que ya están en Haití, pendientes de ubicación; 14 sin vínculo laboral por problemas personales como gestación y maternidad; otros cuatro cuya ubicación se desconoce, y un fallecido.
Por último, 104 laboran en el exterior, fundamentalmente en España, Estados Unidos, Canadá y Francia; uno en Suiza, y cuatro en países de América Latina. No sería correcto emitir juicio sobre cualquiera de ellos ya que su país es sumamente pobre, ha carecido de recursos y empleos, y no consta en absoluto que alguno se haya negado a servir a su país. Son valores médicos muy demandados, cuyas cunas fueron Haití y Cuba.
La cifra oficial de fallecidos por el cólera se eleva a
2 707 para una tasa de 2,1%.
Durante tres días consecutivos no ha muerto un solo enfermo de cólera entre los atendidos por la Misión Médica Cubana. La tasa de letalidad ha descendido ya a 0,57 entre los 47 537 pacientes tratados por ellos. La epidemia puede ser erradicada evitando que se convierta en endémica.
En la Mesa Redonda de mañana, a las seis de la tarde, escucharemos noticias frescas e interesantes sobre la batalla contra el cólera en Haití, y a voces con importantes noticias y autoridad sobre el tema.
Proseguiré el martes 28 con el segundo punto.

Diciembre 27 de 2010
5 y 12 p.m.

EMBARGO CONTRA CITGO Y PDVSA PREPARA EL GOLPE JUDICIAL.

Luis Britto García




1Hace 108 años quince acorazados de Inglaterra, Alemania e Italia cañonearon nuestras costas, derruyeron nuestras fortalezas, desembarcaron tropas, quemaron oficinas públicas y documentos históricos y robaron hasta las campanas de las iglesias. Cobraban a cañonazos supuestas acreencias cuya validez y monto, conforme disponen nuestras constituciones desde el siglo XIX, sólo podía ser reconocido y estimado por tribunales venezolanos y según nuestras leyes. El irreductible Cipriano Castro resistió, y cien mil voluntarios se ofrecieron para defender la inmunidad de jurisdicción de Venezuela. La mediación de Estados Unidos redujo la desmesurada reclamación de 186.400.000 bolívares a la sexta parte.
2Del desdichado incidente los venezolanos no aprendimos nada; las transnacionales, todo. En violación de nuestras constituciones, las empresas foráneas sistemáticamente pretenden introducir en los contratos de interés público cláusulas que someten las controversias que surjan sobre ellos a leyes, jueces y árbitros extranjeros. Éstos sentencian invariablemente a favor de los imperios: de 232 casos sometidos al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias sobre las Inversiones (CIADI), 230 fueron decididos a favor de las transnacionales. Cuando el dinero nombra al juez, escribe la sentencia.
3Así, en esta década, árbitros internacionales condenaron a Venezuela a pagar pesada indemnización a la transnacional Maxipistas para premiarla por fracasar en la administración de la autopista Caracas-La Guaira. Negociadores transnacionales exigen que Venezuela indemnice a INTESA, cuyo sabotaje del corazón informático de PDVSA nos costó pérdidas de 15.000 millones de dólares. Reclama indemnización ante árbitros extranjeros la Gold Reserve, predadora de nuestros recursos auríferos. También pretenden sendas demandas ante órganos jurisdiccionales extranjeros las transnacionales Cemex y Conoco. La Exxon intentó confiscar las reservas internacionales de Venezuela para garantizar las resultas de una demanda temeraria ante tribunales extranjeros. Sus medidas cautelares intentaban afianzar el pago de 12.000 millones de dólares. Consigné ante nuestros funcionarios los tratados internacionales que prohíben tal práctica. A punto estuvimos de ser bloqueados, no ya por acorazados, sino por árbitros extranjeros y jueces apátridas que inconstitucionalmente ceden a aquellos la irrenunciable competencia para decidir controversias sobre nuestros contratos de interés público.
4El 20 de diciembre de 2010 el New York Post informa que los 23 magistrados del Juzgado del Sexto Circuito de Apelaciones negaron a Venezuela el derecho de debatir ante la Corte Suprema de Apelaciones de EEUU la demanda de un grupo de inversionistas de Ohio que reclaman 8.000 millones de dólares por bonos de Bandagro. Su abogado David Richards prepara el embargo de las gasolineras de Citgo, tres refinerías en la costa del Golfo y una flota de tanqueros de PDVSA anclados en Houston. Seguramente descorchan botellas de champaña los jueces venezolanos que sostienen que las controversias sobre nuestros contratos de interés público deben ser resueltas por jueces y árbitros extranjeros: gracias a sus complacientes veredictos, Venezuela está una vez más bloqueada, sin necesidad de acorazados ni soldados extranjeros.
5Los pueblos tienen los gobiernos que se merecen, y éstos, las agresiones que facilitan. Varias veces he alertado que contra Venezuela se prepara un golpe judicial. Una andanada de demandas temerarias será decidida en contra nuestra por una jauría de tribunales y árbitros extranjeros. Para garantizar el pago de los 12.000 millones de dólares que pretende la Exxon en su demanda todavía en curso, y de los 8.000 millones que exigen los titulares de bonos de Bandagro, y de los miles de millones adicionales que reclaman Cemex y Conoco y la Gold Reserve y cuanta transnacional entre en la conspiración, los jueces extranjeros ordenarán el embargo masivo de tanqueros y envíos de petróleo y compras venezolanas en el exterior. A la suma total demandada se añadirán las de los intereses y las costas judiciales y los honorarios profesionales. No hay que olvidar, por otra parte, que para mejor garantizar el pago las medidas de embargo se ejecutan sobre bienes que valen el doble de lo demandado. Sólo las demandas de la Exxon y de los inversionistas de Ohío implicarían embargos acumulados por 40.000 millones de dólares: el monto de nuestras reservas internacionales. Bastará con ello para inferir catastrófico y quizá irreparable golpe a la economía venezolana.
6En la segunda fase del golpe judicial, malinterpretando el artículo 19 de la Constitución de la República Bolivariana, que pareciera hacer prevalecer contra ella los tratados sobre Derechos Humanos, un juez extranjero depondrá al Presidente de Venezuela por alguna supuesta violación de aquellos. Con tal fin desde hace tiempo llueven demandas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ante la Corte Interamericana de la Organización de Estados Americanos. En el momento oportuno, diluviarán ante el Tribunal de La Haya y ante cualquier otro conciliábulo que se sienta con ganas de deponer gobiernos progresistas.
7Golpe avisado no tumba gobierno. Para evitarlo, en las Leyes Habilitantes declaremos sin valor cualquier contrato que someta el interés público de Venezuela a leyes, árbitros o jueces extranjeros. Legislemos de manera que ni la interpretación más retorcida pueda inventar excepciones al artículo 151 de la Constitución, y ni a la inmunidad de jurisdicción que consagra su artículo 5. Sigamos el ejemplo de Ecuador retirémonos del CIADI y denunciemos todo tratado que inconstitucionalmente intente someternos a tribunales extranjeros. Elijamos jueces que defiendan nuestra inmunidad de jurisdicción. El golpe avisa; el golpe judicial ha avisado demasiadas veces.

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Versión en francés, gracias a la inteligente ayuda del amigo Romain Vallée: http://luisbrittogarcia-fr.blogspot.com
Libros de Luis Britto en Internet:
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Dictadura mediática en Venezuela: www.minci.gob.ve
La paz con Colombia: 
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(Ilustración. George Grosz)

Kenia: El difícil ascenso político de las mujeres.


Por Miriam Gathigah
(IPS) - Cada vez hay más mujeres en cargos de decisión en Kenia, pero todavía son pocas para lograr un cambio significativo en materia de equidad de género.

La Asamblea Nacional tiene 224 miembros, de los cuales 22 son mujeres. En el gabinete, de 41 ministros y 52 viceministros, hay sólo 12.

Kenia se precia de ser la economía más fuerte de África oriental, pero está entre los peores en materia de equidad de género. Ruanda, por ejemplo, ya alcanzó 18,8 por ciento de representación femenina en el parlamento. En los últimos años, las keniatas han tratado de ganar posiciones de liderazgo, en especial en el parlamento.

En las elecciones de 2007, hubo 269 mujeres entre los 2.548 aspirantes a ocupar un asiento parlamentario, por encima de las 44, en 1.015 candidatos que se presentaron en 2002.

Los hombres se sienten inseguros, lo que "se hace evidente en la violencia sufrida por las mujeres en los disturbios postelectorales", sostuvo Alice Wahome, quien fue candidata a ocupar un asiento parlamentario en 2007.

"Muchas candidatas fueron amenazadas y agredidas física o sexualmente. Algunas se retiraron de la contienda debido a la intensa intimidación", añadió Wahome, quien entonces fue atacada y terminó en el hospital.

Hay más mujeres en el parlamento y en el gabinete actuales, que en la legislatura y el gobierno anteriores, pero no están en las secretarías clave.

Además, en el anterior gabinete no hubo nunca más de tres ministras a la vez.

El único ministerio vinculado a los círculos de poder y a cargo de una mujer fue el de Justicia y Asuntos Constitucionales.

Se atribuye a la ministra Hon Martha Karua, haber creado las condiciones que llevaron al exitoso proceso de reforma constitucional. La secretaria renunció hace unos meses porque, según ella, habían fuerzas poderosas frustrando sus esfuerzos de hacer reformas fundamentales.

"También estuvo detrás del proyecto de Acción Afirmativa de 2009 que, pese a haber sido rechazado por el parlemento no fue en vano porque quedó un artículo en la Constitución", explicó Alice Karanja, empresaria interesada en política.

Es difícil evaluar el trabajo de las ministras porque hay muy pocas y tienen poco acceso a recursos económicos. Sólo seis mujeres tienen control del presupuesto.

Las secretarías que han tratado de mejorar la situación de las mujeres son el Ministerio de Género y Desarrollo Social y el de Programas Especiales, pero no quiere decir que no haya otros trabajando en el mismo sentido.

Las mujeres han logrado muchas cosas, pero no se reconoce su trabajo. Ellas suelen encargarse de servicios sociales como mejorar el acceso al agua, al saneamiento, a los alimentos y a la salud.

También "son consideradas responsables de incluir un artículo sobre salud reproductiva en la Constitución. Eso es porque comprenden la necesidad para mejorar el desarrollo", añadió Karanja.

En Kenia, hay un sistema de devolución de fondos a los distritos electorales a cargo de los respectivos legisladores. Pero sólo hay 16 mujeres.

Ellas están decididas a seguir luchando pese a las dificultades. Formaron una entidad llamada Asociación de Parlamentarias de Kenia (Kewopa, por sus siglas en inglés).

La organización se propone trabajar para que mujeres y hombres estén igualmente representados en el parlamento y promover políticas de género.