viernes, 4 de enero de 2008
Operación Rescate: ¿Capítulo final del cuento de Navidad que vive Colombia?
Tras la prolongada espera y en medio del suspenso y la ansiedad generados, el presidente venezolano, Hugo Chávez Frías, anunció este miércoles, la oferta de una operación aérea, para rescatar a tres cautivos en manos de las Farc cuya libertad fue ofrecida como desagravio a su persona, por el acto de barbarie diplomática perpetrado por Álvaro Uribe Vélez, quien suspendió abruptamente la misión mediadora que Chávez realizaba en pro de un canje humanitario, plan que fue aceptado inmediatamente por el gobierno neogranadino. Clara Rojas, su pequeño hijo Emmanuel de 3 años, nacido en cautiverio y Consuelo González, serán liberados en las próximas horas, en algún punto del territorio colombiano, adonde llegarán tras recorrer kilómetros a pie, afrontando los peligros de la selva para abordar una aeronave que los trasladara, primero, hasta la ciudad de Villavicencio, de donde seguirán a Venezuela, y finalmente a su país, donde los esperan sus familiares en medio de la felicidad que reina entre ellos y todo el pueblo, que ha visto hecho realidad el cuento de Navidad que está viviendo desde varias semanas. Porque Emmanuel, simboliza a ese otro niño llamado Jesús, quien vivió una odisea similar, en la primera Navidad hace 2 mil años, y que el mundo cristiano celebra con fervor y alegría cada diciembre, como hoy festejan en Colombia y todo el planeta la liberación de este otro niño, de su madre y de Consuelo, pues este menor, es parte inseparable de esa criatura llamada canje humanitario que sobrevive en medio del suspenso de una historia real, cuya trama semeja a un cuento de Navidad. No obstante, y a pesar de haberse acordado la liberación de estos primeros tres cautivos, aún queda pendiente la libertad de varias decenas de cautivos que aun permanecen en poder de las Farc y de medio centenar de guerrilleros presos en diferentes cárceles de Colombia, que no pudieron obtener su libertad, porque Uribe Vélez sigue negándose a aceptar las condiciones propuestas por la guerrillera para concretar el canje humanitario. Y es que, Uribe Vélez representa hoy, como vasallo del imperio yanqui, lo que desde hace más de 2 mil años simboliza Herodes El Grande, el gobernante que traicionó a su país para ponerse de rodillas ante su amo el Imperio romano y a quien la tradición cristiana señala como responsable de la matanza de los Santos Inocentes, en su intento por dar muerte al Niño Jesús, a fin de impedir que esa criatura a la que los Reyes Magos le habían informado que iban a adorar, era el Mesías, futuro redentor del pueblo judío. Si Herodes, ordenó, según la leyenda, el asesinato de todos aquellos niños nacidos en los dos años siguientes al nacimiento de Jesús, Uribe Vélez está haciendo hoy algo similar, al decretar la muerte de cuanta acción se adelante en pro del canje de esos prisioneros, que haría renacer la paz en su país, y es por ello que ha frustrado todos los esfuerzos realizados por algunos gobiernos europeos que con tal finalidad, proponían esas negociaciones. Sin embargo, ante la creciente presión que Uribe ha recibido de la comunidad internacional y ahora, ante esta nueva fórmula humanista presentada por Chávez, con el apoyo irrestricto de Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador y Francia, al gobierno colombiano no le quedó más opción que aceptar esta última formula, pues en caso contrario, el presidente venezolano, estaba dispuesto a poner en marcha un “Plan B”, que consistía en el despliegue de una Operación clandestina y secreta con miras a lograr el mismo objetivo libertario, con el riesgo que supone una medida de ese tipo. La aceptación del humanista plan presentado por el mandatario nacional, abre caminos de esperanza hacia la liberación del resto de los cautivos que aun permanecen en manos de la guerrilla y del gobierno neogranadino, pues hasta hoy había sido estéril cuanto intento se había hecho, para alcanzarlo, y más, los esfuerzos orientados a alcanzar la paz que sueña todo el pueblo colombiano desde hace más de medio siglo. Porque Colombia vive asolada por un conflicto sangriento desde ese tiempo, cuando el Imperio, junto con sus vasallos de la oligarquía y dirigentes de los partidos tradicionales, se abalanzaron cual manada de lobos hambrientos sobre la patria neogranadina para adueñarse de tan codiciada presa, la que aun devoran, explotando el trabajo de sus hijos y beneficiándose ilegítimamente de la inmensa riqueza de su tierra. Fue cuando se iniciaba aquel despojo, que hoy es total, que surgió la guerrilla, formada por gente despojada de sus tierras y que, por no tener trabajo, y cuando lo obtenían, se les pagaba salarios de hambre, se vieron obligados a huir hacia la selva, perseguidos como fieras, para desde allí comenzar una lucha armada que aún dura, pese a la brutal represión desatada por el imperio, el gobierno, la oligarquía y los terratenientes que, con apoyo del ejército crearon las Autodefensas Unidas de Colombia, horda de asesinos que han matado a decenas de miles de inocentes. Uribe, Estados Unidos y la Unión Europea, le han colocado la etiqueta de “terroristas y narcoguerrilla” a las Farc, la más importante de esas organizaciones, para descalificarlas ante la opinión pública mundial, desplegando para ello una campaña de desprestigio en su contra a través de los medios nacionales e internacionales a su servicio, estrategia que no ha logrado totalmente su objetivo pues la ONU y otros organismos, no aceptan dichos términos y menos las Farc, que exigen reconocimiento a su estatus político internacional de fuerza beligerante y, de ninguna manera, responsables de terrorismo y narcotráfico. A pesar de no existir espacios suficientemente libres y amplios para defenderse de esas acusaciones, la organización guerrillera ha sido clara y concisa en sus planteamientos sobre el tema, como lo señala el propio Marulanda o Tiro Fijo en una de sus raras intervenciones realizadas a través de comunicados, uno de los cuales señala textualmente: “Nosotros no tenemos relación ni mucho menos negocios con ningún cartel de drogas. Las Farc-EP, rechazan el narcotráfico por principio y por ética. En materia financiera continuaremos nuestra política para cobrar el impuesto para la Nueva Colombia a aquellas personas, naturales o jurídicas, enemigas de la democracia, cuyo patrimonio supere los mil millones de pesos, porque nuestra lucha es contra un Estado injusto, y contra los ricos que lo sustentan y lo usufructúan, y si estos le dan dinero para que adelante la guerra contra el pueblo, también tienen que dárselo a este para que se defienda de la agresión. Lo demás es la desinformación”. En los mismos términos, lo hace el combatiente guerrillero Raúl Reyes, comandante del Secretario del Estado Mayor de las Farc, al asumir la posición de la organización guerrillera frente al narcotráfico, en un documento titulado, “Militarismo, Narcotráfico y Neoliberalismo”, en uno de cuyos capítulos manifiesta: “Es necesario repetir que las Farc, no comparten, no negocian, no tienen relación con el narcotráfico y lo rechazamos por principio y por ética porque es incompatible con la democracia y la convivencia ciudadana y porque genera corrupción, impunidad, criminalidad, descomposición social entre otras cosas, afectando principalmente a los jóvenes del mundo”. En cuanto a la acusación de terroristas, el otro término acuñado por EEUU, la UE y el gobierno colombiano contra las Farc, el mismo es rechazado, desmentido categóricamente tanto por la misma organización, como por destacados periodistas que, desde otras partes del mundo analizan el trágico drama que vive ese país desde hace tanto tiempo, como es el caso de Red Voltaire, que dirige Thierre Mayssan que en un trabajo de equipo elaborado con base en el libro, “Colombia, Deuda con la Humanidad. Paramilitarismo de Estado”, destaca entre otras cosas lo siguiente. “Colombia es un mar de sangre. Los asesinatos se cuentan hasta ahora por miles de miles en todo su territorio. Las masacres no dan respiro a las organizaciones sociales, a quienes habitan a su alrededor y también a la Izquierda. Bajo la protección del fusil y la motosierra, el silencio se impone por doquier. Las autoridades locales, regionales y nacionales nada ven y nada hacen. Sus Fuerzas Armadas se hacen las ciegas, sordas y mudas. En su entorno todo arde. ¿Quiénes y cómo ejecutan ese plan de exterminio y control? Red Voltaire coincide totalmente con la del periodista Miguel Cruz Santos, quien en un trabajo titulado “Terrorismo de Estado”, pone al desnudo toda la verdad sobre el genocidio cometido contra el pueblo colombiano y las organizaciones sociales, sindicales y defensoras de los Derechos Humanos del país, pero con mayor saña aún, contra los humildes campesinos e indígenas, habitantes de los pueblos por cuyos territorios se movilizan las Farc y otros grupos guerrilleros, revelando algunas de las perversas acciones que sus testaferros ejecutan en Colombia. “El Estado oligárquico colombiano -señala en su introducción el artículo- ha recurrido como ningún otro Estado de nuestra América, ininterrumpidamente desde comienzos del siglo XX, y con el patrocinio irrestricto del imperialismo estadounidense, al uso sistemático e ilimitado de la violencia, la criminalización de la protesta social, el exterminio de los líderes y militantes de las causas democráticas y populares, las masacres en campos y ciudades a plena luz del día por los sicarios de su engendro paramilitar fascista, y la más absoluta impunidad como cobijo de los asesinos”. El comunicador social y dirigente del Comité de Puerto Rico de Solidaridad con los Pueblos de América Latina, inicia su trabajo, recordando las causas que dieron origen al genocidio perpetrado por el Estado colombiano en la década de los 20, y la subsiguiente reacción del pueblo, que se rebeló contra la opresión y la injusticia, y que, sin otra opción para sobrevivir a la brutal represión que desataron contra él, muchos de sus hijos se fueron a lo profundo de la selva para convertirse en guerrilleros. “En la década de los años 20 -escribe Santos- los movimientos sindical, campesino, e indígena, fueron cruelmente reprimidos, alcanzándose altísimos niveles de exterminio con la masacre ordenada por la United Fruit Company y realizada por el ejército colombiano, asesinando a miles de huelguistas en 1928”, y seguidamente, relata en riguroso orden cronológico, los eventos que habrían de conducir al desastre social que actualmente vive Colombia a partir del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 que dio origen al Bogotazo, cuyas llamas arden todavía. “El Terrorismo de Estado -prosigue el artículo- con su más connotada expresión, el paramilitarismo como arma fundamental del régimen oligárquico colombiano, se ensaña continuamente contra militantes y dirigentes de Izquierda. La cacería paramilitar y el genocidio, que aún no cesa, contra la Unión Patriótica (UP) y el Partido Comunista de Colombia (PCC) dejaron entre 1987 y 1992 el macabro saldo de más de 4.500 militantes y dirigentes asesinados, entre ellos los candidatos presidenciales de la UP , Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo. “El número creciente de asesinatos políticos empuja a los revolucionarios a sumarse a las guerrillas. La militancia pública en una organización de izquierda, eleva significativamente las posibilidades de ser asesinado. La indefensión es total”. “Los asesinatos con absoluta impunidad en Colombia, no se limitan a los guerrilleros desmovilizados o a connotados dirigentes y militantes de izquierda. La guerra sucia paramilitar asesina selectivamente a dirigentes y cuadros sindicales. En los últimos 12 años, sobre 3 mil dirigentes sindicales han sido asesinados sin que alguno de estos crímenes haya sido esclarecido por los organismos pertinentes del Estado”. “En el campo, los asesinatos selectivos y las matanzas indiscriminadas realizados por el paramilitarismo, (3 mil por año) han generado el desplazamiento forzoso de más de 2 millones de personas”. Ante una verdad tan inconmovible como esa, cabe preguntarse: ¿Quién es entonces el verdadero terrorista?, la respuesta es contundente e inobjetable. El Estado colombiano. Porque, si bien es cierto que los guerrilleros ocasionalmente cometen ciertos excesos en el marco de la desigual lucha que libran contra un Estado terrorista y poderoso, que cuenta con el irrestricto apoyo de EEUU, la potencia más grande de la historia, la realidad demuestra que estos lucen insignificantes ante la magnitud del genocidio perpetrado por el terrorista Estado colombiano que en el último medio siglo ha asesinado impunemente a millones de hombres, niños, mujeres y ancianos. En cuanto al señalamiento que se le hace a las Farc, de traficantes de drogas, colocándole el infamante nombre de “narcoguerrilla”, para desmentirlo, solo se requiere de un breve y elemental ejercicio de lógica, bastando para ello, quitar la venda colocada en los ojos de esos ingenuos manipulados por la propaganda creada en los laboratorios de la guerra sucia del imperio y divulgada por los medios a su servicio, que los han envenenado haciéndoles creer tanta falacia. Porque, ¿cómo pueden ser traficantes de droga, esos hombres y mujeres internados en la selva, que mientras combaten al enemigo, o disfrutan del breve reposo del guerrero , o cuando duermen, apenas gozan del leve sueño revolucionario, viven bajo la amenaza de las fieras, alimañas, serpientes, enfermedades, elementos de la estrechez e incomodad que deben soportar estoicamente en su rudo hábitat, además del acoso, persecución y ataques del ejército colombiano, que cuenta con el apoyo de la información satelital, del espionaje electrónico de radares y aeronaves de reconocimiento manejados por cientos de militares y contratistas yanquis. ¿Con qué tiempo, y en qué lugar, podrían disfrutar de las fabulosas ganancias que genera el macabro comercio de la droga, y que ninguno de ellos posee, si dedican toda su vida, desde su juventud, pasando por su madurez, hasta alcanzar la ancianidad, como es el caso del épico guerrillero Marulanda, inmersos en esa vorágine que es la selva colombiana, sin obtener más recompensa que el honor de estar cumpliendo con el deber que tiene todo ser humano a luchar en defensa de la justicia, la libertad y la dignidad. Narcotraficantes sí son, en su gran mayoría, los gobernantes, los militares, los oligarcas, los paramilitares, y para-parlamentarios cómplices de las AUC, que para enriquecerse, hicieron, para vergüenza de esa noble y respetable institución universal, un antro de delincuentes dedicados al cultivo y difusión del vicio y quienes tienen el tiempo y el dinero suficientes para ir a todas partes de Colombia, o a cualquier ciudad de EEUU y de Europa, para disfrutar de una bonanza ilegítimamente lograda. Allí, en París, Nueva York, Londres, Miami, frecuentan hoteles 5 Estrellas, casinos, joyerías y otros establecimientos donde gastan a manos llenas su dinero sucio, junto con sus hijos, sus esposas o amantes, y disfrutan de las distracciones más variadas en exóticas playas y balnearios del Caribe y de las bebidas y platos más exóticos, porque son, junto con sus tradicionales cómplices, los barones de la droga, los verdaderos narcotraficantes que existen en Colombia. Esa es la doble cara que presentaban ante el mundo los jerarcas de un Estado terrorista, que se disfrazaba como democrático, hasta que la traición que perpetró Uribe Vélez contra la mediación que adelantaba Chávez, le hizo caer la máscara de la mentira y mostrar su verdadero rostro, el rostro de horror y muerte que desde hace décadas venía ocultando al mundo, fingiendo ser ejemplo de dignidad y honor, cuando era todo lo contrario. Porque el desprecio que por la vida tiene ese Estado genocida, le ha permitido perpetuarse como lacayo al servicio de Washington, su amo, como lo constata la prepotencia de Uribe Vélez quien, tras suspender el canje humanitario, anunció que no descarta la vía del rescate a sangre y fuego de los cautivos en manos de las Farc, esto con el fin de culpar a la guerrilla de su muerte, (que seguramente ocurriría en caso de intentarlo) como irresponsable y cínicamente lo hizo recientemente al acusarlas de asesinar a los 11 concejales que los guerrilleros tenían en su poder. Por eso es que, con la aceptación de la fórmula presentada por el presidente Chávez, se abre un cielo iluminado de esperanzas al final del oscuro túnel en el que vive todo un pueblo, espacio que si se recorre con auténticos propósitos pacifistas, como promete hacerlo esta nueva brecha abierta por el mandatario nacional en la maraña de obstáculo que hasta hoy se habían presentado para alcanzar la paz en Colombia, podría igualmente conducir a la pacificación total del país hermano. Y es que la paz de Colombia, que un día huyó junto con miles de sus hijos, perseguidos y acosados por un Estado terrorista, y que hoy, armados de dignidad y valor combaten a fin a rescatar la vida que, como cirio azotado por un viento de violencia y destrucción se extingue en Colombia, puede renacer de nuevo, sólo si se derriban las vetustas y perversas estructuras del poder que hoy prevalen, reforzadas por la ilegítima intervención del imperio yanqui que ha ocupado todos los espacios económicos, políticos y militares del país, con el apoyo de la oligarquía y los gobiernos colombianos. Porque, si en los cuentos de Navidad, existe el Bien y el Mal, también en la realidad abundan los traidores al servicio de imperios, que destruyen sueños, como Herodes lo hizo hace 2 mil años al degollar a miles de inocentes , para asesinar al Niño Jesús, y como lo ha venido haciendo Uribe Vélez, destruyendo todo intento de lograr el canje humanitario, a quien hoy, no le quedó otra opción que aceptar la oferta de vida y paz que busca la libertad, no solo de 3 cautivos, sino de todos los prisioneros de ambos bandos. Porque nadie que tenga aunque sea un mínimo de ese espíritu de nobleza que alberga en el alma y corazón de todo ser humano, podría oponerse y rechazar la Operación de rescate de Emmanuel, de su madre, Clara Rojas y de Consuelo González, propuesta por Hugo Chávez, un moderno Quijote quien con su lanza embiste molinos de traiciones e injusticia para convertir en realidad el sueño que hoy vive el mundo y todo el pueblo colombiano.
Ni guerra entre pueblos ni paz entre clases. Hay una salida
Que Hacer: la rabia no soluciona, la frustración menos, la queja tampoco, el PSUV fue una trampa para mantener las ilusiones, resultó un fiasco como organización partidaria ya que por lo menos la mitad de sus candidatos a militantes no fueron a votar porque fue concebido por arriba, planificado y dirigido burocraticamente, además, nunca discutió los problemas mas elementales de sus aspirantes, de los trabajadores, de los campesinos, de los estudiantes y de las comunidades, vale decir los problemas mas sentidos de cada lugar. Un salario insuficiente, la escasez de los alimentos de la cesta básica, falta de servicios apropiados, elevados índices de inseguridad pública y la notoria corrupción en los círculos políticos del chavismo. Es imperativo asumir, a corto plazo, una política independiente que asuma las luchas, sin el tutelaje del gobierno. Sólo así, podremos encaminarnos para salir de nuestras miserias.
Chávez y sus escogidos han fracasado tres veces, las 2 primeras en Abril y en Diciembre del 2002, sin embargo, lo salvo el pueblo esas dos veces. Luego acepto el resultado fraudulento de la derecha en la consulta sobre el referendo en el 2004, aquí otra vez lo salvo el pueblo en la votación del referendo. Ahora en otro referendo con resultados negativo a sus fines, con una politica que produjo una alta abstención del chavismo, para rematar, decide dar otro perdón a la derecha fascista. Menos mal que el barril de petróleo esta a casi 100 y en promedio en el 2007 estuvo para el país a 65 dólares.
Estamos en puertas de una recesión en la economía de EEUU, lo que haría caer el precio del barril de petróleo, porque no se necesitaría. Esto sería el fin de nosotros, porque ese cuento de la economía cerrando en alza para nosotros todos estos años, es pura propaganda mediática del gobierno, solo el chorro de dólares petroleros mantiene a esta economía que todavía no produce internamente por su derroche, corrupción y mala dirección.
Los trabajadores con o sin reforma, podemos arrancar lo que nos atañe con la lucha, que diariamente deberíamos emprender si nos planteamos el socialismo sin explotadores ni burócratas:
La movilización por las necesidades mínimas debe estar a la orden del día. Nuestras propuestas deben ser la administración directa y control de los mercales, barrio adentro, o vuelvan caras por las organizaciones populares (comités de tierras, juntas comunales, asociación de vecinos, mesas técnicas, etc.). La depuración de los vividores “socialistas rojo rojitos” de los organismos públicos y de dirección de gobierno, y de empresas e instituciones del estado y hasta del PSUV, debe ser uno de los objetivos que los luchadores honestos, hacer purgas de quienes hasta ahora viven y disfrutan los privilegios a nuestras expensas. Las organizaciones de base deben ser las que identifiquen y seleccionen por maulas, ineficaces, corruptos o vividores los que deben ser sacados de los puestos de vanguardia. La justicia la debe ejercer el pueblo, caiga quien caiga, desde ahora nos tenemos que preparar para todo atisbo de golpe, saboteo, violencia fascista, cualquier tipo de atropellos por parte de la derecha vernácula, con cómplices en los paramilitares colombianos, el gobierno de Uribe y todo por detrás promovidos por el gobierno de Bush y Condoleezza Rice .
La independencia de los sindicatos, de donde debemos sacar a todos los burócratas que nos vende a los patronos, debe ser continuamente planteada conjuntamente con el de la construcción del partido de los trabajadores. La ocupación y expropiación sin indemnización de los bienes de los capitalistas que esconden, acaparan o se lucran a costa de los bienes de consumo diario necesarios para la población debe hacerse rutinaria.
Tenemos que evitar llegar a un callejón sin salida por la incapacidad y la conciliación que nos conduzca a la derrota como lo fue la Unidad Popular chilena, el sandinismo en Nicaragua y el frente F Marti en El Salvador, todos derrotados por permitir la sobrevivencia, el reagrupamiento, la conspiración de la derecha financiada y asesorada por la CIA. .
El problema fundamental de no poder avanzar formalmente hacia el socialismo es la consecuencia de pretender hacerlo en el marco del capitalismo y la conciliación de clases. Los nacionalismos regionales son un obstáculo en la lucha de clases para que resultemos triunfantes.
Control del comercio exterior, supresión en la entrega de divisas a los sectores de la burguesía criolla aliadas al capital imperialista, que se siguen llenando los bolsillos con los dólares a 2150 que les da Cadivi. Cárcel para los acaparadores y especuladores. Control obrero sobre la producción de las empresas expropiadas. Estatización de la banca, que con nuestro dinero, aparte de beneficiarse, financia y apoya a nuestros enemigos.
Aplastamiento de los nidos de alacranes "chavistas" en el gobierno nacional, regional y municipal, corruptos “rojo rojitos” para la cárcel.
Control social de los mercales por intermedio de los consejos comunales de los barrios agrupados colectivamente.
Apoyémonos en la reserva militar. Se debe desde ya planificar el armamento de las masas ante la arremetida del fascismo. Que no nos consigan desarmados como ocurrió el 11 de abril. Ahora más que nunca hay que establecer la confraternidad con los soldados de los destacamentos y comandos y ganarlos para el verdadero socialismo sin explotadores no burócratas. Ellos garantizarían el no acatar las órdenes de un oficial si los manda a movilizarse contra el pueblo.
La revolución debe apoyarse en las propias masas, para eso no se necesitan leyes ni modificaciones a la constitución. Debemos estar, más que vigilantes, en las organizaciones populares, consejos comunales, sindicatos, mesas de cualquier cosa, la reserva militar, batallones del PSUV, y apuntalarnos colectivamente para enfrentar cualquier intentona fascista
Orlando Chirino el de la UNT, tan defenestrado sin argumentos, o sin rebatir los de él, tenía y tiene mucha razón. Hay que construir un partido de los trabajadores, esto significa que son los trabajadores el eje de la lucha contra la explotación y la opresión.
Al final son los trabajadores y sus vecinos de las comunidades o son los grandes empresarios y grandes comerciantes, los banqueros extranjeros y criollos que se han benefician de nuestro sudor. La clase media por mas que se movilice y escriba por Internet, se debe plegar a una de estos sectores en lucha antagónica.
¿Puede haber otro gobierno que no sea el de los trabajadores, para nuestro beneficio? Hacia el socialismo verdadero, hacia el gobierno de los trabajadores.
oswaldoram@hotmail.com
miércoles, 2 de enero de 2008
La llamada del emperador
Antes que nada debo decir que no comparto en absoluto la metodología de las FARC para adelantar sus objetivos políticos, en primer lugar porque considero que el secuestro es un delito de lesa humanidad, despreciable moralmente, y en segundo lugar porque tampoco le concedo ninguna clase de eficacia política, y décadas de sufrimiento en Colombia así lo demuestran. Lo que ha sucedido en las últimas horas en Colombia deja un sabor muy amargo a todos aquellos que aspirábamos que este fuera un pequeño primer paso hacia la paz. Pero además, se ciernen miles de preguntas en la mente de cualquiera. Uribe ha hecho todo lo posible por sabotear las acciones que Chávez ha intentado realizar a favor de las víctimas, por solicitud directa de sus familiares. Está bien, él es el Presidente de Colombia y este es un problema principalmente colombiano, aunque afecte también al resto de los países fronterizos. Sin embargo, ¿cuál es la idea de Uribe? ¿Tiene algún plan mejor que los que ha intentado adelantar Chávez? ¿Ha hecho algo realmente efectivo por salvar a estas personas de la prisión a la cual se encuentran condenados? ¿Es realmente una opción el rescate de los secuestrados o es una condena a muerte tácita? ¿Y si es una opción, porque no lo han hecho ya, sobre todo con algunos de los secuestrados que ya tienen 10 años en esa situación? Justo en el medio de una operación que por sus características, obviamente, era super delicada, aparece Uribe con la hipótesis de que tenía sospechas de que el niño entregado a las autoridades competentes de menores de Colombia era el hijo de Clara Rojas. Y uno se vuelve a preguntar: ¿por qué no contactó antes a los familiares de Clara y les propuso hacerse pruebas de ADN, a lo cual nunca se hubieran negado? ¿Por qué no le practicaron pruebas de ADN al supuesto tío-abuelo del niño así como sí lo hicieron del menor, para determinar si este decía la verdad? ¿Por qué se traslada Uribe, junto con todo su tren ministerial a Villavicencio, sabiendo que ese era la zona base de la entrega? ¿Hace falta ser tan inteligentes para suponer que el Presidente de Colombia no va a llegara a ese sitio si no existiera el máximo operativo de seguridad? Y si esto es así, ¿por qué desplegar este operativo justo en la zona que se había escogido como base de la entrega, entendiendo que por lógica esto iba a ahuyentar a los guerrilleros y en consecuencia se abortaría evidentemente la operación de entrega? ¿Qué diferencia había en ofrecer esta alocución desde Bogotá? ¿Por qué motar el show justo en el sitio de entrega? ¿Por qué colocar micrófonos en las habitaciones de las delegaciones de observación de los diferentes países, tal y como sucedió con la delegación argentina y brasileña? ¿Por qué tratar de amedrentar a los observadores indicándoles que el gobierno no podía garantizar su seguridad? Y la pregunta más importante de todas: ¿Por qué se monta este espectáculo justo pocas horas después de que se produjera una llamada del Presidente Bush al Presidente Uribe para hablar sobre el tema de los secuestrados? ¿Es pura coincidencia? A Estados Unidos no le interesa la paz, porque se le acaba la excusa para tener bases militares en Colombia, centro estratégico para el control de Suramérica. Estados Unidos ha dado la orden: “me paran esa negociación ya, porque si los liberan Chávez sale fortalecido”. ¿Pueden más la vanidad de Uribe y las órdenes imperiales que el sentimiento de solidaridad con los secuestrados?
columnasinduda@yahoo.es
Chávez tiene razón
Hugo Chávez sorprendió este 31 de diciembre con el decreto de una ley de amnistía para los presos que habían participado en el golpe de abril del 2002, despertando severas críticas en algunos sectores que le apoyan, quienes han leído la medida únicamente en el ámbito de la política nacional y la consideran un perdón inmerecido hacia quienes perpetraron o legitimaron la violencia que entonces se desató contra los partidarios del gobernante y contra la sociedad venezolana en general.Algunas de estas reacciones no sólo responden al dolor de aquellos días y a la exigencia de que se aplique la justicia legal correspondiente, sino que consideran la medida del Presidente como una señal de que la contrarrevolución está ganando espacio tras la derrota de la propuesta de reforma constitucional con la cual se abriría paso a la Venezuela Socialista al producirse una ruptura histórica con el modelo capitalista con el cual se convive en transición. Como es conocido, dicha reforma -sometida a referéndum el 2 de diciembre pasado- no fue aprobada, circunstancia que ha sido aprovechada por la oposición para demandar con mayor fuerza diversos planteamientos, como la liberación de los golpistas a los cuales llaman "presos de conciencia"; todo ello enmarcado en una agenda de "reconciliación" cuyo fondo representa un freno al galope de la Revolución Bolivariana.Sin embargo, el impacto de la Ley de Amnistía debe ser evaluado no sólo en el contexto nacional, si es verdad que pensamos que esta revolución es continental y que la Patria es América. Por estos días Hugo Chávez ha estado enfrentando una importante batalla dentro de la línea de acción estratégica de la construcción de un mundo multipolar, está enfrentando además una seria amenaza a la revolución venezolana representada en el avance del Plan Colombia y ha estado a la altura que el liderazgo demanda en la cruda confrontación que se ha evidenciado con Alvaro Uribe "como peón del Imperio".Gracias a los delegados internacionalesEl papel que Hugo Chávez desempeñó, primero, como mediador entre la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno encabezado por Alvaro Uribe y ahora como probable depositario de tres rehenes de la guerrilla le ha permitido perfilarse como un hombre necesario para abrir una ventana de paz en la ensangrentada Colombia, lo cual depende no de la política del exterminio del contrario –que es la tesis del gobierno colombiano y del Imperio norteamericano- sino de su reconocimiento y de la flexibilización de posiciones que permitan un acuerdo, en principio humanitario.En este contexto se ha hecho evidente para los colombianos y el mundo la cerrazón del gobierno de Uribe a la posibilidad real de un acuerdo político que permita la liberación de los rehenes dado su compromiso con el gobierno de Estados Unidos para el desarrollo del Plan Colombia como expresión de su dominio militar en el continente, de allí la defensa de Uribe a la política de seguridad democrática.En contraste con los puntos inamovibles de Uribe frente a la guerrilla (como su negativa a la zona de despeje para dar paso al diálogo) Hugo Chávez emite este decreto que se suma a los indicadores sobre quiénes representan la guerra y quiénes la paz en el continente.En relación con las acciones para lograr la liberación de los tres rehenes prometidos por las FARC hay que hacer un reconocimiento a todos los actores que han intervenido, especialmente a los delegados humanitarios internacionales, a la senadora Piedad Córdoba y a la Cruz Roja Internacional. Ellos han desempeñado un papel importantísimo para lograr la consolidación de esta ventana para la paz en el continente.Viene el loboEn medios impresos y electrónicos se ha escrito con abundancia sobre el Plan Colombia y la amenaza guerrerista que éste representa para América Latina y sin embargo pareciese que en este momento no viésemos el peligro, un poco a semejanza del cuento "viene el lobo".Se ha dicho también que dentro de este plan de acción Estados Unidos querrá implicar al gobierno venezolano con el narcotráfico y ya hay circulando artículos que buscan generar esta matriz de opinión como uno muy reciente publicado en España según el cual Venezuela es un paraíso del narcotráfico y la FARC tiene en la Venezuela de Hugo Chávez un santuario para las operaciones relacionadas con la droga.Hace unos días en una entrevista televisada el Presidente Chávez hizo referencia a declaraciones de representantes del gobierno uribista dirigidas a ratificar la existencia de vínculos entre él y las FARC, sobre las que precisó que al único jefe guerrillero que conoce es a Iván Márquez, quien visitó el Palacio de Miraflores en el marco de las negociaciones por la paz un día de noviembre del 2007.En este contexto insertaría una declaración del presidente Uribe que hay que ver con atención: "Si yo fuera las FARC pensaría: el presidente Chávez es el sucesor del presidente Castro; el presidente Chávez es una de las personas que controla el petróleo en el mundo, el presidente Chávez eligió a tal presidente en tal país y puede elegir a tal partido político y tal presidente en Colombia"; Uribe adicionó que había políticos nacionales e internacionales que estaban presionando contra las llamadas zonas de encuentro a favor de la desmilitarización, aunque no se atrevió a mencionar a Chávez y luego desvió la atención hacia políticos norteamericanos, quizás como una queja subrepticia a la decisión del Congreso de Estados Unidos de dirigir en el Plan Colombia parte del presupuesto a atención social y no exclusivamente a militarización. Por todo esto, nos preguntamos cuáles fueron las motivaciones reales de Uribe cuando en agosto del año pasado nombró a Chávez mediador.Las tres erresEl Decreto Ley de Amnistía por sí solo no representa alguna especie de claudicación en los principios de la Revolución Bolivariana, la medida desde el punto de vista humano es incuestionable y ofrece ventajas políticas.Las fuerzas que respaldamos al Presidente Hugo Chávez tenemos la tarea de fortalecernos en lo ideológico para impulsar con convicción y cuando llegue el momento una nueva reforma, si fuese esa la vía que finalmente escogeremos para darnos una Constitución Socialista. Pero el ejemplo debe partir de los cuadros de dirección gubernamental y política, con gestión eficiente y compromiso socialista.Por lo pronto acogemos las Tres Erres que Chávez ha propuesto como líneas de acción para este año "re-mirar" , "rectificar" y "reimpulsar".
martorelly@gmail.com
INDIVIDUO E IDEOLOGÍA
La Revolución Bolivariana ha entrado en mares de discusión, navega en la turbulencia del 2 de diciembre, los vientos huracanados del análisis estremecen el velamen revolucionario. Y es bueno que así sea, una Revolución que discute, un proceso que reflexiona, que se ve a sí mismo, es un proceso con vitalidad suficiente para encontrar su rumbo. La discusión, que es inevitable y necesaria, tiene grandes ventajas, pero también inmensos peligros. Si es bien llevada, se avanza, ahora, si la discusión es enajenada, esquizofrénica, sin control, se transforma en autoflagelación que lesiona a la Revolución.
La oligarquía a través de su aparato ideológico, que comprende desde la escuela hasta el púlpito, pasando por los poderosísimos medios de difusión con sus películas, novelas e historietas, nos instaló en la psiquis, unas estructuras mentales, valores y reacciones, que convirtieron a la discusión en un mecanismo para destruir al oponente, y no un instrumento para afinar las teorías, de esa manera despojaron a la sociedad de las vía para buscar la verdad, transformaron la argumentación en hostigamiento, y no en ejercicio intelectual.
Los revolucionarios debemos luchar contra esta manera de relacionarnos, es necesario argumentar para crecer y no para destruir. Veamos.
El primer requisito para una discusión enriquecedora es diferenciar a los individuos de las ideologías.
La deliberación revolucionaria es en el terreno de las ideologías, y la acción es en el terreno de los individuos. Siendo así, confrontamos diferentes planteamientos, ideas, argumentos, pero entre individuos que tenemos identidad de objetivos, iguales lealtades, por lo tanto remamos para el mismo lado. Somos irreverentes en las ideas y fraternos con los individuos.
Y tiene que ser así, los revolucionarios debemos discutir como hermanos, con pasión, sin hacer concesiones por motivos tácticos, irreverentes en los argumentos, rebeldes en la teoría, buscando la verdad, pero leales a la hora de la acción, fraternos con los revolucionarios. Sólo discutiendo así le daremos vida a la Revolución.
Una Revolución que no discuta, que no permita la batalla de ideas, que sea sumisa, será rebaño que estallará, será una Revolución destinada a implosionarse a la primera adversidad.
Debemos confrontar las ideas sin dejarnos llevar por la costumbre instalada por la oligarquía en nuestra cultura y en nuestra psiquis. Debemos hacer del debate una oportunidad para buscar la verdad, para encontrar el mejor camino, la mejor opción, que sea beneficio para la sociedad que estamos construyendo.
No podemos hacer del debate una oportunidad para destruir a las personas, porque así, al caer en la trampa oligarca de no ir al fondo, estaremos impidiendo la construcción de la base teórica de la Revolución.
La hora es de discusión profunda que permita retomar el rumbo, pero debemos deliberar como revolucionarios, no para desgastarnos sino para fortalecernos, que de la discusión salga la verdad, que ajustemos la teoría a la realidad.
Desechemos el camino fácil de sustituir hombres, cuando debemos sustituir ideas, desechemos el camino fácil de cortar cabezas y no sustituir ideologías.
¡Irreverencia en la discusión, LEALTAD en la acción!
¡Viva Chávez y el Socialismo!
La CIA ha operado siempre en Venezuela.
*JUAN MARTORANO.
Se ha puesto en primer plano la divulgación en torno a las operaciones que realiza la Central de Inteligencia Americana de los Estados Unidos (CIA). De repente, ha quedado al descubierto los actos criminales que en todo el mundo ha desarrollado esta tenebrosa agencia. Para algunos, el problema se plantea en términos de duda acerca de la acción de la CIA en Venezuela, se preguntan sobre la posibilidad de que la misma existe en el pais, y de hecho en los actuales momentos existe y se incrementa a medida que la Revolución Bolivariana se consolida y obtiene triunfos importantes; creemos que esta es una posición cuando menos ingenua, o que indica complicidad con la CIA.
Desde su creación, el 18 de Septiembre de 1947, la CIA actúa en Venezuela. Basta con analizar las relaciones de dependencia qe mantuvieron a nuestro país cautivo del imperialismo yanky, para entender que los cuerpos represivos de la IV República como lo fueron la DIM, la DISIP, la PTJ, Policía Metropolitana, etc. Fueron orientados, de alguna manera aún siguen orientados de acuerdo a patrones trazados por la CIA y que muchos de los jefes policiales venezolanos fueron entrenados por esta tenebrosa organización y algnos aún están al servicio de ella. ¿Acaso era casual y es casual de que el personal de la Embajada de los Estados Unidos en Venezuela sea uno de los más numerosos del mundo? ¿Y no llama la atención la numerosa misión militar yanky?¿Y las numerosas "actividades culturales y científicas" que emprende la embajada norteamericana? ¿Y los completos archivos policiales que reseñan a quienes aparecen vinculados a actividades revolucionarias o de oposición a la dominación imperialista, que mantiene la CIA en la Embajada de los EEUU en nuestro territorio?
En nuestro país la acción de la CIA es inocultable. En la IV República estuvo a la vista la existencia de una agencia de prensa (NPL) dirigida por Félix Martínez Suárez, uno de sus agentes en Venezuela.También es destacada su influencia sobre los órganos de prensa burguesa que permanentemente desatan campañas calumniosas, tendenciosas contra nuestra Revolución Bolivariana, contra nuestras instituciones, contra dirigentes de nuestro movimiento revolucionario, nos tildan de hampones, de criminales, de bandoleros o de cualquier otro calificativo que justifique y facilite los planes desestabilizadores.Estas campañas de propaganda no obedecen a la ingenuidad de algún periodista, tienen que ver con planes cuidadosamente manipulados por la CIA, a través de sus agentes, que controlan y ejercen poderosa influencia sobre los medios de difusión y de la información para realizar operaciones de guerra psicológica. Analicemos el siguiente instructivo: "la guerra psicológica es el uso planeado de la propaganda y de las otras acciones que tienen como fin primordial influir en las opiniones, las emociones, las aptitudes y el comportamiento de los grupos enemigos, neutrales o amigos de tal manera que apoyen los fines y objetivos nacionales" (léase objetivos del imperialismo y la burguesía)... "Es vulnerable - se refieren a la propaganda descubierta- al análisis de su contenido o intención. Por lo tanto pierde eficacia y puede ser fácilmente susceptible a la contrapropaganda. En cuanto a la propaganda "negra" requiere mucha cautela para evitar su identificación" (Tomado de un manual del ejército de los EEUU).A estos principios obedecen las campañas de guerra psicológica, descubierta o encubierta, que desarrolla la CIA a través de diversos instrumentos.
La CIA orienta diversas formas de penetración, utiliza mucho los planes "culturales", "deportivos", actividades "comunitarias", para actuar sobre la población y buscar la infiltración en el movimiento popular. También organiza escuadrones de asesinos, seleccionados de los cuerpos policiales, que asumen diversas denominaciones: AAA en Argentina, Escuadrones de la Muerte, en Brasil; Comandos F-4 en Venezuela y los paramilitares que no están sembrando desde Colombia. Estos grupos ejecutan crímenes y toda clase de acciones terroristas en nombre de la "patria, la familia y la libertad". Recientemente, han hecho su aparición unos grupos denominados "Redes Populares", dirigidos por el alcalde neofascista de Chacao, Leopoldo López, quien busca infiltrarse en las organizaciones de izquierda, en los consejos comunales, están haciendo llegar numerosas publicaciones en las cuales se identifican con posiciones de izquierda, pero son formas de penetración en el movimiento popular, para dividirlo e ir socavando las bases populares y los pilares en los que se sostiene la Revolución Bolivariana.
El movimiento popular debe mantenerse alerta ante los movimientos de la CIA en Venezuela. Debe reclamar a los gremios periodistícos una campaña de denuncia de la utilización de los medios de comunicación de la burguesía, para la realización de campañas de guerra psicológica. Es importante, además, mantener una actitud vigilante y de enfrentamiento ante las maniobras de la CIA. Hay que combatir a quienes sirven de instrumentos de la agencia del crimen.
*Abogado y Analista Político. jmartoranoster@gmail.com , j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar


