viernes, 10 de septiembre de 2010

La inseguridad en México y las patrañas de la derecha venezolana.

Irma Domínguez

Están a la orden del día, los intentos de la derecha venezolana de desprestigiar la revolución bolivariana, poniendo a México como ejemplo de lucha eficaz contra el crimen organizado. Ideólogos de la burguesía como Roberto Briceño León se pasan inventando mentiras sobre un supuesto descenso de la inseguridad en nuestro país.
Lamentablemente eso no es cierto. A la enorme sangría que está generando la lógica capitalista bastarda del narcotráfico –pues no hay que olvidar que el narcotráfico es una forma de capitalismo salvaje- y la cuestionada “guerra” impulsada por Calderón sacando al ejército a la calle, se le suman los demás delitos y crímenes ahora opacados por la magnitud del narco. Acaba de salir un ejemplo macabro de esta situación, de acuerdo con las cifras presentadas por la Cámara de Diputados, en donde se afirma que “la tasa diaria de denuncias de secuestros en México pasó de 0.89 casos en 2005 (el año anterior a la toma del poder por Calderón) a 3.72 en los primeros meses de 2010”. A este dato escalofriante se le agrega el que aporta el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad (ICESI), organismo que registró un total de 6.600 secuestros tan solo en el año 2007. Los mismos estudios destacan que en 2009 el promedio de dinero exigido como rescate andaba por los 9.7 millones de pesos (unos 747 mil dólares) en promedio.
A esos datos de por sí alarmantes, se le añade el hecho de que quedan sin ser denunciados el 75 % de los hechos de secuestro, en cualquiera de sus variedades. O sea que la incidencia real de este tipo de delito llega a ser casi el doble más de lo que registran los cuerpos policiales. Pero el ICESI va mucho más allá y señala que en realidad los casos no denunciados son 16 por cada uno denunciado. Y no es un dato menor el hecho de que se calcula que el crimen organizado, especialmente el narco, participa en un 30% de los secuestros ocurridos. Es decir, que no se puede hacer un deslinde total entre una rama del crimen y la otra, porque el narco está explotando la cantera del secuestro, de la misma forma que está controlando el ‘negocio’ de los polleros, o sea, los contrabandistas de migrantes.
Estas son las tristes realidades que los mexicanos sentimos cotidianamente en carne propia, en el maravilloso mundo de neoliberalismo entreguista de panistas y priistas. Ni lo que está haciendo Calderón con el ejército en la calle, ni la intervención de los gringos con el pretexto del Plan Mérida (una calca del nefasto Plan Colombia en muchos aspectos) están trayendo una solución digna a la delincuencia desbordada en el país, y al contrario se le percibe como parte sustancial del problema no de la solución. Es bueno que lo sepan en Venezuela, ahora que el proceso del 26S dispara la tendencia de la derecha a impulsar una guerra sucia a base de patrañas y mentiras de todo tipo. Con hambre, con una educación tan deficiente, con el campo desarticulado, con salarios de miseria, con la economía petrolera desintegrada, con destrucción ecológica, sin incentivos de inversión pública, con desempleo, con el poder judicial y las policías podridos de corrupción y todos los males que las políticas del PAN-PRI han esparcido en este país, las acciones del gobierno dizque contra la inseguridad son una farsa.


Ciudad de México, 8-9-2010
loboestasahiii@gmail.com

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