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lunes, 25 de mayo de 2026

Columna de Juan Martorano 547: La Renovación desde Abajo: El PSUV y la Reconfiguración de sus Direcciones Comunales.

 

*JUAN MARTORANO

Mientras el pasado sábado 23 monitoreábamos el despliegue militar de EEUU en Caracas y celebrábamos el cumpleaños, simultáneamente, como nos lo hizo observar uno de nuestros lectores, ocurría un proceso bien interesante e importante que nos impulsa en el día de hoy a informarlo a la opinión pública.

Y es el proceso en el que actualmente se encuentra el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que es una fase clave en su proceso de reestructuración interna bajo la estrategia de los Comités de Base Integral y su conexión directa con las comunidades.

1.- El Retorno a las Raíces Organizativas:

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha iniciado una de sus fases de revisión interna más importantes y profundas de los últimos años. Lejos de las dinámicas de las cúpulas, el partido de gobierno ha volcado su atención hacia la base de su tejido social: las calles y las comunidades.

En un contexto político complejo, este proceso de renovación de las direcciones comunales no es solo un trámite estatutario, sino un movimiento estratégico para medir su capacidad de movilización real y legitimidad territorial.

2.- La nueva arquitectura del Control Político de los Comités de Base.

El eje central de esta renovación gira en torno al despliegue de una nueva estructura organizativa. Bajo las directrices de la dirección nacional, el proceso actual busca consolidar los “Comité Bolivarianos de Base Integral”.

¿Cuál es el objetivo?.

Descentralizar las funciones de las Ubch (Unidades de Batalla Bolívar- Chávez) para que cada calle y comunidad cuente con una vocería activa.

El rol de la militancia

Con este proceso, se busca que los nuevos liderazgos de base no actúen únicamente como movilizadores electorales, sino como gestores de soluciones para los servicios públicos y la defensa de la soberanía en su radio de acción inmediato.

La metodología del proceso:

¿Cómo se eligen las nuevas direcciones comunales?

Se sostiene sobre una metodología de democracia interna que el partido define como “organizar, unir y sumar”. El proceso se desarrolla de la siguiente manera:

Asambleas de Calle y Comunidad: La militancia se convoca directamente en sus espacios habituales (canchas, escuelas, calles cerradas) sin intermediarios.

Postulación directa y abierta:

Cualquier militante inscrito puede postularse o ser postulado por sus vecinos, lo que teóricamente reduce la imposición de fichas o liderazgos impuestos de forma vertical.

Votación y Legitimación:

Mediante el voto directo de los asistentes a las asambleas, se eligen las nuevas jefaturas de calle, de comunidad y los equipos de trabajo que acompañaran  la gestión comunal.

Algunos datos importantes: Históricamente en estos procesos de base del PSUV, las mujeres representan más del 70% de las postulaciones y liderazgos electos, consolidando el rol de la mujer dentro de la organización y estructura territorial del PSUV.

El día sábado según nos informan, desde las 9 am hasta las 6 pm en el caso de la parroquia La Pastora por solo citar un ejemplo, se movilizaron 1.300 personas para postular, y solo en el caso de La Plaza de La Pastora había 231 personas que con su asistencia y rubrica confirmaron su apoyo a esta actividad.

Por ello es que es muy importante dentro de los análisis que realizamos dentro del nuevo momento político que vive el país luego de los eventos del 3 de enero de 2026, la respuesta de la Revolución Bolivariana y, particularmente del PSUV como la vanguardia y partido gobernante sin desmeritar el rol de los aliados, en la movilización y organización de estos equipos políticos comunales en su despliegue en los territorios.

Seguramente el Capitán Diosdado Cabello Rondón en su rol de Secretario General del partido, en su acostumbrada rueda de prensa de los lunes actuando como vocero de la Dirección Nacional del Partido y su Juventud, dará mucho más detalles y cifras de esta movilización ejecutada en pleno plan de guerra contra los yanquis.

Esto, junto con las movilizaciones ocurridas el sábado donde se rechazó la realización de este “simulacro de evacuación” son maneras de mostrar la fuerza del pueblo organizado y su respuesta ante las agresiones imperialistas.

Desafíos y lectura política del momento:

Cuando escribimos sobre este tema, nos exige mirar más allá de la superficie. Esta renovación enfrenta retos cruciales en el panorama actual:

Superar el desgaste: El principal reto de estas nuevas direcciones comunales es reconectar con una base social afectada  por la situación económica, la guerra cognitiva con su expresión más cruenta en el despliegue de operaciones de guerra psicológica y la gestión de los servicios públicos.

La cohabitación institucional: Entre líderes del partido deben aprender a articular de manera eficiente con los Consejos Comunales y las Comunas, que legalmente representan  a toda la población (sea chavista o no) y no solo a la militancia psuvista.

Preparación del mapa electoral: La renovación busca blindar la maquinaria del 1x10 desde la célula más pequeña de la sociedad para enfrentar los futuros escenarios, políticos y de otra índole, que se avecinan.

Conclusión. La Apuesta por la Resiliencia Territorial:

La renovación de las direcciones comunales del PSUV demuestra que, para el partido de gobierno, el verdadero poder de permanencia no se disputa en las oficinas de Caracas o de las instituciones, sino en la capacidad de mantener el control e influencia en cada esquina del país. El éxito de este proceso no se medirá por la cantidad de asambleas realizadas, sino por la capacidad de los nuevos liderazgos que allí surjan para transformarse en verdaderos canalizadores de las demandas de sus vecinos y vecinas.

Veremos si de este proceso la base realmente se está renovando con rostros jóvenes, o si se mantienen los liderazgos tradicionales o una mezcla de ambos.

¡Bolívar y Chávez Viven. Sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!                

¡Viviremos y Venceremos!

¡Leales siempre: Traidores Nunca!

* Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras Socialistas. , jmartoranoster@gmail.comj_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano



sábado, 16 de mayo de 2026

Columna de Juan Martorano 541: De la Vanguardia Teórica a la Resistencia Interna y Victoriosa. Las Líneas Estratégicas de acción política del PSUV (2011) frente a la Contingencia 2026

 

*JUAN MARTORANO

En  ediciones anteriores de nuestra columna señalamos el rol que a nuestro juicio debe jugar el Gobierno Bolivariano hoy liderado por la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez. Hoy trataremos de hacerlo en el caso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y el resto de organizaciones políticas o partidos que hacen vida en el Gran Polo Patriótico “Simón Bolívar”.

Los próximos dos años serán cruciales para la Revolución Bolivariana. Y así debe asumirlo la militancia y la dirigencia del PSUV y demás organizaciones aliadas. Lo que está en juego se trata de la posibilidad de avanzar en la profundización democrática de la sociedad venezolana para seguir abriendo caminos hacia el horizonte socialista o retrogradar al pasado del oscurantismo capitalista que impusieron el imperio y la burguesía al pueblo de Simón Bolívar.

En este instante, el imperio y sus lacayos trabajan por restituir el orden neocolonial y de dominación. Nuestra Revolución Bolivariana y los gobiernos democráticos y populares que hacemos vida en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) nos encontramos amenazados directamente por las fuerzas de la ultraderecha estadounidense y a nivel mundial y por terroristas del fascismo latinoamericano. Pero esto no es nuevo. Esto comenzó hace un poco más de dieciséis años a raíz del encuentro denominado “Peligro En Los Andes” realizado en el año 2010 en el Capitolio Federal de los Estados Unidos de Norteamérica y hoy con el despliegue de la Operación “Lanza del Sur” con el despliegue militar del Comando Sur en nuestros mares.

El hilo histórico de la Revolución Bolivariana ha estado marcado por la constante tensión entre la teoría de organización política y los embates de la geopolítica global. En enero de 2011, el entonces presidente Hugo Chávez Frías presentó al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) un documento medular: Las Cinco Líneas Estratégicas de Acción Política. Diseñadas originalmente para sanar las contradicciones internas tras los comicios parlamentarios de 2010 y preparar la maquinaria de cara al 2012, hoy estas líneas adquieren un matiz de supervivencia institucional tras los acontecimientos recientes que han sacudido al país, incluyendo la muerte Chávez debido y a la  incertidumbre que rodea la retención ilegal de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

En ese sentido haremos un desglose analítico que contrasta el diseño estratégico de 2011 con las realidades tácticas y de resistencia que asume el chavismo en 2026 bajo la gestión de figuras como Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello en el aparato estatal.

Líneas de Acción Política 2011

Enfoque Original de Chávez

Aplicación Contexto 2026

1.- De “La cultura política capitalista a la militancia socialista”

Combatir el Burocratismo, el individualismo, el sectarismo y el uso del partido como trampolín de ascenso social

Economía de resistencia. Discurso muta de la pureza teórica a la adaptación económica frente a las sanciones. La militancia se define hoy por la lealtad absoluta ante la fragmentación de la cúpula.

2.- Convertir la maquinaria en un Partido-Movimiento

Trascender el carácter meramente electoral de la organización para servir diariamente a las luchas y necesidades del pueblo

Estructura de contingencia: Ante la ausencia de elecciones y una posible reestructuración CNE, el partido debe funcionar como contención social y distribuidor de recursos críticos.

3.- El Partido como medio de propaganda, agitación y comunicación

Crear sistemas de comunicación comunitarios y alternativos para “preparar la opinión” y desmontar matrices de opinión enemigas

Guerra contra las Psyops y Fake News: Evolución hacia una ofensiva digital agresiva (Plan de Batalla Comunicacional 2026) destinada a contrarrestar las versiones internacionales sobre el quiebre del Ejecutivo.

4.- Plataforma del Poder Popular (Gobierno Comunal)

Pasar de la inercia de la maquinaria a liderar las bases y transferir competencias directamente a las comunidades organizadas.

El “Plan 2026” y las Milicias. LA Presidenta Encargada debe profundizar en los Circuitos Comunales y la Milicia Bolivariana asegurar el control territorial interno.

5.- Constitutución del Gran Polo Patriótico (GPP)

Política audaz de repolarización para reunificar corrientes populares, progresistas más allá del PSUV

Cierre de filas jerárquico:  Más que una apertura a la crítica, la dinámica actual exige un bloque monolítico sobre todo en el aparato de seguridad  del Estado para evitar diezmar las fuerzas, dividir y debilitar pero sobre todo evitar fugas internas-

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Dentro de este cuadro comparativo, a su vez hay recomendaciones y sugerencias que sometemos a la consideración y al debate de la militancia psuvista y del movimiento revolucionario en general.

Análisis de la Coyuntura. El choque entre la teoría y la contingencia

1.- La Batalla de las ideas versus  la Batalla Comunicacional: En 2011, la tercera línea estratégica proponía democratizar la información mediante métodos tradicionales como asambleas y el debate directo. En el escenario actual, la comunicación ha pasado de ser una herramienta formativa a un escudo de seguridad nacional. Tras las fuertes campañas digitales internacionales respecto a la detención y los procesos judiciales externos que pesan sobre Nicolás Maduro, la dirigencia interina en Caracas se ha visto obligada a activar planes de choque comunicacional orientados a mitigar la incertidumbre interna de las bases y unificar el discurso sobre una "agresión armada indirecta" por parte de potencias extranjeras.

2.- Del Partido-Movimiento al Control Comunal y Militar: La cuarta línea exigía que el PSUV empujara el nacimiento del "Estado Comunal". En 2026, el denominado "Plan 2026" lanzado meses atrás por el Ejecutivo ha tenido que acelerar la vinculación entre los circuitos comunales y los cuerpos de defensa (Milicia Nacional). Lo que en 2011 se concebía como una transferencia de poder idílica para la autogestión, en la actualidad representa una red de seguridad capilar indispensable para mantener la estabilidad civil y vigilar focos de protesta social en un entorno donde la legitimidad institucional se encuentra bajo severo cuestionamiento internacional.

3.- El Desafío de la Unidad Interna y Reinstitucionalización: La quinta línea (Gran Polo Patriótico) llamaba en su momento a aceptar corrientes críticas: *"Mientras más críticos, más me gusta"*, afirmaba Chávez en 2011. Sin embargo, el momento político de 2026 deja muy poco margen para el disenso interno. La detención de la principal figura presidencial ha forzado un reordenamiento donde la vicepresidenta y hoy Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez asume roles ejecutivos de alta exposición, mientras factores históricos del chavismo, alineados con el aparato de seguridad, mantienen una postura hermética frente a las demandas de la Plataforma Unitaria y la comunidad internacional para un calendario de elecciones generales inmediato. La premisa actual no es la expansión ideológica, sino la preservación de la estructura del Estado frente a posibles "cambios gatopardianos".

Conclusiones: El Prisma de la Resistencia: Las Líneas Estratégicas del PSUV de 2011 fueron redactadas desde una posición de ofensiva política y holgura económica basada en el ingreso petrolero de la época. Hoy, quince años después, el partido de gobierno aplica esas mismas directrices pero en un sentido estrictamente defensivo. (Resaltado y subrayado del articulista).

El paso de una maquinaria electoral a un esquema de control comunal y militarizado demuestra que la organización ha priorizado su capacidad de resiliencia territorial por encima de sus promesas originarias de democratización interna. Frente al vacío que supone el confinamiento de su principal líder en la esfera geopolítica exterior, el PSUV sobrevive utilizando la estructura celular heredada de aquellos debates de 2011, demostrando que su arquitectura organizativa sigue siendo el principal muro de contención del proyecto bolivariano.

Pero, como hemos dicho, estos son ideas y que de acuerdo a los roles a jugar, debe asumir cada uno en el marco del nuevo momento que vive el país.

Próximamente esperamos poder hacer una aproximación sobre lo que debe hacer el movimiento popular y organizaciones sociales, en el marco de los roles y de una estrategia articulada de resistencia al imperialismo.

Es fundamental, en esta etapa, recuperar, reagrupar, rearticular las fuerzas dispersas, desmovilizadas, desmoralizadas o confundidas por el adversario o por nuestros errores.

Nuestros adversarios nos prefieren dispersos, desunidos y enfrentados en diatribas estériles, porque saben que ése es el camino más expedito para intentar poner freno al avance de las fuerzas democráticas revolucionarias.

Nuestro trabajo como organización debe partir del principio estratégico de una profundización democrática de la sociedad venezolana, que nos permita el debilitamiento progresivo de las fuerzas antidemocráticas, reaccionarias y apátridas de la contrarrevolución. Para ello, es necesaria la combinación de un conjunto de políticas y tácticas, que neutralicen la reproducción de su ideología y logren para nosotros la recuperación de los espacios territoriales perdidos, así como consolidar, reforzar y ampliar los terrenos y posiciones ya tomados, incrementando nuestra base social de apoyo para la consolidación estratégica de la Revolución Bolivariana.

La fortaleza de la Revolución Bolivariana se sustenta, en buena medida, en la voluntad del máximo liderazgo de la Revolución, de enfrentar esta “cultura capitalista”, favoreciendo el contacto directo con el pueblo, interpelándolo, pero sobre todo dejándose interpelar por él, convirtiéndose en una suerte de intérprete de las demandas y las aspiraciones populares, dándole voz a los que nunca la tuvieron y haciendo visibles a los invisibles, a los marginados, a los olvidados y explotados.

Sin embargo, debemos reconocer fallas en el funcionamiento del PSUV y su vinculación con la base social de apoyo a la Revolución.

Entre las posibles causas de esta situación, podemos verificar, en mayor o menor medida, algunas actitudes o desviaciones características de los partidos tradicionales, tales como el burocratismo, el oportunismo, el sectarismo, el nepotismo y el gradual alejamiento de la base social bolivariana, resultantes de la persistencia de la “cultura capitalista” en el seno de la sociedad.

Esta cultura es reproducida a lo interno del Partido, y se expresa en que algunos sectores lo conciben como un medio para el “ascenso social” de los y las militantes con responsabilidades de dirección a distintos niveles. Algunos camaradas se consideran líderes absolutos e indiscutibles en sus espacios, y asumen la discrecionalidad de excluir del Partido, y hasta de la Revolución, a quienes se atrevan a diferir o a disentir de ellos y ellas.

De acentuarse este tipo de comportamiento, el PSUV podría terminar convertido en un partido/iglesia, una suerte de “guía de las masas incultas”, que considera a sus militantes y a las diversas formas de organización popular como simples correas de transmisión de la línea indiscutible de los nuevos “sacerdotes”. De seguirse este camino, estas prácticas debilitarán la base social de apoyo a la Revolución Bolivariana. Ojo con esto.

Porque las verdaderas protagonistas de la rectificación, de la ofensiva y de la resistencia antiimperialista deben ser las bases psuvistas obviamente bajo una clara orientación de la actual dirigencia política del partido. Pero esas líneas no deben surgir “desde arriba” sino fundamentalmente de un amplio debate y dialogo desde las bases.

Ahí se la dejamos.

¡Bolívar y Chávez Viven. Sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!                 

¡Viviremos y Venceremos!

¡Leales siempre: Traidores Nunca!

 

* Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras Socialistas. , jmartoranoster@gmail.comj_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano

jueves, 16 de octubre de 2025

¿Y si no fuera solo resistencia?

 



Foto: Referencial

En estos días de asedio y turbulencia, se repite con fuerza la palabra “resistencia”. Y sí, resistir es fundamental, pero no podemos reducir nuestra fuerza a la mera capacidad de aguantar. Resistir sin más, como quien solo aprieta los dientes y espera a que pase la tormenta, nos coloca en una posición frágil. La resistencia verdadera exige algo más: la capacidad de rediseñar, de reinventar, de encontrar nuevas rutas sin perder de vista el propósito.

El psicoanálisis nos ayuda a entender esto de manera profunda. Freud nos recordó que la psique busca equilibrio; quedarnos aferradas a la resistencia rígida es permanecer en tensión constante, mientras que fluir permite que nuestra energía se exprese y encuentre nuevas rutas. Anna Freud nos enseñó que los mecanismos de defensa, si se endurecen, nos inmovilizan; adaptarnos y reinventarnos es transformar esas defensas en recursos creativos. Winnicott decía que la creatividad surge cuando podemos jugar con lo que la vida nos da, y que es señal de madurez emocional: fluir es jugar con la realidad sin perder la dirección. Lacan, a su vez, nos recuerda que sostener el deseo —nuestro deseo de justicia, de dignidad, de igualdad— nos permite encontrar caminos nuevos incluso en contextos hostiles.

¿Y si en estos tiempos la cosa no se tratara solo de resistencia? Si no, de aprender a ser como el agua, sí, así fluidos, líquidos con capacidad de dar calma o aprehender al choque, constantes, resilientes. El agua no se enfrenta a los muros golpeándolos sin descanso; los rodea, los erosiona, los atraviesa con paciencia hasta abrir un cauce nuevo. Esa es la fuerza que necesitamos hoy: no la rigidez del aguante, sino la sabiduría de adaptarnos sin perder el rumbo.

Audre Lorde lo llamaba el “fuego interior”. Ese fuego no se extingue con los cambios, al contrario: se alimenta de ellos. La clave está en vivir con propósito. Cuando sabemos para qué luchamos, cualquier transformación, cualquier giro inesperado, se convierte en oportunidad para reafirmar el camino.

Por eso digo que a veces debemos aprender a no hacer resistencia. No resistir a lo nuevo, a lo incierto, a lo que nos obliga a salir de lo conocido. No resistir el cambio, sino apropiárnoslo. No resistir la vida, sino vivirla con toda su complejidad.

Ese es, quizás, el aspecto más profundo de nuestra revolución: su raíz metafísica. Sobrevivir no basta. Se trata de vivir con propósito. De sostener un horizonte común de justicia, igualdad y dignidad, y de saber que la verdadera fortaleza está en nuestra capacidad de fluir, de adaptarnos y de mantener vivo el fuego sagrado del corazón colectivo.

¿Lo hacemos juntas y juntos? Venceremos, palabra de mujer.