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lunes, 5 de enero de 2026

EE.UU. lanza un ataque contra Venezuela y captura a Maduro y a su esposa

 

Image Credit: Truth Social

Las fuerzas armadas estadounidenses lanzaron el sábado un ataque a gran escala contra Venezuela para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores. Una andanada de misiles cayó sobre bases militares, aeródromos e infraestructura clave de la capital del país, Caracas, y áreas circundantes. A las dos de la madrugada del sábado, fuerzas especiales estadounidenses irrumpieron en la residencia de Maduro y se lo llevaron por la fuerza junto con su esposa. Ambos fueron embarcados en un buque de guerra estadounidense y luego trasladados en avión a Estados Unidos. El presidente Trump publicó una imagen de Maduro, esposado y con los ojos vendados, a bordo del buque USS Iwo Jima. Maduro y su esposa fueron recluidos posteriormente en el Centro de Detención Metropolitano del distrito de Brooklyn, en la ciudad de Nueva York, para afrontar cargos penales por conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína y delitos relacionados con armas de fuego. Este lunes, Maduro y Cilia Flores han sido trasladados en helicóptero a la zona del bajo Manhattan para comparecer ante un tribunal federal. Poco después de la operación militar en Venezuela, Trump elogió a las fuerzas armadas estadounidenses por llevarse por la fuerza a Maduro y a su esposa, y prometió gobernar Venezuela y tomar el control del petróleo del país. Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo crudo del mundo.

Presidente Donald Trump: “Las compañías petroleras van a entrar. Van a gastar dinero. Vamos a recuperar el petróleo que, francamente, deberíamos haber recuperado hace mucho tiempo. Mucho dinero está saliendo del subsuelo”.

Tras la operación militar estadounidense, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela designó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta interina del país. El sábado, Rodríguez denunció la captura de Maduro y su esposa y afirmó que Venezuela está preparada para defenderse de Estados Unidos.

Vicepresidenta Delcy Rodríguez: “Exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores; único presidente de Venezuela, el presidente Nicolás Maduro. Todo dentro de la Constitución; lo aprendimos del comandante Chávez frente a las vicisitudes, frente a los golpes de Estado, frente a los sabotajes petroleros. Nosotros estamos listos para defender a Venezuela. Nosotros estamos listos para defender nuestros recursos naturales que deben ser para el desarrollo nacional”.

Poco después de estos comentarios, el presidente Trump emitió una advertencia a Rodríguez en declaraciones a la revista The Atlantic: “Si ella no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente más alto que el de Maduro”. El domingo, Rodríguez publicó un mensaje más conciliador en Instagram en el que afirmó que su Gobierno está dispuesto a trabajar con Estados Unidos. En dicho mensaje, Rodríguez escribió: “Extendemos la invitación al gobierno de los EE.UU. a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera”.

Mientras tanto, el portal de noticias Semafor informó que los periódicos The New York Times y The Washington Post tenían conocimiento de la incursión secreta de Estados Unidos en Venezuela, prevista para comenzar la noche del viernes, pero decidieron postergar la publicación de la noticia para no poner en riesgo a los militares estadounidenses. Un alto funcionario venezolano que habló con el periódico The New York Times afirmó que al menos 80 personas, entre civiles y militares, murieron en el ataque estadounidense del sábado. Por su parte, el Gobierno de Cuba señaló que 32 ciudadanos cubanos perdieron la vida en la incursión, incluido personal militar y de inteligencia. Estas fueron las palabras expresadas por Jonatan Mallora, cuya vivienda fue dañada por los ataques aéreos estadounidenses.

Jonatan Mallora: “Yo no estoy de acuerdo con esto. Así haya sido lo que haya pasado, miren todo esto. Vean ustedes ahí todo lo que pasó. Allá adentro, por la parte de allá también, por la parte trasera. Todas esas cosas… Tenemos que tener conciencia, tenemos que tener principios. Entonces ahora yo espero la pronta reacción del Gobierno, que me ayude a mi familia, a mis hijos. Porque de broma no me mataron a mis hijos aquí, ¿sabes? Así como de broma no me mataron a mis hijos, les repito, allá arriba había también familias, dos señoras mayores que murieron por estos actos que no deberían de haber pasado. Porque nosotros no tenemos la culpa de lo que pasa en el mundo. Ellos con sus problemas y nosotros con los de nosotros. Ahora miren todo este caos. No estoy de acuerdo con eso, señores”.

miércoles, 30 de abril de 2025

Pensamiento crítico. Las narrativas tóxicas de un modelo en crisis

 


Por Geraldina Colotti / Resumen Latinoamericano, 29 de abril de 2025.

Si lleváramos a una tabla los artículos promovidos en el extranjero por la oposición venezolana, tendríamos un gráfico que se dispara de forma directamente proporcional a cualquier noticia positiva que concierna al proceso bolivariano. Esas falsedades, lanzadas como una piedra en un estanque, suscitan polémicas alimentadas artificialmente sobre los temas que muestran los avances de la revolución. Es lucha de clases, no hay que sorprenderse, hay que mirarla de frente.

En el Global Economic Outlook de abril de 2025, dado a conocer la semana pasada en Washington, el Fondo Monetario Internacional revisó a la baja el crecimiento del continente latinoamericano, otorgando calificaciones negativas a las economías no subalternas, comenzando por Venezuela. Y obviamente, silenciando el origen y la responsabilidad de los problemas encontrados.

Según el informe, el PIB de la República Bolivariana sufrirá una contracción del 4% durante 2025, mientras que la inflación llegará al 180%. Sin embargo, Venezuela ha experimentado 16 trimestres consecutivos de crecimiento económico. Así lo reiteró el presidente venezolano durante su programa “Con Maduro+”, n.º 77, y subrayó el dinamismo de todos los motores productivos, no solo del sector petrolero.

Maduro saludó los excelentes resultados obtenidos por el encuentro mundial de empresarios, al que Venezuela presentó sus propuestas, y afirmó, además, que el empresariado nacional creció un 59% durante 2024. Un dato que calificó de histórico y que reafirma la independencia económica de Venezuela de organizaciones como el FMI. En el sector agroalimentario, el presidente anunció que el estado de Guárico alcanzó un récord histórico de producción, garantizando así el suministro completo al 100% del mercado nacional con alimentos producidos en el país.

También habló de la consolidación de la alianza estratégica entre Venezuela y la China National Petroleum Corporation. Informó que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, completó un intenso programa de trabajo en China, supervisando los detalles del proceso de coordinación económica bilateral. Luego destacó que las relaciones con China se han fortalecido y han alcanzado un nivel de “confianza absoluta”, listas para superar “cualquier prueba y circunstancia”.

Datos que explican la histeria de la oposición golpista, capitaneada por María Corina Machado, y el énfasis con que los medios internacionales han difundido sus delirios, pronunciados durante su intervención en las “reuniones de primavera” del FMI y del Banco Mundial: un encuentro que convoca a ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales de todo el mundo para discutir los “desafíos económicos internacionales”, y que acaba de concluir en Washington.

Venezuela – dijo Machado – “representa la mayor oportunidad de inversión del hemisferio para las próximas décadas”. No solo en los sectores del petróleo y el gas, sino en 11 sectores estratégicos con alto potencial de valor añadido. Entre estos mencionó infraestructuras, agroindustria, extracción minera, energías renovables y turismo. A condición, obviamente, de entregar el país a los amos de siempre.

Por eso, como golpista inveterada, invitó a imponer más sufrimientos al pueblo venezolano: mediante el aumento de las “sanciones” que – dijo, contradiciéndose cuando afirma que las sanciones son “una invención del rrégimen” – están “fracturando un régimen criminal que desestabiliza a los Estados Unidos y América Latina”.

A qué título esta señora y su “equipo económico” han mantenido “diversos encuentros con los principales actores del sector financiero internacional, entre ellos Barclays y JP Morgan” no se sabe, si no es observando con las lentes adecuadas la estafa de la democracia burguesa, y la necesidad de las clases dominantes de minimizar los resultados alcanzados por un modelo antagónico al suyo.

Por eso, deben inventarse falsos dirigentes nacionales que, a pesar de no haber sido elegidos por el pueblo, presenten el sistema capitalista como el único posible, y los datos de la economía burguesa como verdades incontestables, que sirven para demostrar el fracaso del socialismo en todas sus formas.

Recordar la crítica marxista a la economía burguesa, evidenciando el choque de intereses que la subyace – el conflicto de clase entre quien produce la riqueza y quien se apropia de ella, extorsionándole plusvalía y alienándolo de la vida verdadera – no es, por lo tanto, un ejercicio de pedantería ideológica, sino una brújula para no perder la orientación: para no confundir luciérnagas con linternas frente a los datos económicos exhibidos por los organismos internacionales, y agitados como un arma por la oposición venezolana y sus poderosos think-tanks.

“El Fondo Monetario Internacional es una organización que ha perdido su razón de ser, y que se presta a la agresión económica global – afirmó por ello la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez –. No solo – añadió – conduce una guerra económica contra Venezuela, sino que adopta también una política criminal de secuestro de los recursos del pueblo venezolano, incluso en los peores momentos de la pandemia de Covid-19”. Proyecciones económicas que Rodríguez calificó de “infames”, ya que revelan la parcialidad del FMI y sus previsiones “piratas” contra Venezuela, y desenmascaran su papel de instrumento “de la decadente hegemonía del Norte del mundo”.

El sábado pasado, el FMI suspendió a Colombia el acceso a una línea de crédito flexible de 8.100 millones de dólares: debido – dijo Kristalina Georgieva, Directora General del Fondo – a un significativo deterioro de las finanzas públicas colombianas. Por ello, el FMI subordinó la línea de crédito a la finalización de una consulta en curso en virtud del Artículo IV y de una revisión intermedia.

“Los vampiros llegan, pero luego los vampiros desaparecen cuando sale el sol, Georgieva”, escribió el presidente colombiano, Gustavo Petro, en X. Petro también vinculó la suspensión a un préstamo obtenido por su predecesor, Iván Duque, que – afirmó – fue desviado para subvencionar a ricos empresarios.

También con respecto a Bolivia y México, el informe del FMI da un boletín de calificaciones que contradice los datos oficiales de los gobiernos progresistas de ambos países. No ocurre así, sin embargo, con respecto a la desastrosa política económica de Milei en Argentina, ya que es desastrosa para la vida de los sectores populares, pero muy lucrativa para patrones y banqueros. ¿Cómo no alabar, entonces, a un siervo fiel, cómo no apoyarlo, a pesar de todas las normas electorales?

“El país irá a votar en octubre. Es muy importante que la voluntad de cambio no decaiga. Le pediría a Argentina que mantenga el rumbo”. Así, sin rodeos, declaró Kristalina Georgieva, refiriéndose a las elecciones legislativas de medio término previstas para octubre. Una injerencia sin precedentes, comentaron muchos, comenzando por la oposición peronista, capitaneada por la expresidenta argentina, Cristina Kirchner.

Con su habitual estilo directo y coloquial, en sus redes sociales Cristina interpretó el mensaje del FMI en el marco del nuevo préstamo de 20.000 millones de dólares que la organización internacional firmó con la administración de Javier Milei: “otro préstamo político, similar al concedido a Mauricio Macri en 2018”, que endeudó al país por generaciones. De muy otro alcance – dijo Kirchner – fue la relación mantenida con el FMI durante su presidencia: las deudas fueron honradas – afirmó – pero bajo el signo de la soberanía.

La expresidenta atacó luego la hipocresía de Milei hacia el papa Bergoglio, al que primero definió como “la representación de Satanás en la tierra”, luego como “el más ilustre de los argentinos”, pero al que Milei reservó una visita aderezada con actitudes fuera de contexto y fuera de protocolo.

La relación que existe hoy entre el FMI y Milei también se evidencia en el pin con forma de motosierra, símbolo del hacha caída sobre los derechos, regalado a Georgieva por el ministro argentino Federico Sturzenegger, y exhibido por esta en su chaqueta durante las “reuniones de primavera” del FMI y del Banco Mundial.

Por cuenta del FMI, Milei está apretando al país en una tenaza de privatizaciones y despidos, y un drástico recorte de subsidios: en 9 meses, se los ha quitado a más de 2,1 millones de familias, ahora presa de la desregulación del sistema eléctrico. Y, para finales de año, el gobierno cuenta con eliminar la división por franjas de renta, que actualmente prevé tres niveles, para imponer un modelo único de asistencia directa y discrecional a los sectores considerados más vulnerables: una vez más, según los planes del FMI, que le dispensa boletines estadísticos favorables, contestados por los economistas no alineados.

Se puede matar de hambre al pueblo, se le puede quitar el trabajo y la dignidad, pero si intenta reaccionar con la lucha ante la desproporción de los medios, se le tacha de “terrorista”, acusándolo de no haber respetado las reglas del juego democrático: esas mismas reglas que la burguesía está dispuesta a pisotear cuando no le convienen. Así, con descarada arrogancia, las clases dominantes imponen de nuevo su visión del mundo, obligando a los oprimidos a ver la realidad con los ojos del opresor.

El genocidio en curso en Palestina da una demostración flagrante de ello. Cuando son asesinados periodistas, médicos, maestros y niños, los medios occidentales siempre precisan “según fuentes de Hamás”: y, antes de dar alguna noticia de masacres, ya cotidianas, siempre deben anteponer una declaración del ejército ocupante, que asegura que se trata de “terroristas” determinados a destruir el baluarte de la democracia en Oriente Medio.

A la gran concentración monopolística a nivel económico, corresponde la gran concentración mediática en pocas manos. Moviéndose en constante dialéctica entre “guerra de movimiento” para mantener el poder estatal, y “guerra de posición” para desplazar los valores culturales y construir el apoyo popular a las políticas socialistas, el gobierno bolivariano tiene muy presente la lección gramsciana y las estrategias de conquista de los “subalternos” puestas en marcha por el imperialismo de forma cada vez más sofisticada.

Confundir y “balcanizar” territorios y cerebros, destruyendo su identidad colectiva es el objetivo al que apunta un sistema capitalista en crisis estructural, que necesita reconvertir en sentido bélico las economías y las conciencias, porque teme la fuerza organizada del poder popular.

El 27 de abril, durante la Gran Consulta Popular que se celebró a nivel nacional, se registró un récord de participación, y el presidente Maduro ya ha encargado a su equipo económico que proceda sin demora al depósito de los fondos necesarios para financiar los proyectos aprobados por las comunidades. Un “mal ejemplo” para los sectores populares de los países capitalistas, que podrían pedir elegir si destinar el dinero de los impuestos a la construcción de un hospital o a comprar armas para el payaso Zelenski.

Para la campaña electoral del 25 de mayo, iniciada el 29 de abril por el chavismo de forma “alegre y combativa”, el pueblo elegirá a los próximos gobernadores, los miembros de los Consejos legislativos y los diputados de la Asamblea Nacional. Una cita con la que el socialismo bolivariano pretende consolidar su modelo alternativo.

Cuanto más, sin embargo, se fortalece la capacidad de decisión de los sectores populares, cuanto más cae el hacha de la desinformación, aumenta la opacidad de las “fuentes” llamadas imparciales: tan diligentes en denunciar presuntas ilegalidades del gobierno Maduro como atentas a ocultar el origen de sus financiaciones y sus verdaderos propósitos.

¿Cómo hacen, en un país que estaría muriendo de hambre, para tener una presencia tan ramificada en los territorios que les permita recoger información tan “reservada”? ¿Cómo hacen para mantener huestes de “periodistas” e informadores, y un número igualmente elevado de empleados en sus plataformas? ¿Y por qué, si disponen de tantos medios, y si se sienten tan convencidamente “mayoría”, no se esfuerzan por dar al menos algunas migajas del dinero que se embolsan a esas categorías que dicen querer defender contra las presuntas vejaciones del “rrégimen”?

Entre lo subrepticio y lo ridículo, estos megáfonos de la oligarquía inducen a sus seguidores a creer en una realidad virtual, ignorando pertinazmente los datos concretos. Y también echan humo en los ojos de quienes no tendrían razón para estar del lado del verdugo. Así, mientras Maduro anunció la gran manifestación del 1° de mayo, convocando a los trabajadores a marchar también contra las deportaciones de migrantes decididas por Trump y por Bukele, la derecha anuncia fantasmagóricas campañas mundiales e igualmente improbables “coaliciones sindicales”, con números de prefijos telefónicos.

La mayoría de las veces, se trata de noticias inexistentes, que desmienten los anuncios del titular, pero sirven igualmente para crear alarmas y dudas en la población, señalando también a los sindicalistas verdaderos como los blancos a golpear. En general, las llamadas fuentes imparciales se sostienen y se confirman entre sí, en un círculo perverso de números imposibles de verificar.

Se da por sentado, de hecho, que solo los datos provenientes de quienes se oponen a un gobierno socialista son fiables y, más aún, deben tomarse al pie de la letra. Lástima que esta olímpica “imparcialidad” no se aplique en los países capitalistas, donde a las oposiciones, cuando existen y pueden expresarse, no se les da crédito si oponen cifras y análisis que contradicen los dominantes. Por ejemplo, en el énfasis mediático por defender “los derechos de Guyana” contra la “dictadura” venezolana sobre la zona en disputa del Esequibo (y la explotación petrolífera ilegal que el gobierno guyanés ha permitido a las grandes multinacionales estadounidenses), se silencia este dato significativo: Guyana registró el porcentaje de crecimiento anual más alto del mundo en términos armamentísticos, equivalente al 78%, con un gasto de 202 millones de dólares.

Por eso, el ataque es frontal también contra la Universidad Internacional de la Comunicación (Lauicom), dirigida por la rectora Tania Díaz. Un lugar de cultura, reflexión y formación que no sirve a la especulación abstracta, sino a construir mapas para transformar la realidad. Y que ha comenzado por transformar un lugar de violencia y desinformación, como era la sede del diario El Nacional, en un centro que desenmascara las “narrativas” tóxicas sobre la naturaleza del conflicto que atraviesa el mundo.

Es un choque de civilizaciones, nos han dicho durante años, dando por sentado que la “civilización” era obviamente la del Norte rico y de las “sociedades opulentas”, para exportar con bombas, haciendo aparecer como nuevo un mecanismo de dominación colonial viejo de siglos. Hoy podemos darles la razón, a condición de invertir la perspectiva, desenmascarando la ficción.

jueves, 17 de abril de 2025

Colonialismo: ¿Un lugar seguro para los judíos?

 


  • Colonialismo, ¿un lugar seguro para los judíos?
    Colonialismo, ¿un lugar seguro para los judíos?

Todo lugar debe ser seguro para todo judío, para toda judía y para la religión judaica.
Debería ser un agravio para los judíos, judías y para la fe judía misma hablar en estos términos, a pesar de comprender bien la persecución occidental cristiana a dicho grupo religioso. Pero hoy y sobre todo hoy, debe ser un insulto frente al Holocausto (antes oculto, hoy visible) que los sionistas están ejecutando desde 1948 contra el pueblo nativo semita palestino. 

“Un lugar seguro para los judíos”, es el crimen perfecto, ya que porta una connotación justa y hermosa al oído. Es una ilustración del sadismo estético eurocéntrico con fines coloniales. 

Imaginémonos hoy en el siglo XXI hablar en términos de un lugar seguro para las mujeres, un lugar seguro para los homosexuales, un lugar seguro para los negros, un lugar seguro para los gitanos o un lugar seguro para cualquier otra comunidad humana que haya vivido persecuciones. Hablar desde esta percepción es contrario a toda armonía, libertad, democracia, justicia y a todo respeto. Reflexionemos por favor ante estas aromáticas frases.

Un llamado a la reflexión, un llamado a revisarnos. “Un lugar seguro para los judíos”, es una manipulación desde un envoltorio humanista,  es una incongruencia, insensatez a todo mínimo de humanismo. 

Un llamado a la reflexión, un llamado a revisarnos. Ante el genocidio visible contra el pueblo nativo semita palestino, genocidio que desde 1948 no solo se ocultaba y lo peor era que si se mencionaba algo, era para decir que se trataba de árabes, musulmanes salvajes antisemitas. Hoy que es visible el genocidio, ya que no pueden ocultarlo, pero que además ya ni les interesa encubrirlo, pues lo celebran, lo glorifican, lo vanaglorian. Todo esto es producto de una degradación humana, de esa sociedad colonial mal llamada "Israel". 
Ahora, el mundo debe liberarse de ese envoltorio estético manipulador, de gran esplendor pseudo humanista con fines coloniales. 

Los factores de dominación se adaptan, se camuflan, se infiltran a los valores humanos de cada tiempo histórico. 
Nada nuevo, el mundo aún se encuentra atrapado en la atrofia del salvajismo y brutalidad imperial, colonial, racista y clasista. En tiempos teocráticos se manipulaba y colonizaba en el nombre de Dios. Dios era la estética. Hoy, en nuestro tiempo secular se manipula mediante la estética de un pseudo humanismo. 

Aunque el eurocentrismo colonial sionista camufla su coloniaje bajo múltiples mentiras, todas bien ilustrativas, pero mentiras al fin y al cabo. Una de ellas pretende que es la Tierra que Dios les prometió; la otra mentira es que se trata del retorno después de 2000 años a la tierra ancestral; siguiendo los edulcorantes embustes decían que era una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra; la otra falsedad es que es un lugar seguro para los judíos. Ilustraciones atrayentes, llamativas, encantadoras, seductoras, pero todas desde la mentira creativa criminal. 

Existe mayor interés en lo estético que en lo analítico; eso es mercadotecnia intelectual, por decir lo mínimo. 
Un llamado a revisarnos, un llamado a despertar, el anacronismo colonial no tiene derecho a existir. Ante el envoltorio estético pseudo humanista, que los artistas no sean el instrumento para adormecer a la gente, sino para el despertar de los pueblos. 

Artistas, académicos, intelectuales, feministas, estudiantes, sindicalistas, activistas de derechos humanos, políticos, periodistas, juristas, religiosos, ateos, agnósticos, ambientalistas, ante el genocidio en Palestina, un llamado a revisarnos.

Tenemos una cita con la historia y esto no es una frase vacía sino que, ante el nazismo sionista, ese luto, las tinieblas que atraviesa hoy la humanidad, es menester parir, transcender hacia la honestidad, ser sinceros y honestos. Liberarnos de nuestros miedos, liberarnos de nuestra zona de confort, liberarnos de nuestras mentes colonizadas. 

Voy al grano, el colonialismo no tiene derecho a existir. Si queremos la paz, debemos prepararnos para la justicia. La justicia es la liberación del pueblo nativo semita palestino. La liberación de cualquier pueblo nativo del mundo frente al colonizador es una victoria universal, es una contribución y un aporte a la universalidad humana.

Sin abstracciones. Demagogos del sacerdocio académico intelectual, Hollywood y sus derivados. Fin del régimen colonial de "Israel". De lo contrario estamos consolidando el fascismo sionista colonial. Somos parte de ese genocidio. Debemos despertar. Y por aquellos que aún no han nacido, es decir, por aquellos que están por venir a la vida,  no les dejemos un mundo de buitres nazi sionistas. 

Una vez liberada Palestina del río al mar, la población que porta el pseudo gentilicio israelí que pase a portar el gentilicio nativo palestino. Y a viva voz lo reitero, aquí no se trata de expulsar a nadie. Y mañana en el futuro, ya una vez liberada Palestina, si un judío de cualquier parte del mundo desea vivir en Palestina, que sea bienvenido, que solicite la ciudadanía palestina, como lo era antes, previo a la imposición del colonialismo eurocéntrico, mal llamado "Israel".  

Los armenios, no semitas, no musulmanes, de profunda y hermosa tradición ortodoxa cristiana huyendo del Holocausto turco, llegaron a Palestina, allí fueron abrigados y hoy forman parte del tejido palestino. Sí, llegaron huyendo del Holocausto, no llegaron a Palestina cortando cabezas como lo hicieron y hacen los sionistas colonizadores.

… Por un lugar seguro para los judíos… El poeta de Galilea-Palestina, Mahmud Darwish, lo dijo: En la liberación de nuestro pueblo, liberemos a nuestro enemigo. 

Liberemos a los judíos y al mundo de la inhumanidad sionista. Sin devaneos, es hora de sincerarnos. Fin del eurocéntrico colonialismo mal llamado "Israel" y que sean libres en el mundo entero los judíos. 
Salgamos del atraso, salgamos del colonialismo eurocéntrico sionista, mal llamado "Israel".


Susana Khalil




miércoles, 28 de agosto de 2024

Palestina, el imperio y la política del mal menor

 


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Fuentes: Ctxt - Imagen: Kamala Harris y Benjamin Netanyahu en la Casa Blanca el 26 de julio de 2024. / YT

Hace escasamente un mes, la nueva candidata a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Demócrata, Kamala Harris, recibía sonriente a Netanyahu, después de que fuera ovacionado en el Congreso norteamericano. En un siniestro espectáculo que quedará por siempre en la ya dañada memoria histórica universal, el líder sionista recibió el aplauso del ala republicana y de parte importante del propio partido demócrata. La performance no fue sino la materialización simbólica del apoyo incondicional que la estructura política, militar y económica de EE.UU. sigue proporcionando al Estado sionista tras 76 años de colonización, masacres, ocupación ilegal, genocidio y apartheid. La particularidad del hecho estriba en que se ha producido en momentos en los que la empresa neocolonial israelí alcanza su clímax histórico con la guerra genocida que, en estos precisos instantes, libra contra la totalidad del pueblo palestino del gueto de Gaza.

En sus declaraciones posteriores, Kamala Harris abría el telón para la segunda escena de la obra. Tras un amigable apretón de manos con Benjamin Netanyahu, rememoró ante las cámaras su pasado como joven estudiante que recaudaba fondos para plantar árboles en Israel. Habló del compromiso que sigue definiendo su relación con el proyecto sionista, responsabilizó a Hamas de “desencadenar esta guerra” y repitió, a pesar de que la misma ONU reconoce que no existen evidencias para hacerlo, el relato sobre la violencia sexual atribuida por Israel a la resistencia palestina durante el 7 de octubre. Con todo ello, Harris recogía con fidelidad el legado de su antecesor y patrón, Joe Biden, quien no ha dudado en regurgitar durante todos estos meses bulos israelíes ampliamente desacreditados como los fabricados sobre los falsos bebés decapitados. De esta forma, EE.UU. sigue otorgando autoridad moral al ejército sionista en su devastación de Gaza y en las violentas ocupaciones, encarcelamientos y asesinatos intensificados durante los últimos meses en toda Palestina.

Tras diez meses de bombardeos masivos contra la población civil, de hospitales y ambulancias convertidos en objetivos militares, de universidades, escuelas, vecindarios, campos de refugiados y mezquitas dinamitadas; tras casi un año de artistas, periodistas y líderes políticos deliberadamente ejecutados y de pruebas verificables sobre torturas, hambrunas programadas y violaciones en prime line a presos palestinos, Kamala Harris volvió a mencionar el “derecho de Israel a defenderse”. Sin embargo, he aquí que, antes de que la comparecencia finalizara, la mandataria expresó su preocupación por lo que denominó “la magnitud del sufrimiento humano en Gaza”. De la misma forma, la propia Harris, aupada de forma mesiánica por los Obama, por Biden o por Alexandria Ocasio-Cortez, repitió el sainete en la reciente Convención Nacional del Partido Demócrata, en la que se vetó deliberadamente a cualquier voz palestina.

A tenor de las palabras de los demócratas, un misterioso drama humano sin responsables directos está produciéndose en Gaza. Olviden Cisjordania, Jerusalén, el sur de Líbano o los Altos del Golán. Los palestinos de Gaza, manufacturados como terroristas o víctimas, son los únicos protagonistas de su propia tragedia. Como sucede con el relato empleado por los mass media y los líderes del llamado “mundo libre” sobre el resto del Tercer Mundo, los pueblos de estas latitudes sufren hambrunas, guerras, genocidios, porque es lo natural. Como un vendaval, la subida de las mareas o un terremoto. En estas narrativas, nunca existen causas históricas, políticas y económicas, así como actores que las activen, que expliquen las razones que mantienen a dichos pueblos en posiciones de subalternidad después de siglos de colonización e imperialismo.

La persistente agenda neocolonial del Norte Global –en el que también existen periferias, explotación, despojo y opresión–, nunca aparece reflejada en este tipo de análisis, que son lamentablemente los hegemónicos. Así, los derechos por la autodeterminación y la justicia de los pueblos del Sur Global –en el que también existen sectores privilegiados, explotación, despojo y opresión– deben ser para la mirada occidental, como mucho, asuntos fundamentalmente “humanitarios”. Esa es la verdad tácita tras las acrobacias de Kamala Harris y del resto del Partido Demócrata para distorsionar el contexto de lo que verdaderamente ocurre en Palestina. Palestina tiene derecho a sufrir, por supuesto. Pero no tiene derecho a defenderse de quienes le infligen este sufrimiento. Porque si hay algo que atemorice a las élites del Norte Global mucho más que un genocidio es ver a los pueblos que lo sufren levantarse para combatirlo.

El imperio que sonríe

La izquierda que se deja seducir por el imperio que sonríe, ya sea en los labios de Kamala Harris o de cualquier otro, es una izquierda que ya ha claudicado, sometida a la política del mal menor. Por una parte, urge recordar que la izquierda occidental siempre ha sufrido contradicciones sintomáticas en su relación con el colonialismo y el imperialismo, así como con el patriarcado. El fenómeno del ‘rojipardismo’ no es más que una manifestación contemporánea de este hecho histórico que actualmente se materializa en derivas racistas, ltgbfóbicas y antimusulmanas. La reivindicación europea de determinadas versiones grotescas del marxismo, articuladas desde los mismos parámetros civilizatorios que la extrema derecha, se abre paso en la actualidad, en parte, gracias a la negación enfermiza de estas herencias.

Por otra parte, el liberalismo progresista para el que la crítica y la oposición a la política del imperio, del capital y del neocolonialismo es algo del pasado o, mucho peor, algo que caricaturizar, es cómplice del giro reaccionario internacional y de la cultura política del mal menor que, en gran medida, lo explica. “Kamala Harris es menos mala que Trump, por lo que, aunque no es ideal, hay que apoyarla”. La falacia, a pesar de su simplismo, está servida. Por supuesto que no faltan los relatos tramposos sobre la identidad e historia de Harris como mujer no blanca, hija de una madre india y un padre jamaicano vinculados a las luchas radicales de los 60-70. Curiosamente, se ignora que es el propio movimiento negro de los EE. UU. –mucho más valiente que los intelectuales de la izquierda europea– el que ha señalado, reiteradamente, a Kamala Harris, aliada del lobby sionista AIPAC, como parte del statu quo de la supremacía blanca norteamericana.

Quien se aferra desesperadamente a la propuesta política de Harris contribuye a invisibilizar las alternativas

Quien se aferra desesperadamente a la propuesta política de Harris, que es la misma propuesta de Biden, usando el fantasma monstruoso de Donald Trump, contribuye a invisibilizar las alternativas con potencial al propio trumpismo y al régimen de desigualdad, explotación y guerra que solidifica, dentro y fuera, el propio gobierno demócrata norteamericano. También en la disputa por el Estado, más allá del Partido Republicano del psicópata fascista Trump y del Partido Demócrata de la amable genocida Harris, hay alternativas políticas decentes en los EE.UU. que merecen apoyo y atención. El Green Party, con las candidaturas de una mujer judía antisionista como Jill Stein y un hombre negro musulmán antimperialista como Rudolph Butch Ware, o el Party for Socialism and Liberation, con la afrodominicana anticapitalista Claudia de la Cruz y la chicana socialista feminista Karina García son algunos ejemplos.

La ideología liberal contribuye a crear la falsa idea de que la diversidad se construye por arriba, de forma elitista, sin cuestionar las estructuras de poder del capital. Esta premisa es instrumentalizada por la extrema derecha y por los rojipardos. Sin embargo, la laureada diversidad es una realidad de las clases trabajadoras y se materializa, desde abajo, cuando se plantea desde la posibilidad de construir otros mundos más allá del capital, del imperio y del patriarcado. No hay nada más deshonesto que chantajear a la izquierda para que, en función de un supuesto orden democrático esclerótico, defienda a figuras como Kamala Harris. La democracia de Harris es la democracia de los mercados y del liberalismo que tiende la mano a Netanyahu, y no de manera figurada. Precisamente por eso es importante recordar que el sionismo no es un producto de la extrema derecha, sino un proyecto colonial que encuentra su sentido en la larga historia imperial de Occidente y que se complementa a la perfección con el orden liberal. La propuesta del Partido Demócrata, en el seno del cual también existe un liberalismo de corte progresista, no viene en la actualidad a alterar esta realidad, sino a apuntalarla.

La complicidad liberal con el genocidio

Lo cierto es que las declaraciones sobre la necesidad del cese de los bombardeos israelíes en Gaza se suceden, una y otra vez, a lo largo del arco liberal internacional desde poltronas que, al mismo tiempo, financian a las fuerzas armadas israelíes y protegen a su gobierno. Las llamadas a “la paz”, se producen desde gobiernos que hacen negocios con Israel y lo apoyan, también desde el Estado español y desde octubre de 2023. Ninguna de esas voces pone en cuestión la naturaleza colonial del proyecto israelí ni reconoce el derecho de los palestinos a defenderse, a pesar de que la propia ONU lo hace. Ninguno de esos líderes plantea la necesidad de un embargo de armas y de un bloqueo económico, político y diplomático a la entidad sionista. La mínima decencia, en aras de un supuesto sentido de la estrategia política, es caricaturizada por el liberalismo en su articulación de izquierdas como idealista e inconsciente. Por lo tanto, exigir el desmantelamiento del régimen israelí y la descolonización de la Palestina histórica es demasiado.

Y esa es la trampa. El orden imperial y neocolonial nunca fue abolido. Genocidios invisibilizados como el que se está produciendo en el Congo, gracias a la injerencia neocolonial y a los intereses de mercado occidentales, lo demuestran. Genocidios ante los que los líderes occidentales de los Derechos Humanos callan, a causa de sus tratos de favor con entidades aliadas del sionismo y de los EE. UU. como los Emiratos Árabes Unidos, en el caso de Sudán, o con Arabia Saudí, en el caso de Yemen, lo certifican ampliamente. El violento clima político manufacturado en Haití es responsabilidad directa de los liderazgos políticos de Francia y de los propios EE. UU. en el mismo, así como la violenta política neocolonial que trata de destruir los procesos de autodeterminación producidos en los últimos años en regiones como Kanaky, o en países africanos como Senegal, Malí, Níger, Burkina Faso, etc. La lista es larga y todos sus apéndices están conectados con la liberación de Palestina.

Y sí, durante las últimas décadas, se han producido cambios geopolíticos importantes que nos obligan a complejizar con prudencia nuestra mirada internacional. Sin embargo, es revelador cómo la agenda liberal se activa para proteger a las élites del Norte Global ninguneando la posibilidad de una ética internacionalista, anticolonial y antimperialista que sigue y seguirá siendo imprescindible. En momentos en los que se ha dicho todo sobre el genocidio, la ocupación y colonización sionista de Palestina, pero poco digno se ha hecho desde el ámbito del liderazgo político, es necesario apostar por alternativas reales al imperio, a la supremacía blanca y al gran capital. Si esas alternativas tienen o no posibilidades, depende también de nosotras.

Fuente: https://ctxt.es/es/20240801/Firmas/47213/Helios-F-Garces-politica-mal-menor-Gaza-Estados-Unios-Kamala-Harris-imperio.htm

sábado, 3 de agosto de 2024

Justicia para Sonya Massey: debemos continuar pronunciando su nombre

 




Amy Goodman y Denis Moynihan

Se fue julio, un mes que ha conmocionado el panorama político estadounidense. El mes se destacó, también, por eventos que suponen importantes progresos para las mujeres negras en Estados Unidos, pero también los constantes peligros que estas continúan enfrentando. Un indicio de progreso es la posibilidad de que Kamala Harris se convierta en la primera mujer negra y la primera persona de ascendencia sudasiática en ser candidata presidencial de un partido mayoritario en Estados Unidos. Otra señal de progreso ocurrió el 31 de julio, día en que tres periodistas negras interpelaron al expresidente Donald Trump en una acalorada entrevista que tuvo lugar durante la convención anual de la Asociación Nacional de Periodistas Negros que se desarrolló en la ciudad de Chicago. Pero ser mujer negra en Estados Unidos sigue siendo peligroso, como lo demuestra la reciente muerte de Sonya Massey a manos de la policía.

Massey, una mujer negra de 36 años, madre de dos hijos, murió a manos de un agente de policía dentro de su propia casa, situada en la ciudad de Springfield, estado de Illinois. Alrededor de la una de la madrugada del 6 de julio, Massey hizo una llamada al teléfono de emergencias en la que denunciaba la posible presencia de un intruso cerca de su casa. La muerte de Sonya Massey a manos de la policía fue totalmente absurda, pero no siguió la trayectoria que suelen seguir las muertes de persona de color a manos de la policía, ya que el oficial blanco que mató a Massey fue posteriormente destituido y acusado de asesinato en primer grado.

El momento en el que el oficial de policía del condado de Sangamon Sean Grayson le dispara a Massey fue capturado en video por la cámara corporal de su compañero, presuntamente un agente llamado Dawson D. Farley, aunque el departamento del sheriff aún no ha confirmado su identidad. Grayson solo encendió su cámara corporal después de haber disparado. La Policía Estatal de Illinois inició una investigación sobre el incidente, pero recién el 22 de julio hizo públicas las imágenes registradas por la cámara corporal del compañero de Grayson.

El video muestra cómo los dos agentes ingresan a la casa de Massey y, después de pedirle sus documentos de identidad, le ordenan que retire del fuego una olla con agua hirviendo, cosa que ella se apresura a hacer de inmediato. En las imágenes se puede ver que Massey, una mujer menuda que vestía camisón y bata, sostiene con dos almohadillas la pequeña olla de agua y la sitúa cerca del fregadero de la cocina. Sean Grayson, un hombre corpulento de 30 años, estaba a tres metros de distancia, en la sala de estar, separado de Massey por una barra divisora.

Este dato es importante, ya que la razón que Grayson dio para lo que ocurrió después fue, tal como quedó registrado: “No voy a dejar que me tiren agua hirviendo en mi p…ta cabeza”. Sin embargo, el video de la cámara corporal de Farley no muestra en ningún momento que Sonya Massey tuviera la intención de arrojar agua caliente a ninguno de los dos agentes.

La familia de Sonya Massey está siendo representada por el reconocido abogado de derechos civiles Benjamin Crump. En una entrevista que mantuvo con Democracy Now!, Crump describió su reacción al ver las imágenes de video:

“Nunca he visto un video de una muerte por disparos policiales más terrible que este. Es totalmente absurdo. Lo que muestra el video es perturbador, al igual que lo que se escucha. Cuando uno mira el video y observa cómo se mueve alrededor de la barra [el agente Sean Grayson], a pesar de que luego alegó que disparó porque temía que Sonya le arrojara la olla de agua caliente en la cara, la misma que él le había ordenado retirar [de la hornalla de la cocina], desde una perspectiva objetiva, parece que está tratando de obtener una mejor posición para disparar. […] Cuando su compañero le dice 'voy a ir a buscar mi equipo de reanimación cardiopulmonar', él responde: 'No, es un disparo en la cabeza. No te preocupes [por eso]. No servirá de nada. Ella ya se ha ido'. Luego, en un momento del video, [Grayson] expresa 'Déjala que…', y no completa la frase, pero una persona podría deducir razonablemente que quiso decir 'Déjala que se muera'. El hecho es preocupante en todos los niveles. [Massey] necesitaba ayuda, no un tiro en la cara”.

El video registra también el momento en el que Grayson interactúa con los oficiales que llegan después de los disparos, a los que les dice: “Esta maldita perra está loca”.

Las comunicaciones de la radio de la policía revelan que la herida mortal de bala fue reportada inicialmente como “autoinfligida”. Los impactantes detalles del asesinato de Massey permanecieron confusos hasta que se hizo público el video de la cámara corporal, casi dos semanas después. La familia de Sonya no tenía idea de que la policía la había matado hasta que se informó de ello en los medios.

Una página de GoFundMe para recaudar dinero para la familia de Sonya Massey dice en un fragmento:

“Sonya era una madre atenta y cariñosa con sus dos hijos: un hijo de 17 años y una hija de 15. A Sonya le encantaba cocinar, hacer peinados, criar a sus hijos y pasar tiempo con su familia. Era también un miembro devoto de la iglesia”.

Tanto el presidente Joe Biden como la vicepresidenta Kamala Harris emitieron declaraciones de apoyo a la familia Massey. Harris hizo un llamamiento al Congreso estadounidense: “[Es momento de] aprobar la Ley George Floyd de Justicia en la Vigilancia Policial, […] en honor a la memoria de Sonya y de muchas otras personas cuyos nombres tal vez nunca lleguemos a conocer”.

Sonya Massey pasa ahora a integrar una lista demasiado larga de mujeres negras que han muerto a manos de la policía, como Breonna Taylor, Sandra Bland, Atatiana Jefferson… En los tres meses que quedan hasta las elecciones de noviembre, la sociedad estadounidense debe continuar pronunciando sus nombres.


© 2024 Amy Goodman

Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.


sábado, 17 de febrero de 2024

Entrevista al periodista Jeremy Scahill Israel hace una «campaña de propaganda deliberada» para justificar su brutal ataque a Gaza

 Por Amy GoodmanNermeen Shaikh


Fuentes: Democracy Now!

Recientemente, el Gobierno de Israel acusó a un puñado de trabajadores de la UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina, de participar en el ataque de Hamás el 7 de octubre. Estados Unidos y más de una docena de otros países se apuraron a suspender el financiamiento que aportan a esta agencia, cuyo trabajo humanitario es vital para millones de personas en Gaza. Sin embargo, la emisora británica Channel 4 obtuvo el expediente de inteligencia sobre la UNRWA que Israel compartió con sus países aliados y no encontró “ninguna evidencia que apoye su explosiva acusación”. El periódico Financial Times y el canal de televisión Sky News también revisaron el material y llegaron a la misma conclusión. Las afirmaciones de Israel sobre la UNRWA son solo el último ejemplo de lo que el periodista Jeremy Scahill llama una “campaña de propaganda deliberada” para justificar su brutal ataque a Gaza. “Este es uno de los mayores fraudes de la historia moderna, que trae reminiscencias de las mentiras con las que se justificó la invasión y ocupación de Irak”, dice Scahill, reportero y corresponsal del portal periodístico The Intercept.

Para ver la entrevista en inglés, haga clic aquí.


NERMEEN SHAIKH: Esto es Democracy Now!, democracynow.org, el informativo de guerra y paz. Soy Nermeen Shaikh, con Amy Goodman. Un documento clave de la inteligencia israelí que fue utilizado por más de una docena de países, incluyendo Estados Unidos, para justificar el desfinanciamiento de UNRWA, la principal agencia de ayuda para los refugiados palestinos, no contiene pruebas que respalden las acusaciones de Israel, según varios informes de prensa. Las acusaciones formuladas en el documento israelí incluyen denuncias de que varios empleados de la UNRWA participaron en el ataque de Hamás del 7 de octubre. El canal británico Channel 4 obtuvo el documento y encontró que este “no proporciona ninguna prueba que respalde su explosiva acusación de que trabajadores de la UNRWA participaron en ataques terroristas contra Israel”. The Financial Times, que también analizó el material, llegó a la misma conclusión, al igual que Sky News. Ahora esta agencia de ayuda de la ONU, que es fundamental para proporcionar asistencia humanitaria en Gaza, dice que se quedará sin fondos antes de marzo como resultado de los recortes de financiamiento.

Las alegaciones hechas por Israel son solo el ejemplo más reciente de lo que el periodista Jeremy Scahill llama una “guerra de información que Israel está librando”, con el objetivo de “inundar el discurso público con una serie de acusaciones falsas, infundadas y no verificables”. En su artículo más reciente, publicado el 7 de febrero en The Intercept, Scahill escribe: “Casi todas las semanas, a veces todos los días, el Gobierno y el Ejército israelíes ha estado diseminando nuevos aluviones de acusaciones con la intención de justificar la matanza en curso”. Scahill añade: “La táctica es efectiva, particularmente porque Estados Unidos y otros aliados importantes han blanqueado sistemáticamente las acusaciones no verificadas de Israel como pruebas de que su causa es justa”. Jeremy Scahill es uno de los principales periodistas y corresponsales de The Intercept. Su artículo más reciente se titula “La guerra de Netanyahu contra la verdad: la despiadada campaña de propaganda de Israel para deshumanizar a los palestinos”. Nos acompaña desde Alemania.

Bienvenido de nuevo a Democracy Now!, Jeremy. Para empezar, ¿puede exponer los argumentos que plantea en su más reciente artículo?

JEREMY SCAHILL: En las primeras horas de la mañana del 7 de octubre, miembros de las Brigadas Al-Qassam de Hamás, de la Nukhba, sus fuerzas especiales de élite, así como miembros de la Yihad Islámica Palestina, lideraron un ataque múltiple en Israel. Todo el mundo está familiarizado con esto. Los objetivos iniciales que atacaron constituían casi la totalidad de la infraestructura israelí en lo que Tel Aviv llama “la envoltura de Gaza”. Y fueron capaces de dominar con bastante rapidez a la División de Gaza, la principal entidad del Estado israelí responsable de imponer las condiciones carcelarias que rigen sobre la población de Gaza, de llevar a cabo ataques con drones, de librar guerras, de llevar a cabo todo tipo de actos de guerra contra el pueblo de Gaza. Y luego, los combatientes palestinos se abrieron paso por una serie de asentamientos en la zona.

La intención era bastante clara: estaban tratando de tomar rehenes para poder así negociar la liberación de prisioneros palestinos. Pero lo que hicieron ese día fue nada menos que romper el paradigma, enviar un mensaje de que la gran mentira promovida por Israel —no solo bajo Netanyahu, pero ciertamente bajo Netanyahu— de que los israelíes podrían vivir en paz de alguna manera a pocos metros de lo que es de facto un campo de concentración con 2,3 millones de personas que han sido privadas de cualquier cosa que semeje una existencia humana, no es algo sostenible.

Entonces a Israel lo sorprendieron, en todo sentido, con la guardia baja, a pesar de que sus propios analistas de inteligencia habían estado advirtiendo que al parecer Hamás se estaba preparando y entrenando para algo que era bastante impactante y no solo algunos pequeños intentos aislados de disparar cohetes o incluso llevar a cabo una incursión menor en territorio israelí. En todos los sentidos, esas advertencias fueron pasadas por alto y descartadas.

Lo que vimos entonces, mientras los combatientes palestinos se dispersaban por estas diversas comunidades israelíes y doblegaban a la División de Gaza y tomaban muchos militares como prisioneros y se los llevaban a Gaza, fue que el Gobierno israelí tomó la vía de una contraofensiva sostenida, que incluyó helicópteros de ataque Apache y drones. Cuando los militares finalmente llegaron a algunas de estas comunidades, —eso sí, pasaron horas y horas antes de que cualquier unidad oficial de las fuerzas de seguridad israelíes respondiera en algunas de estas zonas civiles— iniciaron enfrentamientos armados de manera generalizada. En el kibutz Be’eri, sabemos que los testigos oculares han dicho que las fuerzas israelíes bombardearon una casa, probablemente matando al menos a una docena de israelíes que los combatientes palestinos tenían cautivos. Entonces el Gobierno israelí estaba sobresaltado por el hecho de tener estas bases militares cruciales invadidas y comunidades inundadas de combatientes palestinos.

A las pocas horas de que ocurrieran estos ataques, el Gobierno de Netanyahu comenzó a elaborar una campaña de propaganda muy deliberada para venderle a Estados Unidos, a otros líderes occidentales y a la opinión pública mundial una guerra de aniquilación con tácticas de tierra arrasada contra Gaza. Esa campaña fue puesta en marcha inmediatamente. Y lo que hicieron, lo cual fue fundamental para esto, fue que los israelíes comenzaron a mostrarle al presidente Biden, al secretario de Estado Blinken, a los jefes de Estado de los países de la OTAN y de otros países de Occidente imágenes y vídeos que a su vez estos usaron para contar una historia no verificada de lo que ese material representaba. Y la caracterización por parte de Netanyahu y del ministro de Defensa, Yoav Gallant, era que esto había sido el mayor acto de violencia contra el pueblo judío desde el Holocausto, que las tácticas que Hamás usó incluían violaciones, decapitación de bebés, mutilación de cuerpos, tortura de familias, amarrar niños en grupos, incluyendo en una guardería en uno de los kibutz, para luego perpetrar ejecuciones masivas de niños pequeños, prender fuego a los niños. Y el presidente Biden, el secretario Blinken y muchos líderes occidentales comenzaron a repetir estas afirmaciones.

Pero lo que ocurrió fue que cuando la agencia de seguridad social israelí comenzó el 11 de octubre a documentar realmente las muertes, registraron 1.139 muertes; 695 de las cuales eran civiles. Y empezamos a revisar la documentación pública de las muertes. Y resultó que solo hubo una bebé que fue asesinada en todos los ataques combinados del 7 de octubre, una bebé de 9 meses llamada Mila Cohen, quien recibió un impacto de bala durante un tiroteo mientras estaba en brazos de su madre. También hubo… Creo que hubo 36 niños menores de 19 años que murieron ese día. Catorce de ellos en realidad muertos en ataques con cohetes de Hamás. Entonces, cuando los periodistas comenzamos a mirar la cifra oficial de muertos, —y puedes verlo, los israelíes han publicado las historias, las fotos de muchas, muchas, muchas de las víctimas— nos pudimos dar cuenta de que todo esto eran mentiras. Fue un enorme fraude cometido ante el mundo, particularmente el tema de la decapitación masiva de bebés. Y Joe Biden, en numerosas ocasiones, dijo que vio pruebas fotográficas reales de los bebés decapitados y de las familias enteras que fueron amarradas y quemadas vivas con queroseno.

Lo que descubrí en mi investigación fue que estas historias parecen haber encontrado lugar en las cabezas de Biden y Blinken y otros teniendo como base una versión totalmente fraudulenta de los hechos del 7 de octubre, presentada por servicios de rescate privados, ortodoxos, —el más famoso de ellos es Zaka— que contaban historias, ya saben, sobre una mujer embarazada a la que le sacaron el feto de su cuerpo, para luego decapitarlo delante de la mujer y sus dos hijos. No hay ninguna prueba que indique que eso sucedió. De hecho, no hay registro de que ninguna mujer embarazada haya muerto el 7 de octubre. Hubo una mujer embarazada que recibió un disparo mientras iba en su coche camino de dar a luz a su bebé. Era una mujer beduina. Y los médicos pudieron salvar su vida. Intentaron salvar al bebé, pero murió unas horas más tarde. Pero en ese caso no fue Hamás quien sacó a un bebé del estómago. Y sin embargo, estas mentiras se diseminaron. Y algunas de las cosas más obscenas que Israel dijo, que ahora sabemos que son falsas, fueron repetidas por Antony Blinken, el secretario de Estado de Estados Unidos, en su testimonio frente al Senado, y por el propio Joe Biden. Y esto ha continuado. Lo que acabo de explicar son dos de los ejemplos más gráficos de esto.

Pero lo que está claro es que el Gobierno israelí entendió que necesitaban vender esto como el peor crimen contra la humanidad en los tiempos modernos, para justificar un asedio largamente planeado a Gaza que Benjamín Netanyahu… Él representa la versión más extrema y violenta del proyecto estatal israelí. Y está muy, muy claro que vendieron este fraude y la Casa Blanca lo avaló, y es por eso que hemos visto… y creo que la cifra de 27.000 personas muertas en Gaza es una estimación conservadora. Creo que la cifra real es mucho mayor, porque se estima que hay 7.000 u 8.000 palestinos desaparecidos, muchos de ellos enterrados bajo los escombros de sus antiguas casas. Entonces, este es uno de los mayores fraudes en la historia moderna, que recuerda a las mentiras contadas para justificar la invasión y ocupación estadounidense de Irak.

AMY GOODMAN: Jeremy, me pregunto si podemos volver por un momento al comienzo de este segmento, del 7 de octubre a lo ocurrido con la UNRWA, con la alegación del Gobierno israelí de que 12, aunque ese número luego aumentó, miembros de la UNRWA, que tiene algo así como 13.000 trabajadores en Gaza, estuvieron involucrados en el ataque del 7 de octubre. Hable sobre eso, de la forma en que lo hizo en su artículo, desmontando, como hizo Channel 4, y como lo han hecho varias organizaciones de noticias, las evidencias de esto, que ha sido utilizado por casi 20 países para retirar la financiación a esta organización esencial que da apoyo a los hospitales y a las escuelas de Gaza para más de dos millones de habitantes.

JEREMY SCAHILL: La UNRWA es la organización humanitaria más importante que opera en Gaza. De hecho, se estableció expresamente en 1949, durante la Nakba, donde más de 750.000 palestinos fueron obligados a abandonar sus hogares en una campaña de exterminio o aniquilación que allanó el camino para el establecimiento del Estado de Israel tras la Segunda Guerra Mundial. Y el mandato de la UNRWA era cuidar de esos palestinos y garantizar que su derecho a regresar a sus hogares y a su tierra fuera protegido. Entonces, el Gobierno israelí, ciertamente con Netanyahu, pero también con otros jefes de Estado, siempre ha querido que la UNRWA sea eliminada, porque esto representa un problema muy grave para la agenda israelí que busca eliminar el territorio palestino en su totalidad. Lo digo solo para dar ese contexto.

Pero luego, los israelíes deciden que… Inmediatamente después de que la Corte Internacional de Justicia fallara a favor de Sudáfrica y ordenara imponer medidas provisionales que incluyan la prevención de actos genocidas, el cese de la masacre de palestinos, que el tribunal reconoció como grupo protegido, y permitir, con efecto inmediato, la entrada de ayuda suficiente para hacer frente a la catástrofe humanitaria causada por el ataque israelí a Gaza, tras lo cual, los israelíes decidieron abrir un nuevo frente y acribillar a la sociedad y los oídos de los líderes occidentales con una campaña de propaganda destinada a lograr que se unan a la cruzada para eliminar la UNRWA. Israel preparó entonces su llamado dossier de inteligencia con alegaciones sobre 12 empleados de la UNRWA, que tiene unos 13.000 empleados en Gaza y 30.000 empleados repartidos en todo Oriente Medio en los lugares donde residen los palestinos desplazados.

Y la respuesta del Gobierno de Biden fue anunciar inmediatamente que suspendía toda su financiación a la UNRWA. Y el secretario de Estado Antony Blinken admitió públicamente que Estados Unidos ni siquiera había hecho su propia revisión o investigación de estas afirmaciones de que 12 miembros, de los 30.000 que tiene la organización, tenían algún vínculo con los ataques del 7 de octubre.

¿Y luego qué pasó? Y esto recuerda mucho a Judy Miller, The New York Times, la nube en forma de hongo, Dick Cheney, todo el periodo previo a la Guerra en Irak. Fueron a The Wall Street Journal, y los israelíes le proporcionaron a The Wall Street Journal lo que ese periódico entonces anunció como un dossier, un dossier de inteligencia. Y van más allá de los 12 miembros. Dicen que un 10% del personal de la UNRWA en Gaza, 1.200 empleados, tienen conexiones con Hamás y la Yihad Islámica Palestina, y dicen que esto no es cosa de unas pocas manzanas podridas.

Bueno, esta campaña de propaganda israelí en forma de artículo en un importante periódico estadounidense fue… La autora principal de ese artículo fue Carrie Keller-Lynn. Es una nueva colaboradora de The Wall Street Journal. Empecé a indagar quién es esta persona, porque ella no tenía una biografía completa en la web de The Wall Street Journal. Y bueno, resulta que es una veterana de las Fuerzas de Defensa de Israel. Era una abierta opositora al movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones cuando estaba en la universidad en Estados Unidos. Y una amiga suya cercana, con quien hizo una entrevista conjunta para una organización que lleva a estudiantes de posgrado estadounidenses a Israel, le atribuye la creación, durante la guerra de Gaza de 2009, de la estrategia en las redes sociales de las Fuerzas de Defensa de Israel. Esta reportera fue quien lideró el trabajo para este artículo sobre la UNRWA en The Wall Street Journal.

Y una vez que empezamos a llamar la atención sobre eso y a poner fotos de ella en su uniforme militar israelí y a hablar de sus lazos con alguien que dijo que ella ayudó a crear la estrategia para las redes sociales del Ejército de Israel durante una guerra anterior en Gaza, entonces estas organizaciones con las que estaba afiliada eliminaron todos estos artículos y fotos de Internet. The Wall Street Journal ha bloqueado su cuenta de Twitter.

Está muy claro que esto fue una sofisticada campaña de propaganda, y sabían a qué periodistas acudir y qué Gobiernos comprarían esa historia. Y lo que lograron es que ahora el Gobierno de Biden sea un cómplice activo en la violación de las órdenes de la Corte Internacional de Justicia que tiene a Israel bajo vigilancia por posibles acciones genocidas en Gaza.

AMY GOODMAN: Por último, Jeremy, sobre la investigación del 7 de octubre, ¿no fue suficiente para Israel con decir que más de mil israelíes y personas de otros países, la mayoría de ellos civiles, murieron en el ataque de Hamás, eso no era suficiente justificación para entrar en Gaza y multiplicar eso más de 27.000 [sic] veces, 27 veces, hasta matar a más de 27.000 personas en este momento?

JEREMY SCAHILL: Los israelíes, en particular los civiles que murieron ese día, merecen la verdad sobre lo que sucedió. El Gobierno israelí respondió con una potencia de fuego muy pesada. Hay indicios de que la Directiva Hannibal pudo haber sido invocada y dice que es mejor herir y posiblemente incluso matar a israelíes que dejar que sean tomados como rehenes. También hicieron acusaciones generalizadas sobre actos de violencia sexual cometidos sistemáticamente por Hamás, y no han aportado ninguna prueba de que una campaña sistemática de ese tipo se llevara a cabo. Las víctimas en Israel merecen la verdad. Y los más de 30.000 palestinos que han sido asesinados con bombas estadounidenses, cuyas muertes han sido justificadas por el asesinato de esos israelíes, posiblemente asesinados por su propio Gobierno, también merecen la verdad, y merecen justicia.

NERMEEN SHAIKH: Jeremy, mis disculpas, siento decir que vamos a tener que dejarlo aquí. Jeremy Scahill es uno de los principales periodistas y corresponsales de The Intercept. Su último artículo, que se publica hoy, se titula “La guerra de Netanyahu contra la verdad: la despiadada campaña de propaganda de Israel para deshumanizar a los palestinos”. Y así terminamos el programa de hoy. Soy Nermeen Shaikh, con Amy Goodman. Gracias por acompañarnos.

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Traducido y editado por Igor Moreno Unanua e Iván HIncapié.

Fuente: https://www.democracynow.org/es/2024/2/7/israel_propaganda_gaza