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domingo, 31 de mayo de 2020

Cuba: el fin de las sanciones es más importante que el premio nobel para sus médicos


Traducción desde el inglés por Sergio R. Anacona

Strategic Culture Foundation

https://www.strategic-culture.org

En reconocimiento por los esfuerzos de los médicos cubanos asistiendo a países en todo el mundo en la lucha contra la pandemia del coronavirus, ha habido recomendaciones…

https://cuba-solidarity.org.uk/news/article/4006/cuban-doctors-recommended-for-nobel-prize-in-recognition-of-coronavirus-efforts

para que a la Brigada Médica Henry Reeves le sea otorgado el Premio Nobel de la Paz. La brigada fue fundada por el líder revolucionario Fidel Castro luego que Estados Unidos rechazó la oferta cubana de ayuda humanitaria a raíz del Huracán Katrina el año 2005.

En el año 2015 la Brigada Henry Reeves fue nominada para el Premio Nobel de la Paz por su contribución en la lucha contra la pandemia del Ébola durante la cual la ayuda médica y humanitaria de Cuba estuvo en agudo contraste con la militarización exhibida por Estados Unidos.

El premio conlleva reconocimiento y notoriedad. Entre los ganadores de este premio se encuentra Henry Kissinger quien introdujo el neoliberalismo en Chile y la dictadura militar, en un esfuerzo por impedir que la influencia revolucionaria cubana se extendiera en América Latina a través de procesos democráticos. Otros ganadores incluyen a las Fuerzas de Paz de la ONU las cuales fueron acusadas de diferentes violaciones a los derechos humanos incluyendo abusos sexuales, la misma ONU que ha renunciado a su responsabilidad para erradicar el colonialismo. Barack Obama bajo cuyo gobierno realizó intervenciones militares que azotaron el Mundo Árabe con el pretexto de la Primavera Árabe y la Unión Europea que se jacta de pacificadora pero que apoya la colonización israelí y su intervención militar como lo determina Estados Unidos, la ONU y la OTAN.

Contrario a la noción común, no hay nada noble en relación con el Premio. La relación de ganadores desde individualidades que han hecho verdaderamente alguna contribución positiva en el mundo, hasta criminales de guerra elogiados como aportadores a la paz lo cual indica una dinámica muy diferente al altruismo declarado. El Premio Nobel de la Paz también contribuye a la agenda política la cual no tiene nada que ver con los principios y la práctica revolucionaria de Fidel, la Revolución Cubana y el pueblo cubano.

En momentos en que el primer doctor cubano llegó a Europa se habló de poner fin al ilegal bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, esto se inició y luego enmudeció hasta parecer solo un susurro. En la medida que la pandemia muestra síntomas de aplacarse en Europa, la retórica política se hizo presente. El internacionalismo cubano ha sentado un ejemplo propio para todo el mundo. Por otra parte, la comunidad internacional rechaza los principios que contribuyeron a incrementar el bienestar de los civiles.

Hubo muy pocas oportunidades para que los líderes mundiales ofrecieran algo más que reconocimiento al rol internacionalista de Cuba. En Europa se implementaron vigilancias adicionales y se implementaron controles con la excusa de impedir una mayor propagación de la pandemia. La militarización de las fronteras y del Mediterráneo estuvieron a la orden del día.

Cuba tuvo un gesto tanto humanitario como político. Los principios internacionales que Fidel impartió y consolidó a través de procesos educativos revolucionarios en toda la isla son principios políticos Socialistas que se han demostrado como una solución sostenible, no obstante, la retórica ha girado desde la acción política a un reconocimiento transitorio de los esfuerzos de Cuba en su ayuda para contener la propagación del coronavirus.

Si prosperara la recomendación sobre el Premio Nobel de la Paz a la comunidad internacional se le habrá dado una oportunidad para aprovechar el reconocimiento. Durante décadas la única concesión que la ONU le ha brindado a Cuba ha sido la regulación del voto contra el bloqueo impuesto por Estados Unidos pero sin ninguna acción política que apunte a terminar con el aislamiento.

Fiel a su estilo, la ONU en su último llamado…

https://news.un.org/en/story/2020/04/1062982

para que Estados Unidos levante el ilegal bloqueo ha sido articulado en el contexto del Covid-19.

En parte la declaración dice "En la emergencia causada por la pandemia, la falta de voluntad de parte del gobierno de Estados Unidos para suspender las sanciones, podría conducir hacia un mayor riesgo de semejante sufrimiento en Cuba y otros países sujetos a estas sanciones."

Si no se hubiese producido la pandemia del coronavirus, la ONU no hubiera sentido la urgencia de emitir una declaración haciendo un llamado para levantar el ilegal bloqueo. La comunidad internacional es tramoyista, sin embargo Cuba ha respondido con principios, dedicación y acciones colectivas para salvar vidas. El Premio Nobel de la Paz está lejos de ser satisfactorio. Cuba no necesita compensaciones en forma de reconocimientos glorificantes sino más bien un frente internacional unido contra el bloqueo de Estados Unidos sobre la base de principios, no debido a una pandemia.

Nota.- Sus comentarios y opiniones acerca de este artículo serán bienvenidos en

www.strategic-culture.org



Investigadora. Escritora.

 @walzerscent

Ramona Wadi

miércoles, 22 de enero de 2020

Arce-Choquehuanca: “Sólo la Unidad rescatará la soberanía del Pueblo Boliviano”

Rosalba Lo Bue Antico
Escrito por Rosalba Lo Bue Antico
A tan sólo 73 días del fatídico Golpe de Estado, cívico-policial, con la complicidad de las fuerzas armadas, contra los 14 años de Revolución Democrática y Cultural del Estado Plurinacional de Bolivia, liderada por Evo Morales; se alistan para rescatar la Soberanía del Pueblo, en la contienda electoral a efectuarse en Bolivia el próximo 3 de mayo de 2020, con la fórmula de Luis Arce y David Choquehuanca, elegida por los por Dirigentes del MAS de nueve departamentos bolivianos y del Pacto de Unidad, en la capital argentina, el pasado 19 de enero.
Durante la histórica reunión de Alto Nivel del Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) y el Pacto de la Unidad, convocada por el líder Evo Morales en Buenos Aires, ratificando con ello el Acuerdo por la Unidad y el fortalecimiento de dicha organización política, en donde los candidatos electos defenderán las luchas de los movimientos sociales por los recursos naturales y las grandes transformaciones políticas y económicas alcanzadas estos 14 años de revolución democrática y cultural, en defensa de los más altos intereses de la Patria, y que hoy están gravemente amenazadas por los intereses neoliberales y extranjeros, que han causado la crisis política del país, producto del golpe de estado del 10 de noviembre de 2019, y cuyo impacto no solo ha sido en Bolivia, sino que se ha convertido en un asunto geopolítico para la región Latinoamericana y Caribeña.
Este Pacto de Unidad, agrupa a sindicatos y organizaciones campesinas, indígenas y vecinales que constituyen la base del Mas-IPSP y está conformado por la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia «Bartolina Sisa» (CNMCIOB-BS), la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarios de Bolivia (CSCIOB), la Confederación de Pueblos Indígenas del Bolivia (CIDOB) y el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ).
Es por ello que, este 22 de Enero, en el marco de la celebración del Día del Estado Plurinacional de Bolivia, establecido mediante el Decreto Supremo 405 de 2010, El MAS ha decidido presentar a sus candidatos y enviar un mensaje de reflexión y espíritu fraterno al país, finalizando simbólicamente el tercer mandato presidencial de Evo Morales.
Así se inicia, de forma pacífica y con dignidad, un recorrido cargado que de mucho sacrificio y venciendo dificultades extremas, que permitirá recobrar la continuidad de la Patria libre y soberana, con el venidero triunfo del próximo 3 de mayo, para con ello dar una lección de democracia al mundo y frenar al neoliberalismo, al fascismo y el terrorismo de la derecha boliviana, racista y reaccionaria, dirigida desde la Casa Blanca y sus mecanismos de dominación como la Organización de Estados Americanos (OEA).
El gobierno interino de Jeannine Añez, debía cumplir solo dos funciones: pacificar el país manteniendo el estado de paz, y convocar a elecciones; sin embargo, como un ejemplo de la política injerencista y monroísta, el Gobierno de facto ha representado un retroceso para el país en los aspectos político, económico, social, militar e internacional. En dos de estos aspectos, podemos citar que puso en riesgo la situación económica de Bolivia con aumento del gasto público y el déficit fiscal, además de postergar el pago de impuestos de empresarios y desmantelar el modelo económico comunitario de Morales.
En cuanto a la política exterior de Añez, entre los hechos, se cuentan el rompimiento de las relaciones con Venezuela, enfrentamiento con México y España así como la UE; abandono de la ALBA y su posible retiro de Unasur; además del ingresó de Bolivia al Grupo de Lima y retomar relaciones con EE.UU., y muy recientemente, su ausencia en la Celac.
En tal sentido, estas elecciones, pactadas para restablecer el orden constitucional, será prioritario lograr la reconciliación nacional y el reencuentro entre todos los bolivianos, para ello será necesario mantener una férrea unidad del movimiento político, para impulsar una propuesta electoral unitaria, de manera colectiva, que responda a los intereses del pueblo y proyecte a Bolivia hacia el futuro.
El binomio conformado por el ex ministro de Economía y Finanzas, Luis Arce Catacora como candidato a Presidente, considerado como el principal artífice del resurgimiento económico de Bolivia durante el Gobierno de Evo Morales (2006-2019), y el ex ministro de Relaciones Exteriores (2006-2017) ex secretario general de la ALBA (2017-2019), David Choquehuanca como candidato a Vicepresidente; su selección obedece a la necesidad restablecer la estabilidad económica, la pacificación nacional y el reconocimiento internacional del país suramericano.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Los aportes de Hugo Chávez a la paz de Colombia

Diálogos de Paz en Colombia
Durante la firma del acuerdo para el cese de hostilidades entre el gobierno de Colombia y las FARC-EP el líder del grupo insurgente, Timoléon Jiménez, recordó la figura de Hugo Chávez como pieza fundamental en este proceso de paz. 
Chávez abogó por la paz en Colombia, con la llegada de Juan Manuel Santos a la presidencia de Colombia en 2010 encontró un aliado para iniciar el proceso de paz. Santos pidió así la colaboración de Chávez y este manifestó “estar dispuesto y a la orden” para la tarea, por lo que inició una serie de contactos estratégicos que permitieron en 2012 se dieran los diálogos de Paz en La Habana, Cuba.
“El día que se firme la Paz en Colombia habrá fiesta en Venezuela y en el continente. Ya lo decía Bolívar: La paz es mi puerto”. Hugo Chávez, septiembre de 2012 El conflicto entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) y los Gobiernos de Colombia lleva más de 50 años y se ha convertido en un aspecto intrínseco de la vida de los colombianos.  Ha dejado más de 6,7 millones de víctimas, de ellas 220 mil han sido mortales.
Seguridad para las partes
El líder guerrillero Rodrigo Londoño Echeverri, conocido como “Timoleón Jiménez” o “Timochenko” se refirió en enero de 2016 a este primer acercamiento entre las FARC y Chávez para iniciar el camino del diálogo con el Gobierno de Colombia.
Timochenko dio fe de que Chávez mantuvo esta posición “hasta el último día”, por lo que asegura que “cuando termine exitosamente (el proceso de paz), como todos queremos, habrá que darle el merecido reconocimiento al papel que jugó”.
La liberación de retenidos por las FARC
En 2007, Chávez colaboró activamente también en la liberación de Clara Rojas, su hijo Emmanuel nacido en cautiverio, Consuelo González de Perdomo, el exparlamentario Luis Eladio Pérez, Gloria Polanco y Orlando Beltrán, todos retenidos por las FARC-EP.
“Desde el mismo instante en que recibimos la noticia de la liberación nos pusimos a trabajar intensamente, con mucha paciencia, prudencia para buscar las fórmulas”, dijo Chávez. Sin embargo, pese a sus esfuerzos la entrega ocurrió en un segundo intento, pues para Navidad, cuando estaba planeada su liberación, se dieron una serie de ataques de las fuerzas militares de Colombia que dificultaron las labores.
Reconocimiento a Chávez por su búsqueda de la Paz para Colombia 
“La paz de Colombia siempre tendrá una marca: Hugo Chávez”. “Cuando estaban firmando (el acuerdo de justicia transicional) el presidente Santos y el comandante Timochenko de las Farc yo vi la firma de Chávez allí, ahí va Chávez”.
Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, septiembre de 2015. 
“No exagero si les digo que sin la ayuda del presidente Chávez y Nicolás Maduro la paz no habría sido posible. Hoy pienso en ellos”.
“Si hemos avanzado en este proceso de paz es gracias a la dedicación y compromiso sin límite del presidente Chávez”.
“Presidente Chávez: allá donde usted esté nuestro sueño se está haciendo realidad. Su impronta estará siempre en la paz de Colombia, gracias”.
Exsenadora colombiana, Piedad Córdoba, diciembre de 2015
“Chávez (…) era la garantía de que los colombianos pudiéramos estar nuevamente en una mesa de diálogo buscando la reconciliación”,
Andrés Paris, miembros de las FARC-EP, marzo de 2013
“El presidente Chávez con nosotros siempre nos ayudó en la búsqueda de la paz en Colombia. Para mí fue muy útil la relación con el presidente Chávez desde el punto de vista de buscar la paz”.
Expresidente de Colombia, Andrés Pastrana, noviembre de 2011
“Yo tengo que reconocerle al presidente Chávez que ha sido también una persona fundamental en este acercamiento y en este proceso de paz que estamos adelantando con las Farc”.
Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, diciembre de 2012
“Nosotros tenemos que tener ese gesto de reconocimiento y de gratitud a un hombre que se la jugó por salvar compatriotas nuestros, es decir, a ese humanista que es Hugo Chávez”.
Ingrid Betancourt, política colombiana exretenida de las FARC -EP, julio de 2009
Documentales teleSUR

miércoles, 10 de octubre de 2007

Diario de Haití

Emir Sader


A partir de hoy, hago mi primer viaje a Haití. El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), del que soy el Secretario Ejecutivo, realiza su primera actividad allí.
Voy con el corazón encogido, por las imágenes que me esperan, en un país notable, que realizó la única insurrección victoriosa de esclavos de la historia. Iniciada en 1791, en la colonia francesa, en su momento, la más próspera de las Américas gracias a la producción azucarera y la esclavitud de medio millón de esclavos, un contingente diez veces mayor que la población blanca francesa.
Tan sólo dos años después de la Revolución Francesa de 1789, esclavos rebelados, liderados por Toussaint L’Ouverture, intentaron liberar la isla y hacer una alianza con la Francia revolucionaria. (El principal libro sobre la revolución haitiana fue escrito por el historiador estadounidense C. L. R. James y tiene el título sugestivo de “Los jacobinos negros”, publicado por la editorial Boitempo [1], está siendo filmado por el director negro de los Estados Unidos, Dany Glover, en Venezuela.) Esa alianza, en pie de igualdad, se convertiría en un baluarte de las ideas más avanzadas en todo el continente y más allá de nuestras fronteras. El proyecto no triunfó y Toussaint L’Ouverture fue hecho prisionero y llevado a Europa. Murió de frío en una prisión francesa en los Alpes.
Haití acabó conquistando su independencia en 1804, derrotando las tropas francesas, inglesas y españolas, haciendo de Haití la primera colonia liberada de la opresión extranjera colonial en América Latina. Los colonizadores nunca perdonaron esa humillante derrota y Haití fue transformado en un caso ejemplar que debería pagar el precio caro por su osadía. Al final, la esclavitud sobrevivía ampliamente en los Estados Unidos, en Brasil, en Cuba, mientras que en Haití habían conquistado su libertad y pasaron a dirigir el país de forma soberana. Sin embargo, la destrucción del país producida por las guerras provocó que su producción bajara a apenas un 1% de lo que era antes.
Desde entonces, Haití tuvo muchas dificultades para retomar su desarrollo, fue anexionado de nuevo por España y, posteriormente, una nueva rebelión conquistó la independencia. En el siglo pasado, la dominación imperial de los Estados Unidos delegó a la dinastía de los Duvalier cuidar de la neocolonia, a lo largo de varias décadas. Más recientemente, como sabemos, con el fin de la dinastía, Jean Bertrard Aristide, sacerdote vinculado a la teología de la liberación, ganó las elecciones, fue depuesto, pasó el exilio en los Estados Unidos, que lo reconducieron al poder, creando un gobierno muy contradictorio –que privatizó empresas y utilizó la violencia contra los opositores-. Acabó siendo acusado de corrupción y de vínculos con el narcotráfico, siendo derribado por una coalición militar entre los Estados Unidos y Francia.
Tropas de Brasil, Argentina, Chile, Uruguay y Bolivia, entre otras, sustituyeron las tropas invasoras, sin que ningún programa sustancial de reconstrucción del país haya sido llevado adelante. Se realizaron elecciones presidenciales, fue reelegido un presidente, pero, a lo que todo indica, aunque aparentemente exista menos violencia, la situación social y económica continúa tan precaria como antes. Haití continúa estando entre los últimos países del continente y de todo el hemisferio en términos de miseria y atraso.
Contaré lo que vea, lo que saque de las conversaciones, lo que pueda analizar, así como los tipos de acuerdos y apoyos que sea posible realizar en el marco del seminario que estaremos realizando esta semana.
[1] La edición en español de Los jacobinos negros fue publicada por Ediciones Turner y también por el Fondo de Cultura Económica.
Para más información:
http://www.rebelion.org/cultura/040101az.htm
http://www.fondodeculturaeconomica.com/subdirectorios_site/Lecturas/LEC-731023R.pdf
Los problemas y los desastres históricos de Haití
En directo desde Puerto Príncipe, Emir Sader relata las dificultades vividas por el pueblo haitiano. “Cualquiera que sea el diagnóstico de la historia reciente de Haití, lo cierto es que, después de la catástrofe que significó para Haití la dictadura del clan Duvalier, el desastre más reciente, que ayuda a entender la grave situación en que se encuentra el país, fue el fracaso del gobierno de Aristide.”
No es fácil llegar a Haití. En primer lugar por los vuelos. No sólo para nosotros, que tenemos que ir a Panamá y cambiar de avión, después de una espera de cuatro horas. Sino incluso para países del Caribe –como Cuba o Puerto Rico- o próximos, como México, deben ir hasta Panamá o sacarse la ropa y los zapatos en el aeropuerto de Miami. Un vuelo que sería de una hora y cuarenta minutos, desde Puerto Rico o Cuba, termina conllevando siete horas. El trecho entre Panamá y Haití es corto, de alrededor de dos horas, para que se vea que no queda tan lejos, pero también a este nivel Haití es víctima de la discriminación.
La otra dificultad también es resultado de la discriminación. Cuando se dice a alguien que se va a Haití, provoca preocupación, muchas veces seguido de recomendaciones. “¡Haití!¡Cuidado!, como si fuéramos a Iraq o Afganistán.
La primera vista, todavía desde el avión, es la de una isla típicamente caribeña, podría parecer estar llegando a Cuba sino fuera por una vegetación más rala y terrenos bastante menos explotados por la agricultura. En el aeropuerto –llamado Toussaint L’Ouverte- se encuentra de inmediato esa característica de algunos países del continente: población nativa negra, entre pobres, clase media y elite.
Puerto Príncipe no presenta un paisaje social peor que, por ejemplo, Tegucigalpa o El Alto –ciudad de la periferia de La Paz. La capital tiene un millón de habitantes, otros ocho millones viven en el campo y un millón más en el exilio –en los Estados Unidos, en la República Dominicana. Tanto estos datos, como los índices sociales -40% de analfabetos o de mortalidad infantil, por ejemplo- son aproximados, nadie sabe cuantos haitianos fueron legal o ilegalmente a los Estados Unidos o a la vecina República Dominicana, donde incluso los hijos de tercera generación de haitianos no son reconocidos legalmente y no existen ante la ley y las estadísticas.
En el centro de la ciudad, una gran cantidad de gente ociosa, probablemente desempleada, mientras que los que tienen trabajo están, en su gran mayoría, en el servicio de calle, vendiendo cosas o prestando servicios, con gran una cantidad de limpiabotas. Aislado por cercas, el monumental Palacio Presidencial, aparentemente ajeno al entorno. Como en casi todos los países del continente, incluso en los países pobres, como Haití o Paraguay, el poder se exige en su monumentalidad mediante palacios que podrían ser transferidos a cualquier otro país, elegido por aquella masa de gente que circula, ajena al Palacio, a pie o en pequeños autobuses de transporte, repletos de gente a cualquier hora del día, todos con mucho color y con frases pintadas, la mayoría de éstas religiosas.
Haití goza, por lo menos, del privilegio del atraso. La capital está poco globalizada, porque no representa un mercado de interés de la gran mayoría de transnacionales. (Hasta ahora, no he visto ningún McDonalds.) Pocos paneles publicitarios, en general pequeños, la publicidad está más presente en cintas, escritas en francés, cuando se trata de la oferta de algún producto convertido para el consumo de las altas esferas del consumo, en criollo –el idioma local, una versión popular del francés, que escribe las palabras francesas conforme suenan, se trata de productos de consumo popular.
Si no supiéramos la situación política del país, parecería un país pobre más en el continente. El síntoma de esa situación política estaba presente en el aeropuerto, cuando los soldados traían el emblema de la ONU en un brazo y la bandera chilena en el otro –miembros de la Misión de las Naciones Unidas para la estabilización de Haití, conocida como Minustah, cuyo término del mandato actual termina el próximo día 15 de octubre…
Es de consenso general que la presencia de esas tropas fue la responsable de los avances en la situación de seguridad pública, por lo menos en los espacios centrales de Puerto Príncipe, hasta hace poco intransitables por los riesgos de seguridad. La elección de un presidente con gran votación –René Preval, que había sido presidente de Haití anteriormente y que recibió incluso el apoyo táctico del expresidente Aristide-, sumado a la acción de las tropas extranjeras, generó una cierta estabilidad institucional.
Los problemas de Haití se dan en un plano mucho más profundo. Las décadas de gobierno del clan Duvalier, sumados al fracaso del gobierno de Aristide, tuvieron como efecto, entre otros, una inexistencia real del Estado. Hay ministerios, pero muy pocos servicios públicos, estructuras muy debilitadas. Además de que Aristide decidió la extinción del Ejército, sin colocar ninguna otra estructura en su lugar, manteniéndose apenas la Policía Federal como fuerza armada.
Cualquiera que sea el diagnóstico de la historia reciente de Haití, lo cierto es que, después de la catástrofe que significó para Haití la dictadura del clan Duvalier, el desastre más reciente, que ayuda a entender la grave situación en que se encuentra el país, fue el fracaso del gobierno de Aristide. Él tenía las mejores condiciones para iniciar la reconstrucción democrática del país, por el liderazgo popular que tenía como sacerdote de la teología de la liberación, de la oposición democrática, contando también con el apoyo internacional.
El régimen duvalierista fue derribado en 1986, Aristide fue elegido en 1990. Ni bien había comenzado su gobierno cuando a los 7 meses fue derribado por militares remanentes del duvalierismo. Se exilió en los Estados Unidos y regresó, reconducido por el gobierno de Bill Clinton, en 1994, a lo que se le llama “segundo Aristide”. Después de un mandato de Preval, éste pasó a implementar una política económica neoliberal, se chocó y se distanció del partido –Lavalas- que lo había elegido y pasó a ser acusado de vínculos con el narcotráfico, de corrupción y de organización de bandas armadas que pasaron a atacar grupos de oposición, movimientos sociales, intelectuales y líderes de la oposición.
Aristide fue perdiendo el control del país, fueron creciendo las movilizaciones populares contra él. A lo largo del segundo semestre de 2003, continuaba disponiendo de grupos populares armados por él. La falta de recursos externos fue llevando el país a un proceso de desintegración acelerada, sin servicios públicos, sin fuerzas de seguridad, con grupos de exmilitares armados cruzando la frontera para atacar el gobierno.
Fue en ese contexto, en vísperas de una guerra civil, que los gobiernos de los Estados Unidos y de Francia se reivindican el derecho de intervenir, derribando el gobierno de Aristide. Alegando que los gobiernos de la región preferían la presencia de tropas latinoamericanas. Brasil, Argentina, Uruguay y Chile sustituirían ese contingente con sus tropas.
Ahí comienza el periodo contemporáneo de Haití, con un presidente electo, René Preval, con grandes dificultades económicas y sociales, inestabilidad institucional y presencia de tropas extranjeras. El seminario que organizamos, CLACSO, junto con la Fundación Gerard-Pierre Chareles –el intelectual más importante de Haití, gran amigo de Florestan Fernández, muerto hace tres años- permite tener visiones diversas del cuadro actual de Haití. En el próximo texto trataré de resumirles esas visiones.
* Sociólogo brasileño. Nació en São Paulo en 1943, estudió filosofía en la Universidad de São Paulo, donde obtuvo el doctorado y trabajó como profesor de sociología hasta su retiro. Actualmente es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad del Estado de Río de Janeiro y Secretario Ejecutivo de CLACSO (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales). Ha publicado entre otros libros O poder, cadê o poder? Ensayos para uma nova esquerda; Contraversões: civilização ou barbárie na virada do século (en coautoría con Frei Betto) y Século XX: uma biografia não autorizada. Su último libro es La venganza de la historia, editorial Era, México, 2005. Ha coordinado la Enciclopedia Contemporánea de América Latina y el Caribe – Latinoamericana.
Àlex Tarradellas es miembro de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a sus autores y la fuente.
Para más información: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=18187

martes, 25 de septiembre de 2007

Solidaridad con Palestina

Hindu Anderi

Al hablar de solidaridad con Palestina, nuestra mente casi de forma inmediata nos trae la figura de la "jata" o turbante sobre la cabeza de nuestros hermanos árabes. Progresivamente vamos armando un rompecabezas, cuya pieza principal o la mas delicada la constituyen mujeres y ancianos, y niños y niñas quienes piedra en mano enfrentan a diario la violencia de un estado terrorista, impuesto a la fuerza por estados igualmente criminales que en pleno siglo XX despojaron a un pueblo entero de su tierra originaria, obligando a la mayoría a formar parte del éxodo o diáspora modernos; utilizando para ello en 1947 la farsa de un decreto emanado por la Organización de Naciones Unidas, que junto con el resto de organismos internacionales o multilaterales han servido única y exclusivamente para mantener la hegemonía de los crímenes en contra de los mas débiles, hegemonía del imperio estadounidense en detrimento de la soberanía de los pueblos del mundo, con el objetivo de garantizar la expoliación de sus recursos naturales.Hablar de solidaridad con Palestina es hablar necesariamente contra el terrorismo personificado en el ilegitimo estado de Israel. Hablar de solidaridad con Palestina es hablar contra las genocidas intervenciones del imperialismo yanqui. Es recordar Hiroshima, Nagasaki, Vietnam. Hablar de solidaridad con Palestina es recordar las masacres de Sabra y Shatila, y también recordar los sistemáticos crímenes y bombardeos en contra del pueblo libanés. Es hablar de las masacres que cometieron los ejércitos en contra de los pueblos de Centroamérica con armas suministradas por Estados Unidos e Israel. Que en esa región del continente mataron a por lo menos 300 mil personas en la década de los 80. Es recordar las dictaduras del sur del continente americano y el "plan cóndor". Es recordar a los más de 30 mil desaparecidos en Argentina.Hablar de solidaridad con ese pueblo milenario es mencionar las masacres cometidas aquí mismo. Es recordar a Yumare y Cantaura. Es recordar "el caracazo" y a los criminales entrenados por el Mosad que plagaron los cuerpos de seguridad del estado y en cuyas manos los gobiernos de la social-democracia entregaron la seguridad de los venezolanos. Hablar de solidaridad con Palestina es recordar los actos terroristas de los cuerpos de inteligencia estadounidenses el 11 de septiembre en Nueva York. Es recordar la invasión a Afganistán y luego la de Irak. Hablar de solidaridad con Palestina es hablar de las movilizaciones permanentes que por décadas se han dado en todo el mundo. En Venezuela, la solidaridad con ese pueblo de 11 mil años de historia ha sido constante. Sin embargo, no podemos ocultar que sólo en este gobierno bolivariano, en este proceso revolucionario, dirigido por el líder indiscutible de las mayorías, Hugo Chávez, quienes hemos encabezado las movilizaciones, marchas, vigilias, campañas de toda índole, lo hemos hecho en libertad, sin ser reprimidos por un estado fascista y lacayo del imperio y sus aliados. A pesar de los saboteos miserables de fuerzas externas e internas, el 20 de julio del año pasado, multitudinariamente marchamos hacia la embajada de Israel y no hubo ni un herido, ni un detenido, mucho menos un muerto.Ya no caemos en la trampa de temer que se nos acuse de antisemitas. Sabemos que somos semitas, que los árabes somos semitas también y que esa cínica manipulación no tiene ya asidero en la mente de venezolanos y venezolanas, quienes progresivamente vamos entendiendo el valor de la solidaridad, la reciprocidad de las manifestaciones de amor.No podemos dejar de mencionar a Ernesto "Che" Guevara, quien dijo: "es preciso tener una gran dosis de humanidad, de sentido de justicia y de verdad para no caer en extremos dogmáticos, en escolastismos fríos, en el aislamiento de las masas. Todos los días es necesario luchar para que este amor por la humanidad viva se transforme en hechos concretos, en gestos que sirvan de ejemplo, de movilización" y quién en otra cita dijo: "déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el verdadero revolucionario está guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario auténtico sin esa cualidad".También debemos recordar las palabras del líder por la unidad del pueblo árabe, asesinado por la CIA, Gamal Abdel Naser, quien advirtió en la Conferencia Internacional de Parlamentarios, realizada en El Cairo, en 1970 lo siguiente: "…cómo se podrá entablar negociaciones a la sombra de los territorios ocupados. Negociar en esas condiciones significa la capitulación sin condiciones. La historia jamás a registrado que un pueblo haya iniciado negociaciones mientras sus territorios estaban ocupados, a menos que de aceptar la capitulación sin condiciones a la fuerza ocupante…qué negociaremos nosotros cuando Israel proclama cada día que la parte árabe de Jerusalem no puede ser objeto de negociaciones…"Hoy, el pueblo árabe exige, en defensa de la humanidad, que se presione al estado de Israel para poner su programa nuclear bajo supervisión internacional, con el fin de evitar la desestabilización del Oriente Medio, que no ha logrado aun, a pesar de todos sus crímenes.Después de 35 años del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, Israel sigue desarrollando su carrera armamentista sin ninguna vigilancia. El año pasado, utilizo en contra de la población civil del Líbano, armas desconocidas; utilizó además uranio empobrecido, fósforo, entre otra armas químicas.Israel ha diferencia de Irak, que ha sido victima de los mas terribles crímenes no calificables como crímenes de guerra, y que se encuentra sumergido en una guerra civil, de resistencia en contra de las fuerzas de ocupación enmascaradas en un gobierno lacayo de Estados Unidos, viola espacio aéreos; agrede a sus vecinos; bombardea indiscriminadamente; amenaza sistemáticamente con la mayor libertad. Israel, estado forajido, pirata, al igual que Estados Unidos no cuenta con las amenazas que recaen en Corea, Irán, Siria, Venezuela y cuanto país o pueblo se niega a ser colonizado.Desde esta tribuna, denunciamos al sionismo internacional que no sólo se encuentra en los cuerpos de inteligencia del mundo y que en Venezuela además se ha infiltrado en los partidos políticos; en las instituciones públicas, en las educativas; en las expresiones culturales y que quiere manipular con el tema de la religión judía a la opinión publica internacional.Diferenciamos perfectamente entre un judío y un sionista. Sabemos de los muchos hombres y mujeres judíos que luchan en contra del estado terrorista de Israel, en contra de la colonización. Pero estamos en la obligación de advertir que el sionismo internacional busca a toda costa consolidar la expansión de su doctrina y su poderío a cambio de la miseria, del hambre, de la muerte, de la expoliación y de la sumisión total de los hombres y mujeres.La solidaridad con el pueblo palestino además nos debe llamar a la reflexión. No puede ser una solidaridad seccionada, dividida, fragmentada. No podemos montarnos encima de las iniciativas de otros y desconocer el trabajo o el esfuerzo de los colectivos. Esta lucha tan delicada tiene que ser como la que debemos librar de manera urgente en el país: unidos, unidas, articulados, articuladas, con honestidad, con dignidad, sin manipulación, sin intereses particulares, sin pretender el enriquecimiento con la causa. Una lucha frontal sin dejar de estar alertas para advertir a quienes se infiltran con el fin de sembrar la semilla de la división.Estamos obligados pues a caminar en comunión con nuestra diversidad, pero reconociendo a nuestro enemigo común. La derecha fascista que la integran el imperio estadounidense, el estado terrorista de Israel y quienes desde fuera y desde dentro les sirven.Nos suscribimos a todas las iniciativas de solidaridad y lucha por la liberación del pueblo palestino, por el reconocimiento al estado palestino. Pero no podemos reconocer al estado de Israel, como no lo reconocen los propios judíos que se enfrentan a diario a sus acciones criminales.¿Debemos una vez más solicitar a la comunidad internacional que sean juzgados Estados Unidos e Israel por sus crímenes, por sus actos terroristas en contra de los pueblos del mundo y especialmente en contra del pueblo árabe? Solidaridad es expresión de amor, de necesidad de paz. Pero la paz se conquista, se consigue con las luchas. No puede haber paz si no hay justicia. ¡Viva la solidaridad! ¡Viva Palestina libre!
*Coordinadora general del Foro Itinerante de Participación Popular