miércoles, 4 de diciembre de 2013

EL DIÁLOGO QUE SE TRANSFORMÓ EN APAGÓN.


Por Toby Valderrama y Antonio Aponte


No habían pasado muchas horas del llamado a dialogo que se le hizo a la oposición cuando conocimos la respuesta: ¡Apagón! La situación se repite con tozudez, el gobierno revolucionario ofrece diálogo y la oligarquía responde con agresión ante lo que percibe como debilidad. Lo extraño, lo asombroso es que la Revolución no aprende.
No es necesario revisar los incidentes de los últimos 14 años, limitémonos a recordar los hechos de estos últimos ocho meses: Primero le ofrecimos diálogo a los grandes empresarios, cisneros y la polar entraron por la puerta grande al Palacio de Chávez, no pasaron días para que la oligarquía respondiera con la llamada guerra económica que aún persiste. La Revolución le dio dólares a montón, les tendió la mano a los empresarios y a cambio consiguió el robo y la usura. Ahora se promete conversaciones y se obtiene apagón.
La lección es definitiva: La oligarquía no se detiene frente a las debilidades, los pedidos de diálogo, las treguas antes del combate no la dividen, al contrario, la unen en la estocada final a un enemigo que perciben timorato. La historia está llena de estos episodios, desde hitler que creció en las grietas de la debilidad de los gobiernos europeos, hasta los dolorosos hechos de Libia, apuñaleada por los depositarios de su riqueza y su confianza.
El golpe de abril y el sabotaje petrolero enseñaron a Chávez que con la oligarquía no vale la conducta burguesa del maquiavelismo, estas intrigas, estas triquiñuelas, el juego de finos esgrimistas, sólo sirve para las escaramuzas inter burguesas, no para hacer Revolución.
La Revolución tiene una sola actitud: dejar bien establecido al enemigo, enfrentarlo, dejar claro el objetivo de construir una sociedad diferente, que supere al capitalismo, construir el Socialismo, y esto no se consigue con complicidades con el enemigo… Las conversaciones con el enemigo sólo se deben hacer desde la fuerza, al final del combate.
Es necesario analizar el apagón, ver los errores en la respuesta, cómo se movilizó la gente nuestra, cuál fue la respuesta del partido, de la masa organizada, del gobierno. Es de resaltar la excelente respuesta técnica del sistema eléctrico.
Es correcta la alerta de la dirección del partido situando el apagón como parte de un plan de saboteo, es correcta la posición del gobierno de declarar en emergencia a la FANB y PDVSA… pero deben ser complementadas con una gran movilización de la masa, revisar la organización, las líneas de mando. Por último es necesario hacer una gran movilización que demuestre a la oligarquía la voluntad de defender al Presidente Maduro Moros, al Socialismo, demostrarle al oligarca que no habrá estabilidad sin el Presidente Maduro, que se olviden de aplicar aquí lo que hicieron en Honduras, en Paraguay, demostrar que el Presidente Maduro no es Zelaya, ni es Lugo. Que si se atreven profundizaremos, del capitalismo no quedará piedra sobre piedra.

¡Libertad para Julián Conrado y el vasco Assier!

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