El conflicto interno de la oposición, en cuanto a las vías a tomar para
acabar con la Revolución Bolivariana, está básicamente resuelto por el
momento. Finalmente la derecha radical ha tomado el mando y al día de
hoy toda la oposición, de hecho, está apoyando el plan de golpe de
Estado. Es por eso es que la MUD, por voz de Ramón Guillermo Aveledo, ha
llamado, en un acto políticamente irresponsable, a marchar el próximo
sábado 22 de febrero. Una vez más hay que prepararse para la acción de
los comandos violentos que han permanecido y en algunas localidades
endurecido su acción. Por supuesto, Aveledo ha dicho que la
manifestación será pacífica, pero en la actual circunstancia, y este
canalla tiene que saberlo, eso no puede garantizarlo nadie. Es por ello
que se debe mantener la instrucción de que las manifestaciones de los
fascistas, sean pacíficas o no, no pueden recibir permiso para que se
adentren en el municipio Libertador, donde están las sedes de los
principales poderes públicos nacionales: Miraflores, el CNE, la Asamblea
Nacional, el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo, la
Contraloría, además de Fuerte Tiuna, la Comandancia del Ejército, la
Comandancia de la Marina, la Comandancia de la Guardia Nacional. En ese
sentido, hay que asumir de una vez que estamos en guerra y no pecar de
ingenuos o de débiles. Que marchen en el este de Caracas, que solo se
les dé permiso máximo hasta la Plaza Venezuela, si acaso.
La necesidad de mantener el municipio Libertador de Caracas libre de los
fascistas la ha entendido claramente el pueblo. Hace un par de días los
fascistas trataron de montar guarimbas en Caricuao y el pueblo chavista
los atacó y los expulsó al grito de “¡Esto no es Chacao, esto es
Caricuao!”. Clarito como el agua pura. El miércoles pasado, 19 de
febrero, los fascistas trataron de tomar la Plaza Diego Ibarra, en la
suposición de que Leopoldo López sería presentado a tribunales en el
Palacio de Justicia, colindante con la plaza. Igualmente actuó el pueblo
y los desalojó, propinándoles inclusive un par de palazos ¿Quieren
imponer la violencia? ¡Entonces que no se quejen de la violencia
popular!
El objetivo que se plantea la marcha fascista del sábado, en el sentido
de exigir el desarme de los colectivos, es el de criminalizar al pueblo,
culparlo de la violencia y desarmarlo no tanto en el sentido de las
armas de fuego, sino sobre todo en el sentido moral. Nosotros creemos
que la dirección revolucionaria no solo tiene que convocar al pueblo a
ocupar la calle de manera permanente, sino además entender que si en
algún momento se hace necesario el ejercicio de la violencia popular en
defensa de la Revolución, no podemos andarnos con remilgos. No estamos
diciendo que se les caiga a tiros a los fascistas (por ahora, remember
Siria), pero tampoco podemos condenar al pueblo a la pasividad
definitiva. Repitámoslo: esto es una guerra, así lo entiende el pueblo
revolucionario y está empezando a actuar en ese sentido. Lo correcto no
es prohibírselo, mucho cuidado, sino orientarlo en su justa apreciación
de que no para siempre puede dejársele el monopolio de la violencia a la
contrarrevolución. Prudencia, pero no pusilanimidad.
Aquí se pretende imponer el formato que se está ensayado en Ucrania,
pero hay en Venezuela una gran diferencia, y esa diferencia tiene un
nombre bien claro: el pueblo. No prescindamos de esa diferencia. A
nosotros nos parece notable que en la situación de Ucrania solo se vea a
los pro-imperialistas en las calles ¿Dónde está el pueblo ucraniano que
respalda a su Gobierno? ¿Es aquel un gobierno burocrático que solo
cuenta con policías para frenar a los violentos? Una de las claves de la
gran y hasta ahora victoriosa resistencia siria ante los agentes del
Imperio es que el pueblo está movilizado y en combate.
A pesar de que algunos, dentro y fuera del país, piensan que la
Revolución está débil, la verdad es que, por el contrario, se trata de
una fuerza vigorosa y consciente, con gran capacidad para resistir el
embate fascista, como lo demuestra la magnífica demostración de la clase
obrera petrolera el pasado martes 18. A esas fuerzas populares hay que
mantenerlas en acción, en las calles, pero además prepararlas con
mentalidad de combate, pues esta puede ser absolutamente necesaria si el
plan fascista sigue avanzando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario